martes, 25 de junio de 2013

TOMÁS MORO, EL PATRÓN DE LOS BUENOS GOBERNANTES (SEGUNDA PARTE)

Dejábamos ayer a nuestro protagonista , Tomás Moro (1478-1535) , en el año 1529 justo después de haber sido elevado a la dignidad de Lord Canciller en sustitución del cardenal Thomas Wosley(1471-1530), que había caído en desgracia a ojos del rey Enrique VIII(1491-1547) por sus reiterados fracasos a la hora de tratar de lograr del papa Clemente VII(1478-1534) la anulación de su matrimonio con Catalina de Aragón (1485-1536) para poder casarse con su amante Ana Bolena(hacia 1501-1537). Vimos como el rey , obsesionado por tener un heredero varón para la  corona y enamorado apasionadamente de Ana Bolena , había alegado que su matrimonio con Catalina de Aragón debía ser anulado porque Catalina no era virgen en el momento de su enlace. Precisamente para autorizar el matrimonio entre Catalina y Enrique se utilizó el argumento de que su anterior matrimonio con el hermano de Enrique, Arturo(1486-1502), no había llegado a consumarse, por lo que existía una evidente contradicción, pero esto no habría sido obstáculo alguno para la concesión de la anulación pues estos arreglos eran habituales en las diferentes casas reales europeas. El verdadero obstáculo se halla en que Catalina era la tía del emperador del Sacro Imperio y el hombre más poderoso en aquel momento en Europa, el emperador Carlos V(1500-1558), que presionaba al Papa para que rechazase la petición del rey inglés. En cuanto a Tomás Moro, en el que el rey confiaba plenamente, era consciente de lo peligrosa que era ahora su situación, pues él apoyaba la causa de la reina Catalina y se oponía al divorcio y oponerse a la voluntad del rey , aun siendo el nuevo Lord Canciller, era muy peligroso.
 
ESCENA DE "LOS TUDOR" CON EL NOMBRAMIENTO DE TOMÁS MORO COMO LORD CANCILLER  
 
Aunque no se muy bien la razón no puedo bajar estos vídeos quería dejaros los enlaces de diferentes escenas de la vida de Tomás Moro recogidas en "Los Tudor". No duran más de dos minutos y creo que ilustran muy bien la historia que estamos recorriendo.
En esta escena Enrique VIII le nombra Lord Canciller contra la voluntad de Tomás Moro 
 
 
Thomas Wolsey, mientras tanto, no pudo descansar tranquilo. Le habían despojado de todas sus posesiones y dignidades aunque le permitieron conservar el arzobispado de York, pero  ahora tenía que hacer frente a una nueva  acusación por traición , sospechando que tramaba un complot que causara la caída en desgracia de Ana Bolena. Sus muchos enemigos, entre los que se encontraba la familia de los Bolena, no estaban dispuestos a soltar su presa , y obligaron a Wolsey a retornar a Londres para responder de esta acusación, a pesar de que estaba enfermo. El antiguo Lord Canciller ya debía temerse lo peor cuando tomó su caballo para viajar a Londres pero su destino no era llegar a la capital del reino porque en el viaje su estado de salud empeoró y murió en la ciudad de Leicester el 29 de noviembre de 1530. Su sucesor en el cargo de Lord Canciller, Tomás Moro , ya daba muestras de su diligencia y eficacia en el nuevo puesto que le había tocado desempeñar, agilizando el trabajo y resolviendo muchos temas con gran rapidez. Además, en estos primeros meses en el cargo se mostrará a favor de la petición del monarca sobre el tema de la anulación de su matrimonio con Catalina, aunque íntimamente estaba en contra, y también emprenderá la represión de los movimientos protestantes que se extendían por Inglaterra procedentes de Europa, donde Martin Lutero y otros reformistas iban teniendo cada vez más seguidores. Sobre la labor represiva impulsada por Tomás Moro hay versiones contradictorias entre los historiadores basándose en los relatos de la época, pues los protestantes acusaban a Moro de torturarlos y enviarlos a la hoguera, aunque lo cierto es que tanto antes como después del gobierno de Tomás Moro habría muertos en las hogueras acusados de herejía y los números de Moro no son escandalosos, en realidad se podría decir que tuvo una actitud prudente en comparación con lo que estaba sucediendo en Europa.
 
