miércoles, 14 de noviembre de 2012

GRANDES EXPLORADORES: GERTRUDE BELL EN EL MAR DE SOLEDAD (SEGUNDA PARTE)

En la primera parte de este relato habíamos conocido la infancia y juventud de nuestra protagonista, Gertrude Bell(1868), desde sus primeros años en el norte de Inglaterra donde permaneció hasta 1884 cuando ingresaba en el prestigioso colegio femenino londinense del Queen´s College. Vimos como sobresalía por su inteligencia lo que le sirvió para que su padre la matriculara nada menos que en la Universidad de Oxford en 1888, apenas nueve años después de que se permitiera la entrada de mujeres en la universidad más antigua de Inglaterra y, a pesar del desprecio y escepticismo de algunos profesores y alumnos, se convirtió en la primera mujer en obtener el sobresaliente al final de sus estudios de Historia Moderna. Después de un primer viaje al Imperio Otomano, que le entreabrió las puertas del exótico y cautivador Oriente, pasó los dos siguientes años, entre 1890 y 1892, cumpliendo con los ritos de sociedad dirigidos a encontrar marido,pero no apareció ningún pretendiente interesante  y cansada de aquella vida en 1892 aprovechó una invitación de su tío, embajador en Teherán, para viajar hasta Persia. Fue allí donde conocería a su primer gran amor, el secretario de la embajada británica Henry Cadogan, pero aunque él llego a pedirla en matrimonio, su padre, Thomas Hugh Bell(1844-1931) no dio su permiso ya que quería un hombre de mejor posición social y riqueza para su hija.
 
Un año después se enteraba de la muerte de Cadogan y durante los años siguientes se dedicó por entero a la escritura , su nueva afición por el alpinismo en los Alpes  y viajes alrededor del mundo hasta que en 1899 regresaba de nuevo a Oriente , invitada ahora por el embajador alemán en Jerusalén. Durante algo más de medio año recorrió el país de los drusos, visitó las ruinas de ciudades legendarias como la libanesa Baalbek, la jordana Petra y la siria Palmira , al mismo tiempo que incorporaba el árabe a las muchas lenguas que ya hablaba y se adaptaba a la vida en el desierto e incluso a montar como un hombre, como nos cuenta Cristina Morató(1961) en su obra "Las damas de Oriente", que es la fuente de información de este artículo, "No volveré a usar sillas femeninas para un largo viaje - dice Gertrude- Nunca, nunca más viajaré de otra forma que ésta; jamás hasta ahora me había sentido tan cómoda montando a caballo. Todo el mundo piensa que soy un hombre hasta que empiezan a hablar conmigo" Nació entonces su sueño de viajar algún día por los desiertos casi inexplorados de la Península Arábiga, pero vimos que en 1900 regresaba a Inglaterra , vuelve a escalar montañas y a viajar alrededor del mundo, mientras los años pasan sin que encuentre a nadie que pueda sustituir a Cadogan, su primer amor. Finalmente, en 1905, y en este punto dejaba su historia en la primera parte, decidía regresar a Oriente para recorrer de nuevo Siria y Jordania pero ahora con mayores conocimientos del idioma, de la historia y la arqueología y la intención de escribir sobre aquellas tierras un libro que la confirmase como una experta orientalista y una buena escritora.




Os incluyo este mapa que corresponde a la situación del Norte de África y de Oriente Próximo durante los primeros años del siglo XX antes de los cambios que causaría el desarrollo de la Primera Guerra Mundial. En color verde tenéis el territorio ocupado por el Imperio Otomano, que incluía los territorios por los que se desarrollarían la mayor parte de los viajes de Gertrude Bell como Siria, Jordania, Líbano, Irak y gran parte de la Península Arábiga. La línea que veis en verde corresponde a los límites del Imperio Otomano hacia 1800, con lo que comprobamos como durante todo el siglo XIX el Imperio había ido menguando y a comienzos del siglo XX se hallaba en plena decadencia, pero aún retenía ciudades como Jerusalén, Beirut, Damasco, Amman, Alepo o Bagdad, todas ellas ciudades importantes en la vida de Gertrude (Imagen procedente de http://bitacoradevuelo-gus.blogspot.com ) 
 
El 4 de enero de 1905 llega por fin a Beirut, la actual capital del Líbano , y poco después se traslada a Haifa  desde donde escribe a su padre para explicarle lo feliz que se siente "Hoy mientras paseaba por el bazar comprando cosas para mi viaje pensé qué placer es estar en Oriente y formar parte de él conociéndolo tal y como lo conozco ahora. Saber distinguir por el acento y el vestido de la gente de dónde vienen y poder saludarlos apropiadamente al cruzarme con ellos" A continuación se dirige a Jerusalén y de allí pone rumbo a Damasco el 5 de febrero de 1905, al frente de una expedición en el que la acompañaban tres encargados de las mulas y un cocinero. Pasa de nuevo por la región habitada por los drusos , donde la reciben con la misma cordialidad que la primera vez cinco años antes  y la tratan como  si fuera un hombre. El 26 de febrero llegaba a Damasco donde todo el mundo ya conocía la noticia sobre su viaje, porque una mujer que se decidiera a recorrer los desiertos sola no pasaba desapercibida a nadie . De Damasco, que como todos los otros territorios que había recorrido, se hallaban entonces bajo soberanía del Imperio Otomano, escribe Gertrude "Todos los vientos llegan cargados del aliento del desierto, y el espíritu de éste cruza las puertas de la ciudad con cada uno de los camelleros árabes que llegan" y era tal la celebridad de la que gozaba la viajera en la ciudad que  Gertrude nos cuenta que "Damasco viene en tropel a beberse mi café y charlar conmigo"
 
