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jueves, 27 de julio de 2017

GRANDES EXPLORADORES: EL SUEÑO AFRICANO DE ALEXINE TINNE (SEGUNDA PARTE)

"Hogar dulce hogar .  Que razón tiene el famoso dicho de que no existe lugar como la propia casa. Espero no volver a dejarla  nunca más. Creo que no es mucho pedir dada mi edad"  escribía Henriette Marie Louise van Capellen(1796-1863) después de regresar a su casa en La Haya el 6 de noviembre de 1857 tras casi dos años de viaje por Egipto, Palestina, Líbano y Siria en compañía de su hija  Alexandrine Petronella Francine Tinne (1835-1869), que para nosotros será siempre a partir de ahora Alexine Tinne. Había sido un viaje emocionante y retornaban a Holanda con una mochila llena de imágenes y  buenas historias que contar, desde las visitas a Alejandría , El Cairo o el mágico crucero por el Nilo  hasta su visita a Tierra Santa , las noches en el desierto, los encuentros con los beduinos , el exotismo y el peso de la historia en ciudades como Jerusalén o Damasco o  la belleza de ruinas como las de Baalbek . Si , para Henriette fue un gran viaje pero a sus sesenta y un años creía que ya era hora de parar y descansar en su hogar en La Haya contando a sus amigas todas las aventuras que había vivido en aquellos años. Pero su joven hija, la intrépida Alexine, con apenas  veintidós años, ya estaba contagiada de la fiebre del viajero, esa a la que se refería  el escritor y periodista estadounidense John Dos Passos (1896-1970) cuando escribía que "Como todas las drogas, viajar requiere un aumento constante de la dosis" Podemos imaginar a Alexine junto a la ventana de su casa en La Haya , en un día gris y lluvioso como tantos otros en esta ciudad holandesa, mientras su mente se halla vagando por los paisajes descritos por el explorador escocés James Bruce (1730-1794) en su libro  "Viajes para descubrir las fuentes del Nilo en los años 1768-1773" que era uno de los muchos libros de exploración que Alexine leerá durante estos años en La Haya , alimentando sus sueños y sus ansias de viajar. 







Como acabamos de ver uno de los libros que leyó Alexine Tinne en sus años en La Haya después de regresar de su primer viaje por Egipto y Tierra Santa  fue "Viaje en busca de las fuentes del Nilo" del explorador y geógrafo escocés James Bruce (1730-1794)  que sería una de las obras que la inspiró su nuevo viaje a Egipto con el objetivo de remontar el Nilo Azul y explorar Etiopía.  Ya sabemos que el Nilo  tiene dos brazos, el Nilo Blanco, que nace en las aguas del Lago Victoria  entre Uganda, Kenia y Tanzania , y el Nilo Azul que nace en el Lago Tana, en Etiopía. Ambos se unen a la altura de la ciudad de Jartum, actual capital de Sudán,  El explorador escocés se atribuía  el descubrimiento del nacimiento del Nilo Azul  y escribía en su libro:
"Las cataratas componían el espectáculo más imponente que jamás hubiera contemplado . Grandiosa escena que todos los siglos  , sumados a la máxima duración de la vida humana, no borrarían ni arrancarían de mi memoria. Me sumió en una especie de estupor ,  en un olvido total del lugar donde me hallaba, de cualquier otra preocupación sublunar. Era una de las mas asombrosas y excelsas visiones de la creación"
Hermosas palabras excepto por un detalle, James Bruce no fue el primer occidental en contemplar el nacimiento del Nilo Azul y aunque él lo sabía hizo todo lo posible restar valor a lo escrito por el misionero jesuita español Pedro Páez (1564-1622) que ejerció su labor misionera en la corte del rey de Etiopía y que en uno de sus viajes por el país en 1618 se convirtió en el primer europeo en contemplar el nacimiento del Nilo Azul . Escribía Páez que
"Está la fuente casi al Poniente de este reino , en la cabeza de un vallecito que se forma en u campo grande, y el 21 de abril de 1618 llegué a verlo y no parecía más que dos ojos redondos de cuatro palmos de largo."
Y añade
"Confieso que me alegré de ver lo que tanto desearon ver el rey Ciro su hijo Cambises , el gran Alejandro y el famoso Julio César"
Y es hacia esas tierras poco exploradas   con las que soñaba con   viajar Alexine Tinne durante estos años en La Haya
(Imagen procedente de http://paulcoulbois.blogspot.com ) )




Pilar Tejera (1958) en su libro "Viajeras de leyenda: aventuras asombrosas de trotamundos victorianas"  nos cuenta como Alexine "está decidida a llegar más lejos, sueña con alcanzar Jartum (en Sudán) y explorar algunas zonas del interior de Etiopía"  y también participar en la búsqueda de las míticas Fuentes del Nilo que en aquel momento centraba la atención de la Royal Geographical Society y también de la prensa después de la expedición de Richard Francis Burton (1821-1890) y John Hanning Speke (1827-1864)  entre 1857 y 1858 . Speke afirmaba , contra el parecer de Burton, que las fuentes del Nilo se encontraban en el Lago Victoria. Burton, por su parte,  creía que el Nilo nacía en el Lago Tanganika. En 1860 Speke se disponía a realizar una segunda expedición  junto al explorador escocés y oficial del ejército  James Augustus Grant (1827-1892) para confirmar su descubrimiento de las Fuentes del Nilo. Mientras Alexine ardía en deseos de emprender de nuevo sus viajes y tal vez en organizar su propia expedición al Nilo para descubrir su nacimiento, en La Haya causaba  sensación un atractivo cocinero llamado Halib que habían contratado en El Cairo  y una elegante y bella perra Afgana llamada "Matruka" que adquirieron en Alejandría , una raza de perro de caza  procedente de Afganistán que entonces era casi desconocida en Europa . La periodista y escritora española Cristina Morató (1961) en su libro "Las reinas de África", recoge unas palabras escritas por Henriette al respecto en su diario "Es imposible contar la sensación que causaron Halib y Matruka . Había tal gentío rodeando nuestra casa que tuvimos que llamar a la policía para que vinieran a mantener el orden" Sin duda Henriette y Alexine eran la sensación del momento en la ciudad holandesa , pero eso no iba a detener a Alexine, que no tenía suficiente con contar sus aventuras a las numerosas visitas que recibían.  En 1860 la decisión  de volver a viajar a Egipto  está tomada, bueno, Alexine la ha tomado y su madre, sabiendo que no podrá disuadirla de sus intenciones, , se dispone resignada a seguir a su hija. Pero además irán acompañadas por un tercer miembro de la familia, la hermana de Henriette y tía de Alexine, Adriana van Capellen (hacia 1812-1863) a la que me referiré a partir de ahora por el apelativo familiar, Ady. 







Fotografía de Alexine Tinne junto a uno de sus caballos tomada  hacia 1860 antes de dejar La Haya  para emprender un nuevo viaje a Egipto sin sospechar  que nunca regresaría a su tierra natal. Escribe Cristina Morató como en esta segunda expedición a Egipto
"Como no sabían el tiempo que iban a pasar fuera de casa , cargaron un voluminoso equipaje que incluía treinta y seis maletas con un buen número de elegantes vestidos, sombreros, enaguas, corsés , botines y sombrillas. Además transportaban una biblioteca completa , muebles de salón, un piano, cabezales de bronce para las camas, colchones, sábanas , vajillas de porcelana, cubertería de plata  y todos los utensilios inimaginables para una confortable  y sofisticada vida de campamento, incluidas dos bañeras portátiles"
Amaba la aventura, pero sin renunciar al confort  de su condición de millonaria heredera . E sus viajes nunca ocultarían su riqueza, lo que las convirtió en víctimas propiciatorias de todos aquellos que no dudaban en cobrarlas precios exorbitados por todo aquello por lo que ellas mostraban interés
(Imagen procedente de   https://en.wikipedia.org )