File:Hans Holbein d. J. 065.jpg
Este es el retrato más conocido de Tomás Moro, realizado por el pintor alemán Hans Holbein el Joven(1497-1543) en 1527, cuando Tomás Moro era una estrella ascendente en la corte inglesa y dos años después alcanzaría la máxima dignidad, Lord Canciller, aunque no era algo que él ambicionaba. Siempre mostró su preocupación por los más humildes, por los campesinos, los más débiles frente al poder de los grandes señores y él mismo llegaría a experimentar la pobreza cuando cayó en desgracia. En "Utopía" escribe estas palabras que siguen conservando, por desgracia, gran parte de su vigencia "¿No es ingrata e injusta la República que tan grandes recompensas da a los nobles —que así les llaman —, a los cambistas y otras gentes ociosas, a los aduladores, a los que procuran vanos placeres, desatendiendo a los pobres campesinos, carboneros, gañanes, carreteros, herreros y carpinteros, sin los cuales no podría seguir viviendo ninguna República? Después de haber abusado de ellos haciéndoles trabajar como bestias de carga cuando eran j6venes y robustos; luego que se ven oprimidos por la enfermedad y la vejez y se hallan indigentes, necesitados y pobres de todas cosas; olvidando tantas penosas vigilias y los buenos y muchos frutos que han dado, los paga y recompensa ingratamente con la más miserable de las muertes. Y encima de esto, los ricos, no solamente mediante fraude, sino amparándose en las leyes, quitan cada día a los pobres parte de lo que ellos necesitan para su sustento. Si nos parece injusto que se premie con la ingratitud a hombres que tan provechosos han sido para la República, más injusto habremos de juzgar —lo que es peor— que al mal trato que les dan le llamen justicia, aunque lo sancione la Ley." (Imagen procedente de http://commons.wikimedia.org )
 

 
Apenas cinco años antes, entre 1524 y 1525, en Alemania se había producido la denominada Guerra de los Campesinos , que también se extendió al territorio de  Austria y Suiza, en la que un número que algunos historiadores amplían hasta los trescientos mil campesinos, se habrían sublevado contra los nobles y la Iglesia alentados en parte por las ideas luteranas aunque finalmente Lutero , después de los actos violentos cometidos por los campesinos, se pusiera de parte de la nobleza proclamando que "contra las hordas asesinas y ladronas mojo mi pluma en sangre: sus integrantes deben ser aniquilados, estrangulados, apuñalados, en secreto o públicamente, por quien quiera que pueda hacerlo, como se matan a los perros rabiosos"  Y, en efecto , la represión de los sublevados fue feroz , muriendo entre cien mil y ciento treinta mil campesinos. Es muy posible que Tomás Moro tratara de evitar que se repitiera un desastre similar en Inglaterra controlando la expansión de las ideas protestantes ,    y, de todas formas, en sus dos años como Lord Canciller irían a la hoguera sólo seis hombres, empezando por Thomas Hilton, que es considerado como el primer mártir protestante  inglés ,lo que no puede considerarse como una campaña de exterminio como fue acusado por algunos de sus contemporáneos , que le calificaban, como hizo el historiador John Fox(1516-1587), de "Anticristo". Recordemos que ayer veíamos como en su obra "Utopía"  Moro defendía la libertad de culto y la tolerancia religiosa y escribía como "El Rey Utopo, desde antes de llegar a Utopía, ya sabía que los moradores de la isla estaban divididos por las continuas luchas religiosas, y dióse cuenta de que estas diferentes sectas, incapaces de entenderse para una acción común y combatiendo separadamente para defender su suelo, allanaban para él el camino de la conquista de la isla. Tan pronto hubo alcanzado la victoria, lo primero que hizo fue promulgar un edicto declarando que todo ciudadano de la isla podía profesar la religión que le pluguiera y hacer prosélitos si obraba con moderación y respetaba las creencias de los demás. Los transgresores de esta ley, los que emplearen la violencia, y no la persuasión, para conseguir adeptos, serían condenados a destierro o esclavitud."
 
