lunes, 11 de febrero de 2013

DE CELESTINO V A BENEDICTO XVI. HISTORIA DE LA PRIMERA ABDICACIÓN (PRIMERA PARTE)

"Queridísimos hermanos,Os he convocado a este Consistorio, no sólo para las tres causas de canonización, sino también para comunicaros una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia.Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino.Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20.00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice". Son palabras del comunicado por el que esta misma mañana del 11 de febrero de 2013 el Sumo Pontífice Benedicto XVI , en el siglo Joseph Aloisius Ratzinger(1927), anunciaba su decisión de abandonar el papado , un acontecimiento histórico porque en los dos mil años de historia de la Iglesia sólo encontramos un caso de renuncia voluntaria al Papado. Otra cosa son las abdicaciones forzadas durante la época medieval como consecuencia de la convivencia al mismo tiempo de varios papas y antipapas ,como fue el caso de Gregorio XII(1326-1417) en el año 1415,  pero para encontrar el único ejemplo de abdicación voluntaria tenemos que remontarnos al finales del siglo XIII, pero antes subamos a nuestra máquina del tiempo para trasladarnos unos años antes.

 
 Para entender lo que pasaría a finales del siglo XIII, la primera abdicación en la historia del papado que no volvería a producirse hasta el día de hoy, creo que es bueno que nos remontemos aún un poco más en el pasado .La situación en Europa desde hacía  dos siglos estaba marcada por el enfrentamiento entre los dos poderes principales del momento, por un lado el Sacro Imperio Romano Germánico y por otro la Iglesia, una disputa por el "Dominium Mundi", el dominio del mundo, entre el emperador y el sumo pontífice que se había originado en el siglo XI a raíz de la conocida como Querella de las Investiduras. Esta querella consistía en la disputa entre el emperador y el papa para determinar quién tenía poder para realizar nombramientos de cargos de la Iglesia, como los obispos. Hoy damos por sentado que estos nombramientos corresponden a la Iglesia, pero en la Alta Edad Media, muchos de estos nombramientos eran realizados por el emperador o por otros monarcas y era frecuente que eligieran a personas que no pertenecían a la jerarquía eclesiástica, sino que eran laicos.


Una imagen del papa donde se puede observar el envejecimiento del pontífice, un hombre que va a cumplir ochenta y seis años de edad y es la causa que ha alegado hoy para justificar su renuncia que parece que ya tenía en mente desde hace un años , al menos es lo que nos transmitió en su mensaje "Sin embargo, en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de San Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado." No tardarán en salir en los próximos días teorías que busquen otras respuestas detrás de esta decisión, desde la presión de los sectores más reformistas de la Iglesia a las consecuencias del conocido como Vaticano Gate . En todo caso la noticia ha causado conmoción por lo inesperado, porque hay que remontarse al año 1296 para encontrar la abdicación de un papa (Imagen procedente de http://www.revistaecclesia.com )

 
El problema es que si elegías para estar al frente de un obispado a un laico era necesario consagrarle obispo y la Iglesia no contemplaba la posibilidad de que un monarca consagrase a nadie como religioso, pero los emperadores y monarcas no tenían en cuenta esta prohibición y procedían a su consagración. Esto tenía gran importancia, porque el nuevo obispo se convertía en vasallo del rey o emperador de turno y además a él debía su posición, por lo que se establecía una relación de vasallaje entre el nuevo obispo o arzobispo y el rey o emperador que le había escogido, una situación que no podía aceptar la Iglesia , algo que no sólo era una cuestión doctrinal sino también de poder económico, ya que los  feudos podían pagar al emperador o al papa según quién los hubiera elegido.y a quién debieran rendir vasallaje. Esta lucha se prolongaría durante el  siglo XII, surgiendo dos bandos en Italia, los güelfos, partidarios del poder de la Iglesia y por lo tanto del Papa, y los gibelinos, partidarios del poder temporal representado por  el emperador del Sacro Imperio, y alcanzaría su cenit durante el siglo XIII , cuando el Papa Gregorio IX (hacia 1170-1241) excomulgaba al emperador Federico II Hohenstaufen(1194-1250). El emperador del Sacro Imperio era también rey de Sicilia, lo que ponía al papa en una situación incómoda, ya que se hallaba dentro de una tenaza, con los territorios del emperador rodeándolo al norte y al sur.
 
