Mostrando entradas con la etiqueta mungo park. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mungo park. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de marzo de 2013

GRANDES EXPLORADORES: MUNGO PARK EN BUSCA DE LAS FUENTES DEL NÍGER (SEGUNDA PARTE)

En la primera parte de este relato habíamos dejado al joven explorador escocés Mungo Park(1771-1806) viajando a África para cumplir con la misión que le había encomendado la African Association fundada por Joseph Banks (1743-1820), que también era presidente de la Royal Society, y que consistía en internarse en África Occidental para recorrer el río Níger y alcanzar la mítica ciudad de Tombuctú, que entonces creían depositaria de grandes riquezas. Mungo abandonaba Inglaterra en mayo de 1795 y un mes después ya estaba navegando por las aguas del río Gambia , siguiendo los pasos de otro explorador , Daniel Houghton (1741-17921, que había desaparecido tres años antes buscando los mismos objetivos que Park. Pero Park llegaría mucho más lejos que el desafortunado Houghton, que hallaría la muerte en el desierto según los testimonios que luego llegaron a Inglaterra. Después de remontar el río Gambia , Park se internó en el continente junto a un intérprete y un niño además de un caballo y dos mulas pero, como vimos , en su camino fueron hechos prisioneros por los moros que se llevaron al intérprete y al niño,probablemente para venderlos como esclavos, que era su actividad principal, mientras que Park quedó prisionero. Era la primavera de 1796 y después de varios meses retenido logró escapar y ya en solitario llegaba a la población de Segou, en el territorio de la actual Mali, donde por primera vez veía las aguas del río Níger. Fue atendido por un grupo de mujeres que le cobijaron , pero Mungo no tardó en retomar la marcha para tratar de llegar a Tombuctú, aunque las advertencias sobre la inestabilidad de la zona que podía hacer que de nuevo los moros le capturaran le hizo dar media vuelta.
 
Y fue en su camino de regreso cuando fue asaltado por un grupo de bandidos que le arrebataron lo poco que tenía , dejándole sólo el pantalón, las botas y su sombrero donde, por fortuna, se encontraban las hojas de  su diario donde se conservaban todos los datos del viaje, sus observaciones científicas y las descripciones de los lugares por los que había pasado. Pero allí estaba, sin caballos, sin comida, sin agua, a cientos de kilómetros del establecimiento europeo más próximo y veíamos como estaba a punto de abandonar toda esperanza y dejarse morir allí mismo . Recordemos sus palabras "Cuando se marcharon , me quedé un rato sentado, mirando a mí alrededor , aterrado y estupefacto. Me veía en el centro de una enorme sabana, en plena estacionó de las lluvias, desnudo y solo; rodeado de animales salvajes y de hombres aún más salvajes. Me hallaba a quinientas millas del asentamiento europeo más próximo. Fui consciente de todo ello a la vez, y confieso que el ánimo comenzó a fallarme. No tuve dudas de que mi destino iba a ser tumbarme allí mismo y dejarme morir".  Pero os decía ayer que en ocasiones las cosas pequeñas tienen una gran importancia en nuestras vidas y lo que parece insignificante es lo que nos da fuerzas para seguir adelante . Imaginad a nuestro joven explorador, allí solo y sin fuerzas para continuar, cuando de pronto sus ojos se posan en un pequeño musgo, tal vez una nueva especie que aún no había sido clasificada , y de pronto el espíritu científico se apoderó de Mungo que recuperó las fuerzas y las esperanzas
 
Un grabado que aparece incluido en el libro de Mungo Park  "Viajes a las regiones interiores de África"  que representa a la población de Kamalia donde en su camino de regreso a la costa Mungo tuvo que detenerse para reponerse de una enfermedad que estuvo muy cerca de causarle la muerte. Una extraordinaria aventura en la que llegó a quedarse sólo en medio de una tierra desconocida y rodeado de peligros y un pequeño musgo fue lo que le hizo reaccionar cuando casi había perdido toda esperanza. Park demostraba siempre una determinación inquebrantable , inasequible al desaliento (Imagen procedente de http://commons.wikimedia.org )
 
"En ese momento - escribiría después Mungo Park - por muy dolorosa que resultasen mis reflexiones , la extraordinaria belleza de un pequeño musgo naciente captó mi atención sin remedio. Lo cuento para ilustrar a qué insignificantes detalles puede recurrir la mente a la hora de hallar consuelo; porque, aunque la planta entera no era mayor que la última falange de uno de mis dedos , no pude contemplar la delicada forma de sus raíces, hojas y cápsula sin sentir admiración. " Tanto estos fragmentos del diario de Mungo Park como los demás que aparecen en la primera parte del relato y en esta segunda proceden del libro "La edad de los prodigios" del escritor británico Richard Holmes (1945) que me ha servido de guía para conocer la historia de Mungo Park. Pero volvamos a las reflexiones de Mungo Park, que de pronto recuperó las ganas de seguir luchando mientras seguía contemplando aquel humilde musgo "¿Puede ese Ser que plantó, regó y llevó a la perfección , en tan perdido rincón del mundo, algo que parece tan poco importante , no preocuparse por la situación y los sufrimientos de unos seres creados a su imagen y semejanza?¡Por supuesto que no!" y añade Mungo  "Pensamientos como este no permitieron que se adueñara de mí la desesperación . Me puse en pie y , sin tener en cuenta el hambre ni la fatiga, continué adelante, seguro de que pronto recibiría auxilio; y no me equivocaba" En efecto, poco después pudo unirse a unos pastores a los que acompañó en dirección al oeste, hacia el mar, el camino de regreso a casa, pasando un tiempo en la población de Kamalia, donde estuvo un tiempo debatiéndose entre la vida y la muerte por una enfermedad, pero finalmente  llegaría a Inglaterra en las Navidades de 1797, casi en el anonimato . Esta es la versión de Richard Holmes, aunque he encontrado diferencias con otras versiones como la que aparece en la biografía de Wikipedia, pero he decidido mantenerme fiel al relato del escritor británico que a su vez bebe en la obra del propio Park , "Viajes a las regiones interiores de África".
 
Pero no tardó en ser aclamado como un héroe después de que se conociera su descubrimiento del río Níger y las vicisitudes de su epopeya. Joseph Banks estaba emocionado con los logros de Park, y e una carta dirigida a un amigo, resumía así las aventuras de Mungo "Ha hecho descubrimientos de lo más interesante, ha penetrado África por el Gambia cerca de mil setecientos kilómetros en línea recta desde Cabo Verde, ha descubierto un río cuyo curso es de más de cuatrocientos ochenta kilómetros; es más largo que el Támesis a su paso por Londres (se refería al tramo del Níger que había descubierto Park) ; le robaron todas sus propiedades y prosiguió como un mendigo y en ocasiones ganaba algo con la venta de fetiches que podía fabricar fácilmente, pues eran fases del Corán escritas en árabe . El hambre y la sed las sufrió a menudo  y regresó a casa con buena salud" Pero lo que ahora quería Mungo, que ya sabemos que tenía un carácter reservado y callado, era retornar a Escocia . En 1799 publicaba el relato de su viaje en la ya mencionada "Viajes a las regiones interiores de África" y gracias a los beneficios obtenidos con ella, pues fue un gran éxito de ventas, pudo reunir el dinero suficiente para contraer matrimonio con el que había sido su amor de juventud, Allison Anderson (no encontré su fecha de nacimiento-1840), en agosto de aquel año de 1799. A partir de entonces parecía que los viajes y las aventuras iban a alejarse de su vida, se establece en la población escocesa de Peebles, capital de Peeblesshire (Condado de Peebles), donde iba a ejercer su profesión de médico rural durante los años siguientes, aunque añorando sus años de aventuras como reconocería a su amigo, el escritor escocés de novelas históricas Walter Scott (1771-1832), célebre por obras como "Ivanhoe", al que en una ocasión le diría Park "Prefiero África y sus horrores a llevar mucho tiempo esta vida cruzando a caballo brezales fríos ,desiertos y lúgubres  montañas".
 
Itinerario con los dos viajes realizados por Mungo Park,para que podáis seguir el relato de su exploración ,  en verde el realizado entre 1795 y 1797  y en rojo el de su último viaje entre 1805 y 1806, en el que descendió en compañía de los supervivientes de la expedición el curso del Níger hasta los rápidos de Bussa. Joseph Banks le llamaba su "Misionero de África" , aunque el espíritu de exploración descubrimiento que había guiado su primer viaje sería sustituido en su segundo viaje por los primeros intentos colonialistas del Imperio Británico, unos intentos que se irían intensificando a lo largo de todo el siglo XIX hasta convertir África en un pastel repartido entre las diferentes potencias europeas, particularmente Francia e Inglaterra (Imagen procedente de http://cdn.dipity.com )
 
Y parece que sus deseos iban a hacerse realidad cuando la Colonial Office del gobierno británico le encomienda entre 1803 y 1804 la organización de una nueva expedición a África , pero con muchos más recursos que la anterior de la African Association, porque  siguiendo un plan esbozado por Joseph Banks, era un intento de ocupar aquellas tierras al creciente Imperio Británico  "Si la empresa se resuelva satisfactoriamente - escribía Banks - el primer paso del gobierno debe ser asegurar el trono británico , ya sea por conquista o por tratados, toda la costa africana desde Arguin a Sierra Leona" aunque como el propio Banks añadía todo esto se hacía, según él y creo que lo pensaba sinceramente, en beneficio de los habitantes de aquellas regiones  pues el gobierno inglés "gobernaría a los negros algo más que suavemente y los haría mucho más felices de lo que son ahora bajo la tiranía de sus príncipes arbitrarios, convirtiéndolos a la religión cristiana y haciendo que disminuya la esclavitud de la humanidad " Escribe otro de los biógrafos actuales de Mungo Park , Anthony Sattin, que en aquel momento Joseph Banks había cambiado su forma de pensar con respecto al momento en que fundó la African Association, cuando el único objetivo era la exploración y el descubrimiento pero no la conquista. Ahora Inglaterra estaba en guerra con la Francia gobernada por el emperador Napoleón Bonaparte (1769-1821), y esta guerra no se disputaba sólo en Europa sino también en América y África. En este último continente la influencia francesa era cada vez mayor  en lo que hoy es Senegal y si Inglaterra no lo remediaba pronto controlaría también el río Níger y el acceso a Tombuctú y a las minas de oro.
 
