lunes, 7 de enero de 2013

LOS MÁRTIRES DEL ÁLAMO, HISTORIA DE UNA LEYENDA (TERCERA PARTE)

Ayer detenía este relato en el momento en que las fuerzas mexicanas dirigidas por el general y presidente mexicano Antonio López de Santa Anna(1794-1876) llegaban a San Antonio de Béjar y rodeaban la guarnición militar texana que se había refugiado detrás de los muros de la misión de El Álamo bajo el mande del líder de las tropas de voluntarios, James Bowie (1796-1836) y del teniente coronel William Barret Travis (1809-1836) al frente de las tropas regulares. En total eran ciento cincuenta hombres más un número indeterminado de habitantes de la población de San Antonio de Béjar, entre los que había mujeres y niños que sumados a los soldados podrían alcanzar una cifra entre las ciento ochenta y los doscientos sesenta personas . Vimos como Travis rechazaba la oferta de Santa Anna, que no contemplaba más que una rendición sin condiciones, y en una carta que escribiría unos días después dirigida a todo Texas diría orgulloso "He contestado a su petición con el disparo del cañón, y nuestra bandera todavía se agita orgullosa en nuestra pared. Nunca me entregaré ni retiraré.Victoria o Muerte" .  Santa Anna diría a sus oficiales antes de comenzar aquella guerra contra los intentos independentistas de los texanos "Deben ustedes entender que en esta guerra no se tomarán prisioneros" Pero antes del inicio de la batalla conozcamos como era El Álamo.
 
Ya sabemos que se trataba de una antigua misión española fundada en 1718 que los texanos habían convertido en una improvisada fortaleza militar después de haber sido una prisión durante los primeros años del siglo XIX,  y de la que el propio Santa Anna opinaba que era "una fortificación irregular, apenas digna de ese nombre". Tenía una superficie de unos doce mil metros cuadrados , con una plaza interior que en su extremo este era cerrada por una capilla ,otro edificio al sur de la plaza , el Cuartel de Baja y un tercero al norte, el Cuartel Largo . Entre el Cuartel de Baja y la capilla había una empalizada de madera que los unía , mientras que todo el conjunto estaba rodeado por un muro de piedra que en algunos puntos alcanzaba los tres metros y medio de altura, aunque había sido construido para resistir los ataques de los indios y no para soportar los impactos de la artillería.También había una iglesia que había sido construida con posterioridad, en 1744 ,y cuyo tejado se había derrumbado después de un terremoto y así seguía en el momento en que fue ocupada por los texanos. Los defensores de El Álamo  disponían de diecinueve cañones  pero probablemente debido a la falta de hombres sólo pudieron utilizar quince para la defensa y además tampoco disponían de mucha pólvora para alimentarlos por lo que optaron por no responder al fuego de los cañones mexicanos y conservarla para rechazar el asalto de la infantería. La apariencia externa de El Álamo parecía transmitir un lugar difícil de tomar pero, como escribe Carlos Roca en "Sangre de Valientes" que me está sirviendo de base documental para escribir este relato, "Su principal debilidad radicaba en la falta de hombres disponibles para defender adecuadamente todo el perímetro".

Aunque este mapa de El Alamo no es el ideal , no he encontrado otro que os pueda adjuntar para que pudierais haceros una idea de como estaba distribuido El Álamo . Los muros tenían una altura que podía superar los tres metros de longitud pero no estaban construidas para resistir los impactos de la artillería. Lo que si disponían era de comida, ya que tenían treinta reses en uno de los establos de la antigua misión y disponían también de un pozo frente al edificio que destinaron como hospital.El punto más débil se encontraba junto a la iglesia, en su lado izquierdo, porque no había muro y para sustituirlo se construyó una empalizada de apenas la altura de un hombre. Pero el principal problema de El Álamo era la falta de hombres para defender todo el perímetro en caso de un ataque simultáneo por todos sus flancos que fue, precisamente, la táctica empleada por Santa Anna (Imagen procedente de http://www.gusanoylombriz.blogspot.com )
 
