Dejábamos ayer nuestro relato sobre la era de los cazadores en África y la figura del más grande entre ellos, Frederick Courteney Selous (1851-1917), después de haber realizado un rápido recorrido por la historia de la exploración geográfica del continente africano desde los mercaderes árabes y viajeros como Muhámmad Ibn Battuta(1304-1368) , llamado el Marco Polo musulmán, pasando por los navegantes portugueses del siglo XV que bajo el impulso del infante Enrique el Navegante (1394-1460) habían avanzado en la exploración de la costa africana desde el Cabo Bojador frente a las islas Canarias hasta circunnavegar todo el continente a finales de ese mismo siglo de la mano de la expedición de Vasco de Gama(hacia 1460-1524). A partir de entonces comenzaron a establecerse fuertes a lo largo de la costa y en los siglos siguientes las diferentes potencias europeas se disputaron las riquezas africanas en particular los esclavos que serían una de las principales fuentes de ingresos para las naciones esclavistas generando un trafico de seres humanos hacia América, Europa y Asia con cifras que , como vimos, oscilaban entre los veinte y los sesenta millones de personas.
Ya en el siglo XIX serían los exploradores alemanes y británicos los que penetrarían en el interior del continente para rellenar los espacios vacíos de los mapas que hasta entonces sólo estaban ocupados por las palabras "Terra incognita", la tierra desconocida. Hacia el final de aquel siglo casi la totalidad de África había sido cartografiada mientras que sus territorios fueron divididos entre las potencias europeas, principalmente Francia, Gran Bretaña y en menor medida, Alemania, Portugal, Bélgica, que controlaba el inmenso territorio del Congo, e Italia. Conocimos también a los primeros grandes cazadores africanos como William Cornwallis Harris (1807-1848) , que despertaría el interés y el entusiasmo por la caza en África en muchos niños y jóvenes de su tiempo gracias a sus hermosas acuarelas y relatos de caza contenidos en su libro "Retratos de caza y animales salvajes", Roualeyn George Gordon-Cumming(1820-1866), el cazador escocés que llegaría a exponer sus numerosos trofeos de caza en la Exposición de Londres de 1851 y que relató sus experiencias en "La vida de un cazador" o William Cotton Oswell(1818-1893), compañero de David Livingstone(1813-1873) en alguno de sus viajes y el primer hombre blanco en cazar un elefante a pie y sin contar con la ayuda de una jauría de perros de caza.
Fotografía de Frederick Courteney Selous ya en la madurez, porque no he encontrado fotografías de un Selous joven . Aunque fue considerado el cazador más importante de su época nunca le gustó cazar por cazar, convertirse en un matarife . Evitaba disparar a las hembras y los cachorros y sólo disparaba contra machos adultos de gran tamaño. A lo largo de su vida daría muerte a 31 leones en Sudáfrica, Tanzania y Rodesia ,animal al que Selous admiraba y del que decía que "posee dos requisitos esenciales para la felicidad terrenal: buen apetito y ningún escrúpulo" Desde que era un niño Selous tenía claro que su destino era ser cazador en África (imagen procedente de http://selousscouts.tripod.com )
Las vidas y obras de estos hombres ejercerían una gran influencia sobre la imaginación de los jóvenes de su tiempo entre los que se encontraba el joven Frederick Courtney Selous que había nacido en una fecha tan especial como el 31 de diciembre de 1851 en Londres, en aquel momento la ciudad más importante del mundo. Recibió una buena educación en la prestigiosa y antigua Rugby School, situada en la ciudad de Rugby y fundada en 1567, considerada una de los nueve grandes colegios de elite de Inglaterra y donde uno de sus estudiantes, William Webb Ellis (1806-1872), había inventado un deporte en 1823 al que, en honor de su escuela, sería bautizado con el nombre de rugby. Como vimos ayer, a los trece años Frederick Selous ya tenía claro lo que quería hacer con su vida cuando dijo a uno de sus profesores "Voy a ser cazador en África y me estoy entrenando durmiendo en el suelo". Nos cuenta el escritor español Javier Reverte(1944) en su obra "El sueño de África" que acostumbraba a escaparse por las noches de su habitación y subirse a los árboles, algo que también formaba parte de su entrenamiento para convertirse en un gran cazador africano.
Podemos imaginarnos que su familia consideraría al principio estos pensamientos como una fantasía infantil que el tiempo se encargaría de eliminar pero no fue así y Selous respondía convencido cada vez que le preguntaban que quería ser de mayor , "Seré como Livingstone", que entonces era una de las personalidades más admiradas en el Imperio Británico. Al igual que se hace cuando se intenta separar a dos personas enamoradas poniendo distancia entre ambas, a Selous su familia lo envió a estudiar medicina a Alemania y Suiza pero todo fue inútil y con diecinueve años comunicó a su familia que iba a seguir su sueño, viajar a África y convertirse en cazador. Y aquí le tenemos embarcado rumbo a Sudáfrica con la única compañía de un rifle , cuatrocientas libras y su entusiasmo. Ya en territorio sudafricano se traslada hasta el corazón del país, la ciudad de Kimberley muy cerca del río Orange , el segundo río más importante de Sudáfrica después del Zambeze, y donde Selous esperaba cazar elefantes , uno de los considerados "cinco grandes" de la caza africana junto con el león, el leopardo, el rinoceronte y el búfalo .
Mapa de Sudáfrica donde podéis ver muy próximo al río Orange la ciudad de Kimberley, en el centro de Sudáfrica, donde Selous pretendía comenzar su expedición para cazar elefantes, aunque estos se habían desplazado ya más al norte huyendo de la presión que sobre ellos ejercían los cazadores desde hacía años . Posteriormente cruzaría el curso del afluente del Orange, el Vaal y se dirigiría hacia el norte, al actual estado de Zimbabue. Javier Reverte escribe sobre las cualidades que debían reunir los grandes cazadores blancos "Debía tener la educación de un aristócrata, poseer el tacto de un diplomático, exhibir una buena cultura literaria y musical, ser valiente, conocer el terreno y hablar swahili" y añade "la mayoría de ellos acabaron amando más a la naturaleza que a los hombres " y pone como ejemplo las palabras de sir Alfred Pease, cazador que tenía por costumbre perseguir a los leones a caballo para luego bajar del caballo y esperar la carga del león con los pies puestos firmes sobre el suelo y disparar cuando se hallaba a menos de veinte metros. Este audaz cazador decía "Vinimos a África para ver salvajes y solo los encontramos a nuestro regreso a Europa" (imagen procedente de http://mapadeafrica.net )
Sin embargo, lo primero que le sucedió fue que le robaron su rifle y tuvo que adquirir dos viejas escopetas junto a todo lo necesario para iniciar su expedición de caza en lo que invirtió casi todo su dinero . A continuación cruzó el curso del río Vaal, el afluente principal del Orange y se interna en un territorio conocido como Matabeleland, territorio de la tribu de los matabeles. Los matabeles, nombre que significa "el pueblo de los escudos largos" haciendo referencia al tipo de escudo que utilizaban, eran una rama de los zulúes que se había escindido en la década de 1820 durante el reinado del celebre rey zulú Shaka (1787-1828), por desavenencias entre el propio Shaka y el que se iba a convertir en el primer rey de los matabeles y que entonces era un general del rey zulú , Mzilikazi(1790-1868). Después de errar durante un tiempo junto a sus seguidores buscando un lugar donde establecerse Mzilikazi lo encontró en un territorio situado al suroeste del actual Zimbabue , que recibiría el nombre de la tribu, Matabeleland, "Tierra de los matabeles". A la muerte de Mzilikazi en 1868 le sucedía el que iba a ser también el último rey matabele, Lobengula Khumalo(1845-1894) y sería a este monarca con el que hablaría Selous para obtener el permiso de cazar en las tierras de las matabeles, permiso que le fue concedido por Lobengula.
Situación de Matabeleland , el país de los matabeles, dentro del actual estado de Zimbabue, aunque en la actualidad se les conoce como ndebeles, una rama que se había separado de la tribu zulú desde el reinado de Shaka en la década de los años veinte del siglo XIX y donde Selous obtendría permiso para cazar en todo ese territorio a partir de 1872 gracias al rey Lobengula, segundo y último rey de los matabeles (imagen procedente de http://www.voyagesphotosmanu.com )
Comenzó a cazar a sus primeros elefantes , unos elefantes que cada vez se desplazaban más al norte debido a la presión creciente de los cazadores pero el problema que se presentaba ahora era que a medida que se internaban más al norte entraban en el territorio de uno de los animales más peligrosos de África, y no se trata del fiero león o del iracundo búfalo,sino de un modesto insecto pero transmisor de una enfermedad letal, la mosca tse-tse . Este pequeño insecto es transmisor de un parásito que provoca un mal conocido como tripanosomiasis o enfermedad del sueño, que afecta tanto a personas como animales. Esta mosca se encuentra distribuida en la mayor parte del África subsahariana y particularmente en zonas con ríos o lagos y por toda la sabana africana. La enfermedad comienza a manifestarse con fiebre, dolores de cabeza, un intenso picor y dolores musculares para , en una segunda fase, atacar al sistema nervioso central causando en el enfermo desorientación , confusión y falta de coordinación en los movimientos además de alteración del sueño, lo que le presta su nombre de enfermedad del sueño.