ESCENA DE "LOS TUDOR" DONDE TOMÁS MORO DEFIENDE A LA IGLESIA CATÓLICA ANTE EL REY
 
 
Una persona que escribe esto difícilmente puede ser acusada de intransigencia religiosa y es más probable que Moro tratara de suavizar en lo posible esta persecución, aunque no se puede ocultar que hubo seis muertos en la hoguera bajo su mandato, y habría muchos más después de que se fuera. Como suelo indicar siempre en estos casos, es muy difícil juzgar desde la época actual lo que  estaba sucediendo entonces en Europa pues no se trataba sólo de una reforma religiosa, sino que afectaba al equilibrio político y social de los diferentes reinos europeos y sus gobernantes trataban de adoptar las medidas necesarias para mantener el orden.  Parece además que el principal responsable de la intensificación de la persecución contra los protestantes fue el nuevo obispo de Londres, John Stokesley (1475-1539), que entre 1529 y 1530 había desempeñado la función de embajador en Francia e Italia para defender la causa del divorcio del rey, aunque sin éxito alguno. Cuando en 1530 regresó a Inglaterra fue nombrado obispo de Londres en marzo de ese año y a partir de aquel momento se incrementó la represión del protestantismo y fue él , cuando Moro  ya había perdido poder, quién se encargaría de realizar tres nuevas quemas de herejes  ¿Qué sucedía mientras con la causa del divorcio del rey? En 1529 el papa Clemente VII y el emperador Carlos V firmaban un tratado de amistad y el 24 de febrero de 1530 en la ciudad italiana de Bolonia era el propio papa quién coronaba a Carlos V como nuevo emperador del Sacro Imperio , una fecha elegida porque era el cumpleaños de Carlos. Si antes había pocas opciones de que el papa diera su aprobación al divorcio del rey inglés, el acercamiento entre el emperador y el pontífice hizo que , finalmente ,y después de muchas vacilaciones ya que una de las características del papa era su carácter indeciso, denegara el divorcio.
 
Retrato de Ana Bolena , la mujer que desencadenó la serie de acontecimientos que acabarían con la separación de la Iglesia de Inglaterra . En su libro titulado "Las seis mujeres de Enrique VIII" la historiadora británica Alison Weir(1951), escribe sobre Ana Bolena "El encanto de Ana estaba no tanto en su aspecto físico, como en su viva personalidad, su elegancia, su agudo ingenio y otras habilidades. Era baja y ostentaba una sugestiva fragilidad .Destacó en el canto, componiendo música, bailando y conversando .No era sorprendente por tanto, que los jóvenes de la corte pulularan a su alrededor."  Simpatizaba con la reforma protestante y ayudaría a encumbrar a algunas personalidades como Thomas Cranmer que se convertiría en uno de los impulsores de la separación de la Iglesia de Inglaterra. Para algunos, como el propio Martin Lutero, era una especie de heroína de su causa, aunque Ana tenía que tener cuidado porque Enrique VIII no estaba de acuerdo con muchos de los aspectos de la doctrina luterana. Por las películas y novelas seguro que ya sabéis el trágico final de la que llegó a ser reina de Inglaterra y segunda esposa de Enrique VIII, muerta decapitada en 1536, en la Torre de Londres, diez meses después de que Tomás Moro corriera la misma suerte en ese mismo lugar, pero su historia es tan apasionante que ya la contaré en otro artículo dedicado sólo a ella y las mujeres del monarca inglés (Imagen procedente de http://commons.wikimedia.org )
 
