miércoles, 8 de febrero de 2017

MITOS Y LEYENDAS : NESSIE Y LOS CRÍPTIDOS (PRIMERA PARTE)

"Nuestras esfinges inglesas tienen probóscides  tan largas como su cuerpo, pero en Madagascar debe de haber mariposas nocturnas  con probóscides capaces de extenderse hasta una longitud de entre diez y once pulgadas . Esta suposición mía ha sido ridiculizada por algunos entomólogos" Estas palabras las escribió el célebre naturalista inglés Charles Darwin (1809-1872) en su obra "La fecundación de las orquídeas" que vio la luz por primera vez en 1862, tres años después de la publicación de su obra más conocida y controvertida en su época, "El origen de las especies" donde sentaba las bases de la teoría de la evolución de las especies a través del mecanismo de la selección natural.  En el libro dedicado  las orquídeas , que a partir de su segunda edición en 1877 llevaría el subtítulo de "Las variadas estrategias por las cuales las orquídeas son fertilizadas por insectos",  Darwin recogía sus observaciones acerca de la manera en que las orquídeas eran polinizadas por los insectos con ejemplos de como la selección natural había actuado conjuntamente sobre las orquídeas al mismo tiempo que sobre los insectos que se encargaban de su polinización. En el fragmento que encabeza éste párrafo Darwin habla de las esfinges, una referencia a los esfíngidos , una familia de los lepidópteros, a los que la mayoría de nosotros conoce con el nombre de mariposas. Cuenta Darwin como las esfinges o mariposas inglesas tienen una probóscide , una especie de trompa que en el caso de las mariposas también recibe el nombre de espiritrompa y que utilizan para absorber el alimento ,  en este caso el néctar de las orquídeas producido por unas glándulas llamadas nectarios , cuya longitud es igual a la de su cuerpo y está adaptada al tamaño de las orquídeas inglesas. Pero Darwin también escribe sobre la Angraecum sesquipedale, conocida como Orquídea de Darwin, descubierta en 1822  por el botánico francés Louis Marie Aubert du Petit Thouars (1758-1831), una orquídea  originaria de Madagascar y que se caracteriza porque los nectarios , las glándulas que segregan el néctar que atrae a los insectos, se encuentran hasta a 35 centímetros de profundidad, y por ello Darwin dedujo que las mariposas de Madagascar debían tener una probóscide de hasta once pulgadas, unos 28 centímetros para poder alcanzar los nectarios









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En 1862 Charles Darwin hacía la predicción de la existencia de una especie aún no descubierta de mariposa  dotada de una probóscide o trompa para absorber el néctar  mucho más larga que las mariposas inglesas ya que las orquídeas de Madagascar  (Angraecum sequispedale, hoy conocidas también como orquídeas de Darwin) tenían los nectarios, las glándulas que segregan el néctar , a más profundidad  que las especies de orquídeas. De ésta manera Darwin  por un lado predecía la existencia de una especie todavía no descubierta  por otra relacionaba los efectos de la selección natural en la mariposa  cuya probóscide se había adaptado a la profundidad a la que se encontraba el néctar . Muchos de los entomólogos de su tiempo se burlaron hasta que en 1903 se descubrió la mariposa que tenéis en la imagen, la Xantophan morganii praedicta, a la que podéis ver con su larga probóscide alimentándose del néctar  de una Angraecum sequispedale. Todavía hubo que esperar ciento treinta años desde la predicción de Darwin antes  de que pudiera ser fotografiada por primera vez en 1992 alimentándose de la orquídea como veis en la imagen sobre estas líneas y  ciento cuarenta y dos años  para que fuera  grabada en vídeo en 2004 por el biólogo Philip James DeVries (1952) de la Universidad de Nueva Orleans . Casi un siglo y medio después  teníamos la prueba irrefutable de que Darwin tenía razón en su predicción
(Imagen procedente de https://global.britannica.com)





VÍDEO DE LA XIANTOPHAN MORGANII PRAEDICTA


Aunque el vídeo está en inglés en él podéis ver la grabación realizada por el biólogo  Philip James DeVries (1952) donde por primera vez se capturaba en vídeo en el año 2004  el momento en que una Xiantophan Morganii Praedicta, la mariposa dotada de una enorme probóscide de casi 30 centímetros  que había predicho Darwin , se alimenta del néctar de una orquídea de Darwin














