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miércoles, 17 de agosto de 2016

BÉCQUER , EL HOMBRE DETRÁS DE LA LEYENDA (CUARTA PARTE)


Dejamos a nuestro protagonista, Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870) en el verano de 1864 cuando había abandonado temporalmente su retiro en el Monasterio Real de Santa María de Veruela en Zaragoza, para retornar a Madrid y hacerse cargo de la redacción de "El Contemporáneo" durante la época estival. Pero los acontecimientos políticos iban a precipitarse al final de aquel verano cambiando los planes del poeta. El Partido Moderado, recordemos que era el partido de ideología más conservadora rival del otro gran partido, el Partido Progresista de corte liberal, y también de la Unión Liberal fundado en 1858, recupera el poder con el general Ramón María Narváez (1800-1868) como nuevo presidente a partir del 16 de  septiembre de 1864. Al formar el gobierno llama a Luis González Bravo (1811-1871), uno de los impulsores de la fundación de "El Contemporáneo" además de admirador, amigo y protector de Gustavo Adolfo,  para que ocupe el ministerio de Gobernación . Bécquer había apoyado a Luis González Bravo y al Partido Moderado  desde sus artículos en "El Contemporáneo" , y Bravo iba ahora a  conseguirle un puesto oficial que le garantizase  una posición más acomodada. Antes de eso, en noviembre de 1864  Bécquer sustituye a José Luis Albareda(1828-1897), que había estado al frente de "El Contemporáneo" desde su fundación y que ahora había sido nombrado embajador en La Haya ,  como nuevo director del periódico, puesto en el que se mantendrá hasta el 16 de febrero de 1865 . El  19 de diciembre  González Bravo propone su nombre para ocupar el puesto de Censor de Novelas , nombramiento que le será concedido comenzando a desempeñarlo a partir del 1 de enero de 1865 a pesar de que no reunía los requisitos  necesarios , ya que para desempeñar el cargo era preciso  estar en posesión de estudios universitarios lo que Gustavo Adolfo no tenía. Ante las dificultades para compatibilizar los dos cargos, Bécquer decide abandonar "El Contemporáneo" en febrero. En cuanto a su hermano Valeriano también recibe un importante encargo, recorrer España para realizar un estudio de las tradiciones y costumbres del país que deberá reflejar en sus cuadros, un encargo  bien dotado económicamente y que sólo le obliga a pintar dos obras de naturaleza costumbrista al año. Todo parece ir bien por fin para los Bécquer, pero  los acontecimientos  darán un nuevo giro en la primavera de 1865. 





Imagen ampliada
Dibujo de 1864 realizado por Valeriano Bécquer de su hermano Gustavo Adolfo leyendo en la Veruela  ,quizás una de las épocas más felices en la vida de  los hermanos Bécquer. En la segunda de las ocho "Cartas desde mi celda" que escribiría en el Real Monasterio de Santa María de Veruela  muestra esa serenidad de espíritu que alcanzaba en aquel lugar
"Ya todo pasó, Madrid, la política, las luces ardientes, las miserias humanas, las pasiones, las contrariedades, los deseos, todo se ha ahogado en aquella música divina. Mi alma está ya tan serena como el agua inmóvil y profunda" 
(Imagen procedente de http://bib.cervantesvirtual.com/ )  






"El baile. Costumbres populares de la provincia de Soria"  realizada en 1866 por Valeriano Bécquer que formaba parte del encargo que había recibido  el pintor por parte de la Corona de retratar en sus cuadros las costumbres y tradiciones de España  . Un Todo había empezado un año antes , por una Real Orden firmada el 6 de febrero de 1865 , la reina Isabel II concedía al pintor sevillano una pensión con el siguiente objetivo
"Teniendo en cuenta la conveniencia de que en el Museo Nacional haya una colección lo más completa posible de cuadros que recuerden en lo futuro los actuales trajes característicos, usos y costumbres de nuestras provincias , y en vista de las especiales circunstancias que concurren en Don Valeriano Bécquer , la Reina se ha servido concederle la pensión de diez mil reales anuales, a fin de que recogiendo en dichas localidades los datos y estudios necesarios remita al referido Museo dos cuadros cada año de las condiciones que se indican " Era una gran oportunidad para Valeriano Bécquer que , al igual que su hermano que había sido nombrado Censor de Novelas, podía adquirir cierta estabilidad profesional y económica . El proyecto se mantendría hasta  1868, cuando la Revolución  de septiembre de aquel año destronó a la reina y el proyecto quedó interrumpido al igual que la pensión que recibía Valeriano

( Imagen procedente de www.museodelprado.es )


El político, historiador, periodista  y catedrático  de Historia de España en la Universidad Central de Madrid , Emilio Castelar (1832-1899), que defendía la instauración de un régimen republicano democrático,  había escrito un artículo  titulado  "El rasgo"   publicado en febrero de 1865 en el periódico "La Democracia" donde criticaba directamente a la reina Isabel II por las dimensiones de su Patrimonio Real, un patrimonio que Castelar consideraba inconstitucional afirmando que "en los países constitucionales el Rey debe contar por única renta la lista civil, el estipendio que las Cortes le decretan para sostener su dignidad" y critica también a los periódicos que defienden sin condiciones a la reina y al Partido Moderado y al régimen que representaban "Los periódicos reaccionarios - escribía Castelar - de todos los matices nos han atronado los oídos en los últimos días con la expansión de su ruidoso entusiasmo, de sus himnos pindáricos: verdadero "delirium tremens" de la adulación cortesana"  . Este artículo tuvo como consecuencia que  el gobierno ordenara su destitución de la cátedra de historia junto con la del rector de la Universidad, Juan Manuel Montalbán (1806-1889). El 10 de abril de 1865 los estudiantes de la Universidad convocaron una manifestación tanto para apoyar a Castelar y rechazar su destitución  como para protestar por la política reaccionaria  del gobierno de Narváez, protesta a la que también se unen grupos de obreros e intelectuales. Se dirigían hacia la Puerta del Sol cuando  Luis González Bravo ordenó a la Guardia Civil que cargase contra los manifestantes . Se producirían cargas a caballo y a pie con la bayoneta calada y disparando a los manifestantes . El resultado  fue catorce muertos y ciento noventa y tres heridos en una jornada que pasaría a la historia como la Noche de San DanielAunque Luis González Bravo trataría de justificar lo sucedido  alegando que durante los enfrentamientos  se había "derramado la sangre de nuestros soldados", en realidad sólo hubo un herido entre las fuerzas de Estado. Bécquer también saldrá en defensa de la actuación de González Bravo lo que le lleva a enfrentarse a sus antiguos compañeros de "El Contemporáneo" que , como otras muchas publicaciones, habían criticado la actuación del gobierno de Narváez y de su ministro de Gobernación. Entre los que ahora critican la actuación del gobierno se encuentran amigos de Bécquer como Luis García Luna, su compañero en muchos de sus libretos de zarzuela

  




Grabado del político, escritor, historiador y periodista  Emilio Castelar aparecido en "La Ilustración de Madrid" en 1870. Cinco años antes, Castelar publicaba el 25 de febrero de 1865  en el periódico "La democracia", que había sido fundado por él mismo, un artículo titulado "El rasgo"  muy crítico con la reina Isabel II y con los periódicos que , como "El Contemporáneo" no había dejado de alabar a la reina. El origen  de la crítica estaba en la decisión de la reina  de ayudar a solventar la difícil situación económica del país entregando al Estado  los bienes del Patrimonio Real que no estuvieran vinculados directamente a la Corona. El problema radicaba en que la reina el 25% del valor de éste patrimonio, entregando el 75% restante a la Hacienda Pública . Aunque había sido bien recibido por el pueblo, Castelar lo consideraba un engaño  de la Reina que obtenía un beneficio económico con bienes que eran de todos. Y así clamaba en su artículo 
"Los bienes que se reserva el Patrimonio son inmensos : el 25% desproporcionado; la Comisión que ha de hacer las divisiones y el deslinde de las tierras, tan tarde como la que deslindan los bienes del claro. Y, en último resultado, lo que reste del botín que acapara sin derecho el Patrimonio vendrá a engordar a una docena de traficantes, de usureros, en vez  de ceder en beneficio del pueblo. Véase, pues, si tenemos razón; véase si tenemos derecho para protestar contra ese proyecto de ley, que , desde el punto de vista político es un engaño ; desde el punto de vista legal , un gran desacato a la ley; desde el punto de vista popular, una amenaza a los intereses del pueblo, y desde todos los puntos de vista , uno de esos amaños de que el Partido Moderado  se vale para sostenerse en un Poder que la voluntad de la nación  rechaza; que la conciencia de la nación maldice"
Palabras muy duras que harían que fuera expulsado de la Universidad y que sería el origen de los hechos conocidos como la trágica Noche de San Daniel el 10 de abril de 1865
(Imagen procedente de https://es.wikipedia.org )




Grabado de los disturbios de la Noche de San Daniel del 10 de abril de 1865  cuando una manifestación de estudiantes en apoyo de Emilio Castelar, expulsado de la Universidad por su artículo crítico con la reina, a la que se habían unido obreros e intelectuales,  fue duramente reprimida en la Puerta del Sol de Madrid causando catorce muertos y ciento noventa y tres heridos. Los periódicos se harían eco los siguientes días de éste uso excesivo de la violencia como el periódico "La Iberia"  donde el 12 de abril se podía leer esta crítica dirigida contra el gobierno de Narváez: 
"Las víctimas producidas por estos alardes de fuerza, por esta situación tirante que ha podido y debido evitase  ¿sobre quién va a recaer?¿Quién será el verdadero responsable?¿Quién es aquí el perturbador? Siempre que manda Narváez suceden cosas semejantes; pero nunca hemos visto cosa igual a la que estos días está sucediendo. ¡La caballería, la infantería y la artillería en campaña, porque los estudiantes han silbado al rector! Esto en verdad es el origen de la cuestión ¿En donde estamos?¿Es esto conservar el orden o provocar el desorden?"
La monarquía se hallaba cada vez en una situación más apurada
(Imagen procedente de www.acuaformacion.es)




En las semanas posteriores lloverían las críticas sobre Narváez y González Bravo, y en el Congreso el jurista y diputado Antonio de los Ríos Rosas (1812-1873) acusaría tanto a Narváez como a su ministros  afirmando que "esa sangre pesa sobre vuestras cabezas". Finalmente, las consecuencias políticas llegarían en junio de ese año, cuando el día veintiuno de junio la reina Isabel II destituyó a Narváez y su gobierno, para llamar una vez más al líder del partido Unión Liberal ,  Leopoldo O´Donnell (1809-1867). Pero la imagen de la reina ya estaba muy deteriorada tanto entre los políticos como entre el pueblo. En cuanto a Bécquer, veía como al perder su protector el cargo de ministro también él se quedaba sin el  puesto de Censor de Novelas. Vuelven las dificultades económicas a pesar de las colaboraciones  con "El Museo Universal"  donde escribe textos que acompañan a las ilustraciones de su hermano además de  en otras publicaciones como  "Los Tiempos" y la revista satírica "Gil Blas" , fundada en noviembre de 1864, donde  también participa con ilustraciones su hermano Valeriano, aunque ambos firman sus colaboraciones en esta publicación, que son mordaces críticas políticas, bajo el seudónimo de SEM. Sin embargo, aunque ésta es la versión del documental "Bécquer  desconocido", hoy se tiende a creer que debajo de éste seudónimo se ocultaba el trabajo de diferentes artistas. Fuera como fuese, al perder los ingresos seguros que Gustavo Adolfo obtenía  de su trabajo como redactor de "El Contemporáneo", que además desaparecerá en octubre de ese mismo año al fusionarse con otra publicación, "La Política",  dando origen a un nuevo periódico, "El Español" , y  tras cesar en su cargo como Censor de Novelas, la familia Bécquer pasa por momentos de graves dificultades económicas  acrecentadas por el nacimiento del segundo hijo de Gustavo Adolfo y Casta, Jorge Luis Isidro Esteban Bécquer (1865-fecha desconocida) . En algunas biografías se indica que el 26 de septiembre de 1865  aparece un nuevo periódico, "Doña Manuela",  que estaría próximo a las ideas del Partido Liberal del actual presidente Leopoldo O´Donnell y su director sería el propio Gustavo Adolfo, pero es algo que no resulta muy lógico, ya  que Bécquer era contrario a los liberales . En todo caso la publicación no pasaría de su primer número y hoy todavía es objeto de debate si Bécquer fue o no su director. 





