lunes, 15 de junio de 2015

REDESCUBRIENDO A FRANCISCO DE ZURBARÁN (PRIMERA PARTE)

Hace unos días visité la magnífica exposición preparada por el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid  sobre la obra y la vida del pintor español Francisco de Zurbarán (1598-1664) , donde a lo largo de siete salas se expone por orden cronológico sesenta y cuatro cuadros del pintor extremeño . Como suele suceder cuando el trabajo de un artista coincide en el tiempo con uno de los grandes genios de la historia, la obra de Zurbarán ha quedado en parte eclipsada por su coetáneo y amigo , el pintor sevillano Diego Rodríguez de Silva y Velázquez (1599-1660), y por otro gran pintor algo posterior aunque coincidieron en el tiempo, el también sevillano Bartolomé Esteban Murillo (1617-1682) . Como al ser humano le gusta poner etiquetas para clasificar las cosas, lo que es útil para ordenar pero no tanto para comprender la obra de un artista, Zurbarán ha  tenido que sufrir durante siglos la etiqueta de ser "el pintor de los monjes", porque es cierto que gran parte de su producción se centra en cuadros dedicados a quienes eran sus principales mecenas y clientes, las órdenes religiosas, desde la Orden de Nuestra Señora de la Merced, a los franciscanos, dominicos  y los cartujos, algo nada extraño si tenemos en cuenta que en Sevilla, donde Zurbarán desarrollaría gran parte de su obra,  había a comienzos del sigo XVII nada menos que treinta y siete conventos .Pero la exposición del Thyssen-Bornemisza nos ofrece lo que su título promete, "Una nueva mirada" , para muchos , como me ha sucedido a mi , el descubrimiento de un pintor y su obra rompiendo etiquetas e ideas preconcebidas y poniendo en su lugar a Zurbarán, un lugar que se encuentra entre los grandes artistas españoles del llamado Siglo de Oro. Así que si me queréis acompañar , vamos a realizar un viaje por su vida y obra y también por la del mundo en que vivió, un tiempo en el que España era todavía el mayor Imperio del mundo y Sevilla una de las ciudades más importantes, ricas y pobladas de Europa. Cuando la vida de Zurbarán se extinga también ese mundo en el que nació habrá sufrido un gran cambio. 



Fotografía del interior del Museo Thyssen Bornemisza con varias obras que forman parte de la exposición  "Zurbarán: Una nueva mirada" llamada así porque trata de descubrirnos otro Zurbarán más allá a la imagen tradicional  del pintor como retratista de monjes . Fue un pintor casi olvidado hasta que en el siglo XIX , cuando los franceses abandonaban la Península  al final de la Guerra de Independencia, se llevaron muchas de sus obras y comenzó a ser conocido más allá de nuestras fronteras . En ella se pueden ver incluso temas ajenos a la religión aunque la espiritualidad  está presente en casi todas las obras de Zurbarán, que ,como dice la autora del catálogo de la muestra,  "Lo que hace Zurbarán es sacralizar lo cotidiano"
(Imagen procedente de fotopaco.blogspot.com)

