martes, 21 de octubre de 2014

MOULING ROUGE: BIENVENIDOS A LA BELLE ÉPOQUE , BIENVENIDOS AL CABARET

Entre historias de guerras, revoluciones, epidemias y emperadores locos creo que es hora de tomarse un respiro, así que en esta ocasión os invito al cabaret, pero no a uno cualquiera, sino tal vez al más famoso de ellos , el parisino Moulin Rouge que además está de cumpleaños en el momento en que escribo estas palabras, pues hace 125 años que abrió por primera vez sus puertas, un 6 de octubre de 1889.  Aunque os parezca extraño lo primero que vamos a hacer es subirnos en nuestra máquina del tiempo para remontarnos a un ya lejano pasado. Estamos en el siglo I a.C.  Roma, la potencia que amenaza con controlar toda la cuenca Mediterránea y gran parte de Europa,  tiene bajo su poder la Galia Cisalpina, que se extiende al norte de Italia hasta los Alpes, y la  Galia Transalpina o Gala Ulterior que se encuentra al sur de lo que hoy es Francia, en la zona costera que va desde los Alpes hasta los Pirineos.  De estas dos provincias romanas es nombrado procónsul , cargo equivalente a gobernador, Cayo Julio César(100-44 a.C) en el año 58 a.C y desde su llegada a ellas inicia una agresiva política de expansión que en apenas siete años le llevaría a dominar toda la Galia celta, derrotando a una coalición de pueblos celtas muy superiores en número y dirigidos por el líder de la tribu celta de los  arvernos , Vercingetorix(80-46 a.C) , al que derrotó y capturó en el año 52 a.C en la Batalla de Alesia, poniendo punto final a la resistencia celta y asegurando el dominio romano sobre todos aquellos territorio, incluido el territorio de los parisii, una de aquellas tribus galas sometidas ahora por Roma, y estableciéndose en el asentamiento abandonado por los parisii , al que dieron el nombre de Lutetia o Lutecia , en la orilla izquierda del Sena. Era un buen emplazamiento porque ponía al asentamiento fuera del alcance de las inundaciones periódicas del Sena.Desde este punto cero,  muy próximo a donde hoy se encuentran las instalaciones de la Universidad de la Sorbona, comenzó a crecer la Lutecia romana. Se construyen templos, teatros, anfiteatros, calzadas y todo tipo de edificios públicos y aunque ni siquiera es la capital de la provincia romana, Lutetia crece y prospera.

Fotografía del Moulin Rouge en la actualidad, con ciento veinticinco años de historia a sus espaldas que hoy os invito a que me acompañéis para conocer sus orígenes  (Imagen procedente de http://escomar.pangea.org )  


 En el siglo III llegaban a estas tierras los primeros evangelizadores cristianos encabezados por Dionisio. Poco sabemos con certeza de su vida, ya que lo que conocemos nos ha llegado a través de una "Vidas de San Dionisio" escrita casi seiscientos años después durante el gobierno de Carlomagno (hacia 742-814). Dionisio habría fundado iglesias por toda la Galia y se convertiría en el primer obispo de Lutecia , pero aún no eran buenos tiempos para el cristianismo y el emperador Lucio Domicio Aureliano (hacia 214-275), inició una nueva persecución contra los cristianos en la que Dionisio fue capturado, martirizado y  decapitado en el lugar que a partir de entonces se llamaría Mons Martyrium o Monte del Martirio, que en francés hoy es conocido como Montmartre, el célebre barrio bohemio de París. Aunque no es más que una leyenda, la "Vidas de San Dionisio" nos cuenta como Dionisio, una vez decapitado, se levantó , recogió su cabeza y recorrió, descabezado, seis kilómetros, para entregársela a una cristiana llamada Casulla , tras lo cual cayó sin vida al suelo. Hay que reconocer que era un hombre muy resistente. Sobre ese mismo lugar un siglo después se construiría un mausoleo que más tarde se convertiría en la Basílica de Saint Denis (San Dionisio en francés), lugar de enterramiento de todos los reyes de Francia desde el siglo X , situada precisamente en la población de Saint Denis, a unos diez kilómetros de París y hoy convertida en uno de los suburbios de la capital. Y ahora que sabemos el origen de Montmartre y de la ciudad que los romanos llamaron Lutetia y nosotros conocemos por París en honor del pueblo galo de los Parisii daremos un gran salto en el tiempo hasta la segunda mitad del siglo XIX. Desde 1789 Francia ha vivido un  tiempo de continua efervescencia política y social. Primero fue la revolución de 1789 que causaría el derrocamiento y muerte del rey Luis XVI (1754-1793), seguido de años de turbulencias hasta que un joven general de origen corso llamado Napoleón Bonaparte (1769-1821) se hace con las riendas del poder y en 1804 se autocorona emperador de Francia  y emprende la conquista de la mayor parte de Europa. 

Aspecto de la Galia en la época de la conquista de Julio César . En color verde tenéis el territorio de la denominada Galia Comata o Galia Melenuda, habitada por pueblos celtas que conservaban su independencia de Roma y en amarillo se encontraba Bélgica , cuyos pueblos se negaban a ser considerados galos ni tampoco germanos, que iban a ofrecer una encarnizada resistencia y de los que César pensaba que eran los más fuertes y temibles de todos . El historiador romano Tácito(56-117) describiría así aquel territorio que César se disponía a conquistar  "Toda la Galia está dividida en tres partes: una la habitan los belgas, otra los aquitanos y la tercera aquellos que en su propia lengua se llaman celtas y a los que nosotros llamamos galos" Si os fijáis en el mapa, muy cerca de la línea de separación entre belgas y galos, por encima de los nombres de otras dos tribus, Senones y Carnutos, se encuentra los Parisii, los primeros habitantes del lugar donde hoy se encuentra París (Imagen procedente de http://galos.galeon.com )

