miércoles, 14 de agosto de 2013

OSA Y MARTIN JOHNSON , UNA VIDA DE AVENTURA Y LIBERTAD (SEGUNDA PARTE)

En 1935 el escritor británico Cecil Scott Forester(1899-1966) publicaba una de sus novelas de mayor éxito y que luego sería llevada al cine con no menos éxito, "La reina de África". En ella Rose, su protagonista  y que en la película del mismo título de 1951 es interpretada por la gran actriz Katharine Hepburn(1907-2003), acompaña a su hermano en una misión en el corazón de África. Aunque viven en África durante diez años en realidad la vida en la misión es casi una continuación de la vida en Europa o Estados Unidos hasta que la guerra los alcanza, los alemanes destruyen la misión, su hermano muere y ella tiene que emprender la huida de los alemanes a bordo de una vieja embarcación "La Reina de África" , gobernada por un canadiense que se dedica al transporte de mercancías por el río y que, como seguro que recordáis, era encarnado por Humphrey Bogart (1899-1957). Juntos vivirán mil peripecias en su periplo por el río huyendo de los alemanes y ella por primera vez en todo el tiempo que había pasado en África, iba a descubrir el auténtico espíritu del continente negro " Rose se sentía vivir realmente por primera vez en toda su existencia - escribe Forester en "La Reina de África -. No se daba cuenta de ello de una manera consciente, pero todo su cuerpo se lo indicaba cuando ella se detenía a escuchar. Había pasado diez años en el África central, pero durante esos años no había vivido. Rose no había leído los libros de aventuras que quizá le hubieran explicado que lugar tan lleno de riesgos era la verdadera África tropical".

Martin y Osa Johnson fotografiados con una de las cámaras que utilizaban en sus rodajes. Amaban aquella vida de libertad, nómada, donde cada día era una aventura, pero también eran conscientes de que sus documentales eran una forma no solo de mostrar sino también de proteger a la fauna y a los pueblos amenazados por la caza descontrolada y la destrucción del hábitat que ya en las primeras décadas del siglo XX era muy intensa. Osa Johnson evocaba con estas palabras lo que consideraban que era la misión de su trabajo "Hemos dedicado toda nuestra vida a retener lo que todavía había de belleza en la naturaleza y los animales salvajes. Nuestras imágenes serán un testimonio cuando toda esa grandeza desaparezca" (Imagen procedente de http://kgsilou.blogspot.com )
 
He traído aquí este fragmento de la Reina de África porque aunque se trataba de una obra de ficción mostraba el impacto que causa África a quién tiene el valor y la decisión de sumergirse en ella lejos de los centros coloniales que no eran más que trasplantes de Europa en suelo africano  y ese impacto es el que iban a sentir nuestros protagonistas, Osa y Martin Johnson. Recordemos que ayer les habíamos acompañado en sus primeros éxitos de cine documental con el estreno en 1918 de "Amont the Canibel Isles of the South Pacific", que puede traducirse como  "Entre los Caníbales del Pacífico Sur", donde recorrieron las islas de los Mares del Sur y lograron imágenes de una tribu antropófaga en la isla de Malekula en el archipiélago de Vanuatu, que ya les condujo al estrellato , y una segunda película documental, esta en la isla de Borneo y que estrenarían en 1920  con el título de "Adventures Jungle" o "Aventuras en la jungla". Dejaba al joven matrimonio dispuesto a embarcarse en una nueva aventura que marcaría para siempre sus vidas . El Museo de Historia Natural de Nueva York, asesorado por el biólogo, fotógrafo de la naturaleza y conservacionista , Carl Ethan Akeley (1864-1926), financiaría una expedición de los Johnson a África para que rodaran un documental sobre la fauna africana y los pueblos que la habitaban . El dinero que la película obtuviera en taquilla iría destinado a la construcción de una sala dedicada exclusivamente a África en el Museo, una forma de dar a conocer al continente negro entre el gran público y también de impulsar la protección de una naturaleza que ya entonces se hallaba seriamente amenazada por los continuos safaris que se habían convertido no en expediciones de caza sino en carnicerías donde eran abatidos cientos de ejemplares. Los Johnson no dejaron escapar la oportunidad y en 1921 llegaban al puerto de Mombasa, el más importante de la costa oriental africana y la segunda ciudad más importante de lo que hoy es Kenia.