El 24 de febrero El Álamo comenzó a ser bombardeada por la artillería mexicana  que había sido dispuesta durante la noche . Ese mismo día el teniente coronel William Barret Travis escribía una carta dirigida no sólo a los texanos sino a todos los estadounidenses en la que explicaba la situación en la que se hallaban, lo que había sucedido en los últimos días y solicitaba  ayuda al tiempo que afirmaba que si esta no llegaba estaba dispuestos a morir allí  "Al pueblo de Texas y a todos los americanos en el mundo. Me sitían con mil o más mexicanos bajo el mando de Santa Anna. He tenido un bombardeo de cañonazos continuos durante veinticuatro horas pero no he perdido a ningún hombre. El enemigo ha exigido la rendición incondicional, y la guarnición será ejecutada si se toma la fortaleza. He contestado a su petición con un tiro de un cañón y nuestra bandera todavía se agita orgullosa sobre la pared. Nunca me entregaré o retiraré. Entonces, les invito en el nombre de la libertad , del patriotismo , de todo aquello querido por el carácter americano , a venir todos los posibles en nuestra ayuda. El enemigo está recibiendo refuerzos diariamente  y no tengo ninguna duda de que aumentará a tres o cuatro mil de aquí a cuatro o cinco días. Si esta súplica no es correspondida he tomado la determinación de luchar tanto tiempo como sea posible, como un soldado que no olvida cuál es su deber a su patria y a su propio honor. Victoria o muerte. Teniente Coronel William Barret Travis."
 
La carta sería publicada el cinco de marzo de 1836 por el periódico "El Republicano de Texas" después de que el capitán Albert Martin (1808-1836) lograra burlar a las tropas mexicanas que rodeaban El Álamo . Martin ya había sido enviado por Travis el día anterior como mensajero al general Santa Anna ,y después de entregar su mensaje en la ciudad de González regresó de nuevo a El Álamo para compartir el destino de sus compañeros. En cuanto a la carta de Travis , que sería difundida en copias por todo Texas, hoy se conserva en el Museo de la Biblioteca del Estado de Texas como uno de los documentos más valiosos de la historia de Estados Unidos . Las tropas mexicanas fueron  avanzando lentamente, ocupando nuevas posiciones cada día más cercanas a El Álamo mientras continuaba el bombardeo de su artillería y lanzaban pequeños ataques para desgastar a los defensores y comprobar su capacidad de combate. Mientras, en el interior de la guarnición, el día 24  uno de los dos comandantes de El Álamo, el líder de los voluntarios, James Bowie, caía enfermo , tal vez con los síntomas del tifus y según otros historiadores de pulmonía pero fuera una u otra cosa se veía obligado a ceder toda la responsabilidad del mando a Travis. El día 25 de febrero el mexicano Juan Seguin Nepomuceno(1806-1890) que luchaba junto a los texanos, abandonaba El Álamo con un nuevo mensaje de Travis de ayuda dirigido al comandante de las fuerzas texanas, Samuel Houston(1793-1863).
 
Esto es la única parte de la antigua misión de El Álamo que hoy se conserva, su iglesia, construida más tarde que el resto de la misión, ya que fue fundada en 1718 y su iglesia de 1744. Hoy es uno de los lugares más visitados en Estados Unidos y forma parte de la leyenda nacional. Como todos los mitos hay muchas matizaciones cuando nos acercamos a su realidad histórica. En primer lugar el de la lucha por la libertad, ya que los texanos eran partidarios de la esclavitud mientras que en México había sido abolida por lo que no se les puede considerar unos mártires de la causa de la libertad. Por otro lado el de su lucha suicida, ya que hasta el último momento creyeron que recibirían el auxilio de Samuel Houston, comandante en jefe de las fuerzas texanas, pero Houston ya había considerado aquella posición indefendible y ordenado la retirada, lo que no fue obedecido por quién tenía entonces la responsabilidad  en la guarnición militar, James Clinton Neill. Lo que  si hay que reconocer fue su determinación de luchar hasta el final y no aceptar la propuesta de rendición de Santa Anna para evitar la muerte.(Imagen procedente de http://losmitosdedaniellefer.blogspot.com )
 