Después de ser derrotado en Rusia , destronado en 1814, enviado al exilio en la isla de Elba y de ocupar el trono el nuevo rey Luis XVIII (1755-1824), Napoleón regresa de nuevo en 1815 ocupando el poder por espacio de tres meses ,los llamados Cien Días, que concluyen con su derrota frente a la coalición liderada por el Imperio Británico y con Arthur Wellesley, duque de Wellington (1769-1852) al frente, en la histórica batalla de Waterloo el 18 de junio de 1815. Napoleón abandona el poder para marchar al exilio definitivo en la isla de Santa Elena, mientras que el poder es ocupado de nuevo por el rey Luis XVIII hasta su muerte en 1824 cuando es sucedido por Carlos X (1757-1836), aunque sólo permanecerá en el trono seis años hasta que la revolución de julio de 1830 lo derroca y pone en el trono a un nuevo rey, Luis Felipe I de Francia (1773-1850), el primer monarca constitucional francés que contaba con el apoyo de la burguesía que se veía favorecida por la revolución industrial que vivía el país y que favorecía el enriquecimiento de los burgueses pero también el aumento de las desigualdades sociales entre estos y la nueva clase obrera que había abandonado el campo para trabajar en las nuevas industrias pero con condiciones laborales y económicas muy precarias.. El descontento iría acumulándose en la sociedad francesa durante los siguientes años hasta el estallido de la Revolución de 1848 originada por el malestar de aquellos que exigían reformas liberales que devolvieran a Francia por el camino de la prosperidad económica y la recuperación del peso internacional del país  que había visto reducido en los últimos años. La Revolución causa la caída de Luis Felipe I y el establecimiento de la II República que no tendrá una vida muy larga pues cuatro años más tarde , en los que entre otras cosas se abolió la esclavitud y se estableció el sufragio universal, Carlos Luis Napoleón Bonaparte (1808-1873), sobrino de Napoleón Bonaparte, daba un golpe de estado el 2 de diciembre de 1851, se hace con el control del poder y  después de organizar un plebiscito en noviembre de 1852 se aprueba la formación del Segundo Imperio con Carlos Luis al frente, ahora con el nombre de emperador Napoleón III. 

Basílica del Sagrado Corazón (Sacre Coeur en francés) que se erige sobre la cima de la colina de Montmartre, donde habría sido torturado y decapitado el primer obispo de París y hoy patrón de Francia, Saint Denis o San Dionisio. En su honor el que fuera llamado en época romana Mons Martis, Monte de Marte, se cristianizó más tarde como Mons Martyrium o Monte del Martirio y con el paso del tiempo se transformó en el actual Montmartre. El barrio del mismo nombre que se encuentra a los pies de la Basílica del Sagrado Corazón se convirtió en el París bohemio, el de los artistas e intelectuales que convirtieron París en la capital cultura de Europa durante la segunda mitad del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX. En cuanto al Sagrado Corazón su origen es mucho más moderno, ya que fue construido entre 1875 y 1914 para honrar a los caídos en la guerra entre Francia y Prusia que tuvo lugar entre 1870 y 1871 y también como el cumplimiento de una promesa de un grupo de católicos que habían hecho esa promesa si París salía indemne del asedio a la que le sometían los prusianos. Hoy se ha convertido en un símbolo de París y en particular de Montmartre, sobresaliendo su cúpula central que se eleva hasta los 83 metros de altura y alberga una de las campanas más grandes del mundo con 19 toneladas de peso. Para que os hagáis una idea solo el badajo pesa 850 kilos. Muchos turistas emplean el funicular que permite tener vistas de París y te lleva hasta la basílica (Imagen procedente de http://tr.wikipedia.org )

Durante los siguientes dieciocho años se mantiene la estabilidad en Francia hasta que estalla la guerra entre Francia y Prusia entre  el 19 de julio de 1870 y el 10 de mayo de 1871 que termina con una derrota aplastante de Francia que provoca la caída de Napoleón III  y aunque los monárquicos tratan de restaurar una monarquía constitucional la impopularidad de la monarquía es demasiado grande y finalmente se imponen los partidarios de la república y así nace la III República Francesa  cuyo primer presidente provisional sería entre 1871 y 1873 Adolphe Thiers (1797-1877)  Por fin, después de casi un siglo de constantes revoluciones y guerras en las que se había alternado la república con la monarquía y el imperio, Francia encontraba la paz y con ella también gran parte de Europa. Desde la década de 1870 hasta el año 1914, Europa vivirá un período de paz como no había conocido en mucho tiempo. Las principales potencias tenían gobiernos estables . Gran Bretaña, la primera potencia mundial del siglo XIX, se hallaba bajo el largo reinado de Victoria I de Inglaterra (1819-1901) , la recién nacida Alemania había sido unificada gracias al genio político del  canciller Otto von Bismarck (1815-1898), en  Rusia continuaba el gobierno de los zares Alejandro III (1845-1894) y Nicolás II(1868-1918), el Imperio Austro-Húngaro estaba gobernado por el emperador Francisco José I(1830-1916) e Italia  acababa de lograr su unidad gracias a la lucha de Giuseppe Garibaldi (1807-1882) y gobernada por Víctor Manuel II de Saboya (1820-1878) y Humberto I de Saboya (1844-1900). Las potencias europeas no tienen rival en el mundo, el antiguo Imperio Chino está muy debilitado y sufrirá humillantes derrotas frente a las naciones europeas en las Guerras del Opio , Japón apenas ha comenzado a abrirse al exterior y todavía no supone una amenaza y Estados Unidos, aunque ya despunta como una gran potencia industrial aún no lo es en el terreno militar. 

Fotografía del inventor estadounidense Thomas Alva Edison (1847-1931) sosteniendo una bombilla incandescente, que no fue un invento suyo pero que sí  la perfeccionó consiguiendo en 1879 que una de ellas luciera durante dos días enteros. La electricidad sería uno de los grandes logros de esta época marcada por una absoluta confianza en el progreso científico   (Imagen procedente de http://controlz.fm )

Las naciones europeas tratan de mantener el equilibrio y no provocar nuevos conflictos en territorio europeo ya que sus fuerzas están igualadas y todos saldrían perdiendo, así que durante las siguientes cuatro décadas la paz reinará en Europa al mismo tiempo que se extiende un clima de optimismo en sus sociedades impulsado por el desarrollo económico, favorecido por las riquezas obtenidas en las colonias africanas que Europa se reparte como si de una tarta se tratara en el Congreso de Berlín celebrado entre 1884 y 1885, la fe casi ciega en el progreso científico , en estos años comienza a extenderse el uso de la electricidad, sigue ampliándose las redes de ferrocarril y del telégrafo, nace el automóvil y florece la industria, y el nacimiento de múltiples movimientos artísticos en pintura , escultura , arquitectura , danza  e incluso la aparición de un nuevo arte, el cine. Todas las grandes capitales europeas experimentan importantes crecimientos de población , desde Londres a París, de Viena a Berlín, debido a la emigración del campo a la ciudad de decenas de miles de personas que buscan un puesto de trabajo en las industrias. Aunque las desigualdades siguen siendo muy grandes y la enorme masa proletaria que trabaja en las industrias soporta terribles condiciones laborales con jornadas interminables de hasta catorce y quince horas, con sueldos miserables y viviendo en sórdidos barrios obreros donde a menudo las casas no reunen las mínimas condiciones de espacio e higiene donde enfermedades como la tuberculosis hace estragos, también aumenta la tasa de alfabetización que ayuda a tomar conciencia a los obreros de su situación y de la necesidad de reclamar sus derechos lo que da origen a los primeros sindicatos, a las reivindicaciones como la jornada laboral de ocho horas y el surgimiento de ideologías  como el socialismo y el comunismo basado en el pensamiento del filósofo alemán  Karl Marx (1818-1882) y Friedrich Engels (1820-1895).

