martes, 12 de febrero de 2013

DE CELESTINO V A BENEDICTO XVI. HISTORIA DE LA PRIMERA ABDICACIÓN (SEGUNDA PARTE)

En la primera parte de este relato nacido a raíz de la renuncia  del papa Benedicto XVI en el día de ayer, 11 de febrero de 2013, recorrimos todo el siglo XIII para ser testigos del enfrentamiento entre el poder temporal , primero de los emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico y después de los reyes franceses de Sicilia, y la Iglesia liderada por el Papa ,que defendía tanto su poder espiritual ,que le convertía en el único con autoridad para nombrar obispos, arzobispos y cardenales y también con poder  para entregar feudos eclesiásticos , contando con un gran arma, la excomunión , que podía poner a todo un pueblo contra su gobernante aunque , como vimos, no tuvo demasiado éxito contra los emperadores alemanes, pues tanto Federico II Hohenstaufen (1194-1250) como Conrado IV(1228-1254) fueron excomulgados sin que con ello la Iglesia lograra detener  las ambiciones de los monarcas alemanes. Pero después de que Carlos de Anjou (1226-1285), hermano del rey Luis IX de Francia (1214-1270), logrará hacerse con la corona del reino de Sicilia gracias a la colaboración del papado, sería Anjou y sus descendientes los que ejercerían su influencia en las sucesivas elecciones papales, favoreciendo que fueran elegidos papas hombres cercanos a Francia y a los intereses de la familia Anjou, como había sucedido con el último papa  que conocimos ayer, Nicolás IV(1227-1292), elegido en 1288 y testigo impotente durante su pontificado de la pérdida de los últimos bastiones de los cristianos en Tierra Santa. En 1291 caía la última plaza fuerte en manos de los cruzados, San Juan de Acre y con ella terminaba el espíritu de las cruzadas nacido casi doscientos años antes.
 
Nicolás IV moría el 4 de abril de 1292 y como las leyes sobre el cónclave y la elección del nuevo pontífice aprobadas en 1274 durante el segundo  Concilio de Lyon a instancias del papa Gregorio X (1210-1276), en un intento de evitar que estas elecciones se prolongaran en el tiempo como había sucedido hasta entonces dejando a la Iglesia sin gobierno y  expuesta a las inferencias de poderes externos, habían sido abolidas poco después, de nuevo nos encontramos con un debate interminable entre los doce cardenales que debían elegir al pontífice además de tener que soportar la presión del hijo de Carlos I de Anjou y sucesor en el trono de  Sicilia, Carlos II de Anjou, llamado "el Cojo" (1254-1309). Después de un año y medio desde la muerte de Nicolás IV  los cardenales se hallaban reunidos en la ciudad italiana de Peruggia  al tiempo que trataban de resistir las presiones de Carlos II que necesitaba el nombramiento de un papa que le fuera favorable para que ratificara un acuerdo que había establecido con el rey Jaime II de Aragón (1263-1327). Los cardenales no querían cometer otra vez el error de elegir a un pontífice que fuera una marioneta del de Anjou y subordinara los intereses de la Iglesia a los de la monarquía que reina en Nápoles y Sicilia, pero tampoco tenían un candidato que les pareciera adecuado. Los cardenales se hallaban divididos en dos facciones lideradas por las dos familias de la nobleza romana más poderosa, los Orsini y los Colonna, que estaban enfrentadas entre si.

Retrato de Celestino V, Pietro de Morrone o Pietro Angeleri di Murrone, realizado en el siglo XVII por el pintor italiano Giulio Cesare Bedeschini. Fue llamado el papa angélico por su bondad , ya que todo el mundo le veneraba como un santo, pero la bondad no es suficiente para un puesto tan complicado como el de Sumo Pontífice y pronto demostraría que no estaba capacitado para ello, lo que le llevaría a convertirse en el primer papa en la historia que renunciaba voluntariamente al trono papal. Aunque en los siglos siguientes habría otras renuncias, todas ellas fueron debidas a conflictos en los que había varios papas y antipapas, pero en este caso Celestino V era el único papa legítimo pero él mismo no se sentía capacitado para ello y decidió abandonar, aunque no le permitieron después llevar la vida que hubiera querido. En un tiempo de disputas entre la Iglesia y el poder temporal de los reyes y emperadores no había espacio para un santo en el trono de San Pedro (Imagen procedente de http://bitacoradelalma.blogspot.com )   
 
