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lunes, 8 de diciembre de 2014

MAGIA A LA LUZ DE LA LUNA: EL DELICIOSO PESIMISMO ESPERANZADO DE WOODY ALLEN

Estamos en los años veinte, la época del charleston, de los cabaret , de la alegría de vivir después de la tragedia de la Gran Guerra y también de la gran afición por el espiritismo . Escritores como Francis Scott Fitzgerald(1896-1940) recorren las calles de París  , beben y bailan , apuran la vida , disfrutan de las fiestas elegantes en lujosas villas desde las que se puede contemplar la belleza inefable de la    Costa Azul. Son los alegres y mágicos años veinte donde parece que todos quisieran apurar la vida, tal vez intuyendo que este tiempo de paz no es más que una tregua antes de un nuevo drama. Ahora se abre el telón y nos encontramos en un teatro abarrotado ,donde el público aplaude enfervorecido un nuevo y asombroso número del gran Wei Ling Soo, un mago chino bajo cuyo disfraz se encuentra el escéptico , lógico y pesimista Stanley Crawford, un papel interpretado por ese gran actor británico, elegante, contenido y a la vez capaz de transmitir todo tipo de emociones que es Colin Firth (1960) que por fin tuvo el reconocimiento que merecía gracias a su papel del rey de Inglaterra Jorge VI (1895-1952) en "El discurso del rey" por la que obtendría el oscar al mejor actor en 2011.  Al terminar su actuación va a visitarle al camerino  su viejo amigo Howard Burkan, interpretado por el también británico Simon Mcburney (1957). Burkan también es mago  y desde la infancia ha compartido su pasión por la magia con Crawford, pero en esta ocasión  viene a pedir su ayuda. Burkan le cuenta que desde hace tiempo está viviendo en la mansión de una rica familia que vive en la Costa Azul, los Catledge con un objetivo, desenmascarar a una joven espiritista que parece haber conquistado a la matriarca de la familia y a uno de sus hijos, haciéndoles creer que tiene el don de comunicarse con el Más Allá



TRAILER DE "MAGIA A LA LUZ DE LA LUNA"




Burkan le asegura que a pesar de haberla vigilado muy de cerca no ha descubierto ningún truco y se confiesa confundido .Sin duda ella es una embaucadora, pero muy hábil y por eso necesita el auxilio de Stanley, célebre  no sólo por ser un gran mago sino también por por dejar en evidencia a tantos farsantes que se aprovechan de la credulidad y la desesperación de la gente para hacerles creer que  hablan con sus padres, hermanos o hijos al mismo tiempo que aligeran de peso sus carteras. Stanley, un hombre escéptico, amante de la lógica y la razón, pagado de si mismo  y con una visión amarga y pesimista de la vida, decide ,casi por diversión y también para dar satisfacción a su propia vanidad, acompañar a su amigo hasta la mansión de los Catledge. Allí conoce a la matriarca de la familia, Grace Catledge, interpretada por la actriz australiana Jacki Weaver (1947)  y sus hijos Caroline, encarnada por Erica Leehrsen (1976) , y Bryce, al que da vida el actor estadounidense Hamish Linklater (1976), que además está perdidamente enamorado de la bella y joven espiritista para la que compone terribles e interminables canciones de amor que acompaña con un ukulele, esos diminutos instrumentos de cuerda tradicionales de las islas de la Polinesia. Caroline y su esposo temen que la espiritista quiera embaucar a la matriarca para quedarse con una parte de la fortuna familiar a través de su matrimonio con Bryce. Stanley , acompañado por su amigo Burkan, se presenta como un hombre de negocios dedicado a la importación y exportación llamado Stanley Taplinger para no ser reconocido como el célebre mago y poner en guardia a la joven farsante. 