Pero esta hipótesis de Darwin , como él mismo explica, fue  "ridiculizada por algunos entomólogos".Aquellos científicos que se burlaban de Darwin quedarían silenciados cuando en 1903 el banquero y zoólogo británico Lionel Walter Rotchschild (1868-1937) y el también zoólogo y botánico alemán Karl Jordan (1861-1959) descubrían una nueva especie de  mariposa endémica de las selvas de Madagascar que estaba dotada de una enorme probóscide que alcanzaba los treinta centímetros. Era la prueba de que la predicción de Darwin era correcta y por eso su nombre científico, Xianthopan morganii praedicta,  lleva el término praedicta, que en latín significa predicha,  porque Darwin predijo su existencia. Durante los veintiún años que separan la hipótesis de Darwin del descubrimiento de la mariposa que se ajustaba a su descripción , la Xantophan morganii praedicta fue un animal oculto cuya existencia era sólo una suposición. Nos vamos a otro lugar de África, en concreto a la antigua colonia belga del Congo, actual República Democrática del Congo, para encontrarnos con el explorador y periodista  galés Henry Morton Stanley (1841-1904), célebre por sus expediciones por África Central y sobre todo por haber encontrado en 1871 a orillas del lago Tanganica  al no menos conocido explorador y misionero escocés David Livingstone (1813-1873)  del que nada se sabía desde hacía años. Stanley se hallaba en el territorio del pueblo pigmeo  y le llamó la atención que estos no mostrasen temor al contemplar los caballos a pesar de no haberlos visto nunca. antes  de aquel momento. Stanley anotaría en su diario que los pigmeos le hablaron de un animal parecido al caballo aunque de menos tamaño que vivía en la selva, de ahí que no sintieran miedo ni se extrañaran por la forma de los caballos pues estaban familiarizados con otro animal de gran parecido con los caballos.  A ese animal desconocido para el hombre blanco le daban el nombre de O´Kapi u O´api.  La posible existencia de éste animal despertó también la curiosidad del político , botánico y explorador británico Harry Johnston (1858-1927), miembro de la Royal Geographical Society y que en 1884 había dirigido una expedición científica al Monte Kilimanjaro, la mayor altura de África . Su interés nació  cuando en 1900 visitó la Exposición Universal de París donde  encontró a un grupo de pigmeos que estaban siendo expuestos en uno de aquellos infames Zoos humanos tan en boga en aquel tiempo, donde pueblos considerados exóticos eran exhibidos como si se tratara de otra especie animal para asombro y deleite de los visitantes. 










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Fotografía de las dos muestras de piel que Harry Johnston envió a Londres después de su primer viaje de exploración a las tierras de los pigmeos en el Congo.  Por la piel rayada creyeron que se trataba de una nueva especie de cebra y la clasificaron dentro de la familia de los équidos a la que pertenecen los caballos, las cebras y los asnos . Hubo que esperar a que Johnston enviara  las pieles y los cráneos de dos ejemplares además de observar sus huellas , para confirmar que no se trataba de un équido, sino de un animal desconocido emparentado con la jirafa y al que se bautizaría con el nombre de Okapi, pues así lo llamaban los pigmeos. El nombre científico  incluiría , en honor de Harry Johnston, su apellido  para denominarlo Okapia Johnstoni. Lo que en 1890 no era más que una anotación en el diario de Stanley  se había convertido en el descubrimiento de una nueva especie, un gran mamífero que habitaba en la profundidad de las selvas congoleñas
(Imagen procedente de https://commons.wikimedia.org/)