Hay dos tipos de parásitos, uno de ellos causa el 90% de los casos y provoca una infección crónica en la que pueden pasar meses o años antes de que se produzcan los síntomas que cuando se manifiestan ya presentan un estado avanzado de la enfermedad, y el otro parásito más agresivo es el responsable del 10% restante de las infecciones donde el desarrollo de la enfermedad es mucho más rápido y ataca con celeridad al sistema nervioso central. También, como ya he dicho, ataca a los animales, una dolencia a la que los zulúes dan el nombre de "nagana" que significa "estar alicaído" pues ese es el efecto que provoca en los animales antes de causarles la muerte. En la actualidad, aunque el número de casos parece haberse reducido en los últimos años, se estima que el número de nuevos casos al año de esta enfermedad rondaría los setenta mil. Cuando Selous fue avanzando hacia el norte las picaduras de la mosca tse-tse causaban la muerte de sus monturas, lo que le llevó a abandonarlas para comenzar a cazar a pie, siguiendo los pasos, nunca mejor dicho, de uno de sus admirados cazadores, William Cotton Oswell(1818-1893), que, como sabemos, fue el primero en cazar elefantes a pie y que después se convertiría en la forma tradicional de caza en los safaris.
Mapa con las zonas afectadas por la Trypanosomiasis, la enfermedad del sueño propagada por la mosca tse tse. Hay dos tipos,el Trypanosoma brucei gambiense que se extiende por África Occidental y África Central responsable del 90% de los casos y es la forma menos agresiva que suele transformarse en una enfermedad crónica que a veces tarda años en manifestar sus síntomas, y el Trypanosoma brucei rhodesiense , que se encuentra extendido por África Oriental , representa el 10% de los casos y es la forma más agresiva de la enfermedad . Durante el siglo XX ha habido tres episodos epidémidos . Una entre 1896 y 1906 , otra a partir de 1920 y la última desde 1970 aunque el mayor control sanitario gracias a la Organización Mundial de la Salud y el trabajo de las Organizaciones No Gubernamentales(ONGs) ha controlado su difusión y se estima que el número de casos no sobrepasa los 75.000. En los años en que cazaba Selous había regiones deshabitadas por la presencia de la mosca tse tse, en cuyo territorio ni siquiera los animales podían sobrevivir (imagen procedente de http://es.scribd.com )
Con esta forma de cazar durante los tres años siguientes daría muerte a setenta y ocho elefantes y sobre su nueva manera de cazarlos escribiría el propio Selous "No hay nada como disparar a pie contra un elefante para tener tu sangre en buen estado". Reverte nos señala que Selous gustaba de comer su corazón asado pero no por ello debemos pensar que era un asesino de animales, un matarife, pues en sus cazerías evitaba matar a las hembras y a las crías , dando muerte solo a machos adultos de gran tamaño. Como les sucedió a otros muchos cazadores en África, cuanto más años pasaban en aquel territorio mayor era su amor por la naturaleza y su deseo de conservarla. Los nativos , al comprobar su valor y pericia en la caza, pues no dudaba en mantenerse quieto ante la carga de los temibles búfalos o de elefantes, decían de él "Selous es un joven león". Pero antes de seguir vamos a decir algunas breves palabras sobre los cinco grandes, las piezas más codiciadas por cualquier cazador que viaje a África.
Al animal que más admiraba Selous era al león, al que dedicó muchas páginas en sus libros. Sobre la mirada del león africano escribía "Recuerdo el tono de los ojos de los leones salvajes, siempre del color de un ardiente amarillo, que retiene la fiereza de su brillo, incluso muchas horas después de su muerte. Un león herido, aunque no pueda moverse , mantiene siempre una aterradora mirada , de llameante amarillo, cuando dirige los ojos hacia el cazador, poseído por una terrible furia." Y sobre su legendario rugido escribe "Una de las características que distinguen al león de otros miembros de la familia de los grandes gatos es el rugido. Durante los más de veinte años que he pasado cazando y explorando por África, los he oído rugir en todo tipo de circunstancias. El rugido de un león en una noche tranquila puede ser oído a una gran distancia y, aunque se encuentren a cosa de dos kilómetros de donde están, la mayoría de la gente tiene la impresión de que están a unos cien metros. Recuerdo una noche , junto a un río, durante una de mis partidas de caza , que sus rugidos eran de tal calibre que rompían los nervios más templados. No había árboles cerca de nosotros, sólo pequeños arbustos, de modo que no podíamos refugiarnos en ninguna parte si se producía un ataque. A la mañana siguiente , mis negros me confesaron que , al oír los rugidos, "nuestros corazones murieron" (imagen procedente de http://www.fondosdeescritorio10.com )
El primero de ellos es el león, de la familia de los félidos y el segundo más grande después del tigre. Los machos pueden llegar a superar los 250 kilos de peso mientras que su esperanza de vida ronda los ocho años, a diferencia de las hembras que suelen superar los doce años e incluso en algunos casos han alcanzado los veinte años de vida. Aunque en la antigüedad su población se extendía por Europa, África,Asia y América hoy sólo encontramos leones en una pequeña región de la India , el Parque Nacional del Bosque Gir donde , según datos del año 2006, sobrevivían poco más de 350 ejemplares. El grueso de su población se encuentra en el África subsahariana pero en franco declive, pues si a comienzos de la década de 1990 se estimaba su población en unos cien mil ejemplares hoy se cree que esta oscila entre los 16.000 y los 47.000 ejemplares, prosperando sólo en los grandes Parques Nacionales como el Serengueti en Tanzania, el Ethosa en Namibia o el Kruger en Sudáfrica. Otro de los cinco grandes es el búfalo cafre o búfalo africano, un coloso que puede tener una altura de 1,70 metros , una longitud que puede alcanzar los 3,40 metros y un peso superior a los 900 kilos, de pelo oscuro y una gruesa cornamenta. Debido a su tamaño y agresividad apenas tienen enemigos al margen del ser humano, el león y el cocodrilo del Nilo, y son particularmente peligrosos cuando están heridos pudiendo realizar embestidas en las que superan los 57 kilómetros por hora, igual que si te atropellara un automovil. Curiosamente es un matriarcado donde la manada es dominada por la hembra más vieja.
Búfalo africano , también llamado búfalo cafre. Su enorme tamaño hace que apenas tengan enemigos a excepción del propio ser humano, los leones y los no menos grandes cocodrilos del Nilo. Viven en manada, cuyo tamaño puede variar de los grupos de no más de cinco o seis ejemplares en las zonas boscosas a las manadas de miles de ejemplares que pastan en l sabana . Los machos jóvenes tienen un pelaje más claro pero a medida que van madurando este se hace completamente negro. Las manadas cuentan con un macho dominante pero la dirección que sigue la. manada es la marcada por la hembra de más edad y en cuanto a la reproducción suelen tener una sola cría al año . A comienzos del siglo XX sufrieron una epidemia que casi acabó con la especie contagiada por el ganado doméstico, pero después de superar la enfermedad en la actualidad su número es muy parecido al de aquella época. Son agresivos y su embestida puede ser mortal (imagen procedente de http://listadecuriosidades.com )
El tercero de los grandes africanos es el rinoceronte , del que en África encontramos dos especies, el blanco , que es el mamífero más grande de Áfricasólo superado por el elefante, y el rinoceronte negro. El más grande de los dos, el rinoceronte blanco, puede alcanzar los 4,20 metros de longitud y una altura de 1,85 metros y ambas especies están dotadas de dos cuernos en su cabeza, cuernos que en realidad están hechos de queratina, la misma sustancia que forma nuestras uñas, y que para ellos se han convertido en una maldición debido a su valor como trofeo de caza y por su demanda en los mercados asiáticos por sus supuestas virtudes afrodisiacas , lo que se ha unido a las dificultades reproductivas de esta especie, ya que sólo tienen una cría cada cuatro o cinco años. La población de rinoceronte blanco , que en realidad es gris y debe su nombre de blanco a la confusión entre el nombre que le dieron los colonos holandeses en sudáfrica "wijde" que significa ancho y la que entendieron los ingleses "white" que significa blanco y de pronunciación similar a la palabra holandesa, se concentra en Tanzania, Kenia, Zambia y Sudáfrica. Se estima que antes de la llegada de los cazadores blancos la población de rinocerontes, negros y blancos, en África superaba el millón de ejemplares, pero a principios del siglo XX apenas era de un millar . Después de muchos esfuerzos conservacionistas, se ha logrado recuperar en las últimas décadas parte de esta población que hoy podría estar alrededor de los 17.000-18.000 rinocerontes africanos.
