jueves, 23 de octubre de 2014

MUJERES EN LA HISTORIA: ZENOBIA, LA INDÓMITA REINA DE PALMIRA (PRIMERA PARTE)

Antes de empezar a contaros la historia sobre nuestra protagonista de hoy tengo que hacer primero un inciso que está relacionado con este relato. Al abrir ayer las páginas del periódico  por su sección de informaciones internacionales las primeras informaciones estaban dedicadas al sangriento conflicto que se está librando en Irak y Siria contra la organización yihadista al-Dawla al-Islamiya  que en Occidente conocemos como Estado Islámico (EI), dirigida por el iraquí Abu Bakr al-Baghdadi (1971), autoproclamado califa Ibrahim del Estado Islámico. Dominan un territorio que se extiende a ambos lados de la frontera entre Siria e Irak , alcanzando casi la capital iraquí, Bagdad. Ya he escrito en varias ocasiones en el Mentidero sobre ellos para explicar sus orígenes y también para denunciar la persecución sufrida por las minorías religiosas en los territorios dominados por el Estado Islámico, como la minoría yazidí. Cientos de miles de cristianos, chiíes y cualquiera que no comparta el fanatismo de este grupo, sean musulmanes o no,  han huido de estos territorios , sus viviendas han sido saqueadas, sus pertenencias vendidas y los que han decidido quedarse tienen que sufrir el régimen de terror impuesto por su particular interpretación de la Sharia, la ley islámica, que se traduce en la transformación de las plazas  en escenarios de ejecuciones de todo aquel que se oponga a su forma de ver el mundo. Dos filósofos franceses del siglo XVIII a los que he citado en otras ocasiones nos han dejado dos frases que describen el mal que radica en los fanatismos. Denis Diderot (1713-1784), uno de las personalidades más importantes de ese movimiento cultural que fue la Ilustración, que abrió el camino a un nuevo tipo de sociedad basada en la lógica y la razón, amante de la ciencia y defensora de la tolerancia, escribió que "Del fanatismo a la barbarie sólo media un paso" mientras que su compatriota Voltaire (1694-1778) , otro defensor de la ciencia , de la razón y la tolerancia afirmaba que "Cuando el fanatismo ha gangrenado el cerebro , la enfermedad es incurable"

Fotografía de la fortaleza del Krak de los Caballeros que se encuentra casi en la frontera de Siria con el Líbano. Fue construida sobre otra fortaleza musulmana  conquistada por el conde Raimundo IV de Tolosa (1042-1105) en el año 1099 en el transcurso de la Primera Cruzada.   Tenía gran importancia estratégica porque protegía el camino que conducía desde la ciudad siria de Homs, que estaba en manos musulmana , hasta la ciudad de Trípoli, capital del condado  cristiano de Trípoli y fue precisamente el conde de Trípoli Raimundo II (hacia 1115-1152) el que la entregó en 1142  a los Caballeros  Hospitalarios de la Orden de San Juan para que se encargaran de su defensa. Durante  el siguiente siglo y medio erigieron fortaleza que veis en la fotografía.Levantaron un muro externo de tres metros de grosor, sus torres tenían entre ocho y diez metros de altura, estaba defendida por una guarnición de hasta dos millares de hombres y disponía de grandes almacenes subterráneos donde se estima que podían almacenar provisiones  y agua para resistir asedios de hasta cinco años de duración . Su punto más débil, que era el lado sur , fue protegido con otro muro adicional defendido por tres torres y para hacer más difícil el acceso por el camino principal fue construido en zigzag  por la zona más escarpada. El Krak de los Caballeros permaneció inexpugnable , resistiendo con éxito más de una docena de intentos de conquista  y sólo la astucia consiguió que su guarnición la abandonara voluntariamente en 1271 , después de que les entregaran un mensaje falso del gran maestre de la Orden pidiendo a sus defensores que abandonaran la fortaleza.  Hoy la fortaleza tiene que superar otra prueba en su casi milenaria historia, pues parece que los rebeldes sirios lo utilizaron como refugio y base militar y el ejército regular sirio de Bashar al-Asad lo ha bombardeado. Ha sido puesto en la lista del Patrimonio de la Humanidad en Peligro por la UNESCO.(Imagen procedente de http://www.xtec.cat )