A Mungo le ofrecieron ir acompañado por cuarenta y tres soldados , además de permitirle llevar a su cuñado, médico al igual que Park, Alexander Anderson  y al dibujante George Scott, además de cuatro mil libras que recibiría al regresar a Inglaterra después de la expedición. Aunque al frente de los soldados iría un joven oficial de veintidós años  llamado John Martyn, tanto Mungo Park como Alexander Anderson recibieron un rango militar, capitán y teniente respectivamente, para ser más respetados por los soldados. No sabemos exactamente que pensaría Mungo de la militarización de su expedición pero en todo caso encabezó la expedición que llegaba el 28 de marzo de 1805 a la isla de Gorée o isla de Gorea frente a las costas de la actual Senegal y que desde el siglo XVI era uno de los centros principales de la trata de esclavos desde donde se abastecía a Europa y América . No faltaba más de un mes y medio para que empezara la estación de las lluvias  y aun tardaron un mes para organizar la expedición al interior del continente, un camino que iniciaron el 27 de abril , justo cuando los cielos de África se abrieron sobre ellos y con la lluvia y el calor también las enfermedades a los que se unían los ataques de los bandidos y las fieras salvajes.  Poco a poco fueron quedando por el camino los jóvenes soldados que le acompañaban y también su dibujante Gordon Scott, mientras el propio Park se trataba con mercurio, un metal tóxico para nuestro organismo pero que entonces era un remedio muy empleado,  para tratar la disentería, aunque en todo momento trataba de ocultar sus dolencias al resto de miembros de la expedición para que no se desmoralizaran.
 
Fotografía de la Isla de Gorea, donde  arribó la segunda expedición de Mungo Park el 28 de marzo de 1805 y donde pasarían un mes hasta tener todo organizado y emprender el camino al interior del continente .Esta isla fue la puerta de salida de millones de hombres, mujeres y niños negros que convertidos en esclavos y hacinados en los barcos negreros eran embarcados rumbo a América principalmente y también de Europa, desde el siglo XVI y hasta el año 1848 cuando Francia abolió la esclavitud en esta isla, lo que significaba cerrar el principal mercado de esclavos de África La UNESCO lo convirtió en 1978 en Patrimonio de la Humanidad como recuerdo y homenaje al sufrimiento de tantos millones de personas anónimas que perdieron su libertad en esta isla. En un primer momento Mungo se había mostrado contrario a ir acompañado por cuarenta soldados y ser él mismo nombrado capitán , como escribía en una carta el primer ministro William Pitt(1759-1806) "Acabo de estar con el señor Park. Se muestra inclinado a intentar la expedición propuesta por la suma que le he mencionado. Parece que el señor Park piensa que podrá viajar con menos sospecha y, por lo tanto, con más efectividad, si solo va acompañado por dos o tres personas", aunque finalmente se impondrían las pretensiones de la Colonial Office que quería que aquella expedición fuese una avanzadilla para controlar la región antes de que la Francia de Napoleón Bonaparte pudiera dominar aquel territorio (Imagen procedente de http://patrimoniosdelahumanidad.com )
 
En una carta escrita el 1 de noviembre de 1805 , recogida por Richard Holmes en su obra, el capitán John Martyn describe a su amigo y también oficial Ensign Megan que había abandonado la expedición para regresar a Gorée, explica la situación de la expedición en aquel momento , cuando se hallaban a orillas del río Níger construyendo una goleta para recorrer sus aguas "Perdidos de enfermedad el señor Scott (se refiere al dibujante Gordon Scott), dos marineros, cuatro carpinteros y treinta y uno del Royal African Corps, lo que reduce nuestra cifra a siete, de los cuales el doctor Anderson y dos soldados son bastante inútiles. El capitán Park lleva encontrándose mal desde que abandonamos Gorée; yo fui uno de los primeros en caer enfermo, con fiebre intermitente" pero aún así estaban convencidos que lograrían su objetivo como explica el propio Martyn "El capitán Park ha hecho todas las investigaciones sobre el río Níger y, por lo que sabemos, no queda duda ninguna de que es el Congo. Esperamos llegar allí como mucho dentro de tres meses" Apenas tres días después en esta misma carta anunciaba la muerte de dos miembros más de la expedición, entre ellos el propio cuñado de Park, Alexander Anderson. Ya sólo quedaban cinco hombres con vida , pero además la pérdida de Anderson fue un duro golpe para Mungo Park que escribía "Solo diré que ninguno de los acontecimientos que han tenido lugar durante el viaje consiguió jamás enturbiar mi mente con tristeza o pesimismo hasta que deposité al señor Anderson en su tumba. Entonces me sentí como si, por segunda vez, me hubiesen dejado solo y sin amigos en las regiones salvajes de África" Venían a la mente de Mungo Park las escenas que hacía diez años había vivido cuando los bandidos le dejaron solo y abandonado en medio de África.
 
En aquel momento se encontraban en la población de Sansanding , al norte de Bamako, la actual capital de Mali, y desde allí escribiría Mungo sus últimas cartas. En una de ellas dirigida a los organizadores de la expedición, la Colonial Office, escribe "Voy a zarpar al este con la firme determinación de descubrir la desembocadura del Níger o perecer en el intento" y muestra de su inextinguible determinación concluye en esta misma carta "Seguiré perseverando y si no tengo éxito en el objetivo de mi viaje , por lo menos moriré en el Níger". Otra de las cartas iba dirigida a su esposa en Escocia a la que trata de tranquilizar y la promete estar de regreso pronto, aunque él mismo no tenía demasiada confianza en ello "Gozo de buena salud (ya sabemos que no era así). Las lluvias ya han cesado y ha comenzado la estación salubre, así que no hay peligro de enfermedad y todavía tengo fuerza suficiente como para protegerme de cualquier ultraje de la navegación río abajo hacia el mar" y añade estas palabras que llenarían de esperanza a su esposa "Pienso que no es improbable que que esté de regreso a Inglaterra antes de que recibas esto" Por último escribía a Joseph Banks donde le explica lo que se disponía a hacer a continuación, mostrando en sus palabras aquella presencia de ánimo y confianza en sus posibilidades que parecía que nada era capaz de apagar a pesar de que apenas quedaban cinco hombres vivos , incluido él mismo "Es mi intención - escribe a Banks - mantenerme en la parte central del río y hacer el mejor uso que pueda de los vientos y corrientes hasta que haya alcanzado la desembocadura de este curso misterioso". Serían las últimas noticias que tendríamos de la pluma de Mungo Park, que junto a sus compañeros se disponía ahora a descender el curso del Níger hasta su desembocadura para dibujar definitivamente su curso
 
Fotografía de una parte del Mungo Park Memorial en la localidad escocesa de Selkirk, muy próxima al lugar de nacimiento de Mungo Park. Para descender el curso del Níger desde Sansanding Park construyó, según nos cuenta Holmes "Una goleta de madera de doce metros  con los cascos de dos canoas que juntaron como pudieron. Era estrecha, apenas dos metros de eslora (ancho del barco), pero su escaso calado de treinta centímetros la hacía excelente para navegar  los rápidos. Construyó una pequeña cabina de popa , armó la cubierta con piel de buey, aparejó y surtió la embarcación para que pudiera sin paradas por el río y abasteció a sus hombres con quince mosquetes cada uno y abundante munición" Así pensaba recorrer los más de mil kilómetros que le separaban de la desembocadura , aunque ese dato él lo desconocía como tampoco conocía el recorrido del río, ya que era la primera vez que se intentaba navegar hasta el Golfo de Guinea.Los datos que tenemos de su expedición después de las últimas cartas que envió antes de zarpar de Sansanding hacia el 21 de noviembre de 1806 proceden de uno de sus guías árabes, Amadi, que se convertiría en el único superviviente de la expedición (Imagen procedente de http://gallery3.shippen.org.uk )  
 
 
Lo que sucedió a continuación no podemos saberlo con exactitud, porque procede de testimonios de los habitantes de la región, pero parece que los cinco hombres, Mungo Park, John Martyn y otros tres soldados, abandonaron Sansanding hacia el 21 de noviembre rumbo a Tombuctú , donde Mungo tenía la intención de desembarcar para comerciar y explorar la ciudad , pero como sucediera en su primer viaje la presencia de grupos tuaregs que podrían capturarlos le hizo desistir a Mungo de sus intenciones y decidió proseguir su viaje por el Níger . Richard  Holmes cree que Mungo se negó a pagar nuevos tributos a las tribus que controlaban el territorio por el que estaban pasando y eso despertó las iras de estos pueblos que comenzaron a perseguir y atacar a los cinco hombres que trataban de mantenerse alejados de las orillas , siempre en el centro del río, llegando a ser perseguidos hasta por ochenta canoas. Sea como fuere, parece que lograron llegar hasta los rápidos de Boussa, situados a unos ochocientos kilómetros de Tombuctú y a no más de quinientos kilómetros de la desembocadura del Níger en el Golfo de Guinea, en territorio de la actual Nigeria.  Y aquí recurro a la narración de Holmes  cuando nos cuenta como Mungo y sus cuatro compañeros cayeron en una emboscada en un desfiladero rocoso , donde había poca profundidad y era particularmente estrecho "Un testigo describió una batalla que duró todo un día , durante la cual Park arrojó todos sus objetos de valor por loa borda, con la esperanza o bien de aligerar el bote y salvar los rápidos, o bien de aplacar a los miembros de la tribu" Parece que a pesar de ello no lo logró, y todos los miembros de la expedición se encontraban heridos o muertos
 