El que fuera presidente entre 1901 y 1909 de Estados Unidos, Theodore Roosevelt, con un rinoceronte cazado durante el  célebre safari de 1909 en el que se abatieron más de quinientos ejemplares entre ellos leones, elefantes, búfalos, rinocerontes . Los safaris, denominación que procede de la lengua africana swahili y significa "viaje", se habían convertido en matanzas indiscriminadas de todo tipo de animales, una especie de concursos en los que se trataba de batir récords de animales abatidos. En apenas unas décadas la aparentemente inagotable fauna africana comenzaba a estar amenazada de extinción. Los Johnson afirmaron que sólo cazaban en defensa propia , cuando un animal les amenazaba , o para alimentar a los porteadores (Imagen procedente de http://www.theodore-roosevelt.com )

Cristina Morató en su libro "Las reinas de África" , que nos está guiando en este relato, cuenta que ya en este viaje el equipo que llevaban era mucho más abundante que en sus anteriores expediciones  hasta sumar ochenta y cinco baúles con todo el material necesario, que enviarían por tren desde Mombasa hasta la capital de la colonia británica, Nairobi, donde iban a establecerse y donde les esperaba para ayudarles en lo que fuera necesario durante sus primeros días en África Arthur Blayney Percival (1874-1940), hermano de  uno de lo más célebres guías de safari y cazadores de su tiempo, Philip Percival (1886-1966) ,conocido entre sus compañeros como "el decano de los cazadores" y que tenía entre sus amistades al Baron Bror Fredrik von Blixen(1886-1946), esposo de la conocida escritora danesa Karen von Blixen (1885-1962) a la que sin duda recordáis por su obra "Lejos de África" que inspiraría a su vez la película "Memorias de África", y también al que fuera presidente de los Estados Unidos, Theodore Roosevelt(1858-1919) del que sería guía en un célebre safari que realizó el político estadounidense en 1909 después de terminar la presidencia y en el que se abatieron más de quinientos animales, de ahí que fuera urgente capturar en imágenes aquel mundo que estaba desapareciendo a toda velocidad , y esa era precisamente la misión de los Johnson. Se establecieron en una casa en las cercanías de Nairobi y acompañados por Karowatt, la gibón que Osa Johnson había adoptado como compañera en Borneo. Y así comenzaron su vida en África, una relación que se prolongaría durante los siguientes catorce años. Martin quedó seducido por aquel continente desde el primer momento "Es como si acabara de llegar al Arca de Noé - diría - y hubiera abierto todas sus puertas de par en par para dejar paso a sus habitantes".

Osa Johnson con el cuerpo de uno de los leones abatidos por ella. Su habilidad con el rifle salvaría en más de una ocasión a su marido . Así contaba Osa uno de aquellos lances "En una ocasión estábamos filmando una manada de elefantes y vi que el macho se giraba y venía hacia nosotros. Le pedí al mozo de armas mi rifle; esperé un instante porque sabía la magnífica escena que estaba filmando Martin pero si no le detenía nos mataría a los dos . Sólo recuerdo que apunté y disparé, el elefante se desplomó y el resto de la manada salió huyendo. Cuando esto ocurrió di media vuelta y comencé a correr tras ellos hasta que me caí en una charca de cerdos. Martin me sacó de ahí riendo" Sorprende el aplomo y el sentido del humor de Osa en una situación como aquella , de vida o muerte, pero amaban lo que hacían y disfrutaban incluso del peligro (Imagen procedente de http://forums.nitroexpress.com )    