Abandona Damasco y prosigue su viaje hacia otra de las ciudades más antiguas de la región, Alepo, fundada hacia el 1800 a. C y en la actualidad la segunda ciudad más grande de Siria después de su capital, Damasco. En Alepo se detendrá lo justo para hacer los preparativos necesarios para emprender la segunda etapa de su viaje en el que abandonaría el territorio sirio para adentrarse en Anatolia, dentro del territorio de la Turquía actual, y será en Alepo donde contrata a un joven guía llamado Fattuh, del que nos cuenta Cristina Morató que le acompañaría durante los siguientes once años en sus viajes por Oriente. Durante su periplo por Anatolia , una palabra que procede del griego y significa "Oriente" o "Levante" y que también encontraréis bajo la denominación de Asia Menor, conoce al arqueólogo escoces Sir William Mitchell Ramsay (1851-1939), que era entonces la máxima autoridad en los estudios e investigaciones sobre Asia Menor y también del Nuevo Testamento . Nace entre ellos una buena amistad y acuerdan que al año siguiente Gertrude podría incorporarse a su equipo arqueológico. En Estambul dio por terminado el viaje, regresa a Inglaterra y allí escribe el libro con el que esperaba lograr el respeto como orientalista, que es publicado a finales de 1906 con el título de "El desierto y la nieve" y consigue lo que se propone, porque es bien recibido tanto por la crítica como por los lectores y se convierte en uno de los personajes más populares entre la alta clase británica.

Fotografía  de Charles Doughty-Wylie y su esposa tomada por la propia Gertrude Bell en los jardines del consulado británico en la población turca de Konia , donde se conocieron. Cristina Morató describe a Charles como "un atractivo militar,alto y de intensos ojos azules ,culto, amante de la política y un enamorado de Oriente" igual que lo era Gertrude. En un primer momento Gertrude no se daba cuenta que estaba enamorada y no sería hasta 1913 cuando supo que él sentía lo mismo, pero una vez más se trataba de un amor imposible porque él no estaba dispuesto a abandonar a su esposa, ya que eso arruinaría su carrera militar. Gertrude nunca tuvo fortuna en el amor y todos sus amores, bien por la voluntad de su padre, por no ser correspondidos o por las circunstancias que rodeaban las relaciones , harían que fueran relaciones imposibles (Imagen procedente de http://maviboncuk.blogspot.com)
 
 
En 1907 se incorpora a las excavaciones en Asia Menor de Ramsay, tal y como habían acordado, y será en el transcurso de las mismas en Konia, una de las provincias de Anatolia, donde después de más de catorce años desde la muerte de Cadogan, donde Gertrude conoce al capitán del ejército británico, Charles Hotham Montagu Doughty-Wylie (1868-1915), un veterano ya en las campañas contra los boers en Sudáfrica o la Rebelión de los Boxer en China en 1900 y en aquel momento cónsul británico en la ciudad costera de Mersina. Escribe de él  que era "un brillante y apuesto militar casado con una mujer encantadora". Terminadas las excavaciones regresa a Inglaterra  pero en 1909 ya está preparando un nuevo y más ambicioso viaje para explorar Mesopotamia , donde pensaba ir desde Damasco hasta la actual capital de Irak, Bagdad,  y luego , remontando el curso del río Tigris llegar la Turquía . Iría acompañada por Fattuh, al que había conocido , como ya vimos, en Damasco años antes, y una vez más Cristina Morató nos relata el cómodo equipaje de mano que acompañaba a Gertrude "Una cama plegable, bañera de lona, alfombras, batería de cocina, mantelería de lino,vajilla de porcelana, juego de té, cristalería y cubertería de plata, baúles llenos de ropa y accesorios". Si , Gertrude era una aventurera y exploradora pero le gustaba ir bien equipada. Con este equipamiento se adentró en el desierto donde descubrió las ruinas del Palacio de Ujaydir  de la época del califa de Bagdad Harún al Rashid(766-809), el protagonista de los cuentos de "Las mil y una noches", aunque por unos meses se le había adelantado en este descubrimiento un arqueólogo francés.
 