Woody Allen logra trasladarnos a la elegante sofistificación de la vida de la clase alta durante los años veinte. Sus mansiones, sus bailes de etiqueta, sus coches, la música jazz, y el protagonismo de la intensa luz de la hermosa Costa Azul que también juega un papel en la película, la de un  mundo hermoso y lleno de vida que contrasta con el  pesimismo vital de Stanley Crawford . En la imagen tenéis a Bryce, el rico y enamorado pretendiente de Sophie (de espaldas en la imagen) interpretando una de sus insoportables baladas al ukulele (Imagen procedente de http://www.elcafederick.com ) 

Y entonces hace su aparición la espiritista, una joven norteamericana llamada Sophie Baker , la maravillosa Emma Stone (1988) que desde un primer momento se apodera de la película con su belleza espontánea y unos ojos que parecen iluminar cada escena, y al verla entiendes el hechizo que parece haber lanzado sobre Grace Catledge y su hijo Bryce. Bella, encantadora, divertida, llena de vida , Sophie, siempre acompañada por su madre , desarmará a todos con sus sorprendentes visiones sobre el pasado de sus vidas, poniendo al descubierto historias privadas que ella no podría conocer de ninguna forma aunque Stanley está seguro de que no tardará en descubrir sus trucos. A partir de entonces asistiremos a los intentos de Stanley por descubrir lo que está convencido que es un embuste ,pero también poco a poco irá sintiendo como se transforma bajo el encanto de aquella joven que le descubre otra magia diferente a la que él ofrece en los escenarios. Aquí debo detener el relato de su argumento para no desvelar más de la cuenta, aunque si os diré que asistiremos a elegantes fiestas  con hombres vestidos con impecables trajes de etiqueta y damas con deslumbrantes vestidos de noche, pasearemos a orillas de las transparentes aguas que bañan la paradisíaca Costa Azul, nos sentiremos iluminados por la deslumbrante luz que cautivó a los pintores impresionistas, respiraremos  el encanto despreocupado  de la vida de la alta sociedad , se nos irán los pies al son de la música jazz que nos acompañará durante toda la película, nos reiremos con el inagotable pesimismo de Stanley y nos dejaremos robar el corazón por la maravillosa Sophie para salir del cine con esa sonrisa en el rostro que nos dejan las historias bonitas, esas que tienen la virtud de alegrarte el corazón.

Como sucede con todas las películas de Woody Allen  en "Magia a la luz de la Luna" recuperamos ese placer cada vez más extraño de los buenos diálogos  que nos permiten conocer a los personajes , que nos caigan bien a pesar de sus defectos, de hacerlos humanos y que gracias a ello que les sucede nos importe, nos metamos en su historia y podamos llegar a enamorarnos de la maravillosa Emma Stone y a envidiar la elegancia de Colin Firth  sumergiéndonos en ese mundo sofisticado de la alta sociedad de los años veinte que tan bien ha sabido recrear Woody Allen. Pero además de una alegre , divertida y llena de vida comedia romántica,  "Magia a la luz de la Luna" también nos ofrece motivos para reflexionar sobre el sentido de la vida, pero siempre desde el punto de vista de Allen, a través del humor (Imagen procedente de  http://www.sensacine.com ) 

Todavía no lo he dicho pero la película se titula "Magia a la luz de la Luna"  dirigida por el director neoyorkino Woody Allen (1935), que como cada año no falta a su cita anual con la gran pantalla dejándonos una nueva película y como he hecho desde que comencé con el Mentidero en 2010 escribiendo sobre "Midnight in Paris" tampoco yo podía fallar a mi cita con uno de mis directores favoritos. Es cierto que en su filmografía alterna grandes películas con otras que parecen simples divertimentos, pero incluso en sus películas más pequeñas se cumple lo que Miguel de Cervantes (1547-1616) decía sobre los libros en boca de uno de los personajes del Quijote "No hay libro tan malo que no contenga algo de bueno" y en cualquiera de sus películas encontraremos diálogos brillantes que nos harán reír al mismo tiempo que nos lleva de la mano a reflexionar a través del humor sobre temas acerca de los que en nuestra sociedad solemos rehuir hablar y pensar sobre ellos, asuntos como  el sentido de la vida y la presencia permanente de la muerte como un actor no invitado que antes o después hará acto de presencia sobre el escenario.. Pero aunque en un primer momento "Magia a la luz de la Luna" pudiera llevarnos a incluirla dentro de las películas ligeras de  Woody Allen, una deliciosa  comedia romántica , con personajes atractivos y llenos de encanto que saben ganarse al espectador pero sin mayores pretensiones , tiene un fondo más  profundo que nos devuelve a las constantes inquietudes de Allen que convierte al personaje interpretado por Colin Firth en un alter ego del pensamiento del directo neoyorquino .