Enfrentarse con el Estado Islámico no es enfrentarse con el mundo musulmán, millones de buenos musulmanes tienen que sufrir en sus propias carnes los actos de estos nuevos bárbaros, como bien nos lo demuestra la joven pakistaní Malala Yousafzai(1997), recientemente galardonada con el Premio Nobel de la Paz después de estar a punto de perder la vida tras ser tiroteada en la cabeza por miembros del grupo yihadista pakistaní Tehrik e Taliban Pakistan (Movimiento Talibán de Pakistán)  por el grave pecado de defender el derecho de la mujer de ir a clase y estudiar. Los miembros de estos grupos no son buenos musulmanes, son bárbaros que van en contra de la civilización, entendiendo por civilización aquella que respeta lo establecido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos aprobada el 10 de diciembre de 1948 en cuyo preámbulo afirma "su fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres"  una dignidad y una igualdad que es pisoteada por los grupos yihadistas que no conocen otra política que la del terror. ¿Qué tiene que ver esto con Palmira y con nuestra protagonista, la reina Zenobia?  Porque ayer leía esta información en el periódico español "El Mundo" haciendo referencia a las pruebas y noticias referentes  al "saqueo sistemático del patrimonio cultural  de Siria e Irak por el Estado Islámico, que está siendo vendido en distintos países occidentales con el objetivo de financiarse". Un poco más adelante añadía que "los anticuarios europeos, principalmente alemanes,  se encuentran entre sus principales compradores" y se cerraba la información señalando que "el gobierno alemán está diseñando una legislación para el año 2016 para evitar que los bienes culturales provenientes de zonas en conflicto puedan entrar en el mercado a pesar de contar con la documentación en regla".

Mapa con la situación  actual en Siria e Irak ,donde podéis ver en color naranja la zona controlada por el Estado Islámico  que se halla casi a las puertas de Bagdad y que mientras escribo este artículo sigue asediando la ciudad de mayoría kurda en territorio sirio de Kobani, junto a la frontera con Turquía. También tenéis marcados las zonas que están siendo bombardeadas por la coalición internacional pero no está siendo suficiente para debilitar al Estado Islámico. Mientras, en el resto de Siria también se sigue combatiendo en medio de una guerra civil que dura ya tres años.  Por un lado está el ejército gubernamental de Bashar al-Asad que cuenta con el apoyo de grupos chiíes como Hezbola , que significa "el Partido de Dios" y proceden del Líbano donde tratan de crear también su propio estado islamista pero que son enemigos de Estado Islámico y de al--Qaeda ya que estas organizaciones son suníes, y por otro están grupos moderados de la oposición como el Ejército Libre Sirio o grupos yihadistas como Frente al-Nusra, una rama de al Qaeda. Y en medio de este conflicto millones de civiles que han buscado refugio fuera de Siria , donde hay ya más de tres millones de refugiados, una tragedia humanitaria de la que por el momento no se ve el final.  Y, por supuesto, todo su patrimonio histórico y artístico está en peligro  bien de ser destruido por los contendientes o , como ya hay informes de que está sucediendo, de ser saqueado por miembros del Estado Islámico para financiarse. Y lo más irónico es que sus principales compradores están en Occidente. (Imagen procedente de http://www.rtve.es )

