martes, 25 de febrero de 2014

GRANDES BATALLAS DE LA HISTORIA: LA BATALLA DE LEPANTO, LA MÁS ALTA OCASIÓN QUE VIERON LOS SIGLOS (SEGUNDA PARTE)

En la primera parte de este relato nos remontamos en el tiempo hasta el siglo XIII para asistir a los primeros pasos en la historia del Imperio Otomano. Le vimos crecer a lo largo del siglo XIV y convertirse en una gran potencia en el siglo XV, en particular a raíz de la conquista de Constantinopla en 1453 por Mehmet II el Conquistador (1432-1481), pero cuando el Imperio Otomano  se dibuja a los ojos de  Europa como una sombría amenaza que se cierne sobre el continente es cuando  ocupa el trono el sultán Solimán I el Magnífico(1494-1566) en 1520. Ya al año siguiente conquistaba Belgado y un año después expulsaba a los Caballeros de la Orden de San Juan de su sede en Rodas. En 1526 derrotaba a los húngaros en la Batalla de Mohacs donde moría el rey Luis II de Hungría(1506-1526) y dejaba abierto el camino hacia el corazón de Europa. En 1529 y 1532 Solimán fracasará en dos ocasiones al tratar de conquistar Viena, pero su poder en tierra y en el mar es cada vez mayor. En 1538  una flota española y veneciana bajo el mando del almirante genovés  Andrea Doria (1466-1560) y compuesta por 139 galeras y 70 veleros, según siempre  la obra "Imperios del mar"  del historiador británico Roger Crowley(1951) en el que estoy basando este relato, se enfrentó a una flota otomana inferior formada por 90 galeras y 50 galeotas ligeras bajo el mando del temido corsario Jeireddin Barbarroja (1475-1546). La batalla tuvo lugar en la Bahía de Preveza , muy cerca del lugar donde años después se libraría la Batalla de Lepanto,  que daría su nombre a la batalla que tuvo lugar el 28 de septiembre de 1538 y donde los cristianos fueron derrotados. No fue una derrota aplastante,  los cristianos perdieron tan solo doce o trece galeras, pero psicológicamente fue decisiva porque para los cristianos los otomanos parecían invencibles tanto en tierra como ahora en en el mar. 


Marco Antonio Colonna (1535-1584) era miembro de una de las  más importantes familias de la nobleza romana, los Colonna y tenía una amplia hoja de servicios para la Corona española. En 1553 había sido nombrado capitán general del ejército español que combatía entonces en una guerra con Siena  . En 1570 sería el elegido por el papa Pio V para comandar la flota formada por la coalición entre España, los Estados Pontificios y la República de Venecia con el objetivo  de auxiliar a Chipre pero durante todo el viaje  hubo problemas entre  los jefes de las tres flotas, el propio Colonna , el genovés Juan Andrea Doria(1539-1606) al frente de la flota española y  Girolamo Zane(fecha desconocida-1572) capitán general de la flota veneciana. Juan Andrea Doria, siguiendo las instrucciones de Felipe II de no arriesgar en ningún momento sus galeras, no hizo más que retrasar a la flota  y cuando llegó el 21 de  septiembre y recibieron la noticia de que Nicosia había caído, en lugar de seguir adelante para ayudar a la otra plaza, Famagusta,  Doria y Colonna concluyeron que ya era demasiado tarde   para seguir navegando y para evitar riesgos decidieron regresar a sus bases sin ni siquiera haber entrado en ningún momento en combate. Además, en el  viaje de regreso la flota fue alcanzada por una tempestad que provocó el hundimiento de trece galeras. El primer ensayo de una alianza entre las potencias cristianas fue un estrepitoso fracaso (Imagen procedente de http://nobility.org ) 

En 1565 Malta , la nueva sede de los Caballeros de la Orden de San Juan después de ser expulsados de Rodas, resistió heroicamente a un ejército al menos tres veces superior en número, pero cada vez era más evidente que si los reinos cristianos no se unían no podrían detener el expansionismo otomano. Solimán fallecía en 1566 durante una campaña en Hungría y le sucedía su hijo Selim II(1524-1574) que confía el gobierno del Imperio en manos de su Gran Visir Sokollu Mehmet Pachá(1506-1579),un hombre inteligente, hábil  y que tenía bastantes enemigos entre los hombres cercanos al sultán y que querían ocupar el puesto de Sokollu, como el almirante de la flota otomana Pialí Pachá(1515-1578), o Lala Mustafa Pachá(hacia 1500-1580), que había sido tutor de Selim. Como hacía todo sultán al llegar al poder tenía que iniciar campañas militares para conquistar nuevos territorios y lograr  el botín suficiente para que pudiera ser repartido entre el ejército , evitando así su descontento y posibles revueltas militares. Vimos como fijó su atención en una gran isla rodeada de territorio musulmán y que se hallaba controlada por Venecia, Chipre. En marzo de 1570 un mensajero llegaba a Venecia con una carta del sultán donde les anunciaba  que los venecianos debían de entregar Chipre o tendrían que hacer frente a la cólera del sultán. Los venecianos tenían allí dos centros comerciales, Nicosia y Famagusta. En julio de 1570 una flota otomana formada por unas 150 galeras desembarcaban en Chipre  dejando en la isla entre 60.000 y 80.000 hombres que el 9 de septiembre conquistaban Nicosia y se dirigían a poner sitio al otro centro veneciano en la isla, Famagusta. Mientras, una flota combinada de naves españolas, venecianas y de los Estados Pontificios bajo el mando de Marco Antonio Colonna(1535-1584) se había formado para acudir al auxilio de Chipre, pero los continuos retrasos y las disensiones internas hicieron que la flota se separara el 21 de septiembre  sin haber intentado nada. 


