domingo, 25 de noviembre de 2012

EL CONGO DEL REY LEOPOLDO II, HISTORIA DE UNA INFAMIA (TERCERA PARTE)

El Diccionario  de la Lengua Española define la infamia como "Maldad, vileza en cualquier línea" y también como "descrédito, deshonra" y creo que después de haber recorrido la actuación del rey Leopoldo II(1835-1909) en el Congo  que le fue entregado en propiedad al monarca belga en 1885 durante la Conferencia de Berlin en el que las potencias europeas se repartieron el continente africano sin contar con la voluntad de los millones de personas que la habitaban, podemos estar de acuerdo en que incluso la palabra infamia se queda corta para definir el horror que un sólo hombre obligó a vivir a millones de personas con el único fin de enriquecerse un poco más y convertirse en el hombre más rico de Europa. Uno de los hombres que estuvo en el Congo en la ominosa década de los noventa del siglo XIX , cuando el caucho, principal producto de exportación del Estado Libre del Congo junto con el marfil, alcanzaba sus precios máximos gracias al incremento de la demanda de este producto para la fabricación de neumáticos con la que alimentar el desarrollo imparable de la industria automovilística , fue un escritor que dejaría testimonio del horror que contempló mientras era el capitán de un barco que recorría las aguas del  río Congo.

Fotografía del rey Leopoldo II, el monarca que durante años engañó incluso a su propio país proyectando una imagen de hombre preocupado por los africanos, comprometido con su desarrollo , educación y progresos cuando su verdadera motivación era amasar una gran fortuna, lo que consiguió convirtiéndose en el hombre más rico de su tiempo en Europa. También dedicó parte de los ingresos obtenidos con sus infames métodos de explotación , que incluían la tortura,las mutilaciones, el secuestro y el asesinato con una total indiferencia por aquellos millones de personas que le proporcionaban los inmensos beneficios derivados de la explotación del caucho y el marfil, a la construcción de grandes obras públicas en Bélgica como el Palacio de Justicia de Bruselas. En su vida privada estuvo casado con María Enriqueta de Austria con quién tuvo tres hijas y un hijo, aunque este último moriría a los diez años de edad por lo que la corona sería heredada a la muerte de Leopoldo II en 1909 por uno de sus sobrinos. Trató de fortalecer aún más su poder aunque el Parlamento belga detuvo sus intentos (Imagen procedente de http://commons.wikimedia.org)


Se trataba de un polaco llamado   Józef Teodor Konrad Korzeniowski aunque pasaría a la historia por su nombre británico una vez que se nacionalizó, Joseph Conrad(1857-1924). Conrad, que se había quedado huérfano con apenas doce años, a los diecisiete años había abandonado la vida de estudiante para enrolarse como marinero en 1875 en un barco que zarpaba de la ciudad francesa de Marsella y a partir de ahí ya no se extinguiría su pasión por los viajes y las aventuras. En 1878 se establece en Inglaterra y logra obtener la nacionalidad británica y superar el examen para convertirse en oficial de la marina mercante británica. Llegara al Congo en 1890 , donde conocerá a otro de los protagonistas de esta historia del que ya hablé en la segunda parte, el diplomático del Imperio británico pero de origen irlandés, Roger David Casement (1864-1916), que entonces aún trabajaba para la Asociación Internacional Africana (AIA) controlada por el rey Leopoldo II . El viaje al Congo cambiaría para siempre a Conrad, que a partir de entonces dejaría de ser marinero para convertirse en escritor . Fue en el Congo donde nació la que es tal vez su obra más conocida "El corazón de las tinieblas" que es en realidad un viaje a aquel mundo de pesadilla que Leopoldo II había creado en el Estado Libre del Congo.