En 1530 Moro se negó a firmar una carta que los miembros más destacados de la iglesia de Inglaterra dirigían al papa Clemente VII para que concediera la nulidad del matrimonio del rey, y aquí se inició la perdida de confianza del monarca en su Lord Canciller que gradualmente iría siendo arrinconado y perdiendo todo su poder al mismo tiempo que en la corte crecía la figura de Ana Bolena, que se convertía en el personaje más poderoso después del rey aun sin estar casada con él. Después de la muerte del arzobispo de Canterbury, William Warham(hacia 1450-1532), será ella la que influya en Enrique VIII para que ocupara su puesto Thomas Cranmer(1489-1556), que era capellán de la familia Bolena y tenía una marcada simpatía por los protestantes al igual que la propia Ana Bolena. Otro de los personajes en ascenso y que figuraba en los círculos de confianza del rey era Thomas Cromwell(1485-1540) que animaba a Enrique VIII a separarse de la Iglesia Católica y convertirse en la cabeza de una Iglesia de Inglaterra independiente , de la que él soberano sería su máxima autoridad.  Tomás Moro sabía lo que estaba a punto de suceder y antes de que se viera en la obligación de participar en esa separación de la Iglesia de Inglaterra de la Católica y aceptar al rey como cabeza de la nueva iglesia, presentó su renuncia al cargo de Lord Canciller en 1532 alegando estar enfermo y cansado. El rey rechazó en principio esta dimisión, pero un tiempo después terminó aceptándola. De esta  forma Tomás Moro  se apartó de la vida política, aunque su prestigio era tan grande entre el pueblo que su silencio ante las acciones del rey eran la más dura acusación que este podía recibir.
 
Los acontecimientos se precipitan en el año 1533. El amigo de Ana Bolena y nuevo arzobispo de Canterbury, Thomas Cranmer, casaba el 25 de enero de 1533 a Enrique VIII con Ana Bolena,  en una ceremonia que a ojos de la Iglesia Católica no tenía validez alguna . El 23 de mayo Cranmer declaraba  que el matrimonio entre Enrique VIII y Catalina de Aragón carecía de fuerza legal y ,por lo tanto , quedaba anulado y apenas cinco días después, el 28 de mayo de 1533 el mismo Cranmer  declaraba legal la unión entre Enrique y Ana Bolena. Catalina de Aragón era despojada de su título de reina y el 1 de junio de ese mismo año  Ana era coronada reina de Inglaterra. Para entonces Ana ya se encontraba en avanzado estado de gestación y tres meses más tarde daría a luz no al anhelado varón que esperaba Enrique, sino a una niña a la que pondrían por nombre Isabel, y que con  el tiempo se convertiría en una de las reinas más importantes en la historia de Inglaterra, Isabel I de Inglaterra (1533-1603).  La separación entre la Iglesia Católica y el rey Enrique VIII parecía ya inevitable y después de estos acontecimientos el papa Clemente VII excomulgó a Enrique. Ya en noviembre de  1534 el Parlamento de Inglaterra promulgará  el Acta de Supremacía en la que se proclamaba que Enrique VIII era la  "suprema y única cabeza en la tierra de la Iglesia en Inglaterra" y que al monarca se debían "todos los honores, dignidades, preeminencias, jurisdicciones, privilegios, autoridades, inmunidades, beneficios y bienes propios de esa dignidad".   También se promulgó la Treasure Act o Ley de Traiciones en virtud de la cual se consideraba traidor a aquellos que "maliciosamente quieran o deseen de palabra o por escrito, o que imaginen, practiquen o intenten causar algún daño a la reina o a la heredera, o desposeerles de cualquiera de sus dignidades, títulos o nombres de su real estado, o calumniando y maliciosamente pronunciando en público, por escrito o de palabra, que el rey es herético, cismático, tirano , infiel o usurpador de la corona" (ruego disculpe el lector la torpe traducción que he realizado del inglés ya que no he encontrado el texto en castellano)
 