El yacimiento arqueológico de Palmira se encuentra en la provincia de Homs, afectada, como el resto de Siria, por la guerra civil que azota este país desde marzo de 2011 cuando empezó el enfrentamiento entre el régimen de Bashar al-Asad (1965) y la oposición que exigía más democracia y el freno de la corrupción en el marco de los movimientos que pedían libertad por gran parte del Norte de África y Oriente Medio bautizados con el nombre de "Primavera Árabe". Si esta guerra civil ha causado hasta este momento al menos entre 170.000 y 200.000 muertos entre soldados y civiles, y  tres millones de refugiados, ahora la situación se ha agravado todavía más  con la irrupción del Estado Islámico en el conflicto que ocupa buena parte del territorio sirio .  El drama humano que están viviendo los habitantes de estos territorios es difícil de imaginar, pero aunque no es comparable, también quiero referirme a otro drama, el cultural , el de la historia que está desapareciendo destruida por las bombas y saqueada por los yihadistas que venden el patrimonio artístico de Siria e Irak para financiar la compra de armas,armas que, irónicamente, serán pagadas con dinero procedente de Occidente.. Y entre estos lugares en peligros de ser barridos por la destrucción de la guerra se encuentra Palmira, que ha sido incluida en la lista del Patrimonio de la Humanidad en Peligro por el comité de la UNESCO , junto con otros enclaves históricos sirios como la ciudad vieja de Damasco, el castillo cruzado del Krak de los Caballeros,  el Castillo de Saladino o el casco viejo de Alepo. He creído oportuno hacer esta referencia a la situación actual  porque , aunque a mucha distancia de la tragedia humana porque nada se puede comparar al sufrimiento de millones de personas en estas tierras, también hay esta otra tragedia silenciosa, la destrucción de un patrimonio cultural que nos pertenece a todos . Y ahora ya dejamos la sombría actualidad para viajar hasta el extenso Desierto Sirio. 

Mapa de Siria donde podemos ver casi en el centro la localización de las ruinas de Palmira y junto a ella la actual población de Tadmor o Tadmur. Siria tiene , o tenía antes de la guerra, veintidós millones y medio de habitantes que viven en sus 185.180 kilómetros cuadrados de superficie. Su capital es la antigua ciudad de Damasco, con más de 4500 años a sus espaldas, y alrededor de 1.700.000 habitantes. A lo largo de su historia Siria ha ido pasando de mano en mano , de un Imperio a otro Imperio. Desde el siglo XVI a. C hasta el siglo XIII a. C estaba en la zona de influencia de Egipto, del Imperio Hitita , más tarde llegaron los asirios, ,los babilonios, los persas, los griegos de Alejandro Magno, el Imperio Seléucida, fue convertida en provincia de Roma,, después formó parte del Imperio Bizantino y da partir del siglo VII fue conquistada por los árabes.A partir del siglo XII los caballeros cristianos de las Cruzadas ocuparon parte de su territorio hasta el siglo XIII, después harían incursiones en su territorio los mongoles, y a partir  del siglo XVI y hasta e final de la Primera Guerra Mundial formó parte del Imperio Otomano. Terminada la guerra su territorio quedó bajo soberanía francesa  hasta que por fin en 1946 logró la independencia. En 1970 Hafez al-Asad (1930-200) daba un golpe de Estado y se hacía con el poder. Tras su muerte ha sido su hijo Basher al-Asad el que ha asumido el poder  como líder del Partido Baaz Árabe Socialista. Una historia accidentada y turbulenta de una nación que se encuentra en un cruce de caminos y que una vez más vuelve a estar desgarrada por la violencia   (Imagen procedente de http://www.atlasescolar.com.ar )

Se da este nombre a una extensa área donde se alterna el desierto y zonas de estepa cuya superficie supera los quinientos mil kilómetros cuadrados, aproximadamente la superficie de España ,país desde donde escribo, compartidos por la propia Siria, Turquía, Arabia Saudi, Jordania e Irak.  y donde  los oasis surgen como islas de verdor en medio de las tierras áridas . Junto al oasis de Guta surgió la actual capital de Siria, Damasco, uno de los asentamientos urbanos más antiguos de la humanidad  y que ya aparece mencionada en el Antiguo Testamento, en el Génesis al relatar la vida del patriarca bíblico Abraham "Divididos en escuadras él y sus hombres cayeron sobre ellos de noche:así los venció y persiguió hasta Joba, que está al norte de Damasco" (Génesis 14, 15-16). Lejos de allí había otro oasis que hoy es conocido como el oasis de Afqa,situado a unas tres horas en coche de la actual Damasco. Sería a orillas de este oasis donde se establecieron los primeros habitantes que darían origen a una población que aparece citada por primera vez con escritura cuneiforme sobre tablillas de arcilla halladas entre las ruinas de la ciudad siria de Mari, una antigua urbe situada a orillas del Éufrates  que vivió su época de esplendor entre el 2900 a. C y el 1800 a. C y que hoy es la actual Tell Hariri, junto a la frontera con Irak. En estas tablillas, fechadas en el siglo XVIII a. C,  se menciona a la ciudad de Tadmor o Tadmir, que puede traducirse como "Ciudad de los árboles del dátil", por la abundancia de este fruto en las palmeras datileras que crecían en el oasis. El nombre de Palmira sería el que luego se extendería durante el dominio romano , significando "Ciudad de las Palmeras". Parece que ambos nombres, Palmira y Tadmir  son traducciones al latín y el árabe del nombre de la ciudad en arameo, lengua original del pueblo arameo que en el siglo XII a. C se extendía por territorios de la actual Siria, Irak y este de Turquía    En una zona tan extensa y árida los oasis eran punto de paso obligado para todos los que cruzaban el desierto, como las caravanas de mercaderes procedentes de oriente , que poco a poco irían convirtiendo a Tadmor no sólo en un lugar de paso donde restablecer las fuerzas, sino también en un importante enclave comercial, aunque para eso aún tendrían que pasar muchos siglos.

