lunes, 5 de marzo de 2012

JACK EL DESTRIPADOR . LA FASCINACIÓN DEL MAL (PRIMERA PARTE)

El novelista británico Gilbert Keith Chesterton escribía " Es usted un demonio? Soy un hombre. Y por lo tanto tengo dentro de mí todos los demonios." El mal , una palabra que el Diccionario de la Lengua Española define como "Lo contrario al bien, lo que se aparta de lo lícito y honesto" y al malo, al malvado como aquel "Que carece de la bondad que debe tener según su naturaleza o destino". En la religión el poder creador del bien aparece enfrentado al mal en una lucha cuyo destino final es el triunfo de la bondad sobre la maldad, de la luz sobre la oscuridad. Filósofos y teólogos de todos los tiempos han discutido sobre la naturaleza del bien y del mal, se han preguntado sobre el origen del mal y en épocas más recientes la psicología y la sociología han buscado respuestas a este mal en el entorno social, la pobreza, los traumas infantiles o enfermedades mentales. Al ser humano le cuesta comprender el mal o tal vez le asusta comprenderlo porque teme hallarlo en su propio interior, como lo reconocía Chesterton. Consideramos el bien como la forma correcta de comportamiento, la que nos permite convivir en sociedad y el camino para una vida feliz y el mal sería la amenaza  que se cierne sobre esa felicidad, la oscuridad que amenaza con arrebatarnos la luz.

Sin embargo, aunque repudiamos el mal, aunque lo perseguimos, lo denunciamos y nos enfrentamos a él también ejerce una fascinación sobre el hombre . Recuerdo en mi infancia cuando veía una película de terror y en las escenas que me causaban miedo tapaba mis ojos con las manos pero siempre terminaba abriendo pequeñas rendijas entre los dedos para ver aquello que me atemorizaba pero a la vez me atrapaba , me cautivaba aunque al acabar la película sus imagenes pudieran turbar mi sueño con pesadillas que me despertaban a medianoche y me hacían mirar asustado a las sombras de mi habitación, que parecían observarme en un silencio amenazador. Si, el mal y los malvados nos asustan, pero también nos cautivan pues no hallo otra explicación para que cuando ha transcurrido  más de un siglo desde los asesinatos del barrio londinense de Whitechapel el nombre de Jack el Destripador siga inspirando libros, películas, investigaciones y fascinando a cada nueva generación con nuevos detalles morbosos de sus brutales crímenes y la oculta personalidad que se hallaba detrás de ellos. Quizás Edgar Allan Poe tenía razón cuando escribía "El demonio del mal es uno de los instintos primeros del corazón humano" . Hoy os invito a que me acompañéis a mirar a los ojos a ese mal encarnado por el asesino en serie más famoso de la historia.

Una fotografía realizada hacia 1890,cuando todavía eran recientes los asesinatos de Jack el Destripador,   donde su puede ver al fondo de la imagen la iglesia de Saint Mary Matfelon , la iglesia parroquial de Whitechapel que sería destruida durante un bombardeo durante la Segunda Guerra Mundial, siendo uno de los barrios que más sufrió durante la guerra. Por la fotografía se puede comprobar una de las características de Whitechapel, el hacinamiento de personas y carros que cubren la carretera . Whitechapel era  el corazón del East End londinense y aún hoy continúa siendo un barrio obrero aunque la antigua población judía e irlandesa que lo poblaba durante las últimas décadas del siglo XIX,   ha sido desplazada por una amplia población de inmigrantes procedentes de Bangladesh (imagen procedente de http://www.mernick.org.uk )

Viajemos a Londres, al año 1886, en plena era victoriana. Londres es la capital de un vasto Imperio gobernado por la reina Victoria I de Inglaterra (1818-1901), la nación más poderosa y  rica del mundo, orgullosa de sus progresos científicos, cuna de la Revolución Industrial y sede de las universidades más prestigiosas de su tiempo como Oxford y Cambridge , pero también hay una cara oculta en la prospera y puritana sociedad victoriana, la desigualdad social, la pobreza, los barrios habitados por los marginados de la sociedad, los obreros explotados en las fabricas, los niños vagabundos, huerfanos o abandonados, las prostitutas que malviven ofreciendo sus servicios sexuales por dos peniques en oscuros callejones como los del barrio londinense de Whitechapel. Este barrio había nacido en el siglo XIV alrededor de la parroquia de Whitechapel, Saint Mary Matfelon,  entre las calles Whitechapel High Street y Whitechapel Road que se hallaban junto al camino que antiguamente comunicaba a Londres con la ciudad celta de Camulodunum que ya en aquella época tenía el nombre de Colchester. Muchos viajeros de camino entre ambas ciudades se detenían en las posadas y tabernas que flanqueaban estas calles antes de proseguir su viaje.

