martes, 29 de octubre de 2013

BOECIO ,EL ÚLTIMO DE LOS ROMANOS Y LA NUEVA EDAD MEDIA (PRIMERA PARTE)

"Los hechos de la Historia no se repiten, pero el hombre que realiza la Historia es siempre el mismo" escribía el historiador español Ramón Menéndez Pidal (1869-1968) y con ella sintetiza lo que para mi es lo más precioso de la historia, más allá de conocer las fechas de determinadas batallas, las listas de reyes o papas, los grandes acontecimientos que han marcado el devenir de la humanidad . Todo eso es importante,  nos enriquece como personas, nos ayuda a saber de donde venimos y nos puede dar pistas de hacia donde vamos , pero lo que más me apasiona de la historia son los paralelismos que se pueden efectuar entre momentos históricos diferentes, que aparentemente nada tienen que ver el uno con el otro pero que, como decía Menéndez Pidal, "el hombre que realiza la historia es siempre el mismo", cambian los periodos históricos, los acontecimientos políticos, los credos religiosos , pero el ser humano sigue ahí, da igual que sea yo escribiendo estas palabras que un antiguo escriba egipcio escribiendo sobre papiro hace cinco mil años, nos diferencian muchas cosas pero nos une lo más importante, nuestra humanidad. Por eso, es posible comparar dos tiempos completamente diferentes y sacar conclusiones sobre ello, porque si las circunstancias cambian los seres humanos permanecen.Hace unos días leía un artículo en el periódico del escritor y poeta  español Luis Antonio de Villena  (1951) donde unía la vida del filósofo romano Boecio con lo que él define como "la nueva Edad Media tecnológica". ¿Qué tiene que ver un filósofo romano del siglo VI con la revolución tecnológica y por qué habla Villena de una nueva Edad Media de la tecnología? Pues para entenderlo tendremos que viajar primero al siglo V ,  el siglo que verá desaparecer el Imperio Romano de Occidente. Será un largo rodeo antes de llegar a la conexión con nuestra época pero espero que al terminar esta historia veamos con claridad los puntos en común entre aquellos días y los nuestros y con lo que simboliza nuestro protagonista, Boecio.


Cuando Teodosio I el Grande, el último emperador de un Imperio unido, fallece en 395 divide el Imperio entre sus dos hijos , a Arcadio (hacia 378-498) le corresponde el Imperio de Oriente y a su otro hijo, Honorio (384-423) le correspondió el gobierno del Imperio Romano de Occidente. Esta división contribuiría a un mayor debilitamiento de la parte occidental del Imperio, la más amenazada por las incursiones de los pueblos germánicos . Honorio se mostraría como un gobernante inepto , sobrepasado por los acontecimientos, que ordenó la muerte de su general más capaz,  Flavio Estilicón(358-409), que curiosamente era de origen vándalo ,  una de las mayores amenazas para Roma.  Estilicón derrotaría a los visigodos de Alarico en dos batallas, Pollentia en 402 y Verano en 403, en 405 derrotaba a los suevos y en 406 detuvo la ofensiva de un caudillo godo, Radagaiso, que se dirigía hacia Roma al frente de una hora de doscientas mil personas . En las hordas de los pueblos germánicos no sólo iban los guerreros, sino todo su pueblo, incluidas mujeres y niños. Estilicón actuaba como el bombero que trata de acudir a todos los fuegos para apagarlos, pero cada vez que lograba extinguir uno un nuevo foco se encendía en otra esquina del Imperio de Occidente. Y además de tener que combatir a los pueblos que amenazaban a Roma también tenía que combatir con las intrigas palaciegas, ya que muchos recelaban de su creciente poder, su origen bárbaro y su fe arriana. Finalmente lograron del débil emperador una condena a muerte para Estilicón acusándolo de enemigo público de Roma. Fue ejecutado el 22 de agosto de 408 y poco después su hijo también sería asesinado en las calles de Roma para que no tratara de utilizar el prestigio de su progenitor para hacerse con el poder. Si el talento de un buen gobernante consiste en rodearse de hombres más capaces que él , Honorio mostraba aquí su mediocridad como gobernante. Apenas dos años después de la muerte de Estilicón los visigodos entraban en Roma y todo el Imperio se tambaleaba. Se acercaba el final     (Imagen procedente de http://www.lahistoriaconmapas.