En este mapa podéis ver la extensión del reino de Israel durante el gobierno de sus tres primeros reyes, Saúl (hacia 1079-1007 a.C), con el territorio sobre el que gobernaba en color azul,  David (hacia 1040-966 a.C), en color violeta, y Salomón (hacia 1011-928 a. C) donde en color naranja vemos hasta donde llegaba la zona de influencia de su gobierno  y ahí veis a Tadmor, la futura Palmira. Más tarde quedaría bajo la soberanía de asirios, babilonios, persas y luego pasaría a integrar el vasto imperio de Alejandro Magno  (Imagen procedente de http://www.fpesdras.org )

Entre los pueblos nómadas que cruzaban el desierto formando caravanas de camellos para vender sus mercancías se encontraba el pueblo de los Amorreos , también llamados amorritas. Se tiene noticia de su existencia en Mesopotamia ya hacia el 3000 a. C y posteriormente se extendieron por Siria y Canaán , este último el territorio que hoy ocupan  Israel y los enclaves palestinos de Gaza y Cisjordania. En el Antiguo Testamento se hace referencia a ellos en diferentes pasajes como cuando Yavé promete a Abraham que entregará a sus descendientes toda la tierra que hay entre Egipto y el Eufrates  "Aquel día estableció Yavé una alianza con Abraham diciéndole "A tu descendencia doy  esta tierra, desde el torrente de Egipto hasta el gran río , el Eufrates: al quineo, al quineceo, al cadmoneo , al jeveo, al fereceo, a los refaim, al amorreo, al cananeo , al guergueseo y al jebuseo"(Génesis 15,18-21) o en las palabras del profeta Amos cuando pone en boca de Yavé, en una serie de acusaciones contra pueblos paganos y también contra los pecadores de los reinos de Judá e Israel, estas palabras  "Y, sin embargo, yo exterminé delante de ellos al amorreo, alto como los cedros, y fuerte como las encinas; destruí su fruto por arriba y por abajo sus raíces" (Amón 2, 9-10) No es posible saber si estos amorreos del Antiguo Testamento eran los mismos que también se establecieron en Tadmor , pero parece que  el siglo VI a. C se encontraban residiendo en Tadmor y desde allí cruzaban el Desierto Sirio hacia Mari  y el río  Eufrates. Tadmor habría formado parte de los territorios de los Imperios Babilónico, Asirio y Persa e incluso tributario del reino de Israel durante el gobierno del rey Salomón(siglo X a. C)  pero será a partir del siglo IV a. C cuando Tadmor comienza  a cobrar verdadera importancia y en ello influirá la muerte de un monarca en un lejano reino. En el 336 a. C el rey de Macedonia Filipo II (383 a.C- 336 a.C) moría asesinado y era sucedido por su hijo , el joven Alejandro de veinte años, que pasaría a la historia con el nombre de Alejandro Magno (356 a.C- 323 a.C). Pero antes de seguir tenemos que dar un pequeño paso atrás para conocer a la gran potencia a la que se enfrentaba Alejandro y que era también la dueña de Tadmor.   