Una de las primera cosas que hicieron fue aprender a disparar con los rifles, tanto para cazar y conseguir carne con la que alimentarse a sí mismos y a los porteadores que les acompañaban en sus recorridos por África, como para defenderse de los animales, una labor en la que iba a sobresalir Osa que se mostraría como una gran cazadora que en más de una ocasión salvaría la vida de su esposo. Comienzan a recorrer todo el corazón de África, los lugares por los que en el siglo XIX habían caminado los legendarios explores africanos, el Lago Victoria, la fuente del Nilo, las sabanas de Kenia y Tanzania o las selvas del Congo , aquellas a las que el escritor Joseph Conrad convirtiera en escenario de su novela "El corazón de las tinieblas". Viajaban a pie y también en unos jeeps adaptados para aquel terreno de caminos casi intransitables, llenos de piedras y agujeros , inundados por la lluvia o interrumpidos por árboles que obstruían el paso. Humedad, calor, fieras salvajes y también paisajes espectaculares que traían imágenes de un mundo que desaparecía . Martin diría admirado ante aquella lujuriosa y exuberante naturaleza "¿Qué podría ofrecernos el mundo civilizado comparable a un amanecer en la sabana africana?" El propio Martin se había ganado el sobrenombre de "Bwana Picture" o "Señor de las imágenes" y Osa se había adapto a la misma velocidad que él a la vida en África "Ella disfrutaba de los viajes al desierto - recordaría después Martin - y se entendía de maravilla con los indígenas. Si hubo alguna vez una mujer ideal para acompañar a un hombre , esa fue Osa"  La primera gran expedición de Osa y Martin en África sería a un lago que se hallaba en el cráter de una montaña a más de quinientos kilómetros al este de Kenia , a los pies del Monte Marsabit de 1456 metros de altura .

Osa Johnson fotografiada junto a la casa en la que vivieron durante cuatro años , desde 1923 hasta 1927, junto al Lago Paraíso en Kenia. Martin Johnson diría de aquel lugar donde vivirían algunos de los años más felices de la vida del matrimonio "No había nada en el Lago Paraíso que sugiriera la existencia de la civilización. Me pareció estar en otro lugar, en un Jardín del Edén, en el cual era sencillo ser bueno y feliz, y en el cual los hombres y los animales vivirían en paz unos con otros" Su amigo y mecenas, el fundador de Kodak, George Eastman, los visitaría allí en 1925 y diría después que aquellos días en Lago Paraíso habían sido los más felices de su vida. Eastman se suicidaría en 1932 cuando padecía un cáncer de huesos y hasta el final se mantuvo viva una estrecha amistad entre los tres (Imagen procedente de http://davidlansing.com )

El lago había sido descubierto en 1895 por el cazador y explorador americano Arthur Donaldson Smith (1866-1939), pero desde entonces casi no había sido visitado y allí la naturaleza permanecía casi como antes de la llegada de los hombres blancos, un lugar que era el único sitio donde los animales podían beber en un territorio rodeado por el desierto en la estación seca por lo que se concentraban allí miles de animales cada día para saciar su sed, un auténtico paraíso para las cámaras de los Johnson. Después de sortear mil obstáculos y de una extenuante marcha en la que fueron acompañados por un centenar de porteadores , lograron alcanzar las orillas del lago y era un lugar tan hermoso que decidieron bautizarlo así, Lago Paraíso. Allí había leones, elefantes, rinocerontes, búfalos y todos los animales emblemáticos de África. Decidieron que Lago Paraíso sería a partir de entonces y durante los siguientes años su casa en África.  Pero había que regresar a la civilización para entregar su siguiente película basada en lo que habían  filmado en estas primeras expediciones. En 1923 se estrenaba "Trailing Wild African Animals" , que puede traducirse como "Rastreando a los animales salvajes africanos" Pero el plan de los Johnson era reunir el dinero suficiente que les permitiera establecerse unos años a orillas del lago para rodar el gran documental con el que soñaban y lograron que se interesara por su proyecto nada menos que George Eastman( 1854-1932), el multimillonario fundador de la Eastman Kodak Company e inventor del rollo de película fotográfica. Eastman les apoyó económicamente al tiempo que también se forjó una estrecha amistad entre los tres.