 "Su Majestad ha hecho alarde de una increíble paciencia en sus agudos sufrimientos causados por la gota  y las numerosas llagas que lo cubren. Su valor no lo ha abandonado. Se ha familiarizado  mucho no sólo con la idea de la muerte, sino con los detalles de lo que habrá de hacerse cuando él se haya ido" escribía al Senado  de Venecia el embajador veneciano en la corte española Giovanni Soranzo el 31 de agosto de 1598 en la agonía del monarca español Felipe II(1527-1598).  Unos días después, e 13 de septiembre, Soranzo enviaba una nueva carta en la que anunciaba "El rey ha muerto. Su Majestad expiró en El Escorial  esta mañana al amanecer. Aunque generalmente el cambio es popular , los nobles y plebeyos , ricos y pobres, universalmente muestran gran pena". En efecto, el monarca más poderosos de su tiempo, que unía en su persona las coronas de España y Portugal y con ello el gobierno de todos sus territorios que se extendían por América, África y Asia, un Imperio de unas dimensiones como no se había conocido  hasta entonces y del que con justicia se decía que en él "nunca se ponía el sol" , aunque no le faltaban poderosos enemigos, desde el Imperio Otomano al este, con el que había combatido durante buena parte del siglo XVI por la hegemonía en el Mediterráneo, a la Inglaterra de la reina Isabel I(1533-1603) , aliada a menudo con uno de los grandes quebraderos de cabeza de la monarquía española, las Provincias Unidas, que corresponden a los actuales Países Bajos,  con las que España mantendría un largo conflicto conocido como Guerra de los Ochenta Años  ya que se prolongó desde 1568 hasta 1648, desangrando las arcas de la corona española que invertía allí buena parte del oro y la plata procedente de América además de las vidas perdidas. A todo ello había que unir la permanente rivalidad con Francia, que se acentuaría durante la primera mitad del siglo XVII y los conflictos religiosos con los países protestantes que conducirían a España a participar años después en la Guerra de los Treinta años


Mapa con las dimensiones del Imperio Español en el momento de la muerte de Felipe II en 1598 y que heredaba su hijo Felipe III  que lo mantendrían sin cambios .Desde Filipinas en el este hasta los Virreinatos de Nueva España y del Perú en el continente americano, en el Imperio Español bien se podía decir que nunca se ponía el sol. Era el primer Imperio global y fue en él donde se desarrollaría la vida de Zurbarán  (Imagen procedente de brujulayastrolabio.blogspot.com )

De momento, tras la muerte del llamado "Rey Prudente", le sucede en el trono su hijo Felipe III(1578-1621) , un reinado que será una especie de tregua en las constantes guerras en las que se había visto implicada España durante los últimos decenios , un tiempo que el historiador e hispanista inglés John Huxtable Elliot (1930) ha propuesto bautizar con el nombre de Pax Hispanica en recuerdo de aquellos años de relativa paz  que vivió el Imperio Romano durante el gobierno del emperador César Augusto (63 a. C-14. d. C) y que fue conocida como Pax Romana. Por supuesto, no serán años de paz absoluta, algo imposible en un Imperio con las dimensiones territoriales del español cuyas tropas combatirán en más de ciento cincuenta batallas a lo largo del reinado de Felipe III, pero en el que no habrá las grandes guerras que hubo antes y que vendrán después de los años de gobierno de Felipe III. Este era el panorama de España, cuando menos de dos meses después de la muerte de Felipe II , el 7 de noviembre de 1598, nacía en Fuente de Cantos, una población situada en la provincia extremeña de Badajoz,  el quinto hijo del comerciante Luis de Zurbarán y su esposa Isabel Márquez. Pocos datos he encontrado en ´las diferentes biografías sobre el futuro pintor acerca de sus primeros años. El periodista y escritor español Luis Reyes en su semblanza biográfica sobre Zurbarán  para la revista "Descubrir el Arte"   nos remite al año 1613 como la primera noticia cierta que tenemos sobre un Zurbarán todavía adolescente , pues contaba entonces quince años de edad. Se refiere Reyes a un poder que aparece recogido por primera vez en la biografía sobre el pintor escrita en 1911 por el historiador español José Cascales Muñoz (1866-1933) con el titulo de "Francisco de Zurbarán. Su época,su vida y sus obras". 