El escritor Joseph Conrad , en la fotografía sobre estas líneas, se inspiraría en el horror que pudo contemplar durante su estancia en el Congo en 1890 como capitán de un barco que recorría el río Congo  para escribir su obra más conocida "El corazón de las tinieblas" . En una ocasión Conrad afirmaría que había dejado de ser un animal para convertirse en escritor cuando navegó por el Congo . Puso en boca de Marlow , el protagonista de "El  corazón de las tinieblas" estas palabras que reflejan como años después él también se sintió partícipe de aquel horror por haber estado allí y ser testigo de lo que sucedía "Después de todo-escribe con palabras que rezuman amarga ironía- también yo era una parte de la gran causa, de aquellos elevados y justos procedimientos" El mismo título de Corazón de las tinieblas se inspiró en el rey Leopoldo II , del que el escritor Javier Reverte  escribe que en una ocasión había afirmado que la misión de los europeos en África era "llevar allí la civilización europea y romper las tinieblas " aunque en el caso de Leopoldo II se olvidó de la civilización y les dejó las tinieblas más profundas  (Imagen procedente de http://www.diaroya.es )

En el libro se cuenta la historia de un marinero , cuyo nombre es Marlow, que recorre el río Congo, de la misma forma que hacía Conrad a bordo de su barco, para rescatar al responsable de una explotación de marfil llamado Kurtz. De la obra del escritor español Javier Reverte(1946) titulada "Vagabundo en África" extraigo estas palabras de "El Corazón de las Tinieblas" donde describe el horror de la realidad  cotidiana del Congo en palabras del marinero Marlow "La alegre danza de la muerte y el comercio continuaba desenvolviéndose en una atmósfera tranquila y terrenal, como en una catacumba ardiente. Era como un fatigoso peregrinar en medio de visiones de pesadilla." y a continuación se refiere a aquellos esclavos que dejaban sus vidas en la extracción del caucho para llegar a los niveles de producción que les exigían y evitar que sus mujeres e hijos murieran de hambre o asesinados por la Fuerza Pública, el cuerpo policial creado por Leopoldo II para controlar bajo un régimen de terror aquel inmenso territorio, "´Morían lentamente. No eran enemigos, no eran criminales, no eran nada terrenal, sólo sombras negras  de enfermedad y agotamiento, que yacían confusamente  en la tiniebla verdosa".

Al igual que Casement, Conrad era a la vez espectador y protagonista de aquella barbarie , aunque al principio ninguno de los dos tuviera conciencia de lo que realmente estaba sucediendo, y sólo con el paso del tiempo, Conrad con su novela y Casement de forma oficial con sus informes, desvelarían lo que anidaba en aquel corazón de las tinieblas en que se había convertido el mal llamado Estado Libre del Congo, pues la única libertad que tenían sus habitantes era la de trabajar hasta la extenuación o la muerte.La novela de Conrad sería publicada en 1902, pero doce años antes, en 1890, justo cuando Conrad llega al Congo y Roger Casement se disponía a abandonarlo desengañado ante la actuación de los europeos en África, el clérigo e historiador norteamericano de raza negra, George Washington Williams(1849-1891) , publicaba "Carta abierta a Su Serena Majestad Leopoldo II, Rey de los Belgas y Soberano del Estado Independiente del Congo," . Williams era un respetado historiador en Estados Unidos, que en 1882 había publicado "The History of the Negro Race in America 1619–1880", que había sido la primera obra histórica que trataba el tema de la participación de los negros en la construcción de la nación norteamericana, y en 1888 "A History of Negro Troops in the War of Rebellion" sobre los soldados negros en la Guerra de Secesión. El Estado Libre del Congo había despertado el interés de Williams ya que pensaba, como la mayor parte de la sociedad en aquel tiempo, que aquel era un honesto intento de acabar con la esclavitud y ayudar a la población de aquel territorio a progresar.