Fotografía aérea tomada  en 1889 desde un globo de la Torre Eiffel y el recinto de la Exposición  Universal de París de 1889 en el que participaron treinta y cinco naciones y tuvo más de treinta y dos millones de visitantes. Era un auténtico trampolín de lanzamiento que el fundador de Moulin Rouge no estaba dispuesto a dejar pasar y por eso  abrió sus puertas aquel mismo año, aunque lo hizo con retraso , el 6 de octubre, cuando sólo faltaban veinticinco días para que terminara la Exposición    (Imagen procedente de  http://es.wikipedia.org )

Se respira confianza en el futuro, en la capacidad infinita  de la ciencia ,la tecnología y el intelecto humano para mejorar la sociedad . No parece que haya obstáculos insalvables , las nubes de guerra se alejan de Europa y las ciudades como París bullen de vitalidad. Este período de paz y de progreso será conocido como la Belle Époque, la Época Bella, aunque ya hemos visto que era más bella para unos, los grandes empresarios y la floreciente burguesía industrial, que para otros, los obreros, aunque el sentir general era de que las cosas iban a mejor incluso para los más desfavorecidos. Europa despertaría de aquel sueño de forma dramática en 1914 con el estallido de la Primera Guerra Mundial, pero ahora nosotros vamos a regresar a  París y al año 1889. La burguesía parisina vive alegre y confiada, la ciudad es un hervidero de artistas e intelectuales ,y la buena sociedad busca diversiones. Ya en la época posterior a la Revolución Francesa de 1789 habían surgido los primeros locales que combinaban el consumo de bebida con espectáculos musicales y teatrales a los que se daba el nombre de Café-Concert. Fueron ganando fama a lo largo del siglo XIX y , sobre todo, a partir de la segunda mita de la centuria. Pintores como Édouard Manet (1832-1883) en su obra "En el Café-Concert" de 1878 o Pierre Auguste Renoir (1841-1919) en  su obra de 1876  el "Baile en el Moulin de la Galette"  recrean el ambiente de estos locales donde caballeros burgueses impecablemente vestidos alternaban con personas de clases más bajas y en particular con jóvenes mujeres de las que entonces se calificaba como de "dudosa reputación." 

"Baile en el Moulin de la Galette" del pintor francés  Pierre Auguste Renoir , uno de los miembros de la corriente impresionista, que expuso esta obra en 1877 en la  III  Exposición de los Impresionistas y que hoy puede contemplarse en el parisino Museo de Orsay. En él mostraba la animación de la terraza de este restaurante y sala de baile que años más tarde se convertiría en sala de cine y hoy es un monumento nacional de Francia    (Imagen procedente de  http://es.wikipedia.org )
Fotografía del Moulin de la Galette tomada hacia el año 1885, poco antes de que se abriera el Moulin Rouge (Imagen procedente de http://es.wikipedia.org )
Renoir se había trasladado en 1873 al barrio de Montmartre, el Monte del Martirio donde Dionisio de París había encontrado la muerte mil seiscientos años antes como veíamos al comienzo de este relato, pero ahora era el barrio bohemio e intelectual de París, donde residían artistas procedentes de cualquier rincón de Europa para respirar la atmósfera creativa  de la Ciudad de la Luz, una París convertida en la capital cultural del continente. Justo al lado del domicilio de Renoir se encontraba el restaurante y sala de baile Moulin de la Galette . Moulin significa molino en francés y se había dado este nombre al restaurante porque desde hacía siglos se habían construido sobre la colina de Montmartre molinos de viento que fueron utilizados para moler el grano de los campos de trigo que se cultivaban a sus pies cuando los alrededores de Montmartre todavía no había sido absorbido por el crecimiento de París y junto al trigo crecían viñedos y pastos.Pero aquellos años quedaron atrás , las casas ganaron terreno a los campos y los molinos fueron cayendo en desuso obsoletos ante la pujante industrialización. Ya entrados en el  siglo XIX sólo quedaban tres de ellos . La familia Debray, propietaria de dos de esos molinos, el Moulin Blute-fin y el Moulin Radet, decidió transformarlos en un restaurante y sala de baile al que se daría el nombre de Moulin de la Galette  , que no sólo sería inspiración para Renoir, sino que también aparece retratado por otros pintores como Vincent Van Gogh (1853-1890) en su obra "El molino de la Galette" de 1886 o "Molino de la Galette" realizado en 1889 por Henri de Toulouse-Lautrec(1864-1901) al que volveremos a encontrar más adelante. En 1881 abre sus puertas el 18 de noviembre de 1881 "Le Chat Noit", "El Gato Negro", como no podía ser de otro modo en el barrio de Montmartre y tal vez el primero que se denomina como Cabaret, una palabra francesa que significa taberna, pero que a partir de estos años se utilizará para referirse a los locales donde se mezcla la bebida, la conversación , la música, el baile, la canción, el teatro y el que sin duda era el principal aliciente para aquellos caballeros bien vestidos , de vidas acomodadas, formales y un tanto monótonas que buscaban emociones más fuertes, las atractivas bailarinas que seducían a los espectadores con un espectacular y descarado baile, el cancan. 