Retrato de Sevilla realizado durante la segunda mitad del siglo XVI por el pintor español Alonso Sánchez Coello(1531-1588). Con una población de alrededor de 150.000 personas era a comienzos del siglo XVII la ciudad más habitada de las que formaban parte del Imperio Español excepto Nápoles . La ciudad tenía el monopolio del comercio con América , lo que significaba que todas las naves procedentes del continente americano cargadas de oro, plata y todo tipo de riquezas, navegaban  remontando el curso del Guadalquivir hasta desembarcar sus bodegas repletas en el puerto fluvial sevillano , al tiempo que se llevaban mercancías desde  muchos lugares a Sevilla para que fueran transportadas a América. Este tráfico constante de mercancías procuraba grandes beneficios a los comerciantes instalados en la ciudad sevillana y también para la Corona española que llenaba sus siempre hambrientas y vacías arcas con los impuestos y tasas que cobraba por las mercancías y las transacciones que aquí se realizaban. La atmósfera en la ciudad era vibrante  aunque las condiciones de vida en la ciudad dejaban bastante que desear  debido sobre todo al hacinamiento de la población  y a las malas condiciones higiénicas que se unía al riesgo de enfermedades que podían ser introducidas en la ciudad por las tripulaciones de barcos que venían de puertos remotos .Esta era la ciudad a la que vendría a vivir como aprendiz  Francisco de Zurbarán con quince años de edad(Imagen procedente de http://es.wikipedia.org )

Este poder era un documento escrito el 19 de diciembre de 1613 por el padre del joven, Luis de Zurbarán, dirigido a un hombre llamado Pedro de Elgueta, vecino de la ciudad de Sevilla, en la que el primero le pedía que buscara para su hijo un lugar donde pudiera iniciarse en el "oficio de pintor" bien fuera "así en la ciudad de Sevilla como en otras partes".¿Por qué Sevilla? Miremos un poco más atrás en el tiempo, cuando en 1492 el navegante al servicio de los Reyes Católicos, Cristóbal Colón (hacia 1447-1506), cruzaba el Atlántico y alcanzaba, sin saberlo entonces, las tierras de un nuevo continente. A partir de su segundo viaje en 1493  los asuntos concernientes a esta nuevas tierras habían sido confiados por la reina Isabel de Castilla (1451-1504) al deán de la catedral de Sevilla, Juan Rodríguez de Fonseca (1451-1524), que se encargaría a partir de entonces de organizar todo lo referente a la exploración y la organización de las nuevas tierras descubiertas, lo que le llevaría a un enfrentamiento directo con Cristóbal Colón , pero no puedo ahora desviarme de nuestro tema. El caso es que sería Fonseca uno de los impulsores de la creación en 1503 de la Casa de la Contratación de Indias en la ciudad de Sevilla  que tendrá como una de sus principales funciones  el control de todo el comercio con el Nuevo Mundo. Entre otras cosas Sevilla se beneficiaba  de una posición estratégica ideal , construida a orillas del río Guadalquivir cuyo curso era navegable para las naves procedentes de América que atracaban con sus bodegas llenas de riquezas en el puerto fluvial sevillano y allí volvían a llenar sus bodegas con productos para el Nuevo Mundo. De ésta forma Sevilla se convertiría en el centro comercial más importante de Europa, una ciudad cosmopolita que ya en el siglo XVII, cuando viaja hasta allí el joven Zurbarán, es la segunda ciudad más poblada del vasto Imperio español, con más de 150.000 habitantes, sólo por detrás de Nápoles. 


Francisco de Zurbarán autoportrait.jpg
Se cree que esta obra es  un autorretrato de Francisco de Zurbarán. Forma parte del cuadro "San Lucas como pintor ante Cristo en la cruz" realizada entre 1630 y 1639 y que se exhibe en el Museo del Prado de Madrid (aquí he omitido la imagen del Cristo para que pudierais ver mejor al que se supone que es Zurbarán representado como San Lucas)
Mucho antes de esto, el 15 de enero de 1614 , firmaba el contrato para entrar a trabajar como aprendiz en el taller del pintor Pedro Díaz de Villanueva en Sevilla. En el se podía leer escrito por Pedro Elgueta, al que Luis de Zurbarán había encargado encontrar un  taller donde su hijo pudiera entrar a trabajar como aprendiz
"Pongo  a aprender  el arte de pintar a Francisco de  Zurbarán , hijo del dicho Luis de Zurbarán , con vos, Pedro Díaz de Villanueva, pintor de imaginaria, por tiempo de tres años, que han de comenzar a correr des hoy , día de la fecha de ésta carta, en adelante , para que en éste tiempo os sirva en vuestro arte bien y cumplidamente "
Y un poco más adelante añadía
"Y es condición que si el dicho Francisco quisiera  en estos tres años trabajar los día de fiesta , todo lo que así ganare  debe ser para él sin que vos le podáis pedir nada"
Así comenzaba su aprendizaje  un Zurbarán de quince años de edad en una de las ciudades más excitantes de Europa en la primera mitad del siglo XVII
 (Imagen procedente de http://es.wikipedia.org )