Merece la pena que me detenga un momento en Ady pues tiene una buena historia detrás que explica que Henriette y Alexine la invitaran a acompañarla y que refiere Morató en su libro. Ya vimos en la primera parte que Henriette procedía de una familia de la aristocracia con muy buenas y elevadas conexiones sociales, y ella misma era amiga personal de la esposa del rey de Holanda Guillermo III(1817-1890),  la reina Sofía de Wurtemberg (1818-1877). Por su parte Ady era dama de compañía de la Reina Madre, la viuda del rey Guillermo II (1792-1849), padre de Guillermo III. Se trataba de Ana Pávlovna Románova (1795-1865), que entre sus títulos detentaba también el de  Gran Duquesa de Rusia en su condición de hija del zar Pablo I (1754-1801) y tía de quien era zar en aquel momento, Alejandro II (1818-1881). Ana Pávlovna hacía frecuentes viajes a la corte rusa  y en ellos siempre la acompañaba Ady , que según Morató no pasaba precisamente desapercibida debido a su "elevada estatura, belleza y distinción" .Cuando conoció en persona al zar Alejandro II, Ady se enamoró de él y parece que fue correspondida. Se trataba de un amor imposible, pues el zar ya estaba casado con la princesa alemana María de Hesse-Darmstadt (1824-1880) . Sólo quedaba la opción de convertirse en amante del zar, pero las firmes convicciones religiosas de Ady se lo impedían por lo que optó por abandonar su puesto como dama de compañía de Ana Pávlovna Románova y regreso a La Haya. Desde entonces , nos cuenta Morató  "vivía retirada  y sumida en una profunda depresión " Su hermana Henriette , creyendo que así la sacaría de ese estrado de postración , la animó a que se uniera a ellas en aquella aventura . Sin embargo, aquello demostraría ser una mala idea pues Ady "triste e hipocondríaca -escribe Morató - no era una buena compañera de viaje y nunca se acostumbraría a aquella vida nómada en territorios salvajes" Pero fuera como fuese  en julio de 1861 ya estaba todo preparado para el viaje. Acordaron que Alexine partiría en barco hasta el puerto de Marsella con todo lo necesario para la expedición , y allí esperaría la llegada de Henriette y Ady que primero irían por tierra a París y de allí en tren a Lyon y, finalmente,  a Marsella para encontrarse con Alexine y zarpar juntas rumbo a Egipto.







File:Alexandrine Tinne, Henriëtte Tinne-van Capellen and Jetty Hora Siccama, by Robert Bingham.jpg
Imagen tomada por uno de los pioneros de la fotografía, el inglés Robert Jefferson Bingham (hacia 1824-1870) donde a la izquierda , en pie, vemos a Alexine Tinne y sentada en el centro a su madre Henriette van Capellen, que ya tenía sesenta y cinco  años cuando partieron de viaje en julio de 1861. Aunque por su  edad ya no se sentía con ganas de emprender aquella aventura no quería dejar sola a su hija y no dudó en acompañarla, en esta ocasión en compañía de su hermana pequeña , Adriana von Capelen
(Imagen procedente de  https://pl.wikipedia.org/ )  






El 20  de julio de 1861 zarpa el barco que llevará a Alexine del puerto de Amsterdam a Marsella . Y no lo hace precisamente sola , como nos cuenta Pilar Tejera  pues Alexine "había logrado reservar  la totalidad de la primera clase del barco, donde viajaría con tres sirvientes, el cocinero egipcio  Halib, tres perros y treinta y seis baúles " No era una de las cualidades de Alexine  y Henriette viajar ligeras de equipaje . Cumplieron el programa establecido y mientras  Alexine llegaba en barco al puerto de Marsella su madre y su tía lo hacían por tierra después de atravesar Francia. Y, por fin, el 10 de agosto de 1861 zarpaban de Marsella  rumbo a Alejandría. La aventura acababa de comenzar. Lejos estaban de sospechar aquellas tres mujeres que ninguna de ellas volvería a su hogar. Una vez en Alejandría tomaron el tren que las condujo a El Cairo donde pasarían los siguientes seis meses cumpliendo con una apretada agenda social como ya había sucedido en su primer viaje.  En esta ocasión no se alojaron en el lujoso Shepeard´s Hotel sino que alquilaron una mansión en el centro de la ciudad  donde llevaban una vida lujosa como correspondía a la fortuna que poseían. Sus fiestas , en las que a menudo la propia Alexine interpretaba piezas al piano, se hicieron famosas  y a ellas asistían las más destacadas personalidades de la sociedad cairota , entre ellos el diplomático y empresario francés Ferdinand de Lesseps (1805-1894) que se hallaba en aquel momento supervisando la construcción del Canal de Suez que había comenzado un año antes y a cuyas obras invitó a nuestras tres viajeras. Escribe Morató que a Alexine "le gustaba  cabalgar todos los días unas horas por el desierto vestida con una amplia falda negra, una elegante camisa blanca de algodón  y un sombrero adornado con plumas" , un aspecto que no hacía difícil que los egipcios creyeran que estaba emparentada con la realeza europea.  En estos meses los gastos de las tres mujeres son muy elevados, más aun cuando no se molestaban en ocultar su riqueza lo que hacía  que los mercaderes se aprovecharan de ellas vendiéndolas todo mucho más caro que al resto de clientes. Morató cita a modo de ejemplo la adquisición de un burro albino del que Alexine se encaprichó y por el que pagó setenta libras, que según Morató sería equivalente a unos seis mil euros de nuestros días. 






Imagen relacionada
En este mapa con las fronteras actuales , incluidas la del país más joven del mundo, Sudán del Sur,  proclamado independiente en 2011,  vemos el recorrido  de los dos brazos del río, el Nilo Blanco con 3155 kilómetros de longitud que nace en el Lago Victoria  y atraviesa Sudán del Sur y Sudán hasta llegar a Jartum donde confluye con el Nilo Azul de 1606 kilómetros de longitud, que tiene su fuente en las  aguas del lago Tana en Etiopía . Al unirse a la altura de Jartum  forman un solo río , el Nilo, que sigue su curso hasta su desembocadura en el Mediterráneo , sumando un total de 6853 kilómetros de longitud, el más largo de África y el segundo más largo del mundo sólo por detrás del Amazonas (así se estableció definitivamente en 2008, pues hasta esa fecha se consideraba el Nilo el río de mayor longitud del mundo. Los antiguos egipcios le daban el nombre de "Hapy" o "Iteru" , que significa "Gran Río", pero su nombre actual, Nilo,  procede del griego Neilos, que puede traducirse como "Valle del Río" , que luego los árabes adoptarían con la denominación  de "Nil", aunque también hay historiadores  que afirman que "Nil" es un termino adoptado del persa y que significa "Azul" El plan de Alexine era ir de El Cairo a Jartum y allí remontar el Nilo Azul para adentrarse en Etiopía
(Imagen procedente de https://es.wikipedia.org/wiki/Nilo )






Cuando escuchaban de boca de Alexine el proyecto de remontar el Nilo hasta Jartum para allí desviarse por el Nilo Azul e internarse en Etiopía , la mayoría trataban de disuadirlas advirtiéndolas de los peligros que encontrarían en el recorrido , de la dureza del clima y de las enfermedades. Sólo hubo un hombre que escuchó con aprobación el plan de Alexine y que incuso la animó a emprender a aquella aventura. Se trataba del misionero alemán Johann Ludwid Krapf(1810-1881) quién había viajado en 1836 a Etiopía y después, en compañía del también misionero alemán Johannes Rebmann(1820-1876),había explorado África Oriental, siendo posiblemente los primeros europeos en contemplar las dos mayores cimas de África, el Kilimanjaro en Tanzania de 5892 metros y el Monte Kenia, en Kenia, de 5199 metros.  En enero de 1861 llegaba el momento de abandonar El Cairo y comenzar su viaje por el Nilo. El día antes de partir Henriette escribía en su diario  "Esta es nuestra última noche en El Cairo y Alexine ha tocado en el piano canciones que probablemente nunca volveremos  a oír. Todo se vuelve tan triste en los últimos días; pero es un buen momento para dejar el país sin pena, han recogido todas las naranjas y las mañanas y noches están empezando a ser realmente frías."    El 14 de enero de 1862  emprendían la navegación hacia  Jartum  y en una carta dirigida a su familia con esa fecha Henriette les explica como se distribuía la  expedición "Nos hallamos repartidos en tres embarcaciones de vela: nosotras con nuestras doncellas, Halib y los dos sirvientes árabes en una; el caballo y el mono de Alexine, junto con parte del equipaje en otra, y la mayoría de los enseres en una tercera con algunos guardias. ¡En nuestro barco además hemos subido cinco perros, agua y provisiones para un año!" Y no iban a viajar solas pues también abandonaban El Cairo  otras excursiones de viajeros europeos  que nos describe Pilar Tejero "Una embarcación con un matrimonio alemán, otra con pasajeros ingleses, una escandinava, otra con turistas llegados de Cerdeña , una rusa y dos italianas"  