Johnston intervino para liberar a los pigmeos de aquella vergonzosa exhibición y los acompañó en ese año de 1900 de regreso a su hogar en el interior de la selva del Congo belga. Allí Johnston  pudo contemplar las pieles correspondientes a los cuartos traseros de un animal hasta entonces desconocido y que parecían corresponder al que los pigmeos describieran  una década antes a Stanley. Johnston enviaría las pieles del animal a Inglaterra  donde comprobaron que pertenecía a un cuadrúpedo que no había sido descrito hasta entonces , parecido a la cebra y , por lo tanto, lo consideraron perteneciente a la familia de los équidos, por lo que lo bautizaron con el nombre científico de Equus( familia a la que pertenecen exclusivamente los caballos, asnos y cebras)  Johnstoni, en reconocimiento a Harry Johnston por la confirmación de la existencia del animal. En una nueva expedición Johnston pudo observar las huellas del animal descubriendo que no era un perisodáctilo como los caballos y otros miembros de la familia de los équidos . En este punto tengo que contaros que los caballos son mamíferos ungulados, termino éste último que significa que al caminar se apoyan sobre el extremo de los dedos que suele estar recubierto por  pezuñas  para protegerlos. A su condición de ungulados los caballos suman la de ser perisodáctilos, término que se aplica para los ungulados que cuentan con un número impar de dedos. Las huellas que había hallado Johsnton correspondían a un miembro de la familia de los ungulados, como los caballos, pero a diferencia de los caballos y otros équidos  se trataba de un ungulado artiodáctilo, es decir, con un número par de dedos. En este mismo viaje Johnston pudo obtener las pieles y cráneos de dos ejemplares del desconocido animal  con los que regresó a Inglaterra para que fueran nuevamente examinados . Los estudios demostraron que no se trataba de un animal emparentado con los caballos sino que su pariente más cercano sería la jirafa y así fue rebautizado con el nombre de Okapia Johnstoni (Okapia por el nombre que los pigmeos daban al animal)  De esa forma otro animal cuya existencia sólo era una conjetura desde 1890 , cuando  Stanley hizo la primera referencia escrita a su presencia en las selvas del Congo, se convertía en realidad de la misma forma que lo había hecho la mariposa de Darwin. 










Litografía de dos  Okapis realizado por Henry "Harry" Hamilton Johnston (1858-1927), el hombre que descubrió para Occidente la existencia de éste animal  del que todavía hoy sabemos muy poco pues apenas ha podido ser observado.  Es el pariente vivo más cercano de la jirafa  que vive exclusivamente en las selvas de la República Democrática del Congo .Puede llegar a medir hasta 2,15 metros de longitud y 1,80 de altura y su peso oscila entre los 200 y los 300 kilos.   Se cree que sólo paren una cría  y que el tiempo de gestación   puede ser de alrededor de 440 días . Su pelo es también diferente a las jirafas como podéis ver en el dibujo, de color rojizo excepto en los cuartos traseros donde se asemeja al pelaje de las cebras . Son herbívoros, su esperanza de vida ronda los treinta años y se desconoce su población por lo inaccesible del territorio que ocupa, pero está clasificada dentro de las especies amenazadas por la destrucción de su hábitat
(Imagen procedente de https://en.wikipedia.org)








Ahora viajaremos hasta  el 22 de diciembre de 1938. Nos encontramos a bordo del barco pesquero Nerine, gobernado por el capitán Hendrik Goosen, que se encuentra faenando cerca de la desembocadura del río  Chalumna, un curso fluvial de apenas setenta y ocho kilómetros  situado en la República Sudafricana. Entre sus capturas se encontraba un pez que no lograba identificar y decidió llamar a  Marjorie Courtenay -Latimer(1907-2004) , que trabajaba  en el East London Museum, un museo de historia natural situado en la localidad sudafricana de East London. Los pescadores conocían el interés de Marjorie por los espécimenes extraños y por eso el capitán Goosen la avisó para que fuera a verlo. Marjorie acudió al puerto y según ella misma contaría después "Retiré la capa de lodo que lo cubría y se reveló bajo ellos el pez más hermoso que había visto nunca". Después de llevarse consigo el ejemplar al museo en un taxi, trató de identificarlo observando los dibujos de diferentes especies de peces en sus libros pero sin éxito. Convencida de que se trataba de un ejemplar único pero sin medios para identificarlo, trató de ponerse en contacto con su amigo , el químico e ictiólogo (zoólogo experto en peces) sudafricano  James Leonard Brierley Smith (1897-1968) pero, por desgracia, en aquel momento Smith se encontraba de viaje en Londres . Sin medios tampoco para conservarlo de forma adecuada, Marjorie tuvo que llevarlo a un taxidermista . Por fin, Smith regresó en febrero de 1939 y fue entonces cuando pudo examinar el ejemplar y no dudó en identificarlo como un celacanto. "No había sombra de duda -diría después Smith - Era  como si una de aquellas criaturas de 200 millones de años de antigüedad hubiera vuelto a la vida de nuevo" y añadía que cuando lo vio fue como "si una bomba estallara en mi cerebro" y dijo a su amiga "este descubrimiento estará en la boca de cada científico del mundo"  Smith bautizó al ejemplar  con el nombre científico de Latimera Chalumnae ,  Latimera en honor de Marjorie-Latimer , pues ella había sido la primera  en identificarlo como un espécimen inusual y posiblemente sin ella el ejemplar se habría perdido. En cuanto a Chalumnae era por el lugar donde fue capturado, la desembocadura del río Chalumna. Tendrían que pasar catorce años hasta que en el invierno de 1952 se capturase un nuevo ejemplar en las islas Comores, un archipiélago de tres islas situado entre la costa de Mozambique y la isla de Madagascar .