Por eso en aquel momento Sevilla era el lugar ideal para buscar fortuna en cualquier profesión, incluida la pintura, pues allí corría el dinero , era una especie de Nueva York del siglo XVII y esa es la razón que Luis de Zurbarán buscara una oportunidad para su hijo poniéndolo en manos del tal Pedro de Elgueta  que al parece encontró un hueco para Francisco en el taller del pintor Pedro Díaz de Villanueva  y digo al parecer porque de su nuevo maestro no sabemos nada , excepto que Francisco firmó el 15 de enero de 1614 un contrato con el que iba a ser su maestro para entrar a trabajar como aprendiz en su taller por espacio de tres años, un documento que se conserva en el Archivo de Protocolos Históricos de Sevilla . No volveremos a saber mucho más de Zurbarán en los siguientes tres años. Según un artículo del catedrático de Historia del Arte José Manuel Cruz Valdovinos , en aquel contrato  Díaz de Villanueva no figuraba como vecino de Sevilla e incluso tuvo que presentar testigos para que juraran conocerle y que atestiguaran que era quien decía ser, lo que demostraría que su nombre no era conocido por el escribano que redactó el contrato. Hay dudas incluso de que Zurbarán estudiara esos tres años en Sevilla porque su contrato como aprendiz por tres años terminaba el 15 de enero de 1617 y  Zurbarán no hizo su examen para convertirse en Maestro en ese año, al menos no en Sevilla, porque hay un registro que menciona que no lo hizo hasta mayo de 1630. Fuera como fuese , parece que durante estancia en Sevilla conoció en 1616  a otro de los grandes maestros españoles del  siglo XVII, un adolescente Alonso Cano (1601-1667) que desde su Granada natal , donde ya despuntaba su talento, fue enviado a Sevilla hacia 1614 o 1615  por las mismas razones que Zurbarán, porque era allí donde había más posibilidades de desarrollar ese talento y de tener oportunidades de trabajar. 


Retrato que se cree que podría ser el pintor Francisco  Pacheco que habría sido realizado por su yerno , el gran pintor  Diego Velázquez, en 1620. , cuando Pacheco tenia cincuenta y séis años. En estos años  el taller de Pacheco era el pintor más importante de Sevilla. en competencia con el pintor de origen flamenco Juan de Roelas (hacia 1570-1625)  Fue maestro del propio Velázquez y de Alonso Cano . Admirador  del pintor del Renacimiento italiano Rafael Sanzio (1483-1520), era también un hombre humanista, de gran cultura que reunió en Sevilla a su alrededor a poetas, artistas  y eruditos  en una especie de Academia platónica. Zurbarán, aunque era aprender en el taller de Pedro Díaz de Villanueva, estuvo en contacto con este círculo   haciéndose amigo de Alonso Cano y probablemente también de Velázquez , que años después le pediría que viajase a Madrid para  trabajar en la Corte. Salvando las distancias , la Sevilla de aquellos años recuerda algo a la Florencia de la segunda mitad del siglo XV cuando coincidieron bajo la protección de los Médici toda una generación de grandes artistas . La diferencia es que en Sevilla os mecenas no eran tanto políticos o banqueros, sino las órdenes religiosas   (Imagen procedente de http://es.wikipedia.org)

