lunes, 9 de diciembre de 2013

HISTORIAS DE LA IGLESIA: LOS AÑOS DE HIERRO Y EL SÍNODO DEL CADÁVER (PRIMERA PARTE)

Robert Browning (1812-1889) fue un poeta y dramaturgo inglés que desde su juventud había admirado a los grandes poetas ingleses del romanticismo, en particular a Percy B. Shelley(1792-1822), una de las tres grandes figuras del romanticismo inglés junto a Lord Byron (1788-1824) y John Keats(1795-1821). Ya en su adolescencia Robert demostró poseer una gran inteligencia pues con apenas diecisiete años dominaba cuatro idiomas además del inglés , entre los que estaban el latín y el griego, Orientó su carrera hacia la dramaturgia y la literatura , pero su éxito sería tardío y tuvo que esperar hasta la publicación en 1868 de su poema "The ring and the book" , "El anilló y el libro",  para convertirse de manera inmediata en un escritor conocido y en poco tiempo en un hombre rico y con el porvenir asegurado. "The ring and the book" era un largo poema que consta de más de veinte vil versos y fue publicado dividido en en cuatro volúmenes  que fueron publicándose a lo largo de 1868 y 1869. En ellos, Robert Browning relataba un oscuro caso de asesinato en la Roma de finales del siglo XVII, pero no es esto lo que ahora nos interesa , sino una mínima parte de ese poema, no más de centenar y medio de ellos, en los que Robert menciona otro caso mucho más antiguo que implicaba la figura de un Papa. Escribía Robert "La gran puerta de la iglesia/ se abrió por completo, y dentro metieron al propio Formoso/ Su cuerpo, muerto, incluso embalsamado/ y debidamente enterrado en el Vaticano/ocho meses antes, exhumado para la ocasión/sentaron ese cuerpo sin vida de un papa/ ataviado con las vestiduras papales una vez más/ erguido en la silla de Pedro como si estuvieses vivo"

¿El cadáver de un Pontífice sentado en su trono y siendo juzgado por los vivos? Parece el argumento de algún relato de terror característico del Romanticismo y al que Robert Browning recurriera para dar un mayor impacto dramático a su poema, pero el pota inglés no hacía más que rescatar una historia real sucedida en Roma a finales del siglo IX , unos acontecimientos conocidos como el Sínodo del Cadáver que tuvo lugar en la antigua capital del Imperio Romano en el año 897 y que era el prólogo para  una de las épocas más oscuras del papado de Roma. Hoy os invito  a que me acompañéis a conocer este episodio de la historia de la Iglesia aunque quiero señalar antes que no es el objetivo de este relato realizar una crítica a la Iglesia, porque el contexto histórico en el que sucedieron estos hechos nada tienen que ver con la época actual , ni la vida religiosa , ni la  política , ni la sociedad en la que tuvieron lugar guardan paralelismo alguno con los de ahora más allá de las pasiones y emociones humanas, que esas si permanecen a lo largo de los siglos. No podemos juzgar la historia con los puntos de vista actuales, sino tratar de ponernos en la piel de los hombres del siglo IX   Y ahora si es el momento de que nos remontemos en el pasado y viajemos hasta el siglo IX, pero no a finales, cuando sucederá el episodio del Sínodo del Cadáver, sino a comienzos de ese mismo siglo, lo que nos permitirá entender un poco mejor los factores que contribuyeron a que una escena tan surrealista , esperpéntica y a la vez terrible y truculenta tuviera lugar. Será un relato largo pero creo que es necesario para comprender la complejidad de la situación política de aquel tiempo.  Desde la caída del Imperio Romano de Occidente en 476 y su desintegración en múltiples nuevos reinos, como el Reino Franco en , aproximadamente, lo que hoy es Francia, el Reino Visigodo en la Península Ibérica o el Reino Ostrogodo en la actual Italia, había permanecido viva la idea de una Europa de nuevo unida bajo una única corona, un nuevo emperador que sucediera a los antiguos emperadores romanos.