Los meses pasaron y en marzo de 1294 les fue a visitar a Peruggia el propio Carlos II de Anjou para exigirles que tomaran una decisión. Seguro que si hubieran seguido vigentes las normas de Gregorio X en lo que se refería a los alimentos, es decir, reducir la comida a pan y agua después del quinto día de Cónclave, aquello no se habría prolongado tanto tiempo. Pero en la primavera de 1294 se difundió por Italia y llegó hasta Peruggia la profecía de un ermitaño llamado Pietro de Morrone que anunciaba un castigo divino si la Iglesia seguía sin tener un pontífice. Morrone era un hombre que ya tenía fama de santo y de muy avanzada edad , nacido en 1215 en 1232 había ingresado en un monasterio de la regla benedictina y siete años después tomó la decisión de retirarse de todo y convertirse en ermitaño.Se fue a vivir a una cueva en el Monte Morrone, en los Abruzzos, una montaña de 2061 metros donde podía llevar la vida aislada que pretendía. Después de un tiempo en absoluta soledad abandonó su retiro en Morrone para trasladarse a otra cueva de los Abruzzos en Majella. Allí comenzaría a difundirse su fama de santidad y aunque el quería vivir sólo para dedicarse a la oración y el ayuno, muchos  discípulos acudirían a él para verle y pedir consejo o rezar con él. Ante el creciente número de discípulos que querían acompañarle Pietro de Morrone decidió solicitar al papa la autorización para fundar una nueva orden religiosa que llevaría el nombre de los Celestinos , que sería aprobada por el papa Urbano IV (1195-1264) en el año 1264 como una orden incorporada a los benedictinos.
 
Durante veinte años Pietro de Morrone dirigió la orden pero en 1284 decidió regresar a su vida de eremita y abandonó la dirección de los celestinos mientras que se extendía otro grupo dentro de la orden franciscana, los conocidos como espirituales, que defendían una vida de pobreza como la que había llevado el fundador de la orden los franciscanos, san Francisco de Asis (hacia 1181-1226), y veían a Pietro de Morrone como un nuevo representante de esa vía ascética que el resto de la Iglesia había abandonado a ojos de esta nueva corriente espiritual. Otra de las referencias de los franciscanos espirituales era el filósofo, teólogo y monje italiano Joaquín de Fiore (1135-1202), que tenía una visión milenarista de la historia en la que esta acabaría cuando la Iglesia se renovara . Para Fiore la historia del mundo se dividía en tres grandes edades, la Edad del Padre , la Edad del Hijo y la Edad del Espíritu Santo . En el siglo XII y comienzos del XIII la Edad del Hijo estaba llegando a su fin y se aproximaba la Edad del Espíritu Santo . Haciendo un cálculo en base a los datos de la Biblia, Fiore estimaba que desde Adán hasta Jesucristo habían transcurrido cuarenta y dos generaciones, lo que era la Edad del Padre, y desde el nacimiento de Jesucristo tenían que pasar otras cuarenta y dos generaciones hasta que terminara la Edad del Hijo, y eso, según Fiore, sucedería exactamente en el año 1260, aunque durante un tiempo  no se manifestaría en todo su esplendor y habría que sostener una encarnizada lucha con los aliados del Anticristo que finalmente daría paso a la Edad del Espíritu Santo donde todo el mundo estaría gobernado por una Iglesia renovada y la humanidad viviría una edad de oro.