Mapa del Imperio Persa donde vemos las sucesivas fases de crecimiento desde las conquistas de Ciro II el Grande que gobernó entre 550 a. C- y 530 a. C, a las que siguieron las conquistas de Cambises II , que incorporaría Egipto y Libia y que culminaron con el reinado de Darío I el Grande entre 522 y 486 a. C que llevó al Imperio a su máxima expansión sólo frenada por la coalición de las ciudades griegas que le hicieron frente en la Primera Guerra Médica en el 490 a. C , con la histórica victoria de la Batalla de Maratón. Su sucesor, Jerjes I, lo intentaría de nuevo pero fue otra vez derrotado por los griegos . Persia ya no volvería a tratar de invadir Grecia. Un siglo y medio después sería un  joven rey macedonio el que sí lograría conquistar el inmenso Imperio Persa. En el mapa también podéis ver el trazado del llamado Camino Real Persa , una carretera de casi 2700 kilómetros que unía dos de las capitales del Imperio, Susa en lo que hoy es Irán y Sardes, en la costa de Asia Menor (Turquía) que fue construida durante el reinado de Darío I para facilitar las comunicaciones dentro del Imperio . El historiador griego Herodoto diría que los mensajeros persas no tardaban en recorrer el Camino Real en su integridad más de una semana. El Impero Romano seguiría utilizando siglos después esta misma calzada para el transporte de tropas y mercancías  (Imagen procedente de http://www.bloganavazquez.com )

Ciro II el Grande (hacia 600 a. C - 530 a. C) había forjado  durante su reinado el Imperio Persa cuyos territorios se extendían desde las orillas del Mar Mediterráneo hasta la cordillera del Hindu Kush entre Pakistán y Afganistán, el mayor Imperio que había conocido la Tierra. Sus descendientes siguieron gobernándolo e incluso amenazaron con conquistar Grecia y proseguir hacia el resto de Europa a comienzos del siglo V a. C pero las bravas ciudades griegas detuvieron su avance derrotando primero a las tropas del emperador Dario I el Grande (549 a.C- 486 a. C), al que derrotaron en 490 a. C en la batalla de Maratón y posteriormente a su sucesor, Jerjes I (hacia 519 a. C- 465 a. C) cuando se libraron las célebres batallas del paso de las Termópilas, con el célebre episodio de la lucha heroica de los espartanos dirigidos por su rey Leónidas ,la batalla naval de Salamina, ambas en el 480 a. C y un año después la decisiva victoria griega en la llanura de Platea . Con esta victoria griega concluía  las que hoy la historia denomina Guerras Médicas, que detuvieron el avance persa sobre Europa. Pero el Imperio Persa seguía siendo la gran potencia que controlaba un inmenso territorio entre el Mediterráneo y la India, incluida la ciudad de Tadmor. Pero Alejandro Magno se puso al frente de las eficaces falanges macedonias y fue logrando victoria tras victoria frente al emperador persa Dario III (hacia 380 a.C- 330 a. C),el último de los emperadores persas de la dinastía aquemenida fundada por Ciro II el Grande que moriría asesinado . Alejandro se apoderó de todo su Imperio , llegando a cruzar las aguas del Indo hasta llegar a India donde detuvo su avance cuando sus tropas se negaron a seguir hacia el Ganges y el interior de India, cansados de tantos años de campañas militares. En 323 a. C Alejandro Magno fallecía en Babilonia y su gran impero quedó dividido entre sus generales, los llamados diádocos

 Cuando Alejandro Magno muere en Babilonia en el 323 a. C su inmenso imperio, el más grande conocido hasta entonces en el mundo que se extendía desde Macedonia hasta el río Indo , fue dividido entre sus generales que se convirtieron en los Diádocos. termino griego que podría traducirse como "sucesores", pues sucedían en el Imperio al gran Alejandro. Durante las siguientes dos décadas después de la muerte del Magno se enfrentarían unos contra otros. Los diádocos eran Seleuco I Nicátor(358-280 a.C) que gobernaba todo el territorio que tenéis en azul en el mapa y que comprendía la mayor parte del antiguo Imperio Persa, Lisímaco(360-281 a. C) que gobernaría sobre Tracia, Casandro de Macedonia (350-297 a. C) que reinaría sobre Macedonia , Ptolomeo I Sóter (367-283 a.C), que  iba a convertirse en el fundador de una nueva dinastía de faraones en Egipto que lo gobernaría sin interrupción hasta la muerte de Cleopatra VII en el 29 a. C cuando Egipto perdió su independencia a manos de Roma, y por último Antígono I Monoftalmos(382-301 a.C)  que gobernaría sobre los territorios de las actuales Turquía, Siria, Palestina, Israel y Jordania . A lo largo de las diferentes guerras que no acabarían hasta el 281 a. C las posesiones de unos y otros irían cambiando. Tras la derrota de Antígono Monoftalmos en el año 301 a. C en la Batalla de Ipsos, Seleuco se haría también con gran parte de sus territorios y Palmira quedaría bajo su soberanía       (imagen procedente de http://explorethemed.com )