Gil Blas, 3 de noviembre de 1864.jpg

Portada del primer ejemplar del periódico satírico Gil Blas  del 3 de noviembre de 1864 , fundado por el periodista y poeta Manuel del Palacio (1831-1906). Contaba con cuatro páginas y en ella dibujaban destacados ilustradores entre los que se encontraba  Valeriano Bécquer y donde también escribía su hermano. Gustavo Adolfo. Se cree que algunas de sus ilustraciones satíricas aparecían firmadas con el seudónimo SEM , aunque no hay acuerdo sobre ello y hay investigadores que creen que éste seudónimo era empleado por más de un dibujante . En cuanto a Gustavo Adolfo , durante todos estos años será conocido casi exclusivamente por su faceta periodística y como escritor de relatos como las Leyendas, pues apenas publicaba poesía. Escribía sobre todo tipo de temas, incluso  sobre los rigores del calor  que sufría Madrid en verano como nos muestra este artículo que publicaba en  "El Museo Universal" el 15 de julio de 1866 y que parece que hubiera sido escrito hoy, pues hay cosas que no cambian, como el éxodo estival
"Por estas, y circunscribiéndonos a la Corte, si dejamos a un lado los asuntos políticos , sigue la escasez de novedades , hasta el punto de necesitarse la linterna con que Diógenes buscaba un hombre  para encontrar una; a no ser que coloquemos el exceso de calor en la categoría de novedad. El verano se ha pronunciado , en efecto, con todo el rigor  de que es susceptible. La inmigración de los bañistas  continúa en grande escala,  y en vano los pocos que aquí quedan tratan de buscar una compensación a las molestias del estío en los espectáculos públicos"    
(Imagen procedente de https://es.wikipedia.org)






Ya en 1866 , al mismo tiempo que Bécquer es contratado el 1 de enero como director literario de "El Museo Universal" y colabora con otras publicaciones como "El Español" o "El Diario de Alcoy", España se ve inmersa en una grave crisis económica derivada de las grandes dificultades que atraviesan  las compañías de ferrocarriles. El descontento contra la reina se extiende y en la primavera del aquel año  se organiza una sublevación que tiene como objetivo no ya derribar el gobierno sino destronar a la reina Isabel II,  cuyo líder sería el general Juan Prim (1814-1870) aunque se hallaba en el exilio después de fracasar un primer intento de levantamiento en enero de ese año.  El motín estalla el 22 de junio  cuando se sublevan los sargentos  del cuartel San Gil de Madrid , por lo que será conocido como Sublevación del Cuartel de San Gil. El cuartel estaba situado en lo que hoy es la céntrica Plaza de España . Aunque O´Donnell logra sofocar la rebelión , se producen más de dos centenares de muertos y medio millar de heridos y es un nuevo golpe contra el prestigio de la institución de la monarquía, que comienza  a tambalearse. Los militares sublevados habían llegado a distribuir armas entre la población civil, lo que podía haber significado el inicio de una revolución social como la habida en Francia en 1789. Así lo denunciaba alarmado O´Donnell en el Congreso "Los horrores de la Revolución Francesa no se hubieran parecido en nada a lo que habría pasado aquí. Aquí no existían más principios ni otro objeto que el saqueo , el asesinato y la desaparición de los fundamentos sociales." Y llamando a la unidad concluyó "Tenemos que olvidar nuestras disensiones para hacer frente a la revolución social" Hubo más de un millar de detenidos y la reina insistió a O´Donnell para que fusilara a todos ellos pero O´Donnell no quiso seguir los deseos de la reina y se le atribuyen estas palabras que no sabemos si son literales pero es probable que expresara el sentir general de muchos que sabían que ahogar la revolución en sangre sólo serviría para traer más desgracias "¿Pues no ve esa señora que, si se fusila a todos los soldados capturados , va a derramarse tanta sangre que llegará hasta su alcoba y se ahogará en ella?"  Fueron fusilados finalmente sesenta y seis sublevados y la reina Isabel II decidió prescindir de O´Donnell y llamó de nuevo a su lado a Narváez , que asumió el gobierno  el 10 de julio de 1866 y con él volvía González Bravo a ser ministro de Gobernación y Gustavo Adolfo Bécquer a ser Censor de  Novelas a partir del 23 de julio y  el 12 de agosto abandona  su puesto de director de "El Museo Universal" aunque no dejará de participar en su publicación. En el mes de septiembre tendría que pedir un permiso para restablecer su siempre delicada salud. 



Esta obra, cuyo autor no he podido encontrar  recrea el fusilamiento  de sesenta y seis sargentos y soldados  participantes  en la sublevación  del cuartel de San Gil de Madrid , conocida como la Sublevación de los Sargentos que tuvo lugar el 22 junio de 1866, un levantamiento contra el gobierno  del general Narváez  que había sido urdido, entre otros, por el general Juan Prim , que se hallaba en el exilio en Francia . Situado donde hoy se encuentra la Plaza de España, los sargentos del cuartel de San Gil  , redujeron a sus oficiales, dando muerte a cuatro de ellos ,   reunieron a 1200 hombres  y a varias decenas de piezas de artillería  , disponiendo barricadas en las calles de varios barrios del norte de Madrid. . O´Donnell se puso al frente de las tropas leales a la reina para sofocar la rebelión , lo que lograron  después de ´luchar por las calles de Madrid causando 200 muertos y 500 heridos. Aunque la reina quiso que se fusilara a todos los sublevados, más de mil hombres, O ´Donnell se negó ya que sabía que eso sólo ayudaría a provocar un estallido social y así se redujo el número de fusilados a sesenta y seis  . Por primera vez los sublevados se dirigían también contra la reina y no sólo contra el gobierno.
(Imagen procedente de madridafondo.blogspot.com)








Una de las decenas de explícitas  acuarelas que forman parte de la serie "Los Borbones  en pelota"  que fueron apareciendo en diferentes periódicos y revistas entre 1865 y 1872, firmadas con el seudónimo SEM, como podéis ver en esta en la esquina inferior izquierda. Eran una sátira sobre la desaforada sexualidad de la reina Isabel II a la que en esta acuarela en concreto la vemos  sobre uno de sus supuestos amantes, el I marqués de Loja Carlos Marfori (1821-1892), que era uno de sus consejeros de confianza (de mucha confianza según la acuarela). Por detrás, se acerca el rey consorte, el esposo y primo de Isabel,   Francisco de Asis y Borbón (1822-1902) del que se rumoreaba que era homosexual y a quién el pueblo había bautizado jocósamente como "Doña Paquita" . Al fondo podemos ver  a un grupo de soldados de la Guardia Real con sus miembros erectos esperando su turno para yacer con la reina. Estas acuarelas pornográficas han sido atribuidas tradicionalmente a los hermanos Bécquer, donde Valeriano haría las acuarelas y Gustavo Adolfo escribiría los textos firmando con el seudónimo SEM. Es evidente que no pudieron hacer  las de los años 1871 y 1872 pues ya habían fallecido y en cuanto a su participación en las demás hoy hay investigadores que lo ponen en duda y miran hacia otros ilustradores prestigiosos de su tiempo como el pintor y humorista Francisco  Ortego (1833-1881) , que también trabajaba para el diario satírico "Gil Blas". De momento la autoría de estas acuarelas sigue siendo objeto de debate aunque sigue atribuyéndose tradicionalmente a los hermanos Bécquer
(Imagen procedente de https://es.wikipedia.org/)






En 1867  los hermanos Bécquer continúan colaborando con "El Museo Universal" y  es probable que le llegara la noticia del estreno de Julia Espín en La Scala de Milán. Sobre su labor como Censor de Novelas  no sabemos apenas nada  porque no se han conservado los expedientes administrativos  de las obras censuradas por Bécquer, al menos así lo afirma el documental "Bécquer desconocido". Su salud sigue siendo frágil  y en agosto obtiene un permiso de cuarenta y cinco días para recuperar su salud y lo hace viajando a Bilbao. De regreso en Septiembre forma parte del jurado  de pintura en la Exposición Nacional de Bellas Artes . Mientras, su relación con Casta cada vez se deteriora más. Las muertes de algunos personajes claves en los acontecimientos de las últimas décadas se suceden en los meses siguientes.  Primero lo hará Leopoldo O´Donnell, líder de Unión Liberal,  y varias veces presidente del Consejo de Ministros, que   fallece  el 5 de noviembre de 1867 y  meses después, el presidente del gobierno y principal apoyo de la reina , Ramón María Narváez, lo hace  el 23 de abril de 1868.  Entre medias, el 25 de diciembre de 1867,  había muerto uno de los grandes amigos de Gustavo Adolfo, Luis García Luna , con el que había colaborado en muchas de las zarzuelas escritas por Bécquer.  En estos meses  Gustavo Adolfo habría trabajado en la reunión de sus rimas , de las que sólo unas pocas habían visto la luz  en diferentes revistas y periódicos . Una vez que las tiene recopiladas en un manuscrito al que ha dado el título de "Libro de los gorriones"  entrega el manuscrito  con todas las Rimas a González Bravo para que las lea  y escriba el prólogo que acompañará a su publicación. Entre tanto, el 17 de septiembre de 1868 nace su tercer hijo, Emilio Eusebio Bécquer (1868-fecha desconocida) , al que acompañarán los rumores de un adulterio de Casta con un antiguo novio del que ya os he hablado, el bandolero Hilarión Borodio "el Rubio". Apenas dos días después estalla la Revolución de 1868, que sería conocida  como La Gloriosa  , liderado por los generales Juan Prim, al que ya conocimos cuando lideró las sublevaciones de 1866,  Francisco Serrano(hacia 1812-1882) y el almirante Juan Bautista Topete (1821-1885) cuyo objetivo  no es otro que destronar a la reina Isabel II al mismo tiempo que evitar una revolución del pueblo,  y en esta ocasión tendrán éxito. El 28 de septiembre las tropas sublevadas derrotan al pequeño ejército que seguía leal a la reina   en la Batalla de Alcolea  y se forman las Juntas Revolucionarias. Dos días después, el 30 de septiembre,  Isabel II abandonaba España en dirección a Francia. La residencia de González Bravo sería saqueada  y el manuscrito de las Rimas desaparece. 











Ilustración de la multitud congregada en la Puerta del Sol de Madrid realizada por el dibujante e ilustrador español Vicente Urrabieta (fecha desconocida - 1879) y publicada  en "El Museo Universal" Era la víspera de la salida de la reina  Isabel II de Madrid rumbo al exilio en Francia tras la derrota de las fuerzas leales a la monarca en la batalla de Alcolea el 28 de septiembre.  Entre los que se fueron con la reina  se encontraba el protector de Gustavo Adolfo Bécquer,  González Bravo, cuya residencia fue saqueada  por los revolucionarios, perdiéndose el manuscrito  que contenía todas las Rimas y que el poeta había entregado al ministro para su lectura y que escribiera el prólogo con vistas a su publicación. Mientras, los periódicos se felicitaban porque no había habido disturbios ni muertes en Madrid a pesar de la tensión reinante y corren versos como estos
Ni un sólo crimen empaña
nuestra gran revolución
Ser libre sin un borrón
no se hace más que en España
 
(Imagen procedente de https://es.wikipedia.org/ )