En este mapa vemos la distribución de las seis cataratas del Nilo que, como os cuento en el texto del artículo, más que de cataratas hay que hablar de rápidos . Se encuentra entre Asuán , donde podéis ver como hoy se encuentra el Lago Nasser fruto de la construcción de la presa de Asuán terminada en 1970, y la capital sudanesa , Jartum . Es un tramo de unos 1800 kilómetros de longitud  que atraviesa tierras particularmente secas y áridas donde el Nilo solo cuenta con un afluente, el Atbara, que nace muy cerca del Lago Tana, en Etiopía y  desemboca en el  Nilo entre la quinta y la sexta catarata (no sale en el mapa , pero lo hace justo donde se encuentra la localidad de Atbara, del mismo nombre que el río) La primera de las cataratas está justo en Asuán, la segunda en Wadi Haifa , ya en territorio sudanés  que hoy se encuentra bajo las aguas del Lago Nasser  y que en el siglo XIX era el punto de salida de las caravanas que atravesaban el desierto para acortar recorrido como hará Alexine Tinne lo que veremos un poco más adelante ,  y la sexta y última se encuentra a unos 80 kilómetros de Jartum  
(Imagen procedente de https://es.wikipedia.org )







El Nilo estaba muy concurrido en aquellos días, aunque ninguna de aquellas excursiones tenía el ambicioso objetivo de Alexine, pues la mayoría de ellas se detenían, como los cruceros turísticos de nuestros días, en Asuán, a la altura de la primera de las seis cataratas que tiene el curso del Nilo. Escribe Pilar Tejera que cuando los viajeros embarcados en las demás naves supieron que Alexine y sus compañeras pretendían llegar hasta Jartum , lo que significaba atravesar las seis cataratas, comenzaron a llamarla con admiración "la reina del Ecuador". En realidad, no se trata de cataratas tal y como la entendemos cuando escuchamos esta palabra, pues no hay un salto de agua, sino que más bien se trata de rápidos poco profundos y muy peligrosos por la fuerte corriente y la abundancia de rocas.  Durante el viaje la nave de Alexine tenía que hacer al menos dos paradas al día para que sus perros pudieran bajar a tierra y hacer sus necesidades, lo que retrasaba su marcha. Una vez llegados a Asuán las demás embarcaciones dieron por terminado el viaje y retornaron a El Cairo y sólo siguió la expedición de nuestras viajeras y otra nave italiana. Y llegó el momento de afrontar la primera catarata,un hecho del que Henriette nos hace una  dramática descripción en su diario "Debo decir - escribe Henriette - que jamás había presenciado nada tan horrible como lo que supuso salvar aquella catarata. Ni siquiera el Rin en Schaffhausen ni los fiordos de Noruega se pueden comparar con la dificultad de empujar aquellas embarcaciones entre las rocas contra la fuerte corriente del Nilo. Los gritos de la tripulación  se elevaban al ayudar en las maniobras y un violento golpe de viento del norte aumentó terriblemente el peligro. El primer día tan sólo nos fue posible sortear un rápido , lo que nos obligó a pasar la noche cerca de un pueblo ribereño . Todos los hombres fueron a alojarse allí mientras que nosotras permanecimos sumidas en una profunda sensación de soledad, rodeadas de la nada a tan sólo dos millas de Asuán" Después de salvar con mucho esfuerzo la primera cascada y después de tres días más de navegación alcanzaron la ciudad de Korosko , situada a 190 kilómetros al sur de Asuán y la puerta de entrada a Nubia , la tierra que se encuentra entre la primera catarata y la sexta catarata, a caballo entre el sur de Egipto y el norte de Sudán y en el pasado un reino independiente del Egipto de los faraones. 






Fotografía de la primera catarata del Nilo a la altura de Asuán que , como podéis ver, es más bien un rápido y no el concepto que tenemos de catarata como un salto de agua. Henriette refleja en su diario el peligro que encerraban estos rápidos:
"El viento soplaba más fuerte que ayer y cuando parecía que nuestra embarcación avanzaba sin sufrir daños hubo un momento en que, a plena vela como iba, estuvo a punto de estamparse  contra las rocas. Incluso Alexine parecía horrorizada"
Y contaba, con el lenguaje tan colorido y espontáneo que la caracterizaba,  como incluso  se convirtieron en una atracción turística para un grupo de turistas  franceses que  iban en camello   y fueron espectadores  de sus penalidades para  salvar este primer obstáculo
"El día anterior  habían aparecido algunos hombres  pero hoy podría haber allí más de doscientos. Estuvimos luchando contra la corriente y las rocas hasta las seis de la tarde, hora en que ya me encontraba  tan achicharrada como la ceniza. Un grupo de turistas  franceses que viajaban en camello hacia Filé y seguían las maniobras desde un punto elevado, corrieron a otro emplazamiento para no perderse nada. Me alegré de bajar  del barco para ir también a Filé cuando el viento soplaba aun como en una tormenta"      
(Imagen procedente de  https://es.wikipedia.org )





Korosko era también el lugar donde se terminaba  el recorrido en barco para ahorrarse la pronunciada curva que daba el Nilo en su camino hacia la ciudad de Dongola  , acortando el recorrido cruzando el desierto en camello entre Wadi Halfa, que hoy se encuentra en territorio sudanés justo junto a la frontera con Egipto en el lado sudanés del Lago Nasser , y  la localidad de Abu Hamed . Hasta Korosko nuestras viajeras habían tardado en llegar cinco semanas desde El Cairo y se encontraban mas o menos a medio camino de Jartum. Empezaba la segunda etapa de su viaje que sabían que sería mucho más dura que lo que habían dejado atrás. Terminaba el territorio amable que recorrían las excursiones de los grupos de viajeros europeos, para adentrarse en lugares mucho más hostiles . Tardaron un tiempo en desembarcar los animales , los víveres y la gran cantidad de equipaje  que llevaba la expedición que incluía, entre otras cosas, sus camas desmontadas. Por fin, la mañana del 25 de febrero de 1861 la caravana de camellos estaba lista para iniciar la marcha hacia Abu Hamed. Pero no penséis en unos pocos camellos recorriendo el desierto. Pilar Tejera nos deja una descripción  que da cuenta de las dimensiones de la expedición de Alexine , impresionante incluso para nuestros días "Además de los perros, cargaron media docena de ovejas, varias jaulas con pavos, cajas repletas de huevos y grandes cantidades de pan , galletas y harina, siendo la carga más pesada el agua potable que transportaban  en alforja de piel. La caravana estaba integrada por ciento dos camellos, seis guías, treinta camelleros, los sirvientes, los cocineros, algunos miembros de la tripulación  y encabezada por Sheik Ammad, un apuesto nubio que llevaba años escoltando a otros viajeros por este territorio."  Si alguien ajeno a la expedición la contemplo atravesando el desierto tuvo que pensar que el calor le estaba jugando una mala pasada y observaba un espejismo. Por una vez escuchamos la voz de Alexine, que en una carta a uno de sus primos , le describe como fue la partida de la caravana  "No puedes imaginarte ni por un momento la escena. Los gritos de horror de tía Ady y mamá dando botes sobre los dromedarios  y el pavor y los ladridos , no menos violentos, de los cinco perros cargados sobre los camellos"





Este mapa procede del libro "La guerra del río: un relato histórico de la reconquista de Sudán" escrito por Winston Churchill (1874-1965), futuro primer ministro de Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial  y publicado en 1899  sobre la denominada Guerra Mahdista,  que se prolongaría entre 1881 y 1899 en la que Churchill participó como oficial  y que enfrentó al Imperio Británico contra los seguidores de un líder religioso sudanés, el Mahdi  .  Pero lo que ahora nos interesa es ver en el mapa esa línea roja que une  Wadi Halfa, a la altura de la segunda catarata del Nilo, con la localidad de Abu Hamed (justo debajo de donde poner Nubian Desert (Desierto Nubio)  Ese es el trayecto que la expedición de Alexine realizó en camello  salvando así la larga curva del río que veis que pasa por la ciudad de Dongola No se exactamente el tiempo que tardaron , porque según la fuente que se consulte varía de 8 a 18 día en salvar la distancia entre Wadi Haifa y  Abu Hamed  
(Imagen procedente de https://en.wikipedia.org )