Fotografía de Marjorie Courtenay-Latimer(1907-2004) junto al ejemplar de celacanto  que fue pescado por el barco del capitán Hendrik Goosen el 22 de diciembre de 1938  cerca de la  desembocadura del río Chalumna en la República Sudafricana. Dos meses más tarde , en febrero de 1939, el ictiólogo  James Leonard Brierley Smith (1897-1968)  confirmaría que se trataba de un celacanto, especie que se creía extinguida  hace 65 millones de años. Sus orígenes se remontan a hace 400 millones de años , pueden llegar a medir alrededor del metro y medio y pesar hasta 70 kilos.  . En 1952 se descubrió un nuevo ejemplar en las aguas de las islas Comores, un archipiélago situado entre Mozambique y Madagascar y posteriormente se han ido hallando más poblaciones por todo el Océano Índico.Se sabe poco de ellos, viven a gran profundidad y se estima que  podrían vivir más de cien años aunque tampoco se conoce con exactitud. El biólogo alemán Hans W. Fricke (1941) dirigió durante 21 años un estudio  para el Max Planck Institute de Bremen (Alemania) sobre la población de celacantos de las Comores  y los resultados fueron confusos y aumentaron las incógnitas sobre este auténtico fósil viviente . En un reportaje de la revista National Geographic basado en la investigación de Fricke se explica que 
"Parece que sólo muere al año aproximadamente  el 4,4% de una población de celacantos, una tasa de mortalidad  muy baja entre los peces. Fricke estima que ésta especie puede vivir unos 100 años  . Hay otro dato todavía más extraño , los tres o cuatro celacantos que mueren cada año en una población de cien celacantos son sustituidos por otros tres o cuatro adultos que aparecen misteriosamente sin que nadie sepa cómo. Además, el aspecto de esta especie no muestra el paso del tiempo, lo que hace muy difícil determinar su edad"  (Imagen procedente de https://en.wikipedia.org )







El celacanto , al contrario que el okapi o  la mariposa Xanthopan morganii praedicta de Madagascar, no era una nueva especie, pues se conocía su existencia gracias al hallazgo de fósiles, pero se lo creía extinguido desde el final del período Cretácico, hace sesenta y cinco millones de años, cuando se produjo la extinción de los dinosaurios.del que el celacanto había sido contemporáneo pues se estima que su existencia se remonta a hace cuatrocientos millones de años. Se trataba de un fósil viviente, una expresión informal para lo que en biología se denomina un relicto, un término que se emplea para aquellas especies que, como el celacanto , sobreviven mientras que  el resto de especies contemporáneas se han extinguido, como sucedió con los dinosaurios. Además de la importancia científica del  descubrimiento de un ejemplar vivo de  celacanto, el hallazgo dio una nueva relevancia al valor  los relatos  sobre misteriosas criaturas avistadas en diferentes lugares del mundo y que hasta ese momento se consideraban simples leyendas. Con el ejemplo del celacanto en la mente  comenzaron a aparecer voces que defendían que aquellas leyendas podrían basarse en seres reales, animales prehistóricos que , como el celacanto, se creían extinguidos pero que continuaban existiendo  ocultos en lugares todavía inexplorados o inaccesibles. A lo largo de la historia abundaban los relatos sobre serpientes marinas gigantes, pulpos de dimensiones colosales , homínidos  recubiertos de pelo y de talla superior a la humana y , uno de los más recurrentes, los monstruos que habían sido avistados en lagos de diferentes partes del mundo como  el Ogopogo del lago canadiense de Okanagan , el Nahuelito, una criatura acuática que viviría en las aguas del Lago Nahuel Huapi en la Patagonia argentina, el Champ , también llamado monstruo del Lago Champlein, que habitaría en las aguas de éste lago situado en la frontera entre Estados Unidos y  Canadá  , el Monstruo del Lago Tota  , lago que se halla en Colombia y  en el que las primeras referencias a la existencia de un ser desconocido  en sus aguas se remontan a la crónica del conquistador español Gonzálo Jiménez de Quesada (1509-1579), el Monstruo del Lago Tianchi que hace referencia a la supuesta criatura que habita en el hermoso Lago del Cielo  situado en el antiguo cráter del volcán del Monte Paektu en la frontera entre China y Corea del Norte a unos 2700 metros de altura , o el Mokèlé Mbèmbé, otra criatura sobre la que existen múltiples relatos de su avistamiento en pantanos y ríos de África Central. 