Parece que los dos jóvenes pintores podrían haberse conocido en el taller del pintor Francisco Pacheco del Río ( 1564-1644), en aquel momento el maestro de pintura más importante de la ciudad y que también lo sería del gran genio de la pintura Diego de Velázquez, que entró en el taller de Pacheco en 1611 con sólo doce años de edad, y que unos años más tarde, en 1618, se casaría con su hija, Juana Pacheco (1602-1660). ¿Conoció  a Velázquez en aquel momento? No se sabe con certeza, pero es probable que estando relacionado con el círculo de Pacheco llegaran a conocerse.  Es increíble imaginar a estos tres jóvenes , casi adolescentes, compartiendo juntos charlas y risas además de horas de trabajo en aquella Sevilla efervescente entre el 1614 y el 1617 , tres futuros grandes pintores que comenzaban sus carreras. Pero volviendo con Zurbarán parece que también estuvo en contacto y recibió la influencia de otro maestro establecido en Sevilla, el pintor Juan Sánchez Cotán (1560-1627). Su contrato de aprendizaje concluía el 15 de enero de 1617  y Zurbarán regresa a Extremadura , contrae matrimonio con una mujer  llamada María Páez(hacia 1589-1623)  y se establece en la localidad  de Llerena, en Badajoz. , entonces una localidad de relativa importancia pero muy lejos de la vida cosmopolita que había en la próspera Sevilla. En todo caso aquí vivirá durante los siguientes nueve años  en los que tendrá tres hijos. La mayor, María de Zurbarán (1618-fecha desconocida) , que nace en 1618, dos años más tarde lo hace su hijo Juan de Zurbarán (1620-1649) , que seguiría sus pasos en el mundo de la pintura como veremos en la segunda parte, y ya en 1623 nace la tercera hija del matrimonio, Isabel Paula de Zurbarán (1623-fecha desconocida).. Poco después, tal vez a causa de alguna infección derivada del parto, el 7 de septiembre de 1623 su esposa María Páez es enterrada en la iglesia de Santiago de Llerena, quedándose Zurbarán viudo y con tres hijos pequeños. 


Grabado realizado por Matthaus Merian el Viejo(1593-1650) en 1635 para su obra "Theatrum Europaeum"   que recoge el momento en que los nobles de Praga arrojan por la ventana a los gobernadores imperiales el 23 de mayo de 1618, un acto de rebeldía e indignación contra el emperador del Sacro Imperio Matías I que en los años anteriores había restringido la autonomía  del gobierno municipal de la capital de Bohemia y también había violado el acuerdo para respetar los derechos religiosos de los protestantes. Este acto sería el comienzo de un largo conflicto que bañaría de sangre los campos de Europa que sería conocido como la Guerra de los Treinta Años (Imagen procedente de http://es.wikipedia.org )  

Mientras, en España y en Europa se producían importantes cambios. En Europa seguían alimentándose las tensiones religiosas entre católicos y protestantes mezcladas con contrapuestos intereses políticos. En 1618 la nobleza protestante de Praga, capital del reino de Bohemia, se sublevaba contra el emperador católico   del Sacro Impero Matías I de Habsburgo (1557-1619) , que en los años anteriores había restringido la libertad religiosa del reino  y limitado la autonomía municipal de la capital bohemia. Esto provocaría finalmente la rebelión de los nobles checos  el 23 de mayo de 1618 cuando un grupo de ellos entraron en el Palacio  Real de Praga y arrojaron por la ventana a dos gobernadores imperiales. Este acto fue conocido como la Defenestración de Praga, un desafío al poder del emperador que sería el detonante del estallido de un conflicto que llevaba muchos años larvándose en el interior del Sacro Imperio  , aunque lejos estaban entonces de imaginar que la confrontación se prolongaría durante tres décadas y en la que participarían las principales potencias de su tiempo, conflicto que pasaría a la historia como la Guerra de los Treinta Años. En cuanto a España, el 21 de marzo de 1621 fallecía el rey Felipe III  y le sucedía en el trono su hijo Felipe IV(1605-1665) que entregaría el gobierno del reino a su valido, el Conde Duque de Olivares  Gaspar de Guzmán (1587-1645). Justo ese año terminaba la Tregua de los Doce Años que se había establecido en 1609 entre las Provincias Unidas y España. La guerra de los Ochenta Años se reactivaba y con ella terminaba aquel tiempo de relativa calma para España que vimos que Elliot denomina Pax Hispánica. A partir de ahora , España no dejará de estar metida en conflictos durante todo el reinado de Felipe IV 