George Washington Williams, jurista,clérigo e historiador que fue el pionero en denunciar las atrocidades cometidas por Leopoldo II en la administración del Estado Libre del Congo, que le llevó a escribir una carta abierta dirigida al rey en la que enumeraba los horrores que eran desconocidos por la sociedad y de la que responsabilizaba exclusivamente al rey Leopoldo II. En sus conclusiones incluidas en esta carta hace este llamamiento "Apelo al pueblo belga y a su gobierno Constitucional , tan orgulloso de sus tradiciones, repleto de los cantares y las historias de sus defensores de la libertad humana, y tan celoso de su actual posición en la hermandad de los Estados Europeos, para que se purifique de la imputación de los crímenes con los que se ha contaminado el Estado del Congo de Vuestra Majestad." (Imagen procedente de http://hd.housedivided.dickinson.edu )

Pero en 1890 viajó al Congo y quedó horrorizado ante lo que vio allí y fruto de sus observaciones fue esa carta abierta dirigía al rey Leopoldo II donde denunciaba las atrocidades cometidas en el Congo, desmontando la mentira que durante años había mantenido el rey belga . No se había llevado la civilización al Congo, ni se había abolido la esclavitud y a lo largo de la carta enumera un total de doce acusaciones contra el gobierno de Leopoldo II , acusaciones como esta "El Gobierno de Vuestra Majestad ha sido, y sigue siendo, culpable de librar guerras injustas y crueles contra los nativos, con la esperanza de conseguir esclavos y mujeres que estén a las órdenes de los representantes de vuestro Gobierno", relata episodios de brutalidad como este "En una de estas guerras, dos oficiales del Ejército belga vieron, desde la cubierta de su vapor, a un nativo en su canoa que iba a cierta distancia. No era un combatiente e ignoraba el conflicto que se desarrollaba en la orilla, lejos de allí. Los oficiales se apostaron cinco libras a que eran capaces de acertarle al nativo con sus rifles. Efectuaron tres disparos y el nativo cayó muerto, con la cabeza agujereada,"  y denunciaba que "El Gobierno de Vuestra Majestad se dedica al tráfico de esclavos,al por mayor y al por menor. Compra, vende y roba esclavos."  Y en las conclusiones de la carta ataca duramente al rey belga "Contra el engaño, el fraude, los robos, los incendios intencionados,los asesinatos, las incursiones para hacer esclavos y la política general,de crueldad seguida por el Gobierno de Vuestra Majestad con los nativos, destaca la paciencia sin igual de éstos, y su alma indulgente y sufrida, que saca los colores a la civilización de la que tanto alardea el Gobierno de Vuestra Majestad y a la religión que éste profesa"

Y para terminar afirmaba que "Todos los crímenes perpetrados en el Congo lo han sido en vuestro nombre, y vos debéis responder ante el tribunal del Sentir Popular por la mala gestión de un pueblo, cuyas vidas y fortunas os fueron confiadas por la augusta Conferencia de Berlín de 1884-1885." y finalmente añade "Yo ahora apelo a las autoridades que os encomendaron este naciente Estado, y a los grandes Estados que le dieron vida internacional cuyas majestuosas leyes habéis desdeñado e ignorado, para que convoquen y creen una Comisión Internacional que investigue las acusaciones presentadas en este documento en nombre de la Humanidad, del Comercio, del Gobierno Constitucional y de la Civilización Cristiana." Y aún escribiría Williams un informe dirigido al presidente norteamericano Benjamin Harrison(1833-1901) bajo el título de "Un informe sobre el Estado y el País del Congo para el presidente de la República de los Estados Unidos de América"  repitiendo de forma más detallada las acusaciones vertidas en la carta abierta al rey belga. Leopoldo II reaccionó con una campaña de desprestigio de los escritos de Williams que este no pudo replicar porque murió en el viaje de regreso desde el Congo a Estados Unidos en 1891. Por desgracia para los habitantes del Congo, las acusaciones de Williams quedarían olvidadas después de su muerte y aún tendría que pasar más de una década antes de que definitivamente cayera la máscara del rostro de Leopoldo II.