Se había organizado una  cruzada a Tierra Santa en un nuevo intento de recuperar Jerusalén y el emperador Federico II se comprometió a liderarla. Pero la salida de la cruzada se retrasaba y el papa , impaciente por la tardanza, le advirtió al emperador que en caso de no realizar la cruzada pesaba sobre él la amenaza de la excomunión . Federico II zarpó  desde el puerto italiano de Brindisi en agosto de 1227 pero se sintió enfermo y decidió regresar a puerto para recuperarse. Cuando Gregorio IX tuvo noticias de este hecho consideró que Federico había incumplido su palabra y procedió a su excomunión que sería ratificada por un sínodo reunido en Roma en marzo de 1228. Sin embargo, Federico II se recuperó y partió para Jerusalén donde a través de negociaciones y no de la guerra logró recuperar Jerusalén para la cristiandad y el título de rey de Jerusalén para él. Sin embargo, la excomunión era muy peligrosa para el emperador porque eximía a todos los habitantes de los que era soberano del cumplimiento de su juramento de fidelidad,  base del poder feudal y el Papa trató de provocar rebeliones en Alemania durante la ausencia de Federico II que, sin embargo, se dio prisa en regresar y en julio de 1230 ya estaba de nuevo en Italia y su sola presencia obligó al papa a entablar conversaciones que concluyeron con la retirada de la excomunión , aunque de nuevo a partir de 1236 las relaciones se tensaban y en 1239 Gregorio IX volvía a excomulgar al emperador después de que Federico tratase de crear un nuevo reino , el de Cerdeña , para uno de sus hijos. Estalló la guerra  y las tropas de  Federico II trataron de entrar en Roma, aunque fueron rechazadas por las milicias ciudadanas romanas.

Aunque no he conseguido encontrar un mapa de la Europa  del siglo XIII con una mejor imagen al menos nos sirve para ver el tamaño del Sacro Imperio Romano Germánico que dominaba toda Europa Central y durante el reinado de Federico II Hohenstaufen también controlaría el Reino de Sicilia. Como podéis observar, eso dejaba a los Estados Pontificios , en color violeta en el mapa, como una isla entre los territorios bajo dominio imperial , lo que suponía un peligro para la independencia de la Iglesia y para el poder del Papa , que entonces no sólo era un poder espiritual sino también terrenal , como gobernante de los Estados Pontificios. (Imagen procedente de http://europa2humanidades.blogspot.com )
 
Gregorio IX moría en 1241 y el enfrentamiento se mantendría durante los siguientes papados, el de Celestino IV (fecha desconocida - 1241)  , que había sido elegido el 25 de octubre de 1241 y murió apenas quince días después, el 10 de noviembre de ese mismo año, y su sucesor Inocencio IV. Tanto en el nombramiento de Celestino IV como en el de Inocencio IV, dos de los doce prelados encargados de elegir al nuevo papa estaban en poder del emperador que trataba de que el nuevo papa fuera favorable a sus intereses. Tras la muerte de Celestino IV los cardenales se negaron a elegir un nuevo pontífice hasta que los dos que  retenía el emperador fueran liberados, lo que provocó que la elección estuviera en suspenso durante un año y medio hasta que por fin  el 25 de junio de 1243 era elegido Inocencio IV(1185-1254). Federico II, que quería reconciliarse con la Iglesia porque era consciente de la constante amenaza que sobre su poder se cernía con la excomunión, se ofreció a abrir conversaciones con la  Iglesia para llegar a un acuerdo y de esta forma en 1244 se firmaba la paz liberando Federico a los dos cardenales que aún tenía en su poder y devolviendo a la Iglesia los territorios que había ocupado, los Estados Pontificios. Pero apenas un año después, ya veis que las alianzas eran muy volubles,   el papa abrió de nuevo el conflicto durante el Primer Concilio de Lyon, de 1245, donde acusó al emperador de negarse a dirigir una nueva cruzada a Tierra Santa, pues Jerusalén acababa de ser conquistada de nuevo por los musulmanes, y en junio de aquel año Federico II fue excomulgado una vez más.
 