Cristina Morató recoge otras palabras de Henriette en su diario donde nos describe de forma más divertida que su hija algunas de las escenas que se vivieron en el arranque de la caravana, en particular esta protagonizada por Ady , que no estaba hecha para esas aventuras "Instalamos a tía Ady sobre un burro  (el burro albino que tan caro había comprado Alexine)  sentada en un cómodo colchón y rodeada de cojines; la pobre estaba acabada, tenía la espalda dolorida y lo peor es que aquellos días pudimos dormir muy poco, aunque las frescas noches eran un placer. Todo el mundo estaba muy cansado excepto mi hija, cada día más entusiasmada con su aventura "  A lo largo de  esta historia iremos viendo como Alexine parecía no darse cuenta de las duras pruebas a las que sometía a sus acompañantes que además eran mucho mayores que ellas y tenían que soportar unas temperaturas e incomodidades que no habrían soportado por propia voluntad y lo hacían solo por acompañarla en su afán de aventuras. Se suceden los días con una monótona rutina, empezando la marcha a las ocho de la mañana y continuando sin descanso hasta las cuatro de la tarde, momento en el que acampaban. Después de ocho días llegaron a Abu Hamad  donde de nuevo se encontraban al orillas del Nilo. Continuaron hacia el sur, llegando a la localidad de Barbar, que era el punto de partida de las caravanas que cruzaban el desierto hasta el Mar Rojo. Fue allí donde el 1 de abril de 1862  Henriette celebró su sesenta y seis cumpleaños. Pasarían otros diez días hasta que los barcos de la expedición avistaron Jartum. La ciudad está emplazada en el punto donde confluyen los cursos de los ríos Nilo Blanco que fluye desde su nacimiento en el lago Victoria  mucho más al sur , y el Nilo Azul que viene del este desde su nacimiento en el Lato Tana en Etiopía  que, en principio, era el objetivo de Alexine . Jartum  , cuyo nombre procede del árabe Al-Jartum, que significa literalmente "trompa de elefante", era una ciudad nueva, pues había sido fundada en 1821 por el gobernante de Egipto Mehmet Alí (hacia 1769-1849) convirtiéndola en el centro administrativo  del Sudán y el cuartel general desde el que las tropas egipcias controlarían aquellos territorios. 







The Mahdist State, 1881-98, modern Sudan.png
En este otro mapa vemos con más claridad las diferentes localidades que hemos ido recorriendo hasta ahora  desde Asuán al norte, pasando por Wadi Haifa, donde cruzaron el desierto hasta Abu Hamed dejando atrás la curva del río y la ciudad de Dongola (en el mapa aparece como Dunqulah) , luego Barbar  donde partían las caravanas con dirección al Mar Rojo y donde Henriette celebró su cumpleaños el 1 de abril de 1862  y un poco más abajo Atbara , donde desemboca en el Nilo el único afluente que tiene en esta zona , el río Atbara procedente de Etiopía . Y finalmente, Jartum, el primer gran objetivo de la expedición
(Imagen procedente de http://es.wikipedia.org  )    





Jartum era la puerta a lo inexplorado, a lo desconocido,  el último punto civilizado antes de adentrarse en tierras casi desconocidas. También era un punto de encuentro de las caravanas  que  comerciaban con esclavos y marfil. El escritor español Javier Reverte (1944) en su libro "Los caminos perdidos de África"  nos deja su impresión sobre esta ciudad a comienzos del siglo XXI que tal vez no sea tan distinta a la impresión que les causó a nuestras  viajeras en 1861 "La impresión  que me produce esta ciudad polvorienta y roja es que, a sus habitantes, el río  parece no importarles en absoluto. Jartum  vive dándole la espalda al Nilo, orgullosa de pertenecer al desierto  ignorante del agua y amiga de la arena. Los barrios que dan al río parecen lugares casi deshabitados , apenas hay gente  y ninguna suerte de mercado, en tanto que el centro de Jartum registra un inmerso bullicio a toda hora.  El cielo, bajo el vigor del sol y recibiendo el polvo que se eleva de la tierra , parece pardo en ocasiones. Pero al atardecer , toma un color ceniciento . Jartum  no brilla,  sus colores son desvaídos y opacos, como si la poderosa luz del sol hubiese matado todo resplandor. Tanto sol ahoga, abruma, rasga la tierra y la vida , cubre de una pesada capa de opacidad todas las cosas. El poder de este sol rudo y sin belleza parece ahogar los sonidos , como si los hubiese entregado al fuego.. Bajo el cielo plano y quemado, Jartum semeja ser un gran cementerio  de seres fantasmales que, en lugar de caminar, parecen dominados por un leve estertor. Jartum tiene el aire de un cadáver de otras edades, como si fuera la cámara triste de una momia" Por su parte el historiador español César Vidal (1958) nos describe  en su obra  "Los exploradores de la reina "  a Jartum como una ciudad "rodeada totalmente por el desierto. La ciudad constituía un remolino de casuchas de ladrillo cocido  en las , malsanamente , se apiñaban unas treinta mil personas. No existía alcantarillado, ni desagües y el agua para consumo humano era apenas potable . El calor sofocante  contribuía a acentuar el hedor" pero a pesar de todo ello. como bien señala Vidal, "era el último vestigio de civilización antes de entrar en el desierto" 





Fotografía de Jartum y el punto donde confluyen los cursos del Nilo Azul procedente de Etiopía y el Lago Tana y el Nilo Blanco que nace del Lago Victoria. En el momento de su llegada a la ciudad el tema principal de conversación era la expedición de John Hunnington  Speke (1827-1864)  y  James Augustus Grant (1827-1892) a quienes el presidente de la Royal Geographical Society, Roderich Murchinson (1792-1871) les había encargado que confirmaran sin género de dudas que el lago Victoria era la auténtica fuente del Nilo. Habían partido el 27 de abril de 1860 de Inglaterra rumbo a África , pero en 1862 no se tenía noticias de ellos. El cónsul inglés  en Jartum, John Petherick (1813-1882), había ido junto a su esposa al sur para tratar de encontrarse con ellos.  Fue entonces cuando Alexine decidió cambiar sus planes y en lugar de dirigirse a Etiopía por el Nilo Azul decidió seguir el Nilo Blanco hacia el sur , una expedición mucho más arriesgada que su madre Henriette observaba con inquietud sabiendo que una vez que su hija había tomado la decisión ya no podría hacerle cambiar de parecer  
(Imagen procedente de https://elmiradordedonfrenando.wordpress.com  ) 




Es probable que la ciudad descrita por Reverte no fuera muy diferente  a la Jartum en la que hacían su entrada Alexine y sus acompañantes aquel mes de abril de 1862, donde la única mujer blanca  era Katherine Petherick, esposa del cónsul británico en Jartum,  John Petherick (1813-1882) . Una vez más Henriette nos deja su sincera opinión de la ciudad a la que acaban de llegar "es el lugar más miserable , más inmundo y malsano del mundo" Se acabó la poesía y el exotismo y se imponía el clima inhóspito de aquella región . Buscaron alojamiento pero no encontraron plazas así que terminaron por establecer un campamento a las afueras de la ciudad junto al río .El cónsul británico había abandonado la ciudad en compañía de su esposa, Katherine Petherick , cuando la Royal Geographical Society le confió la misión de dirigirse hacia el sur, a la ciudad de  Gondokoro, situada  a mil quinientos kilómetros de Jartum, en territorio de lo que hoy es Sudán del Sur para llevar suministros a la expedición de Speke y Grant , que habían salido de la isla de Zanzibar en octubre de 1860 y de los que ahora nadie sabía nada.   Pero cuando llegaron allí los exploradores no estaban, por lo que Petherick decidió enviar a un grupo de sus hombres más al sur en búsqueda de los dos exploradores mientras él y su mujer emprenden su propia expedición hacia el río Bahr el Ghazal , de 716 kiómetros de longitud y el principal afluente del lado occidental del Nilo. Mientras, al no tener  noticias de ellos , en Jartum muchos daban por muertos al matrimonio Petherick. Algunos mercaderes informaban que sus naves se habían quedado atrapadas  por las plantas en descomposición que llenaban la superficie del Nilo en esa zona. Mientras, el 18 de abril de 1862,  Henriette consignaba en su diario la llegada  de un barco italiano que había estado navegando por las aguas del Nilo Blanco que ahora  pretendía  recorrer Alexine, y lo que contaban no era nada alentador " Esta mañana - escribe Henriette -  ha llegado un vapor con dos italianos que han estado navegando por el Nilo Blanco diecinueve días . Cuentan cosas terribles sobre su viaje y están enfermos, pero a pesar de todo , Alexine se ha reafirmado en su decisión de tomar este rumbo. " y añadía, lamentando el cambio de planes  "Odio el ambiente de esta ciudad  y la influencia que ha ejercido en nuestros oídos  respecto al Nilo Blanco. Antes de llegar aquí estaba decidido viajar al Nilo Azul  en la estación de lluvias"  Aquel cambio de planes sellaría el destino de Henriette y Ady y dejaría marcada para siempre a Alexine, pero lo veremos en la tercera parte de esta historia. 