Así quedaba el mapa de Europa después de la caída del Imperio Romano
de Occidente en el año 476, con cuatro potencias principales. El reino ostrogodo en Italia,
el reino Visigodo en lo que hoy es España, el reino franco extendiéndose por buena parte de
la futura Francia y el Imperio Bizantino que dominaba la parte oriental del Mediterráneo
Había desaparecido la unidad territorial forjada por el Imperio Romano durante quinientos años pero esa unión perviviría como un ideal de un tiempo mejor. Harían falta tres siglos para
encontrar al primer hombre que pudo lograr restaurar parte de aquella unidad
(Imagen procedente de http://historiasinhistorietas.blogspot.com.es )




Tendrían que pasar un poco más de trescientos años para que un hombre reuniera el suficiente poderío militar y prestigio político para ser considerado el sucesor de los emperadores romanos y ser coronado él mismo como emperador, y aquel hombre era el rey de los francos, Carlomagno (742-814). Carlomagno llegaría a dominar un Imperio que además de Francia se extendía por el norte de la Península Ibérica y los territorios de las actuales Bélgica, Holanda, Alemania, Austria, Suiza y gran parte de Italia. En 799 el papa era en aquel momento León III (hacia 750-816), que desde su elección como pontífice en 795 había tratado de ganarse el apoyo del que era el más poderoso rey de la cristiandad,  Carlomagno, para que le protegiese de la aristocracia romana que desde el comienzo había recibido con hostilidad  su  elección porque los orígenes de León no eran romanos, sino sicilianos y además no tenía sangre noble.  Por eso, nada más ser elegido León III había escrito a Carlomagno comunicándole su elección como una muestra de respeto al rey franco, ya que hasta entonces la costumbre había sido comunicarlo primero al emperador bizantino, considerado el sucesor de los emperadores romanos. Carlomagno le había respondido confirmando al papa que estaría dispuesto a protegerle si hiciera falta " Nuestra misión - escribía en su carta Carlomagno refiriéndose a sí mismo- es la de defender con las armas la Santa Iglesia de Cristo donde quiera que pueda ser objeto de ataque por parte  de los paganos o devastación por parte de los infieles y consolidarla interiormente mediante la adopción  de la fe católica. Vuestra misión (aquí se refería al Papa) es la de apoyar  nuestro servicio armado con las manos levantadas hacia Dios como hiciera Moises"

Pero los aristócratas romanos no creían que aquellas palabras de apoyo se convertirían en realidad ¿cómo iba el rey de los francos a arriesgar  su ejército marchando hasta Roma  sólo para ayudar al papa León III? Por eso siguieron adelante con su intención de expulsarle del papado a la menor oportunidad y esta llegó en 799  cuando después de que la aristocracia romana le planteara al papa unas exigencias que éste no puede satisfacer, los nobles organizan una conjura  cuyo objetivo es el secuestro del Papa y mutilarle, arrancándole los ojos y cortándole la lengua, para incapacitarlo para el cumplimiento de su cargo obligándole a abdicar. León III consigue huir a tiempo y abandona Roma y escribe a Carlomagno solicitando su auxilio, pero Carlomagno no se movió, quería que fuera el propio papa en persona a su corte en  Sajonia en aquel momento ,  para pedirle ayuda, lo que significaba que el poder de Carlomagno era superior al poder del papa de Roma. León III tuvo que tragarse su orgullo  y después de cruzar los Alpes se reunió con Carlomagno, siendo recibido con todos los honores  y el monarca franco  promete escoltarle de regreso a Roma para protegerle de sus enemigos . Dicho y hecho hacia Roma fue el ejército franco con el propio Carlomagno a la cabeza y a su lado el papa León III. Y así se produce en el año 800 la entrada del rey franco y el papa en Roma , pero no acababa aquí el calvario de León III para recuperar el trono pontificio.. Los que habían conspirado contra él afirmaban ante Carlomagno que León III había sido expulsado por considerarlo culpable de cometer graves transgresiones morales que amenazaban con corromper a la sociedad  y a la Iglesia. 