Continúa Holmes "Park y Martyn se arrojaron al río. No se supo más de sus cuerpos. O se ahogaron o los mataron cuando llegaron a la costa o - lo que es una posibilidad fascinante - cayeron prisioneros y desaparecieron" ¿Murieron Park y Martyn en aquel momento o vivieron esclavizados por algún tiempo más? Durante años los rumores sobre la posible supervivencia de Park siguieron difundiéndose por Inglaterra  y seguía viva esta teoría cuando en 1815 se publica el "Diario de un segundo viaje" donde se relataba la parte conocida de la segunda expedición de Mungo Park. A pesar de los pocos años que vivió con su esposa , Allison Anderson, ya que se casaron en agosto de 1799 y Mungo había partido para África en su segundo viaje en 1805, tuvieron cuatro hijos, Thomas Park, Adam Park, Mungo Park y Alice Park. El mayor de ellos, Thomas Park, decidió en 1827 ir en busca de su padre para determinar que es lo que realmente había sucedido y si aún podría estar vivo en algún lugar de aquellas tierras salvajes. Era teniente de la Marina y en septiembre de 1827 escribía a su madre anunciándole lo que planeaba hacer cuando ya estaba en África y no podían convencerle para que no intentara aquella loca aventura "Mi queridísima madre - escribía Thomas - Tenía la esperanza de estar de vuelta antes de que te dieras cuenta de mi ausencia. Me he marchado con todo el temor a herir tus sentimientos. No te escribí, no fuera a ser que no estuvieras conforme. Cuenta, mi queridísima madre, con que volveré sano y salvo. Sabes que soy un tipo curioso y por tanto no temas por mí. Además ir es mi deber  - mi deber filial- y he de enaltecer el nombre de Park. Deberías más bien regocijarte de que me lo propusiera" y concluía la carta "Estaré de vuelta, como mucho, dentro de tres años, quizá de uno. Dios te bendiga , mi queridísima madre, y créeme que soy tu hijo más afecto y sumiso."
 
File:Richard Lemon Lander by William Brockedon.jpg
El explorador Richard Lemon Lander retratado por el pintor inglés William Borckedon(1787-1854) que completaría en 1830 el mapa del curso del río Níger desvelando definitivamente el misterio que envolvía al río , pues muchos creían que seguía su curso  hacia el este hasta unirse con el Nilo. Uno de los grandes misterios africanos ya había sido resuelto, pero otros muchos desafiaban aún a los exploradores europeos que a lo largo del siglo recorrerían África en todas direcciones, pero Mungo Park fue la primera gran personalidad de esta nueva época dorada de la exploración y se convertiría incluso en inspirador de poetas y pintores.(Imagen procedente de http://commons.wikimedia.org ) 
 
 
Podemos imaginar el efecto que aquellas palabras tuvieron que causar en Allison Anderson, como le recordarían la que hacía veinte años le había escrito su esposo Mungo Park antes de desaparecer siempre , y como los presagios más sombríos tuvieron que invadir su animo. Y sus temores eran fundados, porque nunca más se volvió a saber de Thomas Park, que, al igual que su padre, desapareció engullido por aquellas tierras que tanto amaban, tal vez víctima de la malaria , asesinado, atacado por una fiera o  después de una caída. Un par de años después, en 1830, el explorador inglés Richard Lemon Lander (1804-1834) completaba la exploración del Níger emprendida por Mungo Park desde los rápidos de Basso , donde habría fallecido Mungo, hasta el Delta del Níger en el Golfo de Guinea , pero al igual que  Mungo la pasión por la aventura y África le pudo y regresó de nuevo en 1832 encontrando la muerte en territorio de lo que hoy es Nigeria mientras remontaba la corriente del Níger después de ser alcanzado por una bala de mosquete disparada por una tribu hostil que encontraron en su camino .  En el Delta del Níger se erigió un monumento y junto a él una placa donde se podía leer esta inscripción "A Mungo Park, 1795, y a Richard Lander, 1830, que trazaron el curso del Níger, desde cerca de su origen hasta el mar. Ambos murieron en África por África"  Mungo Park no descubrió las fuentes del Níger aunque haya titulado así su historia en recuerdo de la otra gran aventura africana, la búsqueda de las Fuentes del Nilo, ni tampoco alcanzó su desembocadura, pero encarnó el espíritu de los grandes exploradores que se sucederían a lo largo de todo el siglo XIX y dibujarían el mapa interior de África, aunque, por desgracia, detrás de ellos les seguirían los intereses políticos imperialistas y colonialistas de las potencias europeas. Pero de ello no era responsable Mungo Park que creo que llegó a amar profundamente aquella tierra. Quiero despedirme de esta historia repitiendo la letra de aquella  canción que una noche de 1796 unas mujeres africanas le cantaron en una choza a orillas del Níger a aquel pobre hombre blanco, mostrando una compasión que muchos blancos no mostrarían nunca por ellos "Los vientos ululaban y la lluvia caía. El  pobre hombre blanco , débil y cansado, vino y se sentó bajo nuestro árbol. No tiene madre que le traiga leche; no tiene mujer que le muela el maíz. Compadezcámonos del pobre hombre blanco"

sábado, 16 de marzo de 2013

GRANDES EXPLORADORES: MUNGO PARK EN BUSCA DE LAS FUENTES DEL NÍGER (PRIMERA PARTE)

 
"Un doctor escocés, larguirucho y rubio. Llamaba la atención porque era un joven alto, muy silencioso y con un brillo en los ojos que prometía aventuras. Tenía veintiún años , se encontraba soltero y anunció que estaba loco por viajar". Con estas palabras describe el escritor británico Richard Holmes(1945) en su obra "La edad de los prodigios", que nos acompañará a lo largo de este relato,  la figura del hombre que inauguró la época dorada de los descubrimientos de aquel continente que aún aparecían en los mapas con esas palabras tan sugestivas, misteriosas y heraldo de aventuras que era "Terra incognita", las tierras desconocidas del interior de África , que a finales del siglo XVIII aun guardaba celosamente sus secretos como las míticas Fuentes del Nilo o la legendaria ciudad de Tombuctú y que a lo largo del siglo XIX sería el escenario de de las aventuras de algunas de las figuras más fascinantes y románticas del mundo de la exploración, desde David Livingstone(1813-1873), descubridor de las cataratas Victoria,   a Richard Francis Burton (1821-1890) y   John Hanning Speke (1827-1864), que recorrieron África Central y descubrirían el lago más grande de África, el lago Victoria y con él las Fuentes del Nilo, o Henry Morton Stanley(1841-1904), el explorador y periodista galés que se haría famoso por su expedición en búsqueda del desaparecido y dado por muerto David Livingstone. Todas estas historias ya han sido protagonistas del Mentidero , pero hoy vamos a acompañar al primero de estos grandes exploradores al que nos presentaba Richard Holmes en las palabras con las que abría este relato, el doctor escocés Mungo Park(1771-1806).
 
Pero antes viajemos hasta el año 1788 cuando se funda en Londres la Association for Promoting the Discovery of the Interior Parts of Africa , es decir, la "Asociación para la Promoción del Descubrimiento del Interior de África" , a la que a partir de ahora me referiré como "African Association" como era conocida popularmente en la Inglaterra de su tiempo, convertida en la primera potencia del mundo y la dominadora de los mares, por lo que es lógico que fuera ella la que impulsara los grandes viajes de exploración de esta época. Si en el siglo XV había sido el portugués Enrique el Navegante (1394-1460) quién impulsaría los viajes de exploración de los navegantes portugueses a lo largo de la costa africana abriendo una época de descubrimientos que culminaría con el viaje de Cristóbal Colón (hacia 1447-1506) en 1492 en el que el mundo duplicaría su tamaño cuando sus naves llegaron al nuevo continente americano, durante las últimas décadas del siglo XVIII y las primeras del siglo XIX hay una figura que se encargaría de apoyar a aquellos que no temían arriesgar sus vidas en tierras desconocidas para mayor gloria del naciente Imperio Británico pero sobre todo por el amor a la aventura y la gloria del descubrimiento. Este hombre era Joseph Banks(1743-1820), un botánico y naturalista que había nacido en una familia acomodada , lo que le permitió costearse su pasaje en el primer viaje del capitán James Cook(1728-1779)  alrededor del mundo entre 1768 y 1771 , en el transcurso de la cual Banks tuvo la oportunidad de explorar Tahití, de la que quedaría enamorado, Nueva Zelanda y la costa este de Australia , desconocida hasta entonces., De aquel viaje trajo miles de espécimenes para su estudio y clasificación, introduciendo en Europa especies como la buganvilla o el eucalipto.

Retrato de Joseph Banks que con su participación en el primer viaje de James Cook iniciaba una nueva época de viajes científicos , como él mismo lo describía "Yo podría jactarme ahora de haber sido el primer hombre con educación científica  que emprendió un viaje de descubrimiento , y de que tal viaje haya sido el primero en dar resultados satisfactorios en esta época ilustrada : en cierto modo, podría decir que fui yo el que les imprimió ese carácter a dichos viajes" Pero hizo mucho más porque desde su larga presidencia al frente de la Royal Society, desde 1778 hasta su muerte en 1820, se encargó de promover todo tipo de investigaciones científicas y exploraciones geográficas , aunque eso supuso tener que renunciar él mismo a viajar, una de sus grandes pasiones. Cuando escogió su emblema  como presidente de la Royal Society , eligió un lagarto y en su explicación se encuentran los principios que le movían y que marcarían el comienzo de una nueva época para la ciencia y la exploración "He tomado por enseña el lagarto , un animal del que se dice que fue dotado por la naturaleza con un amor instintivo por el género humano, y he ordenado que se grabe su relieve en mi sello, como un recuerdo perpetuo de que el hombre nunca tendrá mejor dedicación que cuando trabaje en beneficio de todo el público en general, sin la expectativa , sin la esperanza , sin siquiera el deseo de obtener alguna ventaja a resultas de sus desvelos " (Imagen procedente de http://upload.wikimedia.org )

Aunque al regreso de aquel gran viaje Banks escribiría "Mi deseo es explorar, pero me resulta casi indiferente el lugar al que me ordenen ir ; haya que visitar las Fuentes del Nilo o el Polo Sur , yo estoy listo por igual para embarcarme en la empresa" , lo cierto es que no haría más que un nuevo viaje a Islandia y no volvería a realizar ningún gran viaje, pero sería él quién se encargaría de apoyar a aquellos dispuestos a afrontar los riegos que implicaban este tipo de exploraciones. Después de ser elegido miembro de la prestigiosa Royal Society, el nombre abreviado de la Real Sociedad de Londres para el Avance de la Ciencia Natural fundada en 1665 para  impulsar la investigación científica, Banks se convirtió en su presidente en 1778 cuando apenas contaba con treinta y cinco años y era considerado un héroe de la ciencia y la exploración en Gran Bretaña. Aquello significaba el final de sus aspiraciones de seguir viajando y explorando y durante años seguiría expresando en sus cartas la nostalgia por aquella forma de vida como en esta carta que recoge Richard Holmes en su libro dirigida a un noble británico que se hallaba en Nápoles observando el Vesubio "No le será difícil - escribe Banks -adivinar que envidio su ubicación a menos de tres kilómetros de un volcán en erupción. Leo sus cartas con una cierta angustia, con la que constantemente me censuro por no estar en una situación similar. Le envidio, me compadezco de mí , me culpo y me pongo a revisar mis plantas secas con la esperanza de que tales deseos desaparezcan de mi cabeza. Son deseos que, hallándome atado a la pata de un sillón de brazos, ahora debo reprimir con diligencia."

