lunes, 4 de febrero de 2013

LA BRUJERÍA Y LAS BRUJAS DE ZUGARRAMURDI (PRIMERA PARTE)

"¡Oh, confidente de mis actos, Noche y Diana, tú que reinas sobre el silencio, cuando se realizan los ritos secretos ahora, ahora mismo volcad sobre las casas enemigas vuestra ira y vuestra divina voluntad" . Son versos del poeta romano Quinto Horacio Flaco (65 a.C- 8 a.C) recogidos por el antropólogo español Julio Caro Baroja(1914-1995) en su obra "El mundo de las brujas" que nos va a acompañar a lo largo de este relato sobre uno de los procesos de brujería más conocidos junto con el de la localidad norteamericana de Salem, aunque muy anterior a este, porque mientras el proceso de las brujas de Salem tendría lugar entre 1692 y 1693 el que nos va a ocupar, el proceso de las brujas de Zugarramurdi, se celebró en 1610. He querido abrir este artículo con los versos de Horacio para que viéramos como el fenómeno de la brujería supera los límites temporales en la que casi todos situamos a las brujas, en los siglos oscuros de la Edad Media y en el Renacimiento, pero su presencia se hace notar en la literatura desde mucho tiempo antes, desde las celebraciones a deidades paganas que estarían en el origen del mundo de la brujería . Y antes de viajar hasta el siglo XVII, os propongo que me acompañéis a los tiempos anteriores al cristianismo, cuando los dioses griegos y romanos gobernaban los destinos de los hombres. 



Baroja distingue ya en aquel tiempo entre dos tipos de magia, la magia blanca , que sería aquella que puede ser "socialmente considerada, pública, diurna, benéfica"  y que estaba representada por figuras como los augures, sacerdotes que ya en la Roma republicana ejercían como adivinadores oficiales. Antes de emprender una campaña militar o tomar una decisión importante los augures observaban las señales del cielo, el vuelo de las aves o las entrañas de animales sacrificados para adivinar la voluntad de los dioses y lo que el destino iba a deparar. Pero luego había otra magia "secreta, nocturna, antisocial y maléfica" , y esa es la magia negra, la hechicería , que tiene lugar en la oscuridad, en la noche que la oculta a la vista de los demás y protegida por deidades como la Noche y Diana, la diosa de la Luna, a las que cantaba Horacio en los versos del inicio de este artículo, pero también Hécate, soberana de los muertos y que residía en las tumbas. Escribe Baroja que Hécate "aparecía en las encrucijadas durante las noches claras con un cortejo de almas y de perros que lanzaban aullidos pavorosos"  Hécate , como otras diosas griegas y romanas, procedía de cultos más antiguos que nos llevan hasta el culto a las Diosas Madre de la antigüedad que simbolizaban a la Madre Tierra. Hécate fue evolucionando hasta convertirse en la reina de los fantasmas, y ofenderla a ella era ofender a los espíritus malignos de los muertos.

"Hécate" representada por el pintor británico William Blake (1757-1827). Hécate fue venerada en un primer momento, antes incluso de que su culto se extendiera a la Grecia clásica,  como diosa madre y sólo más tarde, ya en el siglo III a. C en Alejandría,  adquiriría las connotaciones más negativas que la convirtieron en la reina de las almas de los muertos. Se representaba, como en este cuadro, de forma triple, pues en las encrucijadas de tres caminos los griegos la situaban mirando a cada uno de los caminos. C con el tiempo su culto fue evolucionando hasta convertirse en una diosa relacionada con los espectros, la oscuridad y los espíritus malignos. Su imagen se ponía en la entrada de las casas y también, como ya he mencionado,  en los cruces de los caminos para protegerse contra los espíritus malignos de los que era soberana y se pedía su auxilio en los casos de locura, ya que se creía que esta era inducida por los espíritus . A ella estaba asociada la figura de los perros que anunciaban su presencia y también la de otros animales que más tarde formarían parte del mundo de la brujería, murciélagos, buhos, serpientes, escorpiones e incluso asnos como el que incluyó Blake en su cuadro. Ya en el siglo XV, el célebre tratado sobre las brujas "Malleum Malleficarum" la califará como diosa de la hechizería (Imagen procedente de http://www.puntoencuentrocomplutense.es )
Dos de las sacerdotisas de Hécate eran Circe y Medea, según algunos relatos mitológicos hijas de Hécate mientras que en otras versiones Circe sería la hermana de Hécate y Medea su hija. Circe es el prototipo de la hechicera, la mujer capaz de retener con su poder a un hombre, un significado que aún se conserva en nuestra lengua como lo recoge el Diccionario de la Lengua Española que define a la hechicera como aquella persona  "Que por su hermosura, gracias o buenas prendas atrae y cautiva la voluntad y cariño de las gentes ", pero Circe utilizó otra cosa, la magia , para convertir,  en una de las escenas más famosas de "La Odisea" de Homero , a los compañeros del héroe griego Ulises en cerdos, pretendiendo evitar que Ulises se fuera de su lado. De esta forma encontramos a las hechiceras conviviendo en el mismo tiempo que los héroes y los semidioses y a las que se refieren los autores latinos como el propio Horacio, Ovidio(43 a.C- 17 d.C) o Apuleyo (123-180 d.C) que habla de las hechiceras de Tesalia, la tierra griega donde se creía que estas eran más abundantes. A estas hechiceras se las creía capaces , según escribe Baroja, de "transformarse en perros, aves y moscas, podían entrar en las casas, reduciendo su corporeidad, y usaban de las entrañas de los cadáveres para componer sus hechizos. Era muy común que utilizaran estos para atraer a los hombres que les caían en gracia, vengándose fieramente de los que se mostraban recalcitrantes, aunque  en ocasiones, se contentaban con convertir a sus enemigos en ranas, castores o carneros, o se orinaban en la cara de los que las veían llevar a cabo sus maldades"  