El "San Ambrosio"  de Francisco de Zurbarán, uno de los doctores de la Iglesia  que fue obispo de Milán  que nació  hacia  340 y  murió en  397, que Zurbarán pintaría  en cumplimiento del contrato con los dominicos de San Pablo el Real, realizada  entre 1626 y 1627. Forma parte de la exposición del Museo Thyssen Bornemisza y habitualmente se puede contemplar en el Museo de Bellas Artes de Sevilla. Por desgracia aquí no se aprecia tan bien como cuando la contemplas en el museo, pero  impresiona la perfección con que Zurbarán reproduce las telas de la ropa que llevan sus retratados. Como dice una de las comisarias de la exposición , Mar Borobia, jefa del Área de Pintura Antigua del Thyssen, en unas palabras al periódico español "El Mundo"
"Es espectacular cómo consigue traducir la naturaleza de las telas , cómo plasma los dobladillos y los planchados, cómo se ven los cortes y punzadas del sastre . Ha los alfiles tienen su sombra  sin importarle  el tamaño de la obra"
En este caso en concreto, además del brillante color que destaca sobre el fondo oscuro , al contemplar el cuadro te da la sensación de que podrías rozar con tus dedos la tela, sintiendo la suavidad del tejido
(Imagen procedente de  it.wahooart.com )

En este tiempo Zurbarán, además de tener a sus tres hijos y perder a su esposa, había realizado trabajos tanto en Llerena, donde vivía, como para su pueblo natal Fuente de Cantos, convirtiéndose ya en un pintor reconocido, al menos en la región. En 1625 contrae matrimonio por segunda vez con Beatriz de Morales(hacia 1588-1639) , también viuda y de mayor edad que el pintor, ya que se conserva el acta del primer matrimonio de Beatriz de Morales con un tal Francisco de Benavente con fecha del 19 de abril de 1605, cuando Zurbarán apenas tenía siete años de edad.. Zurbarán sigue trabajando  en retablos, pasos de Semana Santa  e incluso diseñando una fuente  en Llerena, cuando llega el año 1626 y su tranquila vida en Llerena estaba a punto de cambiar. En el Archivo Histórico de Sevilla se conserva este documento con fecha del 17 de enero  de 1626 "Contrato concertado entre Francisco de Zurbarán, pinto de imágenes vecino de Llerena, actualmente en Sevilla, y Fray Diego de Bordás, prior de San Pablo el Real en Sevilla, para veintiún cuadros, catorce de la vida de Santo Domingo , cuatro Doctores de la Iglesia, San Buenaventura, Santo Tomás y Santo Domingo, a realizar en ocho meses por un total de 4000 reales"  Lo extraño es que se fijaran en Zurbarán, que desde hacía nueve años vivía en Llerena , cuando había tantos pintores residiendo en Sevilla. El historiador del arte Luis Reyes en su semblanza sobre el pintor para la revista  "Descubrir el Arte"  señala que pudo haber sido por una recomendación o bien al conflicto que se vivía en aquel momento en Sevilla entorno al misterio de la Inmaculada  Concepción, que no consiste en que en la concepción de Jesús no interviniera varón, sino que, según este misterio, María estaría libre , a diferencia del resto de la humanidad, del pecado original .