Mapa del Imperio de Carlomagno . En violeta más claro el territorio que formaba parte del reino heredado de su padre Pipino III el Breve (715-768), que era llamado el Breve por su baja estatura que no por su talla política , pues él fue el auténtico fundador del gobierno carolingio, como sería conocida la dinastía a la que pertenecería Carlomagno y sus sucesores hasta el año 987, cuando comenzó a gobernar la dinastía Capeto. Los colores violetas más intensos son loas conquistas directas de Carlomagno y las denominadas Marcas, zonas fronterizas que Carlomagno puso bajo el control de un señor feudal que tenía autoridad civil y militar sobre el territorio pero dependiente del poder central  que residía en Aquisgrán, donde se hallaba la corte de Carlomagno
(Imagen procedente de  http://megustalahistoriadeprimero.blogspot.com.es)




Aunque estas acusaciones podían haber sido desechadas con facilidad por Carlomagno prefirió guardar las formas y celebrar un juicio que sería presidido por el propio Carlomagno , que además le serviría al rey para demostrar una vez más la supremacía del rey sobre el papa, una cuestión que no era baladí y que sería el origen de constantes enfrentamientos en los siglos posteriores. De esta forma, el 23 de diciembre de 800 se reúne en Roma una asamblea compuesta por altos funcionarios eclesiásticos bajo la dirección del rey franco . El papa León III se ve obligado a declarar bajo juramento que es inocente de todas las acusaciones que le han hecho. Naturalmente, como el elegido por el Espíritu Santo para gobernar la Iglesia no puede mentir, el juramento es considerado prueba suficiente de la inocencia de León III y es restablecido en el trono pontificio. . Sin embargo, León III había sido humillado y el juicio mostraba a la cristiandad que el Papa, la máxima autoridad de la Iglesia, podía ser castigado por el rey , lo que suponía un duro golpe para las pretensiones de los sucesivos papas para ponerse por encima del poder real. Por eso, León III urdió un golpe de efecto que se convertiría en una de las jugadas políticas más hábiles de su tiempo. Como ya hemos visto, durante el largo reinado de Carlomagno, que en 800 llevaba ya treinta y dos años en el trono, sus continuos éxitos militares le habían granjeado una fama y un respeto que hacía que tanto en el reino franco como en la propia Roma se le comenzase a ver como un restaurador del antiguo Imperio Romano de Occidente. Para ayudar a esta pretensión, en 797 el trono del Imperio Bizantino había sido ocupado por una mujer, la emperatriz Irene(752-803) y para los cánones de la época una mujer no podía ser reconocida como emperatriz .

Y fue entonces cuando León III vio su oportunidad. Tal vez desde el mismo momento en que Irene había subido al trono del Imperio Bizantino, el antiguo Imperio Romano de Oriente, León III había pensado  en coronar a Carlomagno como el nuevo emperador de los romanos liberando a la Iglesia de su tradicional dependencia de Bizancio .  Ahora estamos en la misa de Navidad del veinticinco de diciembre de 800.. Imaginemos a León III y a Carlomagno arrodillados uno al lado de otro en San Pedro, apenas dos días después del humillante juicio  al que había tenido que someterse León III. Ambos rezan  para rendir culto en el día del Nacimiento de Cristo. Carlomagno tiene sus ojos cerrados, concentrado en las oraciones que con devoción pronuncian sus labios , cuando, de forma inesperada, el papa León III extrae una corona que tenía oculta y la coloca sobre la cabeza del rey franco  proclamándole en aquel mismo momento nuevo emperador.La multitud que presenciaba aquel acto histórico estalla en exclamaciones. Pero veamos como nos cuenta la escena  el "Liber Pontificalis" , que recoge la biografía de León III y describe así la coronación de Carlomagno "En el día del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, todos habíanse reunido  de nuevo en la mencionada basílica del santo apóstol Pedro . Allí le coronó personalmente con la valiosa corona el venerable y benéfico superior (se refiere a León III) Todos los creyentes  y fieles romanos, que contemplaron la protección y el amor que Carlos (Carlomagno) concedía a la Iglesia romana y a su representante, gritaron unánimemente con voz bien alta, obedeciendo los deseos de Dios y la inspiración de San Pedro, quién posee la llave que abre el reino de los Cielos"