Retrato del rey Enrique VIII realizado, al igual que el que hemos visto antes de Ana Bolena, por Hans Holbein el Joven,. En el año 2011 se realizó un estudio genético sobre el monarca que dio como resultado que padecía una dolencia denominada Síndrome de McLeod, causada por una mutación hereditaria de un gen que puede afectar al cerebro, al sistema nervioso, al corazón y a los músculos . En la actualidad aun no tiene cura y entre sus consecuencias se halla el que es muy difícil que tengan hijos varones, la obsesión que acompañaría toda su vida a Enrique VIII . Pero el monarca también era un poeta, como lo demuestra esta carta que escribió un año después de caer rendido a los encantos de Ana Bolena que, sin embargo, no le permitía acceder a su lecho hasta que no se divorciara de Catalina de Aragón, lo que consumía de deseo al monarca "Hace ahora más de un año que me hirió el dardo del amor. Debería complaceros el hecho de hacerme el servicio de una amiga y amante leal y entregaros en cuerpo y alma a mí que he sido y seré vuestro más leal servidor. Yo, os prometo no sólo el nombre que os merecéis , sino que también seréis mi única dueña, apartando a todas las demás de mi pensamiento y de mi afecto y os serviré a vos únicamente" Palabras de amor intensas pero que, por desgracia para Ana, el tiempo terminaría borrando de la memoria del rey. (Imagen procedente de http://elcuadernodelahistoriadora.blogspot.com ) 
 

Tomás Moro no había acudido a la ceremonia de  matrimonio entre el rey y Ana Bolena , lo que aunque no se pronunció contra la nueva reina para casi todos quedaba claro su censura silenciosa al rey , pero su definitiva caída en desgracia vino en la primavera de 1534 . Se había promulgado un documento llamado Acta de Sucesión  en virtud del cual se legitimaba los derechos al trono de los futuros hijos habidos entre Enrique VIII y Ana Bolena, y se consideraba alta traición ponerlo en duda . Además se obligaba a todos los súbditos del reino a jurar el cumplimiento de su contenido si no quería ser acusado de alta traición. El 13 de abril de 1534 tanto Tomás Moro como el obispo de Rochester John Fisher (1469-1535) se negaron a jurar. Tomás Moro no habría tenido problemas en jurar por la legitimidad de los hijos entre Enrique y Ana Bolena, después de todo era algo que se salía de sus competencias y correspondía a la Iglesia dictaminarlo, pero no podía jurar un documento que ponía en cuestión la autoridad del papa y ponía por encima de la voluntad del pontífice la del monarca inglés. Apenas cuatro días después tanto Moro como Fisher fueron arrestados y enviados a la Torre de Londres . Moro se negó durante los meses siguientes a firmar aquel documento al no ser que fuera bajo una fórmula especial que no supusiera una traición a su propia conciencia . Ya en prisión escribiría  Tomás Moro "Por lo tanto, que Dios me ayude, en lo concerniente a todo el juramento, nunca aparté a ningún hombre del mismo , ni nunca aconsejé a nadie rechazarlo, ni puse, ni pondré escrúpulo alguno en la cabeza de ningún hombre, sino que dejaré a todos con su propia conciencia. Y pienso de buena fe que sería muy razonable que todos me dejaran a mí con la mía"
 
DOCUMENTAL SOBRE LA VIDA DE ENRIQUE VIII
 
Aunque se sale un poco de los límites de este relato , más de la mitad de este documental trata sobre los años del reinado de Enrique VIII que estamos viendo y además lo hace de una  forma muy amena que creo que os puede interesar para completar esta historia de unos años apasionantes
 
 
 
 
 