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Una hermosa fotografía del Lago Tianchi o Lago del Cielo , que ocupa el interior del cráter del volcán Monte Paektu de 2744 metros de altura  , situado en la frontera entre China y Corea del Norte. Con una superficie de 9 kilómetros cuadrados y una profundidad máxima de 384 metros , sería el hogar del supuesto monstruo del Lago Tianchi ,   del que los primeros informes de su presencia se remontan al año 1903 . Como sucede con el monstruo del Lago Ness se suceden testimonios pero sin pruebas concretas de la existencia de ningún animal extraordinario en el interior del lago, aunque en diferentes páginas  web se menciona un vídeo realizado por un reportero de la televisión china que el 6 de septiembre  2007 habría grabado un vídeo en el que aparecen seis criaturas   dotadas con aletas como las de las focas que habrían nadado a la vista durante más de hora y media. Como suele suceder las fotografías fijas distribuidas no aclaraban nada . Lo mismo sucede con otros célebres miembros de los críptidos, que han sido buscados por numerosas expediciones y utilizando la tecnología actual pero sin resultados  
(Imagen procedente de https://es.wikipedia.org )









Tres años después de que  en 1952 apareciera el segundo ejemplar de celacanto  , en 1955  veía la luz  el libro "Tras la pista de los animales desconocidos" escrito por el zoólogo francobelga Bernard Heuvelmans (1916-2001)  que contaba con un prólogo del conocido zoólogo y naturalista inglés Gerald Durrell (1925-1995). En esta obra Heuvelmans   desarrollaba una lista de animales que hasta ese momento existían solo en relatos del folclore popular, en leyendas y mitos, pero  Heuvelmans creía que era necesario investigar esos relatos de una manera científica en oposición a aquellos científicos que se negaban a prestar atención a esos relatos de animales desconocidos por considerarlos fábulas.  El libro tendría una gran acogida entre el público en general, pero no así dentro del mundo científico , pero eso no impidió  que en los años siguientes Heuvelmans siguiera  trabajando en la misma dirección de investigación, escribiendo obras como  "En la estela de las serpientes de mar" publicado en 1968 , "En la estela de los monstruos marinos: el Kraken y el pulpo colosal" de 1975  o "Los últimos dragones de África" en 1978 entre otras . Por ello es considerado el padre  de la denominada Criptozoología , un término que no figura en el Diccionario de la Lengua Española, y que procede del griego significando literalmente "estudio de los animales ocultos", o como la definiría el propio Heuvelmans "el estudio de los animales sobre cuya existencia sólo poseemos evidencia circunstancia y testimonial, o bien evidencia material considerada insuficiente  por la mayoría"  Heuvelmans quiso quitarse la etiqueta de padre de la criptozoología , pues para escribir su obra  "Tras la pista de los animales desconocidos " decía haberse inspirado  en el libro "La gran serpiente marina" escrito  en 1892 por el zoólogo holandés Anthonie Cornelis Oudemans (1858-1943) donde estudiaba los relatos de avistamientos de grandes serpientes marinas a lo largo de la historia , aventurando que los testimonios podrían referirse  a una especie de foca de gran tamaño que todavía no había sido descrita y a la que incluso dio el nombre de Megophias megophias. Según Heuvelmans esta obra de Oudemans significó el auténtico nacimiento de la criptozoología. 