La coronación del emperador Carlomagno por el Papa León III en el año 800
Representación medieval de la coronación de Carlomagno por el papa León III en la Navidad del año 800. Un cronista medieval escribe "Como en esta época , en el país de los griegos (se refiere al Imperio Bizantino), el título de emperador no lo tenía nadie y una mujer se encontraba al frente del Imperio, pareció al papa León y a todos los padres que se hallaban presentes , así como a todo el pueblo, que debían dar el nombre de emperador al rey de los francos, Carlos, el cual ocupaba Roma, donde habían residido los césares. Y, por tanto, con la ayuda de Dios, sería justo, conforme a la petición de todo el pueblo cristiano, que llevara el título de emperador. El rey Carlos no podía rechazar esta petición, y sometiéndose humildemente a Dios, el día del Nacimiento de Nuestro Señor ,recibió este título y la consagración del Papa León" Parece, según este cronista, que Carlomagno si conocía que iba a ser coronado emperador pero que se le presentó como un hecho consumado que no podía rechazar  ya que sería oponerse a la voluntad de la Iglesia de Roma. Sea así o fuese la coronación una genuina sorpresa, parece que Carlomagno no deseaba ese título y mucho menos que su coronación dependiera del papa, porque era subordinar su poder temporal al poder espiritual del pontífice 
(Imagen procedente de   http://www.teinteresa.es)




Un poco más adelante continúa el cronista su descripción con los gritos exultantes de la multitud "¡Vida y victoria para Carlos, el más piadoso augusto, el grande y pacífico emperador coronado por Dios" Tres veces se proclamó  ante la sagrada confesión de San Pedro , con la invocación de muchos santos , y Carlos ha sido coronado cada vez emperador de los romanos. Después de la coronación fue aclamado por el Papa, lo mismo que los príncipes de la antigüedad , y a partir de entonces dejó de llamarse patricio (es decir, dejó de ser noble)  para adoptar los títulos de augusto y emperador" Este hecho era decisivo y cambiaba lo que hasta aquel momento había sido la historia después de la caída del Imperio Romano, como lo cuenta el obispo y cronista alemán Otto von Freising (hacia 1114-1158) que en su obra "Crónica o Historia de dos Imperios" relata lo que sucedió a continuación de la coronación "Así fue proclamado emperador y augusto como 69 soberano a partir de Augusto (fundador del Imperio Romano) . De esta forma , el gobierno del Imperio Romano , cuya sede había sido hasta ahora Constantinopla desde Constantino el Grande (que  vivió entre 272 y 337), había pasado a manos de los francos. El emperador convocó a la población a una asamblea para juzgar a aquellos que  se habían hecho culpables de los ultrajes inferidos al papa. Fueron condenados a muerte , pero el emperador, a instancias del Papa, les conmutó la pena  y los condenó al destierro, dándoles tiempo para que pudieran arrepentirse" ¿Había esperado Carlomagno esta acción del papa León III? Si creemos al cronista del propio Carlomagno, Eginardo (770-840) autor de la biografía del emperador, "Vita Karoli Magni", el monarca no lo esperaba pero tuvo que resignarse a una política de hechos consumados 