TRAILER PELÍCULA "HATARI" RODADA EN TANZANIA
Rodada cerca del volcán Ngorongoro es quizás la película que refleja con más fidelidad la caza de animales en África ya que fue realizada como un documental, con imagenes espectaculares de los ñúes, rinocerontes , cebras en escenas de caza reales
El rinoceronte era una de las piezas más deseadas por los cazadores por la emoción de su caza y las violentas y veloces cargas que estos protagonizaban y que el cine ha inmortalizado en películas como "Hatari!", que significa "peligro" en swahili, dirigida por Howard Hawks(1896-1977) en 1962 y protagonizada por John Wayne(1907-1979) rodada en un rancho próximo al volcán de Ngorongoro , en Tanzania. A continuación tenemos el leopardo africano, que se extiende por todo el África subsahariana y que, por fortuna, no se encuentra en peligro de extinción como la mayoría de animales . Son de pequeño tamaño en comparación con otros felinos, pues los machos no suelen superar los 57 kilos de peso y las hembras 37 kilos de promedio, pero eso no les impide ser unos eficaces cazadores incluso de animales de gran tamaño como los antílopes, aunque también se pueden alimentar de pequeños roedores e insectos e incluso de jirafas, una variedad alimenticia que sin duda ha contribuido a su conservación por su capacidad de adaptación al medio. Su promedio de vida es de entre doce y quince años aunque pueden llegar hasta los veinte y cazan particularmente de noche.
En la fotografía vemos a un leopardo en el lugar donde se encuentran más cómodos y seguros, entre las ramas de los árboles, donde suelen llevar a sus presas para devorarlas con mayor tranquilidad que en el suelo y además los mantiene fuera del alcance de los carroñeros como las hienas. También utilizan las ramas de los árboles para ocultarse en ellas y lanzar un ataque a sus presas desde su altura. Entre sus presas , a las que suelen atacar de noche, figuran los ciervos, cerdos y también, como son buenos nadadores, peces y cangrejos. Sólo ocasionalmente pueden atacar a los hombres. Pueden tener cachorros en cualquier época del año y estos viven un año con la madre y después llevan una vida solitaria. Aunque suelen tener el pelaje como en la fotografía las hay completamente oscuras y reciben el nombre de panteras negras ( procedente de http://tuylosanimales.blogspot.com )
El último de los cinco grandes es el elefante africano , el mayor mamífero terrestre que puede llegar a los 3,5 metros de altura y una longitud de hasta siete metros y un peso de siete toneladas, aunque el mayor ejemplar que ha sido cazado y que en la actualidad se conserva en el Museo de Historia Natural de Washington en Estados Unidos, fue abatido en Angola y tenía una altura de 4,2 metros y un peso de doce toneladas. Se estima que su esperanza de vida es de alrededor de cincuenta años en libertad y unos sesenta en cautividad aunque pueden llegar a los 65 o 70 años . Al carecer de enemigos la muerte se suele producir por inanición, al perder la dentadura como consecuencia del desgaste de la edad lo que les impide alimentarse y explica que vivan más en cautividad donde los cuidados que reciben mejoran su calidad de vida. Necesitan para vivir unos 225 kilos de comida al día y casi 200 litros de agua. Al decir que no tiene enemigos me refiero entre los animales, porque si tiene uno formidable, el ser humano, que redujo su población desde varios millones a comienzos del siglo XX a no más de 700.000 durante la década de los años ochenta, cuando los científicos advirtieron que si continuaba ese ritmo de reducción de la población se extinguirían una década después. Gracias a la protección especial que ha recibido desde entonces su población se ha recuperado, aunque siguen siendo víctimas de la caza furtiva que persigue el marfil de sus colmillos.
El elefante africano es el mamífero más grande que existe en la actualidad . Los elefantes hembras son animales sociales que viven en grupos de hasta veinte individuos y en ocasiones hasta de cientos de individuos y durante toda su vida se mantienen unidos a ese grupo.En cuanto a los elefantes machos suelen separarse del grupo en la adolescencia para llevar una vida solitaria aunque sin alejarse nunca demasiado de su grupo de origen, al que regresan durante la época de celo. Suelen dedicar hasta doce horas a la alimentación ya que tienen que consumir alrededor de 220 kilos de comida que suele estar compuesta por fruta, arbustos y árboles y de la que sólo llegan a digerir una parte de ella antes de defecar. Cuando su número es muy alto puede ser perjudicial para el equilibrio del medio ambiente ya que en su búsqueda de comida pueden llegar a derribar árboles, devastando todo el terreno. (imagen procedente de http://www.elefantepedia.com )
Y es hora de que regresemos junto a Frederic Selous que durante la década de los setenta y los ochenta del siglo XIX se ha labrado fama de cazador valiente , una fama que se incrementó con la publicación de su libro "Los viajes de un cazador en África" donde relataba sus aventuras en aquellos años, las cargas de búfalos y elefantes a las que había sobrevivido y que le causaron la rotura de muchos de sus huesos, sus accidentes de caza con el rifle, sus cicatrices y también el contagio de la malaria, el tributo que tenían que pagar casi todos los exploradores y cazadores africanos. En ese tiempo se hizo amigo del escritor Henry Rider Haggard(1856-1925), que había trabajado como funcionario en la provincia de Natal , en Sudáfrica, donde había nacido su profundo amor por África y le inspiraría muchas de sus novelas. En esta ocasión sería Selous el que le inspiraría el personaje y la novela que le haría más famoso, el aventurero Allan Quatermain, protagonista de la novela "Las minas del rey Salomón", encarnación del héroe romántico, audaz y, caballeroso en el que muchos años después se inspiraría también otro héroe de aventuras , en este caso del cine, como el celebre Indiana Jones creado por Steven Spielberg(1946). Publicada en 1885 , sería anunciada como "el libro más asombroso jamás escrito" y se convirtió de manera inmediata en un éxito de ventas que hizo rico a Haggard.
Henri Ryder Haggard, que escribió la célebre novela "Las minas del rey Salomón" cuyo protagonista, Alan Quatermain, estaba inspirado en Frederick Selous . En la dedicatoria de esta novela escribió "Dedico este libro de aventuras a mi hijo, con la esperanza de que pueda encontrar , en los actos y pensamientos de Allan Quatermain, algo que le ayude a conseguir lo que yo tengo por el más alto honor que se puede lograr : la dignidad y la grandeza de un caballero inglés" palabras con las que , en realidad, estaba definiendo a Selous. Esta obra le convertiría en uno de los escritores más famosos de su época , alimentando una imagen idealizada de África y el mundo de los cazadores en la sociedad victoriana (imagen procedente de http://www.ritakarl.net )
En 1887 se encargaba de dirigir su primer safari , palabra que , como vimos ayer, procede del swahili y significa "viaje", pues de ello se trataba, de un viaje por las tierras africanas en busca de alguno de los cinco grandes. Ya en 1890 su prestigio es tanto que es contratado por el poderoso empresario y político inglés Cecil John Rhodes(1853-1902), fundador de la compañía De Beers que en la actualidad controla el 60% del mercado de diamantes mundial . En 1890 Rhodes acababa de ser elegido primer ministro de la colonia del Cabo, Sudáfrica , y desde esta posición impulsó la colonización de otros territorios más al norte del río Zambeze que sería el origen de la República de Rodesia, un territorio que hoy está ocupado por los estados de Zambia y Zimbabue. De la mentalidad imperialista de Rodes dan buena cuenta estas palabras suyas "Tenemos que encontrar nuevas tierras a partir de las cuales podamos obtener fácilmente materias primas y, al mismo tiempo explotar la mano de obra esclava barata que son los los nativos de las colonias. Las colonias también proporcionarían una salida para los bienes excedentarios de bienes producidos en nuestras fábricas."
Cecil Rhodes, el fundador de un nuevo estado, Rodesia, embrión de los actuales Zambia y Zimbawe , creador de la principal compañía de diamantes del mundo De Beers, que llegó a controlar el 90% del mercado mundial de diamantes y aún hoy domina el 60% de su comercio y que era amigo de Selous al que le encomendó la misión de guiar a los colonos sudafricanos hasta los nuevos territorios. De su ambición insaciable son un buen ejemplo estas palabras "Pensar en estas estrellas que se ven por encima de nuestras cabezas, en la noche, esos vastos mundos que nunca alcanzamos. Quisiera anexionar los planetas si pudiera; a menudo pienso en ello. Me entristece verlos tan claramente y, sin embargo, tan distantes." Aunque esta ambición iba pareja a su desprecio por los nativos africanos a los que consideraba nada más que como esclavos.(imagen procedente de http://sentadoenlatrebede.blogspot.com )
Selous sería el hombre elegido para guiar a aquellos colonos desde Sudáfrica hasta el río Zambeze , el cuarto río más grande de África que nace en la frontera entre Zambia, el Congo y Angola y después de recorrer la propia Angola, Zambia, Zimbabue y Mozambique desemboca en el Océano Indico. Contratado por la Compañía Británica de África del Sur creada por Rodes , Selous abrió este camino que llevaría a los colonos hasta Fort Salisbury, la actual Harare, capital de Zimbabue, sería conocido como "La Ruta Selous". Pero que prestase sus servicios a hombres como Rodes, para quién los africanos no eran más que mano de obra esclava que no debían gozar de ningún derecho, no quiere decir que Selous compartiera su forma de pensar, muy al contrario, pues el apreciaba más a los africanos que a aquellos colonos sudafricanos a los que guiaba pero de los que escribía "Mentalmente son la más ignorante y estúpida de todas las razas humanas ; no tienen ni una décima parte del coraje de los zulúes" . Después de esta misión escribirá otros dos libros, "Aventuras del Sudeste" y "Amaneceres y tormentas en Rodesia" y en 1892 recibiría la medalla de la Royal Geographical Society.