El periodista y escritor Edmund Dene Morel , que casi una década después de la muerte de George Washington Williams , seguiría sus pasos denunciado lo que estaba sucediendo en el Estado Libre del Congo ante el desconocimiento o la indiferencia de las sociedades occidentales, aunque al  principio también él había sido un defensor de Leopoldo II creyendo que sus intenciones eran honestas y buscaba el bien de los pueblos que habitaban el Congo. Con obras como "La historia del floreciente comercio de los esclavos del caucho en el Congo en el año de gracia de 1907", la publicación del periódico "West African Mail" dedicado en exclusiva a denunciar la administración del rey belga del Estado Libre del Congo y la fundación de la Asociación para la Reforma del Congo, que contó con el apoyo en su inicio de Roger Casement y posteriormente de muchas figuras intelectuales que se alinearon contra el rey belga, todo ello contribuyó al final del régimen de Leopoldo II (Imagen procedente de http://www.thecommentfactory.com )

Quién se encargaría de tomar el testigo de las acusaciones de Williams sería el periodista y escritor inglés Edmund Denel More(1873-1924), que en un principio había apoyado la labor del rey belga Leopoldo II con la creación del Estado Libre del Congo pero después de recibir informes de los misioneros protestantes que habían estado allí y le relataron lo que estaba sucediendo, decidió desenmascarar al rey y denunciar ante la opinión publica los horrores cometidos por la administración del monarca que supuestamente había ido allí a civilizar a los pueblos que habitaban aquel territorio pero que en realidad estaba dedicándose a explotarlos y torturarlos en beneficio propio. Fundó a finales del siglo XIX el periódico "West African Mail" dedicado en exclusiva a denunciar la actuación de Leopoldo II e inició una campaña de denuncia para que estos hechos fueran conocidos por toda Europa. Sus denuncias llamaron la atención del Foreign Office, el ministerio de asuntos exteriores británico que en 1903 encargaría a un viejo conocido nuestro, Roger David Casement, que realizará una investigación sobre el terreno para comprobar si las denuncias de Morel correspondían con la realidad. De esta forma, en 1903 Casement regresaba al Estado Libre del Congo. Su periplo por el Congo se prolongaría durante tres meses  en los que constató el despoblamiento del territorio , con ejemplos como el de la población de Lukolela, que él había visitado en la década de los ochenta cuando contaba con más de cinco mil habitantes y ahora sólo quedaban unos trescientos cincuenta.

DOCUMENTAL "UN VIAJE AL CONGO, EL RÍO QUE ABSORBE TODOS LOS RÍOS"

No he podido encontrar ningún documental en castellano con el que poder completar la información sobre la historia del Estado Libre del Congo  y su explotación por el rey Leopoldo II, pero he querido incluiros este documental para que podáis conocer un poco más de la hermosa pero salvaje y dura tierra que ha sido protagonista de este relato




Y a medida que avanzaba en su viaje por el río Congo pudo verificar las acusaciones de amputaciones de manos , el uso del chicote para azotar a los trabajadores nativos, el secuestro de las familias para obligar a los hombres a trabajar .Habló con funcionarios, soldados, capataces y nativos. En "El sueño del celta" del escritor peruano Mario Vargas Llosa(1936) describe así la impresión que la visión de aquellos hombres y mujeres torturados y explotados causó en el animo de Casement "Cerraba los ojos y, en un torbellino vertiginoso , aparecían y reaparecían esos cuerpos de ébano con cicatrices rojas rajándoles las espaldas, las nalgas y las piernas, los muñones de niños y viejos en sus brazos cercenados, las caras macilentas, cadavéricas, de las que parecían haber sido extraídas la vida, la grasa, los músculos, quedando en ellas sólo la piel, la calavera y esa expresión que mostraba más que el dolor, la infinita estupefacción por aquello que padecían" Y la conclusión a la que llegaba Casement nos remite a uno de los orígenes de muchos males a lo largo de la historia de la humanidad, la codicia "Codicia de ese oro negro - escribe Vargas Llosa-  que , para desgracia de su gente, albergaban en abundancia los bosques congoleses. Esa riqueza era la maldición que había caído sobre esos desdichados y, de seguir así las cosas, los haría desaparecer de la faz de la Tierra". Y no era una exageración, porque Morel había calculado que en las dos décadas de existencia del Estado Libre del Congo la población había descendido en hasta un 40%.