File:SantoDomingoenSoriano.jpg
Una de las obras expuestas en el Museo Thyssen -Bornemisza formando parte de la exposición  "Zurbarán : una nueva mirada" que formaba parte de las 21 obras contratadas por los dominicos con Zurbarán , realizada entre 1626 y 1627 y que , excepto en estos meses de la exposición,se puede contemplar en la iglesia de Santa María Magdalena de Sevilla.
En esta obra  se cuenta el milagro que tuvo lugar en 1530  en Calabria, en el Reino de Nápoles que formaba parte de las posesiones españolas en el Mediterráneo. Sucedió en el convento dominico de Soriano  en el que se aparecieron  tres santas que traían consigo un retrato del fundador de los dominicos, Santo Domingo de Guzmán. En la obra de Zurbarán podemos ver a un fraile del convento  de rodillas, asombrado al contemplar la imagen del fundador de su orden representado en el cuadro que lleva en una de sus manos un lirio, símbolo de pureza, y en la otra un libro con la regla de la orden. La que sostiene el cuadro es Santa Catalina , la Virgen María (la que podéis ver vestida de rosa y azul)  sostiene en una de sus manos un gran rosario que luego entregará al estupefacto fraile y la mas cercana a nosotros es María Magdalena . Tanto santa Catalina como Santa María Magdalena eran protectoras de la orden de los dominicos
(Imagen procedente de http://commons.wikimedia.org )  

No se convertiría en dogma de la Iglesia Católica  hasta el 8 de diciembre de 1854 cuando fue establecido por el papa Pío IX (1792-1878), y aunque hoy nos pueda parecer sorprendente en nuestras sociedades laicas, en la Sevilla del siglo XVII el Misterio de la Inmaculada Concepción levantaba pasiones  y también enfrentamientos porque mientras que todas las órdenes religiosas  eran partidarias de la Inmaculada Concepción , los dominicos  la rechazaban  lo que , según nos cuenta Luis Reyes, "se tenían que enfrentar a auténticos tumultos en sus iglesias  y en la calle eran perseguidos por los chiquillos e insultados por los mayores" Y también los artistas tomaban  partido en esta polémica, y encabezados por el más influyente de los maestros del momento, Francisco Pacheco , se inclinaron por representar a la Virgen como la Inmaculada . Tal vez por eso los dominicos buscaron a un artista fuera de Sevilla que no hubiera participado en esta polémica. Fuera así o no , Zurbarán emprende la tarea de realizar 21 obras para el convento dominico de San Pablo el Real de Sevilla , catorce de las cuales debían estar inspiradas en la vida de santo Domingo de Guzmán (1170-1221), fundador de la orden, a los que añadieron los cuatro primeros doctores de la Iglesia, San Agustín, San Jerónimo, San Gregorio y San Ambrosio   además de  un San Buenaventura, un Santo Tomás y un Santo Domingo . En la exposición que en la actualidad se puede contemplar en el Thyssen hasta el 13 de septiembre de 2015  podemos contemplar dos de esas obras , la de "San Ambrosio" y "Santo Domingo en Soriano". En la actualidad sólo se conservan seis de las obras de aquel encargo , tres de ellas en el Museo de Bellas Artes de Sevilla (San Ambrosio, San Jerónimo y San Gregorio) y otras dos en la Iglesia de la Magdalena, el que ya he citado de Santo Domingo en Soriano y La Curación Milagrosa del Beato Reginaldo de Orleans. Fue tal su impacto que se convirtió en el pintor favorito de las órdenes religiosas sevillanas.  