Para el mago Stanley Crawford no existe nada más que lo que vemos, al igual que no existe la magia ya que no son mas que trucos  con los que engaña al público en sus espectáculos haciéndoles creer que es real lo que no es más que una ilusión  y lo mismo sucede con las creencias de las personas en los espíritus, en la religión , en Dios, en otra vida más allá de esta, en la existencia de un sentido trascendente. En diferentes momentos de la película Allen habla por boca de Stanley mostrando ese pesimismo vital que le caracteriza y que en tantas frases geniales de sus películas ha dejado al descubierto como en aquel genial diálogo de en "Annie Hall" de 1978, cuando Allen explica al personaje interpretado por Diane Keaton (1946)  que "La vida está dividida entre lo horrible y lo miserable. Lo horrible son los enfermos incurables y los miserables somos todos los demás. Así que al pasar por la vida deberíamos dar las gracias por ser miserables"  En el documental sobre su vida "Woody Allen: el documental"! del año 2011  el crítico de cine y teólogo Robert E. Lauder  resume la filosofía vital de Allen con una frase del escritor francés Albert Camús(1913-1960) " No quiero morir y no quiero que las personas que amo mueran, pero moriré al igual que las personas que amor. Eso hace que la vida sea absurda" Y así la definiría Stanley Crawford en "Magia a la luz de la Luna" y por eso no puede creer en las visiones de la hermosa Sophie porque contradice toda su visión del mundo, un mundo en el que no hay lugar para la esperanza y para la magia, como tampoco para la religión ni ningún tipo de fe ya que no son más que instrumentos que el ser humano utilizaría para engañarse a sí mismo igual que el espectador se deja engañar por el mago en el escenario y aunque sabe que es todo una ilusión de alguna forma quiere creer que hay algo de sobrenatural en todo ello. En un cierto momento Stanley afirma "lo único sobrenatural es la guadaña  que nos espera al final de la vida".

Colin Firth caracterizado como el mago Wei Ling Soo, el personaje que adopta Stanley Crawford para subir al escenario . Es probable que Woody Allen se haya inspirado para crear a Stanley en otro mago, este real y legendario, el gran Harry Houdini (1874-1926) que además de ser uno de los magos más famosos del mundo dedicó gran parte de sus últimos años de vida a desenmascarar a los espiritistas que proliferan en la década de los años veinte. Gracias a su conocimiento como mago Houdini no tardaba en descubrir los trucos empleados por los espiritistas para engañar a los más crédulos. Antes de morir había llegado a un acuerdo con su esposa . Estableció con ella una especie de código secreto, una selección de diez palabras extraídas de una carta del que fuera primero su amigo y luego rival  precisamente por sus discrepancias acerca del espiritismo, el escritor Arthur Conan Doyle (1859-1930) . Si una vez muerto se comunicaba desde el Más Allá , Houdini lo haría empleando esas diez palabras que sólo él y su esposa conocían, evitando así cualquier posibilidad de fraude.  Durante diez años diferentes espiritistas trataron de contactar con él pero ninguno fue capaz de comunicar ese código secreto d. Por fin , en 1936 la esposa de Houdini asistió a  una última sesión de espiritismo  que de nuevo fracasó tras lo cual apagó simbólicamente una vela anunciando que era el fin de la búsqueda diciendo "Diez años son suficientes para esperar por cualquier hombre" Todavía hoy , en el aniversario de su muerte, el 31 de octubre, se siguen celebrando simbólicas sesiones  en las que se invoca al espíritu de Houdini   (Imagen procedente de http://www.rtve.es )