Por fin , el día 1 de marzo llegaban refuerzos, pero eran apenas treinta y dos hombres , voluntarios que sortearon la vigilancia mexicana y entraron en la misión en la madrugada de aquel día  dirigidos por el teniente George Kindell(1803-1836). Era una ayuda , pero demasiado pequeña para cambiar la desesperada situación en la que se encontraban y un día después llegaba a El Álamo la respuesta de Samuel Houston sobre su petición de ayuda . No disponía de hombres para enfrentarse a las tropas de Santa Anna y si acudía en su ayuda podía poner en peligro el resto del territorio texano, por lo que los defensores tendrían que resistir con sus propias fuerzas sin esperar nada del exterior. Era el 2 de marzo y según cuenta Carlos Roca en "Sangre de Valientes" , "Travis sacó su espada y trazó con ella una línea en el suelo pidiendo que aquéllos que quisieran quedarse para combatir hasta el final cruzaran la línea y diciéndoles a los demás que eran libres para marcharse" Según nos cuenta la tradición que rodea la Batalla de El Álamo, sólo un hombre decidió marcharse, uno de los hombres  que habían llegado con Bowie, el francés Louis "Moses" Rose (hacia 1785- hacia 1851), que desde entonces sería  conocido como "El cobarde de El Álamo" aunque en realidad él era francés y no debió encontrar sentido alguno morir allí por una causa extranjera y que además estaba perdida. Él mismo diría después "¡Por el amor de Dios, yo no tenía ganas de morir"
 
Fotografía de Susanna Wilkerson Dickinson, una de las superivientes de El Álamo, todos ellos civiles, y a la que debemos muchos detalles de lo que aconteció aquel 6 de marzo de 1836. Susanna relata como el seis de marzo "Al amanecer , el enemigo rodeó la fortaleza con su infanteria  y con la caballería formada en círculo para evitar cualquier fuga por parte de la guarnición. El general Santa Anna estaba asistido por cuatro generales y había un formidable tren de artillería". A continuación relataba la lucha desesperada y el valor de los defensores "Los hombres, a pesar de ser superados en número , continuaron luchando y combatiendo hasta que la vida se les escapó después de no pocas heridas y el enemigo conquistó la fortaleza. Yo sólo ví un hombre pedir clemencia , la cual le fue negada por nuestro implacable enemigo" Santa Anna ya lo había advertido al inicio de la guerra "Debe ustedes entender que en esta guerra no se tomaran prisioneros". Susanna Dickinson permaneció oculta en la capilla escuchando el sonido de los combates hasta que un determinado momento apareció su esposo, el capitán Almaron Dickinson y exclamó "¡Por Dios Sue, los mexicanos están dentro de nuestras paredes. Todo está perdido!" No le volvería a ver nunca más . Cuando finalmente ella fue descubierta tuvo la protección de un oficial mexicano al que ella confundió con un mercenario británico porque hablaba inglés pero era en realidad el oficial mexicano Juan Nepomuceno Almonte(1803-1869) que intercedió por ella y por su hija (Imagen procedente de http://drtlibrary.wordpress.com ) 
 
 
Una de las mujeres que se hallaban en El Álamo , la esposa del capitán Almaron Dickinson(1800-1836), Susanna Wilkerson Dickinson (1814-1883), escribía  en su diario sobre el cansancio que invadía a los defensores después de días de constante bombardeo y el acoso de la infantería mexicana, "Nuestros hombres estaban exhaustos y fatigados por el trabajo constante a todas horas, incluso durante la noche , y por el incesante bombardeo junto a varios ataques fingidos y verdaderos" Los testimonios de Dickinson han contribuido a reconstruir gran parte del relato sobre esta batalla,como la escena de la línea trazada por Travis en la arena para determinar quién quería quedarse y quién quería irse, que acabo de relatar, y entre otros datos relataría como hasta el momento del ataque final hubo muy pocas bajas entre los defensores. Santa Anna preparó el ataque  definitivo para el seis de marzo de 1836, un ataque que se realizaría por todos los flancos al mismo tiempo para que los defensores no pudieran cubrir todo el perímetro, utilizando a unos 1400 hombres divididos en seis batallones . El ataque comenzó a las seis de la mañana , la infantería mexicana inició su avance mientras los defensores se apresuraron a cargar  sus cañones , no sólo con balas de cañón sino con todo tipo de objetos, incluidos cubiertos y cristales, causando grandes daños entre las tropas mexicanas y deteniendo su primer avance ,aunque finalmente lograron llegar a los pies del muro como nos cuenta de nuevo Susanna Dickinson "El enemigo ponía sus escalas sobre las paredes para poder subir y eran rechazados  porque nuestros hombres estaban resueltos a cumplir las inmortales palabras de Travis".
 