Este era el hombre que fundaba la Africa Association en 1788 para impulsar la exploración de África , que no su conquista algo que no se produciría hasta bien entrado el siglo XIX . El mismo año de su fundación ya se organizó una expedición a explorar el territorio desértico que se extendía al oeste de la capital egipcia, El Cairo, al frente de la cual se hallaba John Ledyard(1751-1789), un explorador norteamericano que ya había participado en el tercer viaje de James Cook , donde el célebre navegante halló la muerte en 1779, recorrió  Siberia y por fin en 1788 se ofreció a la African Association para dirigir una expedición que fuera desde el Mar Rojo hasta el Atlántico  y entre sus  objetivos estaba visitar la legendaria Tombuctú, situada en el actual territorio de Mali.Hay diferentes versiones sobre el nombre de esta legendaria ciudad fundada por los tuareg hacia el año 1100, aunque su época de máximo esplendor la viviría durante el siglo XVI cuando superó los cincuenta mil habitantes  ,algunos incluso elevan esta cifra hasta los cien mil,  en la que convivían árabes, mauritanos, bereberes y, tuareg. Conocida también como "la de los 333 santos" fue unida con el río Níger, que dista unos 12 kilómetros , a través de canales que todavía hoy permanecen en uso , y con frecuencia quedaba aislada  por las tormentas de arena del desierto o por las crecidas del río Níger . En Mali hay un proverbio que recuerda la importancia que llegó alcanzar aquella ciudad situada en el desierto, punto de parada obligatoria de las caravanas de camellos  El oro viene del sur, la sal del norte y el dinero del país del hombre blanco; pero los cuentos maravillosos y la palabra de Dios sólo se encuentran en Tombuctú".

 Mapa de la actual Gambia, que os adjunto para que veáis el recorrido del río Gambia que coincide practicdamente en su totalidad con el territorio de esta nación, que con sus diez mil quinientos kilómetros cuadrados y un millón doscientos mil habitantes es el país más pequeño del África continental. El río Gambia que da nombre a la nación tiene una longitud de 1.130 kilómetros de longitud y fue recorrido por el explorador irlandés Daniel Houghton en 1791 antes de su desaparición .Cuatro años más tarde nuestro protagonista de hoy, Mungo Park, iniciaría aquí su aventura. En la desembocadura del Gambia se halla la isla James o isla Kunta Kinteh, que era el centro de la trata de esclavos , siendo actualmente Patrimonio de la Humanidad desde el año 2003 como recuerdo de los años de esclavitud africana (Imagen procedente de http://www.atlasescolar.com.ar )


Pero la expedición de Ledyard terminaba antes siquiera de empezar, porque estando en El Cairo ultimando los preparativos de su aventura enfermó y para aliviar el mal que padecía, disentería, tomó un preparado que , por error, le causó la muerte por envenenamiento con ácido sulfúrico en 1789 . Dos años después la African Association encomendaba una nueva misión de exploración al irlandés  Daniel Houghton(1740-1791) cuyo objetivo era explorar el río Gambia, que con sus 1130 kilómetros de longitud es uno de los ríos más grandes de África  y a cuyas orillas se encuentra hoy el estado más pequeño de tierra firme en África, Gambia. Además Houghton debería dirigirse hacia el interior en busca de Tombuctú , pero después de una última carta enviada en septiembre de 1791 nunca más se volvió a tener noticias de él. Dos años después, en 1793, llegarían a Inglaterra los informes sobre la posible muerte de Houghton en el desierto. Se había incorporado a la caravana de unos mercaderes, pero cuando llevaba unos días con ellos temió que le mataran para robarle y les abandonó, pero no llevaba ni comida ni agua aunque logró alcanzar un pozo , pero los que allí vivían no le permitieron beber de él y Houghton murió allí de hambre y sed y según contaban su cuerpo quedó sin enterrar y fue devorado por los carroñeros. Estos fracasos no desalentaron a la African Association que estaba empeñada en hallar Tombuctú, a la que imaginaban, como escribe Holmes, una ciudad "atestada de tesoros y relucientes por sus torres y palacios con tejados de oro". Al igual que los conquistadores españoles de América en busca  del mítico El Dorado, los ingleses perseguían otros mitos dorados.

Pero además de Tombuctú, la African Association también anhelaba explorar otro río legendario, el Níger, del que se pensaba que estaba conectado con el Nilo recorriendo toda África hasta encontrarse ambos ríos en Egipto, lo que demuestra el desconocimiento que los europeos tenían entonces del interior de África. Sería en el año 1792 , mientras se esperaban en la Royal Society noticias del desaparecido Daniel Houghton, cuando Joseph Banks iba a conocer a su nuevo explorador, pero antes vamos a retroceder unos años en el pasado, hasta 1771 , el año en el  que nacía en la población escocesa de Foulsheils, muy próxima a la ciudad de Selkirk, cerca de la frontera con Inglaterra. Su padre trabajaba en una granja que tenía alquilada a un noble y aunque no eran ricos  y tenían que trabajar duro pudieron pagar una buena educación para el pequeño Mungo, un nombre curioso en honor del santo gaélico San Kentigerno, que vivió entre los siglos VI y VII    conocido popularmente como Mungo, que significa "querido amigo", y que llegaría a ser obispo y fundador de la ciudad de Glasgow. Ya desde su infancia mostraba un carácter que Holmes nos describe como "sobrio, reservado, introvertido hasta el retraimiento y un solitario nato" pero además también tenía unas cualidades muy útiles para un explorador, "tenía una determinación estoica e inquebrantable. Si era un soñador , no tenía miedo a las pesadillas". Con catorce años, en 1785, se había trasladado a Edimburgo para vivir con su tío , que era cirujano. Mungo estudiaría allí medicina y también botánica además de ser aficionado a la astronomía y a escribir poesía.


Retrato de Mungo Park realizado por el pintor británico Henry Edridge(1768-1821)  después de la aventura que estamos conociendo en esta primera parte y ya había alcanzado una gran fama en Inglaterra, una fama que él no buscaba ya que era un hombre tímido y poco comunicativo, como describe el británico Anthoy Sattin en su obra "Las puertas de África: Muerte, descubrimiento y búsqueda de Tombuctú " "Su amistad no se ganaba facilmente, pues era de natural tímido, retraído, aunque no suspicaz. A los extranjeros , su actitud tranquila y reservada les causaba una impresión como de apatía y de falta absoluta de deseo. Incluso sus amigos más queridos desconocían a veces los planes que albergaba su corazón y que eran el objeto de sus meditaciones más secretas" (Imagen procedente de http://www.britannica.com )

Después de terminar sus estudios, en 1792 Mungo se traslada nuevamente para vivir ahora en Londres y sería aquí donde conocería a Joseph Banks, el presidente de la Royal Society y fundador de la African Association como ya sabemos. Pudo conocerle gracias a su amigo y cuñado, James J. Dickson (1738-1822), amigo personal de Joseph Banks que le había ayudando encontrándole trabajo como botánico en el Jardín del British Museum. En 1786 , después de quedar viudo, Dickson se casó con la hermana de Mungo y allí se inició la amistad entre ambos. Dos años después, en 1788, Dickson fundaba la sociedad científica conocida como Sociedad Linneana de Londres , para el estudio y clasificación de las especies, y cuatro años después presentaba al presidente de la Royal Society a su joven cuñado de veintiún años y la impresión que debió causar aquel joven en el ya venerable y respetado Joseph Banks debió de ser muy positiva porque ese mismo día  Banks le propuso al joven que formara parte de una expedición que estaba próxima a su partida hacia la isla de Sumatra . Era un viaje duro , más aún para un joven inexperto como Mungo, pero dieciocho meses después, ya en 1794, Mungo estaba de regreso en perfecto estado físico , mucho más seguro de sí mismo y además con el descubrimiento de ocho nuevas especies de peces de Sumatra. Para entonces ya se conocía el fatal destino de  Daniel Houghton y Banks pensó que Mungo podría ser el ideal para una nueva misión a África.

Así resumiría Mungo Park la misión que Joseph Banks le acababa de encomendar "Mis instrucciones eran sencillas y concisas. A mi llegada a África, me ordenaron que cruzara el río Níger, o por Boambouka o por cualquier otra ruta si se consideraba más conveniente. Tenía que determinar el curso del río y, si era posible, su nacimiento y su desembocadura. Tenía que emplear todos mis esfuerzos en visitar las ciudades principales de las cercanías, especialmente Tombuctú y Houssa; y después sería libre de regresar a Europa, por Gambia o por cualquier otra ruta que me pareciera aconsejable" Como veis toda una aventura hacia lo desconocido para un joven que apenas tenía veintitrés años en aquel momento. En cuanto a los medios de los que iba a disponer eran más bien modestos, teniendo en cuenta su equipo que nos describe Holmes "dos pistolas, dos brújulas, un sextante, un termómetro, un pequeño botiquín, un sombrero de ala ancha y el indispensable paraguas británico, además de un frac azul y un bastón de Malaca con plomo de plata" Estos últimos detalles eran propios del espíritu británico, incluso en los viajes a lugares más remotos, siempre había que estar preparado para una reunión social. Con este equipo  y con todo el entusiasmo de su juventud, Mungo Park dejaba Inglaterra el 22 de mayo de 1795 y apenas cuatro semanas después, el 21 de junio , alcanzaba la desembocadura del río Gambia donde cuatro años antes había estado el desaparecido explorador Daniel Houghton y después de recorrer el curso del Gambia río arriba durante unos ciento sesenta kilómetros llegó a un pequeño puesto fronterizo dedicado al comercio de marfil, de oro y , principalmente de esclavos.