Pero si en otro rechazaríamos esta visión pesimista de la existencia que bebe en el pensamiento del filósofo inglés Thomas Hobbes (1588-1679), al que Stanley cita en la película para referirse a la naturaleza absurda de la vida, o del alemán Friedrich Nietzsche(1844-1900), uno de los máximos representantes del pensamiento nihilista que niega la existencia de un sentido de la vida y que hizo célebre su frase "Dios ha muerto"  y de cuya obra Stanley le dará un libro a Sophie para que lo lea, Woody Allen consigue evitar la desesperanza de ese pensamiento tan sombrío a través del humor  que hace más llevadero al ser humano esa angustia vital que , de otra forma, seria insoportable. Así en su película "Scoop" de 2006 junto a Scarlett Johansson (1984) , en una de las escenas se entabla este divertido diálogo que creo que recoge lo que quería contaros del humor como vía de escape al pesimismo de su pensamiento "Eres un pesimista , ves siempre el vaso medio vacío", dice el personaje de Scarlett- a lo que el encarnado por Woody responde "No , lo veo medio lleno, pero de veneno" Así son las películas de Woody Allen, a pesar de  lo desesperanzada que es su concepción del mundo encuentra en la risa una esperanza a la que el hombre se agarra como un náufrago para evitar hundirse. Pero además , y esto es una consideración mía, creo que sus películas transmiten un amor a la vida, a la belleza, a la alegría que aunque lo disfrace de escepticismo y nihilismo me parece entrever  en el fondo  la tenue luz de la esperanza de que no todo es absurdo, que hay un sentido  aunque es difícil saber si lo que encontramos es un sentido o un engaño que deseamos creer como hará la matriarca de los Catledge cuando Sophie la pone en contacto con su difunto marido.


Sólo Woody Allen es capaz de crear , a partir de un concepto tan pesimista de la vida, películas tan llenas de vida y , en cierto sentido, de magia, como la que es capaz de transmitir en "Magia a la luz de la Luna" Tal vez, después de todo, si hay motivos para la esperanza . Cuando le preguntan de donde saca el entusiasmo y la motivación para a sus ya setenta y nueve años seguir rodando una película al año responde "La vida es muy cruel, muy difícil , muy dura, y por eso trabajo, y así puedo estar todo el año fuera de la vida real, pasando el tiempo con personajes de ficción, gente que es guapa, encantadora, talentosa, trabajo con vestuarios, con música y me da la oportunidad de evitar las dificultades de la vida, la mayor parte al menos. Mi visión de la vida es , efectivamente, muy pesimista, y esta es una de las razones por las que trabajo tanto" Un pesimismo que los que amamos su cine estamos muy agradecidos porque nos alegra la vida con sus historias  . El cine es su truco de magia (Imagen procedente de http://www.sensacine.com )


Buscando información sobre Woody Allen para escribir este artículo encontré una frase suya que dice "La vida es un proyecto estúpido y sin ningún tipo de sentido. La única manera de sobrevivir es contarse mentiras" y  algo muy próximo a esta idea es lo que quiere decir Sophie cuando le pregunta a Stanley   ¿qué mal hay en hacer felices a los demás , aunque ello suponga tal vez contar alguna mentira?Stanley es más feliz cuando atisba la posibilidad de que haya algo más  que ese universo en el que vive, donde no hay lugar para los sueños, para la magia y , en definitiva  para la esperanza, ¿qué hay de malo en esa esperanza? Creo que Woody nos deja una puerta abierta a esa esperanza, que para algunos procede de la creencia en otra vida para otros sencillamente en la existencia del amor entre dos personas. Tal vez la vida carezca de sentido como cree Woody Allen y Stanley, tal vez nos agarremos a nuestras mentiras para no caer en la desesperación ya que no podríamos soportar el sinsentido de la existencia, pero tal vez tanto Woody como Stanley estén equivocados porque como dice el crítico Robert E. Lauder en el documental sobre la vida de Woody "Si la vida es tan absurda , horrible y cruel ¿por qué nos reímos?" y Woody consigue no sólo divertirnos , sino salir enamorados de personajes tan maravillosos como la dulce, alegre y llena de vida Sophie Baker y el escéptico,pesimista y elegante Stanley Crawford.  Personalmente no comparto esa visión pesimista de la vida y mantengo la esperanza de que siempre habrá  Sophie Baker que transformen el mundo de los Stanley Crawford y lo pongan patas arriba, incluso a través de las mentiras. Y como espectadores demos gracias a que Woody Allen no cumplió los deseos de su padre que quería que fuera farmacéutico, porque a pesar de su pesimismo filosófico, su cine está lleno de alegría de vivir, de humor y , aunque seguro que él no esta de acuerdo conmigo, de un delicioso pesimismo esperanzado. Y como dice Vanessa, la tía de Stanley Crawford en "Magia a la luz de la Luna", "yo te he enseñado que no sabemos nada" y si no sabemos nada ¿no será posible que haya más misterio, más magia , que la que reconoce el escéptico Stanley? 


