miércoles, 26 de febrero de 2014

GRANDES BATALLAS DE LA HISTORIA: LA BATALLA DE LEPANTO, LA MÁS ALTA OCASIÓN QUE VIERON LOS SIGLOS (TERCERA PARTE)

Detenía ayer este relato cuando la flota cristiana se hallaba fondeada en la isla de Corfú   justo en el momento en que las cuatro galeras que don Juan de Austria (hacia 1547-1578)  había enviado por delante de la flota de la Liga Santa , regresaban para confirmar lo que ya había sido desvelado por unos mercaderes venecianos ,la totalidad de la flota otomana del almirante Alí Pachá se encontraba fondeada en Lepanto, en el interior del Golfo de Patras. Era el 29 de septiembre y había que tomar la decisión final. Veíamos ayer como el rey español Felipe II (1527-1598) había rodeado a su hermanastro de tres consejeros, el genovés Juan Andrea Doria (1539-1606), el consejero personal de don Juan de Austria, Luis de Requesens(1528-1576) y el marqués de Santa Cruz, don Álvaro de Bazán (1526-1588) con las instrucciones de evitar una batalla con los otomanos para lo que debían frenar los deseos de entrar en combate de don Juan.  Pero éste ya había manifestado su voluntad de combatir aunque fuera sin la ayuda de los españoles y contando sólo con los efectivos de la República de Venecia y los Estados Pontificios. El 28 de septiembre Felipe II escribía en Madrid una carta dirigida a Juan de Austria en la que le ordenaba que se retirara con la flota a la isla Sicilia y suspendiera las operaciones hasta el año siguiente, pero esas órdenes llegarían demasiado tarde para detener lo que estaba a punto de acontecer.  Juan tiene que resistir  presiones que proviene de todos sitios. El papa Pío V (1504-1572) le apremia a dirigirse contra la flota otomana, Juan Andrea Doria , Requesens y Bazán  tratan de que desista advirtiéndole de los riesgos  que iban a correr y también de lo avanzada que era ya la estación para entablar una batalla. 


Archivo: Retrato de Felipe II de España por Sofonisba Anguissola - 002b.jpg
Retrato de Felipe II realizado en 1565 por la pintora italiana Sofonisba Anguissola(1530-1625 cuando el monarca español tenía 38 años . El extenso Imperio que gobernaba  estaba lleno de dificultades y a pesar de la plata americana que llegaba  en grandes cantidades el dinero no alcanzaba para cubrir todos los frentes que tenía abiertos. El Mediterráneo no se encontraba entre sus prioridades  que se centraban en sofocar la rebelión de los Países Bajos . Fue la rebelión de los moriscos entre 1567 y 1570 y el anuncio del sultán Selim II de prestar ayuda a los rebeldes, aunque luego no lo hiciera, lo que convenció al monarca de que España no estaría segura hasta que se hubiera conjurado la amenaza otomana del Mediterráneo central. Sin embargo, aunque se une a la Liga Santa, su interés no estaba en arriesgar sus galeras en una gran batalla en territorio otomano  en el otro extremo del Mediterráneo, sino en atacar Túnez y las bases de los piratas berberiscos que acosaban el comercio marítimo español en el Mediterráneo.  Por eso rodeó a Juan de Austria de hombres que tenían como misión persuadirle para no presentar batalla a los otomanos . Al menos es la visión que defiende el historiador británico Roger Crowley (Imagen procedente de http://commons.wikimedia.org )

Veíamos también como Alí Pachá había recibido el 19 de agosto una carta desde Constantinopla en el que se ordenaba que  "Si el enemigo realiza algún movimiento y se da alcance a su armada, Uluj Alí (el corsario que dirigía la flota que había zarpado de Trípoli en el Norte de África) y tú , actuando de común acuerdo , debéis enfrentaros al enemigo y utilizar vuestro valor  e inteligencia para vencerlo"  La flota otomana se hallaba bien protegida en el interior del Golfo de Corinto , ya que el puerto estaba fortificado y la entrada al golfo protegida por baterías de cañones que impedirían adentrarse en él a cualquier flota enemiga . Así que lo más inteligente para Alí era quedarse fondeado en Lepanto  donde no corrían peligro alguno, pero las órdenes del sultán Selim II(1524-1574) y del Gran Visir Sokollu Mehmet Pachá (1506-1579) le instaban a salir a buscar a la flota cristiana y entablar combate. Don Juan de Austria ya ha tomado la decisión, la flota de la Liga Santa, las doscientas ocho galeras y las seis galeazas venecianas ponen rumbo a Lepanto. El 30 de septiembre la flota deja atrás la isla de Corfú y el 1 de octubre fondean  en la costa griega, en la localidad de Igumenitsa (o también Gomenizaa, de ambas formas aparece en los mapas). El historiador británico Roger Crowley(1951) en su obra "Imperios del mar" en la que estoy basando este relato nos cuenta que  en este  momento "Don Juan pasa revista a la flota por última vez. Las galeras son aparejadas para la acción  y se ensayan las maniobras. Todos y cada uno de los capitanes fueron informados del plan de batalla. Al pasar en su galera, la "Real", don Juan es saludado con salvas de arcabuz". ¿Cuál era el plan de batalla que Juan de Austria acababa de explicar a sus capitantes? Si recordáis, ayer veíamos como el joven líder de la flota de la Liga Santa había solicitado consejo al antiguo virrey de Sicilia y el hombre que dirigió la flota que en 1565 liberó a la isla de Malta del asedio de los otomanos, Garcia Álvarez de Toledo y Osorio (1513-1577). Don García responderá con unas directrices que don Juan convertirá en su plan de batalla. 