Grabado veneciano de la ciudad de Nicosia y de su recinto amurallado  que como podéis ver en esta imagen era una muralla circular  con forma de  estrella  y con una circunferencia de cuatro kilómetros y medio. Disponía en su interior de provisiones suficientes para resistir asedios de hasta dos años y como señala Crowley en su libro "Imperios del mar" era "la mejor y más científica construcción" El problema de Nicosia es que necesitaba de unos veinte mil  hombres para defender sus murallas y cuando comenzó el asedio apenas había doce mil hombres capaces de luchar y además mucho de ellos carecían de formación militar, Y lo peor de todo es que el capitán general  de Nicosia, el veneciano Nicoló Dandolo(1512-1570) demostraría ser un incompetente. Escribe Crowley que era un hombre que  "carecía de carisma, despreciaba las opiniones de los demás y su inteligencia era asombrosamente escasa" Los otomanos desembarcaron en Chipre el 20 de julio y menos de dos meses después, el 9 de septiembre, entraban en Nicosia gracias a toda una sucesión de decisiones erróneas de Dandolo que terminó haciéndose acompañar por una guarida personal para protegerse de sus propios hombres. El sacerdote Angelo Calepio, que dejaría testimonio escrito de lo que sucedió en el sitio de Nicosia,  narra escenas dramáticas después de la toma de la ciudad "Los vencedores siguieron  decapitando a las ancianas , abrían la cabeza  a ancianas que ya se habían rendido. Entre los asesinados estaba Lucretia Calepia, mi madre, cuya cabeza cortaron sobre el regazo de su doncella" Sus habitantes fueron vendidos como esclavos y sus propiedades convertidas en  botín del que se dijo que era el más importante desde la conquista de Constantinopla.  El siguiente objetivo  de los otomanos  sería la ciudad de Famagusta  (Imagen procedente de http://www.lepanto1571.gr )

Y así entrábamos en el año 1571, cuando después del fracaso de esta flota , el papa Pío V (1504-1572) había seguido insistiendo en la necesidad de establecer una alianza entre las potencias cristianas. Por fin, vimos como el 25 de mayo, tras diez meses de negociaciones,  se llegaba a un  acuerdo . Un proceso que, como escribe Crowley, "fue un reflejo muy claro de las fuerzas que habían destruido la expedición naval conjunta de 1570: mala fe, intereses ocultos, mutua desconfianza y objetivos contradictorios" En efecto, cada uno tenía sus propios intereses. El rey de España, Felipe II(1527-1598) quería en primer lugar la dirección de la expedición  y sus intereses se centraban no en Chipre, sino en el Norte de África, particularmente Túnez, Argelia y Libia  que eran las bases de los corsarios musulmanes que acosaban constantemente a la Península , más que acudir en auxilio de Chipre, que no dejaba de ser una posesión veneciana que al rey español le importaba más bien poco. Por su parte los venecianos  sólo estaban inquietos por proteger Chipre y otras posesiones venecianas en el Mediterráneo Oriental y desde luego no tenía el menor interés en ocupar Túnez como quería Felipe II. El único que no tenía ningún interés económico sino espiritual era el papa Pío V , que consideraba la formación de una Liga Santa con el comienzo de una nueva cruzada . De esta forma, mientras Famagusta seguía resistiendo el asedio al que era sometida por los otomanos se constituía el 25 de mayo de 1571 la Liga Santa en la que participarán España, los Estados Pontificios, la República de Venecia a los que luego se sumarían  la República de Génova, los Caballeros de la Orden de San Juan, el Gran Ducado de Toscana y el Ducado de Saboya. Pío V tratara de que se unan también otras potencias cristianas como Portugal, Austria o Francia pero no lo consigue, y en el caso de los franceses incluso tenían todavía en vigor acuerdos de alianza con los otomanos.


Este es el diseño de la tradicional galera de guerra  que tenían tanto los otomanos como los cristianos.de cuyas características ya os mencioné en el artículo de ayer.  Una de sus limitaciones es que sólo podía disponer sus cañones en la proa, , donde se disponían  seis cañones ligeros y uno pesado en la proa, y dos cañones ligeros en la popa. Por lo tanto, sólo podía disparar por delante o por detrás y no podía defenderse si los ataques procedían de los laterales de la embarcación. Pero los venecianos habían construido un nuevo tipo de embarcación , las galeazas, que serían claves en la Batalla de Lepanto (Imagen procedente de http://adecd.mforos.com )