A pesar de ello escribió a su regreso a Inglaterra un nuevo libro sobre su viaje, publicado en 1911 aunque sin el mismo éxito del anterior, y ese mismo año de nuevo emprendía viaje, ahora para visitar el yacimiento arqueológico de Karkemish, situada a cien kilómetros de Alepo y legendaria por ser una de las grandes ciudades del  Imperio Hitita, la gran potencia rival de Egipto en tiempos del faraón Ramsés II (hacia 1290-1224 a.C)  y donde había tenido lugar la Batalla de Karkemish en el año 605 a.C entre los ejércitos del Imperio Asirio y el Imperio Babilónico. Las excavaciones eran dirigidas por el Museo Británico y entre sus miembros se encontraba un hombre al que Cristina Morató describe como "rubio, de pequeña estatura, complexión fuerte y ojos azul intenso que vestía  de manera extravagante". Este hombre era Thomas Edward Lawrence (1888-1935), que apenas dos años antes se había graduado en Oxford y estaba destinado a pasar a la historia con el nombre de "Lawrence de Arabia". Esta es la impresión que Lawrence tuvo cuando conoció a Gertrude "Es agradable, de unos treinta y seis años, no es guapa(excepto cuando lleva velo, quizás)" . Aunque al principio no le impresionó, con los años forjarían una buena amistad y una admiración mutua. Mientras, ,Gertrude a su vez escribe  escuetamente  en una carta de 1911 "He conocido a un joven llamado Lawrence y va a hacerse viajero" Cuenta Morató como los trabajadores del yacimiento arqueológico creían que Gertrude había ido allí a casarse con el joven Lawrence y este lo desmintió  aduciendo, no muy galantemente, que "no podía casarse con la señorita Gertrude porque era demasiado fea".

Gertrude Bell y Thomas Edward Lawrence, que sería conocido por la historia como Lawrence de Arabia , al que conocería en las excavaciones arqueológicas de la ciudad hitita de Karkemish, en el norte de la actual Siria en 1911 . Años después los dos desempeñarían papeles claves en la independencia de las naciones árabes del dominio del Imperio Otomano y la formación de Irak y se  profesarían una gran admiración mutua. Gertrude amaba los viajes y escribía sobre ellos como si se tratara de una liberación "Para los que han crecido en un orden social muy complicado, hay pocos momentos tan estimulantes como los que preceden a un viaje por tierras vírgenes. Las puertas del jardín prohibido se abren de par en par. Como en un cuento de hadas, uno siente que se rompen las ataduras que le oprimían el corazón" (Imagen procedente de http://diaryofabluestocking.blogspot.com )  
 
De vuelta en Inglaterra en 1913  se reencuentra con el capitán Charles Doughty-Wyle, aquel del que había escrito,como ya vimos, que era  "un brillante y apuesto militar casado con una mujer encantadora", pero ahora descubre que está enamorada de él y además que él la correspondía , pero es un amor imposible, porque él no piensa separarse de su esposa pues el escándalo arruinaría su carrera militar. y decide alejarse lo más posible de él para que sus sentimientos no la hagan daño. Es entonces cuando se decide a emprender la aventura de cruzar los desiertos de la Península Arábiga, inspirándose en el libro "Una peregrinación a Nejd" escrito por Anne Blunt(1837-1917), nieta del poeta  Lord Byron(1788-1824) y que durante los años finales de la década de los setenta del siglo XIX había viajado por la Península Arábiga y convivido con los beduinos, la primera mujer occidental en emprender una aventura semejante, haciendo frente a las tormentas de arena, las enfermedades, la falta  de agua , y  las extremas temperaturas del desierto de Nejd que ocupa toda la parte central de la actual Arabia Saudi. Pero cuando viajó Anne Blunt la situación no era tan inestable como ahora, porque eran continuas las guerras entre las diferentes tribus  de beduinos que habitan la Península y particularmente entre dos de ellas, la familia de Al-Rashid y la familia de Ibn Saud.
 
Pero primero tengo que deciros quienes eran los beduinos a los que pertenecían estas dos familias. La palabra beduino procede del árabe y significa, muy apropiadamente, "moradores del desierto",  y aunque también se les puede encontrar en Jordania, Israel, Siria o Irak, son originario de la Península Arábiga . Ya en el siglo VII, cuando Mahoma (hacia 570-632) unifica la Península Arábiga, los beduinos estaban divididos en diferentes tribus que mantenían una relación complicada donde los enfrentamientos eran continuos , pero la religión musulmana logró unificar su territorio. Su economía estaba basada en la vida  dirigiendo caravanas que cruzan los desiertos hasta llevar las mercancías a las ciudades y también acompañando a sus rebaños y organizándose en base a los lazos del parentesco que los une, comenzando por la familia, luego el clan y finalmente la tribu. Y entre las tribus destacaban los Al-Rashid, aliado con los turcos, y los Ibn Saud, dirigidos por Abdelaziz ibn Saud(1876-1953). Ambas tribus enfrentadas, llevaban años de guerra. En 1902  ibn Saud había logrado arrebatar a sus enemigos la ciudad de Riad, futura capital de Arabia Saudi, y desde entonces fue consolidando y ampliando sus territorios en el desierto de Najd. Gertrude estaba dispuesta a visitar a los lideres de las dos tribus enfrentadas . Antes de emprender aquella peligrosa aventura por un desierto que se había cobrado la vida de muchos exploradores, escribía a un amigo "Quiero cortar todos los lazos con el mundo , es lo más juicioso y lo mejor que puedo hacer. Si supieras como he vagado por las profundidades del infierno durante estos últimos meses, pensarías que tengo razón al buscar una salida desesperada" Con el infierno que menciona en esta carta Gertrude hacía referencia al dolor que le causaba este nuevo amor imposible con Charles Doughty.
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Gertrude Bell junto a una de las tiendas que utilizaba en sus expediciones. Cuando se dirige hacia los territorios inexplorados en la península Arábiga tenía el corazón roto por su amor imposible con Charles Doughty al que dedicaba el diario que fue escribiendo a lo largo de la misma , en el invierno entre 1913 y 1914 . Escribe en él "Nos dirigimos hacia el Neyed, abandonados por todos los poderes existentes; el único lazo que no se ha cortado es el que pasa por este pequeño libro, el diario de viaje que escribo para ti". Se sentía muy sola pero veía algo positivo en ello "Al menos he adquirido alguna sabiduría de la soledad, he aprendido a ser sumisa y a aguantar el dolor sin gritar" Las jornadas por el desierto eran agotadoras, con marchas de hasta ocho horas montada a camello y soportando la soledad , el calor del día y el frío de la noche y todo ello para no ver nada , como ella misma explica en su diario "Lo que ha pasado por mi camino en estos últimos diez días no merece la pena ni mencionarlo, dos pozos y nada más. Me temo que cuando llegue al final de todo diré que este viaje fue una pérdida de tiempo" y añadía "Estas reflexiones son descorazonadoras y como la mayoría de las reflexiones sabias llegan demasiado tarde(Imagen procedente de http://www.therountons.com )     