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viernes, 25 de febrero de 2011

EL DISCURSO DEL REY: UNA HISTORIA DE AMISTAD

Aunque casi han transcurrido dos meses desde su estreno aún no me había pasado por el cine para ver esta magnífica película, "El discurso del rey", que está nominada a doce Oscar de la Academia de Hollywood y cuyo protagonista , Colin Firth(1960), hace una interpretación espectacular de la figura del rey inglés Jorge VI, que casi con toda seguridad le va a permitir ganar el Oscar al mejor actor con toda justicia, porque es de esas interpretaciones que se conservan en la memoria. Aunque sería injusto no mencionar al resto de los actores, todos ellos con la solidez y calidad típica y tradicional del cine británico.

La película nos cuenta la historia de Alberto Federico Arturo Jorge de Windsor(1895-1952), segundo hijo del rey Jorge V(1865-1936) , quién desde los cuatro o cinco años, ni el mismo lo recordaba, padecía tartamudez que le impedía pronunciar discursos en público, lo que para una persona de la familia real era algo terrible , sobre todo para él que se hallaba en el segundo lugar de la linea sucesoria detrás de su hermano Eduardo(1894-1972). Alberto era zurdo y , como era habitual en la época, le forzaron de pequeño a cambiar de mano para escribir para que usase la diestra en exclusiva, y quizás ello podría haber contribuido a esta tartamudez que luego se vio agravada por la ansiedad que le producía leer en público, cuando todos le estaban mirando.

Alberto  ingreso a los 14 años en la Armada Británica y participó en la I Guerra Mundial sirviendo a bordo del buque Collingwood y participó en la batalla de Jutlandia el 31 de mayo de 1916, la mayor batalla naval de la I Guerra Mundial donde se enfrentaron las escuadras del Reino Unido y Alemania. Al terminar la guerra, su padre, el rey Jorge V, le concedió el título de duque de York y en 1923 contraería matrimonio con Elizabeth Bowes-Lyon(1900-2002), una joven que pertenecía a la aristocracia escocesa y que llegaría a ser conocida como la duquesa sonriente porque esa era siempre su expresión en la vida publica.

Cuando todavia eran duques de York, Alberto y Elizabeth, los futuros reyes de Inglaterra Jorge VI y Elizabeth, padres de la actual reina de Inglaterra Isabel II(1926). Ella era conocida como la duquesa sonriente, pues siempre sonreía en sus apariciones en público . Llegaría a vivir 101 años, falleciendo en 2002 y convirtiéndose en la figura más querida de la Familia Real en su papel de Reina Madre.
Durante años, Alberto trató de superar su tartamudez empleando todo tipo de medios y acudiendo a diferentes especialistas pero sin éxito alguno. Su padre se desesperaba , pues tenía en alta consideración la inteligencia y la valía de Alberto, más que la de su primogénito Eduardo, menos responsable y más amante de una vida de lujo y diversión que de la política. Y es entonces cuando, gracias a la búsqueda incansable de su esposa Elizabeth ,que nunca perdió la esperanza de hallar algo o alguien que aliviase la tartamudez que tanto hacia sufrir a su marido, cuando aparece la figura de Lionel Logue, un australiano que había nacido en Adelaida en 1880. Logue se había interesado desde su juventud en el buen uso de la voz , dando clases de dicción con Edward Reeves y poco después, en 1902, Logue se dedicó a dar recitales aprovechando su poderosa voz 

 Durante la I Guerra Mundial, Logue ayudaría a los soldados australianos que combatían en la guerra y padecían problemas de dicción provocados por las heridas sufridas en el combate,enseñándoles ejercicios físicos y tecnicas respiratorias para que pudieran mejorar su habla. En 1924 decidió viajar con su mujer y sus tres hijos a Inglaterra y se asienta definitivamente en Londres, trabajando como profesor de dicción en diferentes escuelas londinenses y dos años después, en 1926, abre un consultorio en Harley Street para tratar los defectos del habla y los problemas de dicción. Logue tenía costumbre de cobrar grandes sumas a sus pacientes más pudientes para así permitirse tratar gratis a los que no tenían medios económicos.