Gustavo Adolfo  presenta su dimisión del cargo de Censor de Novelas el 10 de octubre  y junto a su hermano Valeriano deciden alejarse de la Corte hasta ver como evolucionan las cosas , y establecen su residencia en Toledo junto a sus cuatro hijos, los dos de Valeriano y los dos de Gustavo , excepto el recién nacido Emilio. Según contaría muchos años después la sobrina de Gustavo Adolfo , Julia Bécquer, para entonces ya se había roto el matrimonio entre Gustavo y Casta coincidiendo con el nacimiento de Emilio y , un viaje a Noviercas "Acompañando a Gustavo y a Casta - escribe Julia -, con sus dos hijos, fuimos a Noviercas, provincia de Soria, donde residían los padres de Casta, y allí ocurrió la tragedia entre Gustavo y su esposa. Rivalidades con su antiguo novio  (el bandolero Hilarión Borodio)  hicieron  salir a los dos desafiados a la plaza del pueblo. Al día siguiente Gustavo se separaba de su mujer , llevándose a sus dos hijos, de tres y cinco años , a un caserón, sin casi otros muebles que las camas. Allí estuvimos refugiados hasta irnos a Soria" . Aunque Julia subraya las sospechas de adulterio  como causa principal de la separación, también hay biógrafos que apuntan a la mala relación entre Casta y Valeriano como uno de los motivos de éste deterioro de la relación.   Por otra parte , como ya sabemos,  el manuscrito con las Rimas que Bécquer  había entregado a Gonzálo Bravo había desaparecido en el asalto sufrido por la residencia del ministro durante la Revolución de septiembre. En Toledo trabajó en la recuperación de aquellos textos reescribiendo sus Rimas que fue anotando en un libro de actas que le habían regalado en el mes de junio y al que puso como título "Libro de los gorriones" , un texto que será el que luego utilicen sus amigos para publicar sus obras después de su muerte a finales de 1870 . Gustavo Adolfo había perdido el sueldo del cargo de Censor de Novelas  mientras que su hermano Valeriano  también se quedó sin  la subvención que recibía por sus obras de pintura costumbrista, por lo que el año 1869 se presentó complicado para los hermanos Bécquer que malviven con su colaboraciones en  "El Museo Universal" . Parece que , después de todo, su relación con Casta no estaba rota del todo , porque se conserva una nota dirigida a su esposa donde Gustavo Adolfo escribe "Querida Cata: he recibido tu tarjeta y siento que ni tu ni el chiquitín estéis perfectamente buenos. Aquí hemos tenido un grave trastorno  con una grave enfermedad de mi hermano que ha tenido el tifus, y después de veintisiete días  aún está en la cama. Como la enfermedad nos ha causado muchos gastos y la convalecencia  parece que será muy larga , volvemos a encontrarnos  envueltos en un gran atraso del que con mil trabajos vamos saliendo"





Fotografía de 1869 donde vemos a los miembros integrantes del Gobierno provisional que se formó después de la marcha al exilio de la reina Isabel II. En primer plano, en pie, apoyando su mano en la silla  y mirando hacia la cámara  se encuentra Juan Prim, uno de los impulsores de la revolución y que ejercería como presidente del Consejo de Ministros entre  el 18 de junio de 1869 y el 27 de diciembre de 1870, fecha en la que fue asesinado. A su lado, también de pie y puesto de perfil se encuentra el general Francisco Serrano que ejercería la regencia del reino  hasta que se escogiera un nuevo rey. Finalmente el elegido sería el príncipe italiano  Amadeo de Saboya , que era el candidato de Prim que, sin embargo, murió antes de que el nuevo rey ,que gobernaría con el nombre de Amadeo I, llegara a España . Sería un reinado corto que terminó en 1873 dando paso a lo que sería la I República Española
(Imagen procedente de https://es.wikipedia.org/)





Fotografía de Gustavo Adolfo Bécquer realizada hacia 1869, un año antes de su muerte, por  el también pintor y fotógrafo español Pedro Martínez de Hebert (1819-1891). Fue éste un año muy difícil para los Bécquer  después de la Revolución de 1868 que había supuesto la pérdida del cargo de Censor de Novelas de Gustavo Adolfo  y también de la pensión que Valeriano cobraba por orden de la reina para realizar sus cuadros costumbristas .
(Imagen procedente de www.abc.es )




Algunos amigos que le ven en el verano de 1869 subrayan su aspecto descuidado y alguno hay que incluso lo confunde con un  mendigo. Pero las cosas dan un giro positivo a comienzos de 1870 cuando el 12 de enero aparece  el primer número de "La Ilustración de Madrid" dirigida por el periodista y político español Eduardo Gasset y Artime (1832-1884) que contará con Gustavo Adolfo Bécquer como director literario y con Valeriano Bécquer  participando en las ilustraciones, lo que supone por fin un gran alivio económico. Este nuevo periódico no tardará en ponerse a la cabeza del periodismo ilustrado Con la compañía de Valeriano,  de los hijos de éste, de los hijos del propio Gustavo Adolfo y con una cierta estabilidad económica y profesional, nuestro poeta  parece vivir por fin un tiempo de relativa felicidad y armonía en lo profesional y en lo personal. Tal vez  como una forma de mostrar este espíritu renovado que ahora le invade  publica en "La ilustración de Madrid", ésta rima, la IV, como un canto de esperanza, de vida, de futuro , su lira todavía no ha enmudecido "No digáis que agotado su tesoro/ de asuntos falta, enmudeció la lira/ podrá no haber poetas: pero siempre / habrá poesía/ Mientras las ondas de la luz al beso/palpiten encendidas,/ mientras el sol las desgarradas nubes/ de fuego y oro vista/ mientras el aire en su regazo lleve/ perfumes y armonías,/mientras haya en el mundo  primavera/ habrá poesía. Mientras la humana ciencia no descubra/ las fuentes de la vida/ y en el mar o en el cielo haya un abismo/ que al cálculo resista / mientras la humanidad siempre avanzando/no sepa a dó camina/ mientras haya un misterio para el hombre/¡habrá poesía!/Mientras  se sienta que se ríe el alma,/ sin que los labios rían;/ mientras se llore , sin que el llanto acuda/a nublar la pupila;/mientras el corazón y la cabeza/batallando prosigan, / mientras haya esperanzas y recuerdos, / ¡habrá poesía! / Mientras haya unos ojos que reflejen / los ojos que los miran, / mientras responsa el labio suspirando / al labio que suspira, / mientras sentirse puedan en un beso / dos almas confundidas, / mientras exista una mujer hermosa/ ¡habrá poesía!" La Rima fue presentada con el título de "Un libro inédito" que sin duda debía ser una alusión a la proyectada publicación de las "Rimas".






Un grabado de Valeriano  realizado en 1870  del lago del Retiro congelado y los madrileños divirtiéndose patinando sobre él .En éste año de 1870 las cosas parecen arreglarse para ambos cuando  Gustavo Adolfo es nombrado director literario del periódico "La Ilustración de Madrid" y el propio Valeriano trabaja en él como ilustrador . Pero Valeriano caerá enfermo en agosto de aquel año y fallecía el 23 de septiembre  al parecer debido a un problema en el hígado. Notable pintor e ilustrador, su obra más famosa sería el retrato de su hermano que hoy podéis ver de nuevo al final de éste artículo.    
(Imagen procedente de https://es.wikipedia.org)



Pero aquel año que parecía presentarse tan feliz tendría un final trágico. El 23 de septiembre de 1870 , al parecer debido a una afección del hígado, fallece Valeriano Bécquer con treinta y siete años de edad. Gustavo Adolfo queda destrozado y además con cuatro niños a su cargo, sus dos hijos y sus dos sobrinos, y su propia salud continúa siendo muy delicada. Pero volvamos por un momento al terreno de la política, pues  se había acordado que se mantendría la monarquía con el general Francisco Serrano como regente en ausencia de un monarca y con el general Juan Prim como jefe del Gobierno, cargo que ocupa desde 1869. Durante meses se han estudiado diversas candidaturas para ocupar el trono, excluyendo a los Borbones,  pero finalmente la escogida para ocupar el trono será la candidatura defendida por Prim, la del duque de Aosta, Amadeo de Saboya (1845-1890), segundo hijo del rey de Italia Vittorio Emanuele II (1820-1878). Después de que el 10 de octubre de 1870 Amadeo de Saboya aceptara la propuesta del gobierno el 31 de octubre Prim anunciaba oficialmente " Podemos decir: tenemos Rey para bien de la patria y para bien de la libertad" Pero todavía quedaba la votación en el Congreso  que se celebró el 16 de noviembre después de un tenso debate, pues muchos no estaban de acuerdo con su llegada al trono, pero finalmente saldría vencedora la candidatura de Amadeo de Aosta como nuevo rey de España con el nombre de Amadeo I. Entre tanto, la familia de Gustavo Adolfo se trasladan de vivienda para habitar una en la calle Claudio Coello de Madrid, donde pasará sus últimos meses de vida, aunque nada hacía pensar en ello todavía en el mes de octubre. En el mismo edificio vive su amigo el escritor , periodista y político  Ramón Rodríguez Correa (1835-1894) que habría contado con la ayuda del aristócrata y financiero José María de Salamanca , I Marqués de Salamanca (1811-1883) para conseguir éste piso para los Bécquer.. Gustavo Adolfo escribe un relato, "Las hojas secas",  cargado de melancolía , el estado que debía invadirle después de la muerte de su hermano y debido a su propia enfermedad. Las protagonistas del relato son dos hojas que se hacen conscientes de su destino, secarse y morir , tras escuchar esta conversación de dos amantes bajo la sombra del árbol donde ellas crecen: 





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Portada del "Libro de los gorriones" que el propio Gustavo Adolfo definía como una "Colección de proyectos, argumentos, ideas y planes".  La primera versión del "Libro de los gorriones", como ya hemos visto, desapareció cuando saquearon la casa del ministro González Bravo conteniendo en su interior la totalidad de las Rimas.  Durante su retiro en Toledo , cuando decidieron establecerse en ésta ciudad para alejarse de Madrid en espera de ver como evolucionaban las cosas después del exilio de la reina,  Gustavo Adolfo reescribió de nuevo todas las Rimas en un nuevo "Libro de los Gorriones" . Sería este esfuerzo de recuperar sus poemas y otros escritos  lo que luego permitiría a sus amigos emplear el "Libro de los gorriones" para  publicar las "Obras completas" de Bécquer que aparecerían en dos volúmenes  en 1871 .Las Rimas eran una fusión  de poesía culta con otra de origen popular  y que nos crea la sensación de que los versos brotasen de una forma sencilla y espontánea, aunque no era así como lo explicaba el propio poeta que afirmaba
"Cuando pienso no escribo, guardo mis sentimientos  y cuando los tengo elaborados me pongo a escribir"        
(Imagen procedente de http://bib.cervantesvirtual.com/ )



" Ella era joven - nos describe  a la pareja una de las hojas - casi una niña hermosa y pálida. Él le decía con ternura - ¿Por qué lloras?-  Perdona éste involuntario sentimiento de egoísmo - le respondió ella, enjugándose una lágrima - ; lloro por mí. Lloro la vida que me huye: cuando el cielo se corona de rayos de luz, y la tierra se viste de verdura y de flores, y el viento trae perfumes y cantos de pájaros y armonías distantes, y se ama y se siente una amada, ¡la vida es buena! - ¿Y por qué no has de vivir? - insistió él estrechando sus manos conmovido- Porque es imposible. Cuando caigan secas esas hojas que murmuran armoniosas sobre nuestras cabezas, yo moriré , y el viento llevará algún día su polvo y el mío. ¿quién sabe adónde?"  Es entonces cuando las hojas, que son la voz del propio Bécquer y tal vez de su hermano, conocen su destino  "Yo lo oí y tú lo oíste, y nos estremecimos y callamos. ¡Debíamos secarnos! ¡ Debíamos morir y girar arrastradas por los remolinos del viento! Mudas y llenas de terror permanecíamos aún cuando llegó la noche. ¡Oh! ¡Qué noche tan  terrible!" Aún así  Gustavo Adolfo todavía tiene fuerzas para fundar una nueva publicación , la revista teatral  "El Entreacto", que tenía su redacción en la Carrera de San Jerónimo y cuyo primer número sale a la calle el 3 de diciembre de 1870 en el que se publica la que será la última obra en vida de Bécquer, "Una tragedia y un ángel", que quedará inacabada. Pocos días después Gustavo Adolfo cae enfermo . Así nos lo hace saber este comunicado de "El Entreacto" del 10 de diciembre  donde se anuncia a los lectores que "El director de El Entreacto, don Gustavo Adolfo Bécquer, ha pasado una grave enfermedad y aunque se halla mucho mejor, todavía no ha podido abandonar el lecho; por esta razón se interrumpe hoy la preciosa novela  que el señor Bécquer  (se refiere a Una tragedia y un ángel) empezó a publicar en el folletín de nuestro periódico"  La enfermedad que causaría la muerte del poeta es todavía hoy un enigma pues no se sabe exactamente en que consistía. Si nos abstraemos de las muchas versiones que se han dado después  vamos a remitirnos tanto al certificado médico como a las palabras de algunos de sus amigos más cercanos que estuvieron presentes en´los últimos días del poeta. 






