miércoles, 19 de marzo de 2014

MARÍA CALLAS: LA VOZ, LA DIVA, LA MUJER (SEGUNDA PARTE)

Detenía ayer este viaje por la vida de María Callas(1923-1977)  en una fecha, el 14 de septiembre de 1945, cuando María dejaba Grecia después de años de sufrimiento bajo el dominio nazi durante la Segunda Guerra Mundial, pero también de gran éxito en lo profesional . Veíamos ayer como debutaba como protagonista en una ópera en 1942, con la representación de la "Tosca" de Giaccomo Puccini(1858-1924) donde María cantó el papel de la protagonista después de que la cantante designada para ello enfermara y tuviera que ser sustituida. Y a partir de aquel momento el éxito no se separó del camino de María que hasta el momento de su regreso a Estados Unidos en septiembre de 1945 para encontrarse con su padre George , al que hacía ocho años que no veía, había participado en cincuenta y seis representaciones de siete óperas diferentes y ofrecido al menos una veintena de recitales que la convirtieron en toda una estrella de la ópera en Grecia. Su padre la esperaba en el puerto de Nueva York y el encuentro tuvo que ser emocionante después de tantos años sin verse . George , que era dueño de una farmacia , convivía con otra mujer, Alexandra Papajohn, que prudentemente decidió que mientras María estuviera viviendo con su padre ella se mudaría evitando de esta forma perturbar la estrecha relación que había entre padre e hija. Escribe la periodista y escritora Cristina Morató(1961) en su obra "Divas Rebeldes" que nos está acompañando a lo largo de este relato que María se tomó su regreso a Estados Unidos como unas vacaciones después de los duros años de trabajo en Grecia y lejos de la vigilancia de su profesora de canto, la española Elvira de Hidalgo (1891-1980), volvió a abusar de la comida "No dejaba de comer hamburguesas y perritos calientes , por lo que seguía ganando peso y pronto tuvo que renovar  todo su vestuario".


Fotografía de María Callas tomada en 1951. Aunque me adelanto un poco en la marcha del relato quería abrir con esta imagen para que luego podáis  compararla con el extraordinario cambio que sufriría en 1953. Desde que su madre la diera como premio comida después  de sus interminables jornadas de estudio en Grecia , la comida y el peso se convirtieron en un problema para María  que medía 1,74 y con frecuencia superaba los noventa kilos de peso lo que la hacía moverse con más dificultades en el escenario , aunque muchos relacionaban su extraordinaria voz con su sobrepeso y responsabilizarían a su vertiginosa pérdida de kilos entre 1953 y 1955 del  progresivo declive de su maravillosa voz , aunque hoy no hay pruebas que avalen que voz y peso tengan alguna relación (Imagen procedente de http://d.repubblica.it )

Pero cuando trató de emprender su carrera en Nueva York no tardó en darse cuenta que sus méritos en Grecia no eran tenidos en cuenta al otro lado del océano. Aquí era una desconocida , que además presentaba un físico demasiado rotundo, pesaba de nuevo más de noventa kilos. Al menos contaba con el apoyo del antiguo amigo de la familia , el doctor Leonidas Lantzouni(1898-1986), que ya había ayudado a sus padres cuando llegaron por primera vez a Nueva York en 1923  y ahora la prestaría dinero  para que pudiera salir adelante en estos primeros meses en Estados Unidos. Después de numerosos intentos infructuosos en las navidades de 1945 recibió la llamada del gerente del Metropolitan Opera House, el teatro de la ópera de Nueva York , Edward Johnson (1878-1959), que le ofreció interpretar  los papeles protagonistas de las óperas "Madame Butterfly" de Puccini y "Fidelio" del compositor alemán Ludwig van Beethoven (1770-1827), pero María se veía demasiado gorda para interpretar a la protagonista de "Madame Butterfly", la frágil Cio-Cio San, mientras que en lo que se refería a "Fidelio" porque no le gustaba cantar que había sido de su lengua alemana original al inglés  , por lo que rechazó la oferta de Johnson .Aunque hay diferentes versiones sobre lo sucedido, parece que María se habría ofrecido a cantar a cambio "Tosca" y "Aída" , lo que no fue aceptado por el Metropolitan . Herida en su orgullo Callas habría dicho "Idiotas, un día el Met vendrá a suplicarme de rodillas que cante" También se vio defraudada por un compatriota, el cantante Nicola Moscona (1907-1975) que después de haberla escuchado en Grecia la prometió que la ayudaría si cruzaba el océano para cantar en Estados Unidos, pero una vez allí decidió no utilizar su influencia para presentarla a Arturo Toscanini (1867- 1957), considerado entonces el mejor director de orquesta del siglo XX. Callas nunca le perdonaría a Nicola  este abandono 