En 1250 Federico II fallece y le sucede en el trono su hijo Conrado IV(1228-1254). El Papa había aprovechado la muerte de Federico para recuperar el reino de Sicilia y trató de ofrecerlo a diversos monarcas europeos, pero Conrado IV marchó con sus tropas hasta Italia y en 1253 ocupaba Nápoles y recuperaba Sicilia , siendo excomulgado por Inocencio IV. Apenas un año después, el 21 de mayo de 1254 fallecía Conrado IV y le sucedía su hijo Conradino Hohenstaufen(1252-1268), que apenas tenía dos años de edad en el momento de la muerte de su padre, por lo que se quedó en Alemania y las diferentes posesiones del Sacro Imperio quedaron en manos de los regentes que gobernaron en nombre del emperador niño. El reino de Sicilia era gobernado por su tío , Manfredo de Sicilia (1232-1266) que  rechazó devolver aquel territorio a la Iglesia. Mientras, en diciembre de 1254 fallecía Inocencio IV y le sucede como nuevo papa Alejandro IV(hacia 1199-1261), sobrino del papa Gregorio IX, que aunque entabló negociaciones con Manfredo no reconoció su poder y le excomulgó en 1255. Después de tres años de lucha, en agosto de 1258  se hace proclamar rey acabando así con el periodo de regencia como representante de Conradino. Ahora era el nuevo poder en Italia y el papa buscó refugio en la localidad de Viterbo, donde moría  en mayo de 1261. Durante más de un año la Iglesia estuvo sin papa hasta que los ocho cardenales que seguían con vida a la muerte de Alejandro IV decidieron elegir al patriarca de Jerusalén, Jacques Pantaleon(1195-1264), que casualmente se hallaba entonces en Italia. El nuevo papa adopta el nombre de Urbano IV y su principal objetivo sería la expulsión de Manfredo de Italia y para ello acudió al hermano del rey de Francia, Carlos de Anjou (1226-1285) ofreciéndole la corona del Reino de Sicilia en 1263.

La fortaleza de  Maschio Angioino, también conocido como Castel Nuovo, en la ciudad de Nápoles, que comenzó a construirse en 1279 por orden de Carlos de Anjou, el rey de Sicilia  y hermano del rey de Francia, que logró arrebatar aquel territorio al Sacro Imperio Romano Germánico, liberando a Roma y al Papa de la presión a la que le sometían los emperadores alemanes pero sólo para sustituirla por la presión a la que iba a someterla ahora la casa de los Anjou, que con su influencia lograría el nombramiento de varios papas franceses que facilitarían el control de la Iglesia por los Anjou (Imágen procedente de http://www.ilportaledelsud.org )
 
Al enterarse de este ofrecimiento, Manfredo lanzó una ofensiva contra los Estados Pontificios y Urbano IV no tuvo más remedio que buscar refugio en la ciudad de Orvieto en 1264  mientras Carlos de Anjou acudía a Italia en socorro del papa . Carlos es nombrado senador de Roma y se convierte en el líder del partido  güelfo, es decir, los partidarios del poder papal. Pero Urbano IV moría aquel mismo año, el 2 de octubre de 1264, y los cardenales eligen después de cuatro meses de discusión al  francés Guido le Gros Foulques(1202-1268) , un noble que había ingresado en la Iglesia después de la muerte de su esposa en 1256 y tan sólo un año  después se convertía en obispo y en 1259 ya era arzobispo de la ciudad francesa de Narbona . Posteriormente fue enviado a Inglaterra como legado papal, es decir, como embajador de la Iglesia ante la corte del rey inglés Enrique III (1207-1272). Cuando regresaba de esta misión y se encontraba en Francia tuvo noticias de la muerte del papa Urbano IV (1195-1264) y también de haber sido elegido como nuevo pontífice, adoptando el nombre de Clemente  IV . Sin duda un papa francés  era una buena elección teniendo en cuenta que también era francés el principal aliado de la Iglesia, Carlos de Anjou, frente a Manfredo de Sicilia. Clemente IV predica la cruzada contra Manfredo y respalda completamente a Carlos  de Anjou que derrotara a Manfredo en la Batalla de Benevento el 26 de febrero de 1266, batalla en la que fallece el propio Manfredo.
 