Ya en el siglo XVI Whitechapel se convierte en sede de numerosas cervecerías, mataderos, fundiciones, y ya entonces su población está compuesta por familias de baja extracción social y escasos recursos económicos. La existencia de empresas como la Whitechapel Bell Foundry , una fundición que en el siglo XIX se encargará de fabricar la campana del celebre reloj Big Ben, atraerá a muchos trabajadores del campo en busca de mejores condiciones de vida y salarios más altos, sobre todo a partir de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX, cuando se inicia el cambio social impulsado por la Revolución Industrial, aunque el paraíso que buscaban solía convertirse en la pesadilla de jornadas agotadoras y sueldos miserables. En la década de los ochenta de este siglo XIX en el barrio de Whitechapel el 55% de los niños morían antes de cumplir los cinco años de edad y muchos eran víctimas de los malos tratos en familias donde el alcohol y la pobreza obligaba a muchas mujeres a prostituirse para poder sobrevivir, ofreciendo sus servicios por apenas dos peniques o por un simple trozo de pan.

Fotografía de una calle del East End de Londres  en el siglo XIX . Cuando comenzaba el siglo XIX Londres apenas tenía un millón de habitantes  y sólo una quincena de personas condenadas por asesinato, pero con la Revolución Industrial oleadas de inmigrantes procedentes del campo se instalarían en la ciudad a los que luego se unirían los irlandeses que escapaban de la hambruna que asoló Irlanda en la década de 1840 y los judíos que en la década de 1880 huían de los progromos en Rusia. Por supuesto, esto creaba malestar en los antiguos residentes y se culpaba a los recién llegados de todos los males que padecía la ciudad. La pobreza unida al alcohol y el desempleo eran un caldo de cultivo perfecto para que aumentaran las actividades delictivas, la prostitución y los crímenes. En 1811   en sólo dos noches , habían muerto siete personas, entre ellas un bebé, a cuchilladas y a golpes . Fue acusado sin apenas pruebas un inmigrante irlandés llamado John Williams que se suicidaría en la cárcel quizás por no soportar su situación. Su cuerpo sería arrastrado por las calles del East End para regocijo de la población. Ese era el mundo en el que vivían las clases más pobres en el siglo XIX en la capital del Imperio más poderoso de la Tierra . Relatos como este aparecen en el libro 'The invention of murder', de la escritora Judith Flanders, que demuestra como Jack el Destripador no fue sino la culminación de una situación de violencia y marginación de todo un siglo (imagen procedente de http://www.elmundo.es )

Para que os hagáis una idea, para reunir una libra era necesario acumular cien peniques, por lo que dos peniques era el equivalente a dos céntimos , esa era la mísera cantidad de dinero que aquellas pobres mujeres recibían por alquilar sus cuerpos y arriesgar sus vidas en las peligrosas calles de Whitechapel. Una de las calles del barrio, Dorset Street , era conocida como la peor calle de Londres  y la situación de superpoblación y pobreza había empeorado a partir de 1882 cuando la zona donde se hallaba Whitechapel, conocido como el East End de Londres , recibió a gran cantidad  de judíos procedentes de la Rusia zarista que huían de las persecuciones antisemitas  y que se unían a la gran cantidad de inmigrantes irlandeses que sobre todo en la década de 1840 habían venido desde Irlanda huyendo de la conocida Gran Hambruna irlandesa que había asolado la isla entre 1845 y 1849 por las malas cosechas de su alimento principal, la patata. Todo ello había agravado el hacinamiento, la violencia, las tensiones sociales  y la miseria del barrio donde uno de cada dieciséis hogares se había convertido  en un burdel y donde las cifras de prostitutas oscilaban entre las quinientas y las mil doscientas.

Este era el sórdido ambiente en el que vivían los habitantes de Whitechapel y quizás también el que inspiró un libro que se iba a publicar en 1886,  obra del escritor escocés Robert Louis Balfour Stevenson(1850-1894), titulada "El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde"  , una obra en la que Stevenson describe un caso de desdoblamiento de personalidad, algo innovador en su tiempo, donde el protagonista ofrece un rostro educado, amable y respetable de cara al exterior para transformarse, por medio de un preparado, en un ser lujurioso, violento, libertino, todo lo que asustaba a la puritana sociedad de su tiempo. Además de esta descripción de la doble personalidad de su protagonista, de la dualidad del bien y el mal contenido en el mismo espíritu y que anticipa conceptos que desarrollará décadas después Sigmund Freud (1856-1939), Stevenson hace una sobrecogedora descripción de la miseria social de los barrios marginales de Londres donde se desarrollan las correrías nocturnas del lado malvado del doctor , sus calles húmedas, sucias, donde la pobreza , el crimen, el alcoholismo y la maldad se difuminan escondidas en estrechos callejones cubiertos por una fría y espesa niebla que apenas pueden iluminar las escasas y débiles luces de las farolas de gas

El actor estadounidense Richard Mansfield(1857-1907) que interpretaría el papel de Doctor Jekyll y de Hyde con gran éxito por toda Inglaterra, aquí en una composición fotográfica donde se muestra el desdoblamiento de personalidad de Jekyll y Hyde,    y que se hallaba en Londres cuando se produjeron las muertes de Emma Elizabeth Smith y Martha  Tabram,las dos primeras víctimas  de la serie de muertes conocidas como los Asesinatos de Whitechapel, aunque estas dos primeras no figuran entre las reconocidas oficialmente como víctimas de Jack el Destripador. Como consecuencia del papel que representaba en el teatro hubo rumores sobre la posible intervención de Mansfield en esas muertes. No era más que el primero de tantos rumores que surgirían a partir de entonces , alimentados por la naciente prensa sensacionalista 