En este mapa podéis ver  el recorrido seguido por la flota de la Liga Santa desde la isla de Corfún, donde zarparon el 30 de septiembre. Al día siguiente, 1 de octubre , fondearon en Gomenizza  y desde allí navegaron hasta la isla de Cefalonia a la que arribaron el 5 de octubre  y allí las alcanzó un barco procedente de Creta que traía la noticia de la caída de Famagusta en poder de los otomanos.  El objetivo principal de la expedición era auxiliar a aquella ciudad  y algunos oficiales, entre ellos Juan Andrea Doria, Alvaro de Bazán y Luis de Requesens que seguían las instrucciones de Felipe II para evitar una confrontación directa que pusiera en peligro la flota. Pero como diría Juan de Austria, ya no era tiempo de discutir sino de combatir  (Imagen procedente de http://estudiargradodehistoria.blogspot.com.es )

"Ha de advertir Vuestra Alteza - escribía García Álvarez de Toledo - de no mandar poner  toda su armada en un escuadrón, porque del número grande es cierto que nacerá confusión y embarazo de  unas galeras con otras  como se hizo en la Prevesa ( hace referencia aquí a la Batalla de Prevesa de 1538 en la que la flota cristiana fue derrotada por los otomanos bajo el mando de Jeireddin Barbarroja(1475-1546) ) Débense poner en tres escuadrones y todos tres en una ala, y que los dos de las puntas sean de las galeras en quien Vuestra Alteza tuviere más confianza, dando los cuernos de cada a personas señaladas, y quede tanta mar en medio del uno y del otro cuanta bastare a poder escurrir y girar  sin embarazo de ninguno de los tres , y esta fue la orden que tuvo Barbarroja en la Prevesa ,y habiéndonos parecido muy buena y muy provechosa  yo la he tenido reservada siempre en la memoria para valerme de ella en caso de necesidad"  Y era evidente que era el momento de poner en práctica esa estrategia que tan buen resultado había dado a sus enemigos casi cincuenta años antes. Y aún le daría otro valioso consejo sobre el momento más adecuado para abrir fuego "En lo que Vuestra Alteza me manda sobre si la artillería se ha de disparar primero en nuestra armada o se ha de esperar que lo hagan los enemigos. Y así digo, señor, que  no pudiéndose tirar dos veces como realmente no se puede (porque no daba tiempo), lo que convendría hacer a mi juicio es lo que dicen los herreruelos, que han de tirar su arcabuz  tan cerca del enemigo que le salte la sangre encima, de manera que confirmando esta opinión digo que siempre he oído capitanes  que sabían lo que decían que el ruido del romper los espolones y el trueno de la artillería había de ser todo uno o muy poco menos" Es decir, había que esperar a abrir fuego a que las naves estuvieran prácticamente unas junto a las otras. 


File:Giovanni Andrea Doria.jpg
Juan Andrea Doria había sido la primera propuesta  de Felipe II para liderar la flota de la Liga Santa , propuesta que fue rechazada por el papa Pío V y por los venecianos ya que le acusaban del fracaso de la flota que en 1570 tenía también como misión ayudar a Chipre y en la que Andrea se había encargado de que nunca llegaran a enfrentarse a los otomanos. Fue entonces cuando Felipe II propuso a su hermanastro Juan de Austria . ¿Qué habría sucedido si se hubiera aceptado a Juan Andrea Doria como líder de la flota? Probablemente la Batalla de Lepanto nunca habría tenido lugar o al menos no en 1571, pero a pesar de sus intentos de disuadir a Juan de Austria no lo conseguiría . Visto con la distancia del tiempo es comprensible los temores y la prudencia de Felipe II , porque la destrucción de la flota dejaba sin defensa el Mediterráneo pero retrasar el inevitable enfrentamiento tampoco solucionaba nada (Imagen procedente de  http://commons.wikimedia.org )

El 2 de octubre esta muy cerca de suceder lo que muchos esperaban, el enfrentamiento entre los miembros de la Liga Santa y la disolución de la flota. Ya sabemos que los venecianos no apreciaban a Juan Andrea Doria ni tampoco demasiado al resto de españoles porque les consideraban responsables del fracaso de la flota que en 1570 se organizó para auxiliar a Chipre. Entonces  Doria había puesto todo tipo de obstáculos y pretextos para evitar entrar en combate siguiendo las instrucciones de Felipe II, y los venecianos consideraban que aquel fracaso había provocado la pérdida de Nicosia en Chipre,  y muchos recelaban que ahora trataría de hacer lo mismo.  Pero si la tensión se había controlado mas o menos bien hasta este momento una orden de Juan de Austria encenderá la mecha del enfrentamiento. Como las naves venecianas andaban cortas de tripulación  Juan de Austria había dado la orden de que su dotación fuera completada con soldados españoles procedentes de otras galeras de la flota española. La idea no fue bien vista por el capitán general de los venecianos, el anciano Sebastiano Venier (196-1578), pero acató las instrucciones. Pero poco después se presentaba su odiado Juan Andrea Doria a inspeccionar las naves venecianas y en ese momento la tensión acumulada durante días estalló . Venier consideraba que Doria no era quién para inspeccionar sus naves ni realizar críticas sobre ellas  y la tensión se traslada a las galeras y en una de ellas, "El hombre armado de Rétino", se inicia una pelea entre la tripulación veneciana y los soldados españoles que habían llegado para completar la dotación de la galera , y en el transcurso de la refriega mueren varios hombres .Venier ordena que se detenga a los españoles amotinados pero cuando los hombres de Venier se dirigen a la galera son recibidos con disparos de arcabuz , hiriendo a tres venecianos más . Venier, del que ya vimos ayer que uno de sus rasgos más destacados era un carácter colérico e indomable, estalla de ira . Aborda la nave amotinada y después de sofocar el motín ahora a cuatro de los amotinados  del mástil de su galera. 