Enlace con la primera parte de  El sueño africano de Alexine Tinne
https://chrismielost.blogspot.com.es/2017/07/grandes-exploradores-el-sueno-africano.html

Enlace con la tercera  parte de  El sueño africano de Alexine Tinne

https://chrismielost.blogspot.com.es/2017/08/grandes-exploradores-el-sueno-africano.html



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lunes, 19 de septiembre de 2011

GRANDES EXPLORADORES: PÁEZ, BURTON Y SPEKE EN BUSCA DE LAS FUENTES DEL NILO(PRIMERA PARTE)

Desde que era niño me fascinaron los relatos de las expediciones de los exploradores británicos del siglo XIX al continente africano, aquel continente cuya costa se hallaba perfectamente cartografiada pero donde el interior seguía inexplorado en los albores del 1800 , mientras en los mapas de la época aparecía escrito, para rellenar aquel inmenso vacío, las sugestivas palabras "Terra incognita", la tierra desconocida que escondía aún sus secretos a la curiosidad y ,también , a la ambición de los europeos. Pero eso iba a cambiar pronto , y ,a lo largo de aquel siglo mágico para la exploración africana, aparecerían figuras como el doctor y misionero escocés David Livingstone(1813-1873) que exploraría grandes regiones del centro de África y descubriría las impresionantes cataratas Victoria, en el curso del río Zambeze, en la actual Zambia , con sus 108 metros de altura y más de un kilómetro y medio de ancho, a la que los habitantes de la zona llaman Mosi-oa-Tunya, el humo que truena, o como el escocés Mungo Park(1771-1806), que recorrería el curso del río Niger y moriría en sus aguas, o  Henry Morton Stanley(1741-1906), el periodista y explorador de origen galés que recorrería el río Congo y se haría celebre al dirigir la expedición que fue en busca de un desaparecido David Livingstone.

En la imagen el periodista y explorador galés, luego nacionalizado norteamericano, Henry Morton Stanley, que se haría celebre cuando dirigió la expedición de rescate de Livingstone financiada por el periódico "New York Herald" . Ambos exploradores se encontrarían en 1871 en la ciudad de Ujiji, a orillas del lago Tanganika  que sirve de frontera natural entre el Congo y las naciones de Burundi, Ruanda y Tanzania. Al verse, Stanley pronunciaría una frase que ha pasado a la historia "Doctor Livingstone I presume?" o sea "¿El Doctor Livingstone supongo?" La personalidad de Stanley es causa de controversia, pues si bien fue un gran explorador que recorrió el Congo y descubrió las Montañas de la Luna, también trataba a las tribus indígenas con brutalidad. Hablaremos de ambos exploradores en un próximo artículo del Mentidero (imagen procedente de http://manengumba.blogspot.com ) 

Son sólo tres ejemplos de la cantidad de grandes exploradores que afrontarían los riesgos de un viaje hacia unas tierras desconocidas, con la amenaza de enfermedades, de los ataques de fieras, de tribus hostiles , de la falta de agua o del hambre. ¿Qué llevaba a estos hombres a poner en peligro sus vidas, a abandonar la comodidad de sus vidas en el Imperio más poderoso de su tiempo , para adentrarse en aquellos territorios donde la recompensa más segura era la muerte en algún rincón perdido , fuera de los mapas?¿la fama, la riqueza? Si, imagino que eso siempre son motivaciones que impulsan al hombre a la aventura, pero creo que tiene que haber algo más, algo parecido a lo que escribía el historiador romano Publio Cornelio Tácito "Es poco atractivo lo seguro, en el riesgo hay esperanza". Hay una raza especial de hombres y mujeres para los que la seguridad no tiene ningún atractivo , que no se conforman con la realidad cotidiana y miran siempre más allá , hacia el horizonte, preguntándose que habrá después de las fronteras conocidas. Hoy esa frontera es la del espacio, pero en el siglo XIX eran los inmensos espacios en blanco del mapa de África.


BREVE VÍDEO SOBRE LAS CATARATAS VICTORIA DESCUBIERTAS POR DAVID LIVINGSTONE

Cuando Livingstone vio las cataratas que bautizaría con el nombre de la reina Victoria de Inglaterra (1819-1901) escribió en su diario "una escena como esta sólo puede haber sido vista por los ángeles en su vuelo por los cielos"


Y uno de los grandes mitos de la exploración africana era la búsqueda del nacimiento de un río legendario, una búsqueda que se dilataría durante siglos en los que osados exploradores se internaron en África con la esperanza de hallar las Fuentes del Nilo. En este nuevo artículo sobre los grandes exploradores pretendo que me acompañéis  en un viaje al siglo XIX , acompañando a dos grandes aventureros  que unieron sus destinos en esta búsqueda, un viaje que marcaría para siempre sus vidas, que los separaría y lejos de darles la gloria encontraron la infelicidad. Pero no me adelantaré más a la historia que os quiero contar, primero tengo que presentaros al auténtico protagonista de este relato, el río Nilo . Es el curso fluvial más largo de África , con sus 6757 kilómetros de longitud, atravesando once naciones entre sus dos brazos, el Nilo Azul y el Nilo Blanco. El Nilo Blanco,con 3.155 kilómetros de longitud nace en Uganda y atraviesa Sudán del Sur y Sudán hasta confluir en Jartum, capital de Sudán, con el Nilo Azul , de 1606 kilómetros de longitud , que nace en el etíope Lago Tana y atraviesa Etiopía y Sudán hasta encontrarse con el Nilo Blanco y unirse ambos en un sólo río , el Nilo.

En esta imagen podéis ver el punto donde se unen el Nilo Azul a la derecha (Blue Nile) y el Nilo Blanco a la izquierda(White Nile). El Nilo Azul proviene de Etiopía, del Lago Tana, mientras que el Nilo Blanco hace un recorrido mucho más largo desde el Lago Victoria entre las actuales  Uganda, Kenia y Tanzania. Confluyen  a la altura de la capital de SudánJartum, y a partir de ahí forman un sólo río, el Nilo , que recorrerá en total 6757 kilómetros hasta su desembocadura en el Mediterráneo (imagen procedente de http://ariamozart.blogspot.com )

Este río, que hasta el año 2008 era considerado el más largo del mundo aunque las últimas mediciones del río Amazonas le han destronado de este primer lugar, era llamado por los antiguos egipcios "Hapy" o "Iteru", que significa "Gran Río", pero su nombre actual procede del griego Neilos, palabra que significa "Valle del Río" y que luego los árabes adoptarían con la denominación de "Nil", aunque también algunos historiadores afirman que procede del persa  "Nil" que significa "Azul". Si hay una civilización unida a este río es, sin duda, la del Egipto faraónico. Aún hoy , los cruceros de los turistas recorren sus aguas para conocer los principales monumentos de esta cultura, sus templos colosales que se erigen orgullosos , desafiando al enorme desierto del Sahara , que parece amenazar el estrecho y feraz valle que se extiende  a lo largo de ambas orillas del río y del que dependía, y depende aún en nuestros días, el mundo egipcio. Gracias a las regulares inundaciones del río que fertilizaban sus orillas, los egipcios pudieron cultivar trigo, cebada o lino, obtenían de sus aguas abundante pescado y también recogían el papiro que crecía en sus  orillas que usaban luego para escribir sobre él como nosotros hacemos con el papel.