This picture is of real Can-Can dancers at the Moulin Rouge in the 1890's.
Fotografías de bailarinas de Cancan en el Moulin Rouge  a finales del siglo XIX.Había un cuerpo llamado  los guardias de la brigada de higiene social que tenían como una de sus funciones vigilar que las bailarinas no enseñaran  durante el baile más de lo debido. Una práctica habitual , para aumenta el interés de los espectadores, era hacer una abertura en la entrepierna lo que sin duda causaría más de un sudor entre los elegantes caballeros que llenaban el local ( Imagen procedente de http://www.pinterest.com )

El cancan también era conocido como Chahut y ambos nombres nos dan una idea de lo que representaba aquella danza porque cancan significa en francés "escándalo" y chahut "alboroto" y esa es la definición  que también nos dejó "La guía de los placeres de París" de 1898 donde al referirse a las bailarinas de cancan nos explica que "son un ejército de jóvenes muchachas que están allí para bailar este divino alboroto parisino , como su reputación lo exige, con una elasticidad cuando lanzan su pierna en el aire que nos deja predecir una flexibilidad moral al menos igual" . El baile   tenía su cuna en nuestro ya conocido barrio de Montmartre y parece que surgió en la década de los treinta del siglo XIX, en principio como un baile de pareja y en el que destacarían también algunos hombres. Pero sin duda lo que atraía a los clientes eran las muchachas y podemos imaginarlos mirándolas con ojos rijosos , tal vez con la mente enturbiada por los vapores del vino, seducidos por aquellas piernas que se levantan hasta el cielo (un movimiento que se llama Le port d´armes) y dejan entrever rincones prohibidos a las miradas decentes , y sus más o menos ágiles aperturas de piernas (llamadas Gran Ecart), todo ello con un ritmo trepidante y acompañadas por los gritos de los espectadores. La noche de París es cada vez más una fiesta. Llegamos a 1889 cuando la ciudad se prepara para ser la sede de la Exposición Universal que iba a inaugurarse el 6 de mayo y se prolongaría hasta el 31 de octubre de ese año y cuyo símbolo sería una torre de hierro construida por la compañía Eiffel e Cie dirigida por el ingeniero Alexandre Gustave Eiffel (1832-1923), que serviría como arco de entrada al recinto de la exposición. La torre  con sus 309 metros de altura, a lo que luego hubo que sumar 16 metros más de una antena en su parte superior, y 10.000 toneladas de peso , no fue bien recibida por todos. El 14 de enero de 1887, cuando apenas faltaban unos días para el inicio de las obras, el periódico parisino "Le Temps" publicaba una carta firmada por un grupo de intelectuales franceses que la calificaban de "Esqueleto horroroso", pero finalmente fue terminada a tiempo  para la apertura de la Exposición y hoy  es el símbolo más reconocible de la ciudad ¿Os podéis imaginar París sin la torre Eiffel?
Fotografía de finales del siglo XIX  o comienzos del XX del gran rival del Moulin Rouge, el Folies Bergêre , veinte años más antiguo que éste, ya que abrió sus puertas al público e 2 de mayo de 1869, aunque entonces se llamaba el Folies Trevise y no adoptó el actual hasta 1872. (Imagen procedente de http://consuelitoyotrasbellasdelcuple.blogspot.com.es )

Fotografía del interior del Le Chat Noir, considerado el primer cabaret de París que abrió sus puertas en 1881 y las cerró definitivamente en 1897. Entre sus atracciones sobresalía el teatro de sombras  y era frecuentado por muchos pintores y escritores  como el novelista Guy de Maupassant (1850-1893)  o el poeta Paul Verlaine (1844-1896) entre muchos otros . Su gran estrella fue el cantante  Aristide Bruant (1851-1925)(Imagen procedente de http://www.aloj.us.es )

Era evidente que aquella era una buena oportunidad para hacer negocio y así lo vio el empresario español Josep Oller i Roca(1839-1922). Tal vez os sorprenda , como a mi cuando lo leí, que uno de los empresarios de más éxito en el mundo del espectáculo y el ocio parisino fuera un español nacido en la población de Tarrasa, cerca de Barcelona en el seno de una acomodada familia catalana dedicada a la industria textil.  Con sólo tres años su familia se estableció en París y allí fue donde comenzó su carrera en el mundo de los negocios cuando con veintiséis años, en 1865, abrió  Pari-Mutuel, una casa de apuestas que centraba su negocio en el mundo de las apuestas de las carreras de caballos, a las que Roca era muy aficionado, si bien ya un año antes había demostrado su olfato para los negocios cuando propuso al gobierno español la apertura de una línea de barcos de vapor  que comunicara la Península con las Islas Canarias, aunque el gobierno no compartía su visión de negocio y no lo apoyó, hasta que tres décadas más tarde finalmente se estableció aquella línea con la que había soñado Oller. Aunque el negocio de las apuestas de caballos prosperó y le convirtió en un hombre rico, en 1875 tuvo que cerrarlo por problemas legales , trasladándose un tiempo a Londres con su esposa, la peruana Carmen Coello. A su regresó decidió centrar su actividad en el floreciente mundo del espectáculo nocturno. Ya hemos visto que por todo París triunfaban los café-concert  como el Moulin de la Galette y los cabaret como Le Chat Noir y Oller se introdujo en aquel mundo de la noche parisina con su propio espectáculo al que bautizó con el nombre de Fantasies Oller, que tuvo un gran éxito. Hombre emprendedor que nunca se acomodaba por mucho éxito que tuviera, en los años siguientes funda  un gran teatro con capacidad para tres mil personas, el Theatre des Nouveautés, en 1882 vuelve a su pasión por los caballos inaugurando el Hipódromo de Saint Germain donde además instala un sistema de alumbrado que utiliza la moderna electricidad,  y tres años más tarde abre La Grande Piscine Rochechuart, una espectacular piscina cubierta de seiscientos metros cuadrados de superficie con capacidad para quinientas personas.