"Sucedió entonces que recibió el nombramiento de emperador y augusto - escribe Eguinardo - En principio ello le era desagradable  de forma que aseguraba que no pisaría aquel día, a pesar de ser una festividad, la iglesia, por no haber conocido previamente las intenciones del Papa" Este disgusto lo confirma el hecho de que Carlomagno nunca utilizase el título de Emperador Romano , sino que firmaba sus documentos llamándose a sí mismo "Emperador . rey de los Francos y los Lombardo (un reino de Italia que sucumbiría al poder del monarca franco)". El resultado final de la coronación como emperador de Carlomagno fue por un lado el reconocimiento del rey franco como el monarca más poderoso de la cristiandad pero también, y aquí está el triunfo de León III, sentaba el hecho de que era el Papa el único que podía  otorgar la dignidad Imperial, situándose por encima del poder de cualquier monarca, un precedente decisivo para los siglos venideros. Los años pasan y Carlomagno fallece en 814 , y dos años después lo hace León III.Carlomagno es sucedido por su hijo Ludovico Pío (778-840) , que es coronado emperador en 816 ,  dos  años después de la muerte de su padre y un año más tarde decide organizar la división de su Imperio entre los tres hijos que habían nacido fruto de su matrimonio con Ermengarda de Hesbaye (hacia 778-818) a través de la denominada "Ordinato Imperri". Su hijo mayor,  Lotario I(795-855), es proclamado oficialmente heredero del trono imperial y de la mayoría de territorios imperiales-  El segundo en la línea sucesoria, Pipino de Aquitania(797-838) recibe el territorio de Aquitania y el tercero y último , Luis , llamado el Germánico (806-876), recibió el territorio de Baviera. La división del reino parece ser bien aceptada por todos , pero las cosas no tardarían en cambiar. 





Mapa resultante del Tratado de Verdún que ponía punto final a la guerra civil que enfrentó a los nietos de Carlomagno y que inició la división del antiguo Imperio de Carlomagno entre  Carlos el Calvo, Luis el Germánico y Lotario, que era quién había heredado el título de emperador de su padre Ludovico Pío. Fue la primera de las divisiones que irían debilitando el Imperio Carolingio a lo largo del siglo IX y que al llegar el final del siglo haría que la Iglesia tratara de buscar otras alianzas que le protegieran de la amenaza musulmana que llegaba ya a las puertas de Roma. El reino de Luis el Germánico será conocido también como Reino Franco Oriental y el de su hermano Carlos el Calvo como Reino Franco Occidental, mientras que el de Lotario  era el Reino Medio o de Lotaringia 
 (Imagen procedente de http://clistenes.wordpress.com)




En 818 fallece Ermengarda a la que Ludovico había estado siempre muy unido, lo que no impide que un año después Ludovico vuelva a casarse con Judith de Baviera(hacia 795-843), que le dará un nuevo hijo en 823 al que pondrán por nombre Carlos (823-877) y que ha pasado a la historia con el sobrenombre de Carlos el Calvo. Este nacimiento traería muchos problemas porque Judith presionó a Ludovico  para que le incluyera en el reparto del reino y en 829 Ludovico Pío cedió entregándole parte del reino lo que inmediatamente despertó las iras de sus otros tres hijos que en 830 declaran la guerra a su padre. Después de años de enfrentamiento, en 834 se llega a una reconciliación de todas las partes y la muerte en 838 de Pipino ayuda a solucionar las cosas porque todo queda ahora como estaban en 817, con el Imperio Franco repartido entre los tres hijos varones supervivientes, Ludovico I como emperador, Luis el Germánico como rey de Baviera y Carlos el Calvo como rey de Aquitania. Ludovico Pío fallece en 840 y cada uno ocupa el trono que le corresponde, pero  Lotario , que hereda el título de emperador, trata a sus hermanos como si fueran sus súbditos, una situación que sus hermanos no están dispuestos a soportar y da origen a una nueva guerra civil. Lotario sufre una dura derrota y al darse cuenta que no puede derrotar a las fuerzas combinadas de sus hermanos, en 843 se reunen en Verdún y firman el Tratado de Verdún  donde Luis el Germánico y Carlos el Calvo verán como se incrementa el territorio de sus reino a costa de las posesiones de Lotario. Luis obtiene los ducados de Franconia, Sajonia, Baviera y Suabia , que corresponde al territorio que hoy ocupan Alemania y Austria y que en ese momento reciben el nombre de Reino Franco Oriental, embrión de la futura Alemania. 

