Mostrando entradas con la etiqueta protagoras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta protagoras. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de febrero de 2013

EL RENACIMIENTO DEL CINISMO Y LA FELICIDAD

Estamos familiarizados con las connotaciones negativas que nuestra hermosa lengua castellana asocia al cinismo. No hay más que abrir el Diccionario de la Lengua Española y buscar las definiciones que alberga para esta palabra "Desvergüenza en el mentir o en la defensa y práctica de acciones o doctrinas vituperables" es la primera de sus acepciones y como segunda acepción encontramos "Impudencia, obscenidad descarada" y aún encontramos un tercer significado negativo, aunque ya en desuso, "Afectación de desaseo y grosería.". Por eso la palabra cínico se ha convertido en algo más que un calificativo, en un insulto que nos describe el carácter indeseable de una persona a la que no le importa mentir, ser desleal, deshonesto y que utiliza el engaño como método para medrar en la vida, un mal que en nuestra sociedad está extendido como un cáncer que mina la legitimidad de las instituciones, basadas en la confianza que los pueblos depositan en la honestidad y valores éticos de sus representantes. Pero de eso me ocuparé un poco más adelante, porque antes quiero hablaros de otro tipo de cinismo,  el de unos hombres que vivieron hace muchos siglos, en la antigua Grecia, en la época dorada del pensamiento clásico, contemporáneos de algunas de las mentes más brillantes de la historia de la filosofía, como Sócrates(470-399 a.C) o Platón (427-347 a.C), porque su cinismo poco tiene que ver con el concepto negativo que hoy tenemos de esa palabra y si con el compromiso individual con la honestidad, aunque llevada al extremo.


Subamos en nuestra máquina del tiempo para trasladarnos al siglo V a. C, a aquella Atenas que vivía su época de máximo esplendor bajo el firme gobierno de Pericles (495-429 a.C), que se mantendría al frente del gobierno de la principal ciudad de Grecia desde la década del 460 a.C hasta su muerte en el 429 a.C. Era el siglo en el que las ciudades griegas habían detenido el avance del Imperio Persa durante las llamadas Guerras Médicas, en las que derrotaron primero el intento de invasión del emperador persa Dario I el Grande( 549-486 a.C) con la célebre victoria de la batalla de Maratón en el 490 a.C y después al hijo de Dario, Jerjes I (519-465 a.C), cuando tuvo lugar la legendaria batalla de las Termópilas en 480 a. C ,donde los trescientos espartanos dirigidos por su rey Leónidas detuvieron heróicamente a las decenas de miles de soldados persas, sacrificando sus vidas para que el resto de los griegos pudieran preparar la defensa y derrotaran a los persas en la batalla naval de Salamina también en 480 a.C, y Platea y Mícala  en 479 a.C , con las que se conjuró la amenaza persa que se cernía sobre Grecia y sobre el resto de Europa. Si aquellas victorias no hubieran sonreído a los griegos nuestro mundo hoy sería por completo diferente y conceptos nacidos en Grecia como la democracia tal vez no existirían.  Pero vencieron y las ciudades griegas, con Atenas a la cabeza, se convirtieron en la principal potencia de aquellos años en el Mediterráneo, sobre todo en el ámbito de la cultura.
Busto de Antístenes ,fundador de la escuela cínica,  un busto que seguramente él no habría querido porque suponía una forma de homenaje o reconocimiento que los cínicos rechazaban. En vida le apodaron  Aplokúon , palabra griega que significa "Verdadero perro". Defendía abandonar todo deseo y placer, como si se tratara de un budista en busca del Nirvana. Afirmaba "Preferiría enloquecer a sentir placer" aunque también tenía sus contradicciones como cuando decía "Para que los alimentos se vuelvan más deseables , exploto mi propio apetito: me abstengo de comer durante un tiempo , y , después de un solo día de ayuno, cualquier alimento que me llevo a la boca me parece de grandísima calidad." Y en cuanto al sexo decía "Cuando mi cuerpo siente necesidad de amor, me uno con una mujer fea, y así ella, como ninguno la desea, me acoge con grandísima alegría" y concluía "En resumen, lo importante, amigos míos, es no sentir necesidad de nada" Aunque en estas palabras estaba reconociendo que necesitaba sentir el placer sexual y también el goce de un alimento, aunque sea por la renuncia durante días a su consumo. Pero si hoy esta forma de pensar es difícil de compartir, como también lo fue para sus contemporáneos, veremos como hay otros aspectos del cinismo que si podríamos utilizar hoy , en particular su desprecio por la codicia (Imagen procedente de http://commons.wikimedia.org )  
Este era el mundo en el que nació Antístenes (hacia 444 a.C- 365 a.c) en una fecha que oscila entre el 446 a.C y el 444 a.C según las fuentes que se consulten. Era hijo de padre ateniense y madre esclava, por lo que de acuerdo a las leyes de la ciudad no podía ser considerado ateniense a todos los efectos ya que para ello era necesario que padre y madre fueran atenienses, por lo que tenía la consideración de meteco, es decir, extranjero. ¿Qué significaba ser meteco en Atenas? Eras un hombre libre, pero no tenías derecho a participar en las votaciones, debías pagar impuestos especiales y no tenías las mismas garantías judiciales que un ciudadano de pleno derecho, es excluido de participar en las instituciones políticas y podríamos resumir lo diciendo que era un ciudadano de segunda, aunque compartiera con ellos religión, lengua y cultura, lo que no impedía que muchos de ellos se dedicaran a los negocios y el comercio convirtiéndose en hombres muy ricos, como era el caso de la familia de Antístenes, nacido en el seno de una familia acomodada.  Antístenes se convertiría en uno de los discípulos de Sócrates, que en aquellos años deambulaba por el ágora, el equivalente a las plazas mayores de nuestras ciudades actuales, dialogando con sus ciudadanos , tratando de estimular su pensamiento y conduciéndoles a plantearse que es lo que sabían y cuanto ignoraban.


También había estudiado retórica con Gorgias(hacia 485 a.C -380 a.C) , uno de los maestros de la escuela sofista que se caracterizaban por la importancia que daban a la palabra , capaz de  "Poder convertir en sólidos y fuertes los argumentos más débiles" como diría uno de sus principales representantes, Protágoras(485 a.C-411 a.C), a los que podríamos considerar un antecedente de los abogados y políticos de nuestros días que hacen de la palabra su principal herramienta de trabajo a la hora de prosperar en la vida pública. Platón no les consideraba filósofos, porque no amaban la sabiduría , significado literal del término filosofía, no ponían la palabra al servicio de la búsqueda de la verdad como hacía Sócrates y otros filósofos, sino que la ponían al servicio de la persuasión, de la seducción del oyente aunque lo que defendieran fuera una mentira y ellos fueran conscientes de ellos. Antístenes no pareció encontrar su lugar al lado de los sofistas y permaneció con Sócrates , acompañándolo junto con otros discípulos, en la célebre escena de la muerte de Sócrates en el 399 a. C después de beber la cicuta en el cumplimiento de la pena de muerte a la que le había condenado la ciudad por impiedad. La tranquilidad y aceptación de su destino que demostró Sócrates en aquel último momento, causó una gran impresión a todos sus discípulos y Antístenes no fue una excepción e iba a marcar su pensamiento.