Una escena de la batalla de El Álamo. Vemos a Davy Crockett empuñando su arma por la culata una vez que se quedó sin pólvora golpeando a los soldados mexicanos que acaban con los últimos defensores de El Álamo, una imagen controvertida pero popularizada por la leyenda que rodea esta batalla. Los mexicanos utilizaban un tipo de mosquete llamado Brown  Bess que habían conseguido gracias a los arsenales españoles , con escasa precisión si se disparaban a más de cien metros de distancia pero mortales a escasa distancia por el grueso calibre de su munición.Eran pesados , más de cuatro kilos, y un soldado experto podía disparar entre dos y tres veces por minuto, aunque en pleno combate era muy difícil que se superara una vez por minuto. El combate cuerpo a cuerpo se resolvía con la bayoneta  (Imagen procedente de http://www.latinamericanstudies.org ) 
 
 
 
Pero eran demasiado pocos para contener aquel ataque  simultaneo. El teniente coronel del ejército mexicano José Enrique de la Peña, citado por Carlos Roca  en su obra, describía así el asalto a El Álamo "Las columnas de soldados marcharon airosamente hacia la fortaleza, en medio de una terrible ducha de balas y del fuego de los cañones. Habiendo alcanzado la base de las paredes , nuestros soldados -los mexicanos- algunos de ellos estimulados por el valor y otros por la furia, entraron en los puntos donde el enemigo se había atrincherado y de donde provenía un fuego infernal. Detrás de estos atacaron otros que se acercaron con furia a las puertas y a las ventanas, disparando sus tiros  contra amigos y enemigos , y de esa manera nuestras pérdidas aumentaron penosamente. Por otra parte, giraron los cañones de los enemigos y dispararon  a las puertas de los edificios  y a ellos mismos; una carnicería horrible ocurrió y algunos fueron pisoteados hasta la muerte. El tumulto era grande , el desorden espantoso, parecía como si el infierno hubiera descendido sobre nosotros"  .Una vez que las fuerzas mexicanas superaron el muro defensivo Travis ordenó a sus hombres que se concentraran en el patio central donde él mismo se puso a disparar uno de los cañones que habían emplazado allí hasta que cayó alcanzado por un disparo en la cabeza. Ya sin ningún líder que dirigiera las operaciones, los supervivientes de El Álamo luchaba ya sin ningún orden, sólo luchaban guiados por el instinto de supervivencia  
 
Escena que representa los últimos momentos de James Bowie, sobre su lecho donde había pasado los últimos días previos a la batalla como consecuencia de las fuertes fiebres que le hacían incluso delirar. En el momento de la batalla espero con sus revólveres cargados y cuando los primeros soldados mexicanos entraron dio muerte a dos de ellos e incluso habría dado muerte a un tercero gracias a su célebre cuchillo , el Bowie , antes de morir atravesado por las bayonetas mexicanas. Una mujer llamada Candelaria diría años después que se encontraba con Bowie en aquel momento y que había interpuesto su cuerpo entre las bayonetas y Bowie. Otras versiones dicen, apoyadas en el diario de José Enrique de Peña , sin embargo, que Bowie ya estaba muerto antes de la batalla por la enfermedad que padecía, que podría ser tifus o tuberculosis, pero esta versión tampoco coincide con la mayoría de relatos sobre la muerte de Bowie (Imagen procedente de http://fa.wikipedia.org)   
 
 