Gustavo Adolfo Bécquer en su lecho de muerte retratado por  del pintor español Vicente Palmaroli (1834-1896) que llegaría a ser director del Museo de Prado.  A finales de noviembre Bécquer había estado unos días en Toledo. El 3 de diciembre salía el primer número del periódico que dirigía "El entreacto" y luego caía enfermo.  Aunque al parecer el 10 de diciembre  Bécquer se hallaba mejorando de ésta  dolencia anterior  según daba testimonio el periódico "El Entreacto"  , unos días después daba un paseo con un amigo , el escritor y dramaturgo Julio Nombela (1836-1919), al que acompañó en un viaje en ómnibus desde la Puerta del Sol en un día particularmente frío. Nombela recordaría después que el poeta 
"No se sentía muy bien, estaba muy fatigado y le faltaban fuerzas"¿Un enfriamiento causó su recaído o descubrió otra dolencia? No lo sabemos y el certificado médico tampoco  despeja las dudas que rodean las causas de su muerte. Se le atribuyen estas últimas palabras antes de morir
"Todo mortal" Aunque tal vez sean parte de la leyenda que rodea a Bécquer como estas otras que habría dirigido a su amigo, el poeta Augusto Ferrán, pidiendo que publicasen su obra 
"Si es posible - habría dicho Bécquer - publicad mis versos. Tengo el presentimiento de que muerto seré más y mejor conocido que vivo"
Lo dijera o no,  estas palabras se cumplirían plenamente
(Imagen procedente de  https://es.wikipedia.org )






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Portada del primer volumen de las Obras Completas de Gustavo Adolfo Bécquer  que aparecieron en el verano de 1871  gracias al trabajo de sus amigos que se basaron en el "Libro de los gorriones"  Serían ellos los que dieron el orden tradicional a las Rimas para que fuera como una evolución de una pasión amorosa desde la exaltación inicial al desengaño final y que servía para dar la imagen de poeta romántico que deseaban para Bécquer. Ese orden es el que he mantenido  en las Rimas que hemos ido encontrando a lo largo de estos artículos, aunque hoy se utiliza un orden diferente
(Imagen procedente de http://bib.cervantesvirtual.com/ )

Su amigo y vecino Ramón Rodríguez Correa  nos cuenta sobre sus últimos días y la enfermedad que padecía   "¡Extraña enfermedad  y extraña manera de morir fue aquélla! Sin ningún síntoma preciso , lo que se diagnosticó pulmonía , convirtióse en hepatitis , tornándose a juicio de otros en pericarditis; y entretanto el enfermo, con su cabeza firme y con  su ingénita bondad, seguía prestándose a todas las experiencias , aceptando todos los medicamentos y muriéndose poco a poco" Y su también amigo, el poeta, periodista y dramaturgo Eusebio Blasco (1844-1903)  realiza una sombría descripción de esos momentos, contándonos que  "en los últimos días de la enfermedad  fui a ver a mi pobre amigo , y su interior me hizo desear que se muriese pronto. La casa descuidada, el cuarto en desorden, la compañera del poeta  que no sabe hablaros de nada, el enfermo solo y entregado a la desesperación sorda" Habréis notado que Blasco se refiere a  "la compañera del poeta que no sabe hablaros de nada" y es que tras la muerte de Valeriano  su esposa Casta había regresado a su lado aunque por lo que nos dice Blasco no parece que fuera de mucha ayuda. La agonía del poeta  termina el 22 de diciembre de 1870 a las diez de la mañana , cuando se certifica la muerte de Gustavo Adolfo Bécquer . Según recoge el certificado médico la causa de su fallecimiento había sido "un grande infarto de hígado complicado con una fiebre maligna o perniciosa" ¿Cuál fue la auténtica causa de su muerte? Otro de sus amigos, el escritor y dramaturgo Julio Nombela (1836-1919) escribirá muchos años más tarde, en su obra "Impresiones y recuerdos"  publicada entre 1909 y 1912  sobre un viaje en el ómnibus que pasaba por la Puerta del Sol en el que habrían subido los dos amigos en una particularmente fría noche del mes de diciembre , probablemente después del 10 de diciembre, cuando en "El Entreacto" se anunciaba que el poeta "se halla mucho mejor"  Parece que aquella salida, cuando todavía se hallaba débil  le hizo recaer en su dolencia o en otra que todavía no se había manifestado. Fuera como fuese, aquel 22 de diciembre de 1870 los periódicos se hacían eco de la muerte del escritor , como "La Correspondencia de España"  que dedicaba estas palabras a su muerte 





Imagen de la Glorieta de Gustavo Adolfo Bécquer en el parque de María Cristina de Sevilla. Fue diseñada y esculpida en 1910 por el escultor sevillano Lorenzo Coullaut Valera (1876-1932) e inaugurada en 191 con el apoyo financiero de los escritores y poetas Serafín Álvarez Quintero (1871-1938) y Joaquín Álvarez Quintero (1873-1944). El busto de Bécquer hecho en mármol como todo el monumento, está inspirado en el célebre relato del poeta hecho por su hermano Valeriano . A su lado hay tres figuras femeninas (las tenéis a la derecha) que simbolizan el amor ilusionado, el amor poseído y el amor perdido . A la izquierda podéis ver otra figura en bronce que simboliza al amor herido y junto al busto y puesto en pie un cupido también en bronce, un monumento inspirado en la Rima X de Bécquer,  cuyos versos dicen
Los invisibles átomos del aire
en derredor palpitan y se inflaman
el cielo se deshace en rayos de oro ,
la tierra  se estremece alborozada
Oigo flotando  en olas de armonía
rumor de besos y batir de alas
mis párpados se cierran...¿Qué sucede?
¿Dime?...¡Silencio! ¡Es el amor que pasa!

(Imagen procedente de http://www.elmundo.es/)


DOCUMENTAL "BÉCQUER DESCONOCIDO: LA HISTORIA DETRÁS DEL MITO" 

Este es el documental de Televisión Española  "Bécquer desconocido: la historia detrás del mito"  realizado por el  director español Manuel H. Martí (1980)  que me condujo a escribir esta historia. En ella Martín  pretende mostrar el hombre que se esconde detrás de la leyenda, liberándolo de los tópicos que han rodeado su vida lo que , lejos de restar valor a su vida y obra, creo que la realzan. 










Placa dedicada al gran poeta en la casa donde murió en Madrid el 22 de diciembre de 1870 a los treinta y cuatro años de edad
(Imagen procedente de feteju.wordpress.com)




"Hoy a las diez de la mañana  ha fallecido en esta Corte el distinguido y estimable escritor don Gustavo Adolfo Bécquer, bien conocido en la República de las Letras. Hace mañana tres meses que murió su hermano, el apreciable pintor don Valeriano. La pérdida de ambos es bien sensible. Mañana a las once,  será el entierro  saliendo el cadáver de la calle Claudio Coello, barrio de Salamanca. Sirva este aviso para sus amigos, pues no se reparten esquelas"  En sus  últimos días de vida Gustavo Adolfo había pedido a su amigo , el poeta madrileño Augusto Ferrán y Forniés(1835-1880) que destruyera su correspondencia  de la misma forma que hoy muchos pedirían que borrasen sus correos electrónicos o los mensajes privados de las redes sociales para que nuestra intimidad no quede expuesta al escrutinio público. El día 23 de diciembre Gustavo Adolfo fue enterrado en el Cementerio Sacramental de San Lorenzo y San José de Carabanchel, en Madrid. Y allí permanecieron hasta que en 1913 fueron trasladados a Sevilla junto a los de su hermano y  después de permanecer cincuenta y nueve años en la capilla de la Universidad de Sevilla en 1972 fueron trasladados a su lugar de reposo definitivo, el Panteón de Sevillanos Ilustres situado en la cripta de la sevillana iglesia de la Anunciación. Después de celebrarse su funeral  los amigos del poeta se reunen  en el estudio del pintor José María Casado del Alisal  (1832-1886) y acuerdan publicar los versos de Gustavo Adolfo reunidos en "El libro de los Gorriones" así como  los dibujos de su hermano Valeriano. Entre enero y septiembre de 1871  en "La Ilustración de Madrid" se publicarán diversos textos e ilustraciones de los hermanos Bécquer  y  las "Obras Completas" de Gustavo Adolfo Bécquer que habían preparado sus amigos Ramón García Correa, Augusto Ferrán y el poeta sevillano Narciso Campillo (1835-1900) director de "La Ilustración de Madrid" El dinero obtenido por la publicación serviría  para ayudar a la familia del poeta.  Su viuda, Casta ,se volvería a casar en 1872  y moriría en 1885 después de haber publicado también una obra "Mi primer ensayo. Colección de cuentos con pretensiones de artículos" . Sus amigos , llevados por el amor y admiración que tenían por el poeta, mitificaron su figura hasta convertirlo en un arquetipo , el ideal del poeta  romántico , una imagen que ha pervivido hasta nuestros días. A lo largo de  éste torpe intento de semblanza biográfica  he intentando mostrar no a una leyenda, sino a un hombre de carne y hueso, con sus defectos, virtudes y contradicciones , un hombre de su tiempo dotado de un talento sobresaliente y de una sensibilidad infinita que creó una obra inmortal que hoy sigue haciendo temblar de emoción a sus lectores. Quiero terminar  ésta historia del gran poeta español con unos  versos  pertenecientes a su Rima IV , versos que nos transmiten esperanza, la fe en que , mientras haya un solo ser con vida, habrá poesía y , como decía el crítico estadounidense Robert Penn Warren (1905-1989) "En el fondo, un poema no es algo que se ve, sino la luz que nos permite ver. Y lo que vemos es la vida" . Y eso es la esencia de los versos de Bécquer, vida hecha poesía, luz que nos ayuda a ver.    




                                        
Portrait of Gustavo Adolfo Bécquer, by his brother Valeriano (1862).jpg
No digáis que agotado su tesoro
de asuntos falta, enmudeció la lira
podrá no haber poetas; pero siempre
habrá poesía
Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista
mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías,
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!
Mientras la humana ciencia no descubra
las fuentes de la vida
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista,
mientras la humanidad  siempre avanzando
no sepa a dó camina,
mientras haya un misterio para el hombre
¡habrá poesía!
Mientas se sienta que se ríe el alma,
sin que los labios rían;
mientras se llore, sin que el llanto acuda
a nublar la pupila,
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan,
mientras haya esperanzas y recuerdos
¡habrá poesía!
Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran
mientras responda  el labio suspirando
al labio que suspira,
mientras  sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas
mientras exista una mujer hermosa
¡habrá poesía!