Uno de ellos era Seleuco (hacia 358 a. C- 281 a. C) , que fue nombrado gobernador de Babilonia .El más poderoso de los generales era Antígono I Monoftalmos (382 a. C- 301 a. C) que se hizo con la mayor parte del territorio conquistado por Alejandro y contra el que se unieron el resto de diádocos que le vencieron finalmente, después de casi dos décadad de guerra,  en la Batalla de Ipso en el 301 a. C, en Frigia, situada en la actual Turquía. Durante la batalla encontró la muerte Antígono y Seleuco fue uno de los más favorecidos por la victoria haciéndose con la mayor parte del reino de Antígono. Con el nombre de Seleuco I Nicátor, Nicátor significa "el vencedor",  gobernaría el nuevo imperio que llevaría su nombre, Imperio Seléucida , el más extenso de todos los reinos surgidos del Imperio forjado por Alejandro Magno y dentro del cual se encontraba Tadmor .Pero ya a mediados del siglo III a. C el Imperio comenzó a resquebrajarse y dividirse y eso sería aprovechado por otro pueblo. Durante los años de incertidumbre que siguieron a la muerte de Alejandro Magno un pueblo nómada que vivía en las estepas que rodean las orillas del Mar Caspio, los parnos, se desplazaron hacia la región de Partia , situada en el noreste de lo que hoy es Irán. . Allí se asentaron y permanecieron bajo la soberanía de los primeros monarcas seléucidas, pero a mediados del siglo IV a. C el poder de los gobernadores seléucidas fue debilitándose. Bien liderados por su rey Arsaces I , fundador de la dinastía arsácida que gobernaría a los partos durante cuatro siglos y medio, o bien por su hermano Tirídates, ya que hay cierta confusión en las fechas del reinado de cada uno,  en el año 238 a. C Partia se independizaba del Impero Seléucida. Mientras, los seléucidas seguían debilitándose  y tenían que hacer frente a otra potencia que surgía con fuerza por el oeste, la República de Roma


Este mapa nos muestra la situación en el momento en que el rey seléucida Antíoco III fuera derrotado por la República de Roma en la Batalla de Magnesia en el 190 a.C  que podéis ver en el mapa en el territorio de la actual Turquía, en Anatolia(color amarillo). En la parte superior, en color morado, tenéis el territorio de los partos que muy pronto se aprovecharían de la debilidad del Imperio Seléucida para expandir sus fronteras  (Imagen procedente de  http://sites.google.com ) 

Roma, después de derrotar a Cartago y a su más brillante general,  el cartaginés Anibal Barca (247 a. C- 183 a.C), en la Batalla de Zama en el 205 a. C poniendo punto final a la denominada Segunda Guerra Púnica, se había convertido en la dueña de gran parte del Mediterráneo Occidental y ahora quería expandir su área de influencia hacia el este y allí chocaba con los intereses del Imperio Seléucida gobernado entonces por Antíoco III el Grande (hacia 241 a. C - 187 a. C). Después de un tiempo de tensiones, una especie de guerra fría entre ambas potencias, el conflicto estalló en el 192 a. C. Tras una serie de victorias romanas en territorio griego, Antíoco III se vio forzado a retirarse hacia la actual Turquía y fue aquí donde se libró  en 190 a. C la decisiva batalla de Magnesia donde Roma obtuvo una victoria aplastante  forzando a Antíoco III  a firmar la Paz de Apamea en el 188 a. C, en virtud de la cual,  además de  tener que pagar una gran indemnización económica a Roma, Antíoco III tuvo que olvidarse de sus ambiciones sobre Grecia y ceder su territorios en Asia Menor, la actual Turquía.  Roma confirmaba su estatus de potencia en el Mediterráneo mientras que el Impero Seléucida quedaba todavía más debilitado, lo que sería aprovechado por los partos que bajo el reinado de Mitrídates I, que gobernaría entre el 171 a. C y el 138 a. C extendería las fronteras  de Partia  desde la ciudad de Herat , en lo que hoy es Afganistán, hasta Mesopotamia, incluyendo la ciudad de Babilonia, todo el territorio de la actual Irán y la mayor parte de Irak.  Mientras el Imperio Seléucida se desintegraba y el Imperio Parto se extendía, ¿qué sucedía con Tadmor?