Extensión del Imperio de Mali que nació en el siglo XIII, alcanzó su época de máximo esplendor a mediados del siglo XIV y dejó de existir en el siglo XVI, ya convertido en el Imperio Songhai , siendo la forma de organización más poderosa al sur del Sáhara. Si estáis interesados en conocer su historia y origen os dejo el enlace con el artículo donde escribí sobre ello
http://chrismielost.blogspot.com.es/2012/03/el-sahel-nuevas-victimas-viejos.html
  (Imagen procedente de http://www.historyhave.com )

Mungo no era partidario de la esclavitud y una de las motivaciones de su viaje, según él mismo diría después, era "tener la experiencia de familiarizarse con las formas de vida y el carácter de los nativos", pretendía aprender de ellos , no impartir lecciones ni mucho menos esclavizarlos. Y ya pudo comenzar a hacerlo allí mismo, pues al iniciarse la temporada de las lluvias tuvo que permanecer un tiempo retenido allí que aprovechó para aprender la lengua predominante en la región, el mandingo , la lengua del pueblo mandinga que se extendía por los territorios que hoy corresponden a Gambia, Sierra Leona, Costa de Marfil,  Liberia, Senegal, Mali, Guinea, Guinea Bissau y Burkina Fasso, y habían sido el origen del imperio más importante de África Occidental, el Imperio de Mali , fundando por el emperador mandinga Sundiata Keita(1190-1255) que llegaría a ejercer su soberanía en su época de máximo esplendor sobre un territorio que  superaba el millón cien mil kilómetros cuadrados de superficie y los cuarenta millones de habitantes. Pero la decadencia llegó y el Imperio termino descomponiéndose a lo largo del siglo XVI. Para la época del viaje de Mungo el puesto del antiguo Imperio de Mali había sido ocupado por otro más pequeño, el Imperio de Bamana o Reino de Segou, que tenía su capital en la ciudad de Segou, en territorio que hoy forma parte de Mali, que existía como estado organizado desde 1712 y que basaba su relativa prosperidad económica principalmente en el comercio de esclavos.

Mungo, como casi era preceptivo para todos los exploradores de África, enfermó de malaria y narraba así como  pasaba aquellos días recuperándose de las fiebres "Un calor sofocante agobia de día, mientras que la noche hace que el aterrado viajero se concentre en escuchar el croar de las ranas, el otilar estridente del chacal, y el intenso aullido de la hiena: un lúgubre concierto solo interrumpido por el rugido de un trueno tan tremendo que nadie  puede hacerse una idea , excepto aquellos que lo han oído" Por fin, recuperado de las fiebres , Mungo se dispuso a organizar la partida y para ello contrató a dos criados para que le acompañasen . Richard Holmes los describe así en su libro "Johnson , un guía e intérprete africano , un hombre tranquilo y majestuoso, que había sido esclavo en Jamaica, luego fue puesto en libertad , se casó en Inglaterra y después regresó a África" y su otro compañero era "Demba, un niño esclavo , vivaracho, encantador e ingenioso" . A este último Park le prometió que en cuanto regresaran de la expedición compraría su libertad. El 2 de diciembre de 1795 Mungo Park, en compañía de su intérpretre Johnson, del pequeño Demba junto a un caballo y dos mulas partían hacia el interior , en busca primero del Níger y después de Tombuctú, aunque en realidad era un viaje a lo desconocido porque nadie sabía exactamente donde se encontraban . Como escribía el propio Mungo "Creo yo que, en el fondo, pensaban que no volverían a verme nunca más". Durante los primeros meses el pequeño grupo avanzó con rapidez  y el 18 de febrero de 1796 alcanzó el último lugar del que había informado Houghton antes de desaparecer en 1791.

Mapa actual con el recorrido del río Níger , el tercer río más largo de África, después del Nilo y del Congo, con sus 4184 kilómetros desde su nacimiento en Guinea hasta su desembocadura en Nigeria, pasando por Mali, Níger y Benín. Es navegable hasta la ciudad de Bamako , la capital de Mali, lo que lo convierte en la principal vía de comunicación de personas y mercancías en la zona . En este primer viaje de Mungo Park alcanzaría hasta la ciudad de Segou y allí decidiría dar media vuelta ante el mal recibimiento que le esperaba en Tombuctú. El río era para los europeos completamente desconocidos, no sabían la dirección  que tomaba  ni donde nacían, y muchos creían que se unía con el Nilo en Egipto    (Imagen procedente de http://www.totsambella.com )


Para entonces habían ido entregando casi todos sus objetos de valor a las diferentes tribus que encontraron por el camino como señal de buena voluntad y para que les permitieran pasar libremente por sus territorios, hasta que en mazo llego a una región , Ludmar , controlada por un cacique moro. Allí fueron retenidos , les robaron casi todo lo que les quedaba , a Johnson se lo llevaron como esclavo , lo mismo hicieron con el pequeño Demba y Mungo Park fue encerrado en una cabaña . Allí permaneció hasta que por fin logró escapar y huyó solo unto con su caballo. El 20 de julio de 1796 veía por vez primera las aguas del río Níger que describió después con estas palabras que revela la emoción que  tuvo que sentir en aquel momento "Y, al mirar hacia delante, tuve el inmenso placer de ver el gran objetivo de mi misión; el tan ansiado y majestuoso Níger, que brillaba a la luz de la mañana , tan ancho como el Támesis a la altura de Westminster, y que fluía lentamente en dirección este. Me acerqué rápidamente hasta su orilla y después de haber bebido, elevé mis fervientes oraciones en acción de gracias al Supremo Hacedor de todas las cosas , por haber concedido el éxito, hasta entonces , a todos mis esfuerzos" Recordemos que se encontraba completamente solo en una tierra extraña y a cientos de kilómetros de cualquier ayuda , pero la emoción del descubrimiento era superior a cualquier temor que pudiera sentir. Aquel mismo día entró en la población de Segou y en ella tuvo un afortunado encuentro con una mujer que le invitó a su cabaña y luego invitó a otras mujeres que le cuidaron y cantaron hasta que se durmió, como si se tratara de un bebé.

Fotografía al atardecer del río Níger. Los moros sospechaban de Mungo Park pues creían que era un espía enviado por los cristianos para arrebatarles su control del mercado de esclavos, la principal fuente de ingresos de esas tierras, tal vez esa fuera la causa de que permaneciera casi tres meses retenido antes de que pudiera escapar.  (Imagen procedente de http://www.robertollorens.com )

Park recordaría luego lo que aquellas voces cantaban mientras él se hundía en el sueño, agotado por el cansancio de los kilómetros acumulados, por la abrumadora soledad en que había pasado los últimos días y por la emoción del descubrimiento "Los vientos ululaban y la lluvia caía - cantaban las mujeres - El pobre hombre blanco , débil y cansado, vino y se sentó bajo nuestro árbol. No tiene madre que le traiga leche; no tiene mujer que le muela el maíz. Compadezcámonos del pobre hombre blanco " Cuenta Holmes que al día siguiente, antes de marcharse, le dio cuatro botones de latón de su frac a la mujer, era casi lo único que tenía y la única forma de agradecerle lo que había hecho por él. Se hallaba a pocos días de Tombuctú pero en Segou le informaron que si no le habían matado ya los moros cuando estuvo prisionero en Lumpad, lo harían ahora en Tombuctú, por lo que Mungo Park opto por retroceder sobre sus pasos , pero por el camino fue asaltado por un grupo de bandidos moros que le arrebataron lo poco que había logrado conservar  y le dejaron sólo con los pantalones, las botas y su sombrero. Esto último fue una suerte para Mungo, porque en su interior había guardado todas las hojas manuscritas de su diario de viaje , todo lo que había visto, sus observaciones científicas, se encontraban allí. Escribe Mungo."Cuando se marcharon , me quedé un rato sentado, mirando a mí alrededor , aterrado y estupefacto. Me veía en el centro de una enorme sabana, en plena estacionó de las lluvias, desnudo y solo; rodeado de animales salvajes y de hombres aún más salvajes. Me hallaba a quinientas millas del asentamiento europeo más próximo. Fui consciente de todo ello a la vez, y confieso que el ánimo comenzó a fallarme. No tuve dudas de que mi destino iba a ser tumbarme allí mismo y dejarme morir". Y en esta situación, sin aparente salida, vamos a dejar a Mungo y volveremos con él en la segunda parte de esta historia donde veremos como las pequeñas cosas pueden significar mucho, incluso la diferencia entre la vida y la muerte.

martes, 24 de julio de 2012

LA ERA DE LOS CAZADORES. FREDERICK SELOUS: CAZADOR BLANCO , CORAZÓN NEGRO (PRIMERA PARTE )

En 1990  uno de los grandes directores de cine de estas últimas décadas, Clint Eastwood (1930), rodaba una película basada a su vez en la historia del rodaje de otra película mítica, "La reina de África", rodada por John Huston(1906-1987) en 1951 y protagonizada por dos actores legendarios , Humphrey Bogart(1899-1957) y Katharine Hepburn(1907-2003). La obra de Eastwood se titula "Cazador blanco, corazón negro" y relata las vicisitudes de los que participaron en aquel rodaje , pero , sobre todo, su pasión por la caza y por África y es el que he elegido para contaros la historia del que tal vez fuera el más legendario de los cazadores blancos en África .Pero antes miremos al pasado porque el continente africano fue durante siglos un territorio desconocido para los europeos y sólo los comerciantes árabes se aventuraban a viajar a su interior. El primer viajero que proporcionó datos sobre parte de aquel gran continente fue Muhámmad Ibn Battuta(1304-1368) que en el año 1325 iniciaba en Tánger, su ciudad natal un viaje que , en principio, sólo tenía como objetivo cumplir con uno de los pilares del Islam, el hajj o peregrinación,pues eso es lo que significa este término, a La Meca que todo musulmán debe realizar al menos una vez en la vida.