En el tratado se establecía que la duración de la Liga Santa era indefinida, que sus objetivos serían auxiliar a Chipre y atacar las plazas otomanas  en la costa de África del Norte, contentando así a españoles y venecianos. En lo que se refiere a los gastos España correría con tres sextas partes del presupuesto, Venecia con dos sextas partes y la parte restante correría a cargo de los Estados Pontificios. Se establece también que cada uno de los participantes en la Liga , España, Venecia  y los Estados Pontificios , aportarían un capitán general para cada una de las tres flotas  y serán estos capitanes generales los que se reúnan en consejo para decidir como actuar en cada momento y se prohibía que ninguno de ellos pactara la paz con los otomanos sin el acuerdo de las otras dos partes  y se establecía que  debían prepararse de forma inmediata doscientas galeras  para dirigirse a Chipre.. A pesar de todo ello la desconfianza entre los miembros de la Liga Santa era mucha, en particular con respecto a Venecia, de la que un cardenal escribe que "si el sultán ofreciese a estos señores algún tipo de acuerdo y la liga no se concretara rápidamente, lo aceptarían, incluso si comporta rendirle Chipre" Y no se equivocaba mucho el cardenal pues al mismo tiempo que Venecia estampaba su firma en la Liga Santa seguía negociando con el gran visir Sokollu Mehmet Pachá  para tratar de conservar Famagusta . Pocos creían en el éxito de esta Liga Santa y pensaban que al igual que sucedió en 1570, la alianza terminaría desintegrándose por sus disensiones internas, como así lo manifestaba el cardenal francés  de Rambouillet "Será una cosa muy hermosa  para ponerla  por escrito y que podrá estamparse en los papeles , pero jamás veremos sus resultados prácticos"


Imagen de una galeaza. Los venecianos construyeron seis de ellas a partir de 1570  . Su borda era más alta que las galeras de guerra normales por lo que quedaban protegidas de los disparos procedente de estas pero lo más importante es que disponían de artillería en los laterales. Cada una de las galeazas que intervinieron en Lepanto irían armadas con entre treinta y cuarenta cañones tanto a babor como a estribor por lo que su capacidad destructiva con respecto a las galeras tradicionales era demoledora. El artífice de estas galeazas  fue  el almirante veneciano Francesco Duodo (1518-1592) y como veremos en el desenlace de esta historia su papel será crucial en Lepanto (Imagen procedente de http://www.grandesbatallas.es ) 

Dejemos ahora a los aliados de la Liga Santa haciendo los preparativos de la expedición para irnos al otro extremo del Mediterráneo, donde se estaba decidiendo el destino de Chipre. Después de la caída de Nicosia en el verano de 1570, sólo quedaba Famagusta , la plaza más oriental del imperio marítimo de Venecia. Era una ciudad  bien fortificada  rodeada por una muralla de tres kilómetros con una altura de quince metros y cuatro y medio de anchura ,  con cinco puertas, quinte torres, un foso  muy profundo y  además rodeado por un terreno  infestado de malaria. A todo ello había que añadir  que al frente de la ciudad se encontraba un hombre competente y decidido como era  su capitán general Marco Antonio Bragadin (1523-1571). Disponía para la defensa de la ciudad de unos ocho mil hombres que debían hacer frente  a unos ochenta mil turcos. Con la llegada del invierno las operaciones militares  se detuvieron  y mientras Lala Mustafá Pachá se quedaba con la infantería en suelo chipriota, la flota otomana regresaba a buscar puertos seguros para pasar el invierno.. En otra de las islas en poder de Venecia, Creta, se preparó en enero un ataque sorpresa, pues nadie esperaba que en ese mes alguien se atreviera a realizar una expedición militar. El comandante de las galeras de Creta, el veneciano Marco Quirini , zarpó  con doce de ellas y mil setecientos soldados  y puso rumbo a Chipre  donde atacaron por sorpresa a los otomanos. Quirini desembarcó a los mil setecientos hombres  para que reforzaran la guarnición de Famagusta y se dio el gusto de hundir al menos  tres barcos turcos . Este ataque por sorpresa enfureció al gran visir Sokollu que aprovechó para  relevar a su enemigo , el almirante de la flota otomana,  Pialí Pachá, y poner al frente de la misma al visir Alí Pachá , un hombre mucho menos experimentado que Pialí Pachá . Este nombramiento sería clave meses después en Lepanto  



Mapa con las principales posesiones de Venecia en el Mediterráneo , destacando en esta segunda mitad del siglo XVI las islas de Chipre y Creta que el sultán Selim II convirtió en sus dos primeros objetivos  y sería el desencadenante para la formación de la Liga Santa que finalmente llevaría al enfrentamiento crucial en la Batalla de Lepanto (Imagen procedente de http://www.mediterraneosur.es )

El 21 de marzo de 1571 la flota otomana zarpaba de Constantinopla y entre las órdenes que tenía Alí Pachá sobresalía esta en la que le instaban a "Encontrar y atacar inmediatamente a la flota del infiel para así salvar el honor de nuestra religión y nuestro estado" En abril se reanudan las operaciones  del sitio de Famagusta y aunque la resistencia dirigida por Marco Antonio Bragadin es heroica la superioridad numérica de los otomanos es demasiado grande. Para el 21 de junio la situación ya es desesperada . Crowley recoge las palabras del ingeniero veneciano  Nestor Martinengo que se hallaba en la ciudad sitiada "Se ha acabado el vino  y no se encuentra ni carne ni fresca ni salada ni tampoco queso, excepto a precios más allá de todo límite. Comimos caballos, asnos y gatos, pues no había nada más que comer que pan y judías y nada que beber sino vinagre con agua y aun esta se acabó" El 23 de julio Lala Mustafá Pachá envía un mensaje a Bragadin  para que rinda la plaza "Yo, Mustafá Pachá, quiero que vos, señor general, entendáis que debéis rendiros  a mí por vuestro propio bien, porque yo sé que no tenéis medios para sobrevivir ni pólvora , ni siquiera hombres suficientes  para continuar la defensa. Si rendís la ciudad graciosamente , se os permitirá  partir con vuestras posesiones  y os enviaremos a tierras cristianas.¡De otro modo tomaremos la ciudad con nuestra gran espada  y no dejaremos a nadie con vida.!¡Oíd bien lo que os digo!"  Mientras, otro ejército otomano avanza por tierra hacia el oeste dirigido por el visir Ahmet Pachá con el objetivo de atacar las plazas venecianas en la costa del Mar Adriático, otra flota abandona Constantinopla dirigida por el visir Perteu Pachá y  desde Trípoli, en la actual Libia, una tercera flota zarpa dirigida por el más hábil de los marinos otomanos, el corsario Uluj Ali(1519-1587). Las intenciones del gran visir no se centraban sólo en la conquista de Chipre sino en algo mucho más importante y que el propio Sokollu se encarga de advertir a los venecianos "El dominio del turco debe extenderse hasta Roma"