Ermita de Sant´Onofrio , donde estuvo retirado por segunda vez después de dejar la dirección de los celestinos, Pietro de Morrone , situada a más de seiscientos metros de altura y con acceso sólo a través de un empinado camino por el que ascendieron los representantes del colegio de cardenales junto con una multitud de gente del pueblo que veneraban a Pietro como a un santo en vida . Cuando Pietro bajó por ese mismo camino lo hacia ya como el nuevo papa Celestino V (Imágen procedente de http://www.italia.it )
 
Su linea de pensamiento fue bautizada como joaquinismo y la Iglesia no se atrevió a condenarla porque Joaquín de Fiore se había convertido casi en un santo en vida . Con el paso de los años sus seguidores mantuvieron vivo el recuerdo de Joaquín de Fiore y muchos afirmaban que el comienzo de la nueva Edad del Espíritu Santo comenzaría cuando el trono de la Iglesia fuera ocupado por un papa angelical , por un santo , y eso es lo que creían  corrientes heterodoxas y casi heréticas para la Iglesia, como los franciscanos espirituales. La fama de santidad de Pietro de  Morrone se había extendido por toda Italia y si a eso añadimos que su verdadero apellido era Angelario, que podría traducirse como Angelical, no es difícil imaginar que muchos vieran en él al pontífice al santo que que daría comienzo a la nueva edad de oro de la humanidad cumpliendo las profecías de Joaquín de Fiore. Por eso, después de la visita tempestuosa de Carlos II de Anjou a los cardenales reunidos en el cónclave y al conocer la supuesta profecía que habría pronunciado Pietro de Morrone sobre un castigo de Dios si no elegían pronto un nuevo pontífice, los cardenales decidieron que sólo podía haber un candidato aceptable para todos, y ese no era otro que Pietro de Morrone. Así que en julio de 1294 una delegación del Colegio de Cardenales acompañados por una multitud fueron a buscar a Pietro al lugar donde se hallaba retirado y le comunicaron su elección rogándole que la aceptara, a lo que no pudo negarse, al entender que era una orden divina.


Así comenzaba su pontificado el 5 de julio de 1294, adoptando el nombre de Celestino V, aunque muchos le conocerían como el papa angelical, con la aprobación de Carlos II de Anjou que ya había protegido a los seguidores de Pietro en el pasado y que ponía al Papa bajo su protección. Los cardenales le esperaban en Peruggia pero el rey Carlos II de Anjou decidió que fuera en la localidad de L´Aquila , justo en la frontera con su  reino de Nápoles, demostrando que de nuevo era el rey quién ejercería su influencia sobre la Iglesia a través del nuevo Papa. Celestino V fue consagrado el 29 de agosto y si pensáis que su próximo destino sería Roma no fue así, porque Carlos II no estaba dispuesto a dejar escapar a su inocente presa, y se lo llevó con él a Nápoles ordenando construir una nueva residencia para el papa. La influencia de Carlos II no tardaría en notarse, porque  en el mes de septiembre Celestino V nombró a doce nuevos cardenales, y de ellos siete eran franceses, recordemos que la familia del rey, los Anjou, eran franceses, y otros cinco napolitanos , con lo que el rey de Nápoles y Sicilia se aseguraba el dominio del Colegio de Cardenales para escándalo de los que habían votado a Celestino que veían como entregaba el poder al monarca napolitano. Con toda la buena voluntad del mundo, Celestino  V trataba de contentar a todos pero lo único que conseguía era hundir a la Iglesia en el desorden.

BREVE VÍDEO SOBRE LA VIDA DE CELESTINO V

Hay muy poca información en castellano sobre la vida de Celestino V, un papa casi olvidado y que solo la renuncia de Benedicto XVI ha traído de nuevo a la actualidad a pesar de la singularidad de haber sido hasta ahora el único que había abdicado. En este breve vídeo , además de un rápido resumen de su vida también veremos al papa Benedicto XVI inaugurando el Año Celestiniano en el año 2009 en honor de Celestino V



 
 