Después de casi cinco siglos de historia el Imperio Romano está al borde de la desintegración. Dividido en dos partes, Imperio Romano de Occidente e Imperio Romano de Oriente ,desde la muerte del último emperador de un Imperio unificado, Teodosio I el Grande(347-395), la parte Occidental del Imperio no había hecho más que debilitarse durante toda la primera mitad del siglo V, primero con las incursiones de los visigodos dirigidos por Alarico (370-410), que en 409 penetra en la península italiana y llega a las puertas de Roma. Los ciudadanos romanos lograron evitar el saqueo a cambio de un rescate  de treinta mil libras de plata, cinco mil libras de oro, cuatro mil túnicas de seca y cuatro mil libras de pimienta. Sin necesidad de combatir, Alarico, un rey de los que Roma había considerado pueblos bárbaros, entraba en la que antaño fuera orgullosa capital imperial , centro de la civilización  y símbolo de la superioridad del Imperio sobre los demás pueblos. Cuando el rey Alarico les comunicó a los romanos las fabulosas cantidades que debían pagar para evitar el saqueo estos replicaron "Entonces, ¿qué nos dejas?" y Alarico replicó "La vida". Tal vez la escena no se produjera así y sea uno de los adornos legendarios que la historia va añadiendo con el paso del tiempo, pero refleja bien el grado de postración de la otrora invencible ciudad. Un año después de aquello, en agosto de 410 las tropas de Alarico vuelven a sitiar Roma porque los romanos habían incumplido una de las cláusulas del acuerdo con el rey visigodo ,que no era otro que la destitución del emperador Honorio (384-423).  En esta ocasión los hombres de Alarico si entrarán en la ciudad , forzando una de las puertas de la muralla que rodeaba la ciudad, la puerta de Salario abierta tal vez por esclavos que tenían nexos de unión con los visigodos, , y el 24 de agosto de 410 comenzaba el saqueo de Roma que se prolongaría durante tres días . Las fuentes históricas difieren sobre el comportamiento de los visigodos, , afirmando unos  que muchos ciudadanos romanos  murieron, las mujeres fueron violadas y hechas esclavas  y los edificios saqueados y destruidos mientras que otras fuentes afirman que la ciudad apenas sufrió daños . En todo caso la antigua capital imperial  había sido saqueada y el resto del Imperio no salía de su asombro porque desde el 387 a.C ninguna fuerza extranjera había puesto sus pies en la orgullosa Roma . Muchos vieron  en este drama la venganza de los antiguos dioses romanos por la traición de los ciudadanos , ahora en su mayoría cristianos, mientras que para el cristianismo estos eran los signos del advenimiento del Anticristo  que había profetizado el Apocalípsis de San Juan.


El pintor británico Thomas Cole (1801-1848)  es conocido por una serie de cinco cuadros alegóricos sobre la historia de Roma, desde sus orígenes hasta la destrucción del Imperio. En la imagen tenéis e titulado "El curso del Imperio: Destrucción" de 1836, en el que refleja el caos de la caída de Roma. La realidad no fue tan apocalíptica y cuando Alarico ocupó y saqueó Roma en 410 no significó el final del Imperio y la ciudad volvería a recuperarse, pero Roma había perdido el mito de su inviolabilidad.  El británico Edward Gibbon (1737-1794), considerado el primer historiador moderno y autor de la célebre "Historia de la decadencia y caída del Imperio Romano" relataba de esta forma el saqueo de la ciudad por el rey visigodo Alarico "El rey de los godos apareció armado a los pies de las murallas de la capital, y el tembloroso Senado, sin ninguna esperanza de recibir ayuda, se dispuso a retrasar la ruina de su país con una resistencia desesperada. Pero fueron incapaces de protegerse contra la conspiración secreta de sus esclavos y criados , que por origen o intereses estaban vinculados a la causa del enemigo. A medianoche, abrieron silenciosamente la Puerta Salaria  y los habitantes de la ciudad se despertaron con el tremendo sonido de las trompetas godas. Mil ciento sesenta y tres años después de la fundación de Roma , la Ciudad Imperial que había sometido y civilizado a parte considerable de la humanidad , fue entregada a la furia desenfrenada de las tribus de Germania y Escitia" . La caída de Roma desencadenaría el temor por todo el Imperio  e incluso logra que vacile la fe en Dios de muchos cristianos y el regreso al paganismo de otros , pues consideraban que aquel era un castigo de sus antiguos dioses por haberlos abandonado.    (Imagen procedente de http://deplatayexacto.com)