María Callas con el director  italiano Tulio Serafin(1878-1968) , uno de los primeros que no dudaron del talento de la Callas dirigiéndola por primera vez en Italia, en la Arena de Verona, donde en 1947 cantaría  "La Gioconda", lo que inició su éxito en la cuna de la ópera, Italia. . La soprano Leyla Gencer (1928-2008) diría de la voz de la Callas "Tenía una voz  a la vez con una tristeza y ternura extremas  y podía llegar hasta una violencia de expresión y una brutalidad también extremas. Tenía en la sangre, en las venas, en el subconsciente toda la tragedia griega. Había nacido así" Y aquellos que la escuchaban una vez no podían olvidarla nunca (Imagen procedente de    http://loveisspeed.blogspot.com.es )

Tampoco tendrá suerte con la Ópera de San Francisco donde después de una audición  le aconsejaron que tenía que completar su formación viajando a Italia a lo que María replico con su habitual altivez y orgullo "Gracias, pero cuando yo haya hecho carrera  en Italia, ya no le necesitaré para nada." Y también fracasó otro proyecto dirigido a la reapertura de la Ópera de Chicago donde María se comprometió a cantar "Turandot" de Giaccomo Puccini, pero antes de que pudiera hacerlo el proyecto se arruinó. Para colmo de males su madre también llegó a Nueva York  en la Navidad de 1946 y de nuevo estalló la tormentosa relación  entre ella y su esposo George , que recordemos que convivía por entonces ya con otra mujer, y además Evangelia  también trató de recuperar la asfixiante influencia sobre su hija que había tenido en Grecia. Fue entonces cuando gracias a su amigo el cantante Nicola Rossi-Lemeni(1920-1991), logró María una audición con el cantante retirado y empresario italiano  Giovanni Zenatello (1876-1949) que estaba buscando cantantes para representar "La Gioconda" del compositor italiano Amilcare Ponchielli (1834-1886) en el teatro de la Arena de Verona, en Italia. Zenatello quedó entusiasmado por la voz de María y la contrató inmediatamente. Empezaba su aventura en Italia , la verdadera cuan de la ópera, y allí la encontramos el 27 de junio de 1947.  Comienza los ensayos en Verona bajo las órdenes de otro de los grandes directores de su tiempo, el italiano Tulio Serafin (1878-1968), que al igual que Zenatello se da cuenta de inmediato del enorme talento de aquella cantante griega que de momento no había logrado el éxito en  Estados Unidos. Y fue también en Verona donde iba a conocer a uno de los hombres importantes en su vida,  el agente artístico Giovanni Battista Meneghini (1896-1981), un hombre veintisiete años mayor que María, de corta estatura, grueso y con poco pelo que, sin embargo, sedujo a María. 


Fotografía de María Callas junto a Giovanni Battista Meneghini tomada en Verona en 1948 . Un año más tarde se casarían en esta misma ciudad  en contra de la opinión de la madre de María, que consideraba que su marido podía ser su padre, y de la familia del propio Meneghini  que consideraba que María había hecho que Meneghini abandonara el negocio familiar para dedicarse en cuerpo y alma a ella , además de considerarla una cazafortunas aunque como veremos un poco más adelante el gran negocio con este matrimonio lo había hecho él, que se hizo con el control de la carrera y las finanzas de una María Callas que confiaba plenamente en su marido, en quién debía ver algo parecido a un padre protector y en la intimidad le llegaba a llamar "mi querido Dios" . Pero el tiempo la demostraría que Meneghini no se merecía aquella confianza (Imagen procedente de http://www.geocities.ws )

Tampoco fue muy buena la impresión que Meneghini se llevó de María Callas la primera vez que la vio , como recordaría años después en su libro "Mi mujer María Callas" "Me dio lástima. Tenía deformadas las extremidades inferiores.Los tobillos estaban tan hinchados que parecían pantorrillas. Se movía con torpeza y con esfuerzo" Desde luego no fue un amor a primera vista, pero la joven cantante y  el acaudalado empresario, que pertenecía a una bien posicionada familia de Verona, no tardaron en congeniar  y para finales del verano de 1947 ya eran pareja. En cuanto a las representaciones de "La Gioconda" en Verona fue un gran éxito aunque unos días antes del estreno, durante los ensayos, tuvo una caída en la que se torció el tobillo, pero superando el dolor que le causaba nadie pudo notar en escena que estaba lesionada. Esta caída se debía a que María era miope y en el escenario , donde no podía llevar gafas, lo veía todo borroso  y tenía que memorizar sus movimientos para evitar tropezar con los demás o con obstáculos del suelo. Pero después de Verona no regresó a Estados Unidos  sino que se fue a vivir con Meneghini a Milán . A partir de entonces él se haría cargo de la carrera de la Callas durante los siguientes doce años, apoyándola económicamente, contratando a los mejores maestros para terminar de pulir su voz y moviendo sus influencias para lograr audiciones  Su primer gran éxito lo obtendrá  en la ópera de Richard Wagner (1813-1883) "Tristan e Isolda" gracias una vez más al apoyo del influyente director  Tulio Serafin que ya la había dirigido en Verona. En noviembre de 1947 debuta en la ópera de Florencia interpretando uno de sus papeles estrella, la "Norma" de Vincenzó Bellini(1801-1835), un papel que llegaría a interpretar en más de ochenta ocasiones a lo largo de toda su carrera y uno de los que más satisfacciones la daría. 