"Diógenes sentado en su tinaja" obra realizada en 1860 por el pintor francés Jean-Léon Gérôme (1824-1904) donde retrata al principal discípulo de Antístenes, Diógenes de Sínope, que es también la fuente del mayor número de anécdotas en las que ya de por sí son ricos los cínicos, quizás lo único en lo que eran ricos dado su austero estilo de vida. No quería ninguna comodidad y tenía como hogar una tinaja como la del cuadro, renunció incluso al tazón que tenía para beber y al plato donde ponía la comida después de observar que un niño ponía la comida en el pan y bebía con las manos. Tampoco soportaba la riqueza de los demás, como le sucedía con su contemporáneo Platón. Cuenta el escritor italiano Luciano di Crescenzo citando al cronista de la vida de los filósofos de la antigüedad. Diógenes de Laercio, que "Diógenes no soportaba el hecho de que Platón pudiera vivir en una casa cómoda y llena de objetos bellos. Un día de mucha lluvia entró como una furia en su dormitorio y con los pies embarrados pisoteó las mantas bordadas y las alfombras , y después volvió a salir a la calle, tornó a ensuciarse a más no poder los pies, y regresó adentro a saltar sobre las mantas y las alfombras . Platón lo observó sin intervenir y Diógenes aulló -"¡Pisoteo el orgullo de Platón!"- a lo que Platón respondió -"Con el mismo orgullo"-"En efecto, si realmente Diógenes se hubiera desprendido de sus deseos no habría sentido rabia porque Platón viviera cómodamente, le dominó su orgullo de creerse superior a Platón y con ese orgullo pisoteó las ropas de Platón. Por eso los gestos no significan nada sino creemos de verdad en lo que estamos haciendo y Diógenes demostró que algo fallaba en su pensamiento a pesar de haberlo llevado hasta el extremo (Imagen procedente de www.abc.es)
Antístenes decidió abrir su propia escuela junto a algunos amigos en un lugar donde solían reunirse  y al que llamaban Cinosarges, que significa "perro ágil" , que se hallaba a las afuera de Atenas y tenía sus puertas abiertas para los estudiantes extranjeros que acudían a la mayor de las polis griegas y también para los propios atenienses, aunque orientados más a sus clases más humildes . El filósofo español Julián Marías(1914-2005) considera que de Cinosarges procedería el calificativo de cínico para los que seguían las enseñanzas allí impartidas, ya que cínico, del griego Kynikos,  significaría "como los perros" o "perrunos", un nombre no muy halagador  aunque sus miembros, llamados directamente "kynis", es decir, perros,  parecieron aceptarlo no solo de buena gana sino con orgullo y que les fue dado porque así eran vistos por otros ciudadanos, casi como perros por la sencillez de sus ropas y también por unas costumbres que no eran muy apreciadas como lo demuestran estas palabras despectivas  del filósofo Teofrasto (hacia 381 a.C- 287 a.C) que dice del cínico "Es un hombre que maldice y tiene una reputación deplorable. Es sucio, bebe y nunca está en ayunas. Cuando puede hacerlo, estafa y golpea a quienes descubren el engaño antes de que puedan denunciarlo. Ninguna actividad le repugna: será patrón de una taberna y, si es necesario, encargado de un burdel, pregonero e incluso, si se quiere, recaudador de impuestos. Ladrón, habituado a las comisarías y a los guardias civiles, a menudo se lo encuentran locuaz, en la plaza pública, a menos que se convierta en abogado de todas las causas, aunque sean las más indefendibles. Prestamista con fianza, tiene además la soberbia de un famoso y no cuesta mucho imaginarlo. Para completar el cuadro, no olvidemos que el cínico deja, sin sentir vergüenza, que su madre se muera de hambre"


 Pero ¿en qué consistía ser un cínico? Al margen de la negativa descripción de Teofrasto, el escritor italiano Luciano di Crescenzo (1928) en su obra "Historia de la filosofía griega" nos explica que "El cínico verdadero no será nunca esclavo de sus necesidades físicas y emotivas, no sentirá nunca temor ante el hambre, el frío y la soledad y no tendrá jamás deseos de sexo, de dinero , de poder o de gloria. Si os parece un loco , es sólo porque ha elegido un modelo de vida totalmente opuesto al adoptado por la mayoría " Julián Marías en su "Historia de la filosofía"  nos ofrece otra descripción de su pensamiento "El bien del hombre consiste en vivir en sociedad consigo mismo. Todo lo demás, el bienestar , las riquezas, los honores no interesan. El placer de los sentidos y el amor son lo peor, lo que más hay que rehuir. El trabajo , el ejercicio, el comportamiento ascético, es l único deseable. " y termina añadiendo algo que es una innovación en el pensamiento "le es indiferente la familia y la patria, se siente kosmopolítes, ciudadano del mundo". En resumen, nos dice Marías, los valores que estima el cínico por encima de todos los demás son "la independencia, la falta de necesidades y la tranquilidad". Desde luego era un pensamiento extremista y muy difícil de llevar a la realidad al no ser que despojaras a la vida de muchas de las cosas que la embellecen y la hacen más cómoda, prescindiendo del dinero, de la familia y de todo aquello que generara una dependencia. El valor supremo era la libertad individual y para ello había que ser completamente autosuficiente lo que significaba reducir las necesidades a lo mínimo imprescindible.


Cuadro del pintor italiano Sebastiano Ricci(1659-1734) que representa la escena del célebre diálogo entre Dionisio de Sínope y el conquistador Alejandro Magno, el forjador del mayor imperio que había conocido la humanidad hasta entonces. Así nos lo cuenta el historiador griego Plutarco(hacia 46 - hacia 120 d.C)  en su obra "Vida de Alejandro" "Congregados los griegos en el Istmo, decretaron marchar con Alejandro a la guerra contra Persia, nombrándole general; y como fuesen muchos los hombres de Estado y los filósofos que le visitaban y le daban el parabién, esperaba que haría otro tanto Diógenes el de Sínope, que residía en Corinto. Mas éste ninguna cuenta hizo de Alejandro, sino que pasaba tranquilamente su vida en el barrio llamado Craneto; y así hubo de pasar Alejandro a verle. Hallábase casualmente tendido al sol, y habiéndose incorporado un poco a la llegada de tantos personajes, fijó la vista en Alejandro. Saludóle éste, y preguntándole enseguida si se le ofrecía alguna cosa, "muy poco —le respondió—; que te quites del sol". Dícese que Alejandro con aquella especie de menosprecio quedó tan admirado de semejante elevación y grandeza de ánimo, que, cuando retirados de allí empezaron los que le acompañaban a reírse y burlarse, él les dijo: "Pues yo a no ser Alejandro, de buena gana fuera Diógenes".  Algunos de sus comportamientos nos parecen hoy salidos casi de una película cómica, como esta anécdota narrada por Diógenes Laercio, cuando la ciudad de Corinto estaba amenazada por las tropas del rey de Macedonia y padre de Alejandro Magno , Filipo II (382-336 a.C) " Al anunciar Filipo que iba a atacar Corintio, y al estar todos dedicados a los trabajos y corriendo de un lado a otro, él empujaba haciendo rodar la tinaja en que vivía. Como uno le preguntara: -¿Por qué lo haces, Diógenes?-, dijo: -Porque estando todos tan apurados, sería absurdo que yo no hiciera nada. Así que echo a rodar mi tinaja, no teniendo otra cosa en qué ocuparme." (Imagen procedente de http://absolutaignorancia.blogspot.com )
Este desapego por lo material para alcanzar la autosuficiencia plena daría lugar a muchas anécdotas, sobre todo por parte de uno de los discípulos de Antístenes, Diógenes de Sínope (hacia 403 a.C-323 a.C) del que nos cuenta el biógrafo de los filósofos griegos Diógenes Laercio (siglo III d.C), en su obra "Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres "  que después de abandonar su cuidad natal , Sínope, donde había sido condenado al destierro por un turbio asunto de falsificación de monedas, viajó a Atenas donde conoció a Antístenes y al momento quiso ser su discípulo , pero parece que al fundador de la escuela cínica le ponía nervioso tanto entusiasmo y trató de impedirle que le siguiera a todos los lados golpeándole incluso con un bastón, a lo que Diógenes de Sínope replicó "¡Puedes golpearme si lo deseas, Antístenes, pero entérate de que no encontrarás nunca una madera lo bastante dura como para obligarme a que me aleje!" Ya vemos que era persistente y también lo fue aplicando los principios del cinismo hasta el extremo, criticando a las instituciones que limitan la libertad de los ciudadanos y no vacila en enfrentarse a todos los convencionalismos sociales . Es célebre su diálogo con el conquistador macedonio Alejandro Magno (356-323 a.C) cuando Alejandro se lo encontró tomando el sol en las escaleras de un gimnasio de la ciudad griega de Corinto , del que hay diferentes versiones, pero todas ellas coinciden relatar que Alejandro se dirigió al filósofo preguntando "Yo soy Alejandro, ¿quién eres tú?" a lo que éste replicó "Diógenes el Cínico" , el monarca le ofreció "Pídeme lo que desees" y Diógenes no vaciló en replicar a este generoso ofrecimiento "Apártate, que me tapas el sol" . Nada más necesitaba que el sol que le iluminaba , ese era el espíritu de los cínicos. Los que acompañaban a Alejandro se rieron de aquel anciano al que consideraban loco, pero Alejandró los mandó callar y dijo "De no ser Alejandro, habría deseado ser Diógenes."