Fotografía de dos de los miembros de la Force Publique, el cuerpo de policía creado por Leopoldo II para controlar el Estado Libre del Congo, con un grupo de hombres encadenados. En la carta abierta de George Washington Williams de 1890 que ya he mencionado a lo largo de este artículo denunciaba "El gobierno de vuestra Majestad es excesivamente cruel con sus prisioneros y los condena, por las infracciones más leves, a la cadena de presos (como la de la imagen que os incluyo) , algo que no ocurre con ningún otro gobierno del mundo civilizado o sin civilizar. Estas cadenas para bueyes se clavan en los cuellos de los prisioneros y les producen úlceras, alrededor de las cuales se posan las moscas, agravando la llaga supurante de manera que el  prisionero siempre está doliente. A estas pobres criaturas se las suele azotar con un pedazo seco de piel que se llama chicote y la sangre suele fluir con cada golpe cuando se sabe utilizar " (Imagen procedente de http://mrdomingo.com )

Estimaciones que se han realizado con posterioridad establecen la población del Congo a comienzos de la década de los ochenta del  siglo XIX alrededor de los veinte millones de habitantes , aunque algunos incluso elevan esta cifra hasta los treinta millones. En todo caso, cuando se hizo el primer censo oficial en el año 1911, cuando ya el rey Leopoldo II había muerto y el Estado Libre del Congo dejó de existir, la población no superaba los ocho millones y medio, por lo que un mínimo de diez millones de personas habrían muerto en aquellas dos décadas de horror e infamia, aunque otros investigadores la reducen a unos cinco millones, en todo caso cifras inconcebibles para la época y que sólo el Holocausto judío de la Segunda Guerra Mundial superaría . En el año 1904 se publicó en Inglaterra el Informe Casement sobre el Congo , la primera investigación oficial que sacaba a la luz la realidad del Congo . Ese mismo año Roger Casement y Edmund Dene Morel unieron esfuerzos para crear la  Asociación para la Reforma del Congo, que se encargó de organizar las protestas en diferentes países contra el monarca belga, una campaña a la que se unirían personajes tan importantes del mundo de las letras como Arthur Conan Doyle(1854-1930), que escribiría una obra titulada "El crimen del Congo" y el norteamericano Mark Twain(1835-1910) que en 1905 publicaba su obra "El soliloquio del rey Leopoldo" burlándose del monarca y apoyando la intervención de Estados Unidos en favor de la población del Congo .

El cuerpo del rey Leopoldo II después de su muerte  por un derrame cerebral  el 17 de diciembre de 1909. En 1876 había pronunciado en el discurso de fundación de la Asociación Internacional Africana que "Los horrores de este estado de cosas, los miles de víctimas masacradas por el comercio de esclavos cada año, el número aún mayor de seres absolutamente inocentes que son brutalmente arrastrados a la cautividad y condenados de por vida a los trabajos forzados, han conmovido profundamente los sentimientos de todos los que, a todos los niveles, han estudiado con atención esta deplorable realidad; y han concebido la idea de asociarse, de cooperar, en una palabra, de fundar una asociación internacional para dar punto final a este tráfico odioso que es una desgracia para la edad en la que vivimos" Treinta y tres años después moría como el hombre más rico de Europa pero también rodeado por la ignominia y el desprecio de grandes sectores de las sociedades europeas y sobre su conciencia llevaba la responsabilidad de la muerte de millones de personas  (Imagen procedente de http://minernm.blogspot.com )