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Retrato realizado por el pintor italiano Tintoretto(1518-1594) del  elegido para ser capitán general de la flota veneciana de la Liga Santa , el  veterano  Sebastiano Venier (1496-1578) que tenía ya setenta y cinco años en el momento de ponerse al frente de la flota de Venecia. Hombre enérgico, indomable  y decidido  llegaría a ser Dogo de Venecia, el cargo más importante de la República de Venecia en 1577 a los 81 años de edad. Durante la travesía que concluiría en Lepanto, Venier tendría enfrentamientos con Juan Andrea Doria y con Juan de Austria , como veremos en la tercera parte (Imagen procedente de http://en.wikipedia.org )

Los preparativos de la flota se siguen desarrollando con extraordinaria lentitud para desesperación de los venecianos, que eran los más amenazados por los ataques otomanos. Vamos a conocer a los tres capitanes generales que iban a dirigir las tres flotas de la Liga Santa, las de España, la República de Venecia y los Estados Pontificios. El capitán general de la flota veneciana es un  anciano de setenta y cinco años llamado Sebastiano Venier (1496-1578), pero que no os confunda su edad, porque como escribe Crowley "era un hombre formidable, parecía un león furioso arrancado de algún pedestal de Venecia, era  un auténtico patriota. Aunque no era marinero , era un hombre de acción, impetuoso, decidido y temperamental". Impaciente por acudir al rescate de Chipre trató de adelantarse al resto de la flota pero se lo impidieron y le ordenaron esperar al resto de la flota que tenía orden de reunirse en Mesina. El papa Pío V , mientras tanto, nombró como capitán general de la flota de los Estados Pontificios a Marco Antonio Colonna(1535-1584), el mismo que había estado al frente de la flota aliada en 1570 que fracasó estrepitosamente al no llegar a entrar ni siquiera en combate por las disensiones internas entre sus jefes, principalmente entre Colonna y el que en aquella expedición dirigía la flota española, el genovés Juan Andrea Doria (1535-1606). En el mes de junio la flota de Colonna ya estaba en Nápoles esperando por los españoles que, una vez más, iban con retraso en los preparativos. Precisamente era al rey Felipe II a quién correspondía elegir al líder no sólo de la flota española sino del conjunto de la flota aliada . En primer lugar propone a Juan Andrea Doria, pero el papa Pío V lo rechaza porque le considera el culpable del fracaso del año anterior y entonces la elección recae sobre un joven de veinticuatro años, o veintiséis según la fecha que se le atribuya de nacimiento. Se llama don Juan de Austria (hacia 1547-1578), hijo del emperador Carlos V(1500-1558) y de una dama alemana llamada Bárbara Blomber(1527-1597)


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Retrato de don Juan de Austria  , hermanastro del rey Felipe II que cuando le nombre no solo capitán general de la flota española sino líder de toda la flota cristiana , también colocó a su lado a tres consejeros, Luis de Recasens, Alvaro de Bazán y  Juan Andrea Doria a los que  ordenó que no dejaran  tomar a Juan de Austria ninguna decisión sin contar con la aprobación de ellos tres. Cuando Juan se enteró escribió al rey  ,su hermano , mostrando su enojo "Con la debida humildad  y respeto , me aventuraría a rogar que su Majestad  me haría infinito favor  y gracia  si le complaciese comunicarse directamente  conmigo de su propia letra en lugar de reducirme a una igualdad con muchos otros de vuestros sirvientes, cosa que en conciencia no merezco" Si Felipe II pensaba que podrían manejar a Juan de Austria para evitar un ataque contra los otomanos  estaba equivocado. ¿Por qué el monarca español rehuía ese combate con los otomanos?  Los riesgos eran muy altos y si salía mal y la flota cristiana era derrotada y destrozada el Mediterráneo quedaría en manos de los otomanos y nadie podría hacerles frente porque en la flota de la Liga Santa estaban la mayor parte de las galeras de guerra cristianas en el Mediterráneo (Imagen procedente de http://commons.wikimedia.org/ )       