Fotografía de Theodore Roosevelt con uno de los once elefantes que cazó durante el safari que realizó en 1909 organizado por su amigo Frederick Selous y en el que daría muerte a más de quinientos animales y dejaría heridos a cientos de ellos, inaugurando una nueva forma de ir de caza, los safaris pagados por millonarios en los que el objetivo era matar el mayor número de animales posibles, una situación que se prolongaría durante la primera mitad del siglo XX y que llevaría a muchas especies al borde de la extinción (imagen procedente de http://www.periodismosinfronteras.com )
El éxito de sus libros le permitía financiar nuevas expediciones a África , aunque en 1894 estableció su residencia en Inglaterra desde donde encabezó diferentes expediciones de caza no sólo en África sino también en Estados Unidos, en Canadá e incluso en Noruega e Islandia. Durante sus viajes por Estados Unidos inició una amistad con Theodore Roosevelt(1858-1919), presidente de Estados Unidos entre 1901 y 1909, que se había convertido en el presidente más joven de los Estados Unidos con sólo 42 años en 1901. De personalidad arrolladora, fue impulsor de la construcción del Canal de Panamá, negoció el final de la guerra que enfrentaba a Rusia y a Japón por lo que recibió el Premio Nobel de la Paz , convirtiéndose en el primer norteamericano en recibir un premio nobel, trato de acabar con el monopolio de las grandes compañías introduciendo medidas de regulación en los mercados y también impulsó políticas de conservación del medio ambiente, como la creación del Servicio Forestal de Estados Unidos, ya que era un gran amante de la naturaleza y también de la caza. Después de renunciar a la reelección a la presidencia de Estados Unidos, Roosevelt encargaría a Selous la organización de un safari en 1909 que iba a convertirse en el más celebre de la historia.
Theodore Roosevelt y su hijo Kermit Roosevelt, que participaba en el safari como fotógrafo, sobre uno de los diez búfalos africanos abatidos durante esta expedición presuntamente científica, pero que sería una carnicería, más sorprendente aún cuando Roosevelt se distinguió durante su etapa como presidente de Estados Unidos por sus políticas favorables a la conservación del medio ambiente. Había muchas personas críticas contra estas matanzas indiscriminadas de animales , como el celebre oficial británico, que sobresaldría durante la Primera Guerra Mundial y era amigo de Selous, Richard Meinertzhagen , que escribió "Es una pena que una criatura tan inteligente como el elefante sea asesinada para que criaturas no mucho más inteligentes que ella puedan jugar al billar con bolas fabricadas con sus colmillos" (imagen procedente de http://www.xtimeline.com )
Un año antes de este safari Selous había publicado "Recuerdos y notas de la naturaleza africana", donde el cazador ya mostraba como su espíritu conservacionista había ganado terreno a su pasión por la caza pero aún así respondió a la petición de su amigo Roosevelt y organizó su safari que se convertiría en el primero de los muchos clientes millonarios que en las décadas siguientes contratarían a cazadores celebres para dirigir safaris que eran auténticas misiones de exterminio . Dejo la palabra a Javier Reverte que describe el resultado de este safari en su obra "El sueño de África ":"Su expedición , bajo una cobertura científica , fue una verdadera carnicería. Mató 512 animales de ochenta especies diferentes, entre ellos diecisiete leones, once elefantes, veinte rinocerontes y diez búfalos. Pero hizo cosas peores: hirió a centenares de animales por disparar mal o demasiado lejos y no los persiguió , como señalan las normas de la caza deportiva, porque estaba demasiado gordo. De los veinte rinocerontes que mató, nueve eran rinocerontes blancos, ya en peligro de extinción por aquellos años,entre ellos cuatro hembras y dos crías. Y sentó el ejemplo de lo que , según él, debía ser un safari: una expedición mortífera dirigida por un ansia sin límite de cazar y cazar."
Después del safari que organizó para Roosevelt , Selous, en la fotografía, se retiró a su casa en Surrey donde pensaba dedicarse a la escritura , hasta que el comienzo de la Primera Guerra Mundial le hizo regresar a África. Aquel continente que Selous y otros cazadores de su generación habían conocido estaba muy cerca de desaparecer. John Hunter, considerado el último gran cazador, que llegó a África en 1905 y al final de su carrera como cazador aseguraba haber dado muerte a 350 búfalos, mil rinocerontes, centenares de leones y mil cuatrocientos elefantes, cifras que causan escalofríos sabiendo que casi todas estas especies están hoy protegidas y bajo amenaza de extinción, escribió sobre el final de una época "Yo he sido uno de los últimos cazadores de los viejos tiempos . Tanto la caza como las tribus nativas, tales como yo las conocí , ya no existen. Los acontecimientos que yo presencié no pueden ser revividos. Nadie verá otra vez las grandes manadas de elefantes conducidas por enormes machos de colmillos que pesaban ciento cincuenta libras cada uno. Nadie escuchará los gritos de guerra de los masai mientras sus lanceros avanzan en la espesura buscando a los leones que han devorado sus vacas. Muy pocos podrán decir que entraron en un territorio que ningún hombre blanco había visto antes que ellos. La vieja África se ha ido" (imagen procedente de http:// www.huntsafaris.com )
Cuando Reverte escribe que la expedición se realizaba bajo una cobertura científica es porque estaba patrocinada por el prestigioso Instituto Smithsonian para recopilar espécimenes y, como acabamos de ver, si que hicieron una abundante recopilación de ellos. Aunque estas cifras nos parezcan una barbaridad, no eran ni mucho menos una excepción . Años antes, en la década de los ochenta del siglo XIX el cazador John Sutherlanddio muerte en una sola expedición a 447 elefantes tal y como luego relató en su obra "Las aventuras de un cazador de elefantes". Después de este safari Selous se retiró de nuevo a su casa en Inglaterra, pero tuvo que abandonar su retiro en 1914 cuando estallaba la Primera Guerra Mundial. En aquel momento Selous tenía ya 63 años de edad ,disponía de dinero y gozaba de prestigio y admiración, pero su sentido del deber le llevó a alistarse como voluntario para participar en la campaña en África Oriental , donde Inglaterra y Alemania disputaban una batalla desigual por el control del África Oriental Alemana que se extendía por lo que hoy son los estados de Burundi , Ruanda y Tanzania. No tengo espacio aquí para describir esta interesante campaña, a la que dedicaré en su momento un artículo, y donde los alemanes mantuvieron cuatro años en jaque a las tropas británicas con efectivos muy inferiores, gracias sobre todo al genio militar del general alemán Paul Emil von Lettow-Vorbeck(1870-1964).