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Portada del libro publicado en 1955 con el título de "Tras la pista de los animales desconocidos" escrito por el zoólogo Bernard Heuvelmans(1916-2001) y con prólogo del naturalista Gerald Durrell (1925-1995) que aunque no sea el primer libro que trata el tema es considerado la obra fundadora de la criptozoología, termino que él sugirió en esta obra por primera vez para designar la búsqueda de animales cuya existencia no ha sido probada y que sólo está respaldada por su mención en mitos, leyendas y por testimonios de quienes dicen haberlos visto. . Heuvelmans trató de que la criptozoología fuera reconocida como una disciplina científica más aunque no lo lograría, si bien si llegó a fundar la Sociedad Internacional de Criptozoología que se mantuvo en activo entre 1983 y 1996 antes de su desaparición por problemas económicos, lo que no es óbice para que hoy la criptozoología siga teniendo muchos seguidores  que siguen buscando  a los críptidos, el nombre que reciben estos animales que si tienen algo en común es que  no se ha podido probar la existencia de ninguno de ellos , al no ser que consideremos al okapi  o al celacanto miembros de esta lista que ya han sido descubiertos
(Imagen procedente de http://cryptomundo.com )









Aunque la comunidad científica no reconocería  a la criptozoología como una rama de la ciencia, Heuvelmans  fundó en Francia en 1975 el Centro de Criptozoología  y siete años más tarde participaría en la creación de la Sociedad Internacional de Criptozoología (ISC por sus siglas en inglés) en 1982 cuya sede se establecería en Washington DC y de la cual el primer presidente sería el propio Heuvelmans, eligiendo como bandera de la nueva organización la figura del Okapi , aquel animal descubierto nada más nacer el siglo XX en el corazón de África como veíamos un poco más arriba y que los seguidores de la criptozoología consideraban  el mejor ejemplo de que los relatos  y leyendas que hablaban de animales desconocidos deberían ser estudiados para comprobar si no eran más que eso, leyendas, o había algo de cierto en ellos.  La Sociedad tenía su propia  publicación , la revista "Cryptozoology" , donde acerca de la razón de existir de la Sociedad y los fines que perseguía escribía que  la Sociedad servía  "como un punto focal para la investigación , análisis, publicación y discusión de todos los temas relativos a los animales de forma o tamaño inusitado o de ocurrencia inesperada en espacio y tiempo" Estos animales ocultos, cuya existencia se limita a testimonios de avistamientos y a referencias en leyendas y tradiciones, pero de los que se carece de pruebas científicas que avalen esa existencia ,  recibirían el nombre de críptidos, un término al que multitud de páginas en Internet atribuyen a un tal John E. Wall, un criptozoólogo  que la habría utilizado en una carta o artículo publicado en 1983 en el numero de septiembre de la revista "Cryptozoology". No he podido encontrar ninguna referencia a ese artículo ni tampoco a John E. Wall por lo que me limito a consignar el dato sin saber si es o no correcto. Fuera como fuese, después de trece años de vida, la Sociedad Internacional de Criptozoología dejaría de estar en activo en 1996 después de trece años de existencia debido a problemas económicos y sin que hubiera conseguido sacar a la luz alguno de los animales ocultos o críptidos que aparecían en sus listas . 