Roma aún se recuperaría de este golpe hasta que viene un nuevo enemigo, el pueblo huno dirigido por su líder Atila (hacia 395-453). Atila había sido corregente del reino huno junto a su hermano Bleda, hasta que en 434 Bleda moría asesinado, tal ve por orden de su propio hermano,  y Atila se convertía en el único soberano de este pueblo nómada originario de las estepas de Mongolia  que había iniciado su largo camino hacia el oeste en el siglo I  cuando fueron expulsados de sus tierras en Mongolia. En 375 alcanzaban el curso del río Don y después de atravesarlo penetraron en el reino de los ostrogodos en lo que hoy es Rusia. Los derrotan y expulsan de allí al mismo tiempo que siguen avanzando y ocupan territorios que hoy pertenecen a Ucrania y Rumanía. Esto obliga a los ostrogodos, un pueblo de origen escandinavo, a desplazarse hacia el oeste y el sur  hasta llegar a las orillas del Danubio donde se hallaban asentados los visigodos que a su vez son desplazados por los ostrogodos. Estos movimientos migratorios en cascada precipitaría el final del Imperio Romano de Occidente. Atila dirigirá primero su mirada al Imperio Romano de Oriente, el futuro Imperio Bizantino, y obtendrá victoria tras victoria sobre las tropas el emperador de Oriente, Teodosio II (401-450), hasta que tiene que detener su avance ante las imponentes murallas que defienden la capital del Imperio , Constantinopla. Al no disponer de las máquinas de asedio adecuadas para conquistar las murallas de la ciudad, los ejércitos hunos se dedican a saquear ciudades y pueblos, para luego volver grupas y dirigirse hacia el Imperio Romano de Occidente, con el objetivo de hacerse con la provincia más rica del Imperio , la Galia. En 451 el avance de los hunos en la Galia parecía imparable , hasta que una coalición entre romanos y otros pueblos  de los denominados bárbaros, como visigodos, francos y burgundios, derrotan a Atila en 451 en la Batalla de los Campos Cataláunicos. Roma ya no podía defenderse por sí sola y necesitaba la ayuda de los pueblos que hasta hacía unas décadas estaban sometidos al poder de Roma


"Encuentro de san León Magno y Atila", realizado por el genial pintor italiano Rafael Sanzio(1483-1520) entre 1513 y 1514 que retrata la entrevista entre el papa León I Magno y el rey huno Atila en el que el pontífice logró evitar  en 452el saqueo de la ciudad y su destrucción por los hunos. En el centro, ,sobre un caballo negro, se encuentra Atila, a la izquierda el papa León I y en el cielo podemos ver las figuras de San Pedro y San Pablo blandiendo espadas con las que amenazan al rey huno. Así lo cuenta la leyenda de su encuentro , aunque posiblemente los motivos de la retira de Atila fuera una epidemia que amenazaba con extenderse por su ejército. Unos años más tarde, en 455, el papa no lograría detener a los vándalos, que saquearon Roma. El Imperio ya no era capaz de protegerse a sí mismo (Imagen procedente de http://commons.wikimedia.org) 

Apenas un año después, en 452, Atila se había recuperado de la derrota ,regresaría  la península italiana y se dirigiría directamente a Roma, con la intención de conquistarla y saquearla. Sólo una embajada encabezada por el papa León I Magno (390-461), que se entrevistaría con el rey huno en la ciudad de Mantua, logró que Atila desistiese del saqueo de la ciudad y regresara a Hungría. La leyenda se ha encargado de rellenar el vacío que existe sobre los términos en que se produjo la conversación entre el rey huno y el pontífice, hay relatos que afirman que Atila habría visto las figuras de San Pedro y San Pablo , vestidos con ropa sacerdotal y empuñando espadas en sus manos en actitud amenazante hacia el rey huno , quién habría quedado aterrorizado por esta visión , renunciando a toda conquista. Sin embargo, la explicación más plausible  es que Italia sufría una terrible epidemia en aquel momento , una peste que se contagiaba a gran velocidad y que asustó a los hunos que regresaron a sus tierras en la actual Hungría.   Un año después, Atila fallecía después de las celebraciones de su noche de bodas con Ildegunda, una princesa burgundia. La amenaza de los hunos desaparecía pero el Imperio Romano de Occidente era un enorme animal herido , que se desangraba por todos lados. El orden que garantizaban las leyes romanas ahora se convertía en caos ante la falta de medios de Roma para mantener la organización de su hasta entonces eficaz administración. Las legiones no cobraban sus sueldos, los emperadores hacía tiempo que habían abandonado Roma como residencia para instalarse en Milán y en Rávena, los visigodos formaban casi un reino independiente en la provincia de Hispania, Britania había sido abandonada a comienzos del siglo V por las legiones dejándola en manos de los britanos, la Galia estaba ocupada por francos , burgundios y visigodos, y el Norte de África estaba en manos de otro pueblo bárbaro, los vándalos. 