(Rima IV  de la edición de 1871)
(Imagen procedente de https://es.wikipedia.org )


 


Enlace con la primera parte de  Bécquer, el hombre detrás de la leyenda 
http://chrismielost.blogspot.com.es/2016/08/becquer-el-hombre-detras-de-la-leyenda.html


Enlace con la segunda parte de  Bécquer, el hombre detrás de la leyenda 
http://chrismielost.blogspot.com.es/2016/08/becquer-el-hombre-detras-de-la-leyenda_11.html

Enlace con la tercera parte de  Bécquer, el hombre detrás de la leyenda 
http://chrismielost.blogspot.com.es/2016/08/becquer-el-hombre-detras-de-la-leyenda_55.html



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martes, 16 de agosto de 2016

BÉCQUER , EL HOMBRE DETRÁS DE LA LEYENDA (TERCERA PARTE)

Estamos en Madrid en el año 1857. Hace ya tres años que Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870) llegó a la capital española para abrirse un camino en el difícil mundo de la literatura dejando atrás su luminosa y siempre añorada Sevilla, a su querido hermano Valeriano Bécquer (1833-1870)  y a todos sus amigos para empezar desde cero en una ciudad que acababa de vivir el episodio revolucionario de la Vicalvarada que puso en una delicada posición a la joven reina Isabel II (1830-1904). Aquella ciudad que Bécquer había idealizado en su imaginación se mostraba a sus ojos ahora con un aspecto mucho más sombrío. Recordemos las palabras que dedicaba a la ciudad en aquellos primeros meses de estancia, cuando la soledad, las dificultades económicas y los constantes obstáculos para lograr que pudiera despegar su carrera como literato desalentaban a nuestro poeta sevillano "¿Es ésto Madrid?¿Es éste el paraíso que yo soñé? ¡Dios mío, que desencanto tan terrible. Madrid sucio, negro, feo  como un esqueleto descarnado gritando bajo su inmenso sudario de nieve." Pero  poco a poco  va logrando publicar algunos artículos y escribe traducciones y libretos de zarzuelas en colaboración con algunos de sus amigos como  el periodista, novelista y dramaturgo madrileño Julio Nombela y Campos (1836-1919) o el también periodista y escritor Luis García de Luna (fecha desconocida -1870)  para poder sobrevivir , empleando en sus zarzuelas el seudónimo de Adolfo García. . También su visión inicial de Madrid se irá suavizando. Tal vez Madrid  no tenga la luminosidad de su amada Sevilla a la que en 1861 dedica estas palabras evocadoras en un artículo publicado "El Contemporáneo", un periódico fundado en 1860 con el que Bécquer colaborará desde sus inicios que tomo de la biografía dedicada a Bécquer de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes:   "Sevilla, con sus rejas y sus cantares, sus cancelas y sus rondadores, sus retablos y sus cuentos, sus pendencias y sus músicas, sus noches tranquilas y sus siestas de fuego, sus alboradas color de rosa y sus crepúsculos azules. Aspiré con  voluptuosidad la fragancia de las madreselvas que corren por un hilo de balcón a balcón y torné , en fin , con mi espíritu a vivir en la ciudad donde he nacido y de la que tan viva guardé siempre la memoria"  Pero Madrid ahora le ofrece una libertad de movimientos, una posibilidad de conocer a personas del mundo literario que no tenía en la capital andaluza 





Fotografía de poeta tomada por el fotógrafo español Ángel Alonso Martínez (1825-1868) que tenía su estudio en el Nº14 de la Puerta del Sol  y que probablemente, aunque no se conoce la fecha exacta, fue una de las primeras fotos que Bécquer se haría a su llegada a la capital . Son años de lucha por la supervivencia, participando en numerosos proyectos editoriales que acaban en nada , logrando en 1856 un puesto de funcionario en la Dirección de Bienes Nacionales que , sin embargo, perderá poco después al parecer porque pasaba el tiempo dibujando en horas de trabajo. Escribe libretos de zarzuela  y empieza a preparar con vistas a 1857 la "Historia de los templos de España" . Una década antes, Bécquer  había empleado el libro de cuentas de su padre como  cuaderno donde plasmó sus primeros escritos, entre ellos esta reflexión sobre el origen de las expresiones artísticas que él atribuía a una única fuente, el entusiasmo del adolescente que empieza a vivir, palabras de una gran madurez que salían de la pluma de un Bécquer adolescente
" El ángel de las ilusiones nos conduce sobre sus doradas alas a un mundo desconocido , a esa región que tanto halaga, nuestros sueños de juventud. Entre la niñez y los primeros sentimientos del amor hay una edad incomprensible para nosotros . Qué edad más hermosas que la juventud, que esa edad  en el que el hombre es el estado casi de una inocencia envidiable. La poesía, la música, la pintura , las bellas artes, todo lo más hermosos y más perfecto es hijo de éste entusiasmo"
(Imagen procedente de barricadaletrahispanic.blogspot.com)


Cuando en  1857  termina de escribir la zarzuela  "La venta encantada"  emprenden un nuevo y ambicioso proyecto que pensaba titular "Historia de los templos de España" que estaba inspirado en "El genio del cristianismo", una obra publicada en el año 1802 por uno de los pioneros del romanticismo francés, el vizconde François René de Chateaubriand (1768-1848) en la que el escritor francés reflexiona sobre la belleza de las  ruinas de antiguos templos y sobre las leyendas que los rodean dentro de la más pura sensibilidad romántica, siempre  fascinada por el mundo mágico y misterioso de los antiguos relatos medievales y del exotismo de tierras lejanas. Según nos cuenta el documental  "Bécquer desconocido"  realizado en 2010 por el  director español Manuel H. Martín (1980) y que estoy siguiendo desde la primera parte de éste relato, Bécquer llegó a crear una editorial para sacar el proyecto adelante e incluso solicitó una audiencia a la reina Isabel II  consiguiendo que se suscribiera , pero no recibirá muchos más apoyos. Las suscripciones de entonces eran el equivalente a lo que hoy denominamos micromecenazgos o crowdfunding en inglés, donde las aportaciones económicas particulares permiten financiar la realización de todo tipo de proyectos. Bécquer no lograría las suficientes suscripciones como para avanzar con ésta obra con la que pretendía  integrar los textos que él mismo escribiría sobre los templos españoles con fotografías de  esos monumentos tratando de despertar en los lectores el interés por esos edificios que  eran la prueba viva de la historia de España. Sólo conseguiría ver publicado el volumen dedicado a Toledo y en el prólogo de este único volumen Bécquer explicaba en el prólogo cual era la intención de la obra "La tradición religiosa es el eje de diamante sobre el que gira nuestro pasado. Estudiar el templo, manifestación visible de la primera, para hacer en un sólo libro la síntesis del segundo ; este es el propósito de éste libro. Para conseguirlo, hay que evocar de las olvidadas tumbas  en que duermen al pie del santuario a esos titanes del arte que lo erigieron.  Ellos dirán como la cruz salió de la catacumba para enclavarse sobre el ara de Júpiter y por qué no bastando la antigua forma a contener la nueva idea, ésta se creó una arquitectura especial que, emigrando de pueblo en pueblo, fue modificada por los siglos"







Portada del único volumen que aparecería del proyecto "Historia de los Templos de España" Gustavo Adolfo llego a solicitar audiencia a la reina Isabel II que finalmente lo recibió el 21 de junio de 1857 , logrando el apoyo real pues la misma reina se convirtió en una de las suscriptoras. Gracias a éste y otros apoyos , el 5 de agosto de éste año de 1857 ve la luz la primera entrega del primer volumen de "Historias de los templos de España" que se dedica a Toledo. El volumen se completará en sucesivas entregas hasta noviembre de 1858 cuando, arruinado, Bécquer tiene que cerrar la editorial que había creado para publicar la obra y ésta queda interrumpidas con sólo un volumen completado. Este fracaso coincide con la enfermedad que padecerá el poeta en  la primavera de 1858 cuanto también comienza la publicación por entregas en "La Crónica"  de la primera de sus "Leyendas", la titulada "El caudillo de las manos rojas" que se irá publicando entre el 29 de mayo y el 12 de junio de 1858.
(Imagen procedente de www.hs-augsburg.de)




 Bécquer pasaría una temporada en Toledo con el fin de  documentarse para escribir el libro que iba a dedicar a esta ciudad dentro de "Historia de los templos de España" y que a la postre, como acabamos de ver, sería el único que vería la luz, aunque lo haría en forma de varias entregas que fueron saliendo entre  1857 y 1858 . Lo que si sabemos es que el proyecto, a pesar de todas las energías que Bécquer puso en él , terminó naufragando definitivamente en 1858, desapareciendo la editorial que había creado el año anterior . Tal vez fruto de éste esfuerzo o tal vez por otras razones, fue en ésta época cuando Bécquer cayó enfermo pero un poco más adelante os hablaré de ello, ya que la naturaleza de ésta enfermedad, que posiblemente fuera la causa final de su temprana muerte, es hoy objeto de debate entre los historiadores. Llegan ahora años decisivos en la vida de Gustavo Adolfo. Aunque las fuentes no coinciden en el momento en que se produjo el encuentro, entre 1859 y 1860, tuvo que ser durante la convalecencia de la enfermedad que le atacó en 1858 cuando conoció al que se convertiría en el primer gran amor de su vida. Ya conocemos la afición de Bécquer por la música  y uno de los salones a los que acudía eran las tertulias musicales que se celebraban en el domicilio del compositor ,crítico musical y director de los coros del Teatro Real de Madrid,   Joaquín Espín y Guillén (1812-1882). Probablemente atraído también por la influencia que Espín tenía en el mundillo teatral madrileño. Debió ser allí donde conoció a la joven hija del compositor, la cantante de ópera Julia Espín (1838-1906),  aunque otras versiones, como la biografía que publica el Instituto Cervantes, sugiere que Bécquer la habría visto casualmente asomada al balcón de su casa dando un paseo en el otoño de 1858  y que , atraído por ella , acudió a las tertulias de Espín introducido por uno de sus amigos , el escritor , periodista y político  Ramón Rodríguez Correa (1835-1894) .Uno de sus poemas , la Rima XVI de la edición de sus Rimas de 1871 y que os incluyo en el texto que acompaña a la imagen de Julia Espín, así lo sugiere. En todo caso, coincidiendo con esta pasión amorosa y tal vez inspirado en ella  el 17 de diciembre de 1859 publica  en la sección poética del semanario "El Nene"  la primera de sus composiciones poéticas que luego formarían el conjunto que  hoy conocemos como las "Rimas". Aquella primera rima, inspirada en la poesía de Lord Byron (1788-1824) como demostraba ya en su título "Imitación de Byron", aunque luego sería retirado,  y cuyos versos decían así:  "Tu pupila es azul y cuando ríes / su claridad suave me recuerda/  el trémulo fulgor de la mañana/ que en el mar se refleja/ Tu pupila es azul  y cuando lloras / las transparentes lágrimas  en ella /se me figuran gotas de rocío// sobre una violeta/ Tu pupila es azul  y si en su fondo/ las transparentes lágrimas en ella / como un punto de luz radia una idea/me parecer en el cielo de la tarde/ una perdida estrella"






Fotografía de la cantante de ópera Julia Espín (1838-1906) presumiblemente tomada en 1869 durante su estancia en Rusia  donde se interrumpiría su carrera como cantante de ópera  al perder la voz apenas dos años después de haber hecho su debut en el escenario de la Scala de Milán, uno de los grandes templos de la ópera. El deseo de desarrollar su carrera como cantante así como la inestabilidad económica y laboral  del poeta, pudieron ser las razones que hicieron que la relación no progresara. El primer encuentro de Bécquer con Julia pudo ser casual, cuando él daba un paseo por la calle durante su convalecencia de la enfermedad que había sufrido en la primavera de 1858 . El domicilio de la familia Espín se encontraba en la que hoy es céntrica calle de los Libreros  y ella se hallaba asomada al balcón cuando los ojos de Bécquer se posaron en ella . Tendría amistad no sólo con Julia sino también con su hermana Josefina Espín, y a Julia a las que  regalaría dos álbumes con dibujos y poemas. En el de Julia se encontraba  un poema titulado "A Julia" que luego aparecería en la edición de las "Rimas" de 1871 como la Rima XVI , donde Becquer  escribe sobre aquella primera  visión de Julia en el balcón:
"Si al mecer las azules campanillas
de tu balcón,
crees que suspirando pasa el viento
murmurador,
sabe que oculto entre las verdes hojas
suspiro yo
Si al resonar confuso a tus espaldas
vago rumor,
crees que por tu nombre te he llamado
lejana voz
sabe que entre las sombras que te cercan
te llamo yo
Si se turba medroso en la alta noche
tu corazón
al sentir en tus labios un aliento
abrasador,
sabes que, aunque invisible al lado tuyo
respiro yo"

(Imagen procedente de www.cervantesvirtual.com )   