Stevenson hace decir a su personaje en la obra "Mientras el bien resplandecía en el rostro de uno , el mal estaba grabado con toda claridad en el semblante del otro . El Mal, además había impreso en ese cuerpo, una huella de deformidad y de  ruina"  La obra de Stevenson obtendría un éxito inmediato y ya en 1887 se estrenaba la obra con gran éxito en los escenarios de los teatros de Londres y Boston. ¿Quíen sabe si el autor de los asesinatos de Whitechapel que ahora narraremos vio esta obra y le sirvió de inspiración?¿Quizás se pudo sentir identificado con el malvado Hyde?Pero es mejor no dejarse arrastrar por especulaciones que nos llevarían a calles tan oscuras como las de Whitechapel , calles de las que un celebre actor judío de la época que había visitado el barrio entre 1883 y 1884  , Jacob Adler(1855-1926) , diría "Cuanto más penetramos en Whitechapel, más se hundía nuestro corazón . ¿Se trata de Londres? Nunca en Rusia, nunca en los peores tugurios de Nueva York, se puede ver tal pobreza como en el Londres de la década de 1880."

El descontento social estallaba en brotes de violencia como el llamado Domingo Sangriento el 13 de noviembre de 1887 cuando una manifestación de irlandeses en contra de la opresión a la que era sometida Irlanda fue duramente reprimida por la policía, muriendo cinco personas y causando centenares de heridos. Miseria, violencia, alcoholismo, marginación esa era la atmósfera de Whitechapel , el mundo en el que se desarrollaba la vida de prostitutas como Emma Elizabeth Smith (hacia 1843-1888) que en la madrugada del 3 de abril de 1888 fue asaltada en Osborn Street y por al menos dos hombres , según ella misma declararía más tarde , que la robaron y abusaron de ella introduciéndola una botella en su vagina . Consiguió sobrevivir y regresar a su casa pero moriría al día siguiente en el Hospital de Londres  como consecuencia de una infección causada por la botella con la que la habían insertado en la vagina. Uno de los detectives que participaron en la investigación, Walter Dew(1863-1947), escribió sobre el asesinato de Emma y su investigación "Como en todos los casos de asesinato en este país la policía hizo todo lo posible para encontrar al agresor de Emma Smith. Cientos de personas fueron interrogados, muchos de ellos por mí personalmente. Soldados de la Torre de Londres [que se sitúa dentro de la División de H] fueron interrogados en cuanto a sus movimientos.Se hicieron búsquedas en los puertos y entre los marineros "

En la imagen , vestido con traje y con un cigarrillo en la mano, Walter Dew(1863-1947), uno de los investigadores que participó en la caza de Jack el Destripador y los asesinatos de Whitechapel desde la primera de las muertes, la de Emma Elizabeth Smith  a la que conocía de vista y de la que escribiría en sus memorias en 1938 "Ella estaba habitualmente acompañada de dos o tres de sus hijos , vestida con bastante limpieza y llevando siempre un delantal blanco" Consideraba a Emma como la primera víctima del Destripador , algo en lo que no coinciden la mayoría de los investigadores ya que ella había hablado de al menos dos hombres .  En su libro escribió "Alguien, en algún lugar, comparte la culpa secreta de Jack el Destripador " (imagen procedente de http://www.bbc.co.uk ) 

Sin embargo, las investigaciones policiales no serían coronadas por el éxito y este crimen permanecería sin ser resuelto. Pero si nos interesa en nuestra historia es porque el asesinato de Emma Elizabeth Smith se convertiría en el primero de once asesinatos ocurridos entre 1888 y 1891  conocidos como los Asesinatos de Whitechapel, entre los que se hallan las consideradas como cinco víctimas canónicas atribuidas a Jack el Destripador y otras seis víctimas que algunos investigadores también atribuyen al Destripador.  Pero ahora tenemos que avanzar unos meses. Estamos en el seis  de agosto de 1888, han pasado cuatro meses desde la muerte de Emma Smith y Martha Tabram (1849-1888) se encuentra en una taberna de Whitechapel bebiendo junto a su amiga Mary Ann Connelly, también prostituta , y dos clientes . Tabram se había casado en 1869 con Henry Samuel Tabram, con quién tuvo dos hijos, pero sus problemas con la bebida causaron que su marido la abandonase en 1875 . Un año después iniciaba una nueva relación con otro hombre, Henry Turner, pero de nuevo los problemas con el alcohol  de Martha terminarían por romper la relación de la pareja. Turner abandonaba a Martha en julio de 1888.

Apenas un mes después nos encontramos con Martha y Mary Ann en la taberna con los dos clientes que eran dos soldados del ejército . Por las declaraciones de Mary a la policía se supo que las dos parejas abandonaron la taberna y se fue cada una por su lado a las 23:45 hrs de la noche del seis de agosto. Nadie volvería a ver a Martha Tabram hasta que cerca de las cinco de la madrugada del siete de agosto un hombre encontró su cuerpo junto a las escaleras de su edificio en Gunthorpe Street, en Whitechapel  . Estaba atravesado por 39 puñaladas distribuidas por todo su cuerpo, incluida una en el corazón y también en la vagina. Otro residente en el mismo edificio no había visto a nadie en las escaleras cuando entraba en su domicilio hacia las dos de la madrugada, por lo que su muerte tuvo que producirse entre esa hora y la hora en que fue hallado el cadáver. Se iniciaron las investigaciones pero nadie en la zona había oído ni visto nada , por lo que al igual que el asesinato de Emma  Smith iba a quedar sin resolver.