El 17 de diciembre de 1913 emprendía la aventura en Damasco sin la compañía de su fiel guía Fattuh, que tuvo que quedarse en Damasco enfermo. La expedición estaba compuesta por veinte camellos, tres camelleros, un cocinero, un guía y una escolta armada. Durante las primeras jornadas Gertrude siente como vuelve a estar en su hogar " He vuelto a entrar en el desierto, como si volviera a mi hogar; el silencio y la soledad te envuelven como un velo impenetrable- escribe- y no hay más realidad que las largas horas de cabalgada por la mañana tiritando y por la tarde adormilada" y añade "Me siento tan segura y confiada en este país sin ley como en mi propio pueblo". Para las Navidades de aquel año ya sabe que el gobierno del Imperio Otomano la buscaba para obligarla a regresar y estaba atravesando los territorios de diferentes tribus de beduinos. Llega a la capital jordana, Amman , ya en enero de 1914, y desde allí, a pesar de las advertencias del cónsul inglés que le recomendaba regresar , sigue camino hacia la Península Arábiga, aunque con el corazón encogido por la última carta recibida de Charles donde la escribe "Nunca seré tu amante, querida mía, jamás. Nunca tu amante, es decir , hombre y mujer, pero lo que podamos tener lo mantendremos y lo cuidaremos.". La travesía por aquel desierto será aún más dura por el peso que lleva en su corazón "Por primera vez he conocido el aislamiento de la soledad. A veces me voy a la cama - escribe en su diario en aquellos días - con el corazón tan triste que pienso que no podré soportarlo un día más" y todo ello acompañado por unas condiciones climatológicas extremas "Pasamos de los cero grados en la mañana - anota  - a los cerca de cuarenta al mediodía".
 
Agotados y casi sin agua , tienen que solicitar la hospitalidad de una tribu beduina , porque además, en caso de no hacerlo y que fueran ellos los que la descubrieran primero, probablemente la habrían atacado. A lo largo de la ruta irá conociendo a los diferentes líderes beduinos, comerá con ellos, beberá de la leche de sus nagas, nombre que reciben las hembras de los camellos,  y escribe "Creo que cuando has bebido las leches de las nagas estás bautizada por el desierto", Recorre regiones que no han sido cartografiadas por nadie  "No creo que nadie que haya viajado por aquí vuelva a ser el mismo"  relata impresionada por aquel mar de soledad que la rodeaba y que a la vez la hacía sentirse muy viva . Escribe a Charles "Ojalá estuvieras aquí para ver este paisaje ancho y desolado y respirar un aire que es como la misma fuente de la vida". Pero a medida que avanza las condiciones son más extremas  y peor aún cuando llegue al desierto de An-Nafud , situado en el norte de la Península Arábiga . Un desierto de arenas de color rojizo como los ladrillos, azotado por un viento  violento llamado Simún , que en árabe significa "Viento venenoso" y se trata de un viento cálido que puede hacer subir la temperatura por encima de los cincuenta grados y reducir la humedad a menos de un 10% ,y donde apenas llueve una o dos veces al año, lo que apenas humedece sus más de diez mil kilómetros cuadrados de superficie, un lugar al que los beduinos llamaban con acierto "el peor lugar creado por Alá".