File:Agostino Barbarigo by Paolo Veronese, Cleveland Museum of Art.JPG
Retrato del veneciano Agostino Barbarigo, el segundo en  la cadena de mando de la flota Veneciana después de Sebastiano Venier . Se convertiría a partir del 5 de octubre en el interlocutor  directo con Juan de Austria después de que éste se negara a volver a dirigir la palabra a Sebastiano como consecuencia de la orden que Sebastiano había dado de ahorcar a cuatro soldados al servicio de la corona española acusados de amotinamiento pero sin contar con la autorización de don Juan. Agostino Barbarigo dirigiría uno de los tres escuadrones en que iba a dividirse la flota cristiana en la batalla donde Barbarigo tendría una actuación destacada y heroica hasta que una flecha otomana le alcanzo en el ojo causándole la muerte (Imagen procedente de   http://commons.wikimedia.org )

Cuando Juan de Austria conoce lo que ha hecho Venier, acude con su galera al lugar de los hechos y también él estalla en cólera cuando ve a los cuatro hombres colgando del mástil de la galera de Venier, porque aquellos hombres estaban al servicio de España y el capitán general veneciano no tenía derecho a actuar contra ellos sin el permiso de Juan de Austria .Como nos cuenta Crowley "Amenazó con ahorcar a Sebastiano Venier allí mismo" y todo está a punto de irse a pique porque  "Las galeras españolas y las venecianas cargaron los cañones con pólvora  y aprestaron mechas. Hubo varias horas de tensión mientras las dos flotas, una frente a otra, aguardaban, listas para entrar en combate" Un sólo disparo a destiempo de uno de aquellos cañones y la flota de la Liga Santa se habría autodestruido  sin necesidad de que los otomanos entraran en combate y dejando el Mediterráneo desprotegido. Finalmente los ánimos se calmaron  y la unión de la flota se salvó, pero don Juan de Austria indicó que no quería volver a hablar con Sebastiano Venier y que todas las comunicaciones con la flota veneciana serían  con el segundo en la cadena de mando veneciana, Agostino Barbarigo(1516-1571) Alí Pachá tuvo noticias de este incidente por sus espías y llegó a la conclusión de que con esas divisiones internas  los cristianos no atacarían. Pero la flota cristiana siguió rumbo a Lepanto y el 4 de octubre  llegan a la isla de Cefalonia donde les alcanza un barco que había salido de Creta con la noticia de la caída de Famagusta . El objetivo principal de aquella expedición había sido precisamente auxiliar a la ciudad veneciana en Chipre y si ya había sido conquistada por los otomanos ¿no sería mejor retornar a casa? Don Juan de Austria convoca de nuevo a los oficiales en la "Real" y una vez mas Doria , Requesens y Bazán insisten en regresar a casa ,pero los Estados Pontificios y particularmente los venecianos, que querían vengarse de las conquistas de Nicosia y Famagusta, insisten con ardor en seguir. Juan de Austria  da la orden de continuar . El  6 de octubre la flota cristiana se halla a tan solo sesenta y cinco kilómetros de Lepanto. 


Alí Pachá, el almirante de la flota otomana, prácticamente fue empujado a la batalla por las órdenes que le daban desde Constantinopla que le hacían temer por su puesto y por su propia vida si no salía a buscar a la flota cristiana para presentar batalla aunque el sentido común recomendaba quedarse en Lepanto al amparo del puerto fortificado y de las baterías de cañones que protegían la entrada al Golfo. Uluj Alí , el marino más avezado de la flota otomana y que llegaría a convertirse en almirante  de la misma después de Lepanto , le aconsejó permanecer en Lepanto . Uluj había nacido cristiano, pues era originario de Italia y con diecisiete años tenía la intención de ingresar en un seminario pero los piratas berberiscos le capturaron y  se lo llevaron . Con el paso del  tiempo se convirtió al Islam y no tardaría en demostrar sus habilidades en el mar. En Lepanto él sería el que más daño causó a la flota cristiana (Imagen procedente de http://www.grandesbatallas.es ) 

Mientras, en Lepanto Alí Pachá también convoca a los suyos para deliberar. Allí estaban el corsari  Uluj Alí(1519-1587), tal vez el mejor marinero de todos ellos, los hijos del legendario Jereddín Barbarroja, Mehmet y Hasan,  el gobernador de Alejandría, Mehmet Shuluq(1525-1571), y el visir Perteu Pachá . Uluj Ali había nacido en Italia y su intención era ingresar en un seminario, pero cuando tenía diecisiete años fue capturado por una flota de Jereiddín Barbarroja . Uluj se convertiría al Islam y no tardó en destacar como un hábil navegante, participando en 1538 en la batalla de Prevesa. Aprendió los secretos de la lucha en el mar junto a uno de los corsarios al servicio del Imperio Otomano más importantes del siglo XVI, Turgut Reis (1514-1565) y en 1571 era el hombre con más experiencia y conocimientos de todos los que estaban allí reunidos . Crowley pone estas palabras en boca de Uluj a favor de quedarse en Lepanto, protegidos por las baterías de cañones y sin arriesgar a entrar en batalla "La escasez de hombres es un hecho. Desde este punto de vista es mejor permanecer en el puerto de Lepanto y luchar solo si los infieles vienen a por nosotros". Pero en la mente de Alí Pachá resuenan las órdenes de Constantinopla  "debéis enfrentaros al enemigo y utilizar vuestro valor  e inteligencia para vencerlo" y  mirando a todos los hombres allí reunidos comienza a hablar "Recibo continuamente ordenes amenazadoras de Constantinopla: temo por mi puesto y por mi vida.¿Qué importa si en cada barco faltan cinco o diez remeros?Si Dios en lo alto lo quiere nada podrá dañarnos". La suerte estaba echada. En la madrugada del siete de octubre de 1571 la flota otomana abandona su seguro refugio en Lepanto y se dirige a la salida del Golfo en busca de la flota cristiana. Al amanecer de aquel día que pasaría a la historia las dos flotas se encuentra separadas por sólo veinticinco kilómetros de distancia. Los otomanos están eufóricos y Crowley recoge las palabras de un marinero turco que recordaba  que al ver la flota cristiana "Sentimos una gran alegría y gozo, porque estábamos  seguros que sucumbirían ante nuestra flota".