En este mapa podemos ver como estaba la situación en el siglo I a. C. El Imperio Seléucida ha desaparecido definitivamente tras la conquista del general romano Cneo Pompeyo Magno en el año 64 a. C,  cuando Siria pasa a convertirse en una provincia romana. En color azul tenemos los dominios del Imperio Parto y también podemos observar como Palmira sigue conservando su independencia y no pertenece ni al Imperio Parto ni a Roma. Un poco más abajo observamos también las fronteras del Reino de los Nabateos , con su capital Petra, otro de los enclaves comerciales más importantes de esta época (Imagen procedente de http://dreamers.com )  

Había sabido mantener su independencia de unos y de otros y ahora comenzaba a experimentar un crecimiento mayor gracias a la apertura de una de las rutas comerciales más importantes de la Antigüedad, la Ruta de la Seda. En el año 138 a. C el emperador chino Wu (156 a.C- 87 a. C) de la dinastía Han, envió una misión diplomática encabezada por el embajador Zhang Qian(hacia 150 a. C- 113 a. C)  al frente de noventa y ocho hombres. Qian tardaría trece años en regresar a la corte imperial pero cuando lo hizo traía una gran cantidad de información sobre los pueblos que se hallaban más al oeste de China , entre ellos grandes potencias como los Nag-Si, nombre que daba a los partos, y Li-Qian,que no eran otros que los romanos. Esto despertó el interés de emperador y a partir de entonces china enviaría nuevas misiones diplomáticas para estrechar lazos comerciales con estos territorios , abriéndose así los caminos al comercio  El emperador  impulsó una gran expansión territorial de China y es considerado por los historiadores chinos como uno de los emperadores más importantes de la milenaria historia del coloso asiático. Durante su expansión conquistó todos los territorios que separaba a China de los reinos del valle de Fergana, situado en el territorio que hoy ocupan las repúblicas de Uzbekistán, Tayikistán y Kirguistán, y donde entonces se encontraban treinta y seis reinos que eran auténticas potencias comerciales de su época. Gracias a ellos China pudo colocar sus propios productos en los mercados de los reino del valle de Fergana, entre ellos la seda, cuyo proceso de obtención y fabricación conservaban celosamente en secreto los comerciantes chinos. Mientras China se expande militar y comercialmente hacia  el oeste, la otra gran potencia emergente, la República de Roma, se expande hacia el este y sus legiones terminan descubriendo  los productos que ofrecen los mercaderes chinos , entre ellos la seda  .Pronto este tejido  se convierte en un artículo de lujo para las familias patricias de Roma. El interés de unos y de otros facilita  el nacimiento de un intenso comercio entre Oriente y Occidente que luego sería conocida como Ruta de la Seda , donde además de seda  se comerciaría con muchos otros productos como especias, jade, porcelana, cerámica , bronce, piedras preciosas, ámbar, vidrio, diferentes clases de telas, marfil y todo tipo de productos manufacturados. 