Dos años después Conradino, de dieciséis años, acudía a Roma para reclamar el trono de Sicilia, pero el papa respondió excomulgándolo y después de una serie de batallas, en la decisiva Conradino fue derrotado por Carlos de Anjou que además le hizo prisionero y ordenó su ejecución el 29 de octubre de 1268. Apenas un mes después fallecía Clemente IV el 29 de noviembre de 1268. Para conocer al nuevo papa habría que esperar casi tres años , un  tiempo conocido como el Interregno. Los papas se reunieron en la ciudad de Viterbo y las diferencias entre los cardenales más jóvenes y los más antiguos así como los intereses de las familias de los diferentes papas recientes interferían en la elección impidiendo que se pusieran de acuerdo y así pasó un año y un segundo año hasta que las autoridades civiles de Viterbo  se cansaron de esta situación y tomaron una decisión expeditiva, se llamó a albañiles para tapiar todas las puertas y ventanas del Palacio Episcopal  de Viterbo donde estaban reunidos los cardenales y se puso vigilancia para evitar que los cardenales encontraran alguna forma de salir del palacio . Sin embargo, los diecisiete cardenales supervivientes, pues tres de ellos habían muerto durante la elección,seguían sin ponerse de acuerdo  por lo que se tomó una nueva medida de presión al levantar el techo del Palacio dejándoles al aire libre y también les restringieron las comidas, quedando reducidas a pan y agua . Después de dos años, nueves meses y dos días, fue elegido Teobaldo Visconti,  que no pertenecía al colegio de cardenales y que adoptaría el nombre de Gregorio X (1210-1276)

Miniatura del papa Gregorio X, cuya elección en septiembre de 1271 puso punto final al largo interregno de casi tres años tras la muerte de Clemente IV en noviembre de 1268. El interminable cónclave de Viterbo, como sería conocido por la historia y las medidas que los propios ciudadanos de Viterbo tomaron para que de una vez los cardenales eligieran a un sucesor sentarían las bases de las reglas que Gregorio X impondría a partir de entonces para regular los cónclaves y que estos no se hicieran interminables. Durante su pontificado trató de lograr la unión con la Iglesia Oriental escindida desde el siglo XI , la actual Iglesia Ortodoxa, la organización de una nueva cruzada y la reforma de la Iglesia, aunque sólo conseguiría esto último con cambios como el del cónclave, aunque después de su muerte no tardaría en caer  en el olvido esta reforma y regresaron los cónclaves interminables  (Imagen procedente de http://milenioscopio.blogspot.com )

 
Sobre la figura de Gregorio X  nos interesa en este caso sobre todo su bula "Ubi periculum" promulgada en 1274 en el Segundo Concilio de Lyon donde se establecían las nuevas normas para la elección del papa , pues Gregorio X estaba decidido a que no se repitiera lo que había sucedido durante su elección. Para ello se estableció que los cardenales debían reunirse en un plazo que no fuera superior a los diez días posteriores a la muerte del pontífice , encerrados con llave ( de ahí el nombre de cónclave que procede del latín y tiene el significado de "lo que se cierra con llave") y sin derecho a disponer de habitaciones individuales ni tampoco de más de un sirviente, manteniendo el contacto con el exterior sólo a través de una ventana por la que se les suministraría los alimentos. Si después de tres días seguían sin tomar una decisión se les reducían los alimentos  a un sólo plato para comer y otro para la cena. Lo que se pretendía con esto es que la privación de las comodidades les forzaran a decidirse lo antes posible y así si pasaban cinco días aún se les reducía más la alimentación dejándola en solo pan y agua, como había sucedido en el concilio de Viterbo y a todo esto había que añadir que también se les privaba durante el tiempo que durara el Concilio  de todas las rentas eclesiásticas que les correspondieran. Gregorio X moría el 10 de enero de 1276 y ya con la nueva norma para la celebración de los cónclaves apenas once días después , el 21 de enero, era elegido como nuevo pontífice Inocencio V (1225-1276), uno de los más estrechos colaboradores del anterior papa, pero poco tiempo estaría al frente de la Iglesia porque fallecía el 22 de junio de 1276.
 