Aunque Leopoldo II trató de combatir estas campañas con informes que desmentían los de Casement y  Morel al igual que había hecho quince años atrás con las acusaciones de Williams, en esta ocasión la opinión pública europea y norteamericana no se dejó engañar  y  la presión internacional para que Leopoldo II abandonar la administración del Estado Libre del Congo se hacia cada vez más intensa y por fin el 15 de noviembre de 1908 el rey Leopoldo II  entregaba el Congo al gobierno belga , no sin antes reclamar cincuenta millones de francos en concepto de indemnización por los desvelos y esfuerzos que le había supuesto dirigir aquel territorio durante dos décadas.  Antes de entregar la colonia, el rey daría orden de quemar miles de documentos que recogían las atrocidades  cometidas durante aquellos años de infamia . Leopoldo II fallecía apenas un año después, el 17 de diciembre de 1909, dejando detrás de sí un territorio devastado por las torturas, los asesinatos , la explotación y la esclavitud . Dicen los historiadores que no puede ser llamado genocida ya que su intención no fue exterminar a una raza, sino obtener el máximo lucro posible fuera como fuese, aunque eso supusiera la muerte de millones de seres humanos. Da igual como le llamemos, lo que sucedió en el Congo es uno de los episodios más negros de una historia llena de tinieblas, el colonialismo europeo en África. Quiero cerrar esta larga historia que ha ocupado tres artículos con una frase de esperanza, la contenida en la Declaración Universal de los Derechos Humanos aprobada el 10 de diciembre de 1948 en París "Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre; la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas." Por desgracia aún hoy el Congo sufre diversas formas de esta esclavitud , pero eso será tema para otra historia.

  El Mentidero de Mielost en Facebook :

12 comentarios:

Xime dijo...

Muy buen artículo, gracias por compartirlo.

christian mielost dijo...

Muchas gracias a ti Xime por tu lectura y el comentario.!!Un abrazo desde Madrid

Unknown dijo...

Magnífico trabajo!!
Quiero hacerte llegar mi admiración y mi gratitud por ofrecernos este artículo sobre Leopoldo II.
Y deseo dejar constancia de mi sentimiento de repugnancia hacia esos personajes que por la codicia o el ansia de poder, han sido capaces de estas atrocidades o parecidas a lo largo de la historia.

christian mielost dijo...

Gracias a ti por haberlo leído y comparto por completo tu opinión. La codicia está en el origen de la mayor parte de injusticias y conflictos entre las personas . Forma parte de la naturaleza del ser humano pero no por ello hay que resignarse y aceptarla como algo inevitable, sino denunciarla siempre que sea posible. Un abrazo desde Madrid!!

Anónimo dijo...

Permítame una corrección: la Declaración Universal de Derechos Humanos se firmó un siglo después, en 10 de diciembre de 1948.
Por lo demás, el artículo, excelente.

Anónimo dijo...

Me enteré de las hazañas de Leopoldo II gracias al libro "Vagabundo en Africa" de Javier Reverte" y desde entonces es uno de mis libros favoritos.
Javier.

christian mielost dijo...

Muchas gracias por vuestros comentarios. En efecto, tienes toda la razón , es una errata mía al escribir que puse un 8 en lugar de un 9, la Declaración Universal de Derechos fue en 1948, ahora mismo lo corrijo y muchas gracias por indicármelo
Un abrazo desde Madrid!!

christian mielost dijo...

Muchas gracias por tu comentario. Yo también conocí su historia a través de Javier Reverte que para mi es uno de los mejores escritores de viajes de España. Otro libro que te recomiendo sobre el tema es "El sueño del celta" de Mario Vargas Llosa que es una biografía novelada de la vida de Roger Casement, autor de un informe que fue clave para denunciar lo que sucedía en el Congo belga, y , por supuesto, "El corazón de las tinieblas" de Joseph Conrad.
Un abrazo fuerte desde Madrid!!

Leonardo Salazar dijo...

Gracias por no olvidar a los inocentes

Tony dijo...

Es un maldito!!! Gracias a el exiten los problemas de la acualidad alla...

Tony dijo...

Es un maldito!!! Gracias a el exiten los problemas de la acualidad alla...

christian mielost dijo...

Muchas gracias por el comentario y la lectura Tony. En efecto, muchos de los males de África arrancan en la época colonial y todavía hoy los están pagando . Un abrazo desde Madrid!!

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