Vemos aquí las características tradicionales con las que hoy seguimos identificando a las brujas, mujeres capaces de transformarse en animales y también de transformar a los demás, de volar y preparar ungüentos, pócimas y hechizos con los que dominar la voluntad de otra persona , de hacerla enamorarse o enfermar e incluso de provocar tempestades y catástrofes naturales. Además se reunirían por la noche, amparadas en la oscuridad, para invocar a Hécate o a Diana. Estas mujeres que practicaba la magia maléfica eran perseguidas en Roma, pero aún lo serían más a partir del siglo IV , cuando el cristianismo se convierte en la religión oficial de todo el Imperio Romano y comienza la persecución de todos los cultos paganos y en el año 438 aparecen recogidas ya las primeras leyes contra la brujería en el Código Teodosiano firmado por el emperador del Imperio Romano de Oriente, Teodosio II (401-450), en el que se condena a muerte  a los que invoquen a los demonios realizando sacrificios nocturnos. Y después de la caída del Imperio Romano en el 476 , la magia y la brujería seguiría siendo perseguida por los nuevos reinos europeos gobernados ahora por visigodos, francos u ostrogodos.  En el siglo IX  durante un concilio en París los prelados advertían contra magos y astrólogos, a los que consideraban residuos de las antiguas religiones paganas que había que extirpar de la sociedad


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Miniatura del rey francés Carlos II el Calvo (832-877), nieto de Carlomagno y bajo cuyo reinado endureció las leyes contra los hechiceros y los fabricantes de filtros mágicos y venenos . El rey declaraba que "Hacemos en consecuencia recomendación expresa a todos los condes de que busquen y prendan con gran diligencia a los culpables de estos crímenes en sus respectivos condados.Si son convictos , hombres o mujeres, deben perecer . Si son sospechosos o se hallan bajo acusación simplemente, y si los testimonios no son suficientes para probar su culpabilidaad , serán sometidos al juicio de Dios. Este juicio determinará su perdón o condenación. Y no sólo los culpables , sino también sus asociados y complices, hombres o mujeres , morirán , a fin de hacer desaparecer de nuestra tierra todo conocimiento de crimen tan grande". Estos Juicios de Dios, también llamados Ordalías, adoptaban diversas modalidades pero era prácticamente salir triunfante de ellas porque consistían en pruebas como introducir el brazo en un caldero con agua hirviendo para luego envolverlo y si al cabo de tres días no presentaba quemaduras era declarado inocente pero en caso de presentar quemaduras , como era lo normal, era declarado culpable . Otras pruebas eran poner una mano sobre las brasas o sujetando una barra de hierro candente. Como podéis suponer, una ordalía era igual a un veredicto de culpabilidad (Imagen procedente de http://commons.wikimedia.org )
"Hay otros males muy perniciosos que son , con seguridad, restos del paganismo, como la magia, la astrología , el sortilegio, el maleficio o el envenenamiento, la adivinación, los encantos o hechizos y las conjeturas que se deducen de los sueños. Esos males deben de ser muy severamente castigados , según ley de Dios. Pues está fuera de duda y varios lo saben , que hay gente que por los prestigios y las ilusiones del demonio pervierte de tal modo a los espíritus humanos, por medio de filtros , alimentos y filacterias , que parecen volverlos estúpidos e insensibles a los males que les hacen padecer. Se dice también que esta gente puede turbar el aire con sus maleficios, enviar granizos , predecir el futuro , quitar a unos los frutos y la leche para dárselos a otros y realizar una infinidad de cosas semejantes. Si se descubre a algunas personas de esta clase , hombres o mujeres, se les debe castigar tanto más rigurosamente , cuanto que estos tienen la malicia y la temeridad de no asustarse ni temer públicamente al demonio" Sin embargo, no tenemos que pensar que eran perseguidos y ejecutados, como sucedería a partir del siglo XV, pues la Iglesia consideraba que sus poderes no eran reales, sino imaginarios, y quería darles la posibilidad de arrepentirse, como lo demuestra estas instrucción dadas por el papa León VII (fecha desconocida -939)  al arzobispo de la ciudad de Lorch en el año 939 acerca de como actuar con los acusados de hechicería "Respondo - escribía el pontífice - que aunque la vieja ley los castigaba con la muerte , la justicia eclesiástica les perdona la vida, para que hagan penitencia".