Josep Oller i Roca , En 1891, un año después de la inauguración del Moulin Rouge, , el exitoso y emprendedor empresario catalán, abriría Le Jardin du Paris  que abría sus puertas justo cuando cerraba el Moulin Rouge y para facilitar que los clientes pudieran trasladarse de un local a otro Oller estableció un servicio de transporte gratuito que los comunicaba . Y en 1893 todavía abrió otro local más,  la sala Olympia , el primer music hall de París y que contaría con grandes estrellas como la  bailarina, cantante y actriz española de origen gallego Agustina  Otero Iglesias (1868-1965) conocida como "la Bella Otero"  Por todos estos locales, que además en todos los casos tuvieron éxito, el crítico francés Maurice Joyan (1864-1930) calificó a Oller como "el Napoleón de las atracciones"  Con el inicio de la Primera Guerra Mundial cerraría casi todos sus negocios  y dejó París . No regresó hasta el final de la guerra , en 1918, y moriría cuatro años más tarde en 1922  (Imagen procedente de http://es.wikipedia.org )


Cartel anunciador de la Piscina Rochechouart , otro de los grandes éxitos de Oller, una piscina cubierta que tenía capacidad para quinientas personas y que recibía miles de visitantes al año (Imagen procedente de http://www.postersplease.com )
En 1886 consigue un nuevo éxito cuando abre sus puertas Le Nouveau Cirque, el Nuevo Circo, que hacía las veces de recinto para espectáculos circenses pero que también podía ser utilizado como una gran piscina donde se celebraban todo tipo de espectáculos acuáticos que causaron auténtico furor entre los parisinos y convirtieron por derecho a Oller en el rey de la noche parisina. Y un hombre con el olfato para los negocios de Oller no podía dejar escapar la magnífica oportunidad que suponía la Exposición Mundial de París de 1889, cuando miles de personas procedentes de todo el mundo viajarían a París par contemplar los últimos logros de la tecnología y la ciencia que serían expuestos allí , además de otras curiosidades que hoy nos parecen escandalosas pero entonces eran vistas como algo exótico, el llamado Le Village Négre o Pueblo Negro, una aldea donde cuatrocientos africanos eran expuestos a la curiosidad del público en uno de esos zoos humanos que tanto éxito tendrían a finales del siglo XIX. Así que Oller decidió abrir un nuevo local donde ofrecería diversión, espectáculo, música y las mejores bailarinas de cancan de todo París ¿y donde abrirlo sino en Montmartre? En unión de su buen amigo el empresario francés  Charles Zidler(1831-1897) se pusieron a trabajar para tener listo el nuevo local para la apertura de la Exposición Universal. Compraron el terreno que antes ocupaba una sala de baile llamada Reine Blanche situada en el 82 de Boulevard de Clichy, justo a los pies de la colina de Montmartre. Los dos empresarios querían que su cabaret fuera diferente, que tuviera una personalidad propia que lo distinguiera de todos los demás y se convirtiera en una referencia de la noche parisina. 

Fotografía del Moulin Rouge hacia 1900. La influencia del Moulin Rouge se  haría notar en los cabaret no sólo de Francia sino también en los célebres cabaret alemanes que vivirían su época dorada en el Berlín de los años veinte y también llegaría su influencia hasta los espectáculos de Las Vegas e incluso se abrió un hotel imitando al local parisino, el Moulin Rouge Hotel abierto en 1955     (Imagen procedente de http://www.dutempsdescerisesauxfeuillesmortes.net )

Fotografía nocturna del exterior del Moulin Rouge a finales del siglo XIX (Imagen procedente de http://www.aloj.us.es )

Ya os he contado antes que en Montmartre  hubo molinos desde la antigüedad y que dos de ellos dieron el nombre a uno de los locales más celebres en aquellos momentos, el Moulin de la Galette. Oller y Zidler pensaron que no sería mala idea rendir un homenaje a aquellos viejos molinos y decidieron llamar a su local Le Moulin Rouge, el Molino Rojo. ¿Por qué rojo? Probablemente por su cercanía a la Plaza de Pigalle, donde comienza el Boulevard de Clichy, la zona canalla de París donde se encontraba el barrio rojo y que aún hoy sigue siendo el centro de la vida nocturna de la ciudad. Y para darle esa personalidad que buscaban le encargaron la decoración a un amigo común, el pintor e ilustrador francés Adolphe Léon Willette(1857-1926) que entre otros elementos ornamentales dispuso en su fachada un gran molino rojo  cuyas aspas se movían como si fuera un molino auténtico y pintado con un intenso color rojo  que podía verse desde mucha distancia. Acababa de nacer uno de los símbolos más reconocibles de París. Después de diferentes retrasos con la decoración el Moulin Rouge abrió sus puertas al público el 6 de octubre de 1889 y sus primeros visitantes seguro que quedaron cautivados por su interior, en cuyo centro se abría una inmensa pista de baile con capacidad para cinco mil personas en torno a la cual se hallaban dispuestas las mesas , cada una de ellas decoradas con un pequeño molino rojo , símbolo del local, mientras que en un segundo piso se abría una galería  en la que Oller y Ziedler dispusieron discretos reservados desde los que podía contemplarse todo el local, cuyas paredes estaban cubiertas de grandes espejos donde se reflejaban las luces que muy pronto serían bombillas eléctricas . 

Fotografía de la gran sala de baile que había en el interior del Moulin Rouge con capacidad para cinco mil personas (Imagen procedente de http://www.aloj.us.es )

Fotografía del jardín que había en la parte posterior del Moulin Rouge donde podemos ver el escenario al fondo con unas bailarinas y a su lado el gran elefante que Adolphe Leon Willette , al que los fundadores del Moulin Rouge encargaron la decoración del local , trajo de la Exposición Universal de París. Estaba hueco y en su interior había una escalera de caracol por el que un grupo de hombres, previo pago de un franco, podían entrar al interior donde les esperaba un grupo de bellas bailarinas preparadas para hacerles la danza del vientre.   (Imagen procedente de http://www.aloj.us.es )