Fotografía de Martha Tabram  después de ser asesinada el siete de agosto, un martes después de un lunes que había sido festivo. Como según el testimonio de Mary Ann Connelly, la compañera que estaba con Martha en la taberna, los dos hombres con los que estuvieron bebiendo en la taberna eran soldados , el inspector que llevaba la investigación la pidió que se prestara a examinar en una rueda de reconocimiento a los soldados de la Torre de Londres y a los de los cuarteles de Wellington pero Mary Ann colaboró a desgana y obligada y denunció a dos de los soldados que luego se demostró que tenían coartada y Ann simplemente había mentido para que la dejaran en paz. No se incluye en la actualidad a Martha entre las víctimas de Jack el Destripador porque no hubo mutilaciones y recibió 39 puñaladas, una forma de actuar que no era la propia del Destripador, aunque en este punto no coinciden todos los investigadores y algunos la consideran  su primera víctima (imagen procedente de http://www.casebook.org ) 

Ni  Emma Smith ni Martha Tabram son consideradas oficialmente víctimas de Jack el Destripador. En el caso de Smith ella misma había declarado que fue atacada por un grupo de hombres, aunque Walter Dew ponía en duda la afirmación de Emma y pensaba que había sido atacada por un solo hombre. En cuanto a Martha Tabram es más difícil diferenciarla de las siguientes víctimas que si son atribuidas a Jack, pues fue asesinada en Whitechapel, apuñalada con saña y abandonada en la calle muy en el estilo del Destripador aunque no la extrajo los órganos ni hizo cortes en la garganta como los que se encontrarían en las otras víctimas . Pasan las semanas y llegamos a la madrugada del 31 de agosto de 1888. Mary Ann Nichols (1845-1888),más conocida como Polly Nichols,  casada desde 1864 con un impresor con el que tendría cinco hijos y del que se separaría en 1880, sobrevive gracias a la prostitución que, sin embargo, apenas le alcanza para pagar los cuatro peniques que le cuesta una cama en la casa de alojamiento de Thrawl Street . A las 2:30 de la madrugada de ese 31 de agosto deja Thrawl Street para buscar clientes que le permitan reunir el dinero para pagarse la cama. Parece que tenía esperanzas de que así fuera porque se había comprado un sombrero nuevo hacía unos días y se veía guapa con él aunque el resto del dinero se lo había gastado ese mismo día en alcohol.

Fotografía del cuerpo de Mary Ann Nichols, la primera víctima que podríamos considerar "oficial" de Jack el Destripador . Con la muerte de Mary Ann Nichols la prensa comenzó a publicar que esta muerte estaba relacionada con las otras dos muertes, sin  duda con el fin de despertar el interés del público y aumentar sus ventas, porque un asesino en serie siempre era más atractivo que la muerte aislada de una prostituta en uno de los barrios marginales de la ciudad. El forense que examinó el cuerpo de Mary Ann Nichols descartó la relación con los otros dos asesinatos porque habían sido cometidos con armas diferentes y además el cuerpo de Mary Ann presentaba cortes en la garganta y amputaciones que los otros no tenían (imagen procedente de http://www.channel6.net.au )

A las 05:30 hrs hay testigos que declararán haberla visto caminar en Buck´s Row, un callejón de Whitechapel situado cerca del Hospital de Londres. Sería la última vez que alguien viera a Mary Ann Nichols con vida, porque hacia las 06:40 de la mañana dos obreros encontrarían el cuerpo de Mary Ann  apoyado contra una  pared de uno de los edificios de Buck´s Row. Uno de ellos  fue en busca de la policía y estos a su vez llamaron a un  médico que dictaminará que ha sido estrangulada , su garganta cortada dos veces con cortes de izquierda a derecha y con seis cuchilladas en el abdomen , no había sido violada pero sus órganos sexuales fueron mutilados. El miedo comenzaba a extenderse por Whitechapel, un miedo que una semana después iba a ser alimentado por una nueva muerte. Estamos ahora en la madrugada del 8 de septiembre de 1888. Annie Chapman(1841-1888) se había casado en 1869 con John Chapman , un cochero con el que tendría tres hijos . Se había quedado viuda apenas un año y medio antes  y para sobrevivir tuvo que dedicarse a la prostitución, como tantas otras mujeres de Whitechapel con las que también compartía problemas con la bebida.

