martes, 16 de agosto de 2016

BÉCQUER , EL HOMBRE DETRÁS DE LA LEYENDA (TERCERA PARTE)

Estamos en Madrid en el año 1857. Hace ya tres años que Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870) llegó a la capital española para abrirse un camino en el difícil mundo de la literatura dejando atrás su luminosa y siempre añorada Sevilla, a su querido hermano Valeriano Bécquer (1833-1870)  y a todos sus amigos para empezar desde cero en una ciudad que acababa de vivir el episodio revolucionario de la Vicalvarada que puso en una delicada posición a la joven reina Isabel II (1830-1904). Aquella ciudad que Bécquer había idealizado en su imaginación se mostraba a sus ojos ahora con un aspecto mucho más sombrío. Recordemos las palabras que dedicaba a la ciudad en aquellos primeros meses de estancia, cuando la soledad, las dificultades económicas y los constantes obstáculos para lograr que pudiera despegar su carrera como literato desalentaban a nuestro poeta sevillano "¿Es ésto Madrid?¿Es éste el paraíso que yo soñé? ¡Dios mío, que desencanto tan terrible. Madrid sucio, negro, feo  como un esqueleto descarnado gritando bajo su inmenso sudario de nieve." Pero  poco a poco  va logrando publicar algunos artículos y escribe traducciones y libretos de zarzuelas en colaboración con algunos de sus amigos como  el periodista, novelista y dramaturgo madrileño Julio Nombela y Campos (1836-1919) o el también periodista y escritor Luis García de Luna (fecha desconocida -1870)  para poder sobrevivir , empleando en sus zarzuelas el seudónimo de Adolfo García. . También su visión inicial de Madrid se irá suavizando. Tal vez Madrid  no tenga la luminosidad de su amada Sevilla a la que en 1861 dedica estas palabras evocadoras en un artículo publicado "El Contemporáneo", un periódico fundado en 1860 con el que Bécquer colaborará desde sus inicios que tomo de la biografía dedicada a Bécquer de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes:   "Sevilla, con sus rejas y sus cantares, sus cancelas y sus rondadores, sus retablos y sus cuentos, sus pendencias y sus músicas, sus noches tranquilas y sus siestas de fuego, sus alboradas color de rosa y sus crepúsculos azules. Aspiré con  voluptuosidad la fragancia de las madreselvas que corren por un hilo de balcón a balcón y torné , en fin , con mi espíritu a vivir en la ciudad donde he nacido y de la que tan viva guardé siempre la memoria"  Pero Madrid ahora le ofrece una libertad de movimientos, una posibilidad de conocer a personas del mundo literario que no tenía en la capital andaluza 





Fotografía de poeta tomada por el fotógrafo español Ángel Alonso Martínez (1825-1868) que tenía su estudio en el Nº14 de la Puerta del Sol  y que probablemente, aunque no se conoce la fecha exacta, fue una de las primeras fotos que Bécquer se haría a su llegada a la capital . Son años de lucha por la supervivencia, participando en numerosos proyectos editoriales que acaban en nada , logrando en 1856 un puesto de funcionario en la Dirección de Bienes Nacionales que , sin embargo, perderá poco después al parecer porque pasaba el tiempo dibujando en horas de trabajo. Escribe libretos de zarzuela  y empieza a preparar con vistas a 1857 la "Historia de los templos de España" . Una década antes, Bécquer  había empleado el libro de cuentas de su padre como  cuaderno donde plasmó sus primeros escritos, entre ellos esta reflexión sobre el origen de las expresiones artísticas que él atribuía a una única fuente, el entusiasmo del adolescente que empieza a vivir, palabras de una gran madurez que salían de la pluma de un Bécquer adolescente
" El ángel de las ilusiones nos conduce sobre sus doradas alas a un mundo desconocido , a esa región que tanto halaga, nuestros sueños de juventud. Entre la niñez y los primeros sentimientos del amor hay una edad incomprensible para nosotros . Qué edad más hermosas que la juventud, que esa edad  en el que el hombre es el estado casi de una inocencia envidiable. La poesía, la música, la pintura , las bellas artes, todo lo más hermosos y más perfecto es hijo de éste entusiasmo"
(Imagen procedente de barricadaletrahispanic.blogspot.com)


Cuando en  1857  termina de escribir la zarzuela  "La venta encantada"  emprenden un nuevo y ambicioso proyecto que pensaba titular "Historia de los templos de España" que estaba inspirado en "El genio del cristianismo", una obra publicada en el año 1802 por uno de los pioneros del romanticismo francés, el vizconde François René de Chateaubriand (1768-1848) en la que el escritor francés reflexiona sobre la belleza de las  ruinas de antiguos templos y sobre las leyendas que los rodean dentro de la más pura sensibilidad romántica, siempre  fascinada por el mundo mágico y misterioso de los antiguos relatos medievales y del exotismo de tierras lejanas. Según nos cuenta el documental  "Bécquer desconocido"  realizado en 2010 por el  director español Manuel H. Martín (1980) y que estoy siguiendo desde la primera parte de éste relato, Bécquer llegó a crear una editorial para sacar el proyecto adelante e incluso solicitó una audiencia a la reina Isabel II  consiguiendo que se suscribiera , pero no recibirá muchos más apoyos. Las suscripciones de entonces eran el equivalente a lo que hoy denominamos micromecenazgos o crowdfunding en inglés, donde las aportaciones económicas particulares permiten financiar la realización de todo tipo de proyectos. Bécquer no lograría las suficientes suscripciones como para avanzar con ésta obra con la que pretendía  integrar los textos que él mismo escribiría sobre los templos españoles con fotografías de  esos monumentos tratando de despertar en los lectores el interés por esos edificios que  eran la prueba viva de la historia de España. Sólo conseguiría ver publicado el volumen dedicado a Toledo y en el prólogo de este único volumen Bécquer explicaba en el prólogo cual era la intención de la obra "La tradición religiosa es el eje de diamante sobre el que gira nuestro pasado. Estudiar el templo, manifestación visible de la primera, para hacer en un sólo libro la síntesis del segundo ; este es el propósito de éste libro. Para conseguirlo, hay que evocar de las olvidadas tumbas  en que duermen al pie del santuario a esos titanes del arte que lo erigieron.  Ellos dirán como la cruz salió de la catacumba para enclavarse sobre el ara de Júpiter y por qué no bastando la antigua forma a contener la nueva idea, ésta se creó una arquitectura especial que, emigrando de pueblo en pueblo, fue modificada por los siglos"