Pero las cosas iban a cambiar a partir del siglo XIII, cuando la Iglesia Católica se enfrenta a una herejía que ha nacido en su seno, en el sureste de Francia y que amenaza con extenderse, los cátaros. El catarismo había surgido en el siglo X como una evolución de otra creencia más antigua, el maniqueísmo, que afirmaba que en el mundo había dos principios creadores, el de Dios, el mundo espiritual,  y el de Satanás, el mundo material ,  y para salvarse había que renunciar a este mundo material mediante la práctica de un estricto ascetismo y un completo desapego por las cosas mundanas, ya que todo lo que es material fue creado por Satanás, negaban el bautismo y rechazaban el matrimonio para procrear porque era un pecado traer a un alma pura a un mundo material corrompido y en el mismo sentido creían que Jesús no se había encarnado sino que se había aparecido, pues su alma pura no podía convertirse en materia ya que toda ella estaba contaminada por el mal, incluido por lo tanto la Iglesia.  El contraste entre la pobreza de los cátaros con las riquezas de la Iglesia Católica hizo que se ganara las simpatías de muchos y que el papa Inocencio III (1161-1216) organizara una cruzada contra los cátaros que se prolongaría durante buena parte de la primera mitad del siglo XIII, entre 1209 y 1244 cuando se destruye el último reducto cátaro, la fortaleza de Montsegur.


Fotografía de la fortaleza de Montsegur, el último refugio de los cátaros que fue conquistada en 1244. La herejía cátara fue el origen de la creación de la Inquisición que a partir de mediados del siglo XIII , una vez erradicado el catarismo, se dedicaría a perseguir a todo aquel que se desviara de la doctrina ortodoxa de la Iglesia y con ello se iniciaría la persecución de los hechiceros y brujos que además, a partir de 1252, podían ser torturados para obtener sus confesiones, lo que haría que se multiplicasen los casos de brujería  (Imagen procedente de http://bttersmallorca.files.wordpress.com )
  
 Para perseguir a los herejes cátaros, de  los  que se afirmaba que adoraban y besaban a Lucifer que adoptaba forma de sapo o gato,  el papa Lucio III(hacia 1097-1185), había dictado en 1184 una bula titulada "Ad bolendam" que autorizaba a los obispos a juzgar y condenar a los herejes que  hubiera en sus diócesis "agregamos el que cualquier arzobispo u obispo, por sí o por su archidiácono o por otras personas honestas e idóneas, una o dos veces al año, inspeccione las parroquias en las que se sospeche que habitan herejes; y allí obligue a tres o más varones de buena fama, o si pareciese necesario a toda la vecindad, a que bajo juramento indiquen al obispo o al archidiácono si conocen allí herejes, o a algunos que celebren reuniones ocultas o se aparten de la vida, las costumbres o el trato común de los fieles" Era el embrión de donde surgiría años después la que conocemos como Santa Inquisición. Sería el papa Gregorio IX (1170-1241) quién en 1231 creaba la Inquisición Pontificia donde el propio Papa sería su máximo responsable pero cuyo control recaería en diferentes ordenes religiosas pero donde destacaría la labor de los dominicos , fundada por santo Domingo de  Guzmán (1170-1221) en 1216 cuyo primer objetivo había sido tratar de convertir de nuevo a los catáros en católicos. A partir de ahora perseguirían en los tribunales a los herejes  o como decía la bula de Lucio III "a algunos que celebren reuniones ocultas o se aparten de la vida, las costumbres o el trato común de los fieles".