ARIA CASTA DIVA DE LA ÓPERA "NORMA" DE VINCENZO BELLINI

Este fue uno de los  papeles estrella de la carrera de María Callas. Estrenada en 1831 el aria Casta Diva es una de las más conocidas de la historia de la ópera. El argumento de la obra nos traslada al mundo mágico de los celtas y esta aria en concreto  es la invocación que la sacerdotisa druida  Norma (interpretada por María Callas) ,  realiza a la Luna mientras recoge muérdago como ofrenda para la diosa  .El aria comienza con estas hermosas estrofas "Casta Diva, que plateas estas sacras antiguas plantas / a nosotros vuelve el bello semblante/ sin nube y sin velo/ Templa, oh Diva,/ Templa estos corazones ardientes / templa de nuevo el celo audaz "  








María no sólo estaba dotada de un gran talento natural, sino que era una infatigable perfeccionista. Uno de sus compañeros de reparto diría sobre ella "La Callas trabajaba, trabajaba y trabajaba . No era sólo el talento, el instinto, la voz o la técnica. Era el trabajo, todos los días, en todo momento. Trabajaba catorce horas diarias"· Ella misma se presionaba para ser cada vez mejor y a veces era tanta esa presión que la afectaba profundamente y la hacía vivir entre la euforia y la depresión en un tobogán de emociones. Pero las buenas críticas y el éxito la acompañan al mismo tiempo que se estrecha su relación con Meneghini hasta el punto de que el 21 de abril de 1949 María Callas se casaba en Verona con aquel hombre que según su madre Evangelia "parecía su padre". Apenas un mes después María viajaba hasta Argentina para debutar allí con una representación de "Turandot" y al igual que ya sucedía en Italia , la Callas conquista a los argentinos que no tardan en venerarla como a una diosa de la ópera. Los contratos comienzan a encadenarse uno detrás de otro y para 1950 ya se ha convertido en una de las grandes estrellas emergentes de la ópera mundial.  En México también es recibida en loor de multitudes , al igual que su madre que la acompaña en este viaje. Podemos imaginar a María orgullosa de mostrar a su madre como había logrado el éxito a pesar de ser el patito feo de la familia. A finales de 1950, y después de trabajar a las órdenes del prestigioso director de cine y ópera Luchino Visconti(1906-1976), tuvo que tomarse un respiro y descansar después de aquellos años trepidantes. Mientras, sus relaciones con su  madre volvieron a deteriorarse después de que ésta la escribiera una serie de cartas cargadas de reproches  dirigidos tanto contra ella como contra su padre. 

"LA HABANERA" DE LA ÓPERA "CARMEN" DE GEORGE BIZET 

Otro de los grandes papeles de María Callas, la Carmen del compositor francés George Bizet (1838-1875) y su aria más famosa "El amor es un pájaro rebelde" conocido popularmente como La Habanera, donde la voz de la Callas nos transmite el poder de seducción de Carmen que advierte sobre el peligro de su amor "El amor es niño gitano, jamás, jamás ha conocido ley . Si tu no me amas , yo te amo, y si te amo, ¡ten cuidado!" Os pongo dos versiones, la primera en su época de plenitud y la segunda durante un concierto en el Covent Garden de Londres en 1962, cuando su voz ya había dejado atrás su época de máximo esplendor aunque seguía siendo muy hermosa. 






María quiso tener una cita con Arturo Toscanini para poder contar en la mítica La Scala de Milán. Toscanini la dijo "No he dirigido nunca Macbeth porque no he encontrado una voz como la que imaginó Verdi. En su correspondencia Verdi dice que debe ser una mujer  fea, que debe tener una voz fuerte, casi una voz de hombre. Yo quisiera una mujer así. Me han dicho que usted tiene una voz un tanto así. Si eso es verdad, haremos Macbeth juntos" En 1951 María lograba por fin debutar en La Scala  y también lo haría en otro lugar legendario, el Covent Garden de Londres. Como escribe Cristina Morató  "Había llegado a Italia en 1947, con muy poco dinero en el bolsillo y siendo casi una desconocida. Cuatro años después, cobraba el equivalente a treinta mil dólares de hoy y era considerada la más grande en el mundo de la ópera" Desplazará a la cantante Renata Tebaldi (1922-2004), de la que el director Arturo Toscanini decía que "tiene la voz de un ángel", para ser ella, la Callas, la estrella indiscutible durante toda aquella década en La Scala. Pero mientras ella cantaba sus gestiones  comerciales y los contratos quedaban en manos de su esposo Meneghini que no se caracterizaba por su simpatía y buenos modos y si por su avaricia. Si antes había sido su madre la que controló cada paso de Callas en su carrera ahora Meneghini hacía lo mismo , ofreciendo a María como si se tratara de una mercancía aunque hay que reconocer que logró que fuera la cantante mejor pagada de la historia hasta entonces , aunque su excesiva avaricia amenazaba con perjudicar su carrera pues muchos contratos no llegarían a firmarse por las pretensiones exageradas de Meneghini de las que María no tenía conocimiento ya que confiaba plenamente en su criterio y había dejado todos sus asuntos profesionales en sus manos. 