En cuanto a su hermano pequeño , Carlos el Calvo, gobernará sobre los territorios de Aquitania, la Marca Hispánica(en el Norte de la Península), Neustria, Alsacia-Lorena, el Franco - Condado, Borgoña y la Provenza entre otros. Así nacía el Reino Franco Occidental . Por último, Lotario se quedaría con un territorio situado a lo largo del reino Franco Oriental y el Reino Franco Occidental, separando a ambos y que se denominaría Reino Medio o Lotaringia . Simplificando podríamos decir que el Reino Franco Oriental se convertiría con el tiempo en Alemania, el Reino Franco Occidental es el embrión del reino de Francia y el territorio de la Lotaringia sería la franja de territorio que durante siglos sería motivo de disputa entre Francia y Alemania hasta el siglo XX.  Después de la firma del Tratado de Verdún en 843 , tanto Luis el Germánico como Carlos el Calvo siguen subordinados a Lotario , que conserva el título de emperador, pero en la práctica gobiernan sobre reinos independientes  y la unidad del Imperio forjado por Carlomagno  es ya sólo formal. En 855 fallece el emperador Lotario I que divide su reino entre sus hijos Lotario II(825-869) y el primogénito , Luis II el Joven (825-875), que será quién herede el título de emperador de su padre, aunque la autoridad que ejercer sobre sus  tíos Luis el Germánico y Carlos el Calvo es meramente nominal. En 875 Luis II el Joven fallece sin dejar descendencia como tampoco había dejado descendencia su hermano Lotario II fallecido en 869, y Carlos el Calvo aprovecha la oportunidad para presentarse en Roma y hacerse coronar emperador  en este año de 875 por el papa Juan VIII (hacia 820-882). Pero no durará mucho en el trono porque el último de los nietos vivos de Carlomagno fallece dos años después, en 877. Sólo le sobrevivía uno de sus hijos, Luis II (846-879) llamado el Tartamudo. 






Es muy probable que os hayáis perdido esta sucesión de Luises y Carlos que pueblan el árbol genealógico de la dinastía carolingia. y espero que este cuadro os pueda guiar un poco. Pipino el Breve es el primer gobernante de esta dinastía , al que le sucede su hijo Carlomagno, al que el papa León III corona emperador en 800. A su muerte en 814 le sucede su hijo Ludovico Pío que morirá en 840 dividiendo el Imperio entre sus tres hijos supervivientes, Lotario, Luis el Germánico y Carlos el Calvo. Luis el Germánico gobernará sobre un territorio que podemos identificar con la actual Alemania, Carlos el Calvo gobernará sobre lo que hoy es Francia  y , finalmente , Lotario, emperador y que gobernaba sobre un territorio entre medias de los dos reinos anteriores. Cuando fallece Lotario I en 855 divide su reino entre sus dos hijos, como veis en el esquema, Lotario II que fallece en 869 y Luis II el Joven que fallece en 875.  El hermano de Lotario I ,Carlos el Calvo fallece en 877  y le sucede su hijo Luis II el Tartamudo, que fallece también dos años después y deja tres herederos, Luis III, de 14 años,  Carlomán de 10 año,  y el pequeño Carlos, recién nacido . El último de los nietos de Carlomagno,  Luis el Germánico fallece en 876 y su reino se divide entre sus hijos  Luis III el Joven, que fallece en 882, Carlomán que fallece en 880 y Carlos III el Gordo que será el único candidato que le quedaba al papa Juan VIII para coronarlo emperador en 881.
(Imagen procedente de  http://mediateca.cl)