Escribe Luciano di Crescenzo que "Sus necesidades primarias se reducían al mínimo indispensable. Un manto por toda vestimenta y por lecho, tanto en verano como en invierno, un cuenco para comer y un tazón para beber." Pero incluso esto le iba a parecer demasiado , como nos sigue contando Luciano di Crescenzo citando a Diógenes Laercio " Un día, sin embargo, al haber visto a un niño poner las lentejas directamente sobre el pan, arrojó el cuenco, y cuando vio al mismo niño beber en el hueco de la mano, arrojó también el tazón". Hasta tal extremo llevaba el concepto de autosuficiencia que tampoco quería depender de nadie para el sexo y por ello practicaba la masturbación, incluso en el ágora, y cuando alguien le reprochaba esa práctica replicaba "¡Ah, si pudiera aplacar también el hambre con un ligero masaje en el estómago!" Todo este desprendimiento iba encaminado a lograr la Areté, un concepto difícil de definir hoy pero que era vital en la Grecia Antigua, y que podría explicarse como el proceso que nos llevaría a alcanzar la excelencia en los diferentes aspectos de nuestra vida como ciudadanos, tanto desde el punto de vista moral como en el intelectual. La última lección la dio en el momento de su muerte, porque quiso conservar su independencia incluso en ese momento y ser él quién decidiera cuando dejar la vida, por lo que voluntariamente dejó de respirar hasta que murió. Cuenta di Crescenzo que había pedido que su cuerpo no fuera enterrado sino arrojado a los perros para diluirse en la naturaleza,"Cuando me muera - habría dicho el filósofo -echadme a los perros. Ya estoy acostumbrado."  aunque esta última voluntad no fue respetada y los ciudadanos  le dieron solemne sepultura adornándola con una columna de mármol con la imagen de un perro descansando a su lado.


BREVE VÍDEO SOBRE DIÓGENES  DE SÍNOPE Y LOS CÍNICOS
En este corto documental nos narra la vida de Diógenes de Sínope o Diógenes el Perro, el más célebre de los filósofos cínicos. Un hombre tan peculiar y original que cuando ya era anciano los ciudadanos griegos le  decían que era el momento de que descansara y el decía "Ya casi estoy al final. Ahora es el momento de correr, no de pararse"  . Su vida sería un ejemplo de la libertad invidual llevada al extremo.




Dos rasgos eran comunes a los seguidores de la escuela cínica, la Anaideia, un término que hacía referencia a los comportamientos extravagantes, desvergonzados y provocadores, en el que los cínicos, como hemos visto, eran expertos , y el otro era la Parresía, que significa "decirlo todo", y ya comprobamos que ni siquiera la presencia de Alejandro Magno impedía a Diógenes de Sínope hablarle como si fuera otro ciudadano cualquiera. Radicalmente libres , se definían, según escribe di Crescenzo como "ciudadanos del mundo, sin casa, sin ciudad y sin patria" y por eso mismo no tenían miedo a criticar a los poderes que les gobernaban ya que al que nada tiene nada se le puede quitar, al no ser que fuera la vida y morir en coherencia con tus ideas era para ellos una forma de "morir feliz" que era considerado el objetivo máximo de cualquier vida como enseñaba Antístenes. ¿Por qué hoy he traído a los cínicos al Mentidero? ¿de qué nos sirven las curiosas anécdotas sobre sus extravagantes vidas además de para hacernos sonreír? Los cínicos eran unos extremistas, su forma de vivir terminaba conduciendo a los que practicaban sus preceptos a la mendicidad y si toda una sociedad adoptara aquella escuela de filosofía simplemente se desintegraría, ya que el cínico sólo se preocupa de su propia libertad y se desprende de todo, ninguna institución podría sobrevivir a ese comportamiento, las familias se desintegrarían, los trabajos serían abandonados y la civilización como la conocemos se extinguiría. No, el cinismo no podía ser adoptado como regla de vida para una sociedad, pero sin embargo sus críticas a la sociedad de su tiempo hoy cobran nuevo vigor.


En la obra "El banquete"  del historiador y filósofo  griego Jenofonte (431-354 a.C) se recogen estas palabras del fundador de la Escuela Cínica, Antístenes "A mi parecer la riqueza no es un bien material que se pueda conservar en casa como si fuera un objeto, sino una disposición del Alma; de otro modo , no se explicaría por qué algunos , aun poseyendo muchos bienes, siguen viviendo en medio de riesgos y fatigas con el único objetivo de acumular más dinero. Ni podría entenderse el comportamiento de ciertos tiranos que sienten tantos deseos de poder y tesoros al punto de cometer delitos cada vez más horrendos.Los tales se parecen a personas que, pese a comer sin cesar, no muestran jamás signos de saciedad." ¿No os parece una descripción perfecta de la codicia, de la misma codicia que lleva a concentrar la riqueza en unas pocas manos a costa del empobrecimiento de la mayoría? Por eso hoy encuentro que sus palabras cobran nueva vida. Por supuesto no se trata de que nos desprendamos de todo y vivamos como perros, pues ese era el ideal de vida de los cínicos, pero si de mitigar esa codicia que nos lleva a buscar una riqueza que nunca es suficiente, insaciable y que busca alimentarse a costa de los demás, perdiendo nuestra libertad individual y subordinados a las necesidades artificiales que nosotros mismos nos creamos. Quizás en este sentido, sería necesario un renacimiento del cinismo, de ese cinismo que no buscaba la riqueza material, sino eso tan difícil de definir y que es tan importante como es morir feliz



Supuestos Crates e Hiparquia en una pintura romana del siglo I del jardín de Villa Farnesina, Roma, Museo delle Terme
Fresco conservado en la renacentista Villa Farnesina, donde se representa las figuras de Crates de Tebas(368 a.C-288 a.C) y su esposa Hiparquia (hacia 346 a.C- 300 a.C) . Crates de Tebas fue el principal discípulo de Diógenes de Sínope aunque no fue tan extremista en sus planteamientos como su maestro. Había nacido en una de las familias más ricas de la polis griega de Tebas, pero al conocer a Diógenes decidió entregar toda su fortuna a la ciudad y a partir de entonces vivió el resto de su vida en la pobreza. Hiparquia era una mujer muy bella con gran cantidad de pretendientes, pero al oír las palabras de Crates se enamoró perdidamente del filósofo , más de veinte años mayor que ella y sin ningún bien pues lo había entregado todo. Así nos cuenta Diógenes Laercio lo que sucedió "Crates era todas estas cosas para ella. Aun amenazaba a sus padres que se quitaría la vida si no la casaban con él. Finalmente, como sus padres rogasen a Crates que la removiese de su resolución, hizo éste cuanto pudo; mas nada consiguió. Sacó por último todos sus muebles a su presencia, y la dijo: Mira, este es el esposo; y estos sus bienes: consulta contigo misma; pues no podrás ser mi compañera sin abrazar mi instituto. Eligiolo ella al punto; y tomando su vestido, andaba con Crates, usando públicamente del matrimonio, y concurriendo ambos a las cenas." De esta forma Hiparquia también se dedicó a la filosofía, convirtiéndose en una de las primeras filósofas de la historia. Cuando otro filósofo contrario a los cínicos, Teodoro el Ateo(hacia 340-250 a.C) se burló en una ocasión de ella por dedicarse a la filosofía, Hiparquia le replicó "¿Crees que he hecho mal en consagrar al estudio el tiempo que, por mi sexo, debería haber perdido como tejedora?". Una de las características de los cínicos es que trataban por igual a hombres y mujeres (Imagen procedente de http://www.filosofia.org )