Fotografía de María Callas con su máxima rival, la soprano italiana Renata Tebaldi (1922-2004) , abrazadas por el empresario de ópera  austríaco Rudolf Bing (1902-1997). Durante la década de los cincuenta la Callas desplazaría a Tebaldi del trono de reina de la ópera. Ella era la auténtica prima donna del templo de la ópera, La Scala de Milán . Uno de los secretos de María Callas era que no sólo cantaba sino que interpretaba como nadie lo había hecho hasta entonces "Cuando una quiere encontrar un gesto - decía María - cuando quiere saber como actuar en el escenario, lo único que tienes que hacer es escuchar la música. El compositor ya ha pensado en eso  Si te tomas la molestia de escuchar con tu alma y con tus oídos, y digo alma y oídos, porque la mente debe trabajar, pero tampoco demasiado, encontrarás cada gesto allí. Y eso es la verdad" (Imagen procedente de http://sadam-und-eva.tumblr.com )

En 1953 María Callas experimentará una transformación física. Después de ver en el cine el estreno de "Vacaciones en Roma" protagonizada por la maravillosa Audrey Hepburn (1929-1993) María Callas halló en ella el modelo de mujer en el que se quería convertir y decidió hacer lo necesario para adelgazar y ser como ella, al menos eso es lo que escriben algunos de sus biógrafos. Fuera por Audrey o no , lo cierto es que se sometió a un estricto régimen para adelgazar y durante los siguientes dos años lograría adelgazar treinta y cinco kilos a base de una dieta compuesta principalmente de ensalada y carne cruda. Años después su marido Meneghini escribiría en su obra "Mi mujer María Callas"  que  en realidad aquel adelgazamiento súbito se debía no tanto a la dieta como a una tenia o solitaria que en algún momento había ingerido  con alguno de los alimentos y que vivía en su intestino, un extremo que ella nunca confirmó. Morató nos cuenta como en 1954, durante una gira por Estados Unidos,  María "presentaba un aspecto casi irreconocible. Se había convertido en una belleza de rasgos exóticos , de gran magnetismo y personalidad.  Le gustaba cambiar de color de su cabello y lucir originales peinados. Acudía a las fiestas con deslumbrantes vestidos de noche y luciendo joyas de esmeraldas y diamantes" Era una nueva Callas, deslumbrante tanto por su talento como  por su atractivo  que la acercaba a las estrellas de cine de Hollywood como su admirada Audrey Hepburn, se había convertido en una diva . Y por fin en el otoño de 1956 se iba a producir uno de sus momentos más esperados, el debut en el Metropolitano de Nueva York, el mismo lugar donde nueve años antes la ofrecieron dos papeles que ella no quiso aceptar porque no le parecieron adecuados y la rechazaron las dos alternativas que ella había propuesto. Entonces María se había despedido diciendo "Idiotas, un día el Met vendrá a suplicarme de rodillas que cante" , y ahora lo lograba. 


La espectacular transformación de María Callas, a la derecha antes de 1953 y a la izquierda después de haber adelgazado más de treinta y siete kilos  Escribe Cristina Morató que cuando María llegó en 1954 a Estados Unidos  para actuar en Chicago "La nueva Callas era una mujer radiante y esbelta que lucía con clase elegantes vestidos entallados de Dior, Givenchy o Balmain. Se había convertido en una belleza de rasgos exóticos , de gran magnetismo y personalidad. Ya no le importaba enseñar sus piernas de las que antaño se avergonzaba" Había nacido la diva de la ópera, pero no sólo era cuestión de estética, sino que también podía dar una mayor veracidad a los papeles que representaba , como a la protagonista de la Traviata, enferma de tuberculosis. Se convirtió en una estrella no sólo sobre los escenarios sino también fuera de ellos cumpliendo con el consejo que años antes la diera su maestra, la cantante española Elvira de Hidalgo "Una diva, además de cantar e interpretar, tiene que ser una diosa en la vida cotidiana" (Imagen procedente de http://iopera.es )