Este gráfico hace un resumen de los movimientos de las dos flotas y las cifras de la batalla, aunque las cifras varían según las fuentes que se consulten  y es mejor tomarlas como una estimación aproximada . (Imagen procedente de http://nauticajonkepa.wordpress.com )

Ahora no me voy a soltar de la mano de Crowley para contaros como estaban dispuestas aquellas dos flotas colosales que ahora descubrían para sorpresa tanto de Juan de Austria como de Alí Pachá que eran más grandes de lo que sus informadores les habían dicho.  "A lo largo de un frente de seis kilómetros y medio - nos cuenta Crowley-  dos enormes flotas  de guerra se aproximaban  en una zona cerrada del mar. La escala del acontecimiento hacía palidecer cualquier batalla naval anterior. Unos 140.000 hombres  repartidos en más de seiscientos barcos : algo más del setenta por ciento de todas las galeras del Mediterráneo estaban concentradas en aquella pequeña franja de mar" Los mismos capitanes  generales vacilan asombrados ante aquel espectáculo. Juan de Austria celebra un nuevo  consejo en la "Real" y el representante de los Caballeros de San Juan, Mathurin Romegas (hacia 1525-1581) se dirige a Juan de Austria diciéndole "Señor , os digo que si el emperador, vuestro padre (se refiere a Carlos V) hubiera tenido una flota semejante , no se habría contentado  hasta ser emperador de Constantinopla , y lo habría logrado sin dificultad" Después de escuchar a todos, Juan de Austria se pone en pie y exclama "Muy bien ¡¡que se combata!!. Este no es momento de discutir, sino de luchar" Siguiendo las instrucciones que le había dado García Álvarez de Toledo, Juan de Austria dividió la flota en tres escuadrones. En el flanco izquierdo dispuso cincuenta y siete galeras bajo el mando del veneciano Agostino Barbarigo. En el flanco derecho se encontraba el genovés al servicio de la corona española, Juan Andrea Doria con cincuenta y tres galeras a sus órdenes, mientras que en el centro se encontraba Juan de Austria a bordo de la "Real" junto a Sebastiano Vernier y Marco Antonio Colonna a bordo de las naves capitanas de las flotas de Venecia y los Estados Pontificios  acompañados por sesenta y dos galeras. Finalmente, Juan de Austria dispuso en retaguardia otras treinta galeras bajo el mando de Álvaro de Bazán  cuya misión era acudir en ayuda de aquel lugar del frente de batalla donde su presencia fuera necesaria. Por delante de la flota se disponían las seis galeazas venecianas, el arma secreta  de los cristianos, con su demoledora capacidad de fuego al disponer de entre treinta y cuarenta cañones a babor(lado izquierdo del barco) y estribor(lado derecho del barco) mientras que las galeras sólo podían llevar cañones a proa(parte delantera) y a popa .  


Disposición inicial  de los contendientes . Podéis ver  a la flota cristiana dividida en tres escuadras, con  Juan de Austria ocupando el centro a bordo de la Real   y con 62 galeras y teniendo enfrente la escuadra de Alí Pachá con 87 galeras. . En e lado más próximo a la costa el grueso de las galeras venecianas , más ligeras y de menor calado, bajo el mando de Barbarigo que contaba con 57 galeras y tenía que enfrentarse al gobernador de Alejandría, Mehmet Suluq (al que los cristianos también conocían como Siroco) que disponía de 60 galeras , y finalmente la escuadra al mando de Juan Andrea Doria , formada por 53 galeras , contra las 60 galeras de Uluj Alí. Vemos por delante de la flota cristiana seis naves más grandes que eran las galeazas venecianas que tan demoledoras serían durante el combate. Y en la retaguardia de la flota cristiana la escuadra de reserva  del Marqués de Santa Cruz, Alvaro de Bazán ,con una treintena de galeras mientras en la flota otomana se encuenta uno de los hijos de Barbarroja, Ahmed Dragut. Ambos , cada uno en su bando, tenían como misión ir en apoyo de aquella línea que flaqueara. Para el número de naves impolicadas he seguido las indicaciones del historiador Roger Crowley pero hay otras que varían un poco en el número de galeras particpantes  (Imagen procedente de http://rojoamanecerenlepanto.blogspot.com.es )  