Su hija mayor, Margaret More, trataría en vano de convencerle para que firmase aquel documento, pero Moro no estaba dispuesto a traicionar sus creencias y convicciones. Tratando de doblegar su resistencia las condiciones del encarcelamiento de Moro son cada vez más penosas . El 4 de mayo , cuando está con su hija, son ajusticiados tres monjes cartujos y Moro dice a Margaret "Mira qué contentos van al martirio esos santos, Margarita! Al verlos tan felices se creería que son novios que van a casarse... En esto puedes ver, mi querida hija, que diferencia tan grande hay entre los que han pasado en verdad todos los días de su vida religiosamente en una vida recta, dura , de penitencia y dolorosa, y los que en este mundo , miserables mundanos como tu pobre padre han consumido su tiempo licenciosamente entre placeres y comodidades" Estas palabras nos llegan a través del marido de Margaret, su primer biógrafo William Roper(1496-1578). Durante los siguientes días Moro es interrogado repetidamente por Thomas Cranmer que no logra doblegar la férrea voluntad de Moro . El 14 de junio tuvo lugar el último interrogatorio y el 1 de julio se celebró el juicio con la presencia de quince jueces y doce jurados. Tomás Moro sabía que en realidad la sentencia ya había sido dictada antes, pero no desperdició su oportunidad de ofrecer un nuevo gesto de dignidad y coherencia, justificando su negativa a pronunciar aquel juramento aunque sabía que ello iba a causarle la muerte . Dirigiéndose a los jueces pronunció estas palabras que una vez más recogería su yerno William Roper "Esta acusación se basa en un Acta del Parlamento verdaderamente repugnante a las leyes de Dios y de su Santa Iglesia, cuyo supremo gobierno, o de cualquier parte de la misma, ningún príncipe temporal puede tomar sobre sí por ley alguna, ya que pertenece por derecho a la Sede de Roma, un privilegio espiritual dado por boca del mismo Salvador, presente en persona sobre la Tierra, sólo a san Pedro y sus sucesores, obispos de la misma Sede, y garantizado por una prerrogativa especial; es por tanto, según ley cristiana, insuficiente para acusar a un cristiano"
 
ESCENA DE "LOS TUDOR"  CON LA EJECUCIÓN DE TOMÁS MORO
 
Esta escena de "Los Tudor" recoge todo el dramatismo y también toda la dignidad de la muerte de Tomás Moro , que incluso ante la muerte manifestó su lealtad al rey y , por encima del monarca, a Dios. "Muero siendo el buen siervo del Rey, pero primero de Dios".
 
 
En virtud del Acta de Traidores , Tomás Moro fue condenado a muerte y la sentencia sería ejecutada el 6 de julio de 1535.  Enrique VIII quiso tener una deferencia con quién había sido su hombre de confianza y sustituyó el ahorcamiento y posterior descuartizamiento por la decapitación. A las nueve de la mañana del seis de julio Tomás Moro se hallaba ante el cadalso donde iba a morir, pero mantuvo su presencia de ánimo y su proverbial  sentido del humor y ante las dificultades para subir las escaleras hasta el lugar de la ejecución solicitó ayuda para hacerlo diciendo "Le ruego, señor teniente, que me ayude a subir, porque para bajar, ya sabré valérmelas por mí mismo" y cuando ya tenía la cabeza dispuesta para que el verdugo le diera muerte se dirigió a él mientras trataba de apartar la barba que le había crecido en prisión  "Fíjese que mi barba ha crecido en la cárcel; es decir, ella no ha sido desobediente al rey, por lo tanto no hay por qué cortarla. Permítame que la aparte" y aun pudo añadir con unas palabras que quinientos años después siguen vibrando de valor y dignidad  "Muero siendo el buen siervo del Rey, pero primero de Dios". El hacha cayó inclemente sobre el cuello de Moro y su cabeza rodó antes de que el verdugo la agarrara y alzándola proclamara ante los presentes "Contemplad la cabeza de un traidor". Su cabeza sería después clavada en una pica y expuesta durante un mes a la vista de todos en el Puente de Londres y habría acabado en el Támesis si su hija preferida, Margaret , no la hubiera rescatado a tiempo. Su cuerpo fue enterrado   Capilla Católica de San Pedro ad Vincula situada en la Torre de Londres.
 