Gertrude Bell no dejaba a nadie indiferente. El escritor norteamericano John Dos Passos(1896-1970), que fue a visitarla en Bagdad, escribía sus impresiones sobre ella en s obra "Años inolvidables" citada por Cristina Morató en su libro, y donde podemos leer "Me invitó a tomar el té. Me recibió sentada junto a una mesita de té perfectamente inglesa, colocada bajo una polvorienta palmera en el jardín de dátiles que rodea su villa. Era una inglesa más bien pequeña y con cara de caballo. Me parece recordar que su cabello era rojizo tirando a gris , pero - añade - había algo majestuoso en su persona " Ese algo , era su personalidad, su carácter y fuerza que hizo que fuera la única mujer que logró entrar en aquel mundo de hombres , siendo respetada y admirada por europeos y árabes (Imagen procedente de http://weekly.ahram.org.eg )  
 
El desanimo invade a Gertrude "Sufro un severo ataque de depresión, este viaje no es ninguna fuente de conocimiento." y añade "Me temo que cuando llegue al final de todo diré que este viaje fue una pérdida de tiempo" Pero finalmente llegan a las murallas de Hail, un palacio fortaleza perteneciente a la tribu de Al-Rashid  pero en un momento particularmente delicado porque estaba a punto de ser atacada por sus enemigos , la tribu de Ibn Saud. De momento los Rashid decidieron retenerla por si se trataba de una espía de la tribu  de Saud que estaban aliados con los británicos. Permaneció diez días aislada en el palacio, sin poder ni siquiera salir por  la ciudad y escribe "Esta última semana , me dio la impresión de haber vivido un capítulo de Las mil y una noches " pues vivía como en un harén, , hasta que logró, mediante sobornos, acudir a presencia del emir de los Rashid y exigió ser puesta en libertad y a pesar de que se arriesgó mucho y pudo haberle costado la vida, su audacia le permitió caminar a partir de ese momento en libertad por la ciudad y finalmente abandonarla para dirigirse a Bagdad. En mayo de 1914 está de nuevo en Inglaterra , con un sabor amargo por esta aventura, como lo demuestran estas palabras dirigidas a Charles "El final de una aventura siempre le deja a una un sentimiento de desilusión. No tienes nada en las manos , solo tierra y ceniza, huesos muertos que nunca se levantarán ni bailarán, todo se queda en nada". Sin embargo, a pesar de esta descorazonadora valoración de su aventura, no se vería así desde fuera porque ese mismo año la Royal Geographical Society la concede su mayor distinción, la medalla de oro.
 
Pero el 28 de julio de 1914 comienza la Primera Guerra Mundial y Oriente Próximo iba a ser un lugar clave en la guerra, por lo que la Oficina Árabe, el cuartel general británico en El Cairo, se puso en contacto con ella y la reclutaron, con lo que Gertrude se convertía en la única mujer en ocupar un cargo político en el ejercicio británico. Se enfrentaban la Triple Entente formada por el Imperio Británico, Francia y Rusia , que se unió a ellos a partir de 1915, contra la Triple Alianza formada en realidad por dos, el Imperio Austro-Húngaro y Alemania después de que Italia les abandonara al año de comenzar la guerra aunque se alió a ellas el Imperio Otomano, que entonces controlaba, además de la actual Turquía, los territorios de Siria, Jordania, Israel, Líbano, Irak, Kuwait, los Emiratos Árabes y parte de Arabia. Precisamente sería en Turquía donde iba a librarse una de las campañas más sangrientas de la guerra que se prolongaría desde febrero de 1915 hasta enero de 1916 en la península de Galípoli , junto al estrecho de los Dardanelos, y que los británicos y franceses querían ocupar para establecer contacto con las tropas rusas y rodear por un lado al Imperio Austro-Húngaro y por otro al Imperio Otomano. Pero fracasaron y después de un año de combates tuvieron que retirarse dejando atrás casi 300.000 bajas por más de 250.000 de los turcos. Entre los caídos se encontraba Charles Doughty, que cayó en combate el 26 de abril de 1915.

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Gertrude Bell haciendo un curioso picnic en medio del desierto con miembros del ejército británico y con el que sería rey de Irak , Faisal, el segundo por la derecha con barba, sentado en primer plano,  aunque no he podido encontrar el año en que fue hecha. En una de las cartas a su padre escribe de las tierras de Irak , donde pasaría toda la Primera Guerra Mundial "La palabra romanticismo se encuentra en todas partes. En los grandes ríos gemelos de gloriosos nombres, en las inmensas llanuras de Babilonia, en la historia que se pierde en la noche de los tiempos. Todo aquí proclama su romanticismo" En cada una de sus palabras se trasluce el amor que sentía por Oriente  aunque en ocasiones se sintiera también muy sola allí (imagen procedente de http://www.therountons.com ) 
 
Una vez más ,como hiera para olvidar su amor truncado con Henry Cadogan, Gertrude se sumergió en el trabajo ayudando al ejército británico a sublevar a las tribus beduinas de la Península Arábiga, Irak, Siria, Jordania e Israel contra el poder del Imperio Otomano. Se traslado a El Cairo, donde estaba la sede de la Oficina Árabe , donde se encontraba Thomas Edward Lawrence, del que era amiga desde el año en que se encontraron en las ruinas de Karkemish, como ya vimos. Después de redactar un sin fin de informes sobre los diferentes jefes de las tribus beduinas y cuales de ellos podían tener la capacidad de reunir a las tribus para combatir a los otomanos la enviaron a la ciudad de Basora, situada en un lugar estratégico pues se hallaba en el punto en el que confluían los territorios de las futuras Arabia Saudi, Kuwait, la propia Irak y Persia hoy Irán. Cristina Morató nos cuenta como su rutina incluía levantarse todos los días a las cinco y media de la madrugada, montar a caballo hasta los límites del oasis donde comenzaba el desierto,bañarse , tomar un desayuno ligero y a continuación dirigirse a la Oficina de la Inteligencia Militar para trabajar en sus mapas e informes aunque ella deseaba entrar en acción "Siendo una mujer, al diablo con mi sexo, una puede hacer poco más que sentarse y tomar notas. Es poca cosa comparado con lo que supone participar activamente, entrar en acción"
 