Francisco de Zurbarán - Christ on the Cross - WGA26051.jpg
"Cristo en la Cruz", obra realizada por Francisco de Zurbarán en 1627 y que en la actualidad se exhibe en Instituto de Arte e Chicago. Formba parte de las 21 obras  contratadas por los dominicos del convento de San Pablo el Real. En el siglo XVIII, entre 1715  y 1724, el pintor español Antonio Palomino de Castro (1655-1726) escribía una obra en cuatro volúmenes titulada "El Museo Pictórico y Escala Óptica" en la que incluía biografías de los principales pintores españoles, entre ellos, Francisco de Zurbarán., y al referirse a esta pintura , el Cristo en la Cruz, expuesta  en el convento de San Pablo el Real, escribe
"Además de otras muchas pinturas suyas, hay un Crucifijo de su mano , que lo muestran cerrada la reja de la capilla  y todos los que lo ven, y no lo saben, creen que es una escultura"
Es una composición característica del Zurbarán de esta época, con un fondo oscuro  sobre el que destaca brillante la figura del Cristo iluminada desde un lateral, acentuando con este contraste entre luz y sombra el dramatismo de la escena. una influencia del llamado tenebrismo , un estilo pictórico basado en el contraste violento entre las luces y las sombras y cuyo principal y magistral representante fue el pintor italiano nacido en Milán, Michelangelo Merisi da Caravaggio (1571-1610)
La obra cumplía con el espíritu de la Contrarreforma, la respuesta de la Iglesia  a la reforma protestante diseñada en el Concilio de Trento (1545-1563) que, entre otras cosas, recomendaba no hacer grandes representaciones de la Crucifixión y reducirlas a lo esencial, el Cristo crucificado
(Imagen procedente de http://es.wikipedia.org )

Entre las obras que más gustaron se encontraba su Cristo en la Cruz  realizado en 1627 y que haría que el Consejo Municipal de Sevilla le invitara a establecerse en Sevilla  , aunque para entonces Zurbarán ya había firmado otro gran contrato con la Orden Real y Militar de Nuestra Señora de la Merced y la Redención de los Cautivos, conocida popularmente como Orden de la Merced , fundada en 1218 por el fraile español nacido en Barcelona  San Pedro Nolasco (1180-1245)  que la había creado  para rescatar a aquellos cristianos que hubieran sido hechos cautivos y esclavizados por los musulmanes. Para ello, además de los tres votos tradicionales de las órdenes religiosas, pobreza, castidad y obediencia, los Mercedarios, como eran conocidos, pronunciaban un cuarto voto en el que se comprometían a "estar dispuestos a entregarse como rehenes si ese fuera el único medio de cumplir con su promesa", una .lucha contra el cautiverio y la esclavitud que siguen manteniendo en nuestra época. De nuevo en el Archivo Histórico de Sevilla encontramos este contrato firmado el 29 de agosto de 1628  en el que además de especificar  los importes que le iban a abonar, dos mil ducados,  se establece  la fecha límite para su conclusión, abril de 1629. En él podemos leer "Contrato concertado entre Francisco de Zurbarán , pintor de imágenes, vecino de Llerena, actualmente en Sevilla, y fray Juan de Herrera, comendador del gran convento de la Merced Calzada de Sevilla , para veintidós cuadros sobre la vida de San Pedro Nolasco; deberán estar terminados a finales de abril de 1629 por un total de 2000 ducados (22.000 reales) , destinados al segundo claustro de este convento , mas el alojamiento en el convento de Zurbarán y de sus asistentes así como e suministro del material necesario para la realización de las pinturas." En este año de 1628  Zurbarán se establecerá en Sevilla con su esposa, sus tres hijos y los miembros de su taller para emprender la etapa más importante de su vida , la que lo iba a convertir en uno de los grandes nombres de la pintura española aunque luego cayera en el olvido durante varios siglos hasta su recuperación en el siglo XIX. Pero de todos ellos os hablaré en la segunda parte de su historia. 

Enlace con la segunda   parte de "Redescubriendo a Francisco de Zurbarán":
http://chrismielost.blogspot.com.es/2015/06/redescubriendo-francisco-de-zurbaran_17.html

El Mentidero de Mielost en Facebook :
 https://www.facebook.com/ElMentideroDeMielost
Famosos