Para los días estivales en la parte posterior del Moulin Rouge se encontraba un gran jardín que servía de terraza y en el que además de un escenario se encontraba también un gran elefante hecho de escayola que Willette había logrado traer de la Exposición Mundial. Según escribe el historiador español  Carlos Joric en un artículo dedicado al Moulin Rouge en la revista "Historia y Vida"  enseguida se le conoció como el Elefante de la Bastilla.Previo pago de una cantidad , los caballeros podían acceder a la panza del paquidermo subiendo por la escalera de caracol situada en el interior de una de las patas. Allí dentro se encontraban un pequeño escenario sobre el que unas odaliscas  ofrecían la auténtica danza del vientre"  Ya imaginaréis que no se trataba de auténticas odaliscas, nombre que recibían las esclavas de los harenes del Imperio Otomano, y en cuanto a la auténtica danza del vientre no se sabe que esa fuera una de los bailes dominados por las bailarinas del Moulin Rouge, pero eso a los caballeros que las miraban embelesados podemos suponer que tampoco les importaba mucho. Por cierto, las mujeres tenían prohibido entrar en su interior y sobre su lomo había una cabina que de noche se iluminaba. Mas tarde también se montaría en el jardín una montaña rusa   Las bailarinas de cancan del Moulin Rouge pronto adquirieron fama de ser las mejores de todo París, superiores a las de otros locales que competían con el de Oller y Ziedler, como el Folies Bergère, que comenzó a funcionar en 1869 y donde se representaban todo tipo de espectáculos, desde la opereta y acrobacias de circo hasta pequeñas representaciones de teatro y, por supuesto, espectaculares números de baile. A lo largo de las décadas el Moulin Rouge y el Folies Bergère competirían por el dominio de la noche parisina , aunque el Moulin Rouge , que había llegado el último, no tardó en ponerse a la cabeza. Y uno de los secrestos de su éxito fue su primera bailarina estrella, una joven de veintitrés años llamada Louise Weber(1866-1929), aunque su nombre artístico era "La Goulue", "La glotona". Del origen de su nombre hay diferentes versiones, una de ellas hace referencia a la costumbre de Louise de tragar todo el alcohol que los clientes dejaban sin beber en sus copas.
La Gouluse y Valentin le Desossé  fueron las primeras grandes estrellas del Moulin Rouge desde su inauguración y ambos se irían el mismo año , 1895 ,en pleno éxito . Él, conocido por su prodigiosa elasticidad que aquí demuestra haciendo el Grand Écart (apertura de piernas)  era el hijo de un comerciante de vinos y después de abandonar el Moulin Rouge, donde fue inmortalizado en varias ocasiones por el pincel de Toulouse Lautrec, poco más se volvió a saber de él hasta su muerte en su ciudad natal, Sceaux, , el 4 e marzo de 1907. He dudado en poner la fotografía porque Valentin parece muy joven en ella cuando ya superaba los cuarenta años de edad, pero así la he encontrado en diferentes páginas siempre identificados como tales  (Imagen procedente de http://lafertealais.com )

La Goulue  fotografiada en 1895, el mismo año en que decidió dejar el Moulin Rouge donde tantos éxitos había cosechado a lo largo de cinco años, para intentar triunfar en solitario con su propio local.  No se sabe demasiado de su vida anterior, aunque parece que la futura estrella del Moulin Rouge había nacido en una familia humilde y de origen judío en Alsacia, Su madre se  habría trasladado después a París ganándose la vida como lavandera. Desde muy joven La Goulue mostraría sus dotes para el baile y con apenas dieciséis años comenzó a subirse a los escenarios de locales nocturnos, hasta que fue descubierta por el pintor Renoir que la introdujo en los locales de Montmartre. Así fue como en 1889 empezó a bailar en el Moulin Rouge y aquella niña de origen humilde se convirtió en una mujer que llegó a tutear al futuro rey de Inglaterra. Si embargo, la aventura empresarial después de abandonar el Moulin Rouge no salió bien, se arruinó y pasó sus últimos años casi en la mendicidad.  En 1928 logró recuperarse un poco y se ganó la vida vendiendo cigarrillos en la calle, muy cerca del Moulin Rouge,  hasta que la muerte llegó un año después   (Imagen procedente de http://www.ecriplume.com )

Noticia de un periódico francés con la muerte de La Goulue el 30 de enero de 1929  y una foto de su última época (Imagen procedente de  http://es.wikipedia.org

Amiga del pintor Renoir, fue él quien la introdujo en el mundo del espectáculo de Montmartre y su éxito arrollador en el Moulin Rouge la convertiría en una mujer rica y célebre incluso en el extranjero, aún más después de la divertida anécdota que además era una muestra del carácter extrovertido y descarado de la Goulue, que no vaciló en tutear al mismo heredero de la corona inglesa, el Príncipe de Gales y futuro rey Eduardo VII(1841-1910), que conociendo su espíritu festivo seguro que se divirtió mucho en aquella velada. Su trepidante y provocativa forma de bailar el cancan  llenaba el local para ver a la que también llamaban  Reina del Moulin Rouge.  Pero no era ella la única estrella del local, había otros espectáculos que también atraían al público,  como Jacques Renaudin (1843- 1907) , cuyo nombre artístico era Valentin Le Desossé , que podría traducirse como Valentín Sin Hueso o El Deshuesado, que recibía este nombre por la extraordinaria elasticidad de sus articulaciones además de ser un buen bailarín de cancan y la primera pareja de baile de La Goulue con la que protagonizó el primer cartel anunciador del Moulin Rouge. Se decía de él que amaba tanto el baile que no quería que le pagaran por ello, aunque no se que grado de veracidad tiene esta afirmación. Tanto La Goulue  como Valentin Le Desossé dejaron el Moulin Rouge en 1895 después de seis años de continuos éxitos. La Goloue era por entonces una mujer rica y célebre que deseaba probar suerte en el mundo empresarial abriendo su propio local, aunque no tuvo suerte, el negocio fracasó y ella desapareció de los escenarios y la vida nocturna de París. En cuanto a Le Desossé no hubo más noticias sobre su carrera artística hasta su muerte en 1907.  
Fotografía de otra de las estrellas del Moulin Rouge, aunque su habilidad era bastante singular pues consistía en el  dominio de sus flatulencias con las que podía llegar a interpretar piezas musicales como el himno francés,  "La Marsellesa". Su nombre artístico era "Le Petomane" aunque su nombre verdadero era Joseph Pujol (1857-1945), de padres  de origen catalán aunque él había nacido en Marsella . Su relación con el Moulin Rouge se interrumpió en 1894 aunque siguió trabajando en otros teatros hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial Entonces se retiró de los escenarios y trabajó como panadero para n regresar nunca más al mundo del espectáculo (Imagen procedente de http://es.wikipedia.org )  

Cartel de Jules Chéret, el pintor al que Oller encargó los primeros carteles de promoción del Moulin Rouge. Este es uno de los más conocidos  en el que se representa a las bailarinas desfilando en burros y sin medias dirigiéndose hacia el Moulin Rouge. Este desfile se realizaba todas las tardes en el gran jardín que había en la parte posterior del local, donde también se encontraba el célebre Elefante de la Bastilla, otro pequeño escenario para bailar y una montaña rusa     (Imagen procedente de http://www.editionsephi.com)