En la residencia que Carlos II le había construido en Nápoles hizo que le dispusieran una celda como la de un monje, añorando su vida de eremita. Sus dudas cada vez son más grandes, no se siente  bien en su nuevo papel de pontífice , cree que está abandonado el camino correcto y tal vez poniendo en peligro su alma. Sin duda muchos de los cardenales que le habían elegido ahora estaban arrepentidos y debieron animarse cuando supieron que Celestino V consultaba a uno de ellos, el experto en leyes canónica Benito Gaettani (hacia 1235 -1303), si había algún precedente de abdicación de un pontífice o si eso era posible. Aunque no había ningún precedente ni ninguna ley al respecto, Gaettani, que era ambicioso y él mismo aspiraba a ser papa, le diría que si era posible animándole a tomar la decisión. Mas tarde escribiría  Gaettani, ya convertido en papa con el nombre de Bonifacio VIII "Algunas personas curiosas, argumentan sobre asuntos no convenientes, precipitadamente, con poca previsión, contra la enseñanza de los Apóstoles, quieren conocer más de lo que está permitido con ansiedad y duda. Depende del Romano Pontífice, renunciar al papado con honor, especialmente cuando se reconoce el mismo incapaz de regir la Iglesia Católica Universal y considerando la carga que esto supone para el Sumo Pontífice. El Papa Celestino V, nuestro predecesor, deseando acabar con toda indecisión acerca del asunto de la renuncia, y habiendo deliberado con sus hermanos de comunidad, los Cardenales de la Iglesia Romana, quienes son uno, y con el visto bueno y asentimiento de todos nosotros y por la autoridad Apostólica establecida, se ha decretado de que el Romano Pontífice puede libremente renunciar. Por consiguiente, para que esta promulgación con el transcurso del tiempo, no quede en el olvido y para que cualquier duda pueda revivir la discusión, ha sido puesta entre otras constituciones, bajo perpetua memoria según el consejo de nuestros hermanos".
 
Cuando esto llegó a oídos del rey de Nápoles y Sicilia, Carlos IItrató por todos los medios de convencer a Celestino V para que no tomara esa decisión ya que para el monarca suponía perder una influencia casi absoluta sobre los asuntos de la Iglesia . Se llegó a organizar una procesión alrededor de la residencia del Papa , implorándole que no renunciara al pontificado pero Celestino V estaba  decidido y el 10 de diciembre de 1294 publicaba una bula donde ponía en vigor de nuevo el sistema de elección del cónclave con las normas que había establecido Gregorio X, evitando que estos volvieran a dilatar sus deliveraciones durante años y también lo hizo extensivo al caso de que fuera la renuncia y no la muerte de un papa el que lo causara. Tres días más tarde, el 13 de diciembre de 1294 , se daba lectura al acta de abdicación de Celestino V y sólo  transcurrieron once días hasta la elección del nuevo papa, precisamente  Benito Gaettani, que adoptaba el nombre de Bonifacio VIII  y lo primero que hizo fue anular todas las disposiciones que había tomado Celestino V durante su pontificado, con lo que quedaban anulados los nombramientos de los cardenales, todos ellos afines a Carlos II de Anjou, y abandonó Nápoles para establecerse en Roma donde fue coronado como nuevo pontífice el 23 de enero de 1295 ante la ira y la rabia de un Carlos II que había perdido en apenas diez días todo su poder sobre la Iglesia.


Fotografía del papa Benedicto XVI junto a las reliquias del papa Celestino V tomada en 2009 durante la inauguración del Año Celestiniano.  Una fotografía histórica en la que vemos a los dos únicos papas en la historia que han renunciado a la dignidad papal a lo largo de dos milenios. Benedicto XVI ya había declarado en una ocasión que un papa  "tiene el derecho y, según las circunstancias, el deber de retirarse" y añadía que eso se produciría cuando le faltasen  sus fuerzas "físicas, psicológicas y espirituales". ¿Conoceremos las causas de su renuncia? Probablemente no quería seguir el camino de progresivo deterioro físico  de los últimos años de su antecesor, Juan Pablo II, o los problemas internos en el Vaticano con el escándalo conocido como Vatileaks donde fue traicionado por la persona de máxima confianza del Papa , su mayordomo personal, o las disputas internas de la curia , todo ello unido al cansancio propio de su edad. Quizás lo sepamos en el futuro, pero lo que está claro es que su renuncia abre una nueva época en el Vaticano, donde habrá que plantearse elegir a pontífices más jóvenes para dar una estabilidad al gobierno de la Iglesia, después de que Benedicto XVI haya abierto la posibilidad de la renuncia cuando el Sumo Pontífice no se sienta con fuerzas de seguir pues hasta ahora todos habían fallecido sin dejar de ser pontífices con independencia del estado físico o mental en el que pudieran hallarse (Imágen procedente de http://www.vivelohoy.com )
 