Archivo:Hapy tying.svg
Representación de Hapy , que para los egipcios encarnaba al Nilo. En la imagen podemos ver como era representado de color azul como sus aguas, aunque en otras ocasiones también era representando en verde, con un vientre prominente al igual que sus pechos, quizás como símbolo de la fertilidad,  con la flor de loto coronando su cabeza y los dos vasos que simbolizan el Nilo Azul y el Nilo Blanco. Según la creencia entre los egipcios, cerca de las cataratas del Nilo, en una cueva junto a su harén de diosas rana , de donde salía anualmente para provocar las inundaciones que fertilizaban con el limo los campos egipcios

En la mitología egipcia, la deidad responsable de las inundaciones anuales era Khnum, que encarnaba el poder vivificador de la inundación y aparece representando en los jeroglíficos egipcios con el cuerpo de un hombre con la cabeza de un carnero.Khnum tenía su centro de culto en la isla de Elefantina  era llamado el "padre de padres y madre de madres" pues modelaba a dioses, personas y animales con barro en un torno de alfarero y luego les insuflaba vida. El propio faraón era modelado por Khnum y a su creación asistían los dioses, siendo amamantado por las diosas y Khnum le transmitía la responsabilidad de que las inundaciones sucedieran con regularidad, por lo que cuando esto no sucedía así el prestigio del faraón corría peligro. Para ayudarle en esta tarea se encontraba el dios Hapy, que vivía cerca de las cataratas del Nilo, en una cueva junto a su harén de diosas rana , de donde salía anualmente para provocar las inundaciones que fertilizaban con el limo los campos egipcios. Hapy era el Nilo, el dios de la fertilidad que daba vida a Egipto,  y aparecía representado desnudo, con una piel de color verde como los valles que riegan las aguas del río, o azul como el propio Nilo, con la planta del loto sobre la cabeza y dos vasos que simbolizan los dos Nilos, el Blanco y el Azul.

Este río era para los egipcios la calzada que llevaba desde la vida hasta el Más Allá. El Nilo era la causa de la existencia de Egipto, sin él no podía entenderse la existencia de esta civilización que durante casi tres milenios dominaría aquellas tierras, el Egipto faraónico, una nación de la que el historiador griego Heródoto(484-425 a.C) diría "Egipto era el regalo del Nilo". Sus aguas guardarían el recuerdo de aquel mundo que moría con la ocupación de Egipto por el Imperio Romano  y como epílogo de toda una era quedaría el viaje que por sus aguas realizarían durante dos meses el general romano Cayo Julio César (100-44 a.C) y Cleopatra VII(69-30 a.C) al que ya dediqué un artículo en el Mentidero. Por supuesto, a pesar de la desaparición del mundo faraónico, el Nilo siguió siendo la clave para la supervivencia de los egipcios ,primero bajo el gobierno romano y después , a partir del siglo VII, bajo el dominio musulmán. Pero ahora tenemos que dar un salto en el tiempo, para conocer los primero intentos para hallar las míticas Fuentes del Nilo, el lugar donde nacía el gran río.


Aunque algunas denominaciones están en portugués es el más completo que he encontrado y creo que se entiende bien. Vemos como el Nilo Blanco  surge del Lago Victoria y va recorriendo  Sudán hasta llegar a la capital, Jartum o Khartum , y el Nilo Azul  que nace poco antes de llegar al Lago Tana, en Etiopía, y después sigue su curso ya por tierras de Sudán hasta su confluencia con el Nilo Blanco en Jartum. También podemos ver en el mapa la distribución de las seis cataratas del Nilo y en cuando a la zona pantanosa llamada Sudd y que no pudieron superar los romanos en sus expediciones, se halla al sur del Sudán , donde hoy se halla Sudán del Sur, con una extensión de 130.000 kilómetros cuadrados de zonas  pantanosas(imagen procedente de  http://kika-historia.blogspot.com )

Tenemos conocimiento de una expedición realizada bajo el gobierno del faraón Ptolomeo II (308-246 a.C) que habría remontado el curso del Nilo Azul donde pudieron determinar que el origen de las inundaciones periódicas se debía a las precipitaciones que se producían en las montañas de Etiopía, pero no alcanzaron su nacimiento en el lago Tana. Durante la época del Imperio Romano sus intentos de exploración fueron detenidos por una gran región pantanosa situada en la actual y nueva nación de Sudán del Sur y que recibe el nombre de Sudd, del árabe Sad que significa "barrera". Atravesado por tres cursos fluviales, el Bahr el Zaraf o "río de las jirafas", el Bahr el Ghazal o " río de las gacelas" y el Bahr el Jabal o "río de las montañas" formaba, y sigue formando en nuestros días, un territorio pantanoso habitado por cocodrilos e hipopótamos, que en la estación lluviosa puede extenderse por más de 130.000 kilómetros cuadrados y se convertía en un obstáculo insuperable para griegos y romanos  que , incapaces de alcanzar sus fuentes, representaban al río como un dios masculino con la cabeza oculta por telas, haciendo referencia así  al desconocimiento de su origen.


Fotografía del Sudd en la época de inundaciones , cuando se convierte en una región de 130.000 kilómetros cuadrados , 40.000 más que Portugal por poner un ejemplo, completamente inundados. En la actualidad se halla en su mayor parte dentro de la nueva nación de Sudán del Sur    (imagen procedente de http://izismile.com )

Según Heródoto, habría habido otra expedición siglos antes, cuando el rey persa Cambises II(fecha desconocida - 521 a.C) envió un ejército de 50.000 hombres, cifra que no tenemos que tomar al pie de la letra pues estas solían aparecer muy abultadas en los escritos antiguos, con el objetivo de  someter al oráculo de Amón en el oasis de Siwa, al que dos siglos después acudiría Alejandro Magno (356-323 a.C)aunque otros dicen que su objetivo era hallar las fuentes del Nilo y conquistar Etiopía, pero una tormenta sorprendería al ejército a mitad de camino , desapareciendo para siempre. Tal vez no sea más que una leyenda ,pero en el año 2009, cerca de Siwa, los arqueólogos italianos Angelo y Alfredo Castiglioni(ambos nacidos en 1937)  encontraron restos de soldados bajo las arenas del Sahara, junto con armas y otros objetos de la época de Cambises. ¿Existió este enorme ejército?¿buscaban las legendarias fuentes del Nilo? De momento es uno más de los secretos que guardan celosamente las arenas del Sáhara.


VÍDEO Y RELATO DE HERÓDOTO DE LA EXPEDICIÓN DE CAMBISES DESAPARECIDA EN EL DESIERTO

El vídeo está en inglés pero es interesante para ver las imágenes de los restos hallados de lo que podría ser la expedición de Cambises,una expedición de castigo contra el Oráculo de Amón en el Oasis de Siwa. En cuanto a lo que sucedió a este ejército, así nos lo cuenta Heródoto en su Libro III de "Historia"   . El ejército se dividió en dos cuerpos , uno dirigido hacia Etiopía, y otro hacia el Oráculo de Amón, siendo este último el que desapareció. Aunque lo narra Heródoto muchos piensan que se trata de una leyenda a pesar de los últimos descubrimientos de restos de cuerpos y armamento de aquella época. También hay quién especula con que lo que buscaba Cambises era hallar las Fuentes del Nilo, aunque no hay ninguna base histórica para afirmarlo

"De las tropas que fueron destacadas contra los Amonios, lo que de cierto se sabe es, que partieron de Tebas y fueron conducidas por sus guías hasta la ciudad de Oasis, colonia habitada, según se dice, por los samios de la Fila Escrionia, distante de Tebas siete jornadas, siempre por arenales, y situada en una región a la cual llaman los griegos en su idioma Isla de los Bienaventurados. Hasta este paraje es fama general que llegó aquel cuerpo de ejército; pero lo que después le sucedió, ninguno lo sabe, excepto los Amonios o los que de ellos lo oyeron: lo cierto es que dicha tropa ni llegó a los Amonios, ni dio atrás la vuelta desde Oasis. Cuentan los Amonios que, salidos de allí los soldados, fueron avanzando hacia su país por los arenales: llegando ya a la mitad del camino que hay entre su ciudad y la referida Oasis, prepararon allí su comida, la cual tomada, se levantó luego un viento Noto tan vehemente e impetuoso, que levantando la arena y remolinándola en varios montones, los sepultó vivos a todos aquella tempestad, con que el ejército desapareció: así es al menos como nos lo refieren los Amonios."