Fotografía de Annie Chapman con su marido John Chapman con quien tendría tres hijos . Cuando este muere un año y medio antes de los asesinatos de Jack el Destripador, la situación económica de Annie se volvió muy complicada, hasta el extremo que tuvo que prostituirse para pagar la habitación donde vivía en Dorset Street, la peor calle de Londres según se decía entonces (imagen procedente de http://casebook.org )

Hacia las seis de la madrugada del 8 de septiembre un cochero llamado John Davis que vivía en un edificio en el número 29 de Hanbury Street hallaba junto a la puerta el cuerpo de Annie Chapman en una extraña posición, con el brazo izquierdo cruzado sobre el pecho, las rodillas flexionadas y las piernas abiertas. A Annie le faltaba parte del útero, le había extraído los intestinos y el asesino los colocó sobre su hombro izquierdo y además le había realizado un profundo corte en la garganta hasta casi decapitarla. Uno de los testigos del cuerpo de Annie diría "Todos los que vieron el cuerpo estaban aterrorizados , apunto de salir corriendo". El forense que examinó el cadáver de Annie afirmaba que se habían utilizado técnicas quirúrgicas. La investigación de la muerte de Annie Chapman y Polly Nichols se encarga al inspector  Frederick George Abberline (1843-1929) que se ponga al frente de la investigación dirigiendo a un equipo de detectives entre los que también estaban Henry Moore y Walter Andrews.

Fotografía del cuerpo de Annie Chapman . El forense que examinó su cuerpo, George Bagster Phillips , sería el que aventuraría que el asesino tenía conocimientos anatómicos por la precisión de los cortes , algo que luego sería desmentido por otros forenses.


Dos días después de la muerte de Annie Chapman, y con la prensa publicando noticias sobre  un asesino en serie suelto por las calles de Whitechapel, es detenido un judío polaco llamado John Pizer (1850-1897), conocido en el barrio con el sobrenombre de "Leather Apron" o  "Delantal de cuero"  y que había robado y atacado a varias prostitutas , pero después de interrogarle tenía coartadas para los dos asesinatos y fue liberado. Hubo testimonios contradictorios de diferentes personas que dijeron haber visto a un hombre hablando con Annie Chapman o caminando solo por esa zona . Samuel Montagu, representante en el Parlamento del distrito de Whitechapel ofrece entonces una recompensa de cien libras para quién pueda ofrecer pistas sobre el asesino mientras se difunden rumores entre la población de que el culpable es un judío que estaría realizando un extraño ritual de su religión. Una vez más, y como había sucedido desde la Edad Media, el antisemitismo brotaba siempre que había que culpar a alguien de una desgracia además del malestar que había causado la llegada de muchos judíos de Rusia y  otras naciones eslavas huyendo de los progromos.

Curiosamente serían judíos en su mayoría los fundadores del Comité de Vigilancia de Whitechapel, creado dos días después de la muerte de Annie y cuyo primer presidente sería un empresario de la construcción llamado George Akin Lusk. Una de las primeras acciones de este Comité de Vigilancia fue la contratación de dos detectives privados, Le Grand y Betchelor, y de vigilantes que se encargaran de patrullar las calles de Whitechapel durante la noche. Estos vigilantes solían ser jubilados o personas sin trabajo a las que se proveía de un silbato y porras de madera , además de poner carteles por todo el barrio llamando a la colaboración en las tareas de vigilancia a todo el vecindario.  Los asesinatos de Whitechapel, cuatro contando los de Emma Smith, Martha Tabram, Polly Nichols y Annie Chapman, ya habían alcanzado una repercusión internacional como lo demuestra esta noticia publicada por el periódico norteamericano New York Times después de la muerte de Chapman "El desalmado de Whitechapel ha asesinado esta mañana a su cuarta víctima y sigue sin ser detectado, visto o conocido. Hay pánico en Whitechapel. El cuerpo de detectives de la policía londinense es, probablemente, el más estúpido del mundo"

Archivo:George Lusk, President of the Whitechapel Vigilance Committee.jpg
George Akin Lusk fue el presidente del Comité de Vigilancia de Whitechapel y se convertiría en el receptor de una de las cartas más conocidas de Jack el Destripador . Cuando la formación del Comité fue conocido por la opinión publica muchos se presentaron para ayudar voluntariamente en la vigilancia de las calles pero otros, al conocer la condición judía de la mayoría de sus miembros, comenzaron a acosar a sus miembros que recibieron cartas con amenazas e insultos

Las presiones sobre el cuerpo de policía aumentaban y el 18 de septiembre detienen a un nuevo sospechoso de los asesinatos , un peluquero alemán llamado Charles Ludwig pero dos semanas después las nuevas muertes que iban a producirse en Whitechapel demostrarían que Ludwig no era el responsable de ellas. Mientras, el 29 de septiembre Scotland Yard recibía una carta sellada con fecha del 25 de septiembre  en la que se podía leer "Querido Jefe, desde hace días no dejo de oír que la policía me ha atrapado, pero en realidad todavía no me ha pillado. En mi próximo trabajo le cortaré la oreja a la dama y se la enviaré a la policía para divertirme. No soporto a cierto tipo de mujeres y no dejaré de destriparlas hasta que haya terminado con ellas. El último es un magnífico trabajo, a la dama en cuestión no le dio tiempo de gritar. Mi cuchillo está tan bien afilado que quiero ponerme manos a la obra ahora mismo. Me gusta mi trabajo y estoy ansioso de empezar de nuevo, pronto tendrá noticias mías y de mi gracioso jueguecito" . La carta concluía con esta firma "Atentamente, Jack el Destripador". Más abajo os pongo el texto completo de la carta