 ¿Si tuviéramos como objetivo morir felices no haríamos aquello que nos hace felices? Y ¿no decía Sócrates que " Desciende a las profundidades de ti mismo, y logra ver tu alma buena. La felicidad la hace solamente uno mismo con la buena conducta"? Y ¿no es verdad , como decía el filósofo francés Auguste Comte que "Vivir para los demás no es solamente una ley de deber, sino también una ley de felicidad"? Claro que esta última afirmación no gustaría nada a los cínicos, porque iría en contra de su concepto radical de libertad individual , pero no me estoy refiriendo a resucitar todo su pensamiento sino aquello que podría ayudarnos a reformar nuestra sociedad y lo más importante, ayudarnos a llevar una vida mejor. Su idea de morir feliz nos llevaría a tratar de tener una vida feliz y ello a preocuparnos del bienestar de los demás , mitigando los problemas de unas sociedades donde tenemos muchos recursos pero mal distribuidos excluyendo a una mayoría de las ventajas de nuestra evolución cultural , tecnológica y material. Creo que el primer paso para un cambio que de verdad transforme nuestras sociedades debería venir a través de esa transformación en nuestra forma de valorar lo que de verdad es importante para nosotros, un acto de libertad como el que defendían los cínicos, aunque soy consciente que esas palabras suenan a utopía irrealizable,pero para eso nos sirve la historia, para buscar los ensayos de vida que otros hicieron, para tomar lo mejor de su pensamiento y desechar lo que se demostró que no funcionó .


En este tiempo de cinismo,pero en su sentido más negativo, ese que recogía al principio de este artículo "Desvergüenza en el mentir o en la defensa y práctica de acciones o doctrinas vituperables" , que en algunos países parece apoderarse de sus gobernantes y de aquellos que deberían dar ejemplo con su comportamiento, quería recuperar ese lado menos oscuro del cinismo a pesar de sus excesos, el cinismo que hablaba de honestidad, de coherencia con sus creencias, de rechazo de la codicia y búsqueda de la felicidad. ¿Un mensaje cándido? Tal vez si, pero también tal vez sea necesario que recuperemos esa candidez, porque si los cínicos de hoy actúan como personas que no creen en nada, los de la Grecia clásica creían en la libertad individual y una de las características de la libertad es que nos permite tratar de cambiar lo que nos rodea aunque el entorno nos diga que eso es imposible. Como afirmabas  el inventor Thomas Alva Edison "Los que aseguran que es imposible no deberían interrumpir a los que estamos intentándolo" ,así que con ayuda de cínicos, estoicos, socráticos, platónicos, existencialistas y cualquier otra corriente de pensamiento que se ocupe del hombre habrá que seguir buscando las señales del camino hacia un mundo mejor y más justo. Para cerrar este artículo creo que lo mejor es escuchar de nuevo la voz de Antístenes "Yo, aunque pobre en apariencia, tengo tantas de dichas posesiones que hasta me cuesta encontrarlas:duermo, como y bebo donde más me place, y tengo la impresión de que todo el mundo me pertenece"




El Mentidero de Mielost en Facebook :
 https://www.facebook.com/ElMentideroDeMielost

domingo, 11 de noviembre de 2012

LA BÚSQUEDA DE LA VERDAD Y LAS REDES SOCIALES

El presente artículo nace de la lectura de otro que venía en la edición dominical de un periódico español llamado "El Mundo" donde el autor de la columna, Andrés Pérez Ortega, al que sólo puedo citar ya que no conozco nada más aparte del nombre, escribe sobre las redes sociales y el uso que de ellas hacemos. Se supone que estas redes sociales deberían de ser como el ágora en la Grecia de Sócrates(470-399 a.C) o Platón(hacia 427-347 a.C), donde los ciudadanos de Atenas pasaban gran parte de sus días hablando sobre los asuntos de la ciudad, política, arte , filosofía, lo que se podían permitir ya que el trabajo era realizado por miles de esclavos , lo que facilitaba a los ciudadanos disfrutar  de mucho tiempo libre ya que tampoco debían ocuparse de los asuntos del hogar, pues para ello estaban las mujeres. Hoy disponemos de redes sociales como Facebook o Twitter donde podemos expresar nuestras opiniones y compartirlas con miles e incluso millones de personas con las que de otra forma no habríamos podido contactar antes. Se supone que esto deberías ser un enriquecimiento de nuestros debates, facilitar el intercambio de ideas ,las discusiones sobre ellas y aprender así unos de otros, que es lo que Sócrates trataba de despertar en la mente de sus conciudadanos atenienses .
 
Pero si así es como debería ser , la realidad creo que se aproxima más a esta descripción que realiza en el artículo que mencionaba al comienzo , donde Andrés Pérez Ortega escribe "Tras la imagen de tolerancia que caracteriza al mundo de las redes sociales hay un ejército de justicieros voluntarios dispuestos a saltar como fieras para sacar los colores o denunciar a cualquiera que exprese algo que les disguste , se aleje del pensamiento único o consideren políticamente incorrecto" Un poco más adelante añade "Las redes sociales parecen diseñadas para que una frase pueda convertirse en un arma arrojadiza. Una reputación profesional intachable puede quedar destrozada por culpa de una opinión sincera pero alejada de la de la mayoría vociferante. Quizá más tarde se demuestre que tenía razón, pero ¿a quién le importa?" No es sencillo exponer tu pensamiento ante personas a las que no conoces y no sabes la reacción que tendrán a tus palabras, pero el que escribe en una red social, en un blog o habla en los medios de comunicación  no debería preocuparse de ello sino de expresar un mensaje lo mejor construido que pueda, que resulte inteligible y argumentado , que puede ser crítico pero no debería ser nunca insultante, y , lo esencial, ser honesto consigo mismo y con los demás expresando aquello que piensa de verdad y no lo que se considera conveniente o en el lenguaje actual, políticamente correcto.


File:Kapitolinischer Pythagoras adjusted.jpg
Busto de Pitágoras de Samos(580-495 a.C). Diógenes Laercio, un historiador griego del siglo III al que debemos una gran cantidad de información sobre los filósofos griegos recogidos en su obra "Vida de filósofos" cuenta que un día Leonte, el tirano de la ciudad de Fliunte, pregúnto a Pitágoras "¿Quién eres?" y Pitágoras respondió "Soy un filósofo". Fue el primero en emplear esta palabra, filósofo, para definir su amor a la sabiduría. A él se atribuye esa definición del filósofo como amante del saber sin esconder otro interés más que la búsqueda de la verdad "En esta vida hay tres clases de hombres, al igual que hay tres categorías  de personas que van a ver los Juegos Olímpicos. La clase más baja está formada por los que va a comprar y a vender. Luego están los que compiten por la gloria . Sin embargo, los mejores de todos son los que van simplemente a ver. Por lo tanto la purificación más perfecta es la ciencia desinteresada y a ella se dedica el filósofo auténtico que se ha liberado completamente de los vínculos de la naturaleza" (Imagen procedente de http://commons.wikimedia,org ) 
 
Pero con demasiada frecuencia la voz que difiere de la opinión mayoritaria es silenciada por un cúmulo no de opiniones contrarias y críticas, que es lo lógico en un debate,sino por descalificaciones, burlas , insultos que se pronuncian sin añadir la mínima argumentación a su rechazo. Quizás el ejemplo paradigmático de esta forma de actuar sea Twitter, una red social donde el pensamiento tiene que ser sintetizado en 140 caracteres y aunque es todo un ejercicio de precisión expresarse con un número tan limitado de letras ¿cómo se puede matizar lo que se expresa?.Esto a menudo da lugar a malinterpretaciones del mensaje que se quiere transmitir y a reacciones apasionadas que distorsionan  las palabras y dejan indefenso al que las comunicó. A todo ello hay que sumar la creciente presión del pensamiento único, de aquel que es compartido por la mayoría, un pensamiento que a menudo no es tal, sino solo la repetición de los mensajes de otras personas, los ecos de otros pensamientos y reflexiones que no te pertenecen y sobre los que no has reflexionado y te limitas a corroborar.Si alguien trata de aportar una crítica, un matiz o disiente en algo de ese pensamiento surge lo que define el artículo que he mencionado al principio "un ejército de justicieros voluntarios". Deberíamos hacernos una pregunta ¿nos interesa buscar la verdad?¿nos interesan las respuestas a nuestras preguntas aunque pueda ser que esas respuesta no nos gusten? o , por el contrario ¿preferimos leer, ver o escuchar solo aquello que coincide con nuestro pensamiento y corrobore lo que creemos? Por supuesto, esto no sucede siempre, pero si es algo que se percibe cada vez con más fuerza en la red, o  al menos yo lo siento así. 
 