En 1917 Bagdad es ocupada por los británicos y Gertrude es trasladada hasta aquella ciudad fundada por el califa al-Mansur(712-775) en el año 761 con el nombre de Medinat as-Salam o "La Ciudad de la Paz" . Allí todos la reciben con respeto , pues ahora detenta el cargo de Secretaria para Oriente, con una gran capacidad para tomar decisiones . Los árabes se dirigen a ella con el nombre de "al-Jatun", que significa "La Señora de la Corte que pone sus ojos y sus oídos al servicio del Estado" y en verdad ella era los ojos , los oídos y la mente del Imperio Británico en aquel territorio. Mientras, Thomas Edward Lawrence pasaba a convertirse en el legendario Lawrence de Arabia cuando logra aliarse con  Faysal ibn Husayn(1883-1933), hijo de Husayn ibn Ali , jerife, cargo equivalente al de gobernador, de La Meca y que había iniciado la revuelta árabe contra los otomanos en la Península Arábiga. Ahora su hijo se aliaba con Lawrence para expulsar a los otomanos de Irak  y en febrero de 1917 logran una decisiva victoria en la ciudad de Aqaba a orillas del Mar Rojo y siguen las conquistas hasta que el 3 de octubre arrebatan a los otomanos la ciudad de Damasco. Los objetivos se habían logrado, el Imperio Otomano desaparecía de la historia y Gertrude, gracias a sus mapas, a sus informes , al conocimiento de aquellas tierras y a sus buenas relaciones con las tribus beduinas había contribuido en gran parte a esa victoria lo que le fue reconocido por el rey Jorge V (1865-1936) nombrándola Comendadora del Imperio Británico.

En este mapa vemos como quedaban los territorios después de la desaparición del Imperio Otomano y la firma del Tratado de Sévres en 1919 , con la excepción de Iraq, que lograría constituirse como estado propio en 1921, después de la Conferencia de El Cairo , donde Faisal fue además elegido como primer rey iraquí, aunque él procedía de la Península Arábiga. Al terminar la guerra , el arqueólogo David Hogarth, quien la había reclutado para la Oficina Árabe en El Cairo, escribiría "Buena parte del éxito de la revuelta árabe se debía a la gran cantidad de información sobre las tribus del Hiyaz y el Nefud que Lawrence utilizó en las campañas árabes de 1917 y 1918, basándose en los informes de Gertrude" . Aunque toda la fama hoy corresponde a Lawrence de Arabia, para lograr el éxito Gertrude Bell fue la pieza clave que proporcionó toda la información necesaria (Imagen procedente de http://clio.rediris.es )

 
La Primera Guerra Mundial termina pero Gertrude no siente deseo alguno de regresar a Inglaterra y escribe a su padre "No siento muchos deseos de estar en Londres. Me gusta Bagdad y me gusta Irak. Es el verdadero Oriente y es inquietante. Aquí ocurren cosas , y me afecta y me absorbe la poesía que hay en todo ello" Además el gobierno británico contaba con ella para trazar las lineas fronterizas de la nueva nación árabe , una gran responsabilidad y un gran poder como ella misma lo reconocía mientras empuñaba un lapicero y una regla para trazar las lineas en el mapa que darían forma a una nación "A veces me siento como el Creador a mediados de semana. Sin duda se preguntaba cómo deberían ser las cosas, igual que hago yo". En marzo de 1919 se celebra en París la Conferencia de Paz  que iba a dibujar el mapa internacional después de la Primera Guerra Mundial  y ,como se puede ver en las fotografías de aquella cumbre, la única mujer entre los hombres más poderosos del mundo era Gertrude Bell. Dentro de los cuatro grandes tratados que allí se firmaron , el que afectaba a los territorios que habían estado controlados por el Imperio Otomano era el Tratado de Sévres, donde se establecía el reparto por el que Siria, Líbano pasaban a manos de Francia mientras que Egipto, Palestina y Transjordania quedarían bajo el gobierno británico . Allí se encontraba también Lawrence de Arabia con Faisal , y cuando Gertrude conoció al carismático emir nació una gran corriente de simpatía entre ambos y ella se convenció de que la mejor solución para Irak sería convertirse en una nación independiente gobernada por Faisal, lo que la enfrentó con sus superiores que deseaban dejar a Irak bajo protectorado británico.