En este mapa podemos ver los diferentes pueblos que desde la segunda mitad del siglo IV y hasta el final del Imperio en 476 penetrarían dentro de sus fronteras , unas fronteras que el Imperio se mostraba incapaz de defender. Escribe Edward Gibbon "El Imperio de Roma  estaba firmemente establecido gracias a la coalición perfecta  de sus miembros. Los pueblos súbditos , renunciando a la esperanza o incluso el deseo de independencia, asumieron la condición de ciudadanos romanos y las provincias de Occidente se separaron con dolor de la madre patria cuando los bárbaros las ocuparon, aunque habían pagado esta unión con la pérdida de la libertad nacional y del espíritu militar. La felicidad de cien millones de habitantes dependía del mérito personal de uno o dos hombres, tal vez niños, de mentes corrompidas por su educación, el lujo y el poder despótico" Aunque parece que la caída de Roma es la crónica de una muerte anunciada, el Imperio mantuvo un considerable vigor y poder de recuperación hasta los gobiernos de los hijos de Teodosio I el Grande. Honorio y sus incompetentes sucesores , las conspiraciones palaciegas, las ambiciones personales, la corrupción generalizada, las luchas religiosas sellarían el destino final del Imperio Romano de Occidente (Imagen procedente de http://www.lahistoriaconmapas.com)

Los vándalos procedían de la península de Jutlandia, en la actual Dinamarca , y con el rey Gunderico (379-428) al frente cruzaron la frontera con el Imperio marcada por el río Rin en 406. Después de tres años de continuas victorias, saquearon las Galias y entraron en Hispania. Hasta el 429 permanecerían asentados en el sur de la Península Ibérica. En ese año fallece Gunderico y le sucede su hermano Genserico (489-577), que llevará a los vándalos hasta Norte de África , apoderándose de un territorio que era vita para Roma, pues del Norte de África procedía la mayor parte del grano que alimentaba a Roma . Genserico fue fortaleciendo su nuevo reino mientras veía como Roma se debilitaba día a día. En 455 , dos años después de la muerte de Atila, Genserico  se dirige a la península italiana al frente de una poderosa flota que después de llegar al puerto de Roma, Ostia, remonta el río Tiber hasta llegar a las murallas de la antigua capital imperial. El pánico se apodera de los romanos que protagonizan una rebelión dentro de la ciudad, acusando al emperador Petronio Maxímo (hacia 396-455) de no haber hecho nada por impedir el avance de los vándalos . Petronio Máximo sería capturado en medio de la revuelta y despedazado. El papa León I Magno vuelve a salir de la ciudad como hiciera tres años antes con Atila, para tratar de convencer a Genserico para que no saqueara la ciudad. Pero en esta ocasión la embajada del papa no tendría éxito, ya que si bien evitó que fuera incendiada nada pudo hacer para evitar su saqueo. Desde el 15 al 29 de junio de 455 Roma fue saqueada durante catorce días consecutivos. Después los vándalos regresaron a sus territorios en el Norte de África, mientras en el Imperio Romano de Occidente se suceden emperadores mediocres que son puestos y depuestos por un general de origen bárbaro, Flavio Ricimero (hacia 405-472). 


"Genserico saqueando Roma" obra del pintor ruso Karl Pávlovich Briulov(1799-1852) que retrata el saqueo de Roma en 455 por los vándalos dirigidos por Genserico, un saqueo que se prolongaría durante catorce cías. Los vándalos controlaban el norte de África y habían establecido su capital en la ciudad que había sido en la antigüedad la gran rival de Roma, Cartago. La intervención del papa León I Magno logró la promesa del rey vándalo de que la ciudad no sería destruida ni sus ciudadanos asesinados, pero no pudo evitar el saqueo . Los vándalos se apoderaron de todo el oro, la plata y las joyas que pudieron encontrar, arrancando el oro y la plata incluso de las estatuas y templos de la ciudad e incluso llegan a desmontar el techo del templo de Júpiter, el antiguo símbolo del poder de Roma . Genserico se llevaría además a su reino a Eudoxia (422-462), que había sido emperatriz de Roma durante el gobierno de su marido Valentiniano III(419-455). La caída definitiva de Roma era sólo cuestión de tiempo (Imagen procedente de http://investorsconundrum.com) 