El 29 de octubre de 1956, a los treinta y dos años de edad, María debuta en el Metropolitan de Nueva York con su papel estrella, la "Norma" de Puccini, que fue un nuevo éxito arrollador aunque empañado por las declaraciones de su madre Evangelia, que dos días antes había concedido una entrevista a la revista "Time" donde una vez más atacaba a su hija a la que acusaba  de haberse separado de su familia y no prestar ningún tipo de ayuda económica, lo que no era cierto ya que María pagaba a su madre una renta mensual y lo haría durante toda su vida, pero aquellas palabras la hacían mucho daño. Pero nada podía detener el arrollador éxito de María, que en aquel debut en Nueva York saldría hasta en dieciséis ocasiones a saludar al público. La soprano turca Leyla Gencer (1928-2008) diría de Callas "Era una fuerza magnética en el escenario. Los demás ya no existían. Es un don divino, Es un don de la naturaleza. Es un don de Dios" Aunque María no estaba de acuerdo con esta apreciación, y no le gustaba escucharse a sí misma "Si - decía - no me gusta. Tengo que hacerlo pero no me gusta porque no me gusta el tipo de voz que tengo. De verdad odio escucharme a mi misma. La primera vez que escuché una grabación mía cantando fue cuando grabamos "San Giovanni Battista" eun una iglesia en Perugia en 1949. Ellos me hicieron escuchar la grabación y lloré . Quería dejarlo todo y abandonar el canto." Por fortuna para todos nosotros no lo hizo.  Tras su éxito en el Metropolitano aquella nueva María Callas seductora, de la que el director italoamericano Nicola Rescigno (1916-2008) dijera que "posiblemente es la más hermosa dama sobre el escenario", también se convirtió en una estrella en las fiestas de la alta sociedad neoyorkina , donde quién desentonaba era su marido,Meneghini , un hombre que ya superaba los sesenta años y cuyos modales más bien rudos no le hacían muy popular en las fiestas.  

ARIA VISSI D´ARTE DE LA ÓPERA "TOSCA" DE GIACOMO PUCCINI

Otra de las grandes interpretaciones de María Callas, la cantante Floria Tosca de la Tosca de Puccini, ambientada en la época en que Napoleón Bonaparte(1769-1821) invadía el Norte de Italia , obra que fue estrenada en 1900. En esta bellísima aria  Tosca, interpretada por Callas, reflexiona sobre su propio destino e inicia el aria cantando "He vivido del arte, he vivido del amor / Nunca le he hecho mal a nadie / Con mano furtiva/ cuantas miserias he conocido, he socorrido" Fijaos en la actuación de María Callas en esta obra grabada en 1956  






Curiosamente una de las grandes valedoras de María Callas en la vida social de la ciudad fue una cronista del corazón llamada Elsa Maxwell (1883-1963), que era íntima amiga de la gran rival de María, Renata Tebaldi, de la que ya vimos que desplazó de su trono en La Scala. Maxwell comenzó escribiendo ácidas columnas criticando a María y en defensa de la Tebaldi,  pero cuando un día las dos mujeres se conocieron en persona  Elsa descubrió a una María que nada tenía que ver con la idea que ella se había forjado en su cabeza y reflejaba en sus columnas y a partir de aquel momento se convertiría en una de sus mejores amigas. Y sería a través de ella como conocería a otro  de los hombres que cambiaría su vida, en este caso de una forma radical y finalmente desgraciada para María. Estamos en el año 1957 y Elsa invita a la cantante a un baile de máscaras en el prestigioso hotel Danieli en Venecia , un hotel rodeado por la leyenda desde su apertura en 1822 donde se habían alojado grandes personalidades del arte y las letras, desde los escritores Charles Dickens(1812-1870) o Marcel Proust (1871-1922) hasta el compositor  Richard Wagner  entre otros muchos nombres. Ahora iba a convertirse en el escenario de un encuentro que permitiría incrementar la leyenda del Danieli. Para poder asistir a aquella fiesta llegó incluso a cancelar una representación que tenía comprometida en Edimburgo . Era el 3 de septiembre de 1957  y Elsa Maxwell quiso aquel día que se cruzaran los destinos de los que eran considerados los dos griegos más célebres del mundo. Una era nuestra María Callas , que según Cristina Morató, vestía aquella noche "un body negro ajustado, una faja de raso blanco y una falda del mismo  tejido con lunares. Los brazos cubiertos con unos largos guantes de color negro y en el cuello un magnífico collar de esmeraldas en forma de lágrimas" Debía estar deslumbrante. La otra personalidad no era alguien del mundo del arte, sino el gran magnate de la industria naviera griega y mundial, el hombre más rico de aquel tiempo, Aristóteles Sócrates Onassis (1906-1975).


Fotografía tomada en 1957 en Venecia donde vemos de derecha a izquierda a Aristóteles Onassis, María Callas y la periodista Elsa Maxwell. Onassis y Callas se acababan de conocer gracias a la fiesta que Maxwell organizó en Venecia. Parece que Callas y Onassis conectaron casi desde el principio aunque después de este encuentro pasaría más de un año sin verse. Onassis estaba casado al igual que Callas pero la llama que prendió en Venecia  se transformaría en una hoguera dos años más tarde (Imagen procedente de http://trouvaillesdujour.blogspot.com.es )