Permitidme ahora que os lleve en nuestra máquina del tiempo hasta la Grecia del siglo V a. C, aquella en la que podías encontrarte  por las calles de Atenas a Sócrates charlando con sus vecinos , animándoles a pensar , a buscar respuestas y aprendiendo de ellos . Platón, su discípulo, pone estas palabras en boca de Sócrates "¿Pero qué pueden enseñarme a mí los árboles y el campo, cuando la ciudad pone a mi disposición todos los hombres que quiero y todos ellos tan instructivos?" Sócrates observaba a los hombres y trataba de ayudarles a buscar por sí mismos la verdad aunque él confesaba no conocerla y se definía  como una partera que en lugar de ayudar a las madres a traer niños al mundo ayudaba a los hombres a amar el saber y hallar la verdad, o al menos a tratar de hallarla "Mi trabajo de partero- decía - se asemeja en todo al de las comadronas , sólo que ellas actúan sobre las mujeres y yo sobre las almas". En la obra "Historia de la filosofía griega" del escritor italiano Luciano di Crescenzo (1928) incluye este diálogo inventado pero  que nos ayuda a ver la forma en que Sócrates buscaba eso que nos parece tan evidente pero es tan elusivo como la verdad . Sócrates pregunta a uno de  sus vecinos llamado Menón "¿Qué es la bondad?" a lo que Menón responde "Significa ayudar al prójimo y dar dinero a un amigo que no lo tiene". Sócrates reflexiona y dice "Quieres decir entonces que si ayudas a uno que no es amigo tuyo ¿no es un acto de bondad?".


File:David - The Death of Socrates.jpg
Cuadro "La muerte de Sócrates" del pintor francés Jacques-Louis David (1748-1825). Al final de su vida los atenienses le acusaron de impiedad, es decir, por no creer ni adorar a los dioses y enseñar a los jóvenes a no hacerlo, aunque en realidad le acusaban de buscar incansablemente la verdad. Estas eran las palabras de Meleto, uno de sus acusadores , en la obra "Las nubes" de Aristófanes(hacia 444-385 a.C), una sátira contra los filósofos como Sócrates   "Yo , Meleto, hijo de Meleto, acuso a Sócrates de inmiscuirse en cosas  que no le atañen ; de investigar sobre lo que hay bajo tierra y lo que hay sobre el cielo y de discurrir con todos y acerca de todo, intentando siempre hacer parecer como mejor razón la peor. ¡Por estos delitos solicito a los atenienses que se lo envíe a la muerte!"  Aristófanes, queriendo burlarse de Sócrates en su texto, en realidad lo ensalza, porque vemos lo injusta de la acusación de un hombre cuyo delito había sido buscar la verdad y tratar de enseñar a los demás a hacerlo. Creo que también en nuestros días habría causado mucha irritación, porque obligaba a pensar, a enfrentarnos con los tópicos que empleamos al hablar y con las ideas recibidas de otros y que hemos hecho nuestras sin preguntarnos el por qué (imagen procedente de http://commons.wikimedia.org)
 
 
Menón replica "No , señor. Incluso si ayudo a uno que no es mi amigo,se trata de una buena acción" . Sócrates sigue su linea de pensamiento y se dirige de nuevo a Menón "Y si al dar dinero a un amigo supieras que se valdrá de él para cometer una mala acción, ¿sería aún una buena acción?" Podemos imaginar a Menón ya un poco confuso cuando responde  "No, en ese caso, ciertamente no" y ahora es cuando Sócrates llega a donde quería ir "Recapitulemos entonces: dar dinero a un amigo podría ser y no ser una buena acción, mientras podría ser una buena acción dar dinero a uno que no es un amigo" Con este diálogo vemos como la verdad del significado de bondad está llena de matices, y si es bueno ayudar a un amigo, no siempre lo es si esa ayuda sirve para que cometa una mala acción que perjudique a otras personas o a sí mismo. Sócrates era un filósofo, palabra de origen griego compuesta por philo, que significa amor, y sophos, sabiduría,es decir, "amor a la sabiduría", y es lo que él y tantas otras grandes figuras del pensamiento antes y después  han hecho, amar el saber, el conocimiento que es lo único que nos puede aproximar a la verdad. El gran escultor italiano Miguel Ángel Buonarrotti (1475-1564) decía sobre una de sus obras "Vi al ángel en el mármol y tallé hasta que lo dejé en libertad" y creo que esa es la mejor imagen que podemos utilizar para la filosofía, ve la verdad y trata de despojarla de todos sus adornos para mostrarla al desnudo y que todos podamos contemplarla.

Pero en el mismo siglo en que vivió Sócrates aparecieron otros hombres a los que la historia conoce con el hombre de sofistas , igualmente procedente de sophos, "sabiduría" y la palabra sofista se empleaba para aquellos que tenían un conocimiento profundo, sabiduría sobre algo concreto. Pero la diferencia entre los filósofos y los sofistas, que en principio son ambos amantes de la sabiduría, es que los primeros ofrecen este conocimiento gratis y no obtienen beneficios de él mientras que los sofistas  ponían sus facultades al servicio de quién tuviera dinero para pagarlas, vendiendo por ejemplo su capacidad oratoria  para defender a los que tenían que afrontar un juicio. Hay que tener en cuenta que en Atenas , hasta el gobierno de Pericles(495-429 a,C), cada persona tenía que responder personalmente a las acusaciones ante un tribunal sin valerse de un abogado, pero no todo el mundo tenía la capacidad de escribir un buen discurso de defensa y es entonces cuando entraban en escena los sofistas preparando un  discurso para librarse de la acusación. Esta forma de rentabilizar la sabiduría era rechazada por los filósofos como lo demuestran estas palabras de otro filósofo Jenofonte(431-534 a.C) "Son llamados sofistas unos hombres que se prostituye y que por dinero venden su propia sabiduría a quién se la pide:ellos hablan para engañar y escriben por la ganancia  y no ayudan a nadie en nada" Cuando escribe Jenofonte que no ayuda a nadie en nada quiere significar que su objetivo no era llegar a la verdad, sino utilizar los argumentos a su propia conveniencia para alcanzar los resultados deseados, igual que haría un abogado o un político
de nuestros días.