Sin embargo, Battuta no regresaría a su hogar hasta veinticuatro años más tarde después de recorrer todo el mundo árabe a lo largo de 124.000 kilómetros de viajes que le llevaron desde Tánger hasta la India  y en los que recorrería el centro y norte de África, el sur y el este de Europa, Oriente medio, Asia central, el sureste asiático y China. En 1330 Battuta zarpaba desde  Adén, en Yemen ,para costear parte de la costa oriental de África, visitando Etiopía y las ciudades costeras de Mombasa, que hoy pertenece a Kenia, Mogadiscio, capital actual de Somalia, y Zanzibar, una gran isla frente a la costa de la Tanzania de nuestros días. Esta región ya era conocida por los árabes desde hacía siglos, y ya en el siglo XI el matemático, geógrafo , filósofo e historiador árabe Al- Biruni (973-1048), escribía sobre África "El mar del Sur comienza en la China y corre a lo largo de las costas de la India hacia el país de los Zendj(la actual Zanzibar). Los navegantes no han ido más allá de este límite, y la razón es que el mar penetra en tierra en el nordeste mientras que en el sudoeste, a manera de compensación , el continente se proyecta hacia el mar. El mar del Sur se comunica con el océano a través de una abertura en las montañas  de la costa sur. Tenemos pruebas ciertas de esta comunicación, aunque nadie ha podido confirmarla con sus propios ojos "

Mapa con el itinerario seguido por Ibn Batutta en su viaje que se prolongo durante veinticuatro años. Este viaje o Rihla, nombre que en árabe se da a los viajes por etapas y también al relato de los mismos,  que tuvo lugar entre 1325 y 1349, la dictaría Ibn Batutta al intelectual andalusí nacido en Granada, Ibn Yuzayy(1321-1357). Recorrería una distancia mayor que la del otro celebre viajero de la Edad Media , Marco Polo, y también su relato se considera más exacto y próximo a la realidad que el del viajero veneciano. Durante su recorrido por la costa oriental africana en 1330 se detuvo en las costas de las actuales Etiopía, Kenia, Tanzania y Somalia , deteniéndose una semana en cada una de sus escalas, aunque el interior de África aún tendría que esperar para ser explorado (imagen procedente de http://mapasvivos.wordpress.com )  

Los árabes aventuraban la existencia de un paso al sur que comunicaba los dos Océanos, el Indico y el Atlántico, pero no navegarón más al sur de Madagascar. Todo tipo de leyendas circulaban entre los árabes sobre lo que allí y más al sur se podían encontrar y el temor que despertaban estas historias impedían a los aventureros y comerciantes árabes ir más allá.  . En el siglo XIV , el viajero veneciano Marco Polo (1254-1324) recogía en su celebre libro El libro de las Maravillas o El Libro del Millón, la descripción de un ave monstruosa que habitaría en Madagascar y en algunas otras islas situadas al sur "Se dice que en esas otras islas que las naves no pueden visitar  porque las fuertes corrientes  les impedirían regresar  se halla el pájaro grifón. Algunas personas  que han estado allí (en Madagascar) y le han visto le contaron a Marco Polo que era en todo semejante a un águila, pero de enorme tamaño; tan grande , en efecto, que sus alas cubrían una distancia de 30 pasos, y sus plumas tenían doce pasos de largo. Y es tan fuerte que levantará a un elefante entre sus garras, lo elevará en el aire y lo dejará caer para que se haga pedazos; después de matar al animal de esta guisa el pájaro grifón  se lanza sobre sus restos y se alimenta a placer. Los habitantes de aquellas islas llaman a esta ave Roc."
Mapa con el celebre viaje del veneciano  Marco Polo hasta China en el que no tocó África pero si recogió relatos e informaciones que le contaron sobre este continente como la historia del pájaro grifón que os he incluido más arriba y que habitaría en la isla de MadagascarMozambique y Madagascarhttp://salonhogar.net )

Si, las leyendas y el miedo a lo desconocido detuvieron las exploraciones árabes hacia el sur del continente africano y también la tecnología que empleaban en la construcción de sus barcos. Sus embarcaciones estaban dotadas de vela latina  que facilitaba la navegación contra el viento, perfeccionaron el timón situado en la popa del barco que permitía un mejor gobierno de las embarcaciones y eran expertos en emplear las estrellas para la navegación pero una de las grandes debilidades de sus naves era que no utilizaban clavos sino cuerdas para mantener unidas las maderas que formaban los barcos lo que las hacía muy vulnerables a los embates del viento y las olas y les hacía ser conservadores en sus viajes. Además , ellos ya conocían Europa por lo que tampoco tenían un motivo especial que les llevara a intentar llegar al continente europeo rodeando África. Serían los portugueses en el siglo XV los que emprenderían esta aventura por el lado opuesto, la costa occidental africana. Estos viajes de exploración fueron impulsados por el infante de Portugal Enrique el Navegante (1394-1460),que en 1417 había creado la Escuela de Sagres, en la ciudad portuguesa del mismo nombre, para el estudio de geografía y navegación.

El infante Enrique el Navegante, hijo del rey portugués Juan I Avis(1358-1433) y hermano del también rey de Portugal Eduardo I (1391-1438). Su interés por África y el mar se inició en 1415 cuando su padre le encomendó los preparativos de una cruzada contra Ceuta, entonces en manos musulmanas, frente a Gibraltar. Se encargó de construir una flota en Oporto  que conquistaría Ceuta el 24 de agosto de 1415 y haciéndose con un rico botín compuesto por mercancías procedentes de otras partes de África y que llegaban a la ciudad ceutí a través de las caravanas que llegaban desde el Sáhara , cruzando los montes Atlas y llegaban hasta el río Senegal. Los mercaderes musulmanes dejaban sobre el suelo sal y objetos de escaso valor y se retiraban. A continuación los pobladores de aquella región africana  dejaban montones de oro junto a las mercancías para los mercaderes . Si estos estimaban que el pago era correcto se iban, sino recogían parte de sus mercancías y se las llevaban y el proceso se repetía. Lo llamaban "el comercio silencioso" y animaría a Enrique el Navegante a impulsar las exploraciones de aquella región para poder hacerse con sus riquezas. Ese fue el origen de la Escuela de Sagres de navegación y cartografía que a su vez fue el punto de partida de las exploraciones portuguesas que les llevaría a finales del siglo XV hasta la India     (imagen procedente de http://es.wikipedia.org )

La Escuela de Sagres se convertiría en el centro de cartografía, navegación y construcción de barcos más importante de su tiempo  y allí acudieron algunos de los cartógrafos más importantes, como el cartógrafo mallorquín de origen judío Jehuda Cresques (hacia 1350-1427) que se encargaría de recopilar y dar forma a la información aportada por los navegantes portugueses. Se desarrolla la carabela , un barco de pequeño tamaño, que no desplazaba más de cincuenta toneladas, pero fácil de manejar y que se convertiría en la nave por excelencia de los descubrimientos portugueses y españoles del siglo XV y la primera mitad del siglo XVI. El propósito de Enrique el Navegante era impulsar la exploración de la costa africana más allá del límite que hasta entonces no se habían atrevido a superar los navegantes portugueses, el cabo Bojador , situado en la costa del Sáhara Occidental frente a las islas Canarias. Enrique tuvo que convencer a sus marinos para que superaran el miedo a romper aquella barrera , aquel límite que el temor había dibujado en los mapas. Así explicaba el cronista portugués Gomes Eanes de Zurara(1410-1474), las razones que causaron que los barcos portugueses  no se hubieran atrevido a ir más allá del cabo Bojador

En este mapa vemos en primer lugar la situación de Cabo Bojador , el límite de la exploración portuguesa hasta la llegada de Enrique el Navegante y en color violeta la porción de costa explorada en vida del infante portugués. El primero en romper aquella barrera psicológica del Cabo Bojador fue el navegante Gil Eannes, del que apenas conocemos nada. El cronista Gomes Eanes de Zurara escribió sobre esta hazaña en su tiempo "Y el hizo lo que se había propuesto, porque en este viaje dobló el cabo, despreciando todos los peligros, y halló que las tierras que había más lejos eran todo lo contrario de lo que él, al igual que otros , había esperado. Y si bien la hazaña era pequeña en sí misma, fue considerada grande en razón de su temeridad" Fue pequeña y grande a la vez su hazaña, ya que a partir de entonces los navegantes portugueses ya no vieron ningún limite en sus exploraciones de la costa africana (imagen procedente de http://www2.crb.ucp.pt )

"No fue por cobardía o por falta de buena voluntad, si decimos la verdad , sino por la novedad de la cosa y por las difundidas y antiguas habladurías sobre este cabo, que habían sido transmitidas por los marineros españoles de generación en generación. Pues no podemos suponer que entre tantos hombres nobles que hicieron tan grandes y sublimes obras para ser recordados con gloria, no haya habido uno que se atreviera a esa hazaña. Pero estando convencidos del peligro, y no viendo  esperanza de honor o provecho, ellos abandonaron el intento. Porque los marinos decían "es seguro que más allá de este cabo no había raza alguna de hombres , ni hay región que esté poblada" y el mar es tan poco profundo que a una legua de tierra sólo tiene una braza de profundidad , las corrientes por otra parte, son tan terribles que ningún barco que pase el cabo podrá luego regresar" Esto eran lo que creían los marineros portugueses, pero gracias a la determinación de Enrique el Navegante aquellas barreras levantadas por el temor fueron franqueadas y el primero en hacerlo fue el navegante Gil Eanes (fechas de nacimiento y muerte desconocidas) que en 1434 se convertiría en el primer portugués en superar el cabo Bojador para descubrir que más allá no se abrían las puertas del Infierno sino que seguía la costa.