Las galeras venecianas, más ligeras, se encontraban concentradas en el flanco izquierdo , el más próximo a la costa , ya uqe necesitaban menos profundidad para maniobras, mientras que las galeras españolas, más pesadas, se hallaban distribuidas en el centro y el flanco derecho donde se esperaba que los combates fueran más fuertes Juan de Austria les hizo forman en línea recta, pero no era una tarea fácil y se prolongó durante más de tres horas. Mientras, Alí Pachá se disponía a organizar a los suyos en la tradicional formación de Media Luna  , avanzando los extremos de la línea para rebasar a la flota cristiana por los los lados ya que la otomana era más numerosa y rodearlos atacándoles finalmente por delante y por detrás. Sin embargo, el gran número de naves y el viento  impedía formar correctamente la media luna y Alí Pachá ordenó que adoptaran la misma formación en línea recta que los cristianos. Así, en el flanco izquierdo y al frente de sesenta y siete galeras, se encontraba el corsario Uluj Alí, que tenía en frente a las cincuenta y tres galeras de Juan Andrea Doria. En el flanco derecho estaba el gobernador de Alejandría, Mehmet Suluq, con sesenta galeras frente a las cincuenta y siete del veneciano Agostino Barbarigo y finalmente, en el centro, el propio Alí Pachá en su nave capitana "Sultana" al frente de ochenta y siete galeras contra  las sesenta y dos de Juan de Austria. Todo esta a punto para el combate, pero antes de que suenen los cañones y los arcabuces escupan fuego conozcamos en que consistía la táctica de combate de las galeras. Crowley nos explica que "la táctica convencional consistía en barrer la cubierta enemiga con los cañones, disparos de arcabuz y flechas para luego arremeter contra la otra galera como un ariete, desplegar el puente de abordaje  y saltar a la cubierta de la nave enemiga" Por eso eran importante mantener la línea y que los barcos no estuvieran unos muy alejados de otros  para evitar dejar huecos en la formación por el que pudieran penetrar las naves enemigas rompiendo la formación y convirtiendo la batalla en un caos donde cualquier cosa podía suceder. 


Archivo: Battaglia Lepanto en Vaticano.jpg
Mapa de la Batalla de Lepanto conservado en los Museos Vaticanos . Los otomanos tenían más naves y eran más ágiles y maniobrables que las cristianas , pero las galeras españolas contaban con más artillería , según Crowley llegaban , de media, a tener el doble de piezas de artillería que las galeras otomanas  Además Juan de Austria, por consejo de Juan Andrea Doria, había introducido  algunas innovaciones, recortando la punta de los espolones que las galeras llevaban en la proa. Con ello pretendían que los cañones pudieran apuntar más bajo  y disparar desde una distancia más corta. Hay que tener en cuenta que cuando las naves estaban separadas por no más de cien metros de distancia los remeros podían recorrerlos antes de que diera tiempo a cargar los cañones por lo que sólo había una oportunidad de disparar , de ahí el consejo que García de Toledo había dado a Juan de Austria  de no abrir fuego hasta el último momento , cuando las naves otomanas estuvieran muy cerca . Aunque sin duda la gran  baza de la flota cristiana eran las seis grandes galeazas  que los venecianos habían armado con artillería pesada y que a diferencia de las galeras , podían disparar por sus costados, tanto a babor como a estribor .. Serían claves en la victoria de la flota cristiana  (Imagen procedente de   http://commons.wikimedia.org )

Vemos a don Juan de Austria con su armadura brillando bajo el sol y sosteniendo en su mano un crucifijo. A bordo de la "Real" recorre el frente de la armada cristiana  y se dirige a aquellos miles de hombres que se disponían a librar la mayor batalla naval de la historia "Hijos - exclama don Juan- a morir hemos venido, o a vencer si el cielo lo dispone. No deis ocasión para que el enemigo os pregunte con arrogancia impía ¿Dónde está vuestro Dios?Pelead en su Santo nombre, porque muertos o victoriosos, habréis de alcanzar la inmortalidad" A continuación don Juan de Austria se arrodilla para rezar y pedir que Dios les conceda la victoria, y todos los hombres de la flota cristiana le acompañan en este gesto, entre ellos uno muy ilustre, el escritor Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) que andaba enfermo de fiebres pero que no dudó en abandonar el lecho y ocupar su posición para la batalla.  Los esclavos cristianos que estaban en los remos son liberados de sus grilletes y Juan de Austria les promete su libertad si obtienen la victoria, mientras que los remeros musulmanes son encadenados con más fuerza para evitar una rebelión. Su destino estaba unido a la galera , si esta se hundía ellos morirían. Rowley menciona entre los miles de hombres dispuestos a luchar a un arcabucero de la "Real" algo diferente al resto porque en realidad es una mujer que se ha disfrazado de hombre para acompañar al soldado al que ama y a la que llama María la Bailadora. Mientras, en la flota otomana " los hombres se postraron a rezar. Tensaron sus arcos y mojaron las puntas de sus flechas en veneno: regaron las cubiertas con aceite y mantequilla para hacerlas resbaladizas en caso de ser asaltados, ya que mientras los cristianos iban calzados y se resbalaban los musulmanes iban descalzos" Al contrario que don Juan de Austria, Alí Pachá libera a los esclavos cristianos "Amigos -les dice- espero que hoy cumpláis con vuestro deber conmigo, por todo lo que hecho por vosotros. Si gano la batalla, prometo daros la libertad. Si el día es vuestro, Dios os la concede"


ESTANDARTE E LA NAVE REAL DE DON JUAN DE AUSTRIA
El estandarte original que lucía la galera "Real" de Juan de Austria, con el crucifijo y los emblemas de las tres flotas de la Liga Santa, la española, la veneciana y la veneciana.  Escribe Crowley que en los momentos anteriores al inicio de la batalla "Un sobrio temor religioso se apoderó de la flota cristiana. Se dijo misa en todos los barcos y se recordó que las puertas del cielo estarían cerradas para los cobardes. Los hombres confesaron sus pecados . En cuanto los servicios hubieron terminado, se alzó un estruendo de tambores y trompetas acompañados de gritos de "Victoria y viva Jesucristo" La mayor batalla naval de la historia  iba a comenzar (Imagen procedente de http://www.grandesbatallas.es )   