Cartel anunciador de la primera película documental realizada por Martin y Osa Johnson en África y estrenada en 1923 , "Trailing african wild animals" . En el Lago Paraíso donde la filmaron, se sentían pletóricos, como diría luego Martin Johnson "Somos rey y reina por voluntad propia. Así nos sentimos en nuestro pequeño principado, en la cima de la montaña picuda donde duerme nuestro lago."  y Osa añadía "Me parece muy difícil anotar todo lo que nos ocurrió a orillas del Lago Paraíso. En medio de la naturaleza nuestras vidas están marcadas por las estaciones y las idas y venidas del trabajo" Martin fue un pionero en estos rodajes en los que se camuflaba para pasar desapercibido y aproximarse lo más posible a los animales (Imagen procedente de http://movieposters.ha.com )

Con su ayuda los Johnson pudieron cumplir su sueño y en 1923 ya estaban de regreso  en su amado Lago Paraíso y con todo lo necesario para permanecer allí unos cuantos años. Así describe Cristina Morató todo lo que llevaba la expedición "Seis coches Willis adaptados para safaris, cinco camiones y otros tantos vehículos dotados de sistema de refrigeración para conservar las películas y un cuarto oscuro; siete carros tirados por mulas y bueyes, tanques de agua, material fotográfico valorado en más de cincuenta mil dólares , diez cámaras con sus juegos completos de objetivos, dieciocho fusiles, un generador y un laboratorio completo digno de un estudio de Hollywood. Además viajan con ellos más de doscientos porteadores, cocineros, mozos de armas y sirvientes domésticos"  Con todo este equipamiento digno de una superproducción de Hollywood Osa y Martin se establecieron a orillas del Lago Paraíso que se convertiría en su hogar durante los siguientes cuatro años, los más felices de su vida . La tierra les daba todo lo que necesitaban " Había en Paraíso - recordaba Osa Johnson - gran cantidad de espárragos y espinacas salvajes, excelentes zarzamoras, café , setas , frutas similares a la manzana y el albaricoque, unas ciruelas amargas ideales para hacer mermelada y gran cantidad de miel de color marrón, deliciosa. Era increíble" Cada día era una aventura, filmando animales, conociendo a los pueblos que habitaban la región y viviendo situaciones que ponen a prueba su temple en las que la habilidad de Osa con el rifle salvaría en más de una ocasión la vida de Martin. En 1925 su patrocinador y amigo, George Eastman, les visita en Paraíso acompañado por Akeley, el hombre que les había llevado por primera vez a África y que ahora les sigue alentando para que continúen su trabajo porque son una esperanza para evitar que aquel mundo desaparezca "Quiero que gracias a vosotros - les diría Akeley - todo el mundo sepa lo poco deportivo y lo horrible que es matar animales simplemente por el placer de matar"

IMÁGENES DE BABOONA (1935)

Imágenes de una de las películas documentales de Martin y Osa Johnson en África y estrenada en el año 1935, ya en la época del cine sonoro, titulada "Baboona"




Osa Johnson , a pesar de su habilidad como cazadora, afirmaría  que "Nunca matamos animales por placer o para conseguir un récord, sólo para salvar nuestras vidas. Nunca hemos tirado un solo tiro que no fuera absolutamente necesario" Como resultado de aquellos cuatro maravillosos años a orillas del Lago Paraíso en 1928 estrenaron  "Simba: King of the Beasts" , "Simba: el rey de las bestias",  un nuevo gran éxito  para los Johnson que además terminaba con una escena que impresionaba a los espectadores,  la menuda Osa Johnson abatiendo a un león cuando se disponía a atacar a Martin. De su experiencia en África nacería el libro "Cuatro años en el Paraíso". Dejaron con nostalgia el Lago Paraíso y ahora se establecieron en Nairobi, en una casa que llenaba de ilusión a Osa ya que era su primer hogar "Al sur veía el majestuoso Monte Kilimanjaro con sus cimas nevadas y al norte el Monte Kenia. Era un lugar hermoso, aquí descansaríamos  antes y después de nuestros safaris. " Son auténticas estrellas del cine y ya no tendrán más problemas para financiarse, las marcas comerciales se los disputan para que en sus documentales aparezca una u otra marca , algo que no sería muy bien visto por ciertos sectores de la sociedad ya que los Johnson emplearon incluso a los nativos africanos para anunciar algunas de estas marcas comerciales. Ya en  1929 los Johnson regresan a África , aunque ahora su destino será el Congo Belga, en una expedición financiada por los estudios Fox. Escribe Cristina Morató "La expedición, con un presupuesto de veintiséis mil dólares , más parece una caravana publicitaria en la que las marcas como Shell y Coca Cola están presentes hasta en los delantales" Llegan a la selva del Ituri , en la frontera entre el Congo y Uganda, para filmar a los Mbuti, un pueblo pigmeo que habita en esa región y uno de los pueblos más antiguos de África .