Mapa del viaje de Bartolome Dias , el primer navegante europeo en doblar el extremo sur del continente africano, el Cabo de Buena Esperanza y aunque habría querido continuar el viaje hacia el Indico su tripulación ya no estaba dispuesto a ello. Bartolomé Dias reunió a los capitanes de su expedición y les hizo firmar un documento por el que estos confirmaban que habían sido ellos los que querían regresar contra el parecer de Dias que aceptó la decisión de la mayoría. Cuando pasó de nuevo delante del Cabo de Buena Esperanza  de regreso a Portugal escribió que lo hizo "con tanto dolor y sentimiento como si estuviera despidiéndose por última vez de un hijo condenado para siempre al exilio, y recordó los peligros que sus hombres y él mismo  habían corrido para llegar tan lejos con un solo propósito, para que luego Dios no le permitiera alcanzar la meta", una meta que era llegar a la India, lo que haría diez años después Vasco de Gama donde Dias colaboró en la construcción de las naves pero no zarpó con ellos (imagen procedente de http://www.geoinstitutos.org )

A partir de aquel momento  los navegantes portugueses irían navegando cada vez más hacia el sur hasta que en 1488 Bartolome Dias (1450-1500) se convertía en el primero en alcanzar el extremo sur del continente africano el 3 de febrero de 1488  y aunque quiso seguir navegando hasta alcanzar las aguas del Océano Indico sus hombres se negaron a ir más allá tal y como nos lo cuenta el propio Dias "Exhaustos y atemorizados por los grandes mares que habían atravesado, todos a una comenzaron a murmurar pidiendo que no fuesen más lejos". La hazaña de Dias sería completada diez años después por  el también portugués Vasco de Gama (hacia 1460-1524) a quién el rey portugués Manuel I el Afortunado (1469-1521) le encomendó la misión de completar la ruta que uniría Portugal con la India . La flota de Vasco de Gama, compuesta por cuatro barcos, zarpaba de Lisboa el 8 de julio de 1497 , recorría toda la costa occidental de África hasta el Cabo de Buena Esperanza y allí , por fin, se introducía en el Océano Indico remontando la costa oriental africana hasta encontrarse con los musulmanes que estaban establecidos en Mozambique y Mombasa y de allí se dirigió hacia la India , desembarcando el 22 de mayo de 1498 en la ciudad india de Calicut.

El viaje de Vasco de Gama en el que culminó el proceso iniciado por Enrique el Navegante y circunnavegó por fin el continente africano teniendo que buscar el auxilio de pilotos árabes que les guiaran por las costas orientales de África que nunca habían navegado los marineros portugueses . En los siglos siguientes tanto portugueses como luego holandeses, franceses e ingleses construyeron fuertes para controlar las zonas costeras y organizar el comercio con el interior del continente que aún seguía sin ser explorado pero que si se había convertido en un suministro continuo de esclavos para las colonias europeas en América (imagen procedente de http://ocw.unican.es )

Se había completado de esta forma la exploración de la costa africana y serían los portugueses los primeros en explotar los recursos naturales africanos como el oro , la plata , el marfil y , por supuesto, los esclavos, un comercio que en la costa oriental africana estaba controlado por los mercaderes musulmanes. Y como suele suceder, al reclamo de los metales preciosos y de los beneficios comerciales acudieron prestos el resto de potencias europeas, como España en el siglo XVI, los Países Bajos a partir del siglo XVII y Francia e Inglaterra desde el siglo XVIII , construyendo fuertes a lo largo de toda la costa. El Golfo de Guinea, que baña las costas de los estados actuales de Liberia, Costa de Marfil , Ghana, Benín, Togo, Nigeria, Camerún, Guinea Ecuatorial, Gabón y Santo Tomé y Príncipe, se convertiría en el triste centro de la trata de esclavos , siendo conocido como la Costa de los Esclavos. Millones de hombres, mujeres y niños eran capturados en el interior del continente por los propios reinos africanos o por expediciones enviadas por los tratantes de esclavos para ser llevados a la costa y de ahí distribuidos principalmente a las colonias americanas de España, Portugal e Inglaterra, a Asia y también a Europa.

En esta plantilla se trataba de establecer la forma en que debían repartirse los esclavos transportados en los barcos negreros para poder llevar el máximo número posible de esclavos .En estas condiciones las enfermedades y epidemias eran muy frecuentes y se estima que un 20% de los esclavos morían en el viaje. Lo más triste es que eran los mismos reinos negros los que capturaban a muchas de estas personas para entregarlas a los tratantes de esclavos como pago de la mercancías que estos le traían de Europa. De esta forma millones de seres humanos fueron tratados no como  personas, sino simplemente como monedas para realizar un pago y como una mano de obra gratuita sobre la que se cimentó la fortuna de grandes empresarios y también sus beneficios facilitarían el desarrollo de la Revolución Industrial (imagen procedente de http://elisavaee.wordpress.com )

No es el objetivo de este artículo escribir sobre la trata de esclavos, a lo que más adelante ya dedicaré un artículo monográfico, pero si os contaré como funcionaba este infame comercio con seres humanos. Los comerciantes europeos llegaban a las costas africanas cargados con productos manufacturados en Europa que entregaban a los reinos africanos que los pagaban con hombres , mujeres y niños capturados en el interior . Estos eran encadenados y embarcados  con destino principalmente a América, en condiciones tan penosas que casi un 20% de los que emprendían el viaje morían antes de llegar a su destino, donde eran vendidos a altos precios a los colonos europeos . Debemos tener en cuenta que aquellos seres humanos no eran considerados como tales por los traficantes de esclavos pues los veían poco más que como mercancías y sin más derechos que los que podrían reconocerse a un animal, es decir , ninguno. Las cifras de la trata de esclavos varían mucho según las fuentes , oscilando entre los veintisiete millones y sesenta millones de esclavos, y los beneficios generados por este comercio sentarían las bases de la prosperidad económica que facilitó la Revolución Industrial del siglo XVIII y comienzos del XIX. Según el historiador británico Hugh Thomas(1931) , autor de "La trata de esclavos" publicada en 1998, sólo a América fueron llevados doce millones de esclavos

Mapa con las rutas seguidas por algunos de los explorades más importantes del siglo XIX que rellenaron el gran espacio en blanco que hasta entonces era el interior de África . Nombres como Mungo Park, David Livingstone, Richard Francis Burton, John Speke, Henry Morgan Stanley y tantos otros que recorrieron aquellos territorios desconocidos, descubriendo montañas como el Monte Kenia o el Kilimanjaro, lagos como el Tanganika o el Victoria, cataratas como las Victoria, recorriendo ríos como el Congo y hallando las legendarias Fuentes del Nilo y sobre todo una naturaleza exhuberante, llena de vida, que traía el recuerdo de un mundo anterior a la llegada del hombre (imagen procedente de http://blogdelaclasedehistoria.blogspot.com )    

Sería precisamente a comienzos del siglo XIX cuando aparecen los movimiento abolicionistas que exigen la prohibición de la esclavitud y también sería en este siglo cuando se impulsa el gran desafío de la exploración del interior de África que aún seguía apareciendo en los mapas con esas palabras tan evocadoras de "Terra incognita". Hombres como el explorador escocés Mungo Park(1771-1806), que exploraría el curso del río Niger, los misioneros alemanes Johann Ludwig Krapf (1810-1881) y Johannes Rebmann(1820-1876), que exploraron África Oriental desde la costa del Indico y descubrieron las dos mayores cumbres africanas, el Kilimanjaro en Tanzania de 5892 metros y el Monte Kenia, en Kenia, de 5199 metros, el célebre médico, explorador y misionero escocés David Livingstone (1813-1873) que cruzaría el desierto del Kalahari entre Namibia y Sudáfrica, y entre 1851 y 1856 cruzaría el continente africano de oeste a este descubriendo las famosas Cataratas Victoria , en la frontera de los actuales estados de Zambia y Zimbabue. También participaría en la carrera por hallar las fuentes del Nilo, una búsqueda que implicaría a otros exploradores que pasarían a la leyenda como Richard Francis Burton(1821-1890) y John Hanning Speke(1827-1864) que en su expedición entre los años 1857 y 1858 recorrerían el corazón de África en su búsqueda , descubriendo el lago de Tanganika y el lago Victoria, la auténtica fuente del Nilo.

Henry Morton Stanley, una de las grandes leyendas de la exploración en África pero también un hombre de gran crueldad en su trato con la población negra . Sus palabras "¿El Doctor Livingstone, supongo?" pronunciadas cuando encontró a Livingstone en Ujiji , a orillas del Tanganika , sería una de las más celebres en la historia de la exploración. Sobre los efectos de la colonización y evangelización de África son esclarecedoras las palabras del clérigo sudafricando Desmond Tutu(1931), premio Nobel de la Paz, "Cuando vinieron los misioneros a África tenían la Biblia y nosotros la tierra. Nos dijeron: vamos a rezar. Cerramos los ojos. Cuando los abrimos, teníamos la Biblia y ellos la tierra." (imagen procedente de http://thefrontblog.wordpress.com )

Otro gran explorador, el periodista galés Henry Morton Stanley(1841-1904), que en 1871 dirigió una expedición para encontrar y rescatar a David Livingstone que llevaba años desaparecido, recorrería el curso del río Congo entre 1874 y 1877, expedición en la que también circunnavegó los lagos Tanganika y Victoria. Mientras, también el Norte de África era explorado por hombres como el escritor y aventurero alemán Friedrich Gerhard Rohlfs (1835-1896), que exploró el desierto del Sáhara  y se convirtió en el primer europeo en atravesar el Norte de África hacia el sur, desde la ciudad libia de Trípoli hasta el lago Chad y desde allí, siguiendo el curso del río Niger, hasta su desembocadura en el Golfo de Guinea. Otro explorador alemán, Georg August Schweinfurth (1836-1925) dirigiría en 1867 una importante misión científica en el interior de África, que le llevaría a recorrer Sudán y descubrir en el centro de África a las tribus pigmeas cuya existencia era hasta entonces puesta en entredicho. También alemán era el botánico, médico y explorador Gustav Hermann Nachtigal(1834-1895) que entre 1869 y 1874 recorrería Libia, el Chad y Sudán al servicio del rey de Prusia y en 1884 sería enviado por el canciller Otto von Bismarck(1815-1898) para negociar la incorporación de Camerún y el territorio llamado Togolandia, la actual Togo, a Alemania.