Carta Querido Jefe: Querido jefe Querido Sigo oyendo que la policía me ha atrapado, pero no me van a echar el guante aún. Me río cuando aparentan ser tan inteligentes y comentan que están sobre la pista correcta. El chiste sobre el Mandil de Cuero hizo que me tronchara. Le tengo manía a las putas y no dejaré de destriparlas hasta que de verdad me amarréis. El último fue un trabajo imponente. No le di tiempo de chillar a la dama. Cómo me van a coger ahora. Me encanta mi trabajo y quiero empezar otra vez. Pronto volveréis a oír de mí y mis divertidos jueguecitos. Guardé un poco de la sustancia roja en una botella de cerveza de jengibre después del último trabajo para escribir, pero se puso espesa como la cola y no puedo usarla. Espero que sirva la tinta roja, ja, ja. En el próximo trabajo le cortaré las orejas a la dama y se las enviaré a la policía sólo por divertirme ¿no lo harías tú?. Conserva esta carta hasta que trabaje un poco más, luego puedes hacerla pública directamente. Mi cuchillo es tan bonito y afilado que quiero ponerme manos a la obra ahora mismo. Si tengo la oportunidad.Buenasuerte.(imagen y traducción http://eugeniolivaores.blogspot.com )

Archivo:Dear Boss pt2.jpg
La segunda parte de la hoja  hoja de la carta Querido Jefe. Vemos como aparece escrito en un sentido distinto al resto de la carta un texto donde el supuesto Jack el Destripador añade "No os importará que dé mi nombre profesión. No fui lo bastante bueno para enviar esto antes de quitarme toda la tinta roja de las manos. Maldita sea. Si suerte aún. Dicen ahora que soy un doctor, jaja"  .(imagen y traducción http://eugeniolivaores.blogspot.com )


Por primera vez aparecía en esta historia el nombre por el que a partir de entonces se conocería al asesino y la carta contenía el anuncio de la siguiente víctima.¿Era en realidad una carta del asesino o una broma de mal gusto? La policía iba a recibir centenares de cartas en los meses siguientes , sin embargo a esta carta, que por su encabezado se conoce como "Querido jefe", llamaría la atención de los investigadores por la referencia a lo que iba  a hacer con la siguiente víctima "cortaré la oreja a  la dama". No haría falta dejar pasar mucho tiempo para comprobarlo. Era la una de la madrugada del domingo 30 de septiembre en Berner Street, en Whitechapel,  cuando un mayordomo que conducía un coche de caballos en dirección a un club próximo en el que trabajaba cree ver un cuerpo  apenas visible en la oscuridad de un patio que da a la calle. Cuando se aproxima al cuerpo descubre que es una mujer y aún brota sangre de sus heridas , por lo que acaba de ser atacada. Llama a la policía y cuando estos acuden les dice que cree que cuando él llegó el asesino aún se hallaba oculto entre las sombras.

La víctima era Elizabeth Stride(1843-1888), apodada por sus compañeras Long Liz tal vez por su elevada estatura. Había venido desde Suecia y vivía en una pensión de Whitechapel. Algunos investigadores en la actualidad discuten que su muerte pueda ser atribuida a Jack el Destripador, ya que no hay amputaciones ni se han extraído órganos , pero ello fue probablemente debido a que en esta ocasión había sido sorprendido justo antes de empezar por el mayordomo que descubrió el cuerpo de Stride y tuvo que huir corriendo de allí. Un estibador de regreso a casa declararía luego que se había cruzado con Elizabeth Stride cuando estaba hablando con un cliente y dio una descripción muy incompleta del hombre.  Pero si no pudo cumplir su propósito con Stride, el asesino no iba a dejar pasar esa misma noche sin satisfacer su necesidad de matar. Catherine Eddowes (1842-1888) había nacido en Wolverhampton  en 1842 aunque después siguió a su familia cuando se trasladaron a Londres. Finalmente decidió regresar a su ciudad natal donde trabajaría como estampadora de hojalata. Pierde el empleo y conoce a un hombre llamado Thomas Conway con quién se va a vivir a Londres, teniendo tres hijos con él, hasta que se separan en 1880 . En 1881 está viviendo con otro hombre, John Kelly y viviendo en una casa de alojamiento en la misma  zona de Elizabeth Stride.