Ricimero era hijo  de un príncipe suevo y de una princesa visigoda, y se convirtió en el hombre fuerte de Roma a partir de 455, cuando después de la muerte de Petronio Máximo, asesinado por los propios ciudadanos romanos , su sucesor, el emperador Avito (hacia 385-hacia 457), le nombró  comandante general de los ejércitos romanos. Sería el propio Ricimero quién alentaría una rebelión contra Avito por no pagar los sueldos de la guardia goda del emperador. Avito fue expulsado del poder y aunque intentó recuperar el poder fue derrotado y optó por huir a la Galia donde habría muerto hacia 457. Ricimero se convirtió en el regente del Imperio y fue él quién pondría en el trono imperial a otro general bárbaro , Mayoriano (420-461), un nombramiento que no fue reconocido por el emperador del Imperio Romano de Oriente. En medio de estas turbulencias el Imperio amenazaba con desintegrarse . Años antes el escritor Libanio de Antioquía (hacia 314-394) publicaba en 390  su "Discurso sobre los patronatos" donde ya ponía de manifiesto la desintegración del antiguo orden romano "Hay grandes aldeas - escribía Libonio - cada una de las cuales pertenece a numerosos propietarios , que se ponen bajo la protección de los soldados de guarnición, no para escapar al mal , sino para estar en condiciones de cometerlo. Y he aquí que ahora se convierten para sus vecinos en una fuente de males y de dificultades , usurpando sus tierras, arrasando los árboles, dándose al pillaje , degollando los animales , saqueando , refugiándose en sus guaridas" Libonio clama por la intervención del emperador , le inquiere las razones de su pasividad ante la desintegración de la administración romana y muestra su desaliento ante la mediocridad de los emperadores de su tiempo "¿A quién corresponde poner término a estas evasiones?¿A quién asegurar sus tierras a los que las han recibido en herencia? Es cosa tuya , emperador. Desde hace mucho tiempo está situación ha sido descuidada ¿Pero, qué hacer, se dirá, si el poseedor del poder no está a la altura de las necesidades , y se siente la necesidad de una personalidad más poderosa?"

El Edicto de Tesalónica de 380 convertía al cristianismo en la religión oficial del Imperio y proscribía los antiguos cultos paganos , que estaban en la base de la cultura clásica. Desapareció la tradicional tolerancia romana a los diferentes cultos siempre que no cuestionaran el poder político de Roma, los templos fueron abandonados y destruidos, todo hacía presagiar el final de un mundo que había nacido en Grecia  y que había heredado Roma, el mundo clásico. La inestabilidad seguía en Roma, Mayoriano fue depuesto en 461 por el propio Ricimero, que recelaba del carácter independiente de Mayoriano que, por otro lado, en sus cuatro años de gobierno , hizo un intento desesperado por restaurar el antiguo orden imperial y pretendía acabar con la amenaza de los vándalos. Una rebelión instigada por Ricimero forzaría su abdicación y moriría unos días después, probablemente asesinado por orden de Ricimero. El sucesor de Mayoriano sería otro emperador marioneta puesto en el trono por Ricimero, Libio Severo (hacia 420-465), que moriría en 465, según algunas versiones envenenado por Ricimero, según otras de muerte natural. Fuera como fues transcurrirían dieciséis meses hasta la elección del nuevo emperador, meses en los que el trono estuvo vacante y el Imperio de Occidente, o lo que quedaba de él, fue gobernado por el propio Ricimero que ahora se había aliado con el rey vándalo Genserico.  Pero en esta ocasión Ricimero no podría poner en el trono de Roma a otra marioneta para que la manejara a su antojo, porque León I el Tracio (401-474), emperador del Imperio Romano de Oriente, impondría su propio candidato , Procopio Antemio (420-472). 