En 1925 los destinos de estos dos hombres se cruzarían. El motivo sería el discurso de Alberto durante la ceremonia de clausura de la Exhibición del Imperio Británico en Wembley el 31 de octubre de 1925. Este discurso fue un auténtico calvario tanto para el duque como para los que le escucharon. Elisabeth buscó , como último recurso, la ayuda de Lionel . Gran parte de los datos que aparecen en la película se basan en las cartas halladas por el nieto de Logue, Mark Logue, en una caja heredada de su padre. En ella , además de la correspondencia epistolar entre el futuro rey y el logopeda australiano, hay también cartas de agradecimiento de la esposa de Alberto e incluso el que podría ser el discurso original que pronunciaría Alberto, siendo ya rey, en 1939 cuando Inglaterra declaraba la guerra a Alemania, momento culminante de la película.

TRAILER DE "EL DISCURSO DEL REY"


Entre esos papeles se halla la anotación que hizo Lionel el primer día que vino a su consulta el duque de York. En ella escribía "tiene una aguda tensión nerviosa que fue causada por el defecto.Tiene una disposición nerviosa. Contrae los dientes y las muelas, y mecánicamente cierra la garganta. Tiene un hábito extraordinario de recortar pequeñas palabras - a, en- y diciendo la primera silaba de una palabra y la última silaba de otra" . A partir de entonces asistimos al esfuerzo conjunto para superar los problemas de Alberto, que acude a su consulta cada día durante al menos tres meses. Pero también asistimos al nacimiento de una amistad entre dos personas de clases sociales del todo diferentes y creo que uno de los aspectos que más me gusta es la forma en que describe la soledad del futuro monarca, alguien que ni siquiera sabe lo que es tener un amigo de verdad, y eso es lo que encuentra en Logue.

Cuando Jorge V murió en 1936 la corona paso al primogénito , Eduardo, que se coronó con el nombre de Eduardo VIII.  Y aquí voy a detenerme para explicar esta parte de la historia que apenas aparece esbozada en la película  del director Tom Hooper . El nuevo monarca, de 42 años, era un hombre guapo , elegante , que se alejaba un poco de la habitual frialdad de los miembros de la familia real, y protagonista de la vida social y seguido por los medios de comunicación, como las estrellas de la prensa del corazón de nuestros días. Los cronistas de la época decían de él que era " el hombre que todos los hombres querrían ser y con quien todas las mujeres querrían casarse"  

Por eso , cuando Eduardo VIII fue coronado , el pueblo lo recibió con una oleada de optimismo , al considerarlo un monarca moderno que daría un nuevo impulso al Imperio Británico. Pero Eduardo , a sus 42 años aún no se había casado y tenía un pasado lleno de aventuras con mujeres casadas, hacia las que parecía sentir una especial inclinación. Entre ellas su primera amante oficial, Freda Birkin,casada y con la que mantendría una larga relación a la que siguieron otras relaciones adulteras como una norteamericana habitual de los medios de comunicación, Thelma Furness. Durante estos años había escrito numerosas cartas a su primera amante, Freda, en la que dejaba muestras de una personalidad no muy equilibrada, manifestando sus temores de volverse loco, de morir joven y de padecer anorexia.

Wallis Simpson y el que fuera rey Eduardo VIII. Defraudó a toda una nación anteponiendo sus deseos personales a la responsabilidad de la institución a la que representaba. Apenas estuvo 10 meses en el trono inglés , fascinado por la norteamericana que tenía una reputación de multiples relaciones sentimentales.  