 
Una carga de trescientos soldados mexicanos  logró vencer a los texanos que se habían atrincherado en los establos y fueron pasados a bayoneta . Bowie, que permanecía enfermo desde el 24 de febrero, seguía en cama pero gracias a la mujer que le cuidaba y que sobrevivió al ataque sabemos que Bowie esperó a que entraran en su habitación con las pistolas cargadas y mató a dos soldados antes de que su cuerpo fuera atravesado por las bayonetas y, según escribe Carlos Roca, años después un oficial mexicano afirmaría que Bowie aún estaba con vida cuando fue arrojado a la  hoguera donde se echaron los cuerpos del resto de los combatientes. Sobre su muerte también hubo polémica después de la publicación de los diarios de José Enrique de la Peña en 1975, ya que habría afirmado que Bowie ya estaba muerto cuando comenzó la batalla debido a su enfermedad que podría ser el tifus o incluso tuberculosis  , pero tampoco esto coincide con ningún otro de los relatos, pero    Mientras, Davy Crockett y sus hombres se retiraban desde el muro hacia la iglesia acosados por las tropas mexicanas. Rebasados en número, Crockett y el resto de hombres continuaron luchando hasta la muere ,aunque la de Crockett estaría rodeada por la polémica, ya que algunos historiadores, tomando en consideración la declaración del general mexicano Martín Perfecto de Cos(1800-1854), que había encabezado el ataque contra El Álamo,   creen que Crockett fue hecho prisionero después de pedir clemencia, llevado ante el general Santa Anna  y ejecutado por orden de éste. Hay otro valioso relato, el escrito por uno de los militares de Santa Anna, José Enrique de la Peña(1807-1840) , que escribiría un diario sobre lo sucedido en El Álamo y que no vería la luz hasta más de un siglo después, en 1975.
 

Una imagen de la batalla en la que vemos a David Crocket con su peculiar sombrero redondo de piel de zorro. La polémica rodea a su muerte ya que los relatos son contradictorios. Un suboficial mexicano llamado Félix Núñez, describe, sin nombrarlo, a un combatiente que parece coincidir a la imagen popular que todos tenemos del célebre cazador y político "Había un americano alto de piel oscura que vestía ropas largas - escribe Félix Núñez- de piel de gamuza y llevaba un gorro redondo hecho con la piel de un zorro que aún tenía la cola sujeta a su parte trasera y que le colgaba por la espalda" Según contaba a continuación era tan preciso en sus disparos que los mexicanos concentraron su atención sobre él para darle muerte. En 1975 aparecerían unos diarios pertenecientes al teniente coronel del ejército mexicano José Enrique de la Peña que ponía en cuestión muchos puntos de El Álamo entre ellos la muerte de Davy Crocket, ya que no habría muerto en el combate sino que se habría ocultado entre las mujeres y al ser descubierto alegó que se encontraba allí sólo por casualidad pero que no había podido abandonar El Álamo a tiempo. Fue llevado ante Santa Anna con otros seis hombres, y el general mexicano ordenó su ejecución. Esta versión , sin embargo, no es refrendada por ningún otro testigo de la batalla, como Susanna Dickinso que afirmaría haber contemplado su cuerpo en la iglesia junto a otros muchos cadáveres (Imagen procedente de http://factoriahistórica.wordpress.com )

 
En él escribió sobre Davy Crockett "Entre ellos había uno de grande estatura, bien formado, y de facciones regulares, en cuyo semblante estaba impreso el sentimiento de la adversidad, pero en el cual se notaba cierta resignación y nobleza.Era el naturalista David Crockett, muy conocido en Norteamérica por sus originales aventuras, que había venido a recorrer el país y que hallándose en Béjar se había encerrado en El Álamo, temeroso de no ser respetado en su calidad de extranjero" y sobre su muerte describe como "Unos siete hombres habían sobrevivido a la carnicería global y fueron llevados ante Santa Anna . Entre ellos estaba David Crockett y el generalísimo pidió su ejecución. Él fue torturado antes de morir y todos ellos murieron sin quejarse y sin humillarse ante sus torturadores." Este relato no concuerda con el de Susanna Dickinson que al abandonar El Álamo después de la batalla relataba como "Reconocí a los hombres de la columna de Crockett muertos y mutilados , y a él mismo entre la iglesia y los edificios del cuartel, e incluso recuerdo haber visto su peculiar gorro junto a él". Posiblemente nunca sepamos la verdad sobre la forma en que murió Crockett , pero si sabemos que la batalla concluyó aquel seis de marzo , con todos los defensores de El Álamo muertos  pero Santa Anna ordenó que la vida de los civiles fuera respetada por lo que alrededor de una treinta de niños , mujeres y esclavos lograron salvar la vida, entre ellas Susanna Dickinson y su hija . Los cadáveres de los defensores fueron apilados en tres montones y se les prendió fuego durante dos días.
 