Portada del único volumen que aparecería del proyecto "Historia de los Templos de España" Gustavo Adolfo llego a solicitar audiencia a la reina Isabel II que finalmente lo recibió el 21 de junio de 1857 , logrando el apoyo real pues la misma reina se convirtió en una de las suscriptoras. Gracias a éste y otros apoyos , el 5 de agosto de éste año de 1857 ve la luz la primera entrega del primer volumen de "Historias de los templos de España" que se dedica a Toledo. El volumen se completará en sucesivas entregas hasta noviembre de 1858 cuando, arruinado, Bécquer tiene que cerrar la editorial que había creado para publicar la obra y ésta queda interrumpidas con sólo un volumen completado. Este fracaso coincide con la enfermedad que padecerá el poeta en  la primavera de 1858 cuanto también comienza la publicación por entregas en "La Crónica"  de la primera de sus "Leyendas", la titulada "El caudillo de las manos rojas" que se irá publicando entre el 29 de mayo y el 12 de junio de 1858.
(Imagen procedente de www.hs-augsburg.de)




 Bécquer pasaría una temporada en Toledo con el fin de  documentarse para escribir el libro que iba a dedicar a esta ciudad dentro de "Historia de los templos de España" y que a la postre, como acabamos de ver, sería el único que vería la luz, aunque lo haría en forma de varias entregas que fueron saliendo entre  1857 y 1858 . Lo que si sabemos es que el proyecto, a pesar de todas las energías que Bécquer puso en él , terminó naufragando definitivamente en 1858, desapareciendo la editorial que había creado el año anterior . Tal vez fruto de éste esfuerzo o tal vez por otras razones, fue en ésta época cuando Bécquer cayó enfermo pero un poco más adelante os hablaré de ello, ya que la naturaleza de ésta enfermedad, que posiblemente fuera la causa final de su temprana muerte, es hoy objeto de debate entre los historiadores. Llegan ahora años decisivos en la vida de Gustavo Adolfo. Aunque las fuentes no coinciden en el momento en que se produjo el encuentro, entre 1859 y 1860, tuvo que ser durante la convalecencia de la enfermedad que le atacó en 1858 cuando conoció al que se convertiría en el primer gran amor de su vida. Ya conocemos la afición de Bécquer por la música  y uno de los salones a los que acudía eran las tertulias musicales que se celebraban en el domicilio del compositor ,crítico musical y director de los coros del Teatro Real de Madrid,   Joaquín Espín y Guillén (1812-1882). Probablemente atraído también por la influencia que Espín tenía en el mundillo teatral madrileño. Debió ser allí donde conoció a la joven hija del compositor, la cantante de ópera Julia Espín (1838-1906),  aunque otras versiones, como la biografía que publica el Instituto Cervantes, sugiere que Bécquer la habría visto casualmente asomada al balcón de su casa dando un paseo en el otoño de 1858  y que , atraído por ella , acudió a las tertulias de Espín introducido por uno de sus amigos , el escritor , periodista y político  Ramón Rodríguez Correa (1835-1894) .Uno de sus poemas , la Rima XVI de la edición de sus Rimas de 1871 y que os incluyo en el texto que acompaña a la imagen de Julia Espín, así lo sugiere. En todo caso, coincidiendo con esta pasión amorosa y tal vez inspirado en ella  el 17 de diciembre de 1859 publica  en la sección poética del semanario "El Nene"  la primera de sus composiciones poéticas que luego formarían el conjunto que  hoy conocemos como las "Rimas". Aquella primera rima, inspirada en la poesía de Lord Byron (1788-1824) como demostraba ya en su título "Imitación de Byron", aunque luego sería retirado,  y cuyos versos decían así:  "Tu pupila es azul y cuando ríes / su claridad suave me recuerda/  el trémulo fulgor de la mañana/ que en el mar se refleja/ Tu pupila es azul  y cuando lloras / las transparentes lágrimas  en ella /se me figuran gotas de rocío// sobre una violeta/ Tu pupila es azul  y si en su fondo/ las transparentes lágrimas en ella / como un punto de luz radia una idea/me parecer en el cielo de la tarde/ una perdida estrella"






Fotografía de la cantante de ópera Julia Espín (1838-1906) presumiblemente tomada en 1869 durante su estancia en Rusia  donde se interrumpiría su carrera como cantante de ópera  al perder la voz apenas dos años después de haber hecho su debut en el escenario de la Scala de Milán, uno de los grandes templos de la ópera. El deseo de desarrollar su carrera como cantante así como la inestabilidad económica y laboral  del poeta, pudieron ser las razones que hicieron que la relación no progresara. El primer encuentro de Bécquer con Julia pudo ser casual, cuando él daba un paseo por la calle durante su convalecencia de la enfermedad que había sufrido en la primavera de 1858 . El domicilio de la familia Espín se encontraba en la que hoy es céntrica calle de los Libreros  y ella se hallaba asomada al balcón cuando los ojos de Bécquer se posaron en ella . Tendría amistad no sólo con Julia sino también con su hermana Josefina Espín, y a Julia a las que  regalaría dos álbumes con dibujos y poemas. En el de Julia se encontraba  un poema titulado "A Julia" que luego aparecería en la edición de las "Rimas" de 1871 como la Rima XVI , donde Becquer  escribe sobre aquella primera  visión de Julia en el balcón:
"Si al mecer las azules campanillas
de tu balcón,
crees que suspirando pasa el viento
murmurador,
sabe que oculto entre las verdes hojas
suspiro yo
Si al resonar confuso a tus espaldas
vago rumor,
crees que por tu nombre te he llamado
lejana voz
sabe que entre las sombras que te cercan
te llamo yo
Si se turba medroso en la alta noche
tu corazón
al sentir en tus labios un aliento
abrasador,
sabes que, aunque invisible al lado tuyo
respiro yo"

(Imagen procedente de www.cervantesvirtual.com )   