Sería Thelma Furness la que le presentaría a la que se convertiría en la detonante de todos los acontecimientos que se producirían a continuación, la también norteamericana Wally Simpson (1896-1986), una mujer que ha se había divorciado en dos ocasiones. Se había casado en 1916 con Earl Winfiel Spencer, un piloto de la Armada de los Estados Unidos, al que acompañaría años después cuando este fue traslado a Extremo Oriente. Estando en China conocería al conde italiano Galeazzo Ciano, que luego sería yerno de Benito Mussolini, del que se quedaría embarazada y después de abortar , Wally se quedo estéril . También se dice que aprendería en Asia practicas sexuales que luego usaría para seducir a Eduardo VIII, aunque ni la relación con Ciano, ni el aborto están probados. 

Se divorció de su primer marido en 1927  y un año después vuelve a casarse , ahora con Ernest Aldrich Simpson, un ejecutivo dedicado al transporte marítimo. Sería en 1933 cuando conoció a Eduardo a través de la amante entonces del príncipe heredero, y en 1934 el biógrafo de Eduardo ya escribirá que estaba "servilmente pendiente de ella". Una noche se la llegó a presentar a su madre , lo que causó la indignación de Jorge V, que no podía admitir esa relación por el pasado de Walli, que para entonces también se divorciaba de su segundo marido. Durante el año siguiente, 1935, la dependencia de Eduardo de su amante cada vez era más patente, cubriéndola de joyas y siempre de fiesta en fiesta. El propio Jorge V llegaría a decir "Pido a Dios que mi hijo Eduardo no se case nunca y no tenga hijos" porque sabía el escándalo que se podía producir.

Cuando en 1936 fallece Jorge V, el nuevo rey Eduardo VIII expresa su deseo de contraer matrimonio con Walli, pero eso era del todo imposible, ya que el rey de Inglaterra era también, desde los tiempos de Enrique VIII, la cabeza de la iglesia anglicana, la cual no podía permitir el matrimonio del monarca con una divorciada, algo que no sería permitido hasta el año 2002. Podían tolerar que la tuviera como amante pero si se empeñaba en casarse con ella tendría que renunciar a la corona. Al final así fue, y el 11 de diciembre Eduardo VIII firmó la abdicación y Alberto se convirtió así en el nuevo rey Jorge VI     

VIDEO CON UN DISCURSO ORIGINAL DEL JORGE VI

Grabación de uno de los discursos de Jorge VI , donde es posible apreciar la dificultad y el esfuerzo que tenía que realizar para pronunciarlos


La amistad entre Logue y el rey Jorge VI se prolongaría hasta el final de sus días, y en las cartas que se han conservado se percibe un tono más propio de una amistad entre iguales que entre monarca y súbdito. De hecho , en sus cartas el rey firmaba no con el título sino con su nombre . "El discurso del rey" tiene momentos llenos de tensión , de emoción, donde la empatía con los sufrimientos y la angustia del monarca cuando pronuncia los discursos  te obliga a permanecer en vilo, al tiempo que llegas a comprender la soledad que puedes llegar a sentir cuando ocupas determinados puestos de la vida publica y lo que puede  pesar la responsabilidad de saberse siempre el centro de las miradas y no tener derecho a defraudar , porque representas algo más que un ser humano, eres un símbolo.
 
También esta película te lleva a reflexionar sobre la importancia de la figura del monarca, del valor de su símbolo, y como defrauda a todos Eduardo VIII anteponiendo su vida personal a su responsabilidad con la nación, algo que parecen haber olvidado muchas de las monarquías actuales. Los reyes, si abandonan su carga simbólica no son nada, pues existen por el acuerdo de la nación , no por un derecho auténtico de sangre ni por la gracia de Dios como en la Edad Media.

Lionel Logue, el logopeda que ayudo a Jorge VI a superar en parte sus problemas con la tartamudez y que además le ofreció una amistad que para el rey era un sentimiento casi desconocido
 
Una gran película , con una lección interpretativa de Colin Firth como Jorge VI, e igualmente magníficos Geoffrey Rush como Lionel Logue y Helena Bonham Carter como la reina Isabel, la que todos recordamos como la simpática Reina Madre que llegó a cumplir 101 años. Y para el recuerdo la amistad entre estos dos hombres, y un discurso que ayudó a cambiar la historia.  
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