Después de rezar  en ambas flotas todo estaba listo para el combate. El veneciano Girolamo Diedo (1535-1615) que combatiría en la batalla y luego escribiría un libro titulado "La Batalla de Lepanto"  recuerda como "Abalanzándose una contra la otra, las dos flotas presentaban un espectáculo aterrador; nuestros hombres en sus relucientes armaduras y cascos, con los escudos de metal  como si fueran espejos, sus otras armas destellando bajo los rayos del sol y las hojas pulidas de sus espadas desenvainadas deslumbraban a los enemigos  incluso a pesar de la distancia Y el enemigo no era menos aterrador e infundía el mismo miedo en los corazones de nuestros hombres , así como asombro y maravilla  ante sus dorados fanales y sus elegantes banderas , notable por su infinita variedad y sus miles de colores extraordinarios" Las seis galeazas venecianas aguardan por delante del resto de la flota cristiana a que se aproximen la flota otomana  y cuando sólo están a 140 metros "hubo una serie de relámpagos, un rugido atronador  y luego el humo lo cubrió todo - escribe Crowley - A esa distancia era imposible fallar. Las balas de hierro de las galeazas atravesaron los barcos otomanos. Estos chocaron unos contra otros . Un cañonazo arrancó uno de los fanales de popa de la "Sultana"" Las galeazas giran noventa grados y disparan de nuevo mientras los arcabuceros cristianos barren las cubiertas de las naves otomanas. Una tercera descarga de las galeazas. Alí Pachá, al ver el daño que están causando tan sólo seis galeazas exclama "¡Que Dios nos permita salir de aquí enteros"  Antes de que las dos flotas lleguen a chocar entre si "ya el mar estaba completamente cubierto de hombres, penoles, remos , toneles, barriles y diversos tipos de armas. Era asombroso que sólo seis galeazas hubieran causado tanta destrucción" Un tercio de la flota otomana había sido hundida o dañada por las galeazas venecianas. 

RESUMEN DE LA BATALLA DE LEPANTO  

Este es un breve resumen de cuatro minutos de duración  del desarrollo de la batalla de Lepanto. Un poco más adelante os incluyo otro documental más detallado del Canal Historia  






En el lado más cercano a la costa las galeras del gobernador de Alejandría Mehmet Suluq trataron de rebasar por el extremo a las galeras bajo el mando del veneciano Agostino Barbarigo , pero para evitarlo  el propio Barbarigo interpone su nave entre la costa y la última de las galeras venecianas impidiendo el paso a los otomanos  y allí mantiene su posición durante una hora hasta que Barbarigo es alcanzado por una flecha en el ojo y muere . Parecen que los venecianos van a ser rebasados  pero siguen combatiendo heroicamente a pesar de su inferioridad en número de naves. Alvaro de Bazán, que tenía bajo su mando las treinta galeras de retaguardia,  manda algunas galeras  para reforzar este flanco mientras el ataque otomano se desordena cuando una de las galeras otomanas los esclavos cristianos se rebelan y atacan con sus cadenas a los otomanos . Una de las galeazas venecianas se aproxima y comienza a escupir fuego por sus decenas de cañones . El barco donde se encuentra Mehmet Suluq  es embestido y comienza a hundirse, quedando varado en las aguas poco profundas próximas a la costa. Los venecianos recuperan el cuerpo de Suluq gravemente herido  y lo decapitan no por crueldad sino para evitarle más sufrimientos. Girolamo Diedo recuerda que en ese momento "Muchas de nuestras galeras , especialmente aquellas que estaban más cerca del centro de la flota , iniciaron un movimiento de giro muy ordenado y terminaron por rodear por completo a los barcos turcos  que seguían combatiendo a la desesperada a los nuestros. Con esta hábil maniobra los encerraron como si estuvieran en un puerto" El ala derecha de la flota turca acababa de ser neutralizada. Finalmente. los turcos , viéndose acorralados contra la costa, abandonaron las naves y saltaron al agua para ganar la orilla  Los venecianos los persiguen y dan muere a todos ellos al grito de "Famagusta", era la venganza por la ciudad masacrada por los otomanos. 


En este mapa podemos ver los movimientos de la batalla durante su desarrollo. Fijaros en la parte superior  en el movimiento del ala izquierda de Uluj Alí , que se fue alejando del centro con sus galeras. Juan Andrea Doria que estaba enfrente suyo respondió a su movimiento y le siguió en la misma dirección , pero lo que hizo  fue caer en la trampa de Uluj que introdujo sus galeras entre el hueco que había quedado entre el centro y  la escuadra de Juan Andrea Doria , una brecha que estaba intentando cerrar un grupo de galeras de la retaguardia dirigidas por Juan de Cardona . Mientras, el ala derecha otomana trataba de rebasar al ala izquierda cristiana bajo el mando de  Barbarigo pero su intento fracasará y serán finalmente los otomanos los que se vean cercados por la flota cristiana contra la costa. El centro otomano se hunde y son rodeados por las galeras de Juan de Austria que luego acude en ayuda de Cardona para rechazar el ataque de Uluj Alí que finalmente viéndolo todo perdido, decide retirarse . La batalla terminaba con la victoria cristiana (Imagen procedente de http://historia-maritima.blogspot.com.es )