Entre los pocos que sobrevivieron se encontraba Juan Seguín Nepomuceno, que había sido enviado fuera de El Álamo por Travis portando el último mensaje del teniente coronel en el que  escribió , ya perdida las esperanzas de todo auxilio , "Me siento honrado del valor desesperado que hasta ahora están mostrando mis hombres y estoy convencido de que no flaquearan en la lucha, y aunque caigan por las manos del enemigo su sacrificio no habrá sido en vano, porque la victoria les habrá costado tan cara que habrían preferido ser derrotados. ¡Dios y Texas!¡Victoria o muerte!" ¿Cual fue el número real de víctimas en la Batalla de El Álamo? Es difícil llegar a una cifra exacta. Entre los defensores texanos se estima que fueron entre 180 y 200 los caídos , aunque en su tiempo Santa Anna incluso los incrementaba hasta los seiscientos,mientras que entre las tropas mexicanas las cifras oscilan entre las 1500 bajas que estimaba Susanna Dickinson y las entre quinientos y seiscientas que la mayoría de historiadores citan hoy en día, aunque el debate sobre estas cifras sigue abierto. A las ocho de la mañana de aquel 6 de marzo de 1836, dos horas después del inicio del combate, el general Santa Anna escribía este mensaje "La victoria pertenece al ejército, que en este mismo momento, a las ocho en punto de la mañana, alcanzó un triunfo completo y glorioso que hará su memoria imperecedera. Entre los cadáveres están los de los coroneles Bowie y Travis , y también el de Crockett junto a otros hombres importantes que habían entrado en el fuerte como refuerzo y ayuda."
 
DOCUMENTAL DEL CANAL HISTORIA SOBRE "EL ÁLAMO"
 
Esta es un  interesante documental desmitificador de la batalla de El Álamo protagonizado por el periodista y escritor español Francisco Ignacio Taibo (1949)
 
 
 
Pero a pesar de la derrota El Álamo ya se había convertido en un mito para los texanos . La guerra continuó su curso y unos días después, entre el 19 y el 20 de marzo tenía lugar la Batalla de Coleto en la que unos cuatrocientos texanos al mando de  James Walker Fannin (1804-1836) fueron derrotados por el general José de Urrea (1797-1844) que negoció con Fannin las condiciones de esta rendición creyendo que sus vidas iban a ser respetadas. Pero las órdenes del general Santa Anna no eran esas, sino que, como ya había anunciado al comienzo de la guerra, no se tomarían prisioneros y todos debían ser ejecutados. El 26 de marzo, mientras los prisioneros se encontraban en el campo trabajando , comenzaron a ser tiroteados. Sólo sobrevivieron poco más de una veintena que contarían lo que allí había sucedido y aún alentaron más el odio de los texanos contra los mexicanos. Las tropas de Santa Anna siguieron avanzando mientras Samuel Houston ordenaba a sus hombres que fueran retirándose hacia la frontera con Estados Unidos , la ciudad de González fue incendiada y Santa Anna veía próxima la captura de la cúpula mayor de los rebeldes texanos y el fin de la guerra. Pero el veintiuno de abril de 1836 tendría lugar la batalla decisiva de la guerra, conocida como la Batalla de San Jacinto, a orillas del río del mismo nombre . Santa Anna contaba con unos 1300 hombres y Houston con aproximadamente novecientos, pero tendría un desenlace inesperado.
 