Onassis era uno de esos hombres hechos a sí mismos, que han forjado su destino partiendo de cero. Procedía de una familia acomodada a la que la guerra entre Grecia y Turquía entre 1919 y 1922 había llevado a la ruina. Un año después, en 1923, el joven Aristóteles ,que entonces tenía apenas diecisiete años, emprendió un viaje en barco hasta Buenos Aires, la capital argentina,  para hacer las Américas y aunque los comienzos fueron duros supo relanzar el negocio familiar basado en la exportación de tabaco turco. Tan brillante fue su labor como hombre de negocios que en 1931 ya había ganado su primer millón de dólares y con el dinero obtenido compró sus primeros seis buques de carga. Era el inició de un imperio naval y poco tiempo más tarde ya disponía de una auténtica flota de  balleneros, petroleros y buques mercantes. Su fortuna fue creciendo al mismo tiempo que las sospechas sobre la legalidad de sus transacciones comerciales que le llevó a ser investigado por el FBI en 1954 bajo la sospecha de cometer fraude fiscal.  Pero todo se solucionó pagando una multa y Onassis siguió engordando su fortuna. En 1957 llegaría a fundar su propia compañía aérea que se convertiría en la compañía de bandera de Grecia, Olympic Airways. En el terreno personal Onassis se había casado en 1946 con Athina María  Livanos (1929-1974) , un matrimonio más que conveniente pues era la hija del poderoso armador griego Stavros Livanos (1891-1963) , estableciendo una poderosa alianza económica. Con ella tuvo dos hijos, Alexander Onassis (1948-1973) y Christina Onassis (1950-1988). Pero en 1956 el matrimonio hacía aguas después de que Athina descubriera las constantes infidelidades de Onassis  y ella le pagara con la misma moneda  haciéndose amante de un playboy venezolano llamado Reinaldo Herrera que años después se convertiría en el marido de la célebre diseñadora, también venezolana,  Carolina Herrera (1939).


Una fotografía histórico tomada en Chicago  donde estaba representando "Madame Butterfly" con un gesto de rabia que alimentaría el mito de la temperamental Prima Donna que le ganó uno de sus apelativos "La Tigresa" María Oliva de Poli, 1º Arpa de la orquesta de la Scala de Milán en aquella época , recuerda que María "Tenía mucha personalidad . Un sentido artístico , un don de actriz, lo tenía todo.  Tenía expresiones sorprendentes , muy fuertes. Era inimitable. Jamás volverá a encontrarse eso en ningún cantante" (Imagen procedente de http://vi.wikipedia.org ) 

Cristina Morató nos describe a Onassis como un hombre "de pequeña estatura, tez oscura y poco atractivo físico. Vestido casi siempre de oscuro, con su cabello gris plateado, sus gruesas gafas oscuras  y un puro en la boca, sin embargo, el armador ejercía sobre las mujeres un gran magnetismo" Y parece que aquella noche  Callas tampoco pudo escapar del encanto de Onassis . Pasaron la mayor parte de aquella noche charlando animadamente  y a los que los observaban les pareció que entre ellos se estableció una corriente inmediata de simpatía, lo que no deja de ser curioso entre dos personalidades tan diferentes. En todo caso, al final de la velada se despidieron y pasaría más de un año antes de que volvieran a encontrarse. Mientras su carrera proseguía y en enero de 1958 tuvo su primer gran contratiempo. La presión sobre María era muy grande y ella misma lo manifestaba en unas declaraciones después de una representación exitosa "Cuanto más celebre se hace María Callas - decía de sí misma - más miedo tiene" y mostraba su vulnerabilidad "Si el público me ayuda yo estoy mejor, si el público me golpea, entonces yo caigo" manifestaba a la prensa. Algunos advertían ya en esta época un cierto declive en su voz . El barítono italiano e intimo amigo de María , Tito Gobbi (1913-1984) , diría sobre este supuesto declive que "No creo que le sucediera nada a su voz. Creo que ella perdió confianza. Estaba en lo más alto de su carrera y ella sintió una responsabilidad enorme. Estaba obligada a dar lo mejor cada noche y tal vez ella no se sintió capaz de dar más, y por eso perdió confianza. Creo que esto fue el comienzo del fin de su carrera" Otros lo achacarían a la pérdida de peso, como la soprano Joan Sutherland (1926-2010) "Cuando ella perdió peso no pudo sostener el sonido que hasta entonces había tenido. Su cuerpo parecía demasiado frágil para apoyar aquel sonido. Creo que nadie que escuchara a Callas después de 1955 realmente escuchase la voz de Callas"

ARIA "O MIO BABBINO CARO" DE LA ÓPERA "GIANNI SCHICCHI" DE PUCCINI

El aria más destacada de la ópera "Gianni Schicchi" de Puccini estrenada en 1918  y ambientada en la Florencia medieval nos regala otra de las grandes interpretaciones de María Callas. Se titula "O mio babbino caro", "Oh mi querido papaíto", donde las tensiones que enfrentan al padre del persona de Callas con los padres del joven al que ella ama amenazan con separarle para siempre de él y terminar el aria con estas palabras "¡Me angustio y me atormento!/¡Oh Dios, quisiera morir!/¡Papá, piedad, piedad!/¡Papá, piedad, piedad!"   