En cuanto a Celestino V, que había vuelto a ser Pietro de Morrone, pensaba que podría regresar a su retiro ermitaño pero estaba equivocado, el nuevo papa, Bonifacio VIII, no iba a permitir que su predecesor anduviera libre y alguien pudiera utilizarle contra Bonifacio por lo que ordenó su arresto. Pietro pudo escapar en un primer momento y logró conservar su libertad durante varios meses tratando de salir de Italia en barco en dirección a Grecia, pero finalmente fue capturado , entregado a Bonifacio que ordenó que se le llevara preso al  Castillo de Fumone cerca de Anagni  donde Pietro de Morrone permanecería cautivo hasta  su muerte el 19 de mayo de 1296 . Sobre las circunstancias que rodearon a su cautiverio hay muchas versiones, algunas que hablan del maltrato sufrido en el año y medio que estuvo encerrado por parte de sus guardianes. Años más tarde, en 1303, los enemigos de Bonifacio VIII le acusarían del asesinato de Celestino V al tiempo que también le acusaban, según nos cuenta el periodista y escritor español Eric Frattini (1963) en su obra "Los papas y el sexo", de "tener una conducta sexual asquerosa , ser homosexual y practicar la sodomía , además de ser un hereje, un tirano,  y tener relaciones sexuales con el diablo" Aunque  ya se sale de los límites de esta historia, hay que decir en beneficio de Bonifacio VIII que probablemente estas acusaciones eran  fruto de sus enfrentamientos con la monarquía francesa que cuyo monarca trataba de desprestigiar al papa, y en cuanto al final de su predecesor , Celestino V, muchos historiadores consideran que no ordenó su asesinato, sino sólo su confinamiento pero no recibió malos tratos. Lo que no cabe duda es que murió privado de la libertad.

DISCURSO DE RENUNCIA DE BENEDICTO XVI

En el Mentidero casi siempre escribo sobre historia, de acontecimientos ocurridos hace décadas, siglos y en ocasiones milenios, pero a veces la historia se escribe durante nuestra propia vida, y por eso quería incluir en este artículo dedicado a Celestino V el discurso de renunica leído hace poco más de 24 horas por el actual pontífice Benedicto XVI, porque es un documento histórico de un hecho que no será olvidado, como histórica fue la renuncia hace más de setecientos años de Celestino V.

   


Y aquí concluyo el relato de la única renuncia que de forma voluntaria se había producido en la historia de la Iglesia hasta el día de ayer , cuando Benedicto XVI anunciaba por sorpresa para todo el mundo su renuncia a seguir su pontificado ,que concluirá el próximo 28 de febrero, aunque por fortuna nadie espera que corra la misma fortuna que Celestino V y acabe sus días en el cautiverio y maltratado por sus guardianes, ni tampoco que el cónclave se dilate durante dos o tres años. Gregorio X fue el impulsor de la primera reforma de la elección del papa, y aunque con el paso de los siglos se han ido introduciendo nuevas modificaciones la base del procedimiento a seguir para  la elección procede de su reforma,  mientras que  Celestino V sentó el precedente de lo que ahora estamos viviendo, todo un acontecimiento histórico pues se trata de la segunda abdicación  en dos mil años de historia. Me reservo para más adelante un artículo monográfico sobre el procedimiento a seguir en la actualidad para la elección del nuevo papa hasta el momento en que se pronuncien las esperadas palabras de ¡¡Habemus Papam!! y conozcamos su nombre y sabremos cual será el nuevo rumbo del trono de San Pedro.
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