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Gertrude Bell junto a su padre cuando este viajó para visitarla en Irak . Florence, la segunda esposa de Hugh Bell, padre de Gertrude, escribía sobre la estrecha relación que unía a ambos "La devoción que sentía por él , su incondicional admiración, el estrecho compañerismo mutuo, el profundo afecto que se tenían, estas cosas fueron para ambos la base misma de su existencia" Enseñarle aquel país que ella había ayudado a construir tuvo que llenarla de alegría y orgullo (Imagen procedente de http://www.therountons.com ) 
 
 
En cuanto estaba unos meses alejada de Bagdad le entraba la nostalgia, como escribe a su padre "Soy más ciudadana de Bagdad que muchos nativos de Bagdad" y para septiembre de 1919 ya estaba de regreso en la ciudad que tanto amaba , donde todos la apreciaban y ella sentía como su hogar.Inicia una lucha para mejorar las condiciones de vida de las mujeres árabes , que no recibían educación y estaban excluidas de la vida publica "Hay que dar a las jóvenes una oportunidad para que se expresen por sí mismas- escribe Gertrude-. Si conocieran ustedes los harenes como yo los conozco, se compadecerían de las mujeres" En marzo de 1920 recibe  la visita de su padre, al que tanto amaba y admiraba , que a pesar de sus setenta años de edad se encontraba en gran forma física y con el que compartiría paseos a caballo y le guiaría por aquel nuevo país que ella estaba ayudando a crear y aunque la pide que regrese con él por un tiempo a Inglaterra para recuperar fuerzas y descansar ella sabe que aquel era un momento crucial pues se estaba negociando la creación de Irak aunque fuera bajo la supervisión de Gran Bretaña . En aquel instante Gertrude era la persona más importante de Irak, la que se reunía con los líderes árabes y debatía con las autoridades británicas y recibe el gran honor de ser llamada por los árabes "Umm al-Munimin", "Madre de los fieles", un título que hasta entonces sólo había recibido la esposa de Mahoma.
 
 
Escribe Cristina Morató que en aquellos días Gertrude "tenía cincuenta y dos años , y aunque más delgada y con el pelo algo canoso, sus ojos azul intenso estaban llenos de vida. Aún era una mujer lúcida , brillante que cautivaba a los que la escuchaban". La cuestión ahora  era  ¿Quién sería el líder de la nueva nación? Gertrude compartía la opinión de Lawrence de Arabia que escribiría en su obra "Los Siete Pilares de la Sabiduría" sobre la figura de Faisal que "Desde el momento que le miré por primera vez supe que estaba ante el hombre que había venida a buscar a Arabia, el líder que habría a la gloria a la revuelta árabe" y sin duda era él la persona más adecuada para gobernar la nueva nación. Y así lo defendería Gertrude en la Conferencia de El Cairo que se celebraría al año siguiente, en marzo de 1921 , en la que se decidió que las provincias de Mosul, Bagdad y Basora en que había quedado dividida Mesopotamia después de arrebatársela al Imperio Otomano, se integrarían en una nación con una sola bandera y gobernada por un rey, Faisal. No era una solución muy lógica si nos atenemos a la realidad de aquel territorio donde convivían kurdos, chiítas, sunitas,judíos y cristianos y donde Faisal era un hombre procedente no de aquellas tierras, sino de la Península Arábiga, lo que en el futuro sería fuente de nuevos problemas y enfrentamientos


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Una de las fotografías más conocidas de Gertrude Bell tomada durante la Conferencia de El Cairo en 1921 , con la Esfinge a sus espaldas y flanqueada por Winston Churchill a la izquierda en la fotografía y por Lawrence de Arabia a la derecha , que ya se había convertido en un héroe. Aunque por entonces algunos la calificaban , como recoge Cristina Morató, como "una solterona amargada y solitaria" su participación fue decisiva para que Faisal fuera elegido como rey de Irak y para que esta nación alcanzara la independencia del gobierno británico . Si queréis ver algunas de las miles de fotografías que tomó Gertrude Bell durante sus expediciones os dejo este enlace http://www.gerty.ncl.ac.uk/photos_in_album.php?album_id=29&start=240 (Imagen procedente de http://www.therountons.com )
 
A partir de la llegada de Faisal a Bagdad el 23 de junio de 1921 Gertrude se convertiría en la mano derecha de Faisal . Escribe poco después a su padre sobre Faisal y la confianza que éste depositaba e ella  "No puedo decirte lo encantadora que es nuestra relación; sentimos una cariñosa confianza que creo no podrá romperse jamás. En general se dirige a mí diciendo "hermana mía", lo que hace que me sienta como un personaje de "Las mil y una noches". Es, por supuesto, un seductor excepcional ; todos caen presos de sus encantos, y su inteligencia ágil y muy sutil se ve respaldada por unas intenciones realmente nobles de las que siempre soy muy consciente" El 23 de agosto de 1921 Faisal era coronado con el nombre de Faisal I como el primer rey de Irak mientras que los periódicos británicos presentaban a Gertrude Bell como "la reina sin corona de Mesopotamia" Era el momento cumbre en la carrera de Gertrude, que compartía con Faisal charlas políticas, partidos de tenis y paseos , pero también era consciente de que esa situación no iba a durar mucho y pronto Faisal se independizaría también de ella "Creo que aquí he sido - escribe Gertrude a su padre- de gran utilidad,pero sospecho que estoy muy cerca del final. A menudo me pregunto si debo continuar aquí" Hubo rumores en Bagdad de que la relación entre el rey y Gertrude iba más allá de la amistad, pero en la vida de Gertrude había entrado otro hombre, el antiguo director de la Oficina Árabe de El Cairo y ahora consejo personal de Faisal, el diplomático británico Kinahan Cornwallis(1883-1959).
 