El principal representante del sofismo es Protágoras (hacia 480-410 a.C) . De él  se dijo que fue el primero en cobrar por dar un curso de oratoria , al menos eso afirma el también sofista Filóstrato de Atenas(hacia 170-249) en su obra "Vida de los sofistas"  y justifica esta decisión de recibir una remuneración por sus servicios "Cosa que no se le puede reprochar, ya que todos tomamos más en serio lo que nos cuesta que lo que es gratuito" Los sofistas no buscaban la verdad, porque no creían que existiera una única verdad. Así lo expresaba otro sofista de la época de Protágoras, Gorgias de Leontini(hacia 480 a.C-385 a.C)  "Nada es; si algo fuese, no lo podría entender; y aunque llegara a entenderlo , no sería capaz de comunicárselo a los demás" Creían sólo en el poder de la palabra. Este es un pensamiento que derivaría en la demagogia y el relativismo, si no hay ninguna verdad cualquier cosa puede ser considerada en un momento determinado como válida y luego , tiempo después, rechazada, un todo vale . Al no existir la verdad su búsqueda no tiene sentido como tampoco lo tendría la filosofía. Sin embargo, la única forma que tiene el pensamiento de evolucionar es buscar la verdad y además, si lo pensamos bien, ¿no es ya una verdad que no existiese la verdad? (imagen procedente de http://www.biografiasyvidas.com )   

Y con los sofistas y los políticos surgió la demagogia, otra palabra griega que significa "dirigir al pueblo", y que Aristóteles (384-322 a.C), definió como la "forma corrupta o degenerada de la democracia que lleva a la institución de un gobierno tiránico de las clases inferiores o, más a menudo, de muchos o de unos que gobiernan en nombre del pueblo" pero creo que hoy se aproxima más a la realidad la definición recogida en el Diccionario de la Lengua Española "Degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder." Al igual que entre los sofistas , entre los demagogos la verdad vuelve a ser su víctima ya que no es importante, el que anhela el poder regala al pueblo las palabras que estos quieren oír aunque sepa que son falsas  y que sus promesas no serán cumplidas. El demagogo en su discurso omite aquellos elementos que no apoyan el mensaje que quieren transmitir, los oculta y , por lo tanto, miente. También utiliza otro recurso, el del falso dilema, que consiste en ofrecer en el discurso dos alternativas excluyendo a todas las demás , es decir, presenta una situación determinada como buena o mala, justa o injusta, puedes estar con él o contra él, sin admitir ningún matiz y excluyendo cualquier otra posibilidad.

El hijo del sofismo es el relativismo, donde la verdad no existe, sino que todo es interpretable y opinable .Luciano De Crescenzo lo explica mucho mejor que yo "Lo que yo conozco no es una realidad objetiva  igual para todos , sino que asume un significado preciso sólo en el momento en yo la percibo y , naturalmente, este significado cambia al cambiar mis opiniones" El sofista renuncia a buscar la verdad , el demagogo, simplemente, pretende ocultarla, falsearla, engañar. A la mayoría de los políticos de nuestra época y de casi todas las épocas no les importa la verdad, sino ganar las elecciones y para ello están dispuestos a decir lo que el pueblo quiere escuchar, son demagogos. También lo son aquellos medios de comunicación que abandonan la independencia y apoyan a una u otra postura política , transformando los mensajes que envían a sus lectores o espectadores en aquello que desean que crean que es la verdad y que coincide normalmente con lo que desea leer su comprador. Eso es lo que lleva a que las personas conservadoras compren periódicos conservadores y los que tienen unas ideas socialistas adquieran prensa que simpatiza con estas ideologías. No buscamos la verdad, queremos confirmar que lo que pensamos es cierto y si discrepa con nuestro pensamiento lo rechazamos con un gesto de disgusto.


Facebook, creada en 2004 por Mark Elliot Zuckerberg (1984)  y Twitter , fundada por Jack Dorsey(1976) en el año 2006, son las dos redes sociales más importantes en el mundo, la primera de ellas conectando ya a mil millones de usuarios, un potencial de intercomunicación como nunca ha existido en la historia. ¿Podéis imaginar los comentarios que habrían realizado Sócrates, Leonardo da Vinci, Newton o Einstein de haber dispuesto de una herramienta como Internet y de redes sociales para transmitir sus conocimientos?Un ágora  como la de Atenas pero en lugar de unos centenares de ciudadanos , millones, cientos  de millones de personas intercambiando pensamientos, una fuerza capaz de transformar el mundo como lo conocemos, pero sólo si lo empleamos con mente abierta, con ganas de aprender, de reflexionar y no sólo para oír lo que ya sabemos y dejarnos arrastrar por las corrientes predominantes, convirtiéndonos en eco de una música que no es la nuestra (Imagen procedente de http://www.trecebits.com )

Las redes sociales deberían servirnos para librarnos de ese control de los políticos y los medios de comunicación afines, de los grandes grupos que controlan la prensa y las emisoras de radio y televisión, un ágora donde hablar en libertad, de intercambiar ideas , de debatir y buscar la verdad uniendo una cantidad de mentes en esta tarea como no se había visto hasta ahora en nuestra historia, pero me pregunto si realmente nos interesa la verdad, si queremos hallarla, porque si es así esto no se corresponde con esa tiranía del pensamiento políticamente correcto, con ese rechazo visceral al que piensa de forma diferente al que no se responde con argumentos razonados sino que se trata de silenciar su voz con descalificaciones e insultos. Esta actitud que se está extendiendo cada vez más en las redes  hará que personas que piensan de forma diferente a la mayoría y por lo tanto tienen un pensamiento original y que podría aportar diferentes puntos de vista a los problemas actuales, decidan guardar silencio antes que enfrentarse a un coro de voces que no quieren escuchar nada más que aquello que confirme sus ideas. Las redes sociales son el gran ágora de nuestro tiempo, podríamos convertirlo en el mayor foro de ideas y debates del mundo, pero sólo se convertirá en ello si no somos ni sofistas ni demagogos , sino filósofos en el sentido de amar el saber y buscar la verdad aunque esta pueda no gustarnos.

El historiador romano Tácito escribía que "La verdad se robustece con la investigación y la dilación; la falsedad, con el apresuramiento y la incertidumbre", pero en este tiempo de reacciones inmediatas parece no existir el tiempo para reflexionar sobre las palabras que escribimos ni sobre los textos que leemos , pulsamos las teclas de nuestros ordenadores y teléfonos para mostrar al momento nuestra conformidad o rechazo para que otros lo sepan y reaccionen con la misma inmediatez. No encontraremos la verdad en lo inmediato, es necesario detenerse, valorar los matices, tratar de comprender lo que la otra persona quería decir con las palabras que ha escrito porque no siempre el significado de una frase es el que le damos en una primera lectura, y luego , si estamos en contra, busquemos los argumentos para apoyar nuestro rechazo y enriquecer así el debate, pues como decía Aristóteles " No basta decir solamente la verdad, mas conviene mostrar la causa de la falsedad" y por supuesto sin ahogar las otras voces, y aquí me apoyo en mi admirado poeta Rabindranath Tagore que afirmaba que "La verdad no está de parte de quién grite más." . Reflexionar,debatir,tolerar, buscar la verdad,  siempre con respeto a los demás , deberían ser nuestras guías en las redes sociales para que se conviertan en lo que pueden ser, algo que va  mucho más allá de compartir canciones o fotografías, un motor de transformación de nuestras sociedades. En nuestras manos está.

sábado, 30 de junio de 2012

RECUPERANDO AL HOMBRE COMO MEDIDA DE TODAS LAS COSAS

Si acudimos al Diccionario de la Lengua Española para encontrar el significado de la palabra humanismo encontramos tres definiciones. En la primnera de ellas se dice que es el cultivo y conocimiento de las letras humanas, en la segunda se describe como un movimiento intelectual de los siglos XV y XVI  al que conocemos como Renacimiento con el que se intentó recuperar los valores propios de la cultura griera y romana en particular en su visión del ser humano y en la última de las acepciones encontramos esta definición "Doctrina o actitud vital basada en una concepción integradora de los valores humanos". Permitidme un momento que viajemos a la Grecia del siglo V a. C, el siglo de oro ateniense, cuando la democracia se ha impuesto en la principal ciudad o polis griega, Atenas, con una de las personalidades políticas más atrayentes de la Antigüedad, Pericles (495-429 a. C), que no sólo convirtió a su ciudad en la más importante política y militarmente de su tiempo sino que además favoreció el desarrollo del arte,la literatura y la arquitectura  legando a la historia el edificio que hoy podría decirse que es el símbolo de la cultura grecolatina, el Partenón de la Acrópolis de Atenas.  En el siglo V a. C vivieron filósofos como Sócrates (470-399 a.C), escultores como Fidias (490-431 a.C) o poetas y dramaturgos como Eurípides (480-406 a.C) por citar sólo tres ejemplos de una pléyade de grandes personalidades de la cultura.