En los dos álbumes que Bécquer regaló a la joven con dibujos de ella y que la cantante conservaría durante toda su vida, también se encuentran versos dedicados por nuestro joven poeta a Julia  como éste que menciona el documental "Bécquer desconocido" y que luego aparecería con el número XX en la colección de Rimas  "Sabes si alguna vez tus labios rojos / quema invisible  atmósfera abrasada /que el alma que hablar  puede con los ojos / también puede besar con la mirada". Cuando en 1871 los amigos de Bécquer, muerto ya el poeta, publicaron la colección de "Rimas" lo hicieron en un orden  en el que parece  que las primeras rimas  nacen de su amor por Julia Espín  y luego van evolucionando hasta mostrar el dolor causado por el desengaño amoroso. Así entre sus rimas, de las que solo doce serían publicadas en vida del poeta, aparece la primera ésta que es una declaración de  amor "Yo sé un himno gigante y extraño / que anuncia en la noche del alma una aurora/ y estas páginas  son de ese himno/ cadencias que el aire dilata en las sombras/ Yo quisiera escribirte, del hombre / domando el rebelde mezquino idioma, / con palabras que fuesen a un tiempo/ suspiros  risas, colores y notas / Pero en vano es luchar; que no hay cifra/ capaz de encerrarle, y apenas ¡oh!¡hermosa!/ si teniendo en mis manos las tuyas/ podría al oírlo cantártelo a solas" o esta otra, la Rima XVII (todos los números que doy son según la edición de 1871) "Hoy la tierra y los cielos me sonríen,/ hoy llegó al fondo de mi alma el sol,/ hoy la he visto..., la he visto y me ha mirado.../¡hoy creo en Dios!".  Mientras que a medida que avanzan las Rimas su atmósfera  evolucionan hacia el desengaño, como ésta que aparecía con el número  XLIX en la edición de 1871 "Alguna vez la encuentra  por el mundo/ y pasa junto a mí/ y pasa sonriéndose y yo digo/ ¿Cómo puedes reír?/ Luego asoma a mi labio otra sonrisa/ máscara del dolor/ y entonces pienso: Acaso ella se ríe/ como me río yo" o esta otra publicada en "El Museo Universal" en 1866 con el título de "¡La vida es sueño!" y que hacía la Rima  LXIX "Al brillar un relámpago nacemos/ y aún dura su fulgor cuando morimos / tan corto es el vivir!/ La Gloria y el Amor tras que corremos/ sombras de un sueño son que perseguimos,/ ¡despertar es morir!" . Pero no era éste un orden establecido por Bécquer si no el que sus amigos, sin duda llevados de la buena intención de exaltar la imagen romántica de poeta, quisieron dar para construir lo que se podría denominar una biografía poética del poeta sevillano. Así lo explica la filóloga española Pilar Palomo (1933) en la presentación de una nueva edición de la obra de Bécquer con el título de "Rimas y leyendas orientales" del año 2015 "El antiguo ordenamiento tergiversa la idea inicial del poeta, porque Rimas nos parece una biografía sentimental. Y no lo es . En Bécquer el amor es una excusa para desarrollar su ideario poético" 






Imagen ampliada
"Josefina y Julia Espín  en el Teatro Real"  dibujo realizado por Gustavo Adolfo Bécquer en 1860  y que forma parte de los dibujos que se encontraban en los álbumes de Julia Espín. Si antes veíamos la Rima XVI  que Bécquer escribió en el álbum de Julia, ahora vamos a conocer la Rima XXVII (siempre siguiendo la numeración de la edición de las "Rimas" de 1871) que se encontraban en el álbum que regaló a la hermana de Julia, Josefina Espín , con el título de "¡Duerme!"
"Despierta tiemblo al mirarte, / dormida me atrevo a verte; / por eso , alma de mi alma, /yo velo mientras tú duermes / Despierta ríes y al reír tus labios / inquietos me parecen
relámpagos de grana que serpean / sobre un cielo de nieve/ Dormida, los extremos de tu boca
pliega sonrisa leve, / suave como el rastro luminoso / que deja un sol de muerte /¡Duerme!
 / Despierta miras y al mirar, tus ojos / húmedos resplandecen /  como la onda azul en cuya cresta / chispeando el sol hiere / Así a través de tus párpados dormida, / tranquilo fulgor vierten, / cual derrama de luz templado rayo / lámpara transparente / ¡Duerme! / Despierta hablas y al hablar, vibrantes / tus palabras parecen / lluvia de perlas que en dorada copa / se derrama a torrentes / Dormida en el murmullo de tu aliento / acompasado y tenue / escucho yo un poema que mi alma / enamorada entiende / ¡Duerme! / Sobre el corazón la mano / me he puesto porque no suene / su latido y de la noche / turbe la calma solemne. / De tu balcón las persianas  / cerré ya porque no entre / el resplandor  enojoso / de la aurora y te despierte / ¡Duerme! "

(Imagen procedente de http://bib.cervantesvirtual.com/ ) 





 La relación con Julia no tendrá el final feliz deseado por el poeta. No sabemos a que se refería Julia Espín cuando anotaba en su cuaderno que "Bécquer era un hombre sucio"  pero lo que si sabemos es que la relación no progresó y Julia se centra en su carrera musical como cantante de ópera que la llevará a actuar en uno de los templos de la ópera mundial, el teatro de La Scala de Milán , y también recorrerá escenarios de Francia e incluso de Rusia donde, al parecer,  hacia 1869 , su carrera se habría visto interrumpida de manera definitiva al perder su voz. Cuatro años más tarde, en 1873, dos años después de la muerte de Bécquer, Julia contraería matrimonio con el ingeniero y político español Benigno Quiroga  López Ballesteros (1850-1908) , miembro del Partido Liberal y que llegaría a ser ministro de Gobernación ya en 1906. Sin embargo, el nombre de Julia Espín quedaría para siempre  unido al de Bécquer como musa e imagen del ideal de mujer del poeta sevillano, una imagen alimentada también por la leyenda que rodea a Bécquer. Pero regresemos con Bécquer, porque al margen de ésta primera rima publicada en diciembre de 1859 , entre 1858 y 1860 publica otras obras importantes , como la que es considerada la primera de sus leyendas, "El caudillo de las manos rojas", que comienza a publicarse por entregas en el periódico "La Crónica" entre mayo y junio de 1858 y cuyo argumento nos conduce a un lugar exótico, la India, y donde centra su atención en las emociones y sentimientos de sus personajes en detrimento de los elementos históricos en los que se desarrolla el relato, dando siempre más valor a lo espiritual que a lo materia. En las Leyendas   se refleja la influencia que sobre Bécquer ejercía una de las grandes figuras del Romanticismo alemán, Heinrich Heine (1797-1856), en particular por el uso de un lenguaje aparentemente sencillo y al tiempo elegante . Le seguirán una larga serie de leyendas hasta sumar un total de veintiocho,  que irán apareciendo en publicaciones como "El Contemporáneo" , del que os hablo un poco más adelante , y "El Museo Universal" , una revista ilustrada fundada en 1857 y que se seguiría publicando hasta 1869, donde colaboraron tanto Gustavo Adolfo con sus textos como su hermano Valeriano con sus ilustraciones.  