Otra de las atracciones de estos primeros tiempos del Moulin Rouge fue el francés  Joseph Pujol (1857-1945) , cuyo nombre artístico nos dará una pista de sus habilidades , "Le Pétomane", que en una traducción algo libre significaría "El hombre Pedo" o  "El Pedómano" y, como ya habréis supuesto, su gran destreza radicaba en el control de sus músculos abdominales para regular y expulsar sus flatulencias llegando a interpretar con ellas todo tipo de composiciones musicales. A todos ellos había que añadir payasos, cantantes y muchas bailarinas que convertían una noche en el Moulin Rouge en una diversión continua. Pero a pesar de su éxito Oller era consciente que también era necesario realizar una buena promoción y contrató a otro artista para realizar vistosos carteles anunciadores de sus espectáculos. El encargado de realizarlos entre 1889 y 1891 fue el célebre pintor de carteles Jules Chéret (1836-1932), cuyos carteles de brillante colores eran uno de los mejores reclamos para atraer clientes. Jules no sólo trabajaría para el Moulin Rouge sino también para otros muchos espectáculos , como los del Folies Bergére.   El Moulin Rogue era frecuentado por un joven pintor de corta estatura llamado Henri de Tolouse Lautrec (1864-1901). Su vida merece por sí sola un artículo y espero poder dedicárselo más adelante, pero al menos quiero contaros algo sobre él en su relación con el Moulin Rouge.Lautrec.  Nacido en la localidad occitana de Albi, su familia era de la nobleza. Su padre fue el conde Alphonse de Toulouse Lautrec. De salud delicada,atribuida al matrimonio consanguíneo de sus padres que eran primos,   una enfermedad que afectaba a sus huesos le impidió crecer con normalidad y no superó el 1,54 cms de altura. 

Henri de Toulouse Lautrec se sentía rechazado por la nobleza a la que pertenecía por su aspecto físico, en particular por su reducida estatura. En los cabaret de París encontró su nuevo hogar, allí entre las bailarinas, los payasos, los malabaristas, las prostitutas, los actores se sentía bien y apreciado. En la pintura despreciaba la representación de paisajes como hacían otros compañeros de generación, el prefería representar la realidad que le rodeaba y utilizar la pintura como una forma de crónica social . Estuvo un tiempo en Londres, donde conoció y retrató a Oscar Wilde(1854-1900), tuvo grandes amigos como la propia Jane Avril  y su amor por la absenta y el alcohol en general unido a la sífilis  terminaría minando su ya débil salud causándole la muerte con sólo treinta y siete años
 (Imagen procedente de http://es.wikipedia.org )

En 1881 decidió trasladarse a París para tratar de cumplir su sueño, convertirse en pintor. Tuvo como maestro en sus primeros años al pintor realista Léon Joseph Bonnat (1833-1922) y en estos años también trabaría amistad con un pintor holandés cuyo nombre seguro que os es familiar, Vincent Van Gogh. En 1884 se traslada al barrio de los artistas, Montmartre,  y es entonces cuando comienza a frecuentar algunos de los locales que ya conocemos, Le Chat Noir, Le Folie Bergêre o Le Moulin de la Galette aficionándose en demasía a la absenta, también conocida como "El Hada Verde", la bebida alcohólica más célebre entre los artistas franceses de finales del siglo XIX, elaborada con varias hierbas entre las que destaca el Ajenjo , y que según corría fama entre pintores y escritores alentaba la inspiración artística . Era tan popular que los precios se dispararon  y debido a su gran demanda  a las cinco de la tarde, que debía ser a la hora en que más se consumía, en muchos cafés parisinos le dieron el nombre de "la hora verde" por el color de la bebida. El caso es que Lautrec no fue en busca de paisajes como hacían otros pintores impresionistas de su generación, sino que prefería pintar el mundo en el que se movía, el de las salas de espectáculos donde convivía con bailarinas, caballeros bien vestidos , prostitutas y todos aquellos personajes que llenaban las noches de estos locales. Con sus pinturas , en las que destacaba su poder de observación de todo lo que le rodeaba, también hacía una ácida crítica a la hipocresía de aquellos burgueses que de día eran formales hombres de negocios y por la noche se divertían  disfrutando de los vicios que en tantas ocasiones condenaban escandalizados durante el día. 

"Baile en el Moulin Rouge" de 1890 realizado por Toulouse Lautrec poco después de la inauguración en octubre de 1889 del Moulin Rouge.  En el centro, bailando, Touluse pinta a Valentin le Désossé con una bailarina  pelirroja sin identificar pero que probablemente podría ser La Goulue , pues ellos dos eran las estrellas del local. (Imagen procedente de http://es.wikipedia.org )

Cuando en 1889 abrió el Moulin Rouge , nuestro pintor también se convirtió en un cliente habitual . Con frecuencia se dejaba sus dibujos sobre la mesa en la que solía sentarse y Oller se fijó en ellos quedando impresionado por su calidad y a partir de 1891 decidió encargarle la realización de los carteles del Moulin Rouge. Comenzó una colaboración que se prolongaría hasta su muerte , convirtiendo el Moulin Rouge en su segunda casa y a los que trabajaban allí en una especie de familia. Retrataba al público y a los artistas y su obra es como una fotografía de la atmósfera y el espíritu que daba vida al local. Cuando en 1895 abandonó el local La Gouloue, fue reemplazada con una bailarina que se convertiría en una de las grandes estrellas de la noche parisina y también en una de las mejores amigas de Toulouse Lautrec, una joven llamada Jeanne Louise Beaudon, aunque todos la conocerían por su nombre artístico , Jane Avril (1868-1943).Hija ilegítima de un noble italiano de la que su madre era la amante, el padre abandonó a ambas nada más nacer Jane . Su infancia no fue feliz pues al abandono de su padre había que añadir el alcoholismo de su madre que la maltrataba y la obligaba a cantar por las calles para conseguir dinero que luego se gastaba su madre en alcohol. Finalmente, con trece años, logró huir de aquella vida  que se había convertido en un infierno, y con la ayuda de un pariente ingresó en el hospital  parisino de La Pitié -Salpêtrière donde además de recuperarse de una dolencia surgida en aquellos años de penuria también se aficionó a bailar. Ya en 1888 tuvo la suerte de conocer al escritor René Boylesve (1867-1926) que la introdujo en el ambiente artístico parisino y además la cambió su nombre por el de Jane Avril. 