El oficial británico Richard Meinertzhagen, hombre de gran inteligencia y amigo de Selous con el que combatió durante la Primera Guerra Mundial cuando Selous se había alistado como voluntario en el 25º Batallón de los Fusileros Reales a pesar de tener ya 63 años en el momento de comenzar la guerra. En sus diarios Meinertzhagen escribía esta breve anécdota de su amigo Selous "El primero entre los oficiales es mi amigo Selous. El otro día, durante un desfile, me encontraba charlando con él sobre el antílope acuático de lago Nakuru y también sobre la forma de hacer sus nidos del pato arlequín islandés cuando el general Thige me llamó la atención diciendo que, mientras pasaba revista a un batallón, no quería escuchar un debate sobre Historia Natural" (imagen procedente de http://commons.wikimedia.org )
A pesar de su edad, Selous se conservaba en una forma física muy superior a la de la mayoría de sus jóvenes compañeros. En mayo1915 llegaba a la ciudad de Mombasa donde era destinado a la Legión de la Frontera bajo el mando de otro nombre legendario de la época, el coronel Richard Henry Meinertzhagen(1878-1967) que al igual que Selous amaba aquel continente y lo comprendía mejor que sus no demasiado competentes superiores que llevaban al ejército británico de fracaso en fracaso frente a las tropas de von Lettow. La Legión de la Frontera estaba formada por 1116 hombres pero apenas año y medio después, a finales de 1916, apenas quedaban sesenta hombres en pie, abatidos los demás por las enfermedades, lo que daba la razón a Selous que había dicho "Un regimiento de blancos acabará siendo un hospital andante", como recoge Reverte en su libro. Entre los hombres que se mantenían en pie estaba el propio Selous, un ejemplo de fortaleza y coraje para todos sus compañeros. Durante todo el año 1916 se mantuvo en el frente mientras von Lettow practicaba una guerra de guerrillas y los ingleses se dedicaban a perseguir sus tropas por toda África Oriental. Pero su participación en la guerra acabaría abruptamente el 4 de enero de 1917, pero dejemos que sea su amigo J.G. Millais quién lo relate , un fragmento extraído de "Colinas que arden , lagos de fuego" de Javier Reverte
Fotografía de Frederick Selous, sentado en el centro de la fotografía con el rifle entre las manos y barba blanca , rodeados de los compañeros con los que combatió durante la Primera Guerra Mundial. Era admirado y respetado en los dos bandos hasta el extremo de establecer una tregua de un día cuando se conoció su muerte. El general alemán Von Lettow escribiría después que en 1915 lo había tenido en una ocasión en su punto de mira pero al reconocer al legendario cazador no quiso disparar. No tuvo la misma deferencia el francotirador que le daría muerte el 4 de enero de 1917, una muerte que no haría sino incrementar la leyenda en torno a Selous, el cazador blanco cuyo corazón se había ido haciendo negro, el negro de África (imagen procedente de http://cazaworld.com )
"Nuestra fuerza -cuenta Millais - salió de Kisaki esa mañana temprano con el objetivo de atacar y rodear un considerable número de tropas alemanas desplegadas a lo largo de las pequeñas colinas situadas al este de Beho-Beho , una zona de densa vegetación en donde la visibilidad no era muy buena. El enemigo se dio cuenta muy pronto del peligro de su posición cuando detectaron un movimiento en círculo por parte de nuestro 25º Batallón, un movimiento que trataba de impedir su acceso a la pista que se dirige al sudeste, el único camino que podían tomar para retirarse. Y se retiraron hacia la pista justo en el momento en que la compañía de vanguardia de los Fusileros, liderada por Selous, alcanzaba el mismo lugar. Comenzó un fuego intenso entre los dos bandos y Selous desplegó de inmediato su compañía y atacó a los alemanes, aunque sus fuerzas eran mucho menos numerosas , obligándolas a retirarse hacia la espesura. Fue en ese momento cuando Selous se derrumbó alcanzado por un disparo en la cabeza . En ese instante, su asistente nativo Ramathani, de veintiocho años,saltó hacia delante con sus ojos bañados en sangre y , sin importarle las balas que chocaban a su alrededor, alcanzó con sus disparos a dos francotiradores alemanes que estaban subidos a los árboles . Después , se dejó caer junto a Selous , abrazó su cuerpo inerte y lloró como un niño"
Esta es la sencilla tumba de Frederick Selous en el Parque Natural Selous en Tanzania, que lleva en su honor el nombre del gran cazador. La inscripción no puede ser más escueta "Captain F.C. Selous D.S.O(Orden de los Servicios Distinguidos). 27th Royal Fusiliers. Killed in Action. 4.1.1917". Killed in Action significa caído en acción . No hay mejor lugar para la tumba de Selous que el Parque Natural más grande de África que supone el 10% del territorio de Tanzania y donde se encuentran en gran número los animales más representativos de África, incluido los cinco grandes, entre ellos los leones que tanto admiró en vida. Es un hermoso epílogo que la tumba del cazador se encuentre hoy en un santuario para conservar la vida animal africana (imagen procedente de http://www.decaza.com )
Cuando el general alemán von Lettow se enteró de la noticia mandó a los mandos británicos un telegrama expresando sus condolencias y ofreciendo que se declarase un día de tregua en honor de aquel hombre al que ambos bandos respetaban y admiraban. La noticia de la muerte de Selous conmocionó a Inglaterra, donde se había convertido ya en leyenda, como todos los grandes hombres , ya que había sido capaz de enfrentarse a todos los obstáculos con tal de lograr su sueño de ser cazador y vivir en su amada África. Ahora le llegaba el momento que una vez había anunciado "Si no puedo disfrutar de buenas cacerías en este mundo, las disfrutaré en el otro". No nos quedemos con la imagen de un cazador que dirigió un safari donde murieron más de quinientos animales, algo con lo que él ya no estaba de acuerdo, sino con un hombre que amó la naturaleza y se dio cuenta que era necesario protegerla de la depredación de hombres como Roosevelt, que sólo perseguían cazar por cazar. y que también apreció a los africanos. Hoy el Parque Natural más grande de África , situado en Tanzania, lleva su nombre, Parque Natural Selous, con una extensión de 35.000 kilómetros cuadrados , cuatro veces mayor que el Parque Nacional del Serengueti ,el segundo más grande de la Tierra y también el segundo más antiguo y donde se concentra una cantidad y variedad de fauna como en ningún otro sitio de África, con 60.000 elefantes, entre 3000 y 4000 mil leones y unos 150.000 búfalos. Y entre esos animales a los que cazó y amó se encuentra la tumba del gran cazador donde algunos dicen que en ocasiones los leones se acercan, como si fueran a saludar al que un día les dio caza pero también les amó. Aquel cazador blanco cuyo corazón adoptó el negro de África.
En 1990 uno de los grandes directores de cine de estas últimas décadas, Clint Eastwood (1930), rodaba una película basada a su vez en la historia del rodaje de otra película mítica, "La reina de África", rodada por John Huston(1906-1987) en 1951 y protagonizada por dos actores legendarios , Humphrey Bogart(1899-1957) y Katharine Hepburn(1907-2003). La obra de Eastwood se titula "Cazador blanco, corazón negro" y relata las vicisitudes de los que participaron en aquel rodaje , pero , sobre todo, su pasión por la caza y por África y es el que he elegido para contaros la historia del que tal vez fuera el más legendario de los cazadores blancos en África .Pero antes miremos al pasado porque el continente africano fue durante siglos un territorio desconocido para los europeos y sólo los comerciantes árabes se aventuraban a viajar a su interior. El primer viajero que proporcionó datos sobre parte de aquel gran continente fue Muhámmad Ibn Battuta(1304-1368) que en el año 1325 iniciaba en Tánger, su ciudad natal un viaje que , en principio, sólo tenía como objetivo cumplir con uno de los pilares del Islam, el hajj o peregrinación,pues eso es lo que significa este término, a La Meca que todo musulmán debe realizar al menos una vez en la vida.
Sin embargo, Battuta no regresaría a su hogar hasta veinticuatro años más tarde después de recorrer todo el mundo árabe a lo largo de 124.000 kilómetros de viajes que le llevaron desde Tánger hasta la India y en los que recorrería el centro y norte de África, el sur y el este de Europa, Oriente medio, Asia central, el sureste asiático y China. En 1330 Battuta zarpaba desde Adén, en Yemen ,para costear parte de la costa oriental de África, visitando Etiopía y las ciudades costeras de Mombasa, que hoy pertenece a Kenia, Mogadiscio, capital actual de Somalia, y Zanzibar, una gran isla frente a la costa de la Tanzania de nuestros días. Esta región ya era conocida por los árabes desde hacía siglos, y ya en el siglo XI el matemático, geógrafo , filósofo e historiador árabe Al- Biruni (973-1048), escribía sobre África "El mar del Sur comienza en la China y corre a lo largo de las costas de la India hacia el país de los Zendj(la actual Zanzibar). Los navegantes no han ido más allá de este límite, y la razón es que el mar penetra en tierra en el nordeste mientras que en el sudoeste, a manera de compensación , el continente se proyecta hacia el mar. El mar del Sur se comunica con el océano a través de una abertura en las montañas de la costa sur. Tenemos pruebas ciertas de esta comunicación, aunque nadie ha podido confirmarla con sus propios ojos "
Mapa con el itinerario seguido por Ibn Batutta en su viaje que se prolongo durante veinticuatro años. Este viaje o Rihla, nombre que en árabe se da a los viajes por etapas y también al relato de los mismos, que tuvo lugar entre 1325 y 1349, la dictaría Ibn Batutta al intelectual andalusí nacido en Granada, Ibn Yuzayy(1321-1357). Recorrería una distancia mayor que la del otro celebre viajero de la Edad Media , Marco Polo, y también su relato se considera más exacto y próximo a la realidad que el del viajero veneciano. Durante su recorrido por la costa oriental africana en 1330 se detuvo en las costas de las actuales Etiopía, Kenia, Tanzania y Somalia , deteniéndose una semana en cada una de sus escalas, aunque el interior de África aún tendría que esperar para ser explorado (imagen procedente de http://mapasvivos.wordpress.com )
Los árabes aventuraban la existencia de un paso al sur que comunicaba los dos Océanos, el Indico y el Atlántico, pero no navegarón más al sur de Madagascar. Todo tipo de leyendas circulaban entre los árabes sobre lo que allí y más al sur se podían encontrar y el temor que despertaban estas historias impedían a los aventureros y comerciantes árabes ir más allá. . En el siglo XIV , el viajero veneciano Marco Polo (1254-1324) recogía en su celebre libro El libro de las Maravillas o El Libro del Millón, la descripción de un ave monstruosa que habitaría en Madagascar y en algunas otras islas situadas al sur "Se dice que en esas otras islas que las naves no pueden visitar porque las fuertes corrientes les impedirían regresar se halla el pájaro grifón. Algunas personas que han estado allí (en Madagascar) y le han visto le contaron a Marco Polo que era en todo semejante a un águila, pero de enorme tamaño; tan grande , en efecto, que sus alas cubrían una distancia de 30 pasos, y sus plumas tenían doce pasos de largo. Y es tan fuerte que levantará a un elefante entre sus garras, lo elevará en el aire y lo dejará caer para que se haga pedazos; después de matar al animal de esta guisa el pájaro grifón se lanza sobre sus restos y se alimenta a placer. Los habitantes de aquellas islas llaman a esta ave Roc."