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En este gráfico vemos la diferencia entre el cráneo de un Homo Floresiensis y el de un humano moderno  que lo cuadriplica en tamaño. También su altura, que podéis ver en la parte inferior, que no superara el metro. En la esquina superior derecha podéis observar la localización de la isla de Flores en Indonesia y dentro de la isla la localización de la cueva de Liang Bua donde fue descubierto el primer fósil de este nuevo homínido en el año 2003. Al  principio la comunicación del descubrimiento fue muy criticado   pues rompía los esquemas ya que el Homo Floresiensis no entraba dentro del proceso evolutivo, al contrario, era como una involución, más pequeño corporalmente y con menor capacidad craneal . Llegó a ser calificado de "la patraña del Hobbit" mientras que otros lo consideraban un ejemplar  de Homo Sapiens afectado por alguna dolencia que había producido raquitismo. Pero  el equipo de excavación dirigido por Thomas Sutikna  del Instituto de Arqueología Arkenas de Yakarta,  descubrió  los esqueletos de otros cinco o seis individuos , todavía más pequeños que el primero , siendo los huesos más antiguos de hace 95.000 años y los más recientes de hace 17.000 años. . Además han ido encontrando hasta más de 100.000 instrumentos líticos  usados como herramientas  y junto a ellos huesos de animales, lo que demostraba que eran artesanos y cazadores. Se trataba de una nueva especie de homínidos, cuyo pequeño tamaño  es todavía materia de debate e investigación aunque podría ser una adaptación al hábitat  de la isla , sin que sepamos como llegaron a la Isla de Flores, ya que nunca estuvo unida por tierra al continente, asiático ni el lugar que ocupa en el árbol genealógico  de los homínidos y ese es su mayor enigma porque su esqueleto es una   mezcla de rasgos físicos de simio, de homínido y de hombre moderno, una especie de puzle  con huesos de diferentes épocas del proceso de hominización    
(Imagen procedente de historiadoreshistericos.wordpress.com)







Aunque no todos los criptozoólogos estarían de acuerdo con esta afirmación pues consideran que hallazgos como el  Homo Floresiensis , más conocido como Hombre de Flores o el todavía más popular Hobbit  debido a su pequeño tamaño. Se trata de un homínido extinto  cuyos primeros fósiles se descubrieron  en 2003  en la cueva de Liang Bua, en la  isla de Flores, en Indonesia.  Este primer ejemplar sería bautizado como LB1 (por las iniciales de la cueva de Liang Bua)  y aunque su altura era de apenas un metro, el equivalente a un niño de cinco años de edad,  su dentadura estaba desgastada y padecía artritis . estimando su edad al fallecer en alrededor de treinta años.  Su cráneo, con 417 centímetros cúbicos de capacidad, era equivalente al de un chimpancé  y habría muerto hace unos 18.000 años, es decir, contemporáneo al  Homo Sapiens en un tiempo en el que hasta entonces se creía que e hombre moderno  era la única especie humana en la Tierra después de la extinción del Homo Neanderthal . El paleoantropólogo australiano Peter Brown, de la Universidad  de Nueva Inglaterra en Australia y el científico que clasificó a este primer ejemplar del Homo Floresiensis como un homínido decía en un reportaje de la revista "Geo" del año 2013 dedicado al  pequeño homínido que "el hallazgo de una nave alienígena  no nos habría sorprendido  tanto como este fósil"  Fue un gran descubrimiento, que todavía sigue siendo objeto de estudio , pero se trata de un miembro más de la familia del genero homo, pero los criptozoólogos  han querido ver en este descubrimiento  la confirmación de la existencia de uno de los críptidos , el Orang Pendek, que significa  "Pequeño hombre" , que hace referencia a la leyenda de la existencia de una criatura de pequeño tamaño y cubierta de vello color cobrizo que viviría en la profundidad de la selva de la isla de Sumatra. Sin embargo, no hay ninguna prueba que conecte al Homo Floresiensis con la leyenda  del Orang Pendek . Un muro, el de las evidencias científicas, contra el que una y otra vez se golpea la criptozoología.  En todo caso  en este recorrido hemos conocido los orígenes de la criptozoología, algunas de las criaturas que forman parte de su lista e incluso del nombre de los animales que son objeto de su atención , los críptidos. En la segunda parte nos adentraremos en la historia del que probablemente es la más conocida de todas las criaturas que son el objeto de estudio de la criptozoología, lo que nos llevará hasta las frías y oscuras aguas del más grande de los lagos escoceses, el Loch Ness. 


Enlace con la segunda parte de Nessie y los críptidos

http://chrismielost.blogspot.com.es/2017/02/mitos-y-leyendas-nessie-y-los-criptidos_11.html

Enlace con la tercera parte de  Nessie y los críptidos 
http://chrismielost.blogspot.com.es/2017/02/mitos-y-leyendas-nessie-y-los-criptidos_13.html

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