Entre ellos se encontraba un orador y retórico llamado Protágoras (hacia 485-411 a.C)  que según el filósofo Platón (hacia 427-347 a.C) fue el pionero del sofismo, una palabra que procede del griego sophia y significa "sabiduría". Ser sofista significaba poseer un conocimiento profundo de una determinada materia, lo que hoy llamaríamos un técnico y que ponían ese conocimiento al servicio de los demás. Hasta aquí no se diferenciaban demasiado de los filósofos, pero había un matiz importante, los sofistas ofrecían ese conocimiento a cambio de un precio , es decir, vendían su sabiduria, algo que para nosotros es lo más natural del mundo pero que a los sabios de la Grecia Clásica les sacaba de quicio y les dedicaban duras palabras como estas del filósofo Jenofonte (431- 354 a.C) "Son llamados sofistas unos hombres que se prostituyen y que por dinero venden su propia sabiduría a quien se la pide: ellos hablan para engañar  y escriben por la ganancia  y no ayudan a nadie en nada". Para que os hagáis una idea un sofista de entonces sería un abogado o un político de éxito en nuestros días, ya que eran capaces de defender con todo un arsenal de argumentos un determinado razonamiento e instantes después atacar ese mismo razonamiento con otros argumentos no menos sólidos, es decir, lo que un sofista tenía claro es que la única verdad es que no existe la verdad, al menos eso es lo que ellos pensaban.

Diógenes Laercio(se cree que vivió durante  el siglo III d. C) nos dejó una obra titulada "Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres " que es una fuente indispensable para conocer la vida de los filósofos griegos. Sobre Protágoras, en la fotografía superior un busto del filósofo, nos cuenta que nació en una familia pobre y que durante su juventud trató de ganarse la vida transportando mercancías . Al comprobar el ingenio con el que el joven se había buscado ganarse la vida ,el filósofo Demócrito ,que vivía en su misma ciudad, Abdera, le propuso que se inscribiera en la escuela que él dirigía. Se convertiría en un orador famoso y en el primero en vender sus servicios y su conocimiento a otros que buscaban beneficiarse de ellos. Tal sería su éxito que Platón escribe en una de sus obras "Yo conozco a un hombre, Protágoras, que él sólo ha ganado con su ciencia más dinero del que ha ganado Fidias con sus bellas obras y otros diez escultores juntos " Su vida no tuvo un buen final , ya que ,al igual que Sócrates, fue acusado de impiedad y codenado a muerte. Protágoras huyó a Sicilia, pero mientras navegaba perseguido por embarcaciones atenienses, su barco naufragó y murio ahogado mientras sus obras eran destruidas pasto de las llamas (imagen procedente de http://philosophiaescolar.blogspot.com

Protágoras inició esta costumbre de pagar por los conocimientos que proporcionaba,  algo que , para algunos como otro sofistas ya de la época del Imperio Romano, Filostrato(hacia 160-249 d.C) no era reprochable "ya que todos tomamos más en serio lo que nos cuesta que lo que es gratuito". Pero lo que hoy me interesa de Protágoras no es tanto su faceta como representante del sofismo como una frase en la que se concentra su pensamiento filosófico "El hombre es la medida de todas las cosas, de las que son , por lo que son, y de las que no son , por lo que no son" con la que Protágoras quería afirmar que es el hombre el que establece lo que es bueno y lo que es malo, lo que para muchos sentaba los cimientos del relativismo moral pues no habría verdades eternas ni valores morales incuestionables ya que si yo considero , por ejemplo, que robar es bueno, para mi lo sería aunque los demás pensasen lo contrario, sin embargo otros , entre los que me encuentro, pensamos que Protágoras no se referia al hombre como individuo sino a la humanidad, y que lo que quería decir es que el hombre es el centro , la piedra angular de la sociedad y que cualquier camino que emprenda la sociedad tiene que tener en cuenta esta realidad.

A lo largo de la historia son constantes los ejemplos de los nefastos resultados de poner a las doctrinas religiosas o los sistemas políticos por encima de la realidad humana, por encima de la sociedad. Si el cristianismo, el islamismo  y el feudalismo medieval establecieron una sociedad gobernada por el temor al castigo y sometida a las arbitrariedades de los nobles, donde la mayoría de los miembros de aquellas sociedades estaban   condenados a llevar una vida de servidumbre y sin posibilidad de cambiar la realidad en la que nacían, en un sistema que recuerda al inamovible de las castas indias, con todas las excepciones que admite una generalización como la que estoy haciendo, en el siglo XV y XVI el hombre parecía recuperar su posición como elemento principal del pensamiento . Esta época fue conocida como  el Renacimiento, se valoraba la vida en el presente en detrimento de la vida en el más allá, algo que había sido utilizado para difundir durante siglos la idea de que la actitud de resignación ante el estado de cosas vigente era la mejor forma de asegurarse la salvación en el reino de los cielos, algo muy conveniente para aquellos que detentaban el poder y se  hallaban en la cumbre de la pirámide social de su época, reyes, nobles, caballeros y religiosos.no estoy criticando a la religión sino al uso que de ella realizaban los poderosos como instrumento de control.

Durante la mayor parte del siglo XIX los niños realizaban similiares jornadas agotadoras que los adultos , como muy bien reflejaban las novelas del escritor inglés Charles Dickens que retrataban las grandes desigualdades de la sociedad más rica y evolucionada de aquella época, la del Imperio Británico . La educación pública y obligatoria, la sanidad universal, las pensiones de jubilación, las vacaciones fueron conquistas sociales, que no privilegios, dirigidas a reducir la desigualdad entre ricos y pobres y crear sociedades más justas , desarrollando las condiciones necesarias para que los ciudadanos pudieran desarrollar sus vidas  en libertad y dispusieran de los medios para llevar vidas  más plenas (imagen procedente de http://trabajosdesocialesairen.blogspot.com )    

Durante el siglo XVIII  los pensadores de la Ilustración y los enciclopedistas impulsaron el desarrollo de la ciencia que permitía al hombre liberarse de muchas de las cadenas forjadas por la superstición y la ignorancia que predominaba en los siglos pasados y de la que se derivó una mayor preocupación por la educación de la sociedad como instrumento para hacer al hombre más libre y consciente de sí mismo  y de la que nacerían la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano durante la Revolución Francesa, y documentos garantes del derecho a la libertad y a la felicidad de los ciudadanos como la Declaración de Independencia de Estados Unidos y su Constitución . Pero en este mismo siglo daba sus primeros pasos  la Revolución Industrial que volvía a desplazar al hombrre del centro de las preocupaciones sociales para sustituirlo por la economía. Nacía el capitalismo y también una nueva servidumbre, la de los obreros , que siendo hombres libres en realidad apenas se diferenciaban en nada de los antiguos siervos medievales.

Durante casi dos siglos se estableció la lucha entre el poder económico de los grandes industriales y la clase obrera que trabajaba en las fábricas en condiciones penosas, con sueldos miserables, jornadas agotadoras , sin coberturas sociales ni defensa ante los abusos de los patronos . Gracias a los esfuerzos de los sindicatos y de nuevos movimientos políticos e intelectuales que se oponían al trato injusto recibido  y consiguieron limitar primero y prohibir después el trabajo de los niños, establecer jornadas laborales que permitieran a los trabajadores tener una vida propia, pagar salarios suficientes para llevar una vida digna, fijar periodos de vacaciones y un descanso semanal obligatorio . Mucho más tarde, ya en el siglo XX, sobre todo a partir de la Segunda Guerra Mundial, se pusieron las bases del estado de bienestar con protección sanitaria para  toda la población, educación universal y gratuita, de la que por cierto, el pionero en instaurarla fue Protágoras, y pensiones para los trabajadores cuando llegaban al final de su vida laboral entre otras ayudas sociales que demostraban que la principal preocupación de los gobiernos y sociedades de aquel tiempo era el hombre .