 Aquel enero de 1958 María tenía que interpretar una vez más el papel de Norma en la Ópera de Roma y ante la presencia del presidente de Italia. El día antes María había advertido al director del teatro que no se encontraba en condiciones de cantar pero no quería cancelar la representación y después de ser tratada por los doctores creyó sentirse mejor y siguió adelante con la representación . Pero durante el primer acto su voz no sonaba como debiera y se sintió incapaz de seguir adelante con la obra , para escándalo de la prensa italiana que al día siguiente ponía en titulares que María Callas había plantado al presidente de Italia. Pero todavía le quedaban muchas noches de gloria a María Callas  que triunfaría ese mismo año en Chicago y Nueva York con gran éxito.  De regreso en Italia actuó de nuevo en La Scala pero algo había cambiado, ya no era la reina indiscutible del escenario y se encontró  con un ambiente hostil. Después de representar "El pirata " de Vincenzo Bellini en mayo de 1958 decidió que aquella sería la última vez que se subiera al escenario milanés. Ella sufría , decía "Si una está mal (al cantar), es un dolor atroz". A los problemas artísticos se sumaban los problemas personales, o tal vez eran estos problemas personales los que luego se reflejaban en su voz . María había descubierto casi por casualidad que su marido , Meneghini,  había desviado la mayor parte de su dinero a una cuenta en un banco de Verona a la que la propia Callas no podía acceder. Cuando le preguntó el motivo de aquello Meneghini no tuvo más remedio que reconocer que la mayor parte de la fortuna de Callas estaba ahora a nombre de él y que parte de ella había servido para financiar a su familia .Toda la confianza que había depositado en Meneghini se veía ahora traicionada de la misma forma que su propia madre la traicionaba cada cierto tiempo con sus declaraciones a la prensa. María comenzaba a sentirse muy sola . En una ocasión se llegaría a quejar amargamente  "Los únicos que no me traicionan son mis perros"


Fotografía tomada a la salida de la fiesta que Onassis había organizado en honor de María Callas después de su interpretación de "Medea" en el Covent Garden de Londres en 1959, convertido en el acontecimiento cultural del año en la capital británica. Al estreno habían asistido personalidades como la esposa de Winston Churchill,  la duquesa de Kent o los actores Gary Cooper y Vivien Leigh entre otros . Onassis  la regaló aquella misma noche el abrigo de piel de chinchilla que podéis ver en la foto que fue tomada a las tres de la madrugada cuando María abandonaba la fiesta acompañada por su marido Meneghini(el primero por la derecha) que la abraza al mismo tiempo que lo hace Aristóteles Onassis(primero por la izquierda) Dos hombres abrazados a María Callas como si uno quisiera arrebatársela al otro (Imagen procedente de http://www.larazon.es )

Su matrimonio con Meneghini ya está haciendo aguas cuando el 19 de diciembre de 1958 realiza su gran debut en París con un éxito arrollador que recordaba a la Callas de sus años de plenitud. Por aquel concierto benéfico fue contratada por la exorbitante suma de cinco millones de francos. Ningún cantante antes había cobrado una fortuna similar. El matrimonio Onassis estaba presente aquella noche en la Ópera Garnier de París y según cuenta Cristina Morató pudo ser entonces cuando el armador griego se decidió a conquistarla y a partir de aquel día "le envió a su admirada compatriota -escribe Cristina Morató - tres enormes ramos de rosas rojas , uno por la mañana, otro a la hora de la comida y el tercero poco antes de la función" Aunque hay que decir que Onassis no era precisamente un amante de la ópera  y solía decir que "a mí me suena como un montón de cocineros italianos  gritándose recetas de risotto" A lo largo de 1959 el matrimonio Callas y el matrimonio Onassis coincidirían en Venecia  y en junio de ese año Onassis asistiría al apoteósico éxito de la Callas interpretando "Medea"  en el Covent Garden de Londres que se convirtió en el acontecimiento cultural más esperado de la capital inglesa de aquel año y al que asistieron  personalidades tanto del mundo de la política como del cine y la cultura en general. Sentado junto a su esposa Athina, Onassis no perdía  ni un gesto de María  y después de la obra organizó una gran fiesta en honor de la soprano a la que además había enviado como regalo a su camerino un lujoso abrigo de piel de chinchilla. El salón de baile del hotel estaba inundado de rosas rojas en honor de María que no podía  por menos que sentirse halagada y abrumada por las atenciones de Onassis . Hay una fotografía célebre que os incluyo sobre estas líneas en la que podéis ver a María junto a su marido Meneghini y el propio Onassis aquella misma noche, cuando eran las tres de la madrugada y ella se disponía a retirarse de la fiesta porque se sentía muy cansada. Onassis trataba de abrazarla , considerándola ya de su propiedad.


Fotografía de María Callas junto a Winston Churchill a bordo del yate "Christina" de Onassis en aquel verano de 1959 donde Onassis y María Callas se convirtieron en amantes  Onassis incluso llegó a ofrecer una cantidad de dinero a Meneghini , al menos eso dijo este en sus memorias, para que dejara libre a María Callas, como si  ella fuera uno más de los bienes que él podía comprar con su inmensa fortuna y además le dijo "Soy un desgraciado , soy un asesino, soy un ladrón, soy un impío , soy el ser más repugnante de la tierra, pero soy millonario y déspota, así que no renuncio a María" Ese era el tipo de hombre del que se había enamorado María . Meneghini no tendría palabras de cariño para la Callas "Yo creé a la Callas- escribiría - y ella me ha pagado con una puñalada en la espalda . Cuando la conocí era una mujer gorda y mal vestida, una refugiada, una gitana. No tenía ni un céntimo ni la menor posibilidad de hacer carrera" Parece que Meneghini se olvidaba de todo el dinero que había desviado a sus cuentas a espaldas de María y que el cambio sufrido por ella no fue por causa de Meneghini sino por la fuerza de voluntad y el afán de superación de la Callas . Pero, por desgracia para ella, su nueva elección tampoco fue acertada como veremos mañana en la última parte de este relato (Imagen procedente de http://www.lavanguardia.com )