Mapa con el celebre viaje del veneciano Marco Polo hasta China en el que no tocó África pero si recogió relatos e informaciones que le contaron sobre este continente como la historia del pájaro grifón que os he incluido más arriba y que habitaría en la isla de MadagascarMozambique y Madagascarhttp://salonhogar.net )
Si, las leyendas y el miedo a lo desconocido detuvieron las exploraciones árabes hacia el sur del continente africano y también la tecnología que empleaban en la construcción de sus barcos. Sus embarcaciones estaban dotadas de vela latina que facilitaba la navegación contra el viento, perfeccionaron el timón situado en la popa del barco que permitía un mejor gobierno de las embarcaciones y eran expertos en emplear las estrellas para la navegación pero una de las grandes debilidades de sus naves era que no utilizaban clavos sino cuerdas para mantener unidas las maderas que formaban los barcos lo que las hacía muy vulnerables a los embates del viento y las olas y les hacía ser conservadores en sus viajes. Además , ellos ya conocían Europa por lo que tampoco tenían un motivo especial que les llevara a intentar llegar al continente europeo rodeando África. Serían los portugueses en el siglo XV los que emprenderían esta aventura por el lado opuesto, la costa occidental africana. Estos viajes de exploración fueron impulsados por el infante de Portugal Enrique el Navegante (1394-1460),que en 1417 había creado la Escuela de Sagres, en la ciudad portuguesa del mismo nombre, para el estudio de geografía y navegación.
El infante Enrique el Navegante, hijo del rey portugués Juan I Avis(1358-1433) y hermano del también rey de Portugal Eduardo I (1391-1438). Su interés por África y el mar se inició en 1415 cuando su padre le encomendó los preparativos de una cruzada contra Ceuta, entonces en manos musulmanas, frente a Gibraltar. Se encargó de construir una flota en Oporto que conquistaría Ceuta el 24 de agosto de 1415 y haciéndose con un rico botín compuesto por mercancías procedentes de otras partes de África y que llegaban a la ciudad ceutí a través de las caravanas que llegaban desde el Sáhara , cruzando los montes Atlas y llegaban hasta el río Senegal. Los mercaderes musulmanes dejaban sobre el suelo sal y objetos de escaso valor y se retiraban. A continuación los pobladores de aquella región africana dejaban montones de oro junto a las mercancías para los mercaderes . Si estos estimaban que el pago era correcto se iban, sino recogían parte de sus mercancías y se las llevaban y el proceso se repetía. Lo llamaban "el comercio silencioso" y animaría a Enrique el Navegante a impulsar las exploraciones de aquella región para poder hacerse con sus riquezas. Ese fue el origen de la Escuela de Sagres de navegación y cartografía que a su vez fue el punto de partida de las exploraciones portuguesas que les llevaría a finales del siglo XV hasta la India (imagen procedente de http://es.wikipedia.org )
La Escuela de Sagres se convertiría en el centro de cartografía, navegación y construcción de barcos más importante de su tiempo y allí acudieron algunos de los cartógrafos más importantes, como el cartógrafo mallorquín de origen judío Jehuda Cresques (hacia 1350-1427) que se encargaría de recopilar y dar forma a la información aportada por los navegantes portugueses. Se desarrolla la carabela , un barco de pequeño tamaño, que no desplazaba más de cincuenta toneladas, pero fácil de manejar y que se convertiría en la nave por excelencia de los descubrimientos portugueses y españoles del siglo XV y la primera mitad del siglo XVI. El propósito de Enrique el Navegante era impulsar la exploración de la costa africana más allá del límite que hasta entonces no se habían atrevido a superar los navegantes portugueses, el cabo Bojador , situado en la costa del Sáhara Occidental frente a las islas Canarias. Enrique tuvo que convencer a sus marinos para que superaran el miedo a romper aquella barrera , aquel límite que el temor había dibujado en los mapas. Así explicaba el cronista portugués Gomes Eanes de Zurara(1410-1474), las razones que causaron que los barcos portugueses no se hubieran atrevido a ir más allá del cabo Bojador
En este mapa vemos en primer lugar la situación de Cabo Bojador , el límite de la exploración portuguesa hasta la llegada de Enrique el Navegante y en color violeta la porción de costa explorada en vida del infante portugués. El primero en romper aquella barrera psicológica del Cabo Bojador fue el navegante Gil Eannes, del que apenas conocemos nada. El cronista Gomes Eanes de Zurara escribió sobre esta hazaña en su tiempo "Y el hizo lo que se había propuesto, porque en este viaje dobló el cabo, despreciando todos los peligros, y halló que las tierras que había más lejos eran todo lo contrario de lo que él, al igual que otros , había esperado. Y si bien la hazaña era pequeña en sí misma, fue considerada grande en razón de su temeridad" Fue pequeña y grande a la vez su hazaña, ya que a partir de entonces los navegantes portugueses ya no vieron ningún limite en sus exploraciones de la costa africana (imagen procedente de http://www2.crb.ucp.pt )
"No fue por cobardía o por falta de buena voluntad, si decimos la verdad , sino por la novedad de la cosa y por las difundidas y antiguas habladurías sobre este cabo, que habían sido transmitidas por los marineros españoles de generación en generación. Pues no podemos suponer que entre tantos hombres nobles que hicieron tan grandes y sublimes obras para ser recordados con gloria, no haya habido uno que se atreviera a esa hazaña. Pero estando convencidos del peligro, y no viendo esperanza de honor o provecho, ellos abandonaron el intento. Porque los marinos decían "es seguro que más allá de este cabo no había raza alguna de hombres , ni hay región que esté poblada" y el mar es tan poco profundo que a una legua de tierra sólo tiene una braza de profundidad , las corrientes por otra parte, son tan terribles que ningún barco que pase el cabo podrá luego regresar" Esto eran lo que creían los marineros portugueses, pero gracias a la determinación de Enrique el Navegante aquellas barreras levantadas por el temor fueron franqueadas y el primero en hacerlo fue el navegante Gil Eanes (fechas de nacimiento y muerte desconocidas) que en 1434 se convertiría en el primer portugués en superar el cabo Bojador para descubrir que más allá no se abrían las puertas del Infierno sino que seguía la costa.
Mapa del viaje de Bartolome Dias , el primer navegante europeo en doblar el extremo sur del continente africano, el Cabo de Buena Esperanza y aunque habría querido continuar el viaje hacia el Indico su tripulación ya no estaba dispuesto a ello. Bartolomé Dias reunió a los capitanes de su expedición y les hizo firmar un documento por el que estos confirmaban que habían sido ellos los que querían regresar contra el parecer de Dias que aceptó la decisión de la mayoría. Cuando pasó de nuevo delante del Cabo de Buena Esperanza de regreso a Portugal escribió que lo hizo "con tanto dolor y sentimiento como si estuviera despidiéndose por última vez de un hijo condenado para siempre al exilio, y recordó los peligros que sus hombres y él mismo habían corrido para llegar tan lejos con un solo propósito, para que luego Dios no le permitiera alcanzar la meta", una meta que era llegar a la India, lo que haría diez años después Vasco de Gama donde Dias colaboró en la construcción de las naves pero no zarpó con ellos (imagen procedente de http://www.geoinstitutos.org )
A partir de aquel momento los navegantes portugueses irían navegando cada vez más hacia el sur hasta que en 1488 Bartolome Dias (1450-1500) se convertía en el primero en alcanzar el extremo sur del continente africano el 3 de febrero de 1488 y aunque quiso seguir navegando hasta alcanzar las aguas del Océano Indico sus hombres se negaron a ir más allá tal y como nos lo cuenta el propio Dias "Exhaustos y atemorizados por los grandes mares que habían atravesado, todos a una comenzaron a murmurar pidiendo que no fuesen más lejos". La hazaña de Dias sería completada diez años después por el también portugués Vasco de Gama (hacia 1460-1524) a quién el rey portugués Manuel I el Afortunado (1469-1521) le encomendó la misión de completar la ruta que uniría Portugal con la India . La flota de Vasco de Gama, compuesta por cuatro barcos, zarpaba de Lisboa el 8 de julio de 1497 , recorría toda la costa occidental de África hasta el Cabo de Buena Esperanza y allí , por fin, se introducía en el Océano Indico remontando la costa oriental africana hasta encontrarse con los musulmanes que estaban establecidos en Mozambique y Mombasa y de allí se dirigió hacia la India , desembarcando el 22 de mayo de 1498 en la ciudad india de Calicut.