 El geógrafo griego Eratóstenes(276-194 a.C), que fue director de la mítica Biblioteca de Alejandría fundada por el faraón y uno de los generales de Alejandro Magno, Ptolomeo I Sóter (367-283 a.C), fundador de la última dinastía faraónica, la de los Ptolomeos, que acabaría con Cleopatra VII en el 30 a.C,  gracias a la información que recibió de los mercaderes que recorrían el Nilo realizó un mapa bastante preciso sobre el curso del Nilo hasta un poco más allá de Jartum y aventuró la posibilidad de que su nacimiento se hallara en unos lejanos lagos situados mucho más al interior. En el año 24 a.C otro geógrafo griego, Estrabón(hacia 63 a.C-hacia 24 d.C ) viajó acompañando al gobernador romano de la nueva provincia del Imperio, Egipto, y remontaron el curso del río hasta la Primera Catarata. Pero la expedición más importante en aquella época fue  la que ordenó realizar el emperador romano Nerón (37-68 d.C) en el año 66, cuando dos centuriones encabezaron un grupo de hombres que remontaron el Nilo hasta la confluencia del  Nilo Blanco y el Nilo Azul y luego siguieron el curso del Nilo Blanco hasta que alcanzaron la barrera infranqueable de la que ya os he hablado antes, el Sudd

Otra historia nos cuenta como por esos mismos años, a mediados del siglo I, un mercader griego procedente de la India,llamado Diógenes,  había atracado en la costa y después de atravesar por espacio de un mes los territorios de las actuales Kenia y Tanzania, habría llegado a ver dos grandes lagos y una nevada cordillera montañosa cuyo blanco deslumbraba bajo los rayos del sol y, según el mercader, era ahí donde el Nilo tenía sus fuentes. Este relato le sería narrado  por él mismo a un geógrafo sirio llamado Marinus de Tiro que habría recogido estas informaciones en una obra de geografía destruida durante el incendio de la Biblioteca de Alejandría pero que habría inspirado a otro geógrafo , Claudio Ptolomeo(100-170 d.C) , autor de  "Geographia", donde describe el mundo de su época y en la que apunta la teoría de que el Nilo nacía en dos grandes lagos situados en el interior del continente africano, junto a una cordillera montañosa a la que daría el nombre de "Las Montañas de la Luna" por el brillo que desprendía el hielo y la nieve cuando eran iluminados por los rayos del Sol.

Archivo:Mount Stanley.jpg
Imagen del Monte Stanley, que consta de dos picos , a la izquierda de la imagen el Pico Alexandra de 5.091 metros, y a la derecha el Pico Margherita de 5.109 metros , la mayor altura de las que Claudio Ptolomeo bautizó con el nombre de Montañas de la Luna y a las que consideraba el lugar donde nacía el río Nilo. Junto con el Kilimanjaro y el Monte Kenia, son los únicos lugares de África donde aún se pueden hallar glaciares, si bien en continuo retroceso como consecuencia del calentamiento global . Se hallan en la frontera entre Uganda y Congo

Estas Montañas de la Luna hoy son conocidas con el nombre de Montañas Ruwenzori y se encuentran en la frontera que separa el Congo de Uganda. Con un ancho de 65 kilómetros y una longitud  de 120 kilómetros, tiene como mayor altura el Pico Margherita o Stanley, con una altura de 5.109 metros , lo que le convierte en la tercera montaña más alta de África, después del Kilimanjaro con sus 5.895 metros y el Monte Kenia que llega hasta  los 5.199 metros. Junto con estas cumbres, es el único lugar de África donde podemos hallar glaciares que son los que alimentan a las numerosas corrientes de agua que a su vez prestan su agua a los grandes lagos de esta zona de África , donde nace el Nilo. Claudio Ptolomeo haría una descripción del curso del Nilo , indicando que nacía en las aguas de un gran lago, el actual lago Alberto, a los pies de las Montañas de la Luna y luego seguía su recorrido hasta su confluencia con el Nilo Azul, donde Ptolomeo trazaba una curva similar a la que realiza este río cuando viene del lago Tana, aunque el lago no es mencionado por Ptolomeo.Sin embargo, esta descripción caería en el olvido .

En este mapa de Uganda y las naciones limítrofes vemos el Lago Alberto, del que había hablado Claudio Ptolomeo junto con los montes Ruwenzari que podemos ver junto al Lago Eduardo . Y el gran Lago Victoria, entre Uganda, Kenia y Tanzania, con una superficie de 68.000 kilómetros cuadrados, una profundidad máxima de 83 metros y 3000 mil islas . Sería descubierto por uno de los protagonistas de la segunda parte de este artículo, John Hanning Speke y le puso el nombre de Victoria en homenaje a la reina Victoria de Inglaterra, igual que haría Livingstone con las cataratas del río Zambeze (imagen procedente de http://www.atlasescolar.com.ar )  

No volverían a hacerse intentos de descubrir las Fuentes del Nilo hasta el siglo XVII, y quizás os sorprenda saber que posiblemente el primer europeo en ver las fuentes de uno de los dos ríos, el Nilo Azul, fue un español , si , el jesuita y misionero español en Etiopía, el madrileño Pedro Páez(1564-1622). Un hombre al que el escritor y periodista español Javier Reverte (1944) dedicó una de las pocas obras que hablan de este gran desconocido para muchos , titulada "Dios, el diablo y la aventura", lo describe en el prólogo de la obra como "políglota, hombre de acción, intelectual y arquitecto, convirtió a dos emperadores etíopes a la fe de Roma, recorrió antes que ningún otro europeo los territorios del sur del Yemen , levantó un palacio en piedra de dos plantas en las orillas del lago Tana y dejó escrito escrito en portugués un imponente libro científico referido a Etiopía . Fue además el primer europeo que habló del café" Pedro Paéz había estado preparándose para su misión evangelizadora en Etiopía durante un año, en el colegio jesuita de San Paulo en Goa, ciudad portuguesa a orillas del Mar Arábigo, en la India.

Iba acompañado de otro jesuita, Antonio de Montserrat y ambos tenían como objetivo reforzar la misión jesuita en Etiopía . Pero como no encontraban ninguna embarcación que los llevara hasta allí, decidieron dirigirse primero a otra ciudad gobernada por los portugueses, Mascate, en la actual Omán. Lograron hallar una embarcación que se comprometió a llevarles hasta Etiopía, pero no era más que un engaño, y Páez y su compañero fueron secuestrados y llevados hasta la costa de Yemen  donde permanecerían cautivos durante siete años , hasta que en 1595 fueron rescatados y regresaron a Goa. Pero Páez no se rindió , y en 1603 realizaba un nuevo intento de alcanzar Etiopía , esta vez en solitario pues Montserrat había muerto en Goa. En esta ocasión consiguió su objetivo y tuvo tal éxito en su misión que logra la conversión al catolicismo del emperador etíope Za Dengel  en 1604, pero eso causaría la rebelión del pueblo  que se negó a aceptar la nueve religión. Como consecuencia de esta rebelión Za Dengel moriría ese mismo año.


IMÁGENES DE LAS CATARATAS DEL LAGO TANA , FUENTE DEL NILO AZUL


El lago Tana es el más grande de los lagos de Etiopía, con 84 kilómetros de largo, 66 kilómetros de ancho, una profundidad máxima de 15 metros y una superficie de 2156 kilómetros cuadrados. Es la  fuente del Nilo Azul . En los monasterios aislados de las islas que se hallan en el lago  se enterraron los restos de algunos emperadores etíopes. En la isla de Cherqos hay una roca que fue en la cual, según la tradición descansó la Virgen María  de su viaje de regreso de Egipto y  también se dice que Frumentius , que introdujo el cristianismo  en Etiopía estaría enterrado en Tana




Páez supo mantenerse al margen de esta guerra civil y prosiguió su labor. El sucesor de Za Denguel, Susinos Segued III  tendría en gran consideración los conocimientos y el consejo de Páez, y éste le acompañaría en muchos de sus viajes a lo largo del país. Sería en uno de estos viajes , en la primavera de 1618, cuando Páez describe como se convierte en el primer europeo en ver el lugar donde nace el Nilo Azul. Páez, un hombre que no buscaba la gloria ni la fama, únicamente nos dice "Confieso que me alegre de ver lo que tanto desearon ver el rey Ciro,su hijo Cambises , el gran Alejandro y el famoso Julio César" Y este es el párrafo donde describe su visita a las fuentes del Nilo Azul, recogido en la obra antes mencionada de Javier Reverte

"Ya que tratamos de la fertilidad de las tierras que señorea el Preste Juan, no estará fuera de propósito decir alguna cosa de los principales ríos y lagunas que tan bien las fertilizan   y las hacen más abundantes. Y el primero, que se ofrece como el más insigne , es el grande y famoso Nilo, que como tienen para sí todos los santos antiguos y casi todos los doctores modernos, es el que la divina Escritura , Génesis 2, llama Gehan y lo pone en el segundo lugar cuando nombra a los cuatro que salían del Paraíso , diciendo : Et nomine fluvii secundi Gehon. Ipse est qui circuit onnem terram Ethiopiae. La gente de este imperio lo llama Abaoi , y tiene su fuente en el reino de Gojam, en una tierra que se llama Sahala , a cuyos moradores llaman Agaus. Son cristianos , pero tienen muchas supersticiones gentílica por el trato y vecindad de otros Agaus gentiles, sus parientes.  Está la fuente casi al Poniente de este reino, en la cabeza de un vallecito que se forma en un campo grande , y el 21 de abril de 1618 que llegué a verlo, no parecía más que dos ojos redondos de cuatro palmos de largo."