El sociólogo y filósofo austríaco y luego nacionalizado británico Karl Raimund Popper (1902-1994), escribía en los años cincuenta del siglo XX sobre el Estado de bienestar "En ningún otro momento, y en ninguna parte, han sido los hombres más respetados, como hombres, que en nuestra sociedad. Nunca antes los Derechos Humanos y la dignidad humana, han sido tan respetados y nunca antes han habido tantos dispuestos a hacer sacrificios por otros, especialmente por aquellos menos afortunados que ellos". Era consciente que aún había muchas cosas que corregir " El poder todavía corrompe, incluso en nuestro mundo. Empleados públicos todavía se comportan a veces como amos descorteses. Todavía abundan dictadores de bolsillo... pero todo eso no se debe tanto a falta de buenas intenciones como a la falta de habilidad e incompetencia" pero el balance era muy positivo y añadía ."Nuestro mundo libre ha casi, si no completamente, eliminado los grandes males que han con anterioridad asediado la vida social de los hombres"  Creo que si viviera en el mundo actual sería mucho más crítico con los retrocesos que se están produciendo en ese estado del bienestar que, en lugar de tratar de extenderlo a todo el mundo, se trata de reducir hasta casi su eliminación (imagen procedente de http://www.biografiasyvidas.com )

Pero durante durante los últimos treinta años y muy particularmente durante la última década de nuevo el hombre ha sido desplazado por algo que parece inundarlo todo, que se ha convertido en la filosofía de nuestro tiempo, en la respuesta a todas las preguntas , en la perspectiva desde la que se juzga todo lo que sucede, la que determina las decisiones políticas y la organización de la sociedad, a la que incluso se subordinan todos aquellos valores que durante años pensamos que eran irrenunciables porque favorecían la libertad del ser humano. Si, había un nuevo rey de la sociedad, la economía , una aristocracia, los grandes grupos financieros y empresariales ,una nueva casta sacerdotal, los economistas,  y una nueva moral donde ya no se persigue el bienestar y la felicidad de la población , objetivo de las antiguas constituciones surgidas de la independencia de Estados Unidos o de la Revolución Francesa, sino incrementar los beneficios y maximizar la rentabilidad. Si Protágoras decía que "el hombre es la medida de todas las cosas" , los nuevos Protágoras de nuestro tiempo , los economistas, sustituyen al hombre por el dinero como la medida de todas las cosas.

En los periódicos, en las tertulias de la radio, en los informativos de televisión  apenas se deja espacio para otras noticias y opiniones que no estén presididas por la economía y los economistas, a los que se les pregunta sobre cualquier aspecto de la sociedad aunque nada tenga que ver con la materia sobre la que son , presuntamente, expertos. Y digo presuntamente porque la crisis mundial que estamos viviendo durante los últimos años no fue pronosticada por estos sabios de la economía que nos explican los acontecimientos cuando estos ya han tenido lugar. Y el problema de medir todo en terminos económicos es que nos olvidamos que la realidad es mucho más que las cifras de déficit, la balanza comercial, la inflación, la prima de riesgo, los índices bursátiles o los costes de producción, se olvidan de las personas que componen la sociedad, de los seres humanos que padecen cada día la realidad, una realidad cada vez más injusta en las que se ensancha el abismo que separa a la minoría favorecida del resto de una sociedad que se empobrece dia tras dia al tiempo que también lo hacen sus derechos y libertades y que además tiene que escuchar como los responsables de haberla conducido a esa situación son los mismos que ahora culpan a estas sociedades de haber vivido  por encima de sus posibilidades y la exigen cada vez más sacrificios.

El italiano Mario Draghi(1947), actual presidente del Banco Central Europeo, la institución a la que se va a ceder la soberanía económica de las economías europeas y que establecerá las medidas que deberán adoptar. No sólo se estableceran estas políticas siguiendo únicamente criterios económicos sino que los gobiernos elegidos por los ciudadanos no serán más que ejecutores de unas medidas impuestas por órganos en cuya elección los ciudadanos no intervienen, lo que es en realidad una perversión del espíritu de la democracia  (imagen procedente de http://noticiasbancarias.com )

¿Es posible decir a personas que trabajan honradamente por un salario con el que tratan de vivir y comprar una vivienda con la que se endeudaban para toda la vida que viven por encima de sus posibilidades? Entonces ¿qué deberíamos decir de los grandes empresarios, de los industriales, de los financieros a los que no les tiembla el pulso para enviar a la calle a miles de trabajadores para aumentar el beneficio de sus empresas y afirmaban que estos empleados que cobraban decenas e incluso cientos de veces menos que esos empresarios , ganaban "sueldos que no eran competitivos"?¿Cien mil euros al año , por decir una cifra, es competitivo, y mil no lo es ?¿la persona que ganaba mil euros es la culpable de la crisis? Pero además este imperio de la economía , en el sentido que a la palabra imperio da el Diccionario de la Real Academia como "acción de mandar" pues la economía parece mandar en todos los aspectos de nuestra sociedad, tiene otro efecto perverso, crear la idea de que es la economía la que tiene que determinar la política . La esencia de la democracia es el gobierno del pueblo, de los ciudadanos que delegan esa autoridad en sus representantes elegidos en elecciones libres, pero teniendo siempre presente que la legitimidad de esos gobernantes nace y termina en el pueblo que les ha elegido.

Sin embargo, ahora estamos muy cerca de delegar el poder de los gobiernos en instituciones  como el Banco Central Europeo o el Consejo de Europa, organismos de la Unión Europea al que los ciudadanos no han elegido directamente y que son fruto de acuerdo establecidos por los gobiernos entre sí sin consultarnos aunque las decisiones que toman nos afectan a nuestra realidad cotidiana. Y a su vez estas instituciones están influenciadas y determinadas  en sus decisiones por grupos financieros , por especuladores bursátiles, por grupos de inversión a los que es dificil poner rostro y nombre pero que parecen dictar las actuaciones de nuestros representantes que parecen reconocer que su poder ya no emana del pueblo que les eligió , sino del poder económico que se vale de la política del miedo, miedo a perder el puesto de trabajo, a no tener pensiones, a que le quiten la educació o la sadidad gratuita,    para conseguir que los ciudadanos renuncien a todo por lo que las generaciones pasadas habían luchado . ¿Quién recuerda ya que la obligación de un gobierno era establecer las condiciones para que su pueblo pudiera tener acceso a la felicidad? Hoy esas palabras son consideradas ingenuidades trasnochadas  y , sin embargo, ¿pensáis que hay algo más importante que el bienestar de las personas que forman una sociedad?¿es más importante la economía que la libertad, que disponer de tiempo para vivir, para crecer como personas?¿qué es bueno sacrificar esa vida irrepetible , ese tiempo que no podremos recuperar, para que una empresa crezca un poco más?

Quizás estoy pecando de ingenuo, quizás el que está trasnochado sea yo y mi forma de pensar , la que considera al  ser humano como la clave de la sociedad y la medida de todas las cosas  y que cree que el único camino es aquel que conduce a crear las condiciones para la felicidad que pasan por la igualdad y la justicia como pasos previos para lograrla, quizás estoy equivocado al pensar que siempre será más importante defender la liberdad y el bienestar de los seres humanos que el mantenimiento de un sistema económico . Lo que aquí he expresado no es más que mi pensamiento, pero no un pensamiento nacido de la nada sino apoyado en tantas otras personas que a lo largo de la historia de la humanidad se han preocupado por mejorar sus sociedades enfrentándose a los que en cada tiempo han tratado de arrebatar la libertad y limitar el bienestar de esas sociedades en beneficio propio. Creo que ahora más que nunca es el tiempo de recuperar el humanismo , de recuperar la preocupación por las personas, por su bienestar, por su libertad porque si somos incapaces de crear una sociedad justa, libre y donde las personas puedan evolucionar y tener la posibilidad de conocer la feliciad ¿de qué sirve todo lo demás? Como decía el gran novelista ruso Fedor Dostoyevski "quién ama a los hombres ama también su alegría " y nuestros gobernantes aman a los hombres ¿o no?
Famosos