Cabecera del primer número de "El Museo Universal "  del 15 de enero de 1857  donde colaborarían tanto Gustavo Adolfo como su hermano Valeriano  bajo la dirección del periodista Nemesio  Fernández Cuesta (1818-1893) que además de sus fines literarios, artísticos  y científicos también se introduciría en el mundo de la política  .  En este periódico aparecerían en mayo de ese mismo año la traducción de los poemas de Heinrich Heine (1797-1856) el poeta alemán  que sería una de las principales influencias sobre la poesía de Bécquer, sobre todo el carácter intimista de sus versos, alejados de toda épica y grandilocuencia.  A finales de 1860 publicará Gustavo Adolfo en "El Museo Universal " otra de sus rimas , la Rima LXI, que fue publicado  en la sección "Álbum de poesías" y acompañado por un ilustrativo  epígrafe
"Es muy triste morir joven y no contar con una sola lágrima de  mujer "  Tal vez fueron versos que le fueron inspirados a Bécquer por la grave enfermedad que había padecido en 1858
"Al ver mis horas de fiebre
e insomnio lentas pasar,
a la orilla de mi lecho
¿quién se sentará?
Cuando la trémula mano
tienda próximo a expirar
buscando una mano amiga
¿quién la estrechará?
Cuando la muerte vidrie
de mis ojos el cristal,
mis párpados aún abiertos
¿quién los cerrará?
Cuando la campana suene
(si suena en mi funeral)
una oración al oírla,
¿quién murmurará?
Cuando mis pálidos restos
oprima la tierra ya,
sobre la olvidada fosa
¿quién vendrá a llorar?
Quién en fin al otro día,
cuando el sol vuelva a brillar ,
de que pasé por el mundo,
¿quién se acordará?"      

(Imagen procedente de https://es.pinterest.com/pin/559009372479125880/)




Los temas de estas leyendas irán desde relatos casi de terror gótico, donde el elemento sobrenatural juega un papel protagonista, como  "El monte de las ánimas",tal vez la mas conocida de todas las Leyendas de Bécquer,  "Maese Pérez , el organista"  o "Miserere",  a otras donde tiene un papel más importante los ambientes y atmósferas exóticas y orientales , como la ya citada "El caudillo de las manos rojas", otras de temas religiosos  o en antiguas leyendas castellanas. El 2 de marzo de 1859 , el mismo año en que publicaba su primera Rima, también estrenaba en el Teatro de la Zarzuela  la obra  "Las distracciónes ", una vez más con un libreto  escrito por Bécquer  bajo el seudónimo de Adolfo García en colaboración con su amigo Luis García de Luna , y también aparecen dos artículos que obtendrán bastante eco en el mundo literario, "Crítica literaria" y "El maestro Herold", ambos publicados en la revista "La Época", donde muestra el mismo aliento lírico que también encontramos en sus leyendas , como podemos comprobar en  éste fragmento de "El maestro Herold" que tomo de la biografía de Bécquer del Instituto Cervantes  "A medida que la luz de la tarde se perdía gradualmente, las notas del instrumento se fueron haciendo más vagas, débiles, casi imperceptibles: ya no se oía más que un rumor. La luz acababa de desaparecer. Sin embargo, la dilatada pupila del músico permanecía fija en la partitura de su obra" Ya en 1860 estrenará otras dos zarzuelas . El 5 de octubre de 1860 estrenará en el Teatro de la Zarzuela  la obra "Tal para cual" , también firmada con el seudónimo de Adolfo García en colaboración  con Luis García de Luna y con música del compositor Lázaro Núñez Robres (1827-fecha desconocida) .Apenas dos semanas y medio después estrenaba el 22 de octubre  la zarzuela "La cruz del valle" en el Teatro del Circo, con música de Antonio Reparaz (1831-1886) . Estas obras no tendrían el  éxito esperado y Bécquer tardará  un tiempo en regresar a la  zarzuela. Otro hecho importante de éste año 1860 sería la fundación el 20 de diciembre de 1860 de un nuevo periódico  "El Contemporáneo", al que ya he mencionado un poco más arriba,  financiado por el influyente y millonario José María de Salamanca , I Marqués de Salamanca (1811-1883), al que ya encontramos en 1854 cuando se produjo la revolución de la Vicalvarada, pues era uno de las personas que rodeaba a la joven reina Isabel II a los que se acusaba de corrupción.La dirección del periódico se encomienda al periodista y político José Luis Albareda (1829-1897).






Portada del libreto editado de la zarzuela "La Cruz del  Valle" estrenada en el Teatro del Circo el 22 de octubre de 1860 en el Teatro del Circo de Madrid  y , como siempre, editada bajo el seudónimo de Adolfo García con el que Bécquer escribía las zarzuelas y contando con la ayuda de su amigo Luis  García Luna . No tendría mucho éxito y Gustavo Adolfo se apartaría por un tiempo de éste género.  En 1860 también mantendrá una polémica con el poeta , periodista y dramaturgo Juan de la Rosa (1820-1886) que había criticado con dureza "La Cruz del Valle" y a propio Bécquer por sus ideas conservadoras y por buscar el  amparo del poder político , a lo que Bécquer replicaría con un artículo publicado el 11 de noviembre en "La Iberia"  donde alegaba que a él no le interesaba medrar ni obtener cargos  y que precisamente eso es lo que había hecho que escribiera zarzuelas para sobrevivir aunque no fuera el género más adecuado a sus dotes literarias:   
" La política y los empleos - escribe Bécquer - últimos refugios de las musas en nuestra nación, no entraban en mis cálculos ni en mis aspiraciones. Entonces pensé en el teatro y en la zarzuela"
(Imagen procedente de cancionypoema.blogspot.com)