En los dos álbumes que Bécquer regaló a la joven con dibujos de ella y que la cantante conservaría durante toda su vida, también se encuentran versos dedicados por nuestro joven poeta a Julia  como éste que menciona el documental "Bécquer desconocido" y que luego aparecería con el número XX en la colección de Rimas  "Sabes si alguna vez tus labios rojos / quema invisible  atmósfera abrasada /que el alma que hablar  puede con los ojos / también puede besar con la mirada". Cuando en 1871 los amigos de Bécquer, muerto ya el poeta, publicaron la colección de "Rimas" lo hicieron en un orden  en el que parece  que las primeras rimas  nacen de su amor por Julia Espín  y luego van evolucionando hasta mostrar el dolor causado por el desengaño amoroso. Así entre sus rimas, de las que solo doce serían publicadas en vida del poeta, aparece la primera ésta que es una declaración de  amor "Yo sé un himno gigante y extraño / que anuncia en la noche del alma una aurora/ y estas páginas  son de ese himno/ cadencias que el aire dilata en las sombras/ Yo quisiera escribirte, del hombre / domando el rebelde mezquino idioma, / con palabras que fuesen a un tiempo/ suspiros  risas, colores y notas / Pero en vano es luchar; que no hay cifra/ capaz de encerrarle, y apenas ¡oh!¡hermosa!/ si teniendo en mis manos las tuyas/ podría al oírlo cantártelo a solas" o esta otra, la Rima XVII (todos los números que doy son según la edición de 1871) "Hoy la tierra y los cielos me sonríen,/ hoy llegó al fondo de mi alma el sol,/ hoy la he visto..., la he visto y me ha mirado.../¡hoy creo en Dios!".  Mientras que a medida que avanzan las Rimas su atmósfera  evolucionan hacia el desengaño, como ésta que aparecía con el número  XLIX en la edición de 1871 "Alguna vez la encuentra  por el mundo/ y pasa junto a mí/ y pasa sonriéndose y yo digo/ ¿Cómo puedes reír?/ Luego asoma a mi labio otra sonrisa/ máscara del dolor/ y entonces pienso: Acaso ella se ríe/ como me río yo" o esta otra publicada en "El Museo Universal" en 1866 con el título de "¡La vida es sueño!" y que hacía la Rima  LXIX "Al brillar un relámpago nacemos/ y aún dura su fulgor cuando morimos / tan corto es el vivir!/ La Gloria y el Amor tras que corremos/ sombras de un sueño son que perseguimos,/ ¡despertar es morir!" . Pero no era éste un orden establecido por Bécquer si no el que sus amigos, sin duda llevados de la buena intención de exaltar la imagen romántica de poeta, quisieron dar para construir lo que se podría denominar una biografía poética del poeta sevillano. Así lo explica la filóloga española Pilar Palomo (1933) en la presentación de una nueva edición de la obra de Bécquer con el título de "Rimas y leyendas orientales" del año 2015 "El antiguo ordenamiento tergiversa la idea inicial del poeta, porque Rimas nos parece una biografía sentimental. Y no lo es . En Bécquer el amor es una excusa para desarrollar su ideario poético" 






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"Josefina y Julia Espín  en el Teatro Real"  dibujo realizado por Gustavo Adolfo Bécquer en 1860  y que forma parte de los dibujos que se encontraban en los álbumes de Julia Espín. Si antes veíamos la Rima XVI  que Bécquer escribió en el álbum de Julia, ahora vamos a conocer la Rima XXVII (siempre siguiendo la numeración de la edición de las "Rimas" de 1871) que se encontraban en el álbum que regaló a la hermana de Julia, Josefina Espín , con el título de "¡Duerme!"
"Despierta tiemblo al mirarte, / dormida me atrevo a verte; / por eso , alma de mi alma, /yo velo mientras tú duermes / Despierta ríes y al reír tus labios / inquietos me parecen
relámpagos de grana que serpean / sobre un cielo de nieve/ Dormida, los extremos de tu boca
pliega sonrisa leve, / suave como el rastro luminoso / que deja un sol de muerte /¡Duerme!
 / Despierta miras y al mirar, tus ojos / húmedos resplandecen /  como la onda azul en cuya cresta / chispeando el sol hiere / Así a través de tus párpados dormida, / tranquilo fulgor vierten, / cual derrama de luz templado rayo / lámpara transparente / ¡Duerme! / Despierta hablas y al hablar, vibrantes / tus palabras parecen / lluvia de perlas que en dorada copa / se derrama a torrentes / Dormida en el murmullo de tu aliento / acompasado y tenue / escucho yo un poema que mi alma / enamorada entiende / ¡Duerme! / Sobre el corazón la mano / me he puesto porque no suene / su latido y de la noche / turbe la calma solemne. / De tu balcón las persianas  / cerré ya porque no entre / el resplandor  enojoso / de la aurora y te despierte / ¡Duerme! "

(Imagen procedente de http://bib.cervantesvirtual.com/ ) 





 La relación con Julia no tendrá el final feliz deseado por el poeta. No sabemos a que se refería Julia Espín cuando anotaba en su cuaderno que "Bécquer era un hombre sucio"  pero lo que si sabemos es que la relación no progresó y Julia se centra en su carrera musical como cantante de ópera que la llevará a actuar en uno de los templos de la ópera mundial, el teatro de La Scala de Milán , y también recorrerá escenarios de Francia e incluso de Rusia donde, al parecer,  hacia 1869 , su carrera se habría visto interrumpida de manera definitiva al perder su voz. Cuatro años más tarde, en 1873, dos años después de la muerte de Bécquer, Julia contraería matrimonio con el ingeniero y político español Benigno Quiroga  López Ballesteros (1850-1908) , miembro del Partido Liberal y que llegaría a ser ministro de Gobernación ya en 1906. Sin embargo, el nombre de Julia Espín quedaría para siempre  unido al de Bécquer como musa e imagen del ideal de mujer del poeta sevillano, una imagen alimentada también por la leyenda que rodea a Bécquer. Pero regresemos con Bécquer, porque al margen de ésta primera rima publicada en diciembre de 1859 , entre 1858 y 1860 publica otras obras importantes , como la que es considerada la primera de sus leyendas, "El caudillo de las manos rojas", que comienza a publicarse por entregas en el periódico "La Crónica" entre mayo y junio de 1858 y cuyo argumento nos conduce a un lugar exótico, la India, y donde centra su atención en las emociones y sentimientos de sus personajes en detrimento de los elementos históricos en los que se desarrolla el relato, dando siempre más valor a lo espiritual que a lo materia. En las Leyendas   se refleja la influencia que sobre Bécquer ejercía una de las grandes figuras del Romanticismo alemán, Heinrich Heine (1797-1856), en particular por el uso de un lenguaje aparentemente sencillo y al tiempo elegante . Le seguirán una larga serie de leyendas hasta sumar un total de veintiocho,  que irán apareciendo en publicaciones como "El Contemporáneo" , del que os hablo un poco más adelante , y "El Museo Universal" , una revista ilustrada fundada en 1857 y que se seguiría publicando hasta 1869, donde colaboraron tanto Gustavo Adolfo con sus textos como su hermano Valeriano con sus ilustraciones.  





Cabecera del primer número de "El Museo Universal "  del 15 de enero de 1857  donde colaborarían tanto Gustavo Adolfo como su hermano Valeriano  bajo la dirección del periodista Nemesio  Fernández Cuesta (1818-1893) que además de sus fines literarios, artísticos  y científicos también se introduciría en el mundo de la política  .  En este periódico aparecerían en mayo de ese mismo año la traducción de los poemas de Heinrich Heine (1797-1856) el poeta alemán  que sería una de las principales influencias sobre la poesía de Bécquer, sobre todo el carácter intimista de sus versos, alejados de toda épica y grandilocuencia.  A finales de 1860 publicará Gustavo Adolfo en "El Museo Universal " otra de sus rimas , la Rima LXI, que fue publicado  en la sección "Álbum de poesías" y acompañado por un ilustrativo  epígrafe
"Es muy triste morir joven y no contar con una sola lágrima de  mujer "  Tal vez fueron versos que le fueron inspirados a Bécquer por la grave enfermedad que había padecido en 1858
"Al ver mis horas de fiebre
e insomnio lentas pasar,
a la orilla de mi lecho
¿quién se sentará?
Cuando la trémula mano
tienda próximo a expirar
buscando una mano amiga
¿quién la estrechará?
Cuando la muerte vidrie
de mis ojos el cristal,
mis párpados aún abiertos
¿quién los cerrará?
Cuando la campana suene
(si suena en mi funeral)
una oración al oírla,
¿quién murmurará?
Cuando mis pálidos restos
oprima la tierra ya,
sobre la olvidada fosa
¿quién vendrá a llorar?
Quién en fin al otro día,
cuando el sol vuelva a brillar ,
de que pasé por el mundo,
¿quién se acordará?"      

(Imagen procedente de https://es.pinterest.com/pin/559009372479125880/)




Los temas de estas leyendas irán desde relatos casi de terror gótico, donde el elemento sobrenatural juega un papel protagonista, como  "El monte de las ánimas",tal vez la mas conocida de todas las Leyendas de Bécquer,  "Maese Pérez , el organista"  o "Miserere",  a otras donde tiene un papel más importante los ambientes y atmósferas exóticas y orientales , como la ya citada "El caudillo de las manos rojas", otras de temas religiosos  o en antiguas leyendas castellanas. El 2 de marzo de 1859 , el mismo año en que publicaba su primera Rima, también estrenaba en el Teatro de la Zarzuela  la obra  "Las distracciónes ", una vez más con un libreto  escrito por Bécquer  bajo el seudónimo de Adolfo García en colaboración con su amigo Luis García de Luna , y también aparecen dos artículos que obtendrán bastante eco en el mundo literario, "Crítica literaria" y "El maestro Herold", ambos publicados en la revista "La Época", donde muestra el mismo aliento lírico que también encontramos en sus leyendas , como podemos comprobar en  éste fragmento de "El maestro Herold" que tomo de la biografía de Bécquer del Instituto Cervantes  "A medida que la luz de la tarde se perdía gradualmente, las notas del instrumento se fueron haciendo más vagas, débiles, casi imperceptibles: ya no se oía más que un rumor. La luz acababa de desaparecer. Sin embargo, la dilatada pupila del músico permanecía fija en la partitura de su obra" Ya en 1860 estrenará otras dos zarzuelas . El 5 de octubre de 1860 estrenará en el Teatro de la Zarzuela  la obra "Tal para cual" , también firmada con el seudónimo de Adolfo García en colaboración  con Luis García de Luna y con música del compositor Lázaro Núñez Robres (1827-fecha desconocida) .Apenas dos semanas y medio después estrenaba el 22 de octubre  la zarzuela "La cruz del valle" en el Teatro del Circo, con música de Antonio Reparaz (1831-1886) . Estas obras no tendrían el  éxito esperado y Bécquer tardará  un tiempo en regresar a la  zarzuela. Otro hecho importante de éste año 1860 sería la fundación el 20 de diciembre de 1860 de un nuevo periódico  "El Contemporáneo", al que ya he mencionado un poco más arriba,  financiado por el influyente y millonario José María de Salamanca , I Marqués de Salamanca (1811-1883), al que ya encontramos en 1854 cuando se produjo la revolución de la Vicalvarada, pues era uno de las personas que rodeaba a la joven reina Isabel II a los que se acusaba de corrupción.La dirección del periódico se encomienda al periodista y político José Luis Albareda (1829-1897).