El viaje de Vasco de Gama en el que culminó el proceso iniciado por Enrique el Navegante y circunnavegó por fin el continente africano teniendo que buscar el auxilio de pilotos árabes que les guiaran por las costas orientales de África que nunca habían navegado los marineros portugueses . En los siglos siguientes tanto portugueses como luego holandeses, franceses e ingleses construyeron fuertes para controlar las zonas costeras y organizar el comercio con el interior del continente que aún seguía sin ser explorado pero que si se había convertido en un suministro continuo de esclavos para las colonias europeas en América (imagen procedente de http://ocw.unican.es )
Se había completado de esta forma la exploración de la costa africana y serían los portugueses los primeros en explotar los recursos naturales africanos como el oro , la plata , el marfil y , por supuesto, los esclavos, un comercio que en la costa oriental africana estaba controlado por los mercaderes musulmanes. Y como suele suceder, al reclamo de los metales preciosos y de los beneficios comerciales acudieron prestos el resto de potencias europeas, como España en el siglo XVI, los Países Bajos a partir del siglo XVII y Francia e Inglaterra desde el siglo XVIII , construyendo fuertes a lo largo de toda la costa. El Golfo de Guinea, que baña las costas de los estados actuales de Liberia, Costa de Marfil , Ghana, Benín, Togo, Nigeria, Camerún, Guinea Ecuatorial, Gabón y Santo Tomé y Príncipe, se convertiría en el triste centro de la trata de esclavos , siendo conocido como la Costa de los Esclavos. Millones de hombres, mujeres y niños eran capturados en el interior del continente por los propios reinos africanos o por expediciones enviadas por los tratantes de esclavos para ser llevados a la costa y de ahí distribuidos principalmente a las colonias americanas de España, Portugal e Inglaterra, a Asia y también a Europa.
En esta plantilla se trataba de establecer la forma en que debían repartirse los esclavos transportados en los barcos negreros para poder llevar el máximo número posible de esclavos .En estas condiciones las enfermedades y epidemias eran muy frecuentes y se estima que un 20% de los esclavos morían en el viaje. Lo más triste es que eran los mismos reinos negros los que capturaban a muchas de estas personas para entregarlas a los tratantes de esclavos como pago de la mercancías que estos le traían de Europa. De esta forma millones de seres humanos fueron tratados no como personas, sino simplemente como monedas para realizar un pago y como una mano de obra gratuita sobre la que se cimentó la fortuna de grandes empresarios y también sus beneficios facilitarían el desarrollo de la Revolución Industrial (imagen procedente de http://elisavaee.wordpress.com )
No es el objetivo de este artículo escribir sobre la trata de esclavos, a lo que más adelante ya dedicaré un artículo monográfico, pero si os contaré como funcionaba este infame comercio con seres humanos. Los comerciantes europeos llegaban a las costas africanas cargados con productos manufacturados en Europa que entregaban a los reinos africanos que los pagaban con hombres , mujeres y niños capturados en el interior . Estos eran encadenados y embarcados con destino principalmente a América, en condiciones tan penosas que casi un 20% de los que emprendían el viaje morían antes de llegar a su destino, donde eran vendidos a altos precios a los colonos europeos . Debemos tener en cuenta que aquellos seres humanos no eran considerados como tales por los traficantes de esclavos pues los veían poco más que como mercancías y sin más derechos que los que podrían reconocerse a un animal, es decir , ninguno. Las cifras de la trata de esclavos varían mucho según las fuentes , oscilando entre los veintisiete millones y sesenta millones de esclavos, y los beneficios generados por este comercio sentarían las bases de la prosperidad económica que facilitó la Revolución Industrial del siglo XVIII y comienzos del XIX. Según el historiador británico Hugh Thomas(1931) , autor de "La trata de esclavos" publicada en 1998, sólo a América fueron llevados doce millones de esclavos
Mapa con las rutas seguidas por algunos de los explorades más importantes del siglo XIX que rellenaron el gran espacio en blanco que hasta entonces era el interior de África . Nombres como Mungo Park, David Livingstone, Richard Francis Burton, John Speke, Henry Morgan Stanley y tantos otros que recorrieron aquellos territorios desconocidos, descubriendo montañas como el Monte Kenia o el Kilimanjaro, lagos como el Tanganika o el Victoria, cataratas como las Victoria, recorriendo ríos como el Congo y hallando las legendarias Fuentes del Nilo y sobre todo una naturaleza exhuberante, llena de vida, que traía el recuerdo de un mundo anterior a la llegada del hombre (imagen procedente de http://blogdelaclasedehistoria.blogspot.com )
Sería precisamente a comienzos del siglo XIX cuando aparecen los movimiento abolicionistas que exigen la prohibición de la esclavitud y también sería en este siglo cuando se impulsa el gran desafío de la exploración del interior de África que aún seguía apareciendo en los mapas con esas palabras tan evocadoras de "Terra incognita". Hombres como el explorador escocés Mungo Park(1771-1806), que exploraría el curso del río Niger, los misioneros alemanes Johann Ludwig Krapf (1810-1881) y Johannes Rebmann(1820-1876), que exploraron África Oriental desde la costa del Indico y descubrieron las dos mayores cumbres africanas, el Kilimanjaro en Tanzania de 5892 metros y el Monte Kenia, en Kenia, de 5199 metros, el célebre médico, explorador y misionero escocés David Livingstone (1813-1873) que cruzaría el desierto del Kalahari entre Namibia y Sudáfrica, y entre 1851 y 1856 cruzaría el continente africano de oeste a este descubriendo las famosas Cataratas Victoria , en la frontera de los actuales estados de Zambia y Zimbabue. También participaría en la carrera por hallar las fuentes del Nilo, una búsqueda que implicaría a otros exploradores que pasarían a la leyenda como Richard Francis Burton(1821-1890) y John Hanning Speke(1827-1864) que en su expedición entre los años 1857 y 1858 recorrerían el corazón de África en su búsqueda , descubriendo el lago de Tanganika y el lago Victoria, la auténtica fuente del Nilo.
Henry Morton Stanley, una de las grandes leyendas de la exploración en África pero también un hombre de gran crueldad en su trato con la población negra . Sus palabras "¿El Doctor Livingstone, supongo?" pronunciadas cuando encontró a Livingstone en Ujiji , a orillas del Tanganika , sería una de las más celebres en la historia de la exploración. Sobre los efectos de la colonización y evangelización de África son esclarecedoras las palabras del clérigo sudafricando Desmond Tutu(1931), premio Nobel de la Paz, "Cuando vinieron los misioneros a África tenían la Biblia y nosotros la tierra. Nos dijeron: vamos a rezar. Cerramos los ojos. Cuando los abrimos, teníamos la Biblia y ellos la tierra." (imagen procedente de http://thefrontblog.wordpress.com )
Otro gran explorador, el periodista galés Henry Morton Stanley(1841-1904), que en 1871 dirigió una expedición para encontrar y rescatar a David Livingstone que llevaba años desaparecido, recorrería el curso del río Congo entre 1874 y 1877, expedición en la que también circunnavegó los lagos Tanganika y Victoria. Mientras, también el Norte de África era explorado por hombres como el escritor y aventurero alemán Friedrich Gerhard Rohlfs(1835-1896), que exploró el desierto del Sáhara y se convirtió en el primer europeo en atravesar el Norte de África hacia el sur, desde la ciudad libia de Trípoli hasta el lago Chad y desde allí, siguiendo el curso del río Niger, hasta su desembocadura en el Golfo de Guinea. Otro explorador alemán, Georg August Schweinfurth(1836-1925) dirigiría en 1867 una importante misión científica en el interior de África, que le llevaría a recorrer Sudán y descubrir en el centro de África a las tribus pigmeas cuya existencia era hasta entonces puesta en entredicho. También alemán era el botánico, médico y explorador Gustav Hermann Nachtigal(1834-1895) que entre 1869 y 1874 recorrería Libia, el Chad y Sudán al servicio del rey de Prusia y en 1884 sería enviado por el canciller Otto von Bismarck(1815-1898) para negociar la incorporación de Camerún y el territorio llamado Togolandia, la actual Togo, a Alemania.