DOCUMENTAL SOBRE EL PARQUE NACIONAL DEL SERENGUETI

La mejor forma de hacernos una idea de como era África a comienzos del siglo XIX  e incluso a mediados de ese siglo es ver las imágenes de uno de los Parques Nacionales más importantes del continente, el Serengueti, en la tierra de los Masái, dentro de las fronteras de Tanzania y cuyo nombre en la lengua masáis significa "planicies sin fin" . Es el Parque Nacional más antiguo de Tanzania y en él se pueden encontrar gran cantidad de especies animales incluidos los llamados "cinco grandes" el león, el leopardo,el búfalo, el rinoceronte y el hipopótamo

A finales del siglo XIX apenas quedaban ya espacios en blanco en los mapas sobre África y las grandes potencias europeas habían procedido a repartirse el territorio , principalmente entre Francia, Reino Unido, Portugal, Alemania y, posteriormente, España e Italia , además de Bélgica que poseía el inmenso territorio del Congo. Y sería precisamente entre la última década del siglo XIX  y la primera mitad del siglo XX cuando comenzaría ,en palabras de una de las figuras legendarias de la caza en África, John Hunter, "La era más grande de la historia de la caza en el mundo". Y es de esta era de los grandes cazadores africanos  de la que será protagonista el hombre que presta su nombre al título de nuestra historia , Frederick Courteney Selous(1851-1917), un relato en el que me apoyaré  principalmente en los datos recogidos por el escritor español Javier Reverte (1944) en sus libros "El sueño de África" y "Colinas que arden, lagos de fuego". Es difícil hoy imaginarnos como era aquella África del siglo XIX, la cantidad de animales que ocupaban aquel inmenso territorio antes de la expansión del hombre blanco. Escribe Reverte que "Un colono que llegó a Kenia a principios de siglo decía que en las extensas sabanas de aquellos territorios, un hombre podía sentirse como si fuera una isla en un océano de elefantes"
El explorador Joseph Thomson fue el primer hombre blanco en recorrer el país de los Masáis que en la actualidad tienen una población próxima a las 900.000 personas. Se dedican al pastoreo y hasta ahora han resistido los intentos de los dos países donde se encuentra su territorio, Tanzania y Kenia, para que lleven una vida sedentaria a pesar de que a lo largo del siglo XX les fueron arrebatando las tierras más fértiles próximas al Kilimanjaro y el cráter de Ngorongoro, unas zonas con  una gran riqueza de vida animal como lo reflejó Thomson en su obra " A través de la tierra Masái" del que os incluyo un fragmento más abajo (imagen procedente de http://upload.wikipedia.org )
El geólogo y explorador escocés Josep Thomson (1858-1895) participó en expediciones a los Lagos Tanganika y Victoria, trató de conquistar la cima del Kilimanjaro y recorrió el país de los masáis,entre Kenia y Tanzania, experiencia que luego relataría en un libro publicado en 1885 que tendría un gran éxito y se titulaba "A través de la tierra Masai" . En una de las descripciones que realiza de su expedición al Lago Victoria refleja la increíble abundancia de vida animal en aquel territorio "Allí , hacia la base del Kilimanjaro, hay tres grandes manadas de búfalos, subiendo despacio  y con tranquilidad desde las praderas bajas en busca del abrigo de los bosques, para su siesta y su rumiar cotidianos. Más lejos, en las llanuras, grandes números de inofensivos ñúes de fiero rostro continúan  pastando, mientras algunos miembros erráticos  de la manada galopan  y dan saltos de un lado a otro, con extraños movimientos de la cola. Mezclados con ellos se pueden ver grupos  del más encantador de todos los animales, la cebra, tan llamativa con su bella piel dibujada  a tiras. Pero eso no es todo.¡Mire! Abajo de la llanura hay algunos individuos  de la especie del grande e imprevisible rinoceronte, con los cuernos colocados sobre sus narices en la forma más ofensiva y amenazadora. Sobre una cresta, corre una tropa de avestruces, huyendo de algún peligro. Vean cuán numerosas son las manadas de topis; y fíjese en los graciosos impalas, brincando en el aire con largos saltos , simplemente por el gusto de gozar de la Naturaleza. "
Fotografía del monte Kilimanjaro, el más alto de África formado por tres volcanes inactivos de los cuales el más elevado es el Uhuru, se eleva hasta los 5891,8 metros de altura y celebre por las nieves perpetuas que cubren su cima que como consecuencia del aumento global de las temperaturas podrían desaparecer en los próximos años. Su cumbre fue conquistada e 1889 por el geólogo alemán Hans Meyer (imagen procedente de http://trianguloequidlatere.blogspot.com ) 
Mientras leemos a Thomson podemos ver como surgen las imagenes en nuestras mentes de una tierra que parecía recordar a la de antes de la existencia del hombre, un mundo virgen donde la vida florecía en cada rincón. Y continua su relato "Puede ver también , entre los altos juncos que rodean la marisma, el altivo antílope acuático, en grupos de dos o tres,comiendo con tranquilidad la hierba mojada. Los facópteros, interrumidos en su desayuno matinal, corren en fila de a uno, con la cola erecta, su trote militar verdaderamente cómico. Eso no termina la lista, pues hay muchas otras especies de animales allí. En cualquier dirección que uno mire los verá en número impresionante. Se caza tan raramente aquí que los animales te miran despreocupados, dentro del campo de tiro" Por desgracia esa confianza se tornaría en sospecha y desconfianza en poco tiempo, cuando comenzaron a prosperar los safaris a partir de la primera década del siglo XX, expediciones de caza que más se asemejaban  a partidas de exterminio de decenas y cientos de animales. Medio siglo después de que aquel colono de Kenia dijera que se sentía como una isla en medio de un océano de elefantes, ese mismo colono diría que "un elefante , en Kenia, era como una isla en un mar de hombres" y los animales tendrían que ser protegidos en grandes reservas naturales como los Parques Naturales de Serengueti en Tanzania o el Marai Mara en Kenia.
Una de las acuarelas que forman parte del libro "Retratos de caza y animales salvajes" de William Cornwallis Harris realizadas durante su expedición de caza realizada entre 1836 y 1838 y que inspiraría a muchos niños y jóvenes ingleses para convertirse en cazadores , destacando sus dibujos por ser los más detallados que se habían hecho hasta entonces de la fauna africana. Las fiebres contraídas en Sudáfrica acabarían con su vida a los 41 años sin que llegara a conocer del todo la influencia que su obra tendría sobre los futuros cazadores africanos (imagen procedente de http://commons.wikimedia.org ) 
Pero aún estaba lejos de suceder esto cuando Frederick Selous nacía en Londres la nochevieja de 1851, aunque ya años antes un militar e ingeniero británico, William Cornwallis Harris (1807-1848) se había encargado de despertar la imaginación y los deseos de viajar a África de muchos jóvenes británicos gracias a su libro "Retratos de caza y animales salvajes". Con sólo diecisiete años Cornwallis se había alistado en la Compañía de las Indias Orientales en 1823 como segundo teniente de ingenieros. Un año después ya era primer teniente y diez años después capitán . En 1836 fue trasladado a Sudáfrica pero afectado por unas fiebres palúdicas tuvo que dejar el ejército durante dos años , tiempo que aprovechó para realizar una larga expedición de caza que se prolongaría entre 1836 y 1838, durante la cual pintó numerosas acuarelas sobre los animales que podía observar y escenas de caza que luego acompañaría de textos que incluyo en "Retratos de caza y animales salvajes" que tendría un gran éxito, sobre todo entre los más jóvenes. Cornwallis moriría prematuramente en 1848 víctima de la malaria , como le sucedía a muchos de los que viajaban a África.
Retrato del cazador Roualeyn George Gordon-Cumming , uno de los más importantes cazadores de la primera mitad del siglo XIX y también de los más cruentos  aunque como les sucedería a otros grandes cazadores, con los años fue cambiando hacia posturas más partidarias de la conservación de la naturaleza y contraria al exterminio al que comenzaba a ser sometida la fauna africana. Nadie que ame la naturaleza y a los animales puede estar a favor de la muerte indiscriminada de centenares de animales , una muerte masiva que poco tiene que ver con el espíritu de la caza (imagen procedente de http://www.africahunting.com )
Otro de los primeros cazadores fue el aristócrata, aventurero y militar escocés Roualeyn George Gordon-Cumming  (1820-1866), apodado "Lion Hunter" , "el cazador de leones" que relataría sus expediciones de caza realizadas entre 1844 y 1849 en otro libro de gran éxito "La vida de un cazador" y sus numerosos trofeos de caza fueron  exhibidos en la Gran Exposición de 1851 en Londres. Como Cornwallis, Cumming también moriría de forma prematura a los cuarenta y seis años víctima de la malaria contraída en Sudáfrica , no sin antes abandonar su pasión por la caza y , como escribe Reverte en su libro "El sueño de África ", criticar a los colonos holandeses que exterminaban a los animales en Sudáfrica , de los que decía "Disparan a cualquier cosa que ande, repte, sude , se escurra o escarbe". Y a estas dos grandes personalidades de la caza de estos primeros tiempos de la era de los cazadores , se puede añadir  la figura de William Cotton Oswell(1818-1893) que había acompañado a David Livingstone en su primera aventura por África en 1849 y que se convertiría en el primer cazador blanco en dar muerte a los elefantes a pie y sin ayudarse para ello de jaurías de perros. La lectura de los relatos de sus aventuras  en África serían devorados por un Sealous que con trece años decía a su maestro "Voy a ser cazador en África y me estoy entrenando durmiendo en el suelo". Pero para conocer su apasionante vida y aquel paraíso natural que fue África tendremos que esperar a la segunda parte de historia.
Famosos