Al mismo tiempo que se exterminaba a los cátaros se acababa también con la relativa tolerancia y mano blanda con los sospechosos de hechicería. Si hasta ahora la Iglesia había considerado que brujos y hechiceros debían ser tratados con relativa benevolencia sin causarles daño y tratando de convertirles de nuevo, la situación cambiaba, pues además autoridades como santo Tomás de Aquino(1224-1274) ya no consideraban que la brujería fuera fruto de la imaginación de los que la practicaban , sino que  contemplaban como una posibilidad real el trato carnal entre brujas y demonios.  En 1252 el papa Inocencio IV (1185-1254) dictaba la bula Ad extirpanda  que autorizaba a la Inquisición el uso de la tortura contra los herejes , entre los que también se hallaban los hechiceros y brujos. Utilizo los dos términos, hechicero y brujo porque no tienen el mismo significado. Según Baroja la Hechicería  sería "la magia maléfica con carácter individual" mientras que la Brujería sería el ejercicio de esa magia maléfica pero en compañía de un grupo transformándolo en un culto, en este caso un culto al Mal, al demonio, a Satanás.Durante la segunda mitad del siglo XIII ya se dan los primeros casos de muertes en la hoguera de personas acusadas de brujería pero Julio Caro Baroja recoge en su obra un caso que tuvo lugar durante el siglo XIV y en el que podemos ver como la confesión  de las supuestas brujas, obtenida probablemente bajo tortura, no es puesta en cuestión por los inquisidores, aceptándola como un hecho real.
Una vez que los métodos de tortura se introdujeron en los interrogatorios de la Inquisición las víctimas confesaban aquello que sus jueces querían escuchar, aunque fueran las declaraciones más fantásticas, como la de la francesa acusada de brujería Ana María de George , que  en una confesión incluida por Julio Caro Baroja en su obra "El mundo de las brujas" , reconocía a los inquisidores "Ha manifestado que no ha cesado de hacer el mal y de darse a prácticas abominables, sin que le detuviera el temor de Nuestro Señor. Así, cocía en calderas, sobre un fuego maldito, hierbas envenenadas, sustancias extraídas bien de los animales, bien de cuerpos humanos, que, por una profanación horrible, iba a levantar del reposo de la tierra santa de los cementerios, para servirse de ellos en sus encantamientos; merodeaba durante la noche alrededor de las horcas patibularias, sea para quitar jirones a las vestiduras de los ahorcados , sea para robar la cuerda que los colgaba, o para apoderarse de sus cabellos, uñas o grasas" Cuantos más detalles truculentos contuvieran estas declaraciones parecían ser mejor aceptados por los inquisidores y no considerados como fruto de la imaginación como muchos los habían considerado en el pasado (Imagen procedente de http://www.historasdelahistoria.com )


 "Ana María de George y Catalina, mujer de Delort, ambas de Toulouse y de edad madura , han dicho en sus confesiones jurídicas que desde hace unos veinte años se hallan afiliadas al innumerable ejército de Satanás, dándose a él, tanto en esta como en la otra vida. Que muy a menudo y siempre en la noche del viernes al sábado , han asistido al Sabbat. Que allí en compañía de hombres y mujeres sacrílegos como ellas, se libraban a toda clase de excesos , cuyos detalles causan horror". Más adelante una de las acusadas, Ana María, refiere que se había encontrado con un hombre muy alto, de ojos rojizos  y como "Este monstruo le preguntó si quería darse a él , a lo que ella respondió que sí" La llevan al poco al lugar donde se celebraba el Sabbat  "Allí se encontró con un macho cabrío gigantesco al que saludó y al que se abandonó. El macho cabrío a cambio le enseñó toda clase de secretos maléficos " La otra inculpada, Catalina, también reconocía su participación en el Sabbat  y describía como además era transportada a lugares muy lejanos que no conocía "Cada noche del sábado caía en un sueño extraordinario , durante el cual la transportaban al Sabbat. Interrogada sobre el lugar en que se celebraba éste, ha contestado que hora en un lugar, ora en otro; en los ribazos de Pech-David, en el bosque de Bouconne, en medio de la llana que se extiende entre Toulouse y Montauban. Otras veces más lejos todavía , en la cima de las Montañas Negras o de los Pirineos , y en países que le eran totalmente desconocidos"