En este mapa podemos ver  el desplazamiento del pueblo ´vándalo desde Dinamarca hasta alcanzar el Norte de Africa. Hasta el siglo IV Roma pudo mantener  la frontera del Rin y del Danubio seguras,pero desde la segunda mitad del siglo IV  los hunos y otros pueblos procedentes de Asia irían empujando a los pueblos germánicos hacia el sur y el oeste hasta que cruzaron esas fronteras  que parecían infranqueables. Durante siglos los vándalos y otros pueblos fronterizos con el Imperio , habían esperado que Roma les abriera sus puertas y les aceptara como pueblos federados y ciudadanos del Imperio, pero candados de ser rechazados y ante la amenaza de los hunos, los vándalos cruzaron el Rin y primero se dirigieron a la Galia, que saquearon durante dos años, luego a Hispania donde se establecerían en lo que hoy es Andalucía durante una década  y finalmente cruzaron el Estrecho de Gibraltar para ocupar el Norte de África bajo el liderazgo de Genserico (Imagen procedente de http://commons.wikimedia.org) 


El nuevo emperador trata de tomar de nuevo la iniciativa en la guerra contra los vándalos y envía una poderosa flota formada por un millar de naves y cien mil hombres  bajo el mando del general Basilisco (fecha desconocida - 477), que había sido elegido por el emperador de Oriente, León I. La enorme flota había consumido los recursos económicos del Imperio correspondientes a un año entero, Antemio se lo jugaba todo a esta carta. Pero cuando llegó a las cotas del reino vándalo  Basilisco concedió a Genserico una tregua de cinco días para que preparase los términos de la rendición , pero lo que hizo Genserico fue atacar por sorpresa a la flota romana mandando brulotes, nombre que se da a naves a las que se prende fuego y se envían contra los barcos enemigos,  por la noche que causan la destrucción de gran parte de la flota romana . Basilisco huye con el resto de la flota. La expedición había sido un rotundo fracaso que dejaba al Imperio Romano de Occidente en una situación extremadamente delicada ,arruinada económicamente e incapaz de defenderse frente a nuevos ataques de los vándalos o de otros pueblos bárbaros. Ricimero acusó a Antemio de conducir al Imperio al desastre y se rebeló contra él , iniciándose una guerra civil con Ricimero en Milán y Antemio en Roma. La guerra acabaría en julio de 472 con la conquista de Roma por las tropas de Ricimero y la captura y ejecución de Antemio. De nuevo Ricimero manejaba los hilos del poder pero le iba a durar muy poco porque fallecía el 18 de agosto de aquel año víctima de unas fiebres. El emperador romano de Oriente, León I, impondría en el trono a un senador de Roma, Flavio Anicio Olibrio, pero entre finales de octubre y comienzos de noviembre también moría por causas naturales. 


Mapa con la extensión del Reino vándalo de Genserico , la principal amenaza del Imperio Romano después de la muerte de Atila y la desintegración del reino huno . Desde que se establecieran en Cartago,  Roma era el siguiente objetivo y Genserico trataría de sentar a uno de sus hijos, Hunerico(hacia 430-484), en el trono de Roma . Genserico fue , tal vez, el caudillo godo más destacado de su época. El historiador Jordanes, que en el siglo VI escribiría "El origen y las hazañas de los godos " describe en ella al rey vándalo  con estas palabras "Era hombres de profundos pensamientos y pocas palabras. Desdeñoso del lujo, furioso en su ira , codicioso en la ganancia, astuto para engañar a los bárbaros y hábil para sembrar la semilla de la discordia"
  (Imagen procedente de http://www.hombreencamino.com)

Tratando de aprovechar el vacío de poder tras la muerte de Olibrio el rey vándalo Genserico pretende  imponer como candidato al trono imperial a su propio candidato , Glicerio (hacia 420-480), pero su nombramiento no es reconocido por el emperador de Oriente, León I, que nombra a su propio candidato, Flavio Juio Nepote (430-480). Se iniciaba una nueva guerra civil entre los partidarios de Glicerio y los de Julio Nepote. Finalmente,  Julio Nepote supo ganarse la amistad de los vándalos y derrota a Glicerio. Pero la guerra ha terminado de arruinar las vacías arcas de Roma y Julio Nepote se ve forzado a ordenar al general de los ejércitos imperiales, Orestes, que licencie al ejército ante la imposibilidad de hacer frente al pago de sus sueldos. Orestes se niega a obedecer esta orden y poniéndose  al frente de las legiones fuerza la huída de Julio Nepote que busca refugio en Dalmacia, donde establece una alianza con el que había sido su antiguo enemigo, Glicerio. Como veis el Imperio se hallaba sumido en el caos, arruinado y con constantes guerras civiles mientras apenas ejercía ya su autoridad en los territorios de la península italiana. Orestes, ahora dueño de Roma, hace proclamar como soberano del Imperio a su hijo Rómulo Augusto, que sería conocido por la historia como Rómulo Augústulo (hacia 463-fecha desconocida), que significa Rómulo el Pequeño, porque Rómulo era todavía un niño que , por ironías del destino , llevaba el nombre del fundador de Roma, Rómulo, y sería , aunque aún no lo sabía, el último emperador del Imperio Romano en Occidente. Pero los soldados germanos que habían apoyado a Orestes en su lucha contra Nepote le exigen ahora que les entregue las tierras que les había prometido , y cuando Orestes no cumple esa promesa estalla una nueva revuelta, dirigida por Odoacro(hacia 433-493), que además de oficial del ejército romano era también rey de los hérulos , una tribu germanica procedente de Escandinavia. El Imperio se hallaba en manos de aquellos bárbaros contra los que Roma había combatido durante siglos. 