DOCUMENTAL SOBRE EL PARQUE NACIONAL DEL SERENGUETI
La mejor forma de hacernos una idea de como era África a comienzos del siglo XIX e incluso a mediados de ese siglo es ver las imágenes de uno de los Parques Nacionales más importantes del continente, el Serengueti, en la tierra de los Masái, dentro de las fronteras de Tanzania y cuyo nombre en la lengua masáis significa "planicies sin fin" . Es el Parque Nacional más antiguo de Tanzania y en él se pueden encontrar gran cantidad de especies animales incluidos los llamados "cinco grandes" el león, el leopardo,el búfalo, el rinoceronte y el hipopótamo
A finales del siglo XIX apenas quedaban ya espacios en blanco en los mapas sobre África y las grandes potencias europeas habían procedido a repartirse el territorio , principalmente entre Francia, Reino Unido, Portugal, Alemania y, posteriormente, España e Italia , además de Bélgica que poseía el inmenso territorio del Congo. Y sería precisamente entre la última década del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX cuando comenzaría ,en palabras de una de las figuras legendarias de la caza en África, John Hunter, "La era más grande de la historia de la caza en el mundo". Y es de esta era de los grandes cazadores africanos de la que será protagonista el hombre que presta su nombre al título de nuestra historia , Frederick Courteney Selous(1851-1917), un relato en el que me apoyaré principalmente en los datos recogidos por el escritor español Javier Reverte (1944) en sus libros "El sueño de África" y "Colinas que arden, lagos de fuego". Es difícil hoy imaginarnos como era aquella África del siglo XIX, la cantidad de animales que ocupaban aquel inmenso territorio antes de la expansión del hombre blanco. Escribe Reverte que "Un colono que llegó a Kenia a principios de siglo decía que en las extensas sabanas de aquellos territorios, un hombre podía sentirse como si fuera una isla en un océano de elefantes"
El explorador Joseph Thomson fue el primer hombre blanco en recorrer el país de los Masáis que en la actualidad tienen una población próxima a las 900.000 personas. Se dedican al pastoreo y hasta ahora han resistido los intentos de los dos países donde se encuentra su territorio, Tanzania y Kenia, para que lleven una vida sedentaria a pesar de que a lo largo del siglo XX les fueron arrebatando las tierras más fértiles próximas al Kilimanjaro y el cráter de Ngorongoro, unas zonas con una gran riqueza de vida animal como lo reflejó Thomson en su obra " A través de la tierra Masái" del que os incluyo un fragmento más abajo (imagen procedente de http://upload.wikipedia.org )
El geólogo y explorador escocés Josep Thomson (1858-1895) participó en expediciones a los Lagos Tanganika y Victoria, trató de conquistar la cima del Kilimanjaro y recorrió el país de los masáis,entre Kenia y Tanzania, experiencia que luego relataría en un libro publicado en 1885 que tendría un gran éxito y se titulaba "A través de la tierra Masai" . En una de las descripciones que realiza de su expedición al Lago Victoria refleja la increíble abundancia de vida animal en aquel territorio "Allí , hacia la base del Kilimanjaro, hay tres grandes manadas de búfalos, subiendo despacio y con tranquilidad desde las praderas bajas en busca del abrigo de los bosques, para su siesta y su rumiar cotidianos. Más lejos, en las llanuras, grandes números de inofensivos ñúes de fiero rostro continúan pastando, mientras algunos miembros erráticos de la manada galopan y dan saltos de un lado a otro, con extraños movimientos de la cola. Mezclados con ellos se pueden ver grupos del más encantador de todos los animales, la cebra, tan llamativa con su bella piel dibujada a tiras. Pero eso no es todo.¡Mire! Abajo de la llanura hay algunos individuos de la especie del grande e imprevisible rinoceronte, con los cuernos colocados sobre sus narices en la forma más ofensiva y amenazadora. Sobre una cresta, corre una tropa de avestruces, huyendo de algún peligro. Vean cuán numerosas son las manadas de topis; y fíjese en los graciosos impalas, brincando en el aire con largos saltos , simplemente por el gusto de gozar de la Naturaleza. "
Fotografía del monte Kilimanjaro, el más alto de África formado por tres volcanes inactivos de los cuales el más elevado es el Uhuru, se eleva hasta los 5891,8 metros de altura y celebre por las nieves perpetuas que cubren su cima que como consecuencia del aumento global de las temperaturas podrían desaparecer en los próximos años. Su cumbre fue conquistada e 1889 por el geólogo alemán Hans Meyer (imagen procedente de http://trianguloequidlatere.blogspot.com )
Mientras leemos a Thomson podemos ver como surgen las imagenes en nuestras mentes de una tierra que parecía recordar a la de antes de la existencia del hombre, un mundo virgen donde la vida florecía en cada rincón. Y continua su relato "Puede ver también , entre los altos juncos que rodean la marisma, el altivo antílope acuático, en grupos de dos o tres,comiendo con tranquilidad la hierba mojada. Los facópteros, interrumidos en su desayuno matinal, corren en fila de a uno, con la cola erecta, su trote militar verdaderamente cómico. Eso no termina la lista, pues hay muchas otras especies de animales allí. En cualquier dirección que uno mire los verá en número impresionante. Se caza tan raramente aquí que los animales te miran despreocupados, dentro del campo de tiro" Por desgracia esa confianza se tornaría en sospecha y desconfianza en poco tiempo, cuando comenzaron a prosperar los safaris a partir de la primera década del siglo XX, expediciones de caza que más se asemejaban a partidas de exterminio de decenas y cientos de animales. Medio siglo después de que aquel colono de Kenia dijera que se sentía como una isla en medio de un océano de elefantes, ese mismo colono diría que "un elefante , en Kenia, era como una isla en un mar de hombres" y los animales tendrían que ser protegidos en grandes reservas naturales como los Parques Naturales de Serengueti en Tanzania o el Marai Mara en Kenia.
Una de las acuarelas que forman parte del libro "Retratos de caza y animales salvajes" de William Cornwallis Harris realizadas durante su expedición de caza realizada entre 1836 y 1838 y que inspiraría a muchos niños y jóvenes ingleses para convertirse en cazadores , destacando sus dibujos por ser los más detallados que se habían hecho hasta entonces de la fauna africana. Las fiebres contraídas en Sudáfrica acabarían con su vida a los 41 años sin que llegara a conocer del todo la influencia que su obra tendría sobre los futuros cazadores africanos (imagen procedente de http://commons.wikimedia.org )
Pero aún estaba lejos de suceder esto cuando Frederick Selous nacía en Londres la nochevieja de 1851, aunque ya años antes un militar e ingeniero británico, William Cornwallis Harris (1807-1848) se había encargado de despertar la imaginación y los deseos de viajar a África de muchos jóvenes británicos gracias a su libro "Retratos de caza y animales salvajes". Con sólo diecisiete años Cornwallis se había alistado en la Compañía de las Indias Orientales en 1823 como segundo teniente de ingenieros. Un año después ya era primer teniente y diez años después capitán . En 1836 fue trasladado a Sudáfrica pero afectado por unas fiebres palúdicas tuvo que dejar el ejército durante dos años , tiempo que aprovechó para realizar una larga expedición de caza que se prolongaría entre 1836 y 1838, durante la cual pintó numerosas acuarelas sobre los animales que podía observar y escenas de caza que luego acompañaría de textos que incluyo en "Retratos de caza y animales salvajes" que tendría un gran éxito, sobre todo entre los más jóvenes. Cornwallis moriría prematuramente en 1848 víctima de la malaria , como le sucedía a muchos de los que viajaban a África.
Retrato del cazador Roualeyn George Gordon-Cumming , uno de los más importantes cazadores de la primera mitad del siglo XIX y también de los más cruentos aunque como les sucedería a otros grandes cazadores, con los años fue cambiando hacia posturas más partidarias de la conservación de la naturaleza y contraria al exterminio al que comenzaba a ser sometida la fauna africana. Nadie que ame la naturaleza y a los animales puede estar a favor de la muerte indiscriminada de centenares de animales , una muerte masiva que poco tiene que ver con el espíritu de la caza (imagen procedente de http://www.africahunting.com )
Otro de los primeros cazadores fue el aristócrata, aventurero y militar escocés Roualeyn George Gordon-Cumming(1820-1866), apodado "Lion Hunter" , "el cazador de leones" que relataría sus expediciones de caza realizadas entre 1844 y 1849 en otro libro de gran éxito "La vida de un cazador" y sus numerosos trofeos de caza fueron exhibidos en la Gran Exposición de 1851 en Londres. Como Cornwallis, Cumming también moriría de forma prematura a los cuarenta y seis años víctima de la malaria contraída en Sudáfrica , no sin antes abandonar su pasión por la caza y , como escribe Reverte en su libro "El sueño de África ", criticar a los colonos holandeses que exterminaban a los animales en Sudáfrica , de los que decía "Disparan a cualquier cosa que ande, repte, sude , se escurra o escarbe". Y a estas dos grandes personalidades de la caza de estos primeros tiempos de la era de los cazadores , se puede añadir la figura de William Cotton Oswell(1818-1893) que había acompañado a David Livingstone en su primera aventura por África en 1849 y que se convertiría en el primer cazador blanco en dar muerte a los elefantes a pie y sin ayudarse para ello de jaurías de perros. La lectura de los relatos de sus aventuras en África serían devorados por un Sealous que con trece años decía a su maestro "Voy a ser cazador en África y me estoy entrenando durmiendo en el suelo". Pero para conocer su apasionante vida y aquel paraíso natural que fue África tendremos que esperar a la segunda parte de historia.