A todo ello añade detalles aún más truculentos que los de su compañera "Allí adoraba al macho cabrío y se daba a él, así como a todos los presentes en aquella fiesta infame. Se comían en ella cadáveres de niños recién nacidos , quitados a sus nodrizas durante la noche, se bebía a toda clase de licores desagradables y la sal faltaba a todos los alimentos." y termina la acusación con una relación de todos los hechizos y brujerías de las que se le acusaba "Hacía caer granizo sobre los campos de aquellos a quienes no quería, hacía que se pudrieran los trigos, merced a una niebla pestilencial , y que se helaran las viñas. Producía enfermedades mortales en los bueyes y ovejas de sus vecinos por los beneficios que esto le reportaba. Por la misma causa produjo la muerte de sus tías, pues las había de heredar , exponiendo al fuego lento , suave, unas imágenes de cera vestidas con alguna de sus camisas, de suerte que la vida de aquellas desgraciadas mujeres se consumía a medida que las dos estatuas se fundían en el brasero." Este relato de una acusación contra dos mujeres juzgadas como brujas en el siglo XIV nos muestra todas las características de aquello que en los siglos XV, XVI y XVII  llevaría a decenas de miles de personas, principalmente mujeres, a la muerte en la hoguera y menciona por primera vez la ceremonia en la que reunían, el Sabbat.

"Aquelarre" obra de 1798 del pintor español Francisco de Goya (1746-1828). El aquelarre es la palabra procedente del vasco para denominar al Sabbat , la reunión de las brujas y en el cuadro de Goya vemos a las brujas rodeando al Macho Cabrío, la forma que adoptaba el demonio para participar en esta reunión. Julio Caro Baroja incluye la siguiente descripción de un Sabbat escrita por el inquisidor medieval Pierre le Brousard "Cuando quieren ir  (al sabbat) untan una vara de madera de ungüento que les había entregado el Diablo, así como las palmas y la totalidad de las manos ; después ponen la vara entre las piernas y vuelan por encima de pueblos, bosques y aguas, llevándoles el mismo Diablo al lugar donde debían celebrar su asamblea. Allí se encuentran los unos con los otros , con mesas cargadas de vinos y manjares y allí encuentran también al Diablo en forma de macho cabrío, de perro, de mono y nunca con figura humana. Hacen oblación y homenaje al dicho Diablo y le adoran dándole muchos sus almas y por lo menos algo de sus cuerpos. Después besan al diablo en forma de chivo en el trasero con candelas ardientes en sus manos. Después de rendido este homenaje , pasaban sobre una cruz y escupían encima, en mengua de Jesucristo de la Santísima Trinidad.Después enseñaban el trasero al cielo y al firmamento, en menosprecio de Dios, y de después de haber bebido y comido a satisfacción , se unían todos carnalmente : e incluso el Diablo se ponía en figura de hombre o de mujer y los hombres cohabitaban con él en figura de mujer y las mujeres en figura de hombre. También  cometían los pecados de sodomía y homosexualismo y otros crímenes hediondos y enormes, tanto contra Dios como contra la Naturaleza" (Imagen procedente de http://bancodepalabras.files.wordpress.com )

Según Julio Caro Baroja la palabra Sabbat deriva directamente del Sabbat judío, que significa "descanso" o "cese del trabajo" , porque en la semana judía el sábado es el equivalente al domingo entre los cristianos, el día en el que Dios descansó después de la creación , siguiendo lo prescrito en el Antiguo Testamento "Acuérdate del día sábado para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra, mas el sábado es el día de reposo del Señor tu Dios. No hagas ningún trabajo en él; ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días el Eterno hizo el cielo, la tierra y el mar, y todo lo que contienen, y reposó en el séptimo día. Por eso, el Señor bendijo el sábado y lo declaró santo."(Éxodo 20, 8-11). En la Edad Media todo lo que tuviera relación con el judaísmo  era considerado malvado, pues se les acusaba de ser los asesinos de Cristo, por lo que dar el nombre de Sabbat a las reuniones de las brujas era una forma de hacer aún más malignas estas reuniones. Ya a finales del siglo XIV y en el siglo XV se suceden los títulos, escritos por los propios inquisidores, donde se describe el comportamiento y formas de actuar de las brujas y como había que proceder contra ellas, pero sería la publicación en 1486 del "Malleum Malleficarum", que significa "El Martillo de Brujas", escrito por dos inquisidores dominicos alemanes , Heinrich Kramer (1430-1505) y Jakob Sprenger(1435-1495), que se convertiría en la obra de referencia para la persecución de la brujería y en el punto de partida de la caza de brujas que iba a asolar Europa durante el siglo XVI. Pero de ello y de uno de los más celebres procesos de brujas, el de Zugarramurdi, os hablaré mañana en la segunda parte de este relato.

Enlace con la segunda parte  La brujería y las brujas de Zugarramurdi:
http://chrismielost.blogspot.com.es/2013/02/la-brujeria-y-las-brujas-de_6.html


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