DOCUMENTAL DEL CANAL HISTORIA SOBRE LOS VÁNDALOS Y LAS INVASIONES BÁRBARAS

Aunque el objetivo de este artículo no es describir con detalle la caída del Imperio Romano sino hacer un breve repaso de los acontecimientos que precedieron  a la vida de nuestro protagonista, el filósofo Boecio y el mundo que nació después , este documental del Canal Historia hace un interesante recorrido sobre los últimos años del Imperio Romano de Occidente, en el que asistimos a la desintegración del Imperio víctima de las ambiciones de unos y la ineptitud de otros. 






En 476 las tropas de Odoacro derrotan a las de Orestes en las cercanías de la ciudad de Pavía y el propio Orestes muere durante el combate. A continuación Rómulo Augústulo es depuesto y enviado al destierro en Nápoles para perderse después en las sombras de la historia. Odoacro se apresuró a jurar fidelidad al emperador romano en Oriente, que ahora era Zenón (425-491) y se queda en Roma aparentemente como representante imperial de Zenón .Muchos historiadores fijan en el 23 de agosto de 476, día en que Odoacro se hace proclamar rey de Italia, como el fin de la Antigüedad   y el comienzo de la Edad Media . Sin embargo, estas fechas y fronteras que trazan los historiadores sirven para ordenar los acontecimientos pero los que los vivieron  no eran conscientes de que aquello fuera el final del Imperio, era una nueva lucha por el trono imperial como las que se habían ido sucediendo las décadas anteriores, aunque era evidente el declive de Roma que ya no ejercía control sobre Hispania, Galia, Britania, Norte de África o cualquier otro territorio que estuviera fuera de la península italiana. La posición de Odoacro se va fortaleciendo y el emperador de Oriente, Zenón, comienza a temer que Odoacro reclame al final el título de emperador . Entonces, Zenón vuelve sus ojos hacia los ostrogodos , un pueblo al que habíamos visto desplazarse hasta el norte de Italia empujados por los hunos de Atila y que ahora era gobernado por un joven y decidido monarca, Teodorico 


Justo después de la caída  en 476 de Rómulo Augústulo, último emperador del Imperio Romano de Occidente, este  era el mapa del Imperio .Odoacro se convertía , aunque no de forma oficial ya que se declaraba súbdito del emperador de Oriente, en el rey de Italia, que como veis en el mapa aparece como Reino de Odoacro . Esto lo vemos claro ahora, pero para las personas que vivieron entonces aquello no significaba el final del Imperio, la figura del emperador seguía existiendo en Constantinopla y parecía que Italia seguía siendo fiel l Imperio de Oriente. Pero pronto descubrirían que el antiguo orden imperial ya no regresaría (Imagen procedente de http://www.pais-global.com.ar/mapas/mapa18.htm)