Imagen ampliada
La Rima XXVII (siempre según la edición de 1871)  manuscrita por Bécquer contenida en el álbum de Josefina Espína como ya vimos antes y que no aparecería publicada hasta el 24 de enero de 1863 en "La Gaceta Literaria".  Entre octubre y noviembre de 1860 aparecerá  en la publicación "La Crónica de ambos mundos" la primera de las Leyendas que tiene un tema español  "La Cruz del Diablo" donde de nuevo vuelve a emplear elementos sobrenaturales que acompañan a una antigua leyenda 24 de octubre de 1860 verá la luz en otra de las publicaciones en las que colaboraba , "Álbum de señoritas y correo de la moda", la Rima  XV:
"Cendal flotante de leve bruma / rizada cinta de blanca espuma / rumor sonoro / de arpa de oro / beso del aura, onda de luz, / eso eres tú. / Tú, sombra aérea que cuantas veces / voy a tocarte te desvaneces, / Como la llama, como el sonido, / como la niebla, como el gemido/ del lago azul! / En mar sin playas onda sonante, /  en el vacío cometa errante, / largo lamento  / del ronco viento / ansia perpetua de algo mejor, / eso soy yo.  /¡Yo, que a tus ojos en mi agonía / los ojos vuelvo  de noche y día ; / yo, que incansable  corro y demente / tras una sombra , tras la hija ardiente / de una visión"
(Imagen procedente de http://bib.cervantesvirtual.com/ )


Éste se haría rodear de un buen número de jóvenes periodistas y escritores entre los que se encontraba el propio Gustavo Adolfo Bécquer que trabajará como redactor del periódico y , gracias a ello, por fin encontraba una estabilidad profesional que pone punto final a las estrechuras económicas en las que se había desarrollado su vida desde que se trasladara de Sevilla a Madrid en 1854 e inicia un período de cierta prosperidad. Hay que señalar que "El Contemporáneo" era un periódico contrario al Partido Liberal  y defendía las posiciones del otro gran partido nacional, el Partido Moderado, donde se alineaban los sectores conservadores de la sociedad. Y es que Bécquer, en sus posturas políticas, se mostraría más cercano a los conservadores que a los liberales y uno de sus apoyos en los siguientes años será el político conservador  además de periodista, Luis González Bravo  (1811-1871) , que ya había sido presidente del Consejo de Ministros entre 1843 y 1844 además de embajador de España en Inglaterra y diputado por Cádiz. En "El Contemporáneo" Bécquer encontrará el vehículo ideal para publicar muchos de sus escritos, comenzando en el primer número del periódico  con la  publicación en la sección de  Variedades de "Cartas literarias a una mujer" donde Bécquer expone la esencia que alimenta la poética de sus "Rimas" escribiendo que " En una ocasión me preguntaste ¿qué es la poesía? ¿Te acuerdas? No se a qué propósito había yo hablado algunos momentos antes de mi pasión por ella. (...)La poesía eres tú, te he dicho , porque la poesía es el sentimiento, y el sentimiento es mujer. Poesía son, por último, todos esos fenómenos inexplicables que modifican el alma de la mujer cuando despierta al sentimiento y a la pasión. El amor es poseía, la religión es amor. La religión es amor y , porque es amor , es poesía". Unas palabras que sintetizará en una de sus rimas más conocidas , la XXI, donde Bécquer escribe "¿Qué es poesía?, dices mientras clavas / en mi pupila tu pupila azul/¡ Qué es poesía!¿Y tú me lo preguntas?/ Poesía...eres tú"  Pero tenemos que avanzar aunque es difícil no rendirse a a tentación de no detenernos en las palabras del poeta. Entramos en el año 1861 cuando se  produce otro hecho clave en la vida del Bécquer, su matrimonio. Gustavo Adolfo asistía con cierta frecuencia  a la consulta del doctor soriano Francisco Esteban(fecha desconocida - 1876)  , oftalmólogo pero también especialista en enfermedades venéreas. Este hecho es lo que ha dado base a la hipótesis que la enfermedad que ya había padecido Bécquer unos años antes  era la sífilis que ahora se seguía tratando con el doctor Esteban y , para algunos historiadores sería esta la causa final de su temprana muerte.







Imagen del político , periodista y también intelectual valenciano  Luis González Bravo (1811-1871),que fue uno de los impulsores de la creación de "El Contemporáneo"  donde Gustavo Adolfo Bécquer trabajaría entre 1860 y 1865  primero como redactor y durante un breve tiempo entre finales de 1864 y comienzos de 1865 como director. Luis González Bravo admiraba el trabajo de Bécquer hasta el punto de que el poeta le entregaría el manuscrito de sus Rimas para que las leyera y escribiera un prólogo  para publicarlas. También conseguiría para Bécquer el puesto de Censor de Novelas. González Bravo pertenecía al Partido Moderado y para entender lo que ésto significaba hay que decir que durante el reinado de Isabel II, que se extendió entre 1833 y 1868, había dos grandes partidos. Por un lado el Partido Moderado .al que pertenecía Bravo y con el que simpatizaba Bécquer, de tendencia conservadora. Defendía  el fortalecimiento del poder de la reina, abogaba por políticas centralistas y defendía el capitalismo. Su rival político era el Partido Progresista, o Liberal,  que abogaba por una mayor participación del pueblo  en la vida política y por igualar la soberanía de la reina con la de las Cortes, es decir, que el poder de la reina no estuviera por encima del Congreso .No eran diferencias insalvables y durante tres décadas ambos partidos se irían turnando en el gobierno de España  en medio de las turbulencias de las Guerras Carlistas, los pronunciamientos militares y el riesgo cada vez más presente a medida que avanzaba el reinado de Isabel II de un estallido social que desencadenase una Revolución a imagen de la Francesa de 1789
(Imagen procedente de retablodelavidaantigua.blogspot.com )