El progresivo debilitamiento de los reyes francos alarmaba al papa Juan VIII que cada vez tenían más próxima la amenaza musulmana y busca fortalecer de nuevo su alianza con los bizantinos para defender el sur de Italia, al mismo tiempo que también tiene que enfrentarse a las conspiraciones de la aristocracia romana que esperaba aprovechar la debilidad de los monarcas francos para controlar el papado. En todo caso, Luis II el Tartamudo no tiene mucho tiempo para gobernar porque fallece en 879 , dejando tres herederos, Luis III(863-882), Carlomán (867-889) y el más pequeño , que apenas era un bebé , Carlos I(879-829) Con dos adolescentes gobernando el Reino Franco Occidental, el hijo y sucesor de su padre Luis el Germánico al frente del Reino Franco Oriental, Luis III el Joven(835-882) , aprovecha la oportunidad y ataca a los dos hermanos apoderándose de la Lotaringia que pasa a engrosar el Reino Franco Oriental (la futura Alemania). Mientras, la corona imperial no tiene ningún poseedor y el papa Juan VIII duda a quién entregársela. Los dos jóvenes hermanos del Reino Franco Occidental, Luis III y Carlomán son demasiado jóvenes y acaban de ser derrotados y su vencedor, Luis III el Joven, no está interesado en Italia y dirige su mirada hacia el norte. Así las cosas al final la corona recae en la cabeza de uno de los hermanos de Luis III el Joven, Carlos el Gordo(839-888), que es coronado en febrero de 881, pero Carlos era una mala elección, un hombre sin iniciativa , aunque Juan tampoco tenía muchas más opciones.  .El papa se hallaba en una situación casi desesperada, con los musulmanes ya con un pie en la península italiana,  y la nobleza romana  haciéndose dueña de la ciudad .  

En 882 se suceden las muertes de Luis III en el Reno Franco Occidental, y de Luis III el Joven en el Reino Franco Oriental y del propio papa Juan VIII, aunque este último  no lo hizo precisamente en paz, porque según los Anales de Fulda, una crónica medieval que abarca desde la muerte de Ludovico Pío en 840 hasta el año 900,  habría sido envenenado y como el veneno no funcionó los conspiradores, miembros de la nobleza romana ,  remataron su obra a martillazos. Se iniciaba una época extremadamente turbulenta para el papado que siglos después el cardenal y también historiador italiano  César Baronio (1538-1607) la calificaría como "edad de hierro del pontificado". Con el Imperio de Carlomagno debilitado por las sucesivas divisiones , la amenaza musulmana en el sur de Italia y los conflictos internos en Roma, donde las familias de la aristocracia romana se pelean por el control del Trono de San Pedro, este iba a convertirse en un lugar muy peligroso.  Tras su muerte ese mismo día es elegido como nuevo pontífice Marino I , hijo de un sacerdote y obispo de Cerveteri, cuya principal virtud es que era contrario a la política seguida por Juan  pero que suponía la violación aunque su nombramiento violaba el Canon 15 del Concilio de Nicea que prohibía  el traslado de un obispo de una diócesis a otra , en este caso de Cerveteri a Roma , lo que en teoría convertía el nombramiento en ilegal y todos los actos del papa Marino cesarían también ilegales , pero como escribe el historiador irlandés Eamon Duffy (1947) el papado se estaba convirtiendo  en "propiedad de las grandes familias romanas, un medio de acceso al poder por el que los hombres estaban dispuestos a violar, asesinar y robar" Marino I morirá apenas dos años después, el 15 de mayo de 884 , del que apenas se puede destacar algo excepto que no se requirió la autorización del emperador Carlos III el Gordo para su nombramiento, lo que demostraba que la figura del emperador había perdido todo el prestigio que tuviera con Carlomagno. Aquí detengo hoy el relato , cuando estamos a punto de conocer a los verdaderos protagonistas de lo que la historia conocerá como el Sínodo del Cadáver que descubriremos mañana 


Enlace con la segunda parte  de Historias de la Iglesia : Los años de hierro y el sínodo del cadáver  
http://chrismielost.blogspot.com.es/2013/12/historias-de-la-iglesia-los-anos-de_11.html



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