Portada del libreto editado de la zarzuela "La Cruz del  Valle" estrenada en el Teatro del Circo el 22 de octubre de 1860 en el Teatro del Circo de Madrid  y , como siempre, editada bajo el seudónimo de Adolfo García con el que Bécquer escribía las zarzuelas y contando con la ayuda de su amigo Luis  García Luna . No tendría mucho éxito y Gustavo Adolfo se apartaría por un tiempo de éste género.  En 1860 también mantendrá una polémica con el poeta , periodista y dramaturgo Juan de la Rosa (1820-1886) que había criticado con dureza "La Cruz del Valle" y a propio Bécquer por sus ideas conservadoras y por buscar el  amparo del poder político , a lo que Bécquer replicaría con un artículo publicado el 11 de noviembre en "La Iberia"  donde alegaba que a él no le interesaba medrar ni obtener cargos  y que precisamente eso es lo que había hecho que escribiera zarzuelas para sobrevivir aunque no fuera el género más adecuado a sus dotes literarias:   
" La política y los empleos - escribe Bécquer - últimos refugios de las musas en nuestra nación, no entraban en mis cálculos ni en mis aspiraciones. Entonces pensé en el teatro y en la zarzuela"
(Imagen procedente de cancionypoema.blogspot.com)





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La Rima XXVII (siempre según la edición de 1871)  manuscrita por Bécquer contenida en el álbum de Josefina Espína como ya vimos antes y que no aparecería publicada hasta el 24 de enero de 1863 en "La Gaceta Literaria".  Entre octubre y noviembre de 1860 aparecerá  en la publicación "La Crónica de ambos mundos" la primera de las Leyendas que tiene un tema español  "La Cruz del Diablo" donde de nuevo vuelve a emplear elementos sobrenaturales que acompañan a una antigua leyenda 24 de octubre de 1860 verá la luz en otra de las publicaciones en las que colaboraba , "Álbum de señoritas y correo de la moda", la Rima  XV:
"Cendal flotante de leve bruma / rizada cinta de blanca espuma / rumor sonoro / de arpa de oro / beso del aura, onda de luz, / eso eres tú. / Tú, sombra aérea que cuantas veces / voy a tocarte te desvaneces, / Como la llama, como el sonido, / como la niebla, como el gemido/ del lago azul! / En mar sin playas onda sonante, /  en el vacío cometa errante, / largo lamento  / del ronco viento / ansia perpetua de algo mejor, / eso soy yo.  /¡Yo, que a tus ojos en mi agonía / los ojos vuelvo  de noche y día ; / yo, que incansable  corro y demente / tras una sombra , tras la hija ardiente / de una visión"
(Imagen procedente de http://bib.cervantesvirtual.com/ )


Éste se haría rodear de un buen número de jóvenes periodistas y escritores entre los que se encontraba el propio Gustavo Adolfo Bécquer que trabajará como redactor del periódico y , gracias a ello, por fin encontraba una estabilidad profesional que pone punto final a las estrechuras económicas en las que se había desarrollado su vida desde que se trasladara de Sevilla a Madrid en 1854 e inicia un período de cierta prosperidad. Hay que señalar que "El Contemporáneo" era un periódico contrario al Partido Liberal  y defendía las posiciones del otro gran partido nacional, el Partido Moderado, donde se alineaban los sectores conservadores de la sociedad. Y es que Bécquer, en sus posturas políticas, se mostraría más cercano a los conservadores que a los liberales y uno de sus apoyos en los siguientes años será el político conservador  además de periodista, Luis González Bravo  (1811-1871) , que ya había sido presidente del Consejo de Ministros entre 1843 y 1844 además de embajador de España en Inglaterra y diputado por Cádiz. En "El Contemporáneo" Bécquer encontrará el vehículo ideal para publicar muchos de sus escritos, comenzando en el primer número del periódico  con la  publicación en la sección de  Variedades de "Cartas literarias a una mujer" donde Bécquer expone la esencia que alimenta la poética de sus "Rimas" escribiendo que " En una ocasión me preguntaste ¿qué es la poesía? ¿Te acuerdas? No se a qué propósito había yo hablado algunos momentos antes de mi pasión por ella. (...)La poesía eres tú, te he dicho , porque la poesía es el sentimiento, y el sentimiento es mujer. Poesía son, por último, todos esos fenómenos inexplicables que modifican el alma de la mujer cuando despierta al sentimiento y a la pasión. El amor es poseía, la religión es amor. La religión es amor y , porque es amor , es poesía". Unas palabras que sintetizará en una de sus rimas más conocidas , la XXI, donde Bécquer escribe "¿Qué es poesía?, dices mientras clavas / en mi pupila tu pupila azul/¡ Qué es poesía!¿Y tú me lo preguntas?/ Poesía...eres tú"  Pero tenemos que avanzar aunque es difícil no rendirse a a tentación de no detenernos en las palabras del poeta. Entramos en el año 1861 cuando se  produce otro hecho clave en la vida del Bécquer, su matrimonio. Gustavo Adolfo asistía con cierta frecuencia  a la consulta del doctor soriano Francisco Esteban(fecha desconocida - 1876)  , oftalmólogo pero también especialista en enfermedades venéreas. Este hecho es lo que ha dado base a la hipótesis que la enfermedad que ya había padecido Bécquer unos años antes  era la sífilis que ahora se seguía tratando con el doctor Esteban y , para algunos historiadores sería esta la causa final de su temprana muerte.







Imagen del político , periodista y también intelectual valenciano  Luis González Bravo (1811-1871),que fue uno de los impulsores de la creación de "El Contemporáneo"  donde Gustavo Adolfo Bécquer trabajaría entre 1860 y 1865  primero como redactor y durante un breve tiempo entre finales de 1864 y comienzos de 1865 como director. Luis González Bravo admiraba el trabajo de Bécquer hasta el punto de que el poeta le entregaría el manuscrito de sus Rimas para que las leyera y escribiera un prólogo  para publicarlas. También conseguiría para Bécquer el puesto de Censor de Novelas. González Bravo pertenecía al Partido Moderado y para entender lo que ésto significaba hay que decir que durante el reinado de Isabel II, que se extendió entre 1833 y 1868, había dos grandes partidos. Por un lado el Partido Moderado .al que pertenecía Bravo y con el que simpatizaba Bécquer, de tendencia conservadora. Defendía  el fortalecimiento del poder de la reina, abogaba por políticas centralistas y defendía el capitalismo. Su rival político era el Partido Progresista, o Liberal,  que abogaba por una mayor participación del pueblo  en la vida política y por igualar la soberanía de la reina con la de las Cortes, es decir, que el poder de la reina no estuviera por encima del Congreso .No eran diferencias insalvables y durante tres décadas ambos partidos se irían turnando en el gobierno de España  en medio de las turbulencias de las Guerras Carlistas, los pronunciamientos militares y el riesgo cada vez más presente a medida que avanzaba el reinado de Isabel II de un estallido social que desencadenase una Revolución a imagen de la Francesa de 1789
(Imagen procedente de retablodelavidaantigua.blogspot.com )




Pero ya volveremos sobre eso, lo que ahora nos importa es que en la consulta habría conocido a comienzos de éste año 1861 a la hija del doctor, Casta Nicolasa Esteban Navarro (1841-1885). Se cree , al menos así se indica en la edición de "Rimas" que tengo sobre la mesa, que la Rima XXIII, , que fue publicada  el 23 de abril de 1861 en  "El Contemporáneo" con el título de "A ella" estaba dedicada  a Casta ,. En ella escribe el poeta estos versos dedicados supuestamente a Casta  "Por una mirada , un mundo / por una sonrisa, un cielo/ por un beso...yo no sé/ qué te diera por un beso". Según indican algunas biografías del poeta, Bécquer venía de una apasionada relación con una mujer cuya identidad no ha llegado hasta nosotros, ¿o tal vez se trataba del desengaño amoroso de Julia Espín?, y el único dato cierto que podemos dar es que el 19 de mayo de 1861 contraían matrimonio en Madrid en  la iglesia  parroquial de San Sebastián.  Si fuera cierto que Bécquer padecía sífilis resulta extraño que el doctor Francisco Esteban, que conocía la dolencia porque estaba tratando al poeta de ella, permitiera éste matrimonio con su hija, teniendo en cuenta que la sífilis era una enfermedad vergonzosa  en el siglo XIX que se trataba de ocultar, algo parecido a lo que sucedió en la década de los años ochenta del pasado siglo XX con otra enfermedad de transmisión sexual como era el Sida. En el documental  "Bécquer desconocido" se apunta una relación anterior de Casta  con un joven bandolero llamado Hilarión Borodio , apodado "el Rubio", y tal vez  esto diera cierta mala fama a Casta y Bécquer fuera su mejor opción de matrimonio. No puedo pronunciarme  sobre ello y me limito a apuntar esa hipótesis , además de subrayar la poca simpatía que despierta entre la mayoría de biógrafos de Bécquer  la figura de Casta, acusada de ser infiel en diferentes ocasiones a Bécquer, de no entender la sensibilidad del poeta y de estar celosa por la especial relación que Gustavo Adolfo tenía con su hermano Valeriano que la hacía sentirse excluida de ese reducido círculo de confianza,  dedicada en exclusiva al cuidado de los hijos del matrimonio. Unos hijos que no tardarían en llegar.  El matrimonio viajaba con frecuencia a la localidad soriana de Noviercas, donde se retiró a vivir el doctor Francisco Esteban y su esposa y donde el propio Bécquer tendría una pequeña casa donde se retiraba a escribir ,  y allí nacería el 9 de mayo de 1862  el primero de sus hijos , Gregorio Gustavo Adolfo Bécquer (1862-fecha desconocida)






Casa de Bécquer en Noviercas , el pueblo soriano  donde vivía su suegro , el doctor Francisco Esteban , y donde él mismo viviría en la casa que tenías justo sobre estas líneas y  aquí nacería su primer hijo Gregorio Gustavo Adolfo Bécquer el 9 de mayo de 1862. No he podido encontrar ninguna imagen de su esposa Casta Nicolasa Esteban Navarro   con la que se casaba el 19 de mayo de 1861  en la madrileña  iglesia parroquial de San Sebastián  y por el presbítero  Santo de la Hoz. En el certificado de matrimonio leemos
"Yo, con licencia del señor Cura propio de esta Iglesia, desposé  por palabras a don Gustavo Adolfo Bécquer , natural de la ciudad de Sevilla, de veinticinco años de edad , de estado soltero , hijo legítimo  de don José Domínguez  y doña Joaquina Bastida, difuntos y de la misma naturaleza ,  con doña Casta Esteban Navarro, natural de Torrubia del Campo, diócesis de Burgo de Osma,  de edad de diecinueve años , de estado soltera, hija legítima de don Francisco Esteban, natural de Pozalmuro y de doña Antonia Navarro, natural de Noviercas "
Unas semanas antes del matrimonio , el 22 de abril de 1861 aparecía publicada en "El Contemporáneo" pero de manera anónima su Rima XXIII dedicada "A ella" y éste "A ella" no podría ser otro  que la propia Casta.
"Por una mirada , un mundo,
por una sonrisa , un cielo,
por un beso...yo no sé
qué te diera por un beso"

(Imagen procedente de www.diariodesoria.es )





Tres años más tarde, el 17 de septiembre de 1865, nacía en Madrid su segundo hijo ,  Jorge Luis Isidro Esteban Bécquer (1865-fecha desconocida) y , por fin , el 15 de diciembre 1868 nacía , de nuevo en Noviercas, Emilio Eusebio Bécquer (1868-fecha desconocida) , del que en el documental  se especula con que fuera hijo del antiguo amante de Casta, el bandolero Hilarión Borodio "el Rubio" aunque ya os hablaré luego sobre ello. No he podido encontrar más información de ninguno de los hijos del poeta. El mismo año en que se casaba Gustavo Adolfo , también lo hacía su hermano Valeriano , mostrando ese vínculo  que hacía indisociable la vida de ambos hermanos. Hacia 1859  Valeriano había conocido a una joven de origen irlandés llamada Winnifred Coghan, cuya familia parecer ser que se había establecido en la localidad gaditana del Puerto de Santa María. El 5 de diciembre de 1860 , sin estar todavía casados, tienen a su primera hija, Julia Bécquer Coghan. El nombre de Julia fue una petición personal de Gustavo Adolfo que actuaba como padrino por poderes, sin duda un homenaje a su amada Julia Espín.  El 8 de febrero de 1861 Valeriano y Winnifred se casan en Sevilla  y poco después , en 1862, nace el segundo hijo de la pareja, Alfredo Bécquer Coghan. Tampoco he podido  encontrar datos biográficos de sus hijos, aunque si escritos de Julia Bécquer referidos a su padre y a su tío ademas de figurar como donante de obras de Valeriano Bécquer. El matrimonio no salió bien y  ese mismo año de 1862 se separan y Valeriano decide viajar a Madrid junto con sus dos pequeños hijos aunque no será muy bienvenido por Casta, a la que no le gustaba la constante presencia de Valeriano en casa. Mientras , Gustavo Adolfo sigue trabajando sin cesar para ganar lo suficiente para alimentar a su familia, y así publicará en 1861 sus leyendas "La creación" , "La ajorca de oro", "El Monte de las Ánimas", "Los ojos verdes" y "Maese Pérez el organista" y al año siguiente, en 1862, verán la luz "El rayo de luna", "Creed en Dios", "El Miserere" y "El Cristo de la calavera" además de otros muchos artículos y relatos. .  Comienza a colaborar  con otra publicación, la revista "La América" y  también escribe una nueva zarzuela, "El nuevo Fígaro", en colaboración con su amigo el periodista, escritor y político Ramón Rodríguez Correa (1835-1894)





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Fotografía de Valeriano Bécquer tomada en 1863. Para entonces ya se había establecido en Madrid después de separarse  de su esposa Winnifred con la que se había casado en Sevilla el 8 de febrero de 1861 y con la que tendría dos hijos.  Diversas fuentes apuntan a Valeriano como uno de los factores que ayudaron al deterioro en las relaciones entre Gustavo Adolfo y Casta , pues ella no veía bien la constante presencia de Valeriano en casa y la gran influencia que ejercía sobre su hermano  alejándola de ella, pero también otras biografías acusan a Casta de diferentes infidelidades. La relación entre Casta y Gustavo Adolfo llegaría a un punto de ruptura en 1868.  
(Imagen procedente de http://bib.cervantesvirtual.com/ ) 