Fotografía de Elizabeth Stride a la que no pudo mutilar como al resto de víctimas porque seguramente fue sorprendido justo antes de comenzar su labor. Los investigadores actuales consideran que Jack el Destripador debía ser un hombre al que le gustaba y le excitaba el riesgo de poder ser descubierto pero que también era frío y calculador y tenía habilidad para abandonar la escena de sus crímenes sin llamar la atención. Un testigo informó que a las 00:45 hrs, un cuarto de hora antes de su muerte, la había visto hablando con un hombre de aproximadamente 1,75 de altura , de complexión fuerte y con un abrigo oscuro  (imagen procedente de http://www.casebook.org )

Al igual que el resto de mujeres asesinadas , Eddowes se dedicaba de forma ocasional a la prostitución para conseguir algo de dinero con el que pagar el alquiler y al menos tener una cama donde dormir. cada noche. El sábado 29 de septiembre había sido un día duro para Eddowes, que había empeñado unas botas de su compañero para tener algo de dinero para comer. A las ocho de la tarde  fue puesta bajo custodia policial después de que la hallaran tirada junto a la carretera en estado de embriaguez. Cuando por fin se encontraba con la mente despejada la pusieron en libertad. Ya era la madrugada del domingo 30 de septiembre, aproximadamente a la misma hora que estaba siendo asesinada Elizabeth Stride. Tres testigos confirmarían que la habían visto caminando por la zona a las 01:35 hrs de la madrugada, hablando con un hombre,  pero no habían transcurrido diez minutos cuando el cuerpo de Catherine Eddowes fue hallado horriblemente mutilado en Mitre Square.

 Presentaba , como todas las víctimas, un corte en la garganta, siempre de izquierda a derecha. Este detalle es importante, Jack el Destripador no mataba a sus víctimas destripándolas, sino que primero las mataba con un corte en el cuello para luego trabajar sobre su cuerpo , mataba para destripar que era la forma en que obtenía la satisfacción que buscaba, probablemente un placer parecido al que tendría practicando sexo. El cuerpo de Catherine tenía el rostro mutilado, le había extraído el riñón  izquierdo y mutilado el pecho de ese mismo lado , en cuanto a sus intestinos habían sido sacados del abdomen y puestos a lo largo de su brazo izquierdo. Los médicos forenses que examinaron con posterioridad el cuerpo de Eddowes afirmarían que quién lo había hecho tenía conocimientos anatómicos,lo mismo que habían dicho después de la muerte de Annie Chapman, aunque este es un extremo que luego negarían otros forenses. Pero la noche que sería conocida como la del "doble evento" aún depararía más sorpresas. A las tres de la madrugada otro agente hallaría un trozo de tela ensangrentada en Goulston Street, en Whitechapel, que pertenecía al delantal que llevaba Eddowes en el momento de su muerte y que el asesino se habría llevado consigo.

El cuerpo mutilado de Catherine Eddowes. Es probable que después de haber sido sorprendido sin terminar su obra con el cuerpo de Elizabeth Stripes se emplease con más pasión con el cuerpo de Eddowes, además de hacerlo con gran rapidez, pues entre el último momento en que fue vista con vida y el momento en que fue hallado su cadáver no transcurrieron más de quince minutos (imagen procedente de http://themysticbubble.blogspot.com )

Junto a este trozo de tela  había una pintada en la pared donde se podía leer escrito con tiza  "Los judos son los hombres que no se podrán culpar con nada" , escrito así, judos y no judíos. Era imposible saber si la pintada había sido realizada por el asesino o si sólo fue una coincidencia el que dejara caer el trozo de tela justo al lado de la misma , pero para evitar que hubiera un estallido antisemita en el barrio cuando se informara del contenido de la pintada, el encargado de coordinar toda la investigación , Charles Warren (1840-1927), ordenó que fuera borrada. Después de la trágica noche del 30 de septiembre las críticas contra la actuación de la policía arreciaron y el Comité de Vigilancia de Whitechapel insistía para que se ofreciese una recompensa  por Jack el Destripador a lo que la policía se negaba ya que pensaba que lo único que se conseguiría sería aumentar el número de falsas informaciones con la esperanza de cobrar la recompensa. El 1 de octubre la policía recibía una carta conocida como Saucy Jacky en la que se leía "No bromeaba querido jefe cuando le di el chivatazo. Mañana tendrá noticias del «Bueno de Jack». Esta vez, la cosa es doble; la primera chilló un poco y no pude rematarla, no me dio tiempo a quitarle la oreja para la policía, gracias por retener mi última carta hasta que volví al trabajo". La firmaba "Jack el Destripador"

La conocida como "Saucy Jack" de la que os he puesto la traducción justo sobre la fotografía .Tanto esta carta como la de "Querido jefe" las habría escrito un periodista de uno de los periódicos de la época para crear más expectación sobre los asesinatos, al menos eso reconocería el periodista Fred Best en 1931 (http://www.ask.com )

Apenas habían pasado 24 horas de la muerte de Stride y Eddowes y daba detalles que aún no habían sido conocidos por la prensa. Y dos semanas después, el 16 de octubre, el presidente del Comité de Vigilancia de Whitechapel recibía una nueva misiva, quizás la más celebre de todas ellas, conocida como "Desde el infierno" pues ese era el encabezamiento de la carta "From Hell". Pero además la carta no venía sola, sino acompañada por un trozo de riñón, presuntamente el que había extraído del cuerpo de Catherine Eddowes. El texto de la carta era el siguiente "Desde el infierno. Señor Lusk. Señor le adjunto la mitad de un riñón que tomé de una mujer y que he conservado para usted, la otra parte la freí y me la comí, estaba muy rica. Puedo enviarle el cuchillo ensangrentado con que se extrajo, si se espera usted un poco. Firmado, Atrápeme si puede Señor Lusk." Una vez más la firmaba "Jack el Destripador." De esas tres cartas, "Querido Jefe" , "Saucy Jack""Desde el infierno", las dos primeras se descubriría muchos años después que probablemente eran falsificaciones, al menos así lo reconoció en 1931 su presunto autor, el periodista Fred Best, que lo habría hecho para aumentar el interés de los lectores por el caso y vender más periódicos. Sin embargo, "Desde el infierno" parece  la única auténtica de todas ellas.