Cornwallis era un hombre casado y con dos hijos a los que había dejado en Inglaterra cuando viaja a Bagdad en 1922 . Su función como consejero de Faisal hacia que él y Gertrude se vieran con gran frecuencia y terminó naciendo una gran amistad que incluía compartir carreras de caballos, partidas de cartas, cenas, pasear junto a las orillas del Tigris . Ese mismo año Faisal la nombra directora del Patrimonio Histórico y de la Biblioteca de Salam y desde este nuevo puesto, Gertrude se preocupa de dictar leyes que protejan el inmenso patrimonio histórico y artístico de la nueva nación. En 1923 decide tomarse un descanso y visitar a su padre en Inglaterra , que en aquel momento atravesaba una situación económica apurada y fue entonces , lejos de Bagdad, donde Gertrude se dio cuenta que se había vuelto a enamorar, una vez más sin esperanza, de un hombre catorce años más joven que ella y que además estaba casado y tenía hijos. Ya de regreso a Irak, Faisal cada vez la llama menos a su presencia, pero gracias a su trabajo al frente del Patrimonio Histórico tiene nuevos proyectos entre los que está la creación del Museo de Bagdad . Pero le quedaba por sufrir un nuevo golpe sentimental porque, por un momento, tuvo esperanzas cuando supo que la esposa de Cornwallis le pedía el divorcio, pero cuando ella le sugirió que podrían casarse Cornwallis la rechazó . Una vez más el amor se alejaba de su vida, un nuevo amor imposible y otra vez estaba sola, no había formado una familia, no tenía hijos y su padre estaba muy lejos, en Inglaterra.

Gertrude Bell ( 1868-1926 ), woman of letters and British explorer (mission in Black Africa). RV-14931
Fotografía de Gertrude Bell en los últimos años de su vida . Cristina Morató recoge el testimonio de la periodista norteamericana Marguerite Harrison, que la visitó en marzo de 1924 y de la que escribió " Su delicado rostro ovalado, con la boca y barbilla firmes, los ojos de un azul grisáceo como el acero y la aureola sedosa de sus cabellos grises le daban el aire de una gran dama. No había nada en su aspecto ni en su porte del explorador curtido por los rigores del clima. Vestidos de París y modales de Mayfair.¡Y era ésta la mujer que había hecho temblar a los jeques con su sola presencia!" Una fragilidad sólo aparente, aunque también ocultaba una profunda soledad (imagen procedente de http://www.topfoto.co.uk ) 
 
Regresa por un tiempo a Inglaterra para que la vean los médicos, ya que se sentía débil y había adelgazado mucho en los últimos tiempos , pero después de un corto periodo allí regresa a Bagdad en contra de la opinión de los médicos, pero era allí donde estaban las pocas cosas  que aún la animaban a seguir viviendo, o tal vez habría que decir que casi la única razón, como explica  a un amigo en una carta "Aparte del museo ,no disfruto de la vida para nada. Tengo la aguda sensación de estar llegando al final de las cosas y ninguna certeza de lo que haré a continuación, si es que hay algo que hacer" Gertrude esta cansada, aburrida de su propia existencia, le han robado la ilusión y siente que ya no tiene fuerzas para seguir "Aparte del trabajo -sigue escribiendo- esto es muy aburrido. No sé que hacer conmigo misma por las tardes. Vivir aquí se ha convertido en algo muy solitario" Y llegamos así al 11 de julio de 1926, en pleno y sofocante verano de Bagdad y apenas a tres días de su cumpleaños. La ciudad había sido abandonada por la mayoría de sus amigos en busca de lugares más frescos y el propio rey estaba de viaje en Europa. Debía sentirse muy sola en aquellos días y tal vez con la sensación de que lo mejor de su vida había pasado y no tenía a nadie a su lado . No podemos saber que paso por su mente, pero aquella noche se fue a dormir un poco antes que otras noches  y ,como solía hacer, pidió a su criada que la despertara a la hora de siempre, pero Gertrude no vería jamás un nuevo amanecer en el desierto. Antes de acostarse decidió tomar una sobredosis de somníferos que le causaron la muerte. Aquella mujer que había sido la primera en obtener un sobresaliente en Oxford, la primera mujer en ocupar un cargo político en el ejército, una de las primeras en atravesar los desiertos de Arabia la mujer que colaboró en la derrota del Imperio Otomano en Oriente, la que dibujó las fronteras de Irak, la que fue mano derecha del primer monarca iraquí y también la mujer que nunca pudo tener el amor a su lado, se despidió de la vida en la tierra que amaba y que se había convertido en su hogar. Aquel día los beduinos se despidieron por última vez de la mujer a la que llamaban con admiración "La reina del desierto".   

1 comentario:

Anónimo dijo...

muy interesante. estoy leyendo una novela sobre el imperio otomano y su división tras la derrota en la IGM y me ha servido mucho la información de este artículo.

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