Jane Avril  fotografiada haciendo el Grand Écart, la apertura de piernas que exige una gran elasticidad y que junto al Port d´Armes (el movimiento de levantar la pierna hacia el cielo)  son dos pasos principales del Cancan.  Jane Avril relataba en su autobiografía que cuando era niña  su cuerpo sufría movimientos compulsivos que ella no podía incontrolar y de adulta conservaba todavía un tic en la nariz . Ella afirmaba que fue el baile  que practicaba en el hospital de La Salpêtriére  lo que la permitió superar aquella extraña dolencia. Su peculiar forma de bailar hizo que la llamaran "La Folle", es decir, "La Loca" y otros "la Melentié" por la menelita, una sustancia explosiva,. Así era su baile, explosivo. Aunque Jane Avril fue una mujer prudente que supo retirarse a tiempo y no se convirtió en un juguete roto como otras estrellas del cabaret, fue su marido el que la dejaría arruinada y ella terminaría sola pasando sus últimos días en una residencia de ancianos en la Francia ocupada por los nazis en 1943. Lejos quedaban los días en los que seducía a París sobre los escenarios del Moulin Rouge    (Imagen procedente de http://www.telegraph.co.uk )
Retrato de Jane Avril bailando  realizado  en 1892 por Toulouse Lautrec (Imagen procedente de http://es.wikipedia.org)
Prontó llamó la atención por su forma de bailar el cancan y fue contratada en diferentes locales, incluido el Moulin Rouge hasta que en 1895 se convirtió en su nueva estrella en sustitución de La Gouluse, de la que no podía ser más diferente. Si aquella era una mujer exuberante y voluptuosa, Jane era todo lo contrario, delgada, de poco pecho  y nada que ver con la sensualidad de las formas características de las bailarinas de estos locales, pero su arma secreta era la extraña forma de bailar , en el que parecía entrar en trance cuando enlazaba vuelta tras vuelta sobre el escenario además de la manera espectacular con la que unía los dos pasos claves del cancan, el elevamiento de la pierna y la gran apertura de las piernas sobre el suelo, de la que ya os he hablado antes. Los carteles de Lautrec lanzarían a la fama e inmortalizarían a Jane Avril. En los años siguientes Lautrec comenzó a sentir los efectos del exceso de alcohol que le causaron delirios que le indujeron en una ocasión a disparar contra una pared porque decía que le atacaban las arañas que salían por ella. Todo se complicó además con una sífilis que agravó su estado , fue recogido en varias ocasiones inconsciente en la calle y terminaron internándolo en un sanatorio mental en 1899 de donde salió para ir a vivir con su madre. Pero su salud estaba demasiado quebrantada y falleció el 9 de septiembre de 1901. En cuanto a Jane Avril supo retirarse a tiempo, antes de que la edad la forzara a dejar los escenarios, pero tuvo un mal matrimonio en 1911 con el pintor y cartelista francés Maurice Biais (1875-1926) que a su muerte la dejó arruinada y Jane terminaría sus días en la pobreza en un asilo de ancianos , donde murió en 1943. Como veis la alegría del Moulin Rouge no acompañó a muchos de sus protagonistas.   

LAS ESTRELLAS DEL MOULIN ROUGE

Documental que refleja el funcionamiento y la forma de trabajar de las actuales estrellas del Moulin Rouge que ciento veinticinco años después de que abriera sus puertas al público sigue llenando cada noche, pero ahora su público ya no son miembros de la burguesía industrial parisina ávidos de emociones fuertes, sino turistas que quieren conocer lo que ya se ha convertido en un símbolo de París aunque ya en sus escenarios no bailan la Galouse, ni Jane Avril o la Mistinguett



El tiempo pasaba y  el Moulin Rogue fue cambiando. El cancan dejó de estar de moda a comienzos del siglo XX y muchos de los espectáculos que hasta entonces atraían al público comenzaban a mostrar síntomas de fatiga. Oller, siempre con su fino olfato empresarial, decidió dar un giro al Moulin Rouge. En 1903 cerró sus puertas para una profunda reforma  y lo abrió convertido  en un  teatro  donde habían desaparecido su gran pista de baile  o el emblemático Elefante del jardín.   Era el tiempo de la revista, llegaron nuestras estrellas como la cantante y actriz Jeanne Bourgeois, conocida como la Mistinguett (1875-1956), que llenaba noche tras noche el patio de butacas del reformado Moulin Rouge. Pero el verano de 1914 aquella época de optimismo y paz en Europa tuvo un brusco final con el comienzo de la Primera Guerra Mundial. Los europeos despertaban de un sueño para abrir los ojos a una pesadilla, era el final de la Belle Époque. Josep Oller tuvo que cerrar  sus negocios, incluido el Moulin Rouge.que en 1915 sufriría un incendio  que lo dejó reducido a cenizas. No era la guerra el momento propicio para iniciar su reconstrucción y esta no se produjo hasta 1921 , cuando de nuevo abrió sus puertas  recuperando su vocación como escenario para la revista y algunas de sus estrellas principales, entre ellas de nuevo la Mistinguett junto a su pareja, el célebre cantante Maurice Chevalier (1888-1972) o la estrella estadounidense Josephine Bake(1906-1975) , nacionalizada francesa. y la primera estrella negra en triunfar internacionalmente.  Entre 1929 y 1951 el Moulin Rouge se convertiría en una sala de cine y de nuevo a partir de 1951 recupero su auténtica naturaleza como sala de espectáculos que sigue manteniendo hasta nuestros días. Su creador, Josep Oller, había muerto mucho antes, en 1922 y también sus primeras estrellas, desde la Goulue a Jane Avril ,pero a pesar de las nuestras estrellas que pisaron su escenario después,  figuras como  Frank Sinatra(1915-1998), Édith Piaf (1915-1963) o Liza Minelli (1946) entre muchas otras, hoy seguimos identificando al Moulin Rouge  con aquellos vibrantes bailes del cancan, con el olor a absenta, con las bellas bailarinas que escondían detrás de su sonrisa historias sórdidas, con los grandes artistas que buscaban allí inspiración,alcohol y placer, el drama y la alegría , el sexo y el amor, la tragedia y el éxito. Así es la vida. Así fue el Moulin Rouge. Bienvenidos damas y caballeros, bienvenidos al cabaret. 

CANCAN DE "ORFEO EN LOS INFIERNOS" DE JACQUES OFFENBACH

Y para concluir este relato he elegido una música que yo siempre asocio al cancan y al ambiente alegre que debía reinar en el Moulin Rouge , el Cancan de la ópera "Orfeo en los infiernos" del compositor judío de origen alemán y nacionalizado francés Jacques Offenbach (1819-1880), que estrenó en 1858. ¿Á quién no se le van los pies al escucharla?




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