Y   así  llegamos al año 1863.  Gustavo Adolfo seguirá escribiendo nuevas Leyendas, como "El gnomo", "La cueva de la mora", "El beso", "La corza blanca", "La promesa" y colabora con otras publicaciones como la ya mencionada  "La América", "La España literaria", "La Época" o "La Gaceta Literaria" entre otras. El 10 de junio estrena en el Teatro de la Zarzuela, una nueva obra, "Clara de Rosemberg" . En una carta que Bécquer escribe a los padres de Casta muestra que  detrás del poeta también había un hombre interesado por cuestiones más prácticas y terrenales cuando al referirse al estreno de Clara de Rosemberg escribe "A mi me importa un rábano tanto de los que alaban como de los que censuran. Lo que es menester es que vaya la gente y hasta ahora no falta" Los versos no servían para alimentar a su familia. Parece que aquel verano Gustavo Adolfo y su familia viajaron a Sevilla junto a su hermano Valeriano. Tal vez fue en aquel momento  cuando  Valeriano pintó el célebre retrato de Gustavo Adolfo, aunque en algunas biografías también se señala que pudo haber sido realizado en 1862 nada más llegar Valeriano a Madrid,  que con el tiempo se convertirá en la imagen que hoy todos tenemos del poeta y que puede considerarse uno de los grandes retratos de la pintura del Romanticismo español, pues Valeriano, llevado de su amor fraterno por Gustavo Adolfo, lo adorna con las cualidades propias de un genuino héroe romántico como un Lord Byron o un Percy B. Shelley,   con un aire aristocrático, mirada firme, intensa, llena de emoción contenida, y una atmósfera melancólica y a la vez misteriosa y llena de energía que parece envolver toda la composición. De regreso a Madrid el trabajo se ralentiza cuando durante el segundo semestre su salud empeora y recae en su antigua enfermedad  ¿sífilis?¿tuberculosis? Fuera lo que fuese  lo que aquejaba a Gustavo Adolfo  decide retirarse con su familia   al Real Monasterio de Santa María de Veruela, en Zaragoza, una abadía cisterciense fundada en el siglo XII rodeada de los frondosos bosques que se hallaban a los pies del Moncayo , la máxima cumbre del Sistema Ibérico con sus 2314 metros de altura. La abadía fue abandonada después de la puesta en marcha en 1836 de la llamada Desamortización de Mendizabal  por el ministro que la impulsó. Juan Álvarez Mendizabal (1790-1853) que consistía en expropiar a la fuerza muchas de las propiedades de la Iglesia Católica y sus órdenes religiosas para ser puestas a la venta en subasta  con el objetivo inicial de que estas tierras y patrimonios pasaran a manos del pueblo, aunque los elevados precios fijados hicieron que al final las tierras fueran adquiridas por ricos oligarcas mientras que muchos monumentos y edificios quedaran abandonados y en ruinas. 





Portrait of Gustavo Adolfo Bécquer, by his brother Valeriano (1862).jpg
El célebre retrato que Valeriano Bécquer hizo de su hermano Gustavo Adolfo  y que hoy se conserva en el Museo de Bellas Artes de Sevilla, convertido en una de las obras maestras del retrato del Romanticismo en España . Pudo haberlo realizado durante el verano de 1863 cuando Gustavo Adolfo fue a la capital andaluza en compañía de sus hijos , después de una primera parte  del año en la que Bécquer trabajó con mucha intensidad publicando nuevas leyendas y estrenando la zarzuela  "Clara de Rosemberg"   pero durante la segunda mitad del año su salud se deteriorará  con rapidez lo que le obligará a abandonar Madrid para tratar de restablecerse  en el Real Monasterio de Santa María de Veruela.
(Imagen procedente de https://es.wikipedia.org)



 No fue esa la suerte que corrió la abadía gracias a que las poblaciones cercanas de Borja y Tarazona colaboraron para que no se arruinara, acondicionando una parte del edificio como hospedería para acoger visitantes. Y fue en ella donde se alojarían los hermanos Gustavo Adolfo y Valeriano Bécquer que se unió a la familia de Gustavo Adolfo en diciembre  de aquel año de 1863, con la esperanza de que el aire puro pudiera ayudar a que Gustavo Adolfo recuperara su maltrecha salud.  Los dos hermanos trabajarán con intensidad en este año en el monasterio.  Bécquer comenzará a publicar una serie de cartas para los lectores de "El Contemporáneo" que luego serían agrupadas bajo el título común de "Cartas desde mi celda" y que empezaron a ser publicadas en mayo de 1864Son en total ocho artículos que adoptan la forma de cartas,   que empiezan como  un relato de viajes  que poco a poco va evolucionando  hacia un ensayo sobre las costumbres de aquellas tierras y que termina en sus últimas cartas con unos relatos desconectados por completo de la realidad y donde Bécquer vuelve a sumergirse en el mundo de las leyendas  lleno de misterio. Así lo percibimos en el tono de su primera carta , casi coloquial, como si estuviera charlando con nosotros , donde saluda a los lectores y describe el entorno que lo rodea " Queridos amigos - escribe Bécquer al inicio de ésta primera carta - heme aquí transportado de la noche a la mañana a mi escondido valle de Veruela; heme aquí  instalado de nuevo en el oscuro rincón  del cual salí por un momento para tener el gusto de estrecharos la mano una vez más, fumar  un cigarro juntos, charlar un poco y recordar las agradables  , aunque inquietas  horas de mi antigua vida. Cuando se deja una ciudad por otra ,particularmente hoy, que todos los grandes centros de población se parecen, apenas se percibe el aislamiento en que nos encontramos(...) En el fondo de éste valle, cuya melancólica belleza  impresiona profundamente , cuyo eterno silencio agrada y sobrecoge a la vez , diríase por el contrario , que los montes que lo cierran  como un valladar inaccesible , me separan por completo del mundo. ¡Tan notable  es el contraste de cuanto se ofrece a mis ojos; tan vagos y perdidos quedan al confundirse entre la multitud de nuevas ideas y sensaciones los recuerdos de las cosas más recientes!" 






Fotografía del Real Monasterio de Santa María de Veruela , con el Moncayo a sus espaldas, donde se hospedarían los hermanos ,  Bécquer y la familia de Gustavo Adolfo, desde finales de 1863 hasta mediados de 1864 , aunque  con interrupciones como el viaje de Gustav Adolfo y Valeriano al País Vasco o el regreso a Madrid de Gustavo Adolfo en el verano de 1864 para hacerse cargo de "El Contemporáneo" durante el período vacacional. Desde un  primer momento Bécquer se sentirá fascinado por la belleza del paisaje que rodeaba al monasterio y por la propia arquitectura gótica de la abadía  y en ella escribirá una de sus obras más conocidas , las "Cartas desde mi celda", un conjunto de ocho artículos que adoptan la forma de cartas dirigidas a los lectores  con los que entabla un diálogo  directo y  familiar como demuestras estas palabras :
"Si me vieran ustedes en algunas ocasiones con la pluma en la mano y el papel delante buscando un asunto cualquiera para emborronar catorce o quince cuartillas, tendrían lástima de mí"
Y en otra ocasión
"He pensado un poco sobre que escribir a ustedes  para "El Contemporáneo"   
ya que me he comprometido a contribuir con una gota de agua a llenar  ese océano sin fondo, ese abismo de cuartillas que se llama un periódico"    No tendría problemas de inspiración  en el Monasterio  de Santa María de Veruela donde escribiría algunas de sus mejores relatos periodísticos  en sus "Cartas desde mi celda" que  irán evolucionando  desde una crónica de viaje al inicio, a un ensayo sobre diferentes materias y hasta terminar  con relatos de  tipo legendario y sobrenatural como sus Leyendas(Imagen procedente de www.romanicoaragones.com)



Imagen ampliada
Dibujo de Valeriano Bécquer del Real Monasterio de Santa María de Veruela .  El 5 de junio ode 1864  se publicaba la tercera  de sus "Cartas desde mi celda"  en "El Contemporáneo" y, por primera vez, el texto va precedido de unas palabras  de la redacción del periódico donde leemos:
"Publicamos hoy la tercera  carta que nos dirige , desde su celda , uno de nuestros más queridos amigos, antiguo y constante  redactor de El Contemporáneo, alejado temporalmente de nuestra redacción por el delicado estado de su salud. No hacemos, pues, su elogio porque no lo necesitan . Nos limitamos a llamar  sobre ellas la atención  de nuestros suscriptores, felicitándonos  de estas frecuentes y originales correspondencias por el placer que disfrutamos al leerlas y singularmente porque en su repetición vemos  un indicio de alivio en la delicada salud de nuestro querido amigo, cuyo completo restablecimiento deseamos ardientemente"
En estas Cartas Bécquer  revela  sus sentimientos más personales y muestra la madurez que había alcanzado no sólo su escritura sino en la profundidad de su pensamiento. Así escribe en ellas
"He aquí hoy por hoy todo lo que ambiciono. Ser un comparsa en la inmensa comedia humana; y concluido mi papel de hacer bulto, meterme entre bastidores , sin que me silben ni me aplaudan, sin que nadie se aperciba siquiera de mi salida "
(Imagen procedente de http://bib.cervantesvirtual.com/)



En la octava y última carta estas reflexiones descriptivas y naturalistas  ya percibimos como  se inclinan hacia una atmósfera de misterio y de aliento sobrenatural   "La muchacha que se encuentra a mi servicio , tipo perfecto del país, con su apretador verde, su saya roja y sus medias azules, había colgado el candil con un ángulo  de mi habitación débilmente alumbrada por una lamparilla, a cuyo escaso resplandor escribo. Las diez de la noche acaban de sonar en el antiguo reloj de pared, único resto del mobiliario de los frailes, y solamente  se oían , con breves intervalos de silencio profundo, esos ruidos apenas perceptibles y propios de un edificio  deshabitado e inmenso, que producen el aire que gime, los techos que crujen , las puertas que rechinan y los animaluchos  de toda calaña que vagan a su placer por los sótanos, las bóvedas y las galerías del monasterio" Bécquer nos introduce con estas líneas de hermosa prosa en un universo de misterio como el que encontramos en sus "Leyendas". Es curioso que aunque hoy, cuando hablamos de Bécquer pensemos sobre todo en un poeta, porque como dice la filóloga Pilar Palomo, en su época, "Bécquer era considerado un buen periodista y un escritor de prosa , pero no un poeta" y no nos debe extrañar porque casi todo lo que publica lo hace en forma de artículos en revistas y periódicos de su tiempo.  Durante 1864 también realizará una excursión al País Vasco en compañía de su hermano Valeriano, y en el verano retorna por un tiempo a Madrid para hacerse cargo de la redacción de  "El Contemporáneo " durante el período de vacaciones. El escritor se mostraba muy unido a aquella publicación en la que llevaba trabajando como redactor desde 1860 llegando a escribir que  "El Contemporáneo no es para mí un papel como otro cualquiera , sino que sus columnas son ustedes, todos ,mis amigos , mis compañeros de esperanzas o desengaños, de reveses o de triunfos, de satisfacciones o de amarguras"  Pero en septiembre de 1864 llega el momento de abandonar definitivamente el retiro de Las Veruelas porque la situación política así lo requería . La situación en España y en su vida se aproximaba a un nuevo giro de la fortuna,  pero eso lo veremos en la última parte de éste relato. 




Enlace con la primera parte de  Bécquer, el hombre detrás de la leyenda 
http://chrismielost.blogspot.com.es/2016/08/becquer-el-hombre-detras-de-la-leyenda.html


Enlace con la segunda parte de  Bécquer, el hombre detrás de la leyenda 
http://chrismielost.blogspot.com.es/2016/08/becquer-el-hombre-detras-de-la-leyenda_11.html

Enlace con la cuarta parte de  Bécquer, el hombre detrás de la leyenda 
http://chrismielost.blogspot.com.es/2016/08/becquer-el-hombre-detras-de-la-leyenda_17.html



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