Juan de Austria era por tanto hijo ilegítimo del emperador y hermanastro de Felipe II. Crowley lo describe como  un joven "bien parecido, galante, inteligente , caballeroso y valiente, animado por un insaciable apetito de gloria" El joven Juan ya había tenido tiempo de demostrar sus dotes militares en la represión de la revuelta de los moriscos que ya os comentaba ayer que tuvo lugar en el sur de España entre 1567 y 1570. Una de sus características era su valor y cierta temeridad  que le hacía ponerse en primera fila en los combates y durante la campaña para sofocar la rebelión de los moriscos llegó    recibir el impacto de una bala de arcabuz  en al cabeza  que no fue fatal gracias a que la detuvo su casco. Al conocer este hecho Felipe II le había amonestado diciéndole "Debéis guardaros , y debo yo guardaros , para cosas mayores" Parece que su momento había llegado ahora y para ayudar al valiente pero todavía inexperto en asuntos de la mar Juan de Austria, el monarca español le rodea de algunos de los más valiosos marineros y militares españoles, entre ellos el propio Juan Andrea Doria, el Capitán General de la Mar, Luis de Requesens (1528-1576), a quién Felipe II le encarga que sea el consejero persona de Juan de Austria,  y el marques de Santa Cruz, Álvaro de Bazán(1526-1588) , probablemente el mejor marino que tenía España y que desde 1569 era el Capitán General de las galeras de Nápoles. Crowley aventura que la verdadera intención  de Felipe II al rodear a su hermano de todos estos consejeros era contener el espíritu fogoso del joven y evitar que la flota entrase en combate. Una vez más Felipe II  pretendía conservar su flota  y no arriesgarla, un rasgo muy característico del llamado con acierto "Rey Prudente".  Pero como observaba con satisfacción el legado papal  en Madrid poco antes de que Juan de Austria abandonara la corte para dirigirse a Barcelona desde donde zarparía la flota española "Es un príncipe que desea  tanto la gloria que si la oportunidad se presenta, el conselo que lo asesora no podrá contenerlo y no se preocupará  tanto de salvar galeras como de ganar honor y fama"


Reproducción de la galera Real  de don Juan de Austria , la nave insignia de la flota cristiana, que en la actualidad se encuentra en el Museo Marítimo de Barcelona.. Era la más grande  de la flota con sus 42 metros de eslora (largo del barco) y 6,2 metros de manga (ancho del barco) Sus remos eran impulsados por 290 remeros y entre soldados y marineros llevaba otras cuatrocientas personas, en total casi setecientos seres humanos viajaban en esta galera lujosamente decorada y pintada en colores rojo y oro . La que veis en la imagen fue construida en 1971 para celebrar el cuarto centenario de la Batalla de Lepanto (Imagen procedente de http://rojoamanecerenlepanto.blogspot.com.es )

Mientras Famagusta agonizaba ante la presión otomana , y las flotas Venecia y los Estados Pontificios ya estaban listas en el punto de reunión, el seis de junio Juan de Austria abandonaba Madrid y no sería hasta el 20 de julio cuando pudo embarcar  en su galera, la "Real". El mismo Luis de Requesens se desesperaba ante tantas demoras y en una carta a su hermano  escribe "El  pecado original de nuestra corte  de no acabar  o de no hacer nunca nada a tiempo  y en el momento debido  ha empeorado mucho  desde que no la habéis visto  y va empeorando de día en día"   La galera "Real" sería el buque insignia de la flota ya que a bordo viajaba el almirante de la marina de guerra, el propio don Juan de Austria, que abandona al frente de la flota española el puerto de Barcelona aquel 20 de julio de 1571. justo dos días antes de que en Chipre Lala Mustafá Pachá mandara aquella carta con un ultimátum a los defensores de Famagusta. Pero no creáis que la flota española iría sin detenerse hasta el punto de reunión en el Estrecho de Mesina  que separa la península italiana de la isla de Sicilia. Muy al contrario la flota fue costeando deteniéndose en cada puerto importante, Niza, Génova, Civitavecchia, Nápoles y en cada uno de ellos se preparaba una suntuosa recepción  a la expedición y en particular  a don Juan de Austria al que todo el mundo quería conocer.Rowley recoge este comunicado de Roma fechado el 9 de agosto cuando el almirante de la flota hace su entrada en Roma "Hoy a las 23 horas don Juan de Austria ha hecho su entrada para  gran júbilo del pueblo. El cardenal Granvela ha ido a recibirlo al muelle del puerto y le ha ofrecido su mano derecha. El dicho señor  es de tez clara, pelo rubio, barba rala, apuesto y de talla media. Montaba en un buen corcel gris , lucía elegante armadura  y le rodeaban no pocos pajes y escuderos  vestidos de terciopelo amarillo con rayas azul oscuro" 

BREVE DOCUMENTAL SOBRE EL ASEDIO DE FAMAGUSTA 

Es un documental de apenas quince minutos pero que describe muy bien el dramático asedio de Famagusta. Como no he podido bajarlo os dejo el enlace de Youtube