Los Johnson fueron también pioneros en una práctica hoy muy difundida , la inclusión de publicidad en las películas, como en esta imagen donde se puede ver la marca del maquillaje que está utilizando Osa. Para entonces ya quedaban lejos los tiempos en que apenas tenían medios para rodar y Martin tenía que idear todo tipo de estratagemas para seguir adelante con los rodajes  "En ocasiones, con Martin recordábamos -escribía Osa - nuestro primer viaje a los Mares del Sur y a Borneo donde apenas teníamos medios; ahora podemos elegir entre más de veinte cámaras, la mitad diseñadas especialmente para nosotros, cámaras fotográficas con magníficos objetivos fabricados a nuestra medida en Alemania y Estados Unidos" (Imagen procedente de http://keikai.blogspot.com.es )


Caracterizados por su corta estatura, apenas alcanzan 1,5 metros, su nombre hace referencia precisamente a ello ya que pigmeo significa "de pequeño tamaño" . Podéis imaginaros el asombro de aquel pueblo ante la gran expedición de los Johnson que además no dudaron , ante la dificultad de poder filmar en lo más espeso de la selva del Ituri, de construir una reproducción de un poblado pigmeo a orillas del río, un lugar más luminoso en el que podían obtenerse mejores tomas. Con regalos lograron que medio millar de pigmeos se trasladaran allí para rodar el documental. A continuación se dirigieron a las Montañas Virunga, una cadena de volcanes situados entre el Congo, Uganda y Ruanda , célebres por ser uno de los últimos refugios del Gorila de Montaña y a los que años después dedicaría su vida la zoóloga Dian Fossey (1932-1985) cuya labor fue difundida tras su muerte por la película sobre su vida "Gorilas en la niebla" de 1988.  Una vez más los Johnson harían algo de trampa, ya que ante la dificultad de poder encontrar a los esquivos gorilas, utilizaron dos ejemplares que habían sido capturados y organizando un decorado de la selva en el jardín de su casa en Nairobi, rodaron las escenas como si hubieran sido filmadas en plena naturaleza. Pero al menos daban a conocer a estos magníficos animales al gran público y les concienciaban sobre la necesidad de protegerlos de su extinción.  En julio de 1931 se estrenaba el resultado de esta nueva expedición con una película documental titulada ·"Congorilla", un nuevo éxito donde los espectadores descubrían asombrados a los pigmeos en su vida cotidiana y a los gorilas de montaña, aunque incluyendo escenas que hoy serían consideradas poco menos que ofensivas, como cuando ofrecían cigarrillos a los pigmeos o les ponían música en el gramófono para hacerles bailar.

CONGORILLA - ESCENA DEL BAILE DE LOS PIGMEOS (1932)

Escenas como esta, en la que Osa hace bailar a los pigmeos al ritmo del jazz del disco que pone en un gramófono, fueron criticadas ya en su tiempo por considerarlo una especie de burla aunque  conociéndoles creo que ni mucho menos era esa la intención de los Johnson que lo que buscaban era proporcionar más  espectáculo para difundir mejor sus documentales.