Una vez más se elige con agilidad al nuevo papa, elección que recae en Adriano V (hacia 1205-1276) el 11 de julio de aquel año, pero no duraría más de cuarenta días, pues fallecía el 18 de agosto, aunque le dio tiempo a anular el decreto de la elección de pontífices de Gregorio X . Aún así el siguiente papa fue elegido sin demasiado retraso, el 8 de septiembre de 1276 con el nombre de Juan XXI(1215-1277) que confirmó la anulación de la elección de papas impulsada por Adriano V . No quiso vivir en Roma y se trasladó a Viterbo donde se hizo construir un departamento en el Palacio Episcopal pero no debía estar muy bien construido porque el techo se derrumbó sobre el pontífice cuando estaba en la habitación y murió de sus heridas el 20 de mayo de 1277. Las siguientes elecciones se fueron dilatando más en el tiempo pues Nicolás III(1215-1280), no sería elegido hasta el 25 de noviembre de 1277 y fallecía el 22 de agosto de 1280  de fiebres y hasta el 22 de febrero del año siguiente no fue elegido el nuevo papa, Martín IV (1210-1285), una elección que fue en realidad una imposición de Carlos de Anjou . En el libro "Los papas y el sexo" del escritor y periodista español Eric Frattini(1963) señala que tanto Nicolás III como Martín IV habrían destinado un ala del palacio papal del Laterano de mujeres procedentes de las familias de la nobleza romana, todas ellas nobles y jóvenes  y en el caso de Martín IV  habría hecho descolgar del palacio "todos los retratos donde aparecieran osos ,por miedo a que si su amada los veía, pudiera dar a luz a alguna de estas bestias", afirmaciones que sólo consigno por su curiosidad pero que no me atrevo a negar ni afirmar.


El papa Martín IV fue elegido después de que los cardenales reunidos en Viterbo fueran incapaces de elegir un sucesor para Nicolás III. Transcurridos seis meses en infructuosas deliberaciones el rey de Sicilia Carlos de Anjou se hizo con el poder en Roma e impuso el nombramiento del francés Simón de Brie que adoptó el nombre de Martín IV y fue un títere en manos del rey francés de Sicilia , poniendo en peligro la independencia de la Iglesia como antes lo había estado por la figura de los emperadores del Sacro Imperio. La historia de la Iglesia en aquellos siglos estaba más relacionada con la lucha por el poder terrenal que por el espiritual, ya que la verdadera disputa era lo que se llamaba "Dominium Mundi", el "Dominio del Mundo" (Imagen procedente de http://commons.wikimedia.org ) 
 
 
Durante el papado de Martín IV la Iglesia quedó supeditada a los intereses de Francia y de Carlos de Anjou en particular, pues había sido él quién le puso en el trono pontificio. Pero después de tantos años de intrigas y luchas, el 7 de enero de 1285 fallecía Carlos de Anjou y apenas dos meses después, el 28 de marzo de 1285  moría Martín IV. Aprovechando el vacío de poder en Sicilia tras la muerte de Carlos de Anjou y antes de que algún otro poder foráneo quisiera intervenir en la elección del nuevo papa, apenas cuatro días después era elegido Honorio IV(1210-1287) para que  tratara de recuperar la independencia de la Iglesia con respecto a  Francia y los Anjou aunque sin enfrentarse a ellos, pero no tendría demasiado tiempo para desarrollar su política porque fallecía el 3 de abril de 1287 y la siguiente elección sería muy accidentada ya que una epidemia de peste acabaría con la vida  de seis cardenales y provocaría la dispersión del resto de miembros del colegio cardenalicio  excepto uno de ellos que a pesar de todo permaneció en Roma, Jacobo de Ascoli, y cuando finalmente los cardenales regresaron a la ciudad decidieron que era él quién merecía ser elegido papa y así fue el 22 de febrero de 1288, casi un año después de la muerte de Honorio IV, adoptando el nombre de Nicolás IV(1227-1292) que siguió manteniendo una política a favor de los Anjou. Nicolás IV  fallece el 4 de abril de 1292  y se va a abrir un nuevo interregno de dos años hasta la elección del nuevo pontífice porque los doce cardenales no lograban ponerse de acuerdo. Finalmente la elección recaería sobre una persona que no deseaba ser papa y que pasaría a la historia  como el primer y hasta hoy único pontífice que abandonaría el trono pontifico aunque tendría un final dramático. Sobre él y sobre la abdicación de Benedicto XVI hablaré en la segunda parte de esta historia.
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