Entre tanto, en el centro ciento cincuenta galeras se hallaban  inmersas en una lucha sin cuartel. Las galeazas habían desorganizado el frente otomano . La "Real" de Juan de Austria avanzaba flanqueada a un lado por las naves de Marco Antonio Colonna, el capitán general de los Estados Pontificios , y la galera del caballero de la orden de San Juan , Mathurin Romegas, y al otro lado se encontraba el veterano Sebastiano Vernier, capitán general de los venecianos. Iban en busca del buque insignia de los otomanos , la "Sultana" de Alí Pacha, que a su vez iba escoltado por las galeras de Perteu Pachá, comandante del ejército otomano y de Hasan Pachá, hijo de Jereiddín Barbarroja. La "Sultana" embiste a la "Real" proa contra proa y ambas naves quedan unidos, lo mismo que estaba pasando a lo largo de toda la línea de ataque de ambas flotas. El ruido es ensordecedor "disparos de pistola, de arcabuz, gritos de dolor, de miedo, de ira, de ánimo, el impacto de los cuerpos que caen al mar. El humo lo oscurece todo" escribe Rowley. En la "Real" viajan cuatrocientos arcabuceros y ochocientos soldados mientras que Alí disponía de doscientos arcabuceros y  cien arqueros. Cuando las dos naves  colisionan  los hombres saltan a uno y otro barco al abordaje . Las cubiertas se llenan de sangre. Los otomanos son expulsados de la "Real"  y también los cristianos son rechazados en la "Sultana". Nubes de flechas caen sobre los barcos cristianos mientras una lluvia de fuego barre la cubierta  de los barcos otomanos procedente de los arcabuceros cristianos. . El combate es feroz en todos los sitios. La galera de Sebastiano Vernier está a  punto de ser hundida por los otomanos y sólo la ayuda de dos galeras venecianas que acuden como refuerzo le salva de ser hundido. El músico y poeta florentino Aurelio Scetti, que se encontraba condenado a remar en las galeras venecianas y que participó en el asalto a una galera otomana recuerda en su obra "El diario de Aurelio Scetti" que " Hubo una gran mortandad entre los turcos cuando los prisioneros cristianos saltaron a bordo  de los barcos enemigos , dando gritos de "Hoy o morimos o ganamos la libertad" Estaban luchando por sus vidas y por recuperar la libertad 


"Combate Naval de Lepanto" de Juan Luna Novicio (1857-1900) que recoge uno de los momento s importantes de la batalla cuando las dos galeras insignias, la Real  de Juan de Austria, que podéis ver a la izquierda en la parte superior con su armadura  observando la maniobra, y la Sultana de Alí Pachá. El combate entre ambas se prolongaría durante más de una hora y concluiría con la muerte de todos los otomanos de la galera incluido el propio Alí Pacha  que sería decapitado tras ser alcanzado por un arcabucero y su cabeza puesta en una pica  . La flota otomana tenía menos artillería que  la cristiana, como ya sabemos, pero a cambio tenía una gran cantidad de arqueros  cuyos disparos eran mucho más rápidos que los de los arcabuceros  (Imagen procedente de http://www.militar.org.ua )

Seguía el combate entre la "Sultana" y la "Real" "el propio don  Juan de Austria- escribe Crowley - lucha en la proa  con gran espada repartiendo mandobles y recibe una puñalada en una pierna" y mientras,Sebastiano Vernier ,  a sus setenta y cinco años, se encuentra en la cubierta de su nave disparando con una ballesta a los otomanos. Por fin , la resistencia de la "Sultana" comienza a ceder  y retroceden ante una nueva oleada de cristianos que invaden la  cubierta. Una última línea de resistencia  se organiza a popa "Alí Pachá sigue disparando furiosamente su arco  mientras los últimos defensores caían a su alrededor o se arrojaban al mar para evitar la tormenta de balas y fuego que se cernía sobre ellos" Finalmente , rodeado, Alí Pachá es alcanzado por un tiro de arcabuz y un soldado español le corta la cabeza y la clava en una pica. Tras feroz combate había caído el almirante de la flota otomana. Pero la batalla todavía no había terminado. Sobre la cubierta de la "Sultana" no queda un sólo hombre vivo y también la "Real" esta llena de cadáveres y convertida en una ruina. Don Juan de Austria, al ver el cuerpo ultrajado de su rival, se indigna por un comportamiento tan poco noble  con un valiente rival  y ordena que la cabeza sea lanzada al mar.  Más alejados del centro se encuentra el flanco que estaba más en alta mar , donde combaten Juan Andrea Doria y el mejor de los otomanos, Uluj Alí que acomete contra las naves de Doria dividiéndolas y separándolas logrando ponerse en superioridad numérica.  Fue atacando una a una a un grupo de naves que se hallaban dispersas , entre ellas las galeras de los Caballeros de San Juan. Escribe Crowley que "los caballeros , superados irremediablemene en número , cayeron luchando a ultranza" Se suceden los actos de heroísmo y las masacres. "El comandante de la flotilla , Pietro Giustiniani, resistió hasta ser el ultimo cristiano vivo de s barco. En la "San Giovanni" sólo quedaron filas de cadáveres encadenadas a los remos y todos los soldados murieron. En el buque insignia genovés  ni en cinco galeras venecianas quedan supervivientes. El buque insignia del ducado de Saboya  se encontraría más adelante flotando a la deriva , totalmente en silencio, sin un solo hombre vivo que pudiera contar lo sucedido en él"


Detalle de la obra "Batalla de Lepanto" del pintor veneciano  Andrea Vicentino(1543-1617) que refleja la confusión, el caos y la violencia de los combates que también nos transmite esta descripción del combate  que recoge Crowley en su libro "Imperios del Mar" "Una tormenta letal  de arcabucería y flechas que parecía que el mar estuviera  en llamas por los resplandores y continuos incendios que creaban las trompetas y los pucheros de fuego y otras armas. Tres galeras enfrentadas a cuatro, cuatro contra seis y seis contra una, tanto cristianas como enemigas, y todo el mundo luchaba  de la forma más cruel para arrebatarle la vida al otro. Y ya muchos turcos y cristianos habían abordado las galeras  del enemigo y luchaban cuerpo a cuerpo con armas cortas quedando pocos vivos. Y la muerte llegaba  sin fin desde espadones, cimitarras, mazas de hierro, dagas, hachas, espadas, flechas , arcabuces y armas incendiarias. Y además de los muertos de diversa forma, otros que escapaban de las armas se ahogaban lanzándose al mar , que estaba espeso y rojo por la sangre"  Cuando la batalla terminó, los supervivientes estaban conmocionados porque no se había conocido una batalla tan cruenta como Lepanto en un plazo de tiempo tan breve (Imagen procedente de http://www.elgrancapitan.org )