Mapa con el recorrido del Nilo Azul. Sería el jesuita  Pedro Páez el primer europeo en contemplar su nacimiento en abril de 1618. Era allí donde iniciaba los 1.606 kilómetros de recorrido que le conducen hasta Jartum . Sin embargo, el descubrimiento de Páez pasaría desapercibido en Europa y cuando un siglo y medio después  el escocés James Bruce llegó allí quiso apropiarse del descubrimiento . Aún hoy muchos españoles no conocen a Pedro Páez, que no sólo descubrió el nacimiento del Nilo Azul, sino que convirtió al cristianismo al emperador etíope (imagen procedente de http://paulcoulbois.blogspot.com ) 

Páez dedica las siguientes páginas al relato detallado del curso del Nilo Azul y de los ojos donde parece nacer el río " Dicen los que allí moran que no tienen fondo  y que, cuando andan cerca de aquellos ojos, bulle y tiembla todo de tal manera que se ve claramente que debajo todo es agua" y luego relata que apenas a unos 50 kilómetros de su nacimiento "ya es un río grande, tan ancho que una bala de mosquete difícilmente llegaría de una orilla a otra" y cincuenta kilómetros después alcanza un lago, el Lago Tana y nos dice Páez que "Cuando sale de la laguna lleva más agua que cuando entró , y aunque allí el río es muy grande, todavía en algunas partes donde se remansa puede pasarse a pie en verano" Sigue describiendo el recorrido del río "por tierras tan grandes y tan poco conocidas que las llaman Ayez Alem, que quiere decir nuevo mundo. De allí para delante no señorea el Emperador , ni saben dar razón los hombres de ésas tierras sobre el curso del río; más me dijeron que va por tierras de cafres gentiles hacia El Cairo"

Aquí termina el relato de Páez con respecto al Nilo Azul, con lo que queda demostrado que él fue el primer europeo en contemplar su nacimiento. Siglo y medio después, el explorador y geógrafo escoces  James Bruce (1730-1794), escribiría su "Viaje en busca de las fuentes del Nilo", se atribuiría indebidamente el descubrimiento del nacimiento del río "Las cataratas componían el espectáculo más imponente que jamás hubiera contemplado. Grandiosa escena que todos los siglos , sumados a la máxima duración de la vida humana , no borrarían ni arrancarían de mi memoria. Me sumió en una especie de estupor,  en un olvido total del lugar donde me hallaba , de cualquier otra preocupación sublunar. Era una de las más asombrosas y excelsas visiones de la creación" Que diferencia entre el tono humilde de Páez y el grandilocuente y exagerado de Bruce. La obra de Páez era entonces ignorada casi por todos en Europa, salvo excepciones, como la obra del también jesuita como Páez, Athanasius Kircher (1601 o 1602-1680), que en en 1678 publicaba "Mundus subterraneus", en la que transcribía párrafos enteros de la obra de Páez y su descripción del nacimiento del Nilo Azul.


El explorador escocés James Bruce dedicó doce años de su vida en busca de las Fuentes del Nilo Azul, aprovechando su cargo como cónsul en Argel que le permitía viajar por gran parte de África . Sin embargo faltó a la honestidad , cuando rechazó el relato de Pedro Páez porque, según él, el misionero español nunca  habría visto con sus propios ojos el nacimiento del Nilo Azul, sin tener en cuenta todas las precisas mediciones que había realizado del Nilo en su nacimiento y la detallada descripción del entorno. Hizo importantes aportaciones al conocimiento geográfico de esta zona de África, pero quedaron empañados por este deseo de apropiarse de un descubrimiento que no era propio . Aun así Bruce habló bien de Páez , del que decía que "Era tan compasivo y humilde por naturaleza que nunca perdía la ocasión de conversar incluso con los herejes sin dejarles como amigos. Sobre todo, fue un paciente y diligente instructor de los jóvenes"  

James Bruce sí leyó la obra de Kircher pero consideró que el relato de Páez no era el de una persona que hubiera sido testigo en primera persona de lo que describía, sino que relataba lo que otro le había contado, sin tener en cuenta o teniéndolo pero ocultándolo, que Páez daba medidas precisas de la longitud del río y de su profundidad. Y a continuación, después de descartar la veracidad de las palabras de Páez sólo porque a él le parecía que debía ser así, sigue cantando alabanzas a sí mismo "Es más fácil imaginar que describir el estado de mi mente cuando me vi en ese lugar que había confundido el genio , la industria y las pesquisas tanto de los antiguos como de los modernos durante tres mil años . Aunque simple británico de a pie , tengo para mí que he triunfado sobre reyes y ejércitos" Sin embargo, y a pesar de escatimarle el ser el primer europeo en ver las Fuentes del Nilo Azul, Bruce no habla mal de Páez del que escribe "Era tan alegre de carácter que provocaba en los otros una alegría inocente de su clase que en Inglaterra llamamos diversión. Era tan compasivo y humilde por naturaleza que nunca perdía la ocasión de conversar incluso con los herejes sin dejarles como amigos. Sobre todo, fue un paciente y diligente instructor de los jóvenes"

El escritor y periodista australiano Alan Moorehead (1910-1983), autor en los años sesenta del siglo XX de dos relatos  de exploración titulados "El Nilo Blanco" y "El Nilo Azul" , no duda en criticar la actitud de Bruce y reconocer el descubrimiento de Páez "De nada sirve que Bruce sostenga que todas las distancias y topónimos de Páez son erróneos y que todo el relato de éste se basa en rumores. No se puede dudar, se mire como se mire , que Páez había estado allí ciento cincuenta años antes; el ataque de Bruce fue a  un tiempo malévolo y carente de generosidad. Fue una lástima , porque la contribución de éste al conocimiento del Nilo y del noreste de África  fue formidable y no tenía necesidad de ratear los trofeos de otros ni de desacreditar su reputación" Así que ahora ya sabemos quién descubrió el nacimiento de uno de los dos Nilos, el Nilo Azul, y no fue otro que un jesuita español llamado Pedro Páez en el año 1618, algo que incluso en España mucha gente ignora, yo mismo no había oído hablar de él hasta la lectura del libro de Javier Reverteuno más de los grandes olvidados de nuestra historia .

Una bella imagen del Lago Tana, fuente del Nilo Azul y el lago más grande de Etiopía, una zona donde podemos encontrar leopardos, hipopótamos, cocodrilos, serpientes pitón y hienas. Consta de al menos 37 islas, en algunas de las cuales están enterrados los emperadores etíopes  y una tradición afirma que el   Arca de la Alianza habría sido colocada en una especie de tabernáculo en la isla de Tana Cherkos donde permaneció durante 800 años y ahora estaría custodiada en la iglesia de Santa María de Sión en la ciudad etíope de Aksum (imagen procedente de http://sobreturismo.es )

Pero ahora nos queda descubrir las fuentes donde nace el brazo más largo del Nilo, el Nilo Blanco , del que el escritor, militar, científico y naturalista romano Plinio el Viejo (23-79 d.C) escribiría que sus orígenes se encontraban "En una montaña de la Baja Mauritania" que después de un largo recorrido se metía bajo tierra y volvía a salir a la superficie días después , desapareciendo de nuevo bajo las arenas del desierto "por una distancia de veinte días de viaje hasta alcanzar a los etíopes más cercanos" No era un relato correcto y si estaba mucho más cerca de la realidad la descripción que ya vimos de Claudio Ptolomeo , que señalaba su nacimiento en el interior de África, junto a las Montañas de la Luna. Sería éste último relato el que tomarán como guía los protagonistas de la segunda parte de este artículo, los exploradores británicos John Hanning Speke (1827-1864) y Richard Francis Burton (1821-1890) . Os invito a que mañana acompañemos a estos dos hombres en una dura y emocionante aventura en busca de las míticas Fuentes del Nilo .
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