Otomanos versus cristianos:  http://www.youtube.com/watch?v=LfZts_b4BNQ


Cinco días después, el 14 de agosto, el mismo cardenal Antoine Perrenot de Granvela (1517-1586) le entregó la vara de mando y la insignia real, una enorme bandera de color azul celeste con la imagen de Cristo en la cruz y se dirigió a don Juan con estas palabras "Toma, afortunado príncipe, estos símbolos de la verdadera fe y quiera Dios que te concedan una gloriosa victoria sobre nuestro impío enemigo, y que por tu mano se rebaje su orgullo" Os preguntaréis , mientras la flota aliada seguía enredada en todos estos ceremoniales, ¿qué ha sido de Famagusta? El capitán general de la plaza, Marco Antonio Bragadin había respondido al ultimátum del turco con estas palabras "Debéis saber que las órdenes que tengo me prohíben rendir la ciudad so pena de muerte" pero apenas una semana después de escribir esta carta en Famagusta  sólo quedan quinientos hombres en disponibilidad de combatir y otros cuatrocientos heridos, exhaustos, hambrientos y apenas con pólvora para seguir disparando. La situación era insostenible . Para que os hagáis una idea de la virulencia del asedio Crowley nos explica que Famagusta "había sido bombardeada durante sesenta y ocho días , recibiendo más de 150.000 cañonazos  y había causado , por los combates o por enfermedad, la muerte de sesenta mil soldados otomanos" El primero de agosto Famagusta izaba la bandera blanca y sus defensores se rendían con la esperanza de acogerse a la promesa de Lala Mustafá Pachá de dejarles marchar sin causar daño a nadie , conservando su libertad y sus propiedades. El 5 de agosto comenzaron a embarcar en las naves turcas que les llevarían a Creta . Pero las cosas se torcerían  cuando ya estaba todo listo para la partida y sólo faltaba el acto protocolario de la entrega de llaves de la ciudad al vencedor, Lala Mustafá. 


Fotografía de la que fuera catedral de San Nicolás en Famagusta (Chipre) , construida entre 1298 y 1400. Hoy es la mezquita de Lala Mustafá Pachá , el nombre que se le puso en honor del conquistador otomano de Chipre  y de Famagusta, una ciudad que ya en el siglo XIV  era considerada una de las más prósperas del Mediterráneo, rivalizando en riqueza con la misma Constantinopla. Cuando comenzó el asedio , Lala Mustafa Pachá ordenó enviar al capitán general de Famagusta, Marco Antonio Bragadin,  la cabeza de Nicoló Dandolo , el capitán general de la ya conquistada Nicosia . Cuando  Bragadin la recibió escribió al Pachá "He visto tu carta. También he recibido la cabeza del señor comandante de Nicosia, y te digo por la presente  que aunque hayas tomado fácilmente la ciudad de Nicosia, esta ciudad la tendrás que cobrar con tu propia sangre, y con la ayuda de Dios te costará  tanto que te arrepentirás toda la vida de haber acampado aquí" No estaba equivocado el bravo capitán general de Famagusta, porque en el asedio a la ciudd perderían la vida más de sesenta mil otomanos (Imagen procedente de http://cyprusislandwithhistory.blogspot.com.es )

Parece que en la ceremonia de entrega se inició una discusión sobre las garantías necesarias para asegurar que las naves otomanas regresaran a Chipre después de que hubieran dejado a los cristianos en Creta, territorio veneciano. Lala Mustafá quería saber si podía dejarle algunos nobles como garantía de que las naves regresarían sin problemas, pero Bragadin respondió con vehemencia "No tendréis a un noble ¡ni siquiera un perro os daría!" , palabras más que imprudentes para quién acaba de ser derrotado y depende de la buena voluntad  de un enemigo al que le ha causado sesenta mil bajas. La discusión se calienta y Lala Mustafá le espeta a Bragadin "Decidme ,perro ¿por qué mantuvisteis la fortaleza si carecíais de los medios para defenderla.? ¿Por qué no os rendisteis hace un mes sin hacerme perder ochenta mil  de los  mejores hombres de mi ejército?" Ante la constante negativa de Bragadin de dejar un rehén como garantía Lala pierde la paciencia y ordena que todos sean atados  y para Bragadin tiene reservado algo especia. Ordena que le corten las orejas y la nariz  y después lo mantuvo con vida durante doce días hasta su muerte el 17 de agosto . Escribe Crowley que "Las heridas de su cabeza se habían infectado y el dolor lo estaba volviendo loco. Fue llevado en procesión  por la ciudad al son de los tambores y trompetas. Fue obligado a llevar sacos de tierra por las murallas de la ciudad y a besar el suelo cada vez que pasaba frente al pachá. Lo izaron hasta lo más alto del mástil de una galera , sumergido luego en el mar y mostrado ante toda la flota  para que le gritaran burlas e improperios" Finalmente, Bragadin  fue atado a una columna de un antiguo templo griego y allí lo desollaron vivo.  Por último , su piel fue rellenada de paja y enviada a Constantinopla  como un presente para el sultán Selim En cuanto al resto de prisioneros  fueron decapitados  formando una pirámide de trescientas cincuenta cabezas frente al campamento otomano. 


En este mapa podéis ver en color rojo y partiendo de Barcelona, donde zarparía el 20 de julio  el itinerario de don Juan de Austria al frente de la flota española, que se reuniría después con sus aliadas de la Liga Santa en Messina ,en el estrecho que separa Sicilia de la península italiana. Llegó aquí el 22 de agosto y permanecerían allí hasta el 16 de septiembre de 1571 cuando el conjunto de la flota cristiana parte rumbo a las costas controladas por el Imperio Otomano para encontrarse con su flota (Imagen procedente de http://www.mundohistoria.org )