Crowley cuenta una sucesión de escenas que causan al mismo tiempo horror y fascinación como la del italiano Federico Venusta a bordo de la galera "Doncella" que había perdido la mano derecha al explotarle una granada  "fue a la cocina , ordenó que le ataran un pollo muerto  sobre el muñón sangrante y regresó  a la batalla gritando a su mano derecha que vengase a su  mano izquierda" o el sacrificio de los hombres que se encontraban en la galera "Cristo Resucitado" que viéndose rodeados y sin esperanzas de resistir  la volaron por los aires  hundiendo todas las galeras otomanas que la rodeaban o  un soldado que después de ser  herido por una flecha en el ojo se arrancó la flecha con el ojo en ella y siguió luchando. Uluj Alí había logrado causar un gran daño a las naves cristianas , pero el centro otomano cedía  y también su flanco derecho, donde habían muerto sus comandantes , y ahora las naves cristianas se dirigían hacia Uluj Alí para rodearle. Uluj , acompañado por catorce galeras, decidió alejarse y abandonar la batalla. El historiador británico Hugh Bichono recoge este relato de un participante en la batalla al que le faltan palabras para describir aquel horror "La batalla fue feroz durante cuatro horas y tan sangrienta y horrible que el mar y el fuego parecían todo uno, muchas galeras turcas ardieron hasta la obra viva y la superficie del mar , roja por la sangre , quedó cubierta de jubones, turbantes , aljabas , flechas, arcos, escudos, remos, cajas , paquetes y otros restos de la guerra, y por encima de cualquier otra cosa cuerpos de hombres, cristianos y turcos, algunos muertos, otros heridos, otros destrozados  y otros que todavía no se habían resignado a su destino y luchaban agónicamente  contra la muerte mientras sus fuerzas les abandonaban  al desangrarse por sus heridas" y concluye con una imagen apocalíptica  "El mar tomó entero el color de la sangre  pero a pesar de toda su miseria, no suscitaron ni un poco de compasión en los corazones de nuestros soldados, aunque suplicaban misericordia  lo que recibieron fueron disparos de arcabuz y el hierro de las picas"

DOCUMENTAL CANAL HISTORIA "LA BATALLA DE LEPANTO"

Este es el mejor documental que he encontrado en castellano sobre la Batalla de Lepanto del Canal Historia ,pues sorprendentemente tampoco hay demasiados. Alterna el relato de la batalla con una expedición para buscar los restos de la batalla y hallar el lugar exacto donde tuvo lugar 





La batalla llegaba a su final después de cuatro horas de lucha sin cuartel  en las que habían muerto cuarenta mil hombres y más de cien barcos yacían en el fondo del mar. Ciento treinta y siete naves otomanas capturadas  y doce mil esclavos cristianos liberados de sus cadenas . Un cronista  otomano llamado Peçevi , escribiría "Nunca ha habido una guerra tan desastrosa en tierra islámica ni en todos los mares del mundo desde que Noé creó los barcos. Ciento ochenta navíos cayeron en manos enemigas, junto con cañones, escopetas y otros suministros y materiales de guerra, forzados y guerreros islámicos . Todas las demás pérdidas estuvieron en proporción. El barco más pequeño había llevado ciento veinte hombres." Girolamo Diedo reflejaría en sus palabras la conmoción que causó la batalla a todos los que participaron en ella, nadie había visto nada igual  "Lo que sucedió fue tan extraño y tuvo tantos aspectos distintos que fue como si los hombres hubieran sido extraídos de sus propios cuerpos y transportados a otro mundo" Cuando la noticia de la victoria se extendió por Europa las campanas repicaron de uno al otro extremo  de la cristiandad desde Inglaterra hasta Suecia. . El anciano papa Pio V rompió a llorar y murmuró "Ahora , Señor, ya puedes llevarte a tu siervo , pues mis ojos han visto Tu gloria" mientras que Felipe II, siempre tan flemático,  no mostró su alegría , como cuenta un testigo "Su Majestad no se alteró , ni demudó, ni hizo sentimiento alguno" ,aunque en realidad él no había querido que tuviera lugar aquel enfrentamiento.  Los que participaron en la batalla se convirtieron en héroes  mientras que en Constantinopla se echaba toda la culpa al fallecido Alí Pachá. Es verdad que la victoria en Lepanto no significó ni mucho menos el final del poder otomano que en el siglo XVII volvería a amenazar las murallas de Viena, pero no volvería a surcar el Mediterráneo ninguna flota otomana como la de Lepanto. Roma ya no estaba amenazada y la cristiandad podía  respirar aliviada. ¿Qué habría sucedido si la victoria hubiera sido otomana? Tal vez  hoy Europa sería completamente diferente, pero eso es ya historia ficción. Es hora ya de terminar aquí estar larga historia de la que no tengo mérito alguno , ya que su contenido  es un resumen del magnífico libro "Imperios  del Mar" de Roger Crowley que nos ha hecho vivir aquella batalla decisiva en el que chocaron dos civilizaciones. Y dejaré que sea don Miguel de Cervantes Saavedra, el hombre que fue alcanzado en el pecho y que perdió el uso de una de sus manos  en el combate , quién escriba las últimas palabras de este relato cuando describió la gran Batalla de Lepanto como "la más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos ni esperan ver los venideros " Y ahora sabemos que no exageraba.  

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2 comentarios:

victor julio velasco dijo...

Felicitaciones un documental muy importante, gracias por hacernos conocer una batalla por muchos desconocida, en mi caso me orientó mucho mas acerca de esta genial batalla que derrotó a los turcos

christian mielost dijo...

Muchas gracias Victor!!Me alegra mucho que lo hayas encontrado de utilidad.Un abrazo fuerte desde Madrid!!

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