Teodorico había nacido cerca de la ciudad de Viena en 454, y era hijo del caudillo ostrogodo Teodomiro . Con apenas ocho años , en 462, Teodorico fue enviado por su padre como rehén a Constantinopla, una práctica habitual en la época como una forma de garantizarse la lealtad de pueblos vasallos del Imperio .Teodorico aprendió a amar la cultura romana y griega, sin renunciar a su innato germanismo. En 472, con dieciocho años, Teodorico regresa al lado de su padre  en un momento en que la situación de los ostrogodos era muy delicada debido a la presión ejercida por otros pueblos germánicos como los gépidos, los alamanes o los suevos. Teodorico, al frente de seis mil hombres,  ataca la ciudad de Singudunum, actual Belgrado, capital de los sármatas, un pueblo que durante varios siglos había sido aliado de  Roma formando parte de su caballería . Durante la batalla fallece el rey sármata y este pueblo deja de ser una amenaza para los otrogodos. En 474 muere el padre de Teodorico , Teodomiro, y su hijo le sucede en el trono ostrogodo . Zenón tratará de usar la simpatía del nuevo rey ostrogodo por la cultura griega y romana  en su beneficio para establecer una alianza con Teodorico  y acabar con la amenaza de Odocacro, esperando que en la lucha entre los dos líderes, ambos se debilitarían  y le entregarían a Zenón el gobierno de Italia en bandeja. Pero antes prestará también su apoyo a Zenón frente a los intentos de destronar al emperador de Oriente por parte de Basilisco, el mismo que había fracasado al frente de la flota que tenía como misión invadir el reino de los vándalos. Como premio por su apoyo Zenón  premia a Teodorico nombrándole patricio (noble), senador y cónsul. Pero como el emperador era muy desconfiado  decide alejarle de Constantinopla , encargándole la conquista de Italia con lo que además se desembarazaría de Odoacro.


Así quedaba el mapa de Europa después de que Teodrorico se hicieren con el gobierno de Italia tras derrotar oefinitivamente a Odoacro, ocupando ahora toda la Península Italiana  y Sicilia . En Hispania los visigtodos y los suevos se reparten la antigua provincia romana, en el Norte de África, los reyes vándalos sucesores de Genserico siguen dominando el Norte de África, en la Galia los burgundios y los francos comparten con los visigodos el territorio de las actuales Francia y Bélgica, en lo que hoy es el reino Unido los britanos eran desplazados por los invasores anglos, jutos y sajones . El viejo orden había desaparecido, una nueva época comenzaba aunque todavía hombres como el rey ostrogodo Teodorico tratarían de conservar vivo  durante unos años más el espíritu de Roma. Boecio sería uno de aquellos hombres que fue testigo del fin  no sólo de un Imperio, sino de una forma de vivir, de una cultura, de un mundo (Imagen procedente de http://cens30de8historiaygeografia2.blogspot.com.es/search/label/europa%20siglo%20v)



De esta forma, en 488, Teodorico abandona Constantinopla y al frente de 250.000 personas entre las que se encontraban hombres, mujeres, niños y ancianos, emprende la marcha hacia Italia. Durante el camino tiene que enfrentarse de nuevo a los sármatas, derrotándolos otra vez y ya en 489 alcanza la orilla del río Isonzo, que separa el territorio de la actual Eslovaquia de la región italiana de Friuli , donde hoy se encuentra la ciudad de Venecia.  El 28 de agosto de 489 Teodorico se enfrentará a las tropas de Odoacro , a las que derrota y les fuerza a retirarse hasta la ciudad de Verona. Los ostrogodos persiguen a Odoacro en su retirada  y el 30 de septiembre vuelven a entablar una batalla frente a la ciudad de Verona  donde el ejército de Odoacro es destrozado y él mismo tiene que huir buscando refugio en Rávena, a la que Teodorico va a sitiar inmediatamente, pero  el asedio se prolongará nada menos que tres años. En 493 recibe el refuerzo de tropas visigodas y viendo que la ciudad está a punto de caer Odoacro acepta entrevistarse con  Teodorico. Éste logra convencer a Odoacro para que entregue la ciudad a cambio de una generosa oferta, ambos compartirían el gobierno de Italia en calidad de coreyes. Odoacro, que no tenía mucho que perder, acepta la propuesta  y ambos entran en Rávena , donde se celebran grandes festejos durante días, hasta que por orden de Teodorico, Odoacro es apuñalado por unos sicarios. Teodorico se convierte así en el fundador del Reino Ostrogodo en Italia  y decide establecer la capital en aquella ciudad que le había ofrecido tanta resistencia, Rávena. Como gran amante de la cultura griega y romana, Teodorico elige a políticos e intelectuales romanos, y entre ellos iba a estar el que es el verdadero protagonista de nuestra historia, el filósofo  Anicio Manlio Torcuato Severino Boecio, al que la historia denomina "el último de los romanos". En la segunda parte de nuestra historia averiguaremos el motivo de este sobrenombre y la conexión de Boecio con nuestra época, una época que, como el tiempo que le tocó vivir a Boecio, parecen  fechas de transición , de inflexión hacia otra realidad diferente.

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