Y entonces Tadmor se convierte en un lugar privilegiado, pues es un punto de paso obligatorio para las caravanas que transportan mercancías desde Oriente hacia el Mediterráneo y también a la inversa. En poco tiempo la que había sido una pequeña población junto a un oasis en el Desierto de Siria se convertirá  en un emporio comercial por el que circulaban sin interrupción caravanas que transportaban todo tipo de mercancías. Compartirá esta prosperidad con otros dos lugares claves en el comercio de estos años, la capital del reino de los nabateos, Petra, en la actual Jordania, y Hatra, la ciudad que era la capital del Imperio Parto, situada en el norte de la actual Irak. Petra, se convirtió en el lugar de paso de las rutas caravaneras que desde los reinos al sur de la Península Arábiga llevaban sus ricas mercancías hacia Gaza y otros puertos donde serían embarcadas con rumbo a diferentes ciudades mediterráneas. Allí se podían encontrar incienso y mirra procedentes de la Península Arábiga, canela, pimienta,nuez moscada de las islas Molucas, sedas y cerámicas  de la India y China o marfil de África, y ese intenso tráfico comercial convirtió a los nabateos en uno de los reinos más ricos y prósperos de su tiempo. Además de habilidosos comerciantes los nabateos también destacaron en la cerámica y , particularmente, ,en el tallado de la piedra,de lo que dejarían constancia en las espectaculares construcciones de Petra, cuyos edificios, tumbas y templos se encuentran tallados en la misma roca y además sobresalieron en el aprovechamiento de los escasos recursos hídricos de la región donde se encuentra la ciudad. Petra tenía en esta época de máximo esplendor entre el siglo I a. C y del siglo I. d.C decenas de miles de habitantes, que hacia el 50 d. C oscilaban, según que fuentes se consulten, entre los 20.000 y los 40.000 habitantes,   convirtiéndose en una de las ciudades más ricas e importantes de aquel tiempo.

Mapa de algunos de los diferentes trayectos que seguían las caravanas de la Ruta de la Seda a partir de finales del siglo II a. C  y que ponía en comunicación China con el Mediterráneo. Uno de los trayectos más cortos era el que iba desde la ciudad de Tiro en la costa del actual Líbano (en el mapa está escrito en inglés, Tyre) que se dirigía luego hacia Palmira y de allí hasta el río Eufrates para luego descender su curso hasta el puerto de Charax en el Golfo Pérsico donde las mercancías embarcaban rumbo a India y lo mismo sucedía a la inversa. En todo caso Palmira era un lugar de paso casi obligado para las mercancías tanto en uno como en otro sentido. Comenzaba la edad dorada de la ciudad siria (Imagen procedente de http://es.omnidreams.net )

En cuanto a Tadmor mantenía a comienzos del siglo I a. C una situación de independencia de hecho, aunque nominalmente estaba bajo soberanía del Imperio Parto que, sin embargo, no ejercía una autoridad real sobre ella al igual que sobre otras ciudades sirias independientes , que tampoco rendían obediencia al ya muy debilitado Imperio Seléucida . Pero el poder de Roma se encontraba ya muy cerca. En el año 64 a.C las legiones romanas dirigidas por Cneo Pompeyo Magno (106 a.C- 48 a. C) entraron en Siria y derrocaron al emperador seléucida Antíoco XIII Asiático,  aunque todavía reinaría un año más el sucesor de Antíoco, Filipo II Filorromano, hasta su muerte en el 63 a. C cuando el Imperio Seléucida deja oficialmente de existir. Pompeyo convirtió a Siria en una nueva provincia romana y al año siguiente siguió avanzando hacia el sur estableciendo el dominio romano sobre Judea y Fenicia y para el 62 a. C había anexionado para Roma buena parte de los territorios asiáticos al oeste de las fronteras del Imperio Parto. Tadmos quedaba ahora dentro del territorio de la provincia romana de Siria, aunque no había sido conquistada y seguía manteniendo un estatus de independencia , pero lo que si cambiaría es su nombre, pues a partir de entonces sería conocida como Palmira.  o Portus Palmira, ya que era como un puerto en medio del desierto al que en lugar de llegar naves llegaban caravanas . Comenzaba la época de máximo esplendor de la ciudad , que se prolongaría durante los siguientes tres siglos y que culminaría con un insólito desafío al imperio más poderoso que existía entonces, el Imperio Romano, y aquel desafío vendría de la mano de una mujer. En la segunda parte de este relato recorreremos la hermosa ciudad que creció al amparo de la riqueza proporcionada por la Ruta de la Seda y seremos testigos del punto culminante de su poder que fue también el inicio de su ocaso.


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