File:Chelsea thomas more statue 1.jpg
Escultura de Tomás Moro situada delante de la Chelsea Old Church  donde Tomás Moro tenía una capilla , aunque su cuerpo está enterrado en Saint Peter ad Vincula, la parroquia asociada a la Torre de Londres , mientras que su cabeza podría estar enterrada en Saint Dunstan´s Church , en Canterbury, en la tumba familiar de la familia Roper, a la que pertenecía el marido de Margaret More, William Roper, que además fue su biógrafo, uno de los primeros escritores de una biografía en inglés. Tomás Moro murió , pero legó a la historia el ejemplo de su integridad frente al poder y también un concepto que desde entonces todos utilizamos para referirnos a aquello que nos parece imposible pero que anhelamos, la utopía. Y como dijo Oscar Wilde "El progreso es la realización de las utopías" (Imagen procedente de http://commons.wikimedia.org )  
 
Y aquí detengo el relato, que podría seguir con los sangrientos acontecimientos que se sucedieron durante el reinado de Enrique VIII y que prosiguieron después tras su muerte, pero era mi intención daros a conocer un poco más la figura de este hombre al que, salvando las diferencias de tiempo y pensamiento que nos separan de él, fue un ejemplo de valor, de coherencia, de fidelidad a sus creencias e ideas aun a costa de su propia vida y que con justicia , al menos así lo veo yo, ha sido elegido como el Patrón de los Gobernantes, a lo que yo he añadido, de los buenos gobernantes, porque ya quisiéramos que nuestros gobernantes tuvieran en general una parte de la integridad de Tomás Moro. Un hombre que defendió la igualdad en una época de profundas desigualdades "Allí donde domina el derecho a la propiedad, donde todo se mide con dinero, no puede hablarse de equidad y bienestar social." y que no se doblegó ni ante el poder del rey al que siempre había servido con lealtad . Fue declarado mártir en 1886 y canonizado en 1935 . Quiero terminar este relato con las palabras escritas por Tomás Moro en su "Utopía" , escrita en 1516, pero tan valida hoy como entonces, porque la naturaleza del ser humano, a pesar del paso de los siglos y los progresos tecnológicos, sigue siendo la misma hoy que entonces "Así, cuando miro esas Repúblicas que hoy día florecen por todas partes, no veo en ellas —¡Dios me perdone! —otra cosa que la conjuración de los ricos para procurarse sus propias comodidades en nombre de la República. Imaginan e inventan todas suertes de artificios para conservar, sin miedo a perderlas, todas las cosas que se han apropiado con malas artes, y también para abusar de los pobres pagándoles por su trabajo tan poco dinero como pueden. Y cuando los ricos han decretado que tales invenciones se lleven a efecto so color de la comunidad, es decir, también de los pobres, las hacen leyes luego. Sin embargo, esos hombres malvados, aun después de haber repartido entre ellos con insaciable codicia todas las cosas que hubieran bastado para atender las necesidades de todos, ¡cuán lejos están de la abundancia y la felicidad en que viven los ciudadanos de la República de Utopía! Donde no se da valor al dinero, no es posible que haya codicia. ¡Cuánta maldad se arranca de raíz así! Pues ¿quién no sabe que si no hubiese dinero no habría fraudes, robos, rapiñas, escándalos, riñas, rencillas, disputas, regaños, discordias, crímenes cruentos, traiciones y envenenamientos, delitos todos que pueden ser vengados mas no refrenados con los castigos? Y de igual modo los temores, los pesares, los cuidados, las vigilias, desaparecerían en el mismo momento en que desapareciese el dinero. La misma pobreza, que es la única que parece necesitar del dinero, si desapareciese éste, disminuiría y desaparecería también." Seguimos necesitando a un Tomás  Moro
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