Onassis invitó a María y su esposo, que remedio ya que este no se separaba nunca de ella a la que consideraba su fuente de ingresos, a un crucero  por el Mediterráneo en julio de aquel año. La compañía no podía ser más selecta puesto que también estaban invitados que fuera primer ministro británico, sir Winston Churchill (1874-1965) y su esposa. En otras ocasiones María había rechazado ya aquellas invitaciones, pero ahora no se sentía con fuerzas de hacerlo, estaba demasiado cansada, sola y decepcionada . Así que el 22 de julio de 1959 el matrimonio Callas se embarcaba en el yate "Christina" junto a los Churchill y a los Onassis , además de los hijos de Onassis, la hija de los Churchill y una pareja amiga de los Onasiss.  Ninguno de ellos podía sospechar entonces que nada sería igual después  de aquel viaje  en el que recorrerían los rincones más bellos del Mediterráneo, desde la isla de Capri hasta las hermosas islas griegas y la legendaria Estambul.  Meneghini se sintió mal casi desde el principio, los mareos le dejaban rendido en el camarote ,pero eso no le impidió percatarse de la tensión afectiva que existía entre María y Onassis y el mismo escribiría años después que "parecía como si el fuego los devorara a los dos" El crucero se prolongaría durante tres semanas  y María y Onassis tuvieron mucho tiempo para abrirse mutuamente sus corazones ya que ambos padecían de insomnio y pasaban la noche charlando en la cubierta del yate . Ella le confesó sus miedos más íntimos, la inseguridad por los problemas con su voz y también los problemas económicos causados por la actuación de su marido . La relación se hizo más intima y cuando el yate hizo escala en Estambul María y Onassis  ya eran amantes. El 13 de agosto de 1959 el "Christina" atracaba en el puerto de Montecarlo dando por terminado el crucero y aquel mismo día María daba por terminado su matrimonio solicitando el divorcio a Meneghini. Lo que María todavía no sabía es que Onassis quería poseerla pero no estaba dispuesto a divorciarse, pues eso no era propio de un griego tradicionarl como era él. Comenzaba el último tercio de la vida de María, donde una vez más la traición la acompañaría, pero lo veremos mañana en la tercera y última parte de su vida. 

Enlace con la tercera parte de María Callas: la voz, la diva, la mujer 
http://chrismielost.blogspot.com.es/2014/03/maria-callas-la-voz-la-diva-la-mujer_20.html


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7 comentarios:

Raquel Cabrillana dijo...

No encuentro la tercera parte y la verdad que la segunda me ha dejado muy intrigada. ¿Donde la has escrito? Un beso
Pd: Has hecho un hermoso trabajo.

christian mielost dijo...

Hola Raquel!!Muchas gracias por tu comentario. Te acabo de poner el enlace a la tercera parte justo al final del texto de la segunda que has leído. Si tienes problemas para entrar no dudes en decíremlo.
Un abrazó desde Madrid!!

Pedro Fgueroa dijo...

Mi iniciacion en la opera fue presisamente con la divina en la oper norma, uno de sus grandes personajes, aquella grabacion historica con del monaco y. Simionattu me marco para siempre. Gracias mi maria por haberme iniciado en este mundo magico del bellcanto, gracias divina por haber existido

Pedro Fgueroa dijo...

Mi iniciacion en la opera fue presisamente con la divina en la oper norma, uno de sus grandes personajes, aquella grabacion historica con del monaco y. Simionattu me marco para siempre. Gracias mi maria por haberme iniciado en este mundo magico del bellcanto, gracias divina por haber existido

christian mielost dijo...

Muchas gracias Pedro por la lectura y tu comentario que comparto por completo. Yo no soy un entendido en ópera pero la belleza de su voz no necesita ser comprendida, tan sólo sentida.
Un abrazo desde Madrid

Tree of Tomorrow dijo...

Hola, cuáles son las fuentes en las que basas los hechos?, porque en el libro que escribió Meneghini pues es todo amor xD

christian mielost dijo...

Muchas gracias por la lectura y el comentario!! Como indico en el artículo principalmente en la biografía escrita por la periodista y escritora española Cristina Morató incluida dentro de "Divas rebeldes" que precisamente cuenta entre sus fuentes el libro de Meneghini "Mi esposa, María Callas", pero ya sabes que a veces los más implicados en las historias son los que más la transforman. No debió ser una relación tan idílica cuando María le dejó por Onassis, que, por desgracia para ella, tampoco fue una relación afortunada. Un abrazo desde Madrid!!

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