Aún así , la terrible muerte de Bragadin y sus hombres no había sido en vano, pues había causado una gran pérdida en las tropas otomanas. Mientras, la larga odisea de la flota española llegaba a  su fin  el 22 de agosto , casi dos meses después de que Juan de Austria abandonara Madrid, cuando llegan a Mesina convertida en aquel momento en la mayor base naval de toda la cristiandad pues se encuentran reunidos doscientas ocho  galeras y seis galeazas, de las que ahora os hablaré. . Allí están los venecianos dirigidos por Sebastiano Venier, las naves de los Estados Pontificios bajo el mando de Marco Antonio Colonna , las galeras de los Caballeros de la Orden de San Juan  bajo el mando del caballero Mathurin Romegas (hacia 1525-1581) y, por supuesto, la flota española. Al ver a los barcos españoles Colonna dio un suspiro de alivio y escribió "Gracias a Dios estamos todos aquí y se verá lo que cada uno vale" Juan de Austria tendría que utilizar de toda su diplomacia para evitar que aquella gran flota  terminará separándose , porque las tensiones entre sus miembros eran muy grandes. Los Caballeros de la Orden de San Juan no podían perdonar a los venecianos que no acudieran en su ayuda durante el asedio de Malta en 1565, cuando los venecianos llegaron a aplaudir las acciones de los otomanos. A su vez los venecianos detestaban a Juan Andrea Doria culpándolo del fracaso de la flota de 1570 como ya vimos más arriba y también recelaban de los españoles porque sospechaban, y no iban desencaminados, que Felipe II no tenía intención de entrar en combate. A todo ello había que unir  los problemas para el pago de las tripulaciones que en cualquier momento podía degenerar en un motín como así fue el 3 de agosto, sofocado personalmente por Juan de Austria que les prometió que sus pagas las recibirían  sin tardanza. 


Retrato de García Álvarez de Toledo y Osorio, virrey de Sicilia entre 1564 y 1566 y el hombre que dirigió la flota que acudió en 1565 al rescate de Malta. Juan de Austria le pediría consejo por carta para saber como actuar si se enfrentaba a los otomanos. García Álvarez ,que conocían bien los riesgos de un enfrentamiento en el mar, le desaconsejaba  entrar en batalla y le escribe "Faltando de la armada  ocho o nueve mil  soldados viejos  que están en Flandes , que eran el nervio de toda ella, de mala gana vendría yo sin ellos a las manos si lo tuviese a mi cargo porque hallo de harto mayor daño la pérdida si acaso sucediese , lo que Dios no quiera, que podría ser de provecho ganancia. " y añade además la complejidad de dirigir una flota de diferentes potencias e intereses mientras que los otomanos son los únicos dueños de su flota "Hase de considerar también que nuestra armada  es de diferentes dueños, y quizá  a las veces cumple a los unos lo que no cumple a los otros, y la de los enemigos  es de un solo patrón, de un solo bando y voluntad y
obediencia "
y por último  señala que los turcos tenían ganada la moral a los cristianos "Tienen los turcos ganado el ánimo contra venecianos  y aun creo que contra nosotros  no le tienen muy perdido, ni los nuestros  muy ganado contra ellos" ¿Conclusión,? según García Álvarez sería mejor evitar el enfrentamiento  , algo que le repetían a Juan de Austria demasiadas personas. Pero él iba a tomar sus propias decisiones a pesar del riesgo que se iba a correr y que de fracasar podría poner en peligro a toda Europa  (Imagen procedente de    http://www.todoavante.es )

Mientras , los españoles tratan de contener  los deseos de batalla de Juan de Austria. García Álvarez de  Toledo y Osorio(1513-1577), que había sido virrey de Nápoles y estuvo al frente de la flota que acudió al rescate de Malta en 1565, escribe a Luis de Requesens, a quién Felipe II había encargado la tarea  de asesor de confianza de Juan de Austria,  para prevenirlo sobre cualquier intento de entablar batalla por los riesgos que conllevaba "Considerad bien  qué gran asunto es este  y el daño que puede causarse con un error. " y   también le recuerda la necesidad de mantener en el mayor de los secretos que la verdadera intención del rey Felipe II era evitar la batalla "Pero como es mejor por varias buenas razones  que los venecianos no sepan cuánto o por qué está en el interés de Su Majestad  que no haya batalla , ruego que tras leer la presente a Don Juan la destruya". Todavía en los primeros días de septiembre seguían llevando naves mientras Juan de Austria escribía a García Álvarez de Osorio pidiéndole consejos sobre la táctica a seguir en caso de llegar a un combate, lo que angustiaba al veterano marino que temía la pérdida de la flota y las consecuencias que eso podría tener para toda la cristiandad que quedaría indefensa ante la flota otomana. El 10 de septiembre Juan de Austria reúne en su galera "Real" a setenta oficiales de la flota para debatir el plan a seguir. Había que decidir si saldrían ellos a buscar al enemigo o era mejor esperar y que fuera la flota otomana la que tuviera que desplazarse para buscar a las naves cristianas. Mientras que los españoles optaban por esperar, como es lógico ya que tenían instrucciones de hacer lo posible por evitar la batalla, los venecianos  y la flota papal querían zarpar y enfrentarse a la flota otomana allí donde estuviera. 


Retrato de Fernando Álvarez de Toledo, III Duque de Alba (1507-1582), que era en 1571 gobernador de Flandes  y escribió a Juan de Austria dándole  valiosos consejos para  evitar problemas con las tripulaciones de los barcos  y los soldados "A los soldados todos procurará Vuestra Excelencia  mostrarles siempre  el gesto alegre , que como es comunidad , pácense mucho desto y de algunas palabras que Vuestra Excelencia soltase  un día en favor de una nación y otro día de otra. Convendrá mucho que ellos entiendan  que Vuestra Excelencia  tiene gran cuidado de sus pagas, de hacérselas cuando se pueda , y cuando no, que Vuestra Excelencia mande que se tenga gran cuenta con darles sus raciones  en la mar cumplidamente  y las vituallas bien acondicionadas , y que entiendan que cuanto se hace es por orden y diligencia de Vuestra Excelencia , y que cuando no , que le pesa, y que lo manda castigar"  Juan de Austria logró mantener la flota unida hasta Lepanto , lo que ya fue un primer triunfo teniendo en cuenta las tensiones que existían entre sus miembros (Imagen procedente de  http://commons.wikimedia.org )