La carta Desde el Infierno, la que fue acompañada por un trozo del riñón presumiblemente de Catherine Eddowes y que dirigió a George Lusk , el presidente del Comité de Vigilancia de Whitechapel, aunque tampoco podemos tener la certeza de que fuese escrita por el asesino, sin embargo es la que más probabilidades tiene de serlo . Durante esos meses la policía recibiría centenares de cartas de personas que decían ser Jack el Destripador. Como podéis observar comparándolo con las otras dos cartas la letra es diferente  (imagen procedente de http://ochisan.blogspot.com )   

Pero Jack todavía no había concluido con los asesinatos que habrían de culminar con el más atroz de todos ellos. Pero para ello os emplazo a la segunda parte de este artículo en el que también veremos algunas de las diferentes teorías sobre el responsable de estas muertes  y su auténtica identidad. Más de un centenar de nombres han sido atribuidos a Jack el Destripador, incluso se han introducido elementos de ritos ocultistas, la intervención de masones y la implicación de la familia real inglesa, la mayoría de ellas sin fundamento, otras más sugestivas y todas intentos de poner un rostro a este mito del crimen, a este malvado transformado en leyenda al que mañana trataremos de acercarnos un poco más, un asesino del que el escritor irlandés George Bernard Shaw (1856-1950) diría "¿Permitirán que haga un comentario acerca del éxito del asesino de Whitechapel a la hora de atraer la atención por un momento hacia la cuestión social, mientras nosotros los demócratas sociales convencionales perdíamos el tiempo en educación, agitación y organización? Un «genio independiente» ha decidido actuar por su cuenta."

10 comentarios:

barrabass dijo...

Cojonudísimo tio. Te lo subo a Menéame con tu permiso.

Anónimo dijo...

si SOLO MATO A CUATRO MUJERES................... SOLO Y CENTENARES DE PELIS Y LIBROS INCREIBLE-----------

christian mielost dijo...

Muchas gracias Barrabass por el comentario y la lectura y no me tienes que pedir permiso , una vez que escribo los artículos ya son vuestros. Un abrazo!!
Gracias Anónimo también por tu comentario y tienes razón, el número de muertes no se corresponde al mito que se ha creado a su alrededor . Bueno aún falta uno de los asesinatos , que aparecerá mañana en la segunda parte y hay teorías que señalan que pudieron ser más, pero las que llaman "víctimas canónicas" aceptadas por todos son cinco. Un abrazo!!

Anónimo dijo...

muy bueno el articulo, estoy ansioso por ver las teorias de los asesinos...

christian mielost dijo...

Muchas gracias, de verdad.Hoy publiqué la segunda parte, espero que la encuentres interesante. Un abrazo!!

Alexander Ortiz dijo...

¿4 peniques la habitación y dos por sus servicios sexuales? ¿O el valor de un trozo de pan en su defecto?

Vaya, es increíble lo devaluadas que estaba todo, desde la dignidad de la mujer hasta la seguridad de esas casas.

christian mielost dijo...

Muchas gracias por tu comentario. La pobreza que había entonces , no solo en Londres sino en casi todos los países europeos, es dificil imaginar hoy por la mejora del nivel de vida, pero la gente se llegaba a morir de hambre

Gabriel Pombo dijo...

Christian.
No conocía tu blog y tropecé casualmente con él al ubicar este artículo sobre el Destripador, el cual es uno de mis temas preferidos, al punto que le dediqué dos libros al efecto, los cuales puedes visualizar en internet, por ejemplo, el google libros ( "El monstruo de Londres---" y "Jack el Destripador. La leyenda continúa").
Te felicito sinceramente por el alto nivel de la nota. Me sorprendió tu versación sobre el tema y las fuentes sólidas que, sin duda, leíste para elaborar el post.

Gabriel Pombo

christian mielost dijo...

Gracias de verdad Gabriel por tu comentario que viniendo de un escritor que conoce tan bien la historia de Jack el Destripador es un honor para mí. Voy a leer tus libros,¿los han editado en España? Sino accedere a través de Internet. Una vez más muchas gracias Gabriel y un abrazo desde Madrid

Gabriel Pombo dijo...

Hola Christian
Te agradezco la amable respuesta y también el buen concepto que tienes sobre mi modesta obra literaria.
En cuanto a mis libros sobre el tema del destripador y de asesinos en serie, te comento que publiqué tres libros al efecto, los cuales están visibles en Internet.
Empero, sería para mi un gusto mandarte (en forma gratuita, claro está)los archivos de esos textos para que los leas con más comodidad.
Si te parece bien te los envío, pero para ello preciso saber tu dirección de correo.
Puedes escribirme a mi correo "gabpombo@gmail.com, y así iniciamos un contacto, y con gran placer te remito esos textos.
A tus órdenes y adelante con tu excelente blog

Gabriel Pombo

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