Pero ya volveremos sobre eso, lo que ahora nos importa es que en la consulta habría conocido a comienzos de éste año 1861 a la hija del doctor, Casta Nicolasa Esteban Navarro (1841-1885). Se cree , al menos así se indica en la edición de "Rimas" que tengo sobre la mesa, que la Rima XXIII, , que fue publicada  el 23 de abril de 1861 en  "El Contemporáneo" con el título de "A ella" estaba dedicada  a Casta ,. En ella escribe el poeta estos versos dedicados supuestamente a Casta  "Por una mirada , un mundo / por una sonrisa, un cielo/ por un beso...yo no sé/ qué te diera por un beso". Según indican algunas biografías del poeta, Bécquer venía de una apasionada relación con una mujer cuya identidad no ha llegado hasta nosotros, ¿o tal vez se trataba del desengaño amoroso de Julia Espín?, y el único dato cierto que podemos dar es que el 19 de mayo de 1861 contraían matrimonio en Madrid en  la iglesia  parroquial de San Sebastián.  Si fuera cierto que Bécquer padecía sífilis resulta extraño que el doctor Francisco Esteban, que conocía la dolencia porque estaba tratando al poeta de ella, permitiera éste matrimonio con su hija, teniendo en cuenta que la sífilis era una enfermedad vergonzosa  en el siglo XIX que se trataba de ocultar, algo parecido a lo que sucedió en la década de los años ochenta del pasado siglo XX con otra enfermedad de transmisión sexual como era el Sida. En el documental  "Bécquer desconocido" se apunta una relación anterior de Casta  con un joven bandolero llamado Hilarión Borodio , apodado "el Rubio", y tal vez  esto diera cierta mala fama a Casta y Bécquer fuera su mejor opción de matrimonio. No puedo pronunciarme  sobre ello y me limito a apuntar esa hipótesis , además de subrayar la poca simpatía que despierta entre la mayoría de biógrafos de Bécquer  la figura de Casta, acusada de ser infiel en diferentes ocasiones a Bécquer, de no entender la sensibilidad del poeta y de estar celosa por la especial relación que Gustavo Adolfo tenía con su hermano Valeriano que la hacía sentirse excluida de ese reducido círculo de confianza,  dedicada en exclusiva al cuidado de los hijos del matrimonio. Unos hijos que no tardarían en llegar.  El matrimonio viajaba con frecuencia a la localidad soriana de Noviercas, donde se retiró a vivir el doctor Francisco Esteban y su esposa y donde el propio Bécquer tendría una pequeña casa donde se retiraba a escribir ,  y allí nacería el 9 de mayo de 1862  el primero de sus hijos , Gregorio Gustavo Adolfo Bécquer (1862-fecha desconocida)






Casa de Bécquer en Noviercas , el pueblo soriano  donde vivía su suegro , el doctor Francisco Esteban , y donde él mismo viviría en la casa que tenías justo sobre estas líneas y  aquí nacería su primer hijo Gregorio Gustavo Adolfo Bécquer el 9 de mayo de 1862. No he podido encontrar ninguna imagen de su esposa Casta Nicolasa Esteban Navarro   con la que se casaba el 19 de mayo de 1861  en la madrileña  iglesia parroquial de San Sebastián  y por el presbítero  Santo de la Hoz. En el certificado de matrimonio leemos
"Yo, con licencia del señor Cura propio de esta Iglesia, desposé  por palabras a don Gustavo Adolfo Bécquer , natural de la ciudad de Sevilla, de veinticinco años de edad , de estado soltero , hijo legítimo  de don José Domínguez  y doña Joaquina Bastida, difuntos y de la misma naturaleza ,  con doña Casta Esteban Navarro, natural de Torrubia del Campo, diócesis de Burgo de Osma,  de edad de diecinueve años , de estado soltera, hija legítima de don Francisco Esteban, natural de Pozalmuro y de doña Antonia Navarro, natural de Noviercas "
Unas semanas antes del matrimonio , el 22 de abril de 1861 aparecía publicada en "El Contemporáneo" pero de manera anónima su Rima XXIII dedicada "A ella" y éste "A ella" no podría ser otro  que la propia Casta.
"Por una mirada , un mundo,
por una sonrisa , un cielo,
por un beso...yo no sé
qué te diera por un beso"

(Imagen procedente de www.diariodesoria.es )





Tres años más tarde, el 17 de septiembre de 1865, nacía en Madrid su segundo hijo ,  Jorge Luis Isidro Esteban Bécquer (1865-fecha desconocida) y , por fin , el 15 de diciembre 1868 nacía , de nuevo en Noviercas, Emilio Eusebio Bécquer (1868-fecha desconocida) , del que en el documental  se especula con que fuera hijo del antiguo amante de Casta, el bandolero Hilarión Borodio "el Rubio" aunque ya os hablaré luego sobre ello. No he podido encontrar más información de ninguno de los hijos del poeta. El mismo año en que se casaba Gustavo Adolfo , también lo hacía su hermano Valeriano , mostrando ese vínculo  que hacía indisociable la vida de ambos hermanos. Hacia 1859  Valeriano había conocido a una joven de origen irlandés llamada Winnifred Coghan, cuya familia parecer ser que se había establecido en la localidad gaditana del Puerto de Santa María. El 5 de diciembre de 1860 , sin estar todavía casados, tienen a su primera hija, Julia Bécquer Coghan. El nombre de Julia fue una petición personal de Gustavo Adolfo que actuaba como padrino por poderes, sin duda un homenaje a su amada Julia Espín.  El 8 de febrero de 1861 Valeriano y Winnifred se casan en Sevilla  y poco después , en 1862, nace el segundo hijo de la pareja, Alfredo Bécquer Coghan. Tampoco he podido  encontrar datos biográficos de sus hijos, aunque si escritos de Julia Bécquer referidos a su padre y a su tío ademas de figurar como donante de obras de Valeriano Bécquer. El matrimonio no salió bien y  ese mismo año de 1862 se separan y Valeriano decide viajar a Madrid junto con sus dos pequeños hijos aunque no será muy bienvenido por Casta, a la que no le gustaba la constante presencia de Valeriano en casa. Mientras , Gustavo Adolfo sigue trabajando sin cesar para ganar lo suficiente para alimentar a su familia, y así publicará en 1861 sus leyendas "La creación" , "La ajorca de oro", "El Monte de las Ánimas", "Los ojos verdes" y "Maese Pérez el organista" y al año siguiente, en 1862, verán la luz "El rayo de luna", "Creed en Dios", "El Miserere" y "El Cristo de la calavera" además de otros muchos artículos y relatos. .  Comienza a colaborar  con otra publicación, la revista "La América" y  también escribe una nueva zarzuela, "El nuevo Fígaro", en colaboración con su amigo el periodista, escritor y político Ramón Rodríguez Correa (1835-1894)