Escribe Crowley que en medio del debate Juan de Austria lo zanjó  "declarando rotundamente su intención de atacar al enemigo y derrotarlo , haciendo saber que si los españoles  decidían no participar en la expedición, seguiría adelante  aunque fuera sólo con las flotas de Venecia y del Papado"  Todos votaron a favor de la decisión de Juan de Austria, incluidos los españoles que, como reconocería Luis de Requesens "no estados todos de acuerdo tan alegremente,sino que nos vemos forzados y condicionados por la vergüenza"  Por fin, el 16 de septiembre de 1571 la flota cristiana abandonaba Mesina en busca de la flota otomana. Juan de Austria escribía  esta carta a García Álvarez de Osorio antes de zarpar, anunciándole su decisión y la partida de la flota en busca de sus enemigos  "Considerando que la armada turca, aunque sea superior  en fuerzas a esta de la Liga, según las informaciones que tenemos, no lo es por la calidad  de los navíos ni por la gente , y confiando en Dios Nuestro Señor , que debe prestarnos  Su ayuda porque se trata de  Su causa, se ha tomado la decisión de ir a buscarla ; así pues, parto esta noche para Corfú, si Dios quiere, y de allí me dirigiré al lugar en el que ya sabré que se encuentra. Tengo conmigo doscientas ocho galeras, veintiséis mil soldados de infantería, seis galeazas y veinticuatro naves" Y mientras sucedía esto en Mesina, ¿dónde estaba la flota otomana? El nuevo almirante de la flota otomana, Alí Pachá, recibía el 19 de agosto estas instrucciones desde Constantinopla "Si el enemigo realiza algún movimiento y se da alcance a su armada, Uluj Alí (el corsario que dirigía la flota que había zarpado de Trípoli en el Norte de África) y tú , actuando de común acuerdo , debéis enfrentaros al enemigo y utilizar vuestro valor  e inteligencia para vencerlo" Sin saberlo, aquellas instrucciones llevarían  a Alí a cometer un error fatal ya que le obligaban a combatir aunque esa no fuera la mejor opción. 


Fotografía de la localidad y el  puerto de Lepanto , en el Golfo de Corinto. Hoy la población se llama Naupacto  o Naupaktos y tiene unos dos mil habitantes. En 1571 era uno de los mejores puertos  del Golfo de Corinto y desde él se podía controlar su entrada . Los otomanos habían dispuesto baterías en la entrada del Golfo que hacían imposible para cualquier flota enemiga penetrar en él para atacar a la flota otomana. Mientras permanecieran en su interior Alí Pachá no tenía nada que temer de la flota cristiana (Imagen procedente de  http://www.europebycamper.com )


 A finales de septiembre la flota otomana bajo el mando de Alí Pachá se encontraba fondeada  en el puerto de Lepanto, situado en la entrada del Golfo de Corintio en Grecia. Era un lugar seguro, ya que el  puerto estaba fortificado y la entrada del golfo se hallaba protegida por baterías de cañones que impedirían la entrada a cualquier flota enemiga. Como escribe Crowley "Alí sólo tenía que esperar sentado a que el enemigo se agotara  frente a la costa y luego atacarlo a voluntad o negarle simplemente la batalla." Además se aproximaba octubre y era extraño que nadie se aventurase a entablar combate en una fecha tan tardía . Y por último existía el convencimiento de que al final los cristianos terminaría enfrentados unos con otros y la flota se dispersaría.  Alí decidió que lo mejor era esperar a ver el desarrollo de los acontecimientos. Mientras, Juan de Austria envió por delante a cuatro galeras como exploradoras para tratar de averiguar donde estaba la flota otomana. Unos venecianos que habían estado prisioneros con la flota otomana,llegaron hasta la flota cristiana e informaron que se encontraban en Lepanto y que  disponían de ciento sesenta galeras y muy pocos hombres , una apreciación del todo incorrecta  que llevó a la flota cristiana a subestimar las fuerzas otomanas. Curiosamente otro tanto le sucedió a los otomanos con la flota cristiana. Un corsario italiano convertido al Islam, Kara Hogia , se coló entre la flota de Juan de Austria y contó sus efectivos  pero al hacerlo se saltó todo un escuadrón  de galeras venecianas que estaban ancladas un poco más lejos del resto de la flota, Así, Hogia contó  ciento cuarenta galeras, cuando en realidad eran doscientas ocho. De esta forma ambos bandos tenían una información errónea del adversario y tanto Alí como Juan de Austria creían que se enfrentaban a fuerzas inferiores a lo que eran realmente. El 29 de septiembre las galeras de exploración confirman que la flota otomana está en Lepanto. Juan de Austria pone a la flota rumbo al Golfo de Corinto mientras en Madrid Felipe II le escribe una carta para ordenarle  que pase el invierno en Sicilia. Pero ya era demasiado tarde. Un auténtico choque de civilizaciones iba a tener lugar en apenas una semana, la mayor batalla naval conocida en Europa. Hoy descansaremos en nuestras galeras y mañana zarparemos prestos para asistir al desenlace final en una batalla que cambiaría la historia.  

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