Así quedaría el mapa después de la incorporación de Texas a Estados Unidos en 1845 . En 1846 se iniciaba el conflicto que enfrentaría a México con Estados Unidos hasta 1848, causada por el espíritu expansionista de Estados Unidos que después de anexionarse Texas(aquí el territorio donde podéis ver la fecha de 1845), que los mexicanos seguían considerando suyo, también pretendían la Alta California y Nuevo México, territorios que finalmente conseguirían quedando fijadas las fronteras tal y como hoy las conocemos en virtud del Tratado de Guadalupe Hidalgo firmado el 2 de febrero de 1848, pero eso ya será motivo de otro artículo más adelante (Imagen procedente de http://bicentenariopueblo.blogspot.com )  
 
Las tropas texanas decidieron adelantarse en el ataque y lo comenzaron el 21 de abril hacia las 16:30 horas, pero a medida que se acercaban al campamento mexicano se sorprendieron de no encontrar resistencia. No había vigilancia y la mayor parte del ejército se hallaba, aunque pueda parecer increíble, durmiendo la siesta. Las tropas de Houston cayeron por sorpresa sobre los mexicanos que apenas tuvieron tiempo para reaccionar. Durante el combate el ejército de Santa Anna  perdió a 630 hombres, tuvo más de doscientos heridos y otros setecientos fueron capturados en apenas dieciocho minutos, mientras que los escasos supervivientes huían en desbandada . Entre los texanos el número de bajas entre muertos y heridos nos superaba los cuarenta. El propio Santa Anna sería capturado el día 22 de abril y llevado ante Houston. Ambos hombres estuvieron dialogando las condiciones de la rendición de Santa Anna y finalmente Houston le permitió conservar la vida a cambio de que el general reconociera la independencia de Texas enviando sus tropas al otro lado de Río Grande, que a partir de entonces sería la frontera entre México y el nuevo estado independiente de Texas. La guerra había terminado y Samuel Houston sería elegido como el primer presidente de Texas, cargo que revalidaría en 1841 .
 
En cuanto a Santa Anna, no fue liberado, sino enviado a Washington donde firmaría ante el presidente norteamericano Andrew Jackson el reconocimiento de la independencia de Texas y la promesa de no volver a empuñar las armas contra ella, aunque el ejército mexicano no lo reconocería, acusaría a Santa Anna de cobarde y habría que esperar hasta el año 1848 para establecer los actuales límites fronterizos entre México y Texas. Tres años antes, en diciembre de 1845 Texas se incorporó a los Estados Unidos como uno más de sus estados y Samuel Houston era nombrado gobernador por Texas. En lo que se refiere a El Álamo permanecería abandonada hasta que después de la incorporación de Texas a Estados Unidos  se convirtió en una base militar y utilizado como polvorín durante la Guerra de Secesión en la que Texas tomó partido por los Confederados partidarios de la esclavitud. Hoy, aquel lugar al que el general Santa Anna consideró "un asunto de poca importancia"  es uno de los lugares más visitados por los turistas en Texas y convertido en un símbolo de heroísmo, aunque no comparto la visión de verlo también como un símbolo de libertad, en el sentido de que los texanos eran partidarios de la esclavitud, prohibida en México. Pero el poder de los mitos es tan fuerte que el grito que animó a los texanos en la  decisiva batalla de San Jacinto el 21 de abril de 1836 fue "¡Recordad El Álamo!". El filósofo danés Soren Kierkegaard expresaba con estas palabras el poder invisible pero mayor que el de las armas que tienen los mártires "El tirano muere y su reino termina. El mártir muere y su reino comienza". Y los defensores de El Álamo  fueron convertidos en mártires por la historia.

PELÍCULA "EL ÁLAMO: LA LEYENDA" DEL AÑO 2004
 
Para concluir este artículo he pensado que podría ser interesante incluiros una de las versiones cinematográficas de la Batalla de El Álamo. No he podido encontrar la versión de 1960 dirigida y protagonizada por John Wayne(1907-1979) pero si esta última versión realizada en el año 2004. Es una forma de comparar la versión de la historia de Hollywood con la historia que hemos visto a lo largo de este relato.













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