Imagen ampliada
Fotografía de Valeriano Bécquer tomada en 1863. Para entonces ya se había establecido en Madrid después de separarse  de su esposa Winnifred con la que se había casado en Sevilla el 8 de febrero de 1861 y con la que tendría dos hijos.  Diversas fuentes apuntan a Valeriano como uno de los factores que ayudaron al deterioro en las relaciones entre Gustavo Adolfo y Casta , pues ella no veía bien la constante presencia de Valeriano en casa y la gran influencia que ejercía sobre su hermano  alejándola de ella, pero también otras biografías acusan a Casta de diferentes infidelidades. La relación entre Casta y Gustavo Adolfo llegaría a un punto de ruptura en 1868.  
(Imagen procedente de http://bib.cervantesvirtual.com/ ) 



Y   así  llegamos al año 1863.  Gustavo Adolfo seguirá escribiendo nuevas Leyendas, como "El gnomo", "La cueva de la mora", "El beso", "La corza blanca", "La promesa" y colabora con otras publicaciones como la ya mencionada  "La América", "La España literaria", "La Época" o "La Gaceta Literaria" entre otras. El 10 de junio estrena en el Teatro de la Zarzuela, una nueva obra, "Clara de Rosemberg" . En una carta que Bécquer escribe a los padres de Casta muestra que  detrás del poeta también había un hombre interesado por cuestiones más prácticas y terrenales cuando al referirse al estreno de Clara de Rosemberg escribe "A mi me importa un rábano tanto de los que alaban como de los que censuran. Lo que es menester es que vaya la gente y hasta ahora no falta" Los versos no servían para alimentar a su familia. Parece que aquel verano Gustavo Adolfo y su familia viajaron a Sevilla junto a su hermano Valeriano. Tal vez fue en aquel momento  cuando  Valeriano pintó el célebre retrato de Gustavo Adolfo, aunque en algunas biografías también se señala que pudo haber sido realizado en 1862 nada más llegar Valeriano a Madrid,  que con el tiempo se convertirá en la imagen que hoy todos tenemos del poeta y que puede considerarse uno de los grandes retratos de la pintura del Romanticismo español, pues Valeriano, llevado de su amor fraterno por Gustavo Adolfo, lo adorna con las cualidades propias de un genuino héroe romántico como un Lord Byron o un Percy B. Shelley,   con un aire aristocrático, mirada firme, intensa, llena de emoción contenida, y una atmósfera melancólica y a la vez misteriosa y llena de energía que parece envolver toda la composición. De regreso a Madrid el trabajo se ralentiza cuando durante el segundo semestre su salud empeora y recae en su antigua enfermedad  ¿sífilis?¿tuberculosis? Fuera lo que fuese  lo que aquejaba a Gustavo Adolfo  decide retirarse con su familia   al Real Monasterio de Santa María de Veruela, en Zaragoza, una abadía cisterciense fundada en el siglo XII rodeada de los frondosos bosques que se hallaban a los pies del Moncayo , la máxima cumbre del Sistema Ibérico con sus 2314 metros de altura. La abadía fue abandonada después de la puesta en marcha en 1836 de la llamada Desamortización de Mendizabal  por el ministro que la impulsó. Juan Álvarez Mendizabal (1790-1853) que consistía en expropiar a la fuerza muchas de las propiedades de la Iglesia Católica y sus órdenes religiosas para ser puestas a la venta en subasta  con el objetivo inicial de que estas tierras y patrimonios pasaran a manos del pueblo, aunque los elevados precios fijados hicieron que al final las tierras fueran adquiridas por ricos oligarcas mientras que muchos monumentos y edificios quedaran abandonados y en ruinas. 





Portrait of Gustavo Adolfo Bécquer, by his brother Valeriano (1862).jpg
El célebre retrato que Valeriano Bécquer hizo de su hermano Gustavo Adolfo  y que hoy se conserva en el Museo de Bellas Artes de Sevilla, convertido en una de las obras maestras del retrato del Romanticismo en España . Pudo haberlo realizado durante el verano de 1863 cuando Gustavo Adolfo fue a la capital andaluza en compañía de sus hijos , después de una primera parte  del año en la que Bécquer trabajó con mucha intensidad publicando nuevas leyendas y estrenando la zarzuela  "Clara de Rosemberg"   pero durante la segunda mitad del año su salud se deteriorará  con rapidez lo que le obligará a abandonar Madrid para tratar de restablecerse  en el Real Monasterio de Santa María de Veruela.
(Imagen procedente de https://es.wikipedia.org)



 No fue esa la suerte que corrió la abadía gracias a que las poblaciones cercanas de Borja y Tarazona colaboraron para que no se arruinara, acondicionando una parte del edificio como hospedería para acoger visitantes. Y fue en ella donde se alojarían los hermanos Gustavo Adolfo y Valeriano Bécquer que se unió a la familia de Gustavo Adolfo en diciembre  de aquel año de 1863, con la esperanza de que el aire puro pudiera ayudar a que Gustavo Adolfo recuperara su maltrecha salud.  Los dos hermanos trabajarán con intensidad en este año en el monasterio.  Bécquer comenzará a publicar una serie de cartas para los lectores de "El Contemporáneo" que luego serían agrupadas bajo el título común de "Cartas desde mi celda" y que empezaron a ser publicadas en mayo de 1864Son en total ocho artículos que adoptan la forma de cartas,   que empiezan como  un relato de viajes  que poco a poco va evolucionando  hacia un ensayo sobre las costumbres de aquellas tierras y que termina en sus últimas cartas con unos relatos desconectados por completo de la realidad y donde Bécquer vuelve a sumergirse en el mundo de las leyendas  lleno de misterio. Así lo percibimos en el tono de su primera carta , casi coloquial, como si estuviera charlando con nosotros , donde saluda a los lectores y describe el entorno que lo rodea " Queridos amigos - escribe Bécquer al inicio de ésta primera carta - heme aquí transportado de la noche a la mañana a mi escondido valle de Veruela; heme aquí  instalado de nuevo en el oscuro rincón  del cual salí por un momento para tener el gusto de estrecharos la mano una vez más, fumar  un cigarro juntos, charlar un poco y recordar las agradables  , aunque inquietas  horas de mi antigua vida. Cuando se deja una ciudad por otra ,particularmente hoy, que todos los grandes centros de población se parecen, apenas se percibe el aislamiento en que nos encontramos(...) En el fondo de éste valle, cuya melancólica belleza  impresiona profundamente , cuyo eterno silencio agrada y sobrecoge a la vez , diríase por el contrario , que los montes que lo cierran  como un valladar inaccesible , me separan por completo del mundo. ¡Tan notable  es el contraste de cuanto se ofrece a mis ojos; tan vagos y perdidos quedan al confundirse entre la multitud de nuevas ideas y sensaciones los recuerdos de las cosas más recientes!" 