Ahora su nuevo reto sería filmar África desde el aire . Regresan  a la localidad natal de Osa , Chanute, y allí aprenden a volar en un aeropuerto que hoy lleva el nombre de Martin, Chanute Martin Johnson Airport. Adquieren dos hidroaviones , uno para Martin, al que pone por nombre "El espíritu de África", y otro para Osa, "El Arca de Osa" y así en diciembre de 1932 zarpan rumbo a Sudáfrica para este nuevo desafío. Ya en Ciudad de El Cabo emprenden un vuelo que a lo largo de siete mil kilómetros les llevará hasta Nairobi , filmando desde el aire a los grandes animales africanos y sus deslumbrantes paisajes como nadie lo había hecho hasta ahora.  Osa lo recordaba así "Flotábamos , inmóviles en el espacio, bajo la luz del sol a varios millares de millas del mundo de los hombres , descubriendo un mundo inviolado" En sus "Botas de Siete leguas" como denominaban con cariño a sus dos aviones, recorrieron todos aquellos lugares que durante años habían cruzado a pie o en coche, filmaron las grandes cumbres del Monte Kenia y el Kilimanjaro, las manadas de millones de ñus en su migración anual , las tribus masais, kikuys y pigmeos . Era su despedida de África porque sentían que ya  habían hecho allí todo aquello que podían hacer y fue también uno de sus momentos más felices junto a los cuatro años que pasaron viviendo en el Lago Paraíso "Nunca, en veinte años de aventuras, nos habíamos sentido tan libres y dueños de nuestras vidas" Con el material que rodaron estrenarían en 1934 "Alas sobre África" y en 1935 "Baboona" . Martin quiso ahora realizar un viaje marcado por cierta nostalgia, a Borneo y las islas de los Mares del Sur, donde habían comenzado sus aventuras casi veinte años antes. Ya en 1937 estrenan "Las profundas junglas de Borneo" y "Borneo".

Martin Johnson y Osa Johnson sobre uno de sus dos hidroaviones, el "Spirit of Africa" con los que recorrerían más de cien mil kilómetros sobre los cielos de África y harían las primeras películas documentales rodadas desde el aire "Abajo se extendían los campos de nieve - recordaba Osa - y los glaciares brillantes, los cráteres profundos y picos abruptos que parecía que podíamos tocar con las manos" (Imagen procedente de http://www.airminded.net )  

Para entonces Martin tiene cincuenta y tres años y comienza a sentir la necesidad de tomarse un respiro y establecerse de forma definitiva en Estados Unidos y formar un hogar. No habían tenido hijos y decidieron adoptar uno . Esos eran sus planes pero el destino tenía otros muy distingos . El 12 de enero de 1937 los Johnson realizaban un vuelo a San Diego para impartir unas conferencias. Ellos ,que habían recorrido más de cien mil kilómetros por África en completa soledad, que habían desafiado a todo tipo de peligros, no podían sospechar que en aquel anodino vuelo acechaba la tragedia.  El avión se estrelló y mientras  que Osa resultó ilesa, Martin halló la muerte. . El gran aventurero, el pionero de los documentales, el joven que había acompañado a Jack London en el crucero del Snark, que había recorrido las junglas de Borneo, de África, que había salvado la vida después de ser perseguido por los antropófagos en una pequeña isla de los Mares del Sur, que había descubierto a espectadores de medio mundo paisajes, animales y pueblos que hasta entonces sólo existían en la imaginación y los libros, había muerto en un vuelo comercial dentro de Estados Unidos. Osa nunca se recuperaría de su pérdida. Unos años después, en 1940, Osa publicaba un libro que recogía las aventuras del matrimonio "I Married adventure", "Casada con la aventura", un éxito de tales dimensiones que se convierte en el libro de no ficción más vendido de aquel año e incluso es elegida como una de las cincuenta mujeres americanas más importantes. Rueda incluso una película sobre su propia vida y en 1940 contrae un nuevo matrimonio con su manager , Clark H.Getts. Pero el recuerdo de Martin y de las aventuras que vivieron juntos nunca la abandonaran, cae en una profunda depresión, comienza a beber y en 1946 es ingresada en un centro psiquíatrico. Cuando sale  se aisla de todo el mundo, se divorcia de Clark y vivirá los últimos años recluida hasta su muerte de un ataque cardíaco el 7 de enero de 1953. Quiero pensar que en aquel último momento le vinieron a su mente las palabras que Martin Johnson escribió en 1935 para su libro "A través de la selva africana" "Toda nuestra vida ha sido una búsqueda de lo inesperado, de lo desconocido, y sobre todo de la libertad. La búsqueda de este tesoro escondido al pie del arco iris, y poco importa si no lo hemos encontrado , buscándolo hemos hecho de nuestra vida la más bella de las aventuras" ¿Y no es eso lo mejor que podemos hacer con nuestras vidas?
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