Fotografía del Real Monasterio de Santa María de Veruela , con el Moncayo a sus espaldas, donde se hospedarían los hermanos ,  Bécquer y la familia de Gustavo Adolfo, desde finales de 1863 hasta mediados de 1864 , aunque  con interrupciones como el viaje de Gustav Adolfo y Valeriano al País Vasco o el regreso a Madrid de Gustavo Adolfo en el verano de 1864 para hacerse cargo de "El Contemporáneo" durante el período vacacional. Desde un  primer momento Bécquer se sentirá fascinado por la belleza del paisaje que rodeaba al monasterio y por la propia arquitectura gótica de la abadía  y en ella escribirá una de sus obras más conocidas , las "Cartas desde mi celda", un conjunto de ocho artículos que adoptan la forma de cartas dirigidas a los lectores  con los que entabla un diálogo  directo y  familiar como demuestras estas palabras :
"Si me vieran ustedes en algunas ocasiones con la pluma en la mano y el papel delante buscando un asunto cualquiera para emborronar catorce o quince cuartillas, tendrían lástima de mí"
Y en otra ocasión
"He pensado un poco sobre que escribir a ustedes  para "El Contemporáneo"   
ya que me he comprometido a contribuir con una gota de agua a llenar  ese océano sin fondo, ese abismo de cuartillas que se llama un periódico"    No tendría problemas de inspiración  en el Monasterio  de Santa María de Veruela donde escribiría algunas de sus mejores relatos periodísticos  en sus "Cartas desde mi celda" que  irán evolucionando  desde una crónica de viaje al inicio, a un ensayo sobre diferentes materias y hasta terminar  con relatos de  tipo legendario y sobrenatural como sus Leyendas(Imagen procedente de www.romanicoaragones.com)



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Dibujo de Valeriano Bécquer del Real Monasterio de Santa María de Veruela .  El 5 de junio ode 1864  se publicaba la tercera  de sus "Cartas desde mi celda"  en "El Contemporáneo" y, por primera vez, el texto va precedido de unas palabras  de la redacción del periódico donde leemos:
"Publicamos hoy la tercera  carta que nos dirige , desde su celda , uno de nuestros más queridos amigos, antiguo y constante  redactor de El Contemporáneo, alejado temporalmente de nuestra redacción por el delicado estado de su salud. No hacemos, pues, su elogio porque no lo necesitan . Nos limitamos a llamar  sobre ellas la atención  de nuestros suscriptores, felicitándonos  de estas frecuentes y originales correspondencias por el placer que disfrutamos al leerlas y singularmente porque en su repetición vemos  un indicio de alivio en la delicada salud de nuestro querido amigo, cuyo completo restablecimiento deseamos ardientemente"
En estas Cartas Bécquer  revela  sus sentimientos más personales y muestra la madurez que había alcanzado no sólo su escritura sino en la profundidad de su pensamiento. Así escribe en ellas
"He aquí hoy por hoy todo lo que ambiciono. Ser un comparsa en la inmensa comedia humana; y concluido mi papel de hacer bulto, meterme entre bastidores , sin que me silben ni me aplaudan, sin que nadie se aperciba siquiera de mi salida "
(Imagen procedente de http://bib.cervantesvirtual.com/)



En la octava y última carta estas reflexiones descriptivas y naturalistas  ya percibimos como  se inclinan hacia una atmósfera de misterio y de aliento sobrenatural   "La muchacha que se encuentra a mi servicio , tipo perfecto del país, con su apretador verde, su saya roja y sus medias azules, había colgado el candil con un ángulo  de mi habitación débilmente alumbrada por una lamparilla, a cuyo escaso resplandor escribo. Las diez de la noche acaban de sonar en el antiguo reloj de pared, único resto del mobiliario de los frailes, y solamente  se oían , con breves intervalos de silencio profundo, esos ruidos apenas perceptibles y propios de un edificio  deshabitado e inmenso, que producen el aire que gime, los techos que crujen , las puertas que rechinan y los animaluchos  de toda calaña que vagan a su placer por los sótanos, las bóvedas y las galerías del monasterio" Bécquer nos introduce con estas líneas de hermosa prosa en un universo de misterio como el que encontramos en sus "Leyendas". Es curioso que aunque hoy, cuando hablamos de Bécquer pensemos sobre todo en un poeta, porque como dice la filóloga Pilar Palomo, en su época, "Bécquer era considerado un buen periodista y un escritor de prosa , pero no un poeta" y no nos debe extrañar porque casi todo lo que publica lo hace en forma de artículos en revistas y periódicos de su tiempo.  Durante 1864 también realizará una excursión al País Vasco en compañía de su hermano Valeriano, y en el verano retorna por un tiempo a Madrid para hacerse cargo de la redacción de  "El Contemporáneo " durante el período de vacaciones. El escritor se mostraba muy unido a aquella publicación en la que llevaba trabajando como redactor desde 1860 llegando a escribir que  "El Contemporáneo no es para mí un papel como otro cualquiera , sino que sus columnas son ustedes, todos ,mis amigos , mis compañeros de esperanzas o desengaños, de reveses o de triunfos, de satisfacciones o de amarguras"  Pero en septiembre de 1864 llega el momento de abandonar definitivamente el retiro de Las Veruelas porque la situación política así lo requería . La situación en España y en su vida se aproximaba a un nuevo giro de la fortuna,  pero eso lo veremos en la última parte de éste relato. 




Enlace con la primera parte de  Bécquer, el hombre detrás de la leyenda 
http://chrismielost.blogspot.com.es/2016/08/becquer-el-hombre-detras-de-la-leyenda.html


Enlace con la segunda parte de  Bécquer, el hombre detrás de la leyenda 
http://chrismielost.blogspot.com.es/2016/08/becquer-el-hombre-detras-de-la-leyenda_11.html

Enlace con la cuarta parte de  Bécquer, el hombre detrás de la leyenda 
http://chrismielost.blogspot.com.es/2016/08/becquer